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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Panorama general

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2013

EN ESTA PÁGINA: Encontrará información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía de Cancer.Net para la leucemia linfocítica aguda en adultos. Para ver otras páginas, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla. Piense en esas casillas como un mapa para recorrer esta guía completa. O bien, haga clic en “Siguiente” en la parte inferior de cada página.

La leucemia es un cáncer de la sangre. Comienza cuando las células sanguíneas normales cambian y proliferan sin control. La leucemia linfocítica aguda (acute lymphocytic leukemia, ALL) es un cáncer de los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco que forma parte del sistema inmunológico del cuerpo. La ALL también se denomina leucemia linfoide aguda o leucemia linfoblástica aguda. Aguda significa que la enfermedad comienza y empeora rápidamente; los pacientes con ALL suelen necesitar un tratamiento inmediato. La ALL es más frecuente en niños y en adultos mayores de 50 años; sin embargo, personas de todas las edades pueden desarrollar la enfermedad.

Acerca de los linfocitos

Los linfocitos se producen en la médula ósea, el tejido rojo y esponjoso que se encuentra en el interior de los huesos más grandes. Los linfocitos se encuentran en la sangre, en los ganglios linfáticos y en el bazo. Los linfocitos sanos combaten las infecciones bacterianas y virales. En las personas con ALL, los nuevos linfocitos no se desarrollan hasta convertirse en células maduras, sino que permanecen como células inmaduras, conocidas como linfoblastos. Existen tres tipos diferentes de linfocitos: células T, células B y células asesinas naturales (natural killer, NK). En general, las células T combaten las infecciones al activar otras células en el sistema inmunitario y al destruir las células infectadas, las células B producen anticuerpos y las células NK combaten los microbios y las células cancerosas. Aproximadamente el 85 % de las personas con ALL tienen el subtipo de células B, y alrededor del 15 % tienen el tipo de células T. El subtipo de células NK es bastante raro.

Acerca de la ALL

En las personas con ALL, las células anormales aglomeran otros tipos de células en la médula ósea, con lo cual previenen la producción de glóbulos rojos (que transportan oxígeno), otros tipos de glóbulos blancos y plaquetas (componentes de la sangre necesarios para la coagulación). Esto significa que las personas con ALL pueden ser anémicas (ya que no tienen suficientes glóbulos rojos), ser más propensas a sufrir infecciones (ya que no tienen cantidad suficiente del tipo de glóbulos blancos conocidos como neutrófilos que combaten bacterias) y tener hematomas o sangrar con facilidad (ya que tienen un nivel bajo de plaquetas). Los linfoblastos también se pueden acumular en el sistema linfático de las personas y causar hinchazón de los ganglios linfáticos. Algunas células pueden invadir otros órganos, entre ellos, el cerebro, el hígado, el bazo o, en los hombres, los testículos.

A diferencia de otros tipos de cáncer, la diseminación de la ALL hacia otras partes del cuerpo no significa que el cáncer está en un estadio avanzado, ya que la leucemia aguda se suele detectar en todo el cuerpo cuando se la diagnostica.

En esta sección se trata la ALL en adultos. Lea acerca de la ALL en niños.

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Estadísticas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará información acerca de cuántas personas reciben un diagnóstico de este tipo de leucemia cada año y algunos datos generales de supervivencia. Recuerde, las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Este año, se calcula que se diagnosticará ALL en 6.020 personas de todas las edades (3.140 hombres y niños, y 2.880 mujeres y niñas) en los Estados Unidos. Aproximadamente un tercio de ellos serán adultos. La ALL es mucho más común en niños, especialmente en los menores de 5 años. Se calcula que este año esta enfermedad causará 1.440 muertes (810 hombres y niños, y 630 mujeres y niñas); alrededor de cuatro de cada cinco de estas muertes ocurrirán en adultos.

