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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Panorama general

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 11/2014

EN ESTA PÁGINA: Encontrará información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía de Cancer.Net para la leucemia linfocítica aguda en adultos. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla; piense en ese menú como un mapa para recorrer esta guía completa.

La leucemia es un cáncer de la sangre. Comienza cuando las células sanguíneas normales cambian y proliferan sin control. La leucemia linfocítica aguda (acute lymphocytic leukemia, ALL) es un cáncer de los linfocitos inmaduros, un tipo de glóbulo blanco que forma parte del sistema inmunitario del cuerpo. La ALL también se denomina leucemia linfoide aguda o leucemia linfoblástica aguda. Aguda significa que la enfermedad comienza y empeora rápidamente; los pacientes con ALL suelen necesitar un tratamiento inmediato. La ALL es más frecuente en niños y en adultos mayores de 50 años; sin embargo, personas de todas las edades pueden desarrollar la enfermedad.

Acerca de los linfocitos

Los linfocitos se producen en la médula ósea, el tejido rojo y esponjoso que se encuentra en el interior de los huesos más grandes. Los linfocitos se encuentran en la sangre, en los ganglios linfáticos y en el bazo. Los linfocitos sanos combaten las infecciones bacterianas y víricas. En las personas con ALL, los nuevos linfocitos no se desarrollan hasta convertirse en células maduras, sino que permanecen como células inmaduras, conocidas como linfoblastos.

Existen tres tipos diferentes de linfocitos: células T, células B y células asesinas naturales (natural killer, NK).

  • Las células T combaten las infecciones al activar otras células en el sistema inmunitario y al destruir las células infectadas.
  • Las células B producen anticuerpos.
  • Las células NK combaten los microbios y las células cancerosas.

Aproximadamente el 85 % de las personas con ALL tienen el subtipo de células B, y alrededor del 15 % tienen el tipo de células T. El subtipo de células NK es bastante raro.

Acerca de la ALL

En las personas con ALL, las células anormales aglomeran otros tipos de células en la médula ósea, con lo cual previenen la producción de glóbulos rojos, que transportan oxígeno, otros tipos de glóbulos blancos y plaquetas, que son componentes de la sangre necesarios para la coagulación. Esto significa que las personas con ALL pueden estar anémicas debido a que no tienen suficientes glóbulos rojos, ser más propensas a contraer infecciones porque no tienen cantidad suficiente del tipo de glóbulos blancos conocidos como neutrófilos que combaten bacterias y experimentar hematomas o sangrado con facilidad debido a que tienen un nivel bajo de plaquetas. Los linfoblastos también se pueden acumular en el sistema linfático de las personas y causar inflamación de los ganglios linfáticos. Algunas células pueden invadir otros órganos, entre ellos, el cerebro, el hígado, el bazo, el timo o, en los hombres, los testículos.

A diferencia de otros tipos de cáncer, la diseminación de la ALL hacia otras partes del cuerpo no significa que se considere automáticamente que el cáncer está en un estadio avanzado, ya que la leucemia aguda se suele detectar en todo el cuerpo cuando se la diagnostica.

En esta sección, se trata la ALL en adultos. Lea acerca de la ALL en niños.

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Si desea obtener información introductoria adicional, explore estos temas relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces le llevarán a otras secciones de Cancer.Net:

  • Hoja informativa: Lea una hoja informativa de una página (disponible en PDF) que ofrece una introducción fácil de imprimir sobre este tipo de cáncer.
  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: Vea un breve video en inglés conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology en leucemia, que brinda información básica y áreas de investigación.
  • Cancer.Net: Lea acerca de la ALL en inglés.

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Estadísticas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará información acerca de cuántas personas reciben un diagnóstico de este tipo de leucemia cada año y algunos datos generales de supervivencia. Recuerde que las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Este año, se calcula que se diagnosticará ALL a 6,020 personas de todas las edades (3,140 hombres y niños, y 2,880 mujeres y niñas) en los Estados Unidos. Aproximadamente un tercio de dichas personas serán adultos. La ALL es mucho más frecuente en niños, especialmente en aquellos menores de 5 años. Se calcula que este año se producirán 1,440 muertes (810 hombres y niños, y 630 mujeres y niñas); alrededor de cuatro de cada cinco de estas muertes ocurrirán en adultos.

Los avances en el tratamiento han prolongado considerablemente las vidas de las personas con ALL. La tasa de supervivencia de cinco años es el porcentaje de personas que sobrevive, al menos, cinco años una vez detectado el cáncer, excluidas las personas que mueren por otras enfermedades. La tasa de supervivencia de cinco años de las personas de todas las edades con ALL aumentó del 41 % para aquellos que recibieron el diagnóstico en el período de 1975 a 1977 al 69 % para quienes recibieron el diagnóstico en el período de 2003 a 2009. Es importante tener en cuenta que cuánto tiempo vivirá una persona con ALL depende de diversos factores, entre ellos, las características biológicas de la enfermedad y la edad de la persona.

Las estadísticas de supervivencia del cáncer deben interpretarse con cautela. Estas estimaciones se basan en datos provenientes de miles de personas con este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de un individuo específico puede variar. Es imposible informar a una persona cuánto tiempo vivirá con ALL. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de cinco años, es posible que no representen los avances más recientes que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society (Sociedad Americana Contra el Cáncer), Cancer Facts & Figures 2014 (Datos y cifras de cáncer 2014) y del sitio web de la ACS.