Los avances en materia de tratamiento han alargado radicalmente las vidas de las personas con ALL. La tasa de supervivencia a cinco años es el porcentaje de personas que sobreviven al menos cinco años después de detectado el cáncer, excluidos los que mueren por otras enfermedades. La tasa de supervicencia a cinco años de personas de todas las edades con ALL aumentó de 41 % de los diagnosticados de 1975 a 1977 a 69% de los diagnosticados de 2003 a 2009 (los datos más recientes disponibles). Es importante observar que la sobrevida de una persona con ALL depende de diversos factores, entre ellos, las características biológicas de la enfermedad y la edad de la persona.

Las estadísticas de supervivencia del cáncer deben interpretarse con cautela. Estas estimaciones se basan en datos provenientes de miles de personas con este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de un individuo específico puede variar. No es posible decirle a una persona cuánto tiempo vivirá con ALL. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de cinco años, es posible que no representen los avances más recientes que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés)

Estadísticas adaptadas de la publicación de American Cancer Society, Cancer Facts & Figures 2014 y el sitio web de ACS.

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Ilustraciones médicas

EN ESTA PÁGINA: Encontrará imágenes básicas sobre las partes comunes del cuerpo afectadas por esta enfermedad. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Factores de riesgo

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información acerca de los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar ALL. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien, a menudo, los factores de riesgo influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas que tienen varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que sí lo hacen otras personas sin factores de riesgo conocidos. Sin embargo, el hecho de conocer sus factores de riesgo y hablar con su médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre el estilo de vida y la atención médica.

Se desconoce cuál es la causa exacta de la ALL. En general, la ALL tiende a afectar a los niños y a los adultos mayores. Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo que tiene una persona de desarrollar ALL:

Edad. Los niños menores de 15 años y los adultos mayores de 50 años tienen más probabilidades de desarrollar ALL.

Raza. Las personas blancas son algo más propensas a desarrollar ALL que las personas negras por motivos que aún no se comprenden.

Trastornos genéticos. Las personas con síndrome de Down, ataxia telangiectasia (en inglés), síndrome de Li-Fraumeni (en inglés), síndrome de Klinefelter, anemia de Fanconi, síndrome de Wiskott-Aldrich y síndrome de Bloom están expuestas a un riesgo más elevado de desarrollar ALL que la población en general.

Dosis altas de radiación. Las personas que han estado expuestas a niveles altos de radiación, como los sobrevivientes a largo plazo de bombas atómicas, pueden ser más propensas a desarrollar ALL. No se ha demostrado que la exposición a campos electromagnéticos o a líneas eléctricas de alto voltaje aumente el riesgo de una persona de desarrollar ALL.

Virus. En ocasiones, la ALL o tipos únicos de linfoma pueden asociarse con una infección viral anterior, como el virus de la leucemia de células T humano tipo 1 o el virus de Epstein-Barr.

Investigaciones genéticas recientes han demostrado que es posible que muchos niños pequeños que desarrollan ALL hayan tenido la enfermedad antes de nacer, aunque pueden pasar muchos años hasta que esta se desarrolle y provoque síntomas. Hay más investigaciones en curso para tratar de comprender este hallazgo con más detalles.

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Síntomas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información acerca de los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que puede requerir atención médica. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Las personas con ALL pueden tener los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con ALL no manifiestan ninguno de estos síntomas. O bien, estos síntomas pueden producirse por otra afección médica que no sea cáncer. Si le preocupa algún síntoma o signo de esta lista, hable con su médico.

  • Cansancio
  • Debilidad
  • Sangrado o aparición de hematomas con facilidad
  • Palidez
  • Manchas rojas del tamaño de la cabeza de un alfiler en la piel
  • Pérdida de peso
  • Fiebre
  • Dolor en los huesos o abdominal
  • Dificultad para respirar o disnea
  • Infecciones frecuentes
  • Ganglios linfáticos hinchados
  • Hígado o bazo agrandados

Su médico le hará preguntas sobre los síntomas que usted experimenta para ayudarlo a encontrar la causa del problema, lo que se denomina diagnóstico. Este puede incluir cuánto tiempo ha estado experimentando el (los) síntoma(s) y con qué frecuencia.

Si se diagnostica leucemia, el alivio de los síntomas y los efectos secundarios siguen siendo un aspecto importante de la atención y el tratamiento. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para continuar leyendo esta guía y obtener información acerca de las pruebas y los estudios que se le pueden realizar para aprender más sobre la causa de los síntomas. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección.

Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Diagnóstico

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará una lista de las pruebas, procedimientos y estudios habituales que los médicos pueden utilizar para averiguar cuál es el problema e identificar su causa. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y aprender más acerca de la enfermedad. Algunas pruebas también pueden determinar qué tratamientos pueden ser los más eficaces. En la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es el único método que permite formular un diagnóstico definitivo de cáncer. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. También pueden utilizarse las pruebas por imágenes. Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer, y no todas las pruebas mencionadas se utilizarán para todas las personas. Es posible que su médico considere estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y afección médica
  • Tipo de cáncer que se sospecha
  • Signos y síntomas
  • Resultados de pruebas anteriores

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar la ALL:

Análisis de sangre (en inglés). Si un médico determina que un paciente padece de ALL mediante los síntomas que presenta, él o ella examinarán los niveles de diferentes tipos de células en la sangre del paciente a través de una prueba llamada hemograma completo (complete blood count, CBC). Los bajos niveles de glóbulos rojos y plaquetas, y los altos niveles de glóbulos blancos son frecuentes en las personas con ALL, pero también pueden ser un signo de otros problemas médicos. Además, se puede examinar la sangre con un microscopio para determinar la presencia de linfoblastos u otras células anormales.

Biopsia de médula ósea y aspiración (en inglés). Si el análisis de sangre muestra anormalidades en la cantidad o en la apariencia de los glóbulos blancos, se realizará una biopsia de médula ósea. Estos dos procedimientos son similares y a menudo se realizan al mismo tiempo. La médula ósea tiene una parte sólida y una líquida. La biopsia de médula ósea consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido sólido con una aguja. En la aspiración se toma una muestra de líquido con una aguja. La(s) muestra(s) extraída(s) en la biopsia es (son) luego analizada(s) por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). La muestra se utiliza para detectar leucemia, y también pueden hacerse análisis moleculares e inmunofenotipificación (véase más abajo). Un lugar frecuente para realizar una biopsia y aspiración de la médula ósea es el hueso pélvico, ubicado en la región lumbar junto a la cadera. Por lo general, la piel en dicha área se adormece de antemano con medicamentos y se pueden utilizar otros tipos de anestesia (medicamentos para bloquear la sensibilidad al dolor).

Pruebas moleculares. Es posible que su médico recomiende realizar los análisis de laboratorio en las células de leucemia a fin de identificar genes específicos, proteínas y otros factores específicos de la leucemia. Los resultados de estas pruebas ayudarán a decidir si sus opciones de tratamiento incluyen un tipo de tratamiento denominado tratamiento dirigido (consulte Opciones de tratamiento).

  • La citometría de flujo y la citoquímica (inmunofenotipificación) son pruebas que emplean productos químicos o tinturas en las células cancerosas para obtener información acerca de la leucemia y su subtipo. Las células de la ALL tienen marcadores característicos en su superficie llamados proteínas. El patrón de estos marcadores se denomina inmunofenotipo. Estas pruebas se utilizan para distinguir la ALL de células sanguíneas normales de otros tipos de leucemia, que también pueden incluir linfocitos. Ambas pruebas se pueden realizar a partir de una muestra de sangre.
  • La cariotipificación (o citogenética) es una prueba que se usa para examinar los cromosomas (largos trozos de ADN que contienen genes) de una célula. Las personas con ALL pueden tener cambios cromosómicos específicos, entre ellos, el aumento o la pérdida de ciertos cromosomas así como también traslocaciones, lo que significa que partes de un cromosoma han sido trasladadas a otro cromosoma. Estos cambios pueden observarse con un microscopio utilizando métodos especiales.