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Ilustraciones médicas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará imágenes básicas sobre las partes comunes del cuerpo afectadas por esta enfermedad. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Factores de riesgo

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar ALL. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de su pantalla.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, conocer sus factores de riesgo y hablar con su médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre el estilo de vida y la atención médica.

Se desconoce cuál es la causa de la ALL. En general, la ALL tiende a afectar a los niños y a los adultos mayores. Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo que tiene una persona de desarrollar ALL:

Edad. Los niños menores de 15 años y los adultos mayores de 50 años tienen más probabilidades de desarrollar ALL.

Raza. Las personas de raza blanca son algo más propensas a presentar ALL que las personas de raza negra por motivos que aún no se comprenden.

Trastornos genéticos. Las personas con síndrome de Down, ataxia telangiectasia (en inglés), síndrome de Li-Fraumeni (en inglés), síndrome de Klinefelter, anemia de Fanconi, síndrome de Wiskott-Aldrich y síndrome de Bloom están expuestas a un riesgo más elevado de desarrollar ALL que la población en general.

Dosis altas de radiación. Las personas que han estado expuestas a niveles altos de radiación, como los sobrevivientes a largo plazo de bombas atómicas, pueden ser más propensas a desarrollar ALL. No se ha demostrado que la exposición a campos electromagnéticos o a líneas eléctricas de alto voltaje aumente el riesgo de una persona de desarrollar ALL.

Virus. En ocasiones, la ALL o los tipos específicos de linfoma pueden asociarse con infecciones virales anteriores, como el virus de la leucemia de células T humano tipo 1 o el virus de Epstein-Barr.

Investigaciones genéticas recientes han demostrado que es posible que muchos niños pequeños que presentan ALL hayan tenido cambios que son signos de la enfermedad en una cantidad muy pequeña de células antes de nacer, aunque pueden pasar varios años hasta que esta se presente y provoque síntomas. Hay más investigaciones en curso para tratar de comprender este hallazgo con más detalles.

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Síntomas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que requiera atención médica. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de su pantalla.

Las personas con ALL pueden experimentar los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con ALL no manifiestan ninguno de estos síntomas. O bien, estos síntomas pueden producirse por otra afección médica que no sea cáncer.

  • Fatiga
  • Debilidad
  • Sangrado o aparición de hematomas con facilidad
  • Palidez
  • Manchas rojas del tamaño de la cabeza de un alfiler en la piel
  • Pérdida de peso
  • Fiebre
  • Dolor en los huesos o abdominal
  • Dificultad para respirar o disnea
  • Infecciones frecuentes o infecciones que vuelven a aparecer
  • Nódulos linfáticos inflamados, también denominados ganglios
  • Hígado o bazo agrandados
  • En las mujeres, menstruación más prolongada que lo habitual
  • Mareos
  • Dolor de cabeza
  • Visión borrosa
  • Náuseas y vómitos

Si le preocupan uno o más de los signos o síntomas de esta lista, hable con su médico. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha tenido el(los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a averiguar la causa del problema, es decir, el diagnóstico.

Si se diagnostica leucemia, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluidos cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

La siguiente sección ayuda a explicar qué pruebas y exploraciones pueden ser necesarias para obtener más información sobre la causa de los síntomas. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Diagnóstico, o alguna otra sección para continuar leyendo esta guía. 

Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Diagnóstico

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos pueden utilizar para averiguar cuál es el problema e identificar la causa. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de su pantalla.

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y obtener más información sobre la enfermedad. Algunas pruebas también pueden determinar qué tratamientos pueden ser los más eficaces. Para la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es la única forma que permite formular un diagnóstico definitivo de cáncer. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. También pueden utilizarse pruebas por imágenes. Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer, y no todas las pruebas mencionadas se usarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y afección médica
  • Tipo de cáncer que se sospecha
  • Signos y síntomas
  • Resultados de pruebas anteriores

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar la ALL:

Análisis de sangre (en inglés). Si un médico cree que un paciente padece de ALL debido a los síntomas que presenta, él o ella examinarán los niveles de diferentes tipos de células en la sangre del paciente a través de una prueba llamada hemograma completo (complete blood count, CBC). Los bajos niveles de glóbulos rojos y plaquetas, y los altos niveles de glóbulos blancos son frecuentes en las personas con ALL, pero también pueden ser un signo de otros problemas médicos. Además, se puede examinar la sangre con un microscopio para averiguar si hay linfoblastos u otras células anormales en ella.

Aspiración y biopsia de médula ósea. Si el análisis de sangre muestra anormalidades en la cantidad o en la apariencia de los glóbulos blancos, se realizará una aspiración y biopsia de médula ósea. Estos dos procedimientos son similares y a menudo se realizan al mismo tiempo para examinar la médula ósea. La médula ósea tiene una parte sólida y una líquida. En la aspiración de médula ósea se extrae una muestra del líquido con una aguja. La biopsia de médula ósea consiste en la extirpación de una pequeña cantidad de tejido sólido con una aguja. Luego, la(s) muestra(s) es (son) analizada(s) por un patólogo. Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. La muestra obtenida se usa para determinar la presencia de leucemia; también se pueden realizar pruebas moleculares e inmunofenotipificación (consulte a continuación). Un lugar frecuente para realizar una aspiración de médula ósea y una biopsia es el hueso pélvico, el cual está ubicado en la región lumbar junto a la cadera. Por lo general, la piel en dicha área se adormece de antemano con medicamentos y se pueden utilizar otros tipos de anestesia (medicamentos para bloquear la sensibilidad al dolor).