Aproximadamente del 20 % al 30 % de los adultos con ALL tienen una alteración cromosómica específica que se conoce como cromosoma Filadelfia. El cromosoma Filadelfia es un ejemplo de traslocación que, en este caso, significa que el material genético del cromosoma 9 se rompe y se agrega al cromosoma 22 [t(9;22)]. De esta manera, dos genes específicos llamados BCR y ABL se juntan para formar un gen llamado BCR-ABL. Algunas personas pueden tener otros tipos de traslocaciones. Por ejemplo, muchos niños con ALL tienen una traslocación entre los cromosomas 12 y el 21 [t(12;22)]. Estos genes se llaman TEL y AML1.

Punción lumbar (punción espinal). Una punción lumbar es un procedimiento por el cual un médico extrae una muestra de líquido cefalorraquídeo (cerebral spinal fluid, CSF) para buscar células cancerosas, sangre o marcadores de tumor (sustancias que se encuentran en cantidades mayores que las normales en la sangre, la orina o los tejidos del cuerpo de personas con ciertos tipos de cáncer). Puesto que la ALL suele diseminarse al líquido cefalorraquídeo que rodea el cerebro, se realizan periódicamente punciones lumbares durante el tratamiento de la ALL, y es posible que se administre quimioterapia (consulte la sección Opciones de tratamiento) en el CSF. Los médicos generalmente utilizan anestesia para adormecer la región lumbar antes del procedimiento.

Pruebas por imágenes. Para conocer mejor la causa de los síntomas o para ayudar a diagnosticar infecciones en pacientes con ALL, se puede recurrir a un estudio por tomografía computarizada (computed tomography, CT o CAT; en inglés), que crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo; o a imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI; en inglés), que utiliza campos magnéticos en lugar de rayos X para producir imágenes detalladas del cuerpo. Estas pruebas no se utilizan regularmente para clasificar la ALL (consulte la sección Clasificación), dado que, al momento del diagnóstico, la enfermedad por lo general se ha diseminado por la médula ósea y la sangre.

Después de que se realicen estas pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es ALL, estos resultados también ayudarán a que el médico describa esta enfermedad, lo que se conoce como clasificación.

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Subtipos y Clasificación

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EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre cómo los médicos describen la ALL. Esto se llama subtipo y clasificación. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Para ayudar a planificar el tratamiento y predecir el pronóstico (posibilidad de recuperación), los médicos clasifican a la ALL de acuerdo con el tipo de linfocitos afectados (es decir, células T o células B). Por ejemplo, la citometría de flujo (consulte la sección Diagnóstico) distingue entre la ALL que implica células T o células B. Cambios cromosómicos específicos o genéticos en las células cancerosas se utilizan como una forma de predecir qué tan bien responderá la enfermedad al tratamiento y pueden guiar las decisiones de tratamiento.

Los subtipos son:

  • Leucemia linfoblástica precursora aguda de células B (células pre-B).
  • Leucemia linfoblástica aguda de células B
  • Leucemia linfoblástica precursora aguda de células T
  • Leucemia linfoblástica aguda positiva para el cromosoma Filadelfia (fusión BCR-ABL) (véase más abajo)

Aproximadamente el 5 % de las personas con el tipo de células B tienen un único subtipo conocido como leucemia de Burkitt o linfoma de Burkitt. La ALL también se puede describir por la apariencia de las células en la observación con el microscopio (conocidas como L1, L2 y L3), aunque esto tiene menos importancia que los resultados de las pruebas citogenéticas o de la citometría de flujo.

Tal como se describe en la sección Diagnóstico, aproximadamente del 20 % al 30 % de los adultos con ALL tienen una anormalidad o mutación genética llamada cromosoma Filadelfia que hace que dos genes, el BCR y el ABL, se conviertan en un único gen conocido como BCR-ABL. Esta mutación se observa solo en las células formadoras de sangre, no en otros órganos del cuerpo; no es hereditaria. Por lo tanto, no hay que preocuparse por un aumento del riesgo de ALL en otros miembros de la familia.

El gen BCR-ABL hace que ciertos tipos específicos de glóbulos blancos llamados linfoblastos B crezcan descontroladamente. Es importante hacer el análisis del cromosoma Filadelfia, porque ayuda al médico a predecir el pronóstico del paciente y a recomendar el tratamiento.

Clasificación de ALL

En un cáncer donde se forma un tumor sólido, los médicos clasifican el caso en función de un conjunto de estadios que describen el tamaño del tumor y hacia dónde se ha diseminado. Dado que la leucemia no suele formar un tumor sólido y se encuentra por todo el cuerpo cuando se la diagnostica, no hay un sistema de determinación del estadio formal para la ALL. En cambio, para describir la ALL se usan clasificaciones generales:

De diagnóstico reciente y no tratada. El paciente tiene cantidades disminuidas de glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas. A menudo hay numerosos linfoblastos anómalos en la sangre. La médula ósea contiene linfoblastos anormales, y la persona suele tener síntomas de ALL (enumerados en la sección de Síntomas).

En remisión. El paciente ha recibido tratamiento para la ALL. La médula ósea contiene menos del 5 % de blastocitos y el paciente no tiene síntomas. Las cantidades de glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas son normales.

Recurrente. La leucemia recurrente reaparece después de haber estado en remisión.

Refractaria. Leucemia refractaria significa que la enfermedad no ha respondido al tratamiento.

El subtipo y la clasificación de ALL ayudará al médico a recomendarle un plan de tratamiento. Seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para continuar leyendo acerca de las opciones de tratamiento para la ALL. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección

Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Opciones de tratamiento

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EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información acerca de los distintos métodos que los médicos utilizan para tratar a las personas con ALL. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos comprobados disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que un tratamiento estándar. Su médico puede ayudarlo a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos e Investigaciones actuales.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés).

A continuación, se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para la ALL. Las opciones y recomendaciones en cuanto a los tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el subtipo de ALL, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Tómese el tiempo para conocer sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas si tiene dudas sobre cosas que no están claras. Además, hable acerca de los objetivos de cada tratamiento con su médico y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Un oncólogo clínico, que es un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos, o un hematólogo, que es un médico que se especializa en el tratamiento de los trastornos de la sangre, son los que administran la quimioterapia. Un régimen (plan) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un plazo determinado.

Los pacientes con ALL reciben diferentes medicamentos durante todo el tratamiento; algunos de estos se suministran en pastilla (por vía oral), mientras que otros se inyectan en una vena (por vía intravenosa, i.v.). El paciente puede recibir quimioterapia durante diferentes estadios del tratamiento.

Terapia de inducción de remisión. Esta es la primera ronda de tratamiento que se administra durante las primeras tres o cuatro semanas después del diagnóstico. Está diseñado para destruir la mayoría de las células de leucemia, detener los síntomas de la enfermedad y restaurar los valores de un recuento sanguíneo normal.

Los tratamientos específicos empleados pueden ser:

  • Doxorrubicina (Adriamycin), ciclofosfamida (Neosar) o vincristina (Vincasar), administradas mediante inyección en una vena
  • Asparaginasa (Elspar), administrada mediante inyección en un músculo, bajo la piel o en una vena
  • Dexametasona (varios nombres comerciales) o prednisona (varios nombres comerciales) oral
  • Metotrexato (varios nombres comerciales) o citarabina (Cytosar-U) como inyección en el líquido cefalorraquídeo

El objetivo de la terapia de inducción es una remisión completa (complete remission, CR), que significa que los recuentos sanguíneos volvieron a la normalidad, que no se observa leucemia cuando se examina una muestra de médula ósea con el microscopio, y que desaparecieron los signos y los síntomas de la ALL. Más del 95 % de los niños y del 75 % al 80 % de los adultos con ALL tienen una remisión completa. Sin embargo, pequeñas cantidades de leucemia pueden permanecer después del tratamiento aunque no se vean con un microscopio y es necesario administrar tratamiento adicional para evitar que la ALL vuelva a aparecer.