Otras pruebas. Es posible que su médico recomiende realizar análisis de laboratorio en las células de leucemia a fin de identificar genes específicos, proteínas y otros factores exclusivos de la leucemia. Los resultados de estas pruebas ayudarán a decidir si sus opciones de tratamiento incluyen un tipo de tratamiento denominado terapia dirigida (consulte la sección Opciones de tratamiento).

  • La citometría de flujo, también denominada inmunofenotipificación, y la citoquímica son pruebas que usan sustancias químicas o tintes en las células cancerosas para proporcionar información sobre la leucemia y su subtipo. Las células de ALL tienen marcadores característicos en su superficie que se denominan proteínas en la superficie de las células. El patrón de estos marcadores se denomina inmunofenotipo. Estas pruebas se utilizan para distinguir la ALL de las células sanguíneas normales y de otros tipos de leucemia, que también pueden incluir linfocitos. Ambas pruebas se pueden realizar a partir de una muestra de sangre.
  • La cariotipificación, o la citogenética, es una prueba que se utiliza para examinar los cromosomas de una célula, los segmentos lineales de ADN largos que contienen genes. Las personas con ALL pueden tener cambios cromosómicos específicos, entre ellos, el aumento o la pérdida de ciertos cromosomas así como también traslocaciones, lo que significa que partes de un cromosoma han sido trasladadas a otro cromosoma. Estos cambios pueden observarse con un microscopio utilizando métodos especiales.

Aproximadamente del 20 % al 30 % de los adultos con ALL tienen un cambio particular en sus cromosomas que se conoce como el cromosoma Filadelfia. El cromosoma Filadelfia es un ejemplo de un cromosoma pequeño resultante de una traslocación, que, en esta instancia, significa que el material genético del cromosoma 9 se desprende y se une al cromosoma 22 [t(9;22)]. De esta manera, dos genes específicos conocidos como BCR y ABL se juntan y forman un solo gen conocido como BCR-ABL. Algunas personas pueden tener otros tipos de traslocaciones. Por ejemplo, muchos niños con ALL tienen una traslocación entre los cromosomas 12 y 21 [t(12;22)]. Estos genes son conocidos como TEL y AML1.

  • Las mutaciones de los genes que son demasiado pequeñas para observar con un microscopio y no se pueden detectar con pruebas citogenéticas, se han detectado mediante el uso de pruebas denominadas pruebas moleculares. Por ejemplo, los pacientes con cambios en el gen IKZF1 tienen un peor pronóstico a largo plazo, el cual es la posibilidad de recuperación. Por lo tanto, las pruebas para estos cambios durante el diagnóstico ayudan a determinar las opciones de tratamiento de un paciente.

Punción lumbar (punción espinal). Una punción lumbar es un procedimiento por el cual un médico utiliza una aguja para extraer una muestra de líquido cefalorraquídeo (cerebral spinal fluid, CSF) para analizar la composición del líquido y para averiguar si contiene células cancerosas o sangre. Puesto que la ALL suele diseminarse al líquido cefalorraquídeo (cerebrospinal fluid, CSF), el líquido que circula por el cerebro y la médula espinal, se realizan periódicamente punciones lumbares durante el tratamiento de la ALL, y es posible que se administre quimioterapia (consulte la sección Opciones de tratamiento) en el CSF. Los médicos generalmente utilizan anestesia para adormecer la región lumbar antes del procedimiento.

Pruebas por imágenes. La tomografía computarizada o la tomografía axial computarizada (computerized tomography, CT o computerized axial tomography, CAT; en inglés) permite crear una imagen tridimensional del interior del cuerpo. Las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI; en inglés) utilizan campos magnéticos, en lugar de radiografías, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Estas pruebas pueden utilizarse para obtener más información sobre la causa de los síntomas o para ayudar a diagnosticar infecciones en pacientes con ALL. En ocasiones, se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de pastilla para tragar. Estas pruebas no se utilizan regularmente para clasificar la ALL (consulte la sección Subtipos y clasificación), dado que la enfermedad generalmente ya se ha diseminado en toda la médula ósea y la sangre cuando se la diagnostica.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es ALL, los resultados también pueden ayudar al médico a describir la enfermedad; esto se denomina clasificación.

La siguiente sección ayuda a explicar los subtipos y las clasificaciones diferentes para este tipo de leucemia. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Subtipos y clasificación, o alguna otra sección para continuar leyendo esta guía. 

Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Subtipos y Clasificación

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EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre cómo los médicos describen la ALL. Esto se denomina subtipo y clasificación. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de su pantalla.

Para ayudar a planificar el tratamiento y a predecir el pronóstico, los médicos dividen la ALL en subtipos y clasifican la enfermedad según el tipo de linfocitos afectados. Por ejemplo, la citometría de flujo (consulte la sección Diagnóstico) distingue entre la ALL que implica células T o células B. Los cambios cromosómicos específicos o genéticos en las células cancerosas se utilizan como una forma de predecir qué tan bien responderá la enfermedad al tratamiento y pueden guiar las decisiones de tratamiento.