Terapia de consolidación o intensificación. Este estadio de la terapia se refiere al uso de diferentes medicamentos suministrados en dosis similares a las dosis altas utilizadas para lograr la remisión. Según el subtipo de la ALL, el médico puede recomendar varios programas de tratamiento de consolidación.

Terapia de mantenimiento o continuación de la remisión Se refiere al tratamiento aplicado tanto por vía oral como por vía intravenosa durante un período de dos a tres años para impedir que la ALL reaparezca. Estos medicamentos se suelen suministrar en dosis bajas y tienen menos efectos secundarios.

Quimioterapia de reinducción. Este estadio se utiliza para tratar la ALL si ha reaparecido después del tratamiento.

Profilaxis del sistema nervioso central (Central nervous system, CNS) (tratamiento preventivo). Este es el uso de medicamentos, suministrados directamente en el líquido cefalorraquídeo a través de la punción espinal (punción lumbar; consulte Diagnóstico) y/o a través de una vena, para prevenir que la leucemia se disemine desde la sangre al cerebro o la columna vertebral. Este tratamiento se suele aplicar en la cabeza, en combinación con radioterapia (vea más abajo).

Efectos secundarios de la quimioterapia

Por lo general, la terapia de inducción comienza en el hospital, y a menudo los pacientes deben permanecer en el hospital de tres a cuatro semanas durante el tratamiento. Sin embargo, según sea la situación, muchos pacientes pueden abandonar el hospital y son vigilados atentamente mediante visitas regulares al médico. Algunas veces los pacientes tendrán que permanecer en el hospital para terapia de consolidación, pero la mayoría de los pacientes pueden volver a su casa. Muchos pacientes con ALL pueden regresar a la escuela o al trabajo mientras reciben el tratamiento de mantenimiento.

Dado que la quimioterapia ataca rápidamente dividiendo las células, entre las que se incluyen las del tejido normal, como el cabello, el revestimiento de la boca, los intestinos y la médula ósea, los pacientes que reciben quimioterapia pueden perder el cabello, desarrollar llagas bucales o tener náuseas y vómitos. Debido a los cambios en los hemogramas, la mayoría de los pacientes requieren transfusiones de glóbulos rojos y plaquetas en algún momento durante el tratamiento. También suele ser necesario el tratamiento con antibióticos para prevenir o tratar las infecciones. La quimioterapia puede disminuir la resistencia del cuerpo a las infecciones al reducir la cantidad de neutrófilos, provocar un aumento en los hematomas y el sangrado debido a la disminución en la cantidad de plaquetas y a otros problemas en la coagulación de la sangre, y causar fatiga al disminuir la cantidad de glóbulos rojos.

La quimioterapia puede afectar la fertilidad (la capacidad tener un niño en el futuro) y aumentar el riesgo de desarrollar un cáncer secundario. Es probable que los pacientes quieran hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento.

Obtenga más información sobre la quimioterapia y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y los posibles efectos secundarios o las interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados en las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea la proliferación y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células normales.

Estudios recientes demuestran que no todos los tipos de cáncer tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, su médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en su leucemia. Como resultado, los médicos pueden encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre blancos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre tratamientos dirigidos.

La terapia dirigida se recomienda como complemento de la quimioterapia estándar, especialmente en el caso de ALL positiva para cromosoma Filadelfia (ALL Ph+). Esos fármacos son imatinib (Gleevec), dasatinib (Sprycel), nilotinib (Tasigna), ponatinib (Iculsig) para la ALL positiva para cromosoma Filadelfia. La nelarabina (Arranon) es un fármaco nuevo dirigido a la ALL de células T. Además de la quimioterapia, para el tratamiento de la ALL de células B se usan anticuerpos monoclonales tales como el rituximab (Rituxan). Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios de un medicamento específico y cómo se pueden manejar.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos de alta energía para eliminar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo. Un régimen de radioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un plazo de tiempo determinado. En el caso de la ALL, la radioterapia en el cerebro a veces se utiliza para destruir las células cancerosas alrededor del cerebro y la columna vertebral.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir cansancio, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco tiempo después de finalizado el tratamiento. Obtenga más información sobre la radioterapia.

Trasplante de médula ósea/células madre

Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea que contiene leucemia se destruye y luego se reemplaza por células altamente especializadas, denominadas células madre hematopoyéticas, que se desarrollan en médula ósea sana. Las células madre hematopoyéticas se encuentran tanto en el torrente sanguíneo como en la médula ósea. Estas células madre producen todas las células normales de la sangre. Hoy en día este procedimiento se conoce comúnmente como trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque típicamente son las células madre de la sangre las trasplantadas, no el tejido de médula ósea.

Antes de recomendar el trasplante, los médicos hablarán con el paciente acerca de los riesgos de este tratamiento y considerarán varios otros factores, tales como el tipo de cáncer, los resultados de cualquier tratamiento anterior y la edad y el estado general de salud del paciente.

Existen dos tipos de trasplante de células madre, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: alogénico (allogeneic, ALLO) y autólogo (autologous, AUTO). Sin embargo, los trasplantes autólogos no se usan para tratar la ALL.

En ambos tipos, el objetivo del trasplante es destruir células cancerosas en la médula, la sangre y otras partes del cuerpo, y permitir que células madre sanguíneas de reemplazo creen una médula ósea sana. En la mayoría de los trasplantes de células madre, el paciente es tratado con dosis altas de quimioterapia y/o radioterapia para destruir la mayor cantidad posible de células cancerosas. Obtenga más información sobre el trasplante de células madre y de médula ósea.

Cómo obtener atención de los síntomas y efectos secundarios

A menudo, la ALL y su tratamiento producen efectos secundarios. Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar la enfermedad, un aspecto importante de la atención es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos pueden ayudar a una persona en cualquier estadio de la enfermedad. A menudo, las personas reciben tratamiento para la leucemia y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos, a menudo, tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos son muy variados y a menudo incluyen medicamentos, cambios alimenticios, técnicas de relajación y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar la leucemia, como quimioterapia y radioterapia. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en el plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de atención de apoyo. Asimismo, durante y después del tratamiento, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si usted está experimentando un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

ALL recurrente

Una remisión sucede cuando la ALL no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que muchos supervivientes se sientan preocupados o ansiosos con respecto a que la enfermedad vuelva a aparecer. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que la leucemia reaparezca. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, la enfermedad regresa. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el miedo a la recurrencia (en inglés).

Si la leucemia regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de leucemia recurrente o recidivante. Si esto ocurre, comenzará nuevamente un ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia, incluso saber si el subtipo y la clasificación de la leucemia ha cambiado. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente (como quimioterapia, terapia dirigida y radioterapia), pero quizás se combinen de un modo distinto o se administren con un ritmo distinto. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén evaluando métodos nuevos para tratar la ALL recurrente.