Entre los subtipos, se encuentran los siguientes:

  • Leucemia linfoblástica aguda de células B precursoras (pre-células B)
  • Leucemia linfoblástica aguda de células B
  • Leucemia linfoblástica aguda de células T precursoras
  • Leucemia linfoblástica aguda positiva para el cromosoma Filadelfia (gen de fusión BCR-ABL) (consulte a continuación)

Aproximadamente el 5 % de las personas con el tipo de células B tienen un único subtipo conocido como leucemia de Burkitt o linfoma de Burkitt. La ALL también se puede describir por la apariencia de las células cuando se observan con el microscopio, conocidas como L1, L2 y L3, aunque esto tiene menos importancia que los resultados de las pruebas citogenéticas o de citometría de flujo.

Algunos pacientes tienen un tipo de leucemia denominado leucemia aguda bifenotípica, lo que significa que la enfermedad tiene características de la ALL y de la leucemia mieloide aguda (acute myeloid leukemia, AML). Este tipo de leucemia suele tratarse con los tratamientos utilizados para la ALL.

Tal como se describe en la sección Diagnóstico, aproximadamente del 20 % al 30 % de los adultos con ALL tienen un cambio genético o una mutación genética llamada cromosoma de Filadelfia, que hace que dos genes, el BCR y el ABL,, se conviertan en un gen de fusión conocido como BCR-ABL. Esta mutación se observa solo en las células cancerosas formadoras de sangre, no en otros órganos del cuerpo; y no es hereditaria. Por lo tanto, no hay que preocuparse por un aumento del riesgo de ALL en otros miembros de la familia.

El gen BCR-ABL hace que tipos específicos de glóbulos blancos llamados linfoblastos B crezcan descontroladamente. Es importante hacer pruebas para detectar la presencia del cromosoma Filadelfia, ya que esto puede ayudar al médico a predecir el pronóstico del paciente y a recomendar el tratamiento.

Clasificación de la ALL

En otros tipos de cáncer donde se forma un tumor sólido, los médicos clasifican el caso en función de un conjunto de estadios que describen el tamaño del tumor y hacia dónde se ha diseminado. Dado que la leucemia no suele formar un tumor sólido y se encuentra por todo el cuerpo cuando se la diagnostica, no existe un sistema formal de determinación de estadios para la ALL. En cambio, para describir la ALL se usan clasificaciones generales:

Recién diagnosticada y no tratada. El paciente suele tener una disminución de la cantidad de glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas normales. Sin embargo, algunos pacientes pueden tener un aumento de la cantidad de glóbulos blancos. A menudo, hay muchos linfoblastos anormales en la sangre. La médula ósea contiene linfoblastos anormales, y la persona suele tener síntomas de ALL (enumerados en la sección Síntomas y signos).

En remisión. El paciente ha recibido tratamiento para la ALL. La médula ósea contiene menos del 5 % de blastocitos y el paciente no tiene síntomas. Las cantidades de glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas son normales.

Refractaria. Leucemia refractaria significa que la enfermedad no ha respondido al tratamiento.

Recurrente. La leucemia recurrente ha vuelto a aparecer después de haber estado en remisión.

El subtipo y la clasificación de la ALL ayudarán al médico a recomendar un plan de tratamiento. La siguiente sección ayuda a explicar las opciones de tratamiento para este tipo de leucemia. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Opciones de tratamiento, o alguna otra sección para continuar leyendo esta guía. 

Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Opciones de tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 11/2014

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información acerca de los distintos métodos que los médicos utilizan para tratar a las personas con ALL. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de su pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención, los mejores tratamientos comprobados disponibles, para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para probar un enfoque nuevo con respecto al tratamiento a fin de evaluar si este es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar dichos enfoques, como en el caso de un fármaco nuevo, una combinación nueva de tratamientos estándares o nuevas dosis de terapias actuales. Su médico puede ayudarle a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés).

A continuación, se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para la ALL. Las opciones y las recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, el subtipo de ALL, su clasificación, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. Un oncólogo clínico, que es un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos, o un hematólogo, que es un médico que se especializa en el tratamiento de los trastornos de la sangre, son los que administran la quimioterapia.

La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, inyección en un músculo, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral). Si la quimioterapia se administra por vía i.v., puede aplicarse en una vena más grande o en una más pequeña; por ejemplo, en el brazo. Si se administra en una vena más grande, es posible que se deba colocar un catéter venoso central o puerto en el cuerpo. Un régimen o programa de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período de tiempo determinado. Los pacientes con ALL reciben varios fármacos diferentes a lo largo de su tratamiento.

Un paciente puede recibir quimioterapia durante diferentes estadios del tratamiento:

Terapia de inducción a la remisión. Esta es la primera sesión de tratamiento que se administra durante las primeras tres a cuatro semanas después del diagnóstico. Está diseñada para destruir la mayoría de las células de leucemia, detener los síntomas de la enfermedad y restaurar los recuentos sanguíneos a los niveles normales.

Los tratamientos específicos utilizados pueden incluir lo siguiente:

  • Daunorrubicina (Cerubidine)
  • Doxorrubicina (Adriamycin), ciclofosfamida (Neosar) o vincristina (Vincasar), que se administran por inyección intravenosa
  • Pegaspargasa (Oncaspar), que se administra por inyección intramuscular, subcutánea o intravenosa
  • Dexametasona (varias marcas comerciales) o prednisona (varias marcas comerciales), por vía oral
  • Metotrexato (varias marcas comerciales) o citarabina (Cytosar-U), que se administra por inyección en el líquido espinal
  • Tratamientos dirigidos al cromosoma Filadelfia (consulte Terapia dirigida más abajo)

El objetivo de la terapia de inducción es una remisión completa (complete remission, CR), que significa que los recuentos sanguíneos volvieron a la normalidad, que no se observa leucemia cuando se examina una muestra de médula ósea con el microscopio, y que desaparecieron los signos y los síntomas de la ALL. Más del 95 % de los niños y del 75 % al 80 % de los adultos con ALL tienen una CR.

Sin embargo, pueden quedar pequeñas cantidades de leucemia después del tratamiento, incluso si no pueden observarse con un microscopio; por eso, es necesario administrar terapia adicional para evitar que la ALL vuelva a aparecer. Pueden usarse técnicas para encontrar pequeñas cantidades de leucemia, denominada enfermedad residual mínima (minimal residual disease, MRD), y estas se utilizan para ayudar a predecir el pronóstico del paciente y para ofrecer una guía en las opciones de tratamiento.

Terapia de consolidación de la remisión o de intensificación. Este estadio de la terapia se refiere al uso de diferentes fármacos administrados en dosis similares o superiores a las dosis utilizadas para lograr la remisión. Según el subtipo de la ALL, el médico puede recomendar varios programas de terapia de consolidación.

Terapia de mantenimiento de la remisión o de continuación. El tratamiento se administra tanto por vía oral como por vía intravenosa durante más de dos a tres años para impedir que la ALL reaparezca. Estos fármacos se suelen suministrar en dosis bajas y tienen menos efectos secundarios.

Profilaxis del sistema nervioso central (SNC) (tratamiento preventivo). Este es el uso de fármacos, administrados directamente en el líquido espinal por punción espinal (punción lumbar; consulte la sección Diagnóstico) y/o por vía intravenosa, para prevenir que la leucemia se disemine de la sangre al cerebro o a la médula espinal. Este tratamiento puede administrarse en combinación con radioterapia en la cabeza.

Quimioterapia de reinducción. Este estadio se utiliza para tratar la ALL si ha reaparecido después del tratamiento.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen a la proliferación y supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

Estudios recientes demuestran que no todos los tipos de cáncer tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, su médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en su leucemia. Como resultado, los médicos pueden encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los tratamientos dirigidos.

En el caso de la ALL, la terapia dirigida se recomienda como complemento de la quimioterapia estándar para pacientes con ALL positiva para el cromosoma Filadelfia (ALL Ph+). Tales fármacos incluyen imatinib (Gleevec), dasatinib (Sprycel), nilotinib (Tasigna) y ponatinib (Iculsig) para la ALL positiva para el cromosoma Filadelfia. La nelarabina (Arranon) es un fármaco nuevo que está dirigido a la ALL de células T. Los anticuerpos monoclonales, como el rituximab (Rituxan), se utilizan como complemento de la quimioterapia para el tratamiento de la ALL de células B. Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de un medicamento específico y cómo se pueden manejar.

Efectos secundarios de la quimioterapia y la terapia dirigida

La terapia de inducción suele iniciarse en el hospital, y los pacientes generalmente deberán permanecer en él durante tres a cuatro semanas durante el tratamiento. Sin embargo, según la situación, muchos pacientes pueden dejar el hospital y recibir una supervisión cuidadosa mediante visitas periódicas al médico. A veces, los pacientes necesitarán permanecer en el hospital durante la terapia de consolidación, pero la mayoría de ellos podrán irse a casa. Muchos pacientes con ALL pueden regresar a la escuela o al trabajo mientras reciben la terapia de mantenimiento.

Dado que la quimioterapia ataca rápidamente dividiendo las células, entre las que se incluyen las del tejido normal, como el cabello, el recubrimiento de la boca, los intestinos y la médula ósea, los pacientes que reciben quimioterapia pueden perder el cabello, desarrollar llagas bucales o tener náuseas y vómitos. Debido a los cambios en los recuentos sanguíneos, la mayoría de los pacientes necesitarán transfusiones de glóbulos rojos y plaquetas en algún momento durante el tratamiento. También suele ser necesario el tratamiento con antibióticos para prevenir o tratar las infecciones. La quimioterapia puede disminuir la resistencia del cuerpo a las infecciones ya que reduce la cantidad de neutrófilos, provocar un aumento de hematomas y sangrado debido a la disminución de la cantidad de plaquetas y a otros problemas en la coagulación de la sangre, y causar fatiga al disminuir la cantidad de glóbulos rojos.

La quimioterapia puede afectar la fertilidad (en inglés), que es la capacidad de tener un hijo en el futuro, y aumenta el riesgo de presentar un cáncer secundario. Es probable que los pacientes quieran hablar con un especialista en fertilidad antes de comenzar el tratamiento, ya que hay opciones disponibles para ayudar a preservarla. Obtenga más información sobre la quimioterapia y la preparación para el tratamiento.

Los efectos secundarios de la terapia dirigida incluyen náuseas, vómitos, diarrea, edema o hinchazón en las piernas o alrededor de los ojos y, en raras ocasiones, líquido en los pulmones. Los efectos secundarios de las terapias dirigidas para la ALL no suelen ser graves y se pueden manejar.

Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados en las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X de alta potencia para destruir células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo. Un régimen de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período de tiempo determinado. En el caso de la ALL, la radioterapia en el cerebro suele utilizarse para destruir las células cancerosas alrededor del cerebro y la columna vertebral.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir cansancio, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco tiempo después de finalizado el tratamiento. Obtenga más información sobre la radioterapia.

Trasplante de células madre/trasplante de médula ósea

Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea que contiene leucemia se destruye y, luego, se reemplaza por células altamente especializadas, denominadas células madre hematopoyéticas, que se desarrollan en médula ósea sana. Las células madre hematopoyéticas son células formadoras de sangre y se encuentran tanto en el torrente sanguíneo como en la médula ósea. Tales células madre forman todas las células normales en la sangre. Hoy en día, a este procedimiento se le denomina más comúnmente trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque en realidad lo que se trasplanta son las células madre en la sangre y no el tejido de la médula ósea en sí mismo.

Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de cáncer, los resultados de los tratamientos previos, y la edad y el estado de salud general del paciente.

Existen dos tipos de trasplante de células madre, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: alogénico (allogeneic, ALLO) y autólogo (autologous, AUTO). El ALLO usa células madres donadas, mientras que el AUTO usa las células madre propias del paciente. Sin embargo, los trasplantes AUTO no se utilizan para tratar la ALL. En ambos tipos, el objetivo es destruir todas las células cancerosas en la médula, la sangre y otras partes del cuerpo, usando altas dosis de quimioterapia y/o radioterapia, y, luego, permitir que las células madre sanguíneas de reemplazo creen una médula ósea sana. Obtenga más información sobre el trasplante de células madre y de médula ósea.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, la ALL y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar la enfermedad, un aspecto importante de la atención es aliviar los síntomas y los efectos secundarios del tratamiento que experimenta la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos pueden ayudar a una persona en cualquier estadio de la enfermedad. A menudo, las personas reciben tratamiento para la leucemia y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, las pacientes que reciben ambos tratamientos, con frecuencia tienen síntomas menos severos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar la leucemia, como quimioterapia y radioterapia. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en el plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de atención médica de apoyo. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

ALL refractaria

La ALL refractaria se presenta cuando no se logra una remisión completa debido a que los fármacos no lograron eliminar suficientes células de leucemia. Por lo general, estos pacientes continúan teniendo recuentos sanguíneos bajos, necesitan transfusiones y tienen riesgo de sangrado o infección.

Se alienta a los pacientes con este diagnóstico a hablar con médicos experimentados en el tratamiento de este tipo de leucemia, puesto que puede haber distintas opiniones sobre el mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este análisis puede incluir estudios clínicos.

Su equipo de atención médica puede recomendar un plan de tratamiento que incluya nuevos fármacos que se están evaluando en estudios clínicos o el trasplante ALLO de células madres. La atención de apoyo también será importante para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, recibir un diagnóstico de leucemia refractaria es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se alienta a los pacientes y a sus familias a hablar sobre cómo se sienten con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando la ALL no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” o NED (no evidence of disease). 

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que muchos supervivientes se sientan preocupados o ansiosos con respecto a que la enfermedad vuelva a aparecer. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que la leucemia reaparezca. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, la enfermedad regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés). 

Si la leucemia regresa después del tratamiento original, se la denomina leucemia recurrente o recidivante. Si esto ocurre, comenzará nuevamente un ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia, incluso saber si el subtipo y la clasificación de la leucemia han cambiado. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente, como quimioterapia, terapia dirigida y radioterapia, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con una frecuencia diferente. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estudien nuevas formas de tratar la ALL recurrente.

El tratamiento de la ALL recurrente depende de la duración de la remisión y, generalmente, se administra en ciclos de dos a tres años. Si una recurrencia se presenta después de una remisión prolongada, es posible que la leucemia responda nuevamente al tratamiento original. Si la remisión fue breve, entonces se utilizan otros medicamentos, que a menudo son fármacos nuevos que están en fase de evaluación en estudios clínicos. Por lo general, el trasplante ALLO de células madre se recomienda para los pacientes cuya leucemia ha regresado después de lograr una segunda remisión. El fármaco clofarabina (Clolar) puede utilizarse para pacientes de 1 a 21 años que tienen ALL recidivante o refractaria después de haber recibido, al menos, dos tipos de quimioterapia. La vincristina liposomal (Marqibo) también puede ser una opción. La atención de apoyo también será importante para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con leucemia recurrente experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se alienta a los pacientes a hablar con su equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse de la leucemia no siempre es posible. Si el tratamiento no es exitoso, la enfermedad puede denominarse leucemia avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante porque la enfermedad no es curable y puede ser difícil conversar al respecto. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes del equipo tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con leucemia avanzada y con una expectativa de vida inferior a los seis meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidado para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la última etapa de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarles a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección ayuda a explicar los estudios clínicos, que son estudios de investigación. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Acerca de los estudios clínicos, o alguna otra sección para continuar leyendo esta guía. 

Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 11/2014

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre los estudios clínicos, que son la principal forma en que se prueban enfoques médicos nuevos para averiguar qué tan bien funcionan. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de su pantalla.

Los médicos y científicos siempre buscan mejores maneras para tratar a los pacientes con ALL. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan estudios clínicos, en los que participan voluntarios.

Muchos estudios clínicos se centran en tratamientos nuevos y evalúan si estos son seguros, eficaces y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía y métodos nuevos de tratamiento. Los pacientes que participan en estudios clínicos a menudo están entre los primeros en recibir nuevos tratamientos, como una nueva quimioterapia, antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, eficaz o mejor que un tratamiento estándar.

También se realizan estudios clínicos que estudian formas nuevas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento y de manejar los efectos tardíos que pueden presentarse después del tratamiento. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en relación con los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre formas de prevenir la enfermedad.

Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos pacientes, un estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes, con frecuencia, están dispuestos a enfrentar un mayor grado de incertidumbre asociado con un estudio clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente para participar en los estudios clínicos porque saben que estos estudios son la única manera de lograr avances en el tratamiento de la ALL. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con ALL.

En ocasiones, a las personas les preocupa que, al participar en un estudio clínico, no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. El uso de placebo en estudios clínicos sobre el cáncer es raro. Cuando se usa un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Encuentre más información sobre el uso de placebo en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Para participar en un estudio clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe enumerar todas las opciones del paciente, de modo que la persona comprenda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente para participar en el estudio clínico, lo que incluye la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el programa de tratamiento.

Para obtener más información sobre temas específicos que están en estudio para la ALL, consulte la sección Últimas investigaciones.

Los pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento, por motivos personales o médicos. Estos pueden incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no está funcionando o la presencia de efectos secundarios graves. Los estudios clínicos también son monitoreados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionarles tratamiento y atención durante el estudio clínico, después de su finalización y/o en caso de que el paciente decida retirarse del estudio clínico antes de que este concluya.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre estudios clínicos en otras áreas del sitio web, incluso una sección completa sobre estudios clínicos y lugares para buscar estudios clínicos sobre un tipo específico de leucemia.

La siguiente sección ayuda a explicar las áreas de investigación que se encuentran en curso en la actualidad sobre este tipo de cáncer. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Últimas investigaciones, o alguna otra sección para continuar leyendo esta guía.

Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Últimas investigaciones

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 11/2014

EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para obtener más información sobre la ALL y cómo tratarla. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de su pantalla.

Los médicos están trabajando para obtener más información sobre la ALL, las maneras de prevenirla, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar la mejor atención a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes mediante los estudios clínicos. La mayoría de los centros oncológicos participan activamente en estudios clínicos cuya finalidad es aumentar la tasa de curación de las personas con ALL. Hable siempre con su médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.

Nuevos fármacos y regímenes de tratamiento. Los investigadores están evaluando el uso de nuevos tipos de quimioterapia, así como diferentes programas y dosis de los fármacos actuales. El fármaco clofarabina ha sido aprobado para su uso en niños con ALL recurrente y se está investigando su uso en adultos con ALL. El fármaco bortezomib (Velcade) se está investigando como una opción para adultos con ALL. Asimismo, varios estudios han demostrado que, para los adolescentes y los adultos más jóvenes y de mediana edad, son beneficiosos los tratamientos más intensivos que se usan con mayor frecuencia para los niños más pequeños con ALL.

Inmunoterapia. La inmunoterapia, también denominada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, identificar o restaurar la función del sistema inmunitario. Los investigadores están estudiando el uso de diferentes anticuerpos dirigidos contra las células de ALL, como inotuzumab ozogamicina, blinatumomab, rituximab (Rituxan) y alemtuzumab (Campath). Además, los investigadores están analizando una nueva terapia denominada terapia de células T con receptores de antígenos quiméricos (chimeric antigen receptor, CAR) o terapia de células T con CAR, que utiliza las células T del paciente para atacar las células de leucemia.

Trasplante de células madre/médula ósea. También se están estudiando diferentes maneras de lograr que el trasplante de células madre (consulte Opciones de tratamiento) sea más seguro y más fácil.

Pruebas para detectar pequeñas cantidades de ALL después del tratamiento. Los investigadores están estudiando el uso de otras pruebas moleculares o inmunológicas que pueden ayudar a encontrar pequeñas cantidades de ALL en los pacientes en remisión. Por lo tanto, un cambio en el tratamiento podría evitar que la ALL vuelva a aparecer.

Atención médica de apoyo. Se están realizando estudios clínicos para encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para la ALL a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes sobre la leucemia, explore estos temas relacionados que lo llevarán fuera de esta guía:

  • Para encontrar estudios clínicos específicos para su diagnóstico, hable con su médico o busque en bases de datos de estudios clínicos en línea ahora.
  • Revise las investigaciones que se anunciaron en las Reuniones anuales de la American Society of Clinical Oncology 2011 y 2012 (en inglés). 
  • Visite el sitio web CancerProgress.Net de la American Society of Clinical Oncology para obtener más información en inglés sobre el avance histórico de la investigación sobre la leucemia. Tenga en cuenta que este enlace le llevará a un sitio web de la American Society of Clinical Oncology diferente.

La siguiente sección aborda cómo sobrellevar los síntomas de la enfermedad o los efectos secundarios de su tratamiento. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Cómo sobrellevar los efectos secundarios, o alguna otra sección para continuar leyendo esta guía. 

Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Cómo sobrellevar los efectos secundarios

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 11/2014

EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los pasos que debe seguir para ayudarle a sobrellevar los efectos secundarios físicos, sociales y emocionales. Esta página incluye varios enlaces que le llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

El temor a los efectos secundarios (en inglés) del tratamiento es frecuente después de un diagnóstico de leucemia, pero puede ser útil saber que la prevención y el control de los efectos secundarios es uno de los principales objetivos de su equipo de atención médica. Esto se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo y es una parte importante del plan de tratamiento general, independientemente del estadio de la enfermedad.

Los efectos secundarios frecuentes de cada opción de tratamiento para la ALL se describen en detalle en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y de los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los efectos secundarios dependen de diversos factores, incluidos el subtipo y la clasificación, la duración y la dosis del (de los) tratamiento(s), y su estado de salud general.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de cada tipo de tratamiento que recibirá. Pregunte qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten, cuándo es probable que se produzcan y qué se puede hacer para prevenirlos o aliviarlos. Asimismo, pregunte sobre el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, dado que los familiares y los amigos a menudo desempeñan una función importante en el cuidado de una persona con ALL. Obtenga más información sobre el cuidado.

Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos emocionales y sociales. Se alienta a los pacientes y sus familiares a compartir sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica, quien puede ayudar con las estrategias para sobrellevar el cáncer, incluidas las preocupaciones sobre cómo afrontar el costo de la atención del cáncer.

Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar al equipo de atención médica sobre los efectos secundarios que experimente, aun cuando crea que no son graves. En ocasiones, los efectos secundarios pueden durar más allá del período de tratamiento, lo que se denomina efecto secundario a largo plazo. Un efecto secundario que se produce meses o años después del tratamiento se denomina efecto tardío. El tratamiento de ambos tipos de efectos es una parte importante de la atención para sobrevivientes. Para obtener más información, lea la sección Después del tratamiento o hable con su médico.

La siguiente sección ayuda a explicar las pruebas y los controles médicos que se requieren después de finalizar el tratamiento del cáncer. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Después del tratamiento, o alguna otra sección para continuar leyendo esta guía.

Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Después del tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 11/2014

EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento y por qué esta atención de seguimiento es importante. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Después de finalizado el tratamiento para la ALL, hable con su médico sobre la elaboración de un plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos regulares y/o pruebas médicas para monitorear su recuperación durante los próximos meses y años.

Es muy importante que las personas en remisión se realicen exámenes de seguimiento periódicos durante varios años para detectar signos tempranos de recurrencia o efectos tardíos de la quimioterapia. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios de resumen del tratamiento del cáncer (en inglés) para ayudarle a llevar un registro del tratamiento que recibió para el cáncer y desarrollar un plan de atención para supervivientes al finalizar el tratamiento.

Se aconseja a las personas en recuperación de ALL que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable, no fumar, llevar una alimentación equilibrada y realizarse los estudios de detección para el cáncer recomendados. Hable con su médico para desarrollar un plan que mejor se adapte a sus necesidades. La actividad física moderada puede ayudarle a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su médico puede ayudarle a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su nivel físico. Obtenga más información sobre los próximos pasos que deben seguirse en la supervivencia, entre ellos, cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.

La siguiente sección proporciona una lista de preguntas que podría querer hacer. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Preguntas para hacer al médico, o alguna otra sección para continuar leyendo esta guía. 

Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Preguntas para hacer al médico

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunas preguntas para hacer a su médico u otros integrantes del equipo de atención médica, que le ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de su pantalla.

Hablar con frecuencia con el médico es importante (en inglés) para tomar decisiones informadas respecto de su atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre su atención y tratamiento. También se aconseja que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net, a fin de obtener una lista electrónica y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

  • ¿Cuál es mi diagnóstico? ¿Qué significa esto?
  • ¿Qué subtipo de ALL tengo?
  • ¿Cuál es su clasificación?
  • ¿Me puede recomendar un especialista en leucemia?
  • ¿Cuál es el mejor lugar para recibir tratamiento?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿En qué estudios clínicos puedo participar? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?
  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda? ¿Por qué?
  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Es para eliminar la leucemia, manejar los síntomas y efectos secundarios, o para ambas cosas?
  • ¿Cuánto durará el tratamiento?
  • ¿Qué posibilidades hay de que mi ALL entre en remisión?
  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante?
  • ¿Quién se encargará de coordinar mi tratamiento general y la atención de seguimiento?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento a corto y a largo plazo?
  • ¿Podría este tratamiento afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?
  • ¿Este tratamiento podría afectar mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos? De ser así, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento?
  • ¿De qué manera el tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?
  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar con estas preocupaciones?
  • ¿Me puede explicar mi informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?
  • ¿Necesito comenzar el tratamiento de inmediato?
  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?
  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?
  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o problemas?

La siguiente sección ofrece algunos otros recursos que pueden ser útiles para usted. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Recursos adicionales, o alguna otra sección para continuar leyendo esta guía. 

Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Recursos adicionales

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunos enlaces útiles a otras áreas de Cancer.Net que proporcionan información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. Esta es la última página de la Guía de Cancer.Net para la leucemia linfocítica aguda en adultos. Para regresar y revisar otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales de la leucemia, tanto para la persona que ha recibido el diagnóstico como para sus familiares y amigos. Este sitio web pretende ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y después de este. Aquí hay algunas secciones que pueden ayudarle a empezar a navegar por el resto de Cancer.Net:

- Busque un especialista en su área local utilizando esta base de datos gratuita de los médicos de la American Society of Clinical Oncology (en inglés).

- Revise artículos del diccionario para poder comprender frases y términos médicos utilizados en la atención médica y el tratamiento.

- Lea más información sobre los primeros pasos que deben seguirse cuando recién se le diagnostica leucemia.

- Encuentre más información sobre los estudios clínicos como opción de tratamiento.

- Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar las emociones que la leucemia puede generar, incluso las que surgen dentro de una familia o una relación.

- Busque una organización de defensa nacional, sin fines de lucro, que pueda ofrecer información adicional, servicios y apoyo a las personas con ALL.

- Explore los próximos pasos que una persona puede seguir después de finalizar el tratamiento activo.

Este es el final de la Guía de Cancer.Net para la leucemia linfocítica aguda en adultos.
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