 

El tratamiento de la ALL recurrente depende de la duración de la remisión, y generalmente se da en ciclos durante dos a tres años. Si una recurrencia se presenta después de una remisión prolongada, es posible que la leucemia responda nuevamente al tratamiento original. Si la remisión fue breve, se utilizan otros medicamentos, que a menudo son fármacos nuevos que están en fase de evaluación en estudios clínicos. Generalmente se recomienda un trasplante ALLO de células madre para los pacientes cuya leucemia ha vuelto después de haber logrado una segunda remisión. El fármaco clofarabina (Clolar) puede usarse en pacientes de 1 a 21 años de edad que han recaído o en la ALL refractaria después de haber recibido por lo menos dos tipos de quimioterapia. La atención de apoyo también será importante para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Las personas con leucemia recurrente a menudo experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y que consulten acerca de servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

ALL refractaria

La ALL refractaria se presenta cuando no se logra una remisión completa debido a que los medicamentos no lograron eliminar suficientes células de leucemia. A menudo estos pacientes siguen teniendo bajos recuentos sanguíneos, necesitan transfusiones y corren riesgo de sangrado o infección.

Se aconseja a los pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este tipo de leucemia, puesto que puede haber distintas opiniones sobre el mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este debate puede incluir estudios clínicos.

Su equipo de atención médica puede recomendar un plan de tratamiento que incluya nuevos fármacos que se están evaluando en estudios clínicos o trasplante ALLO de células madre. La atención de apoyo también será importante para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, recibir un diagnóstico de leucemia refractaria es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se aconseja a los pacientes y a sus familias que hablen acerca de cómo se están sintiendo con médicos, personal de enfermería, trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Si el tratamiento falla

Recuperarse de la leucemia no siempre es posible. Si el tratamiento no es exitoso, la enfermedad puede denominarse leucemia avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante porque la enfermedad no es curable, y puede ser difícil hablar sobre él. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. La función del equipo de atención médica es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades, experiencia y conocimientos especiales para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Los pacientes con leucemia avanzada y con una expectativa de vida inferior a los seis meses pueden desear considerar un tipo de cuidados paliativos que se denomina cuidados para enfermos terminales. Este tipo de cuidados está pensado para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención para tratar el cáncer en etapa avanzada.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlos a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y sentimiento de pérdida (en inglés).

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2013

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre los estudios clínicos, que son la principal forma en que los nuevos enfoques médicos se ponen a prueba para averiguar qué tan bien funcionan. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para tratar a los pacientes con ALL. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación en los que participan voluntarios, que se denominan estudios clínicos.

Muchos estudios clínicos se centran en nuevos tratamientos y evalúan si estos son seguros, efectivos y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, nuevos enfoques de radioterapia o cirugía, y nuevos métodos de tratamiento. Los pacientes que participan en estudios clínicos a menudo están entre los primeros en recibir nuevos tratamientos, como una nueva quimioterapia, antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, eficaz o mejor que un tratamiento estándar.

También se realizan estudios clínicos que estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de manejar los efectos tardíos que pueden presentarse después de este. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en lo que respecta a los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre formas de prevenir la enfermedad.

Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos, un estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre que implica un estudio clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente para participar en los estudios clínicos porque saben que estos estudios son la única manera de lograr avances en el tratamiento de la ALL. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con ALL.

A veces, a las personas les preocupa que, al participar en un estudio clínico, no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “píldora de azúcar”. El uso de placebos en los estudios clínicos sobre el cáncer es infrecuente. Cuando se utiliza un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Obtenga más información sobre los placebos en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Para formar parte de un estudio clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de modo que la persona comprenda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe mencionar todos los riesgos del nuevo tratamiento, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente para participar en el estudio clínico, lo que incluye la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el plan de tratamiento.

Si desea conocer más detalles sobre temas específicos que están en estudio para la ALL, consulte la sección Investigaciones actuales.

Los pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento por motivos personales o médicos. Estos pueden incluir la ineficacia del nuevo tratamiento o la presencia de efectos secundarios graves. Los estudios clínicos también son monitoreados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionarles tratamiento y atención durante el estudio clínico, después de su finalización y/o en caso de que el paciente decida retirarse del estudio clínico antes de que este concluya.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre estudios clínicos en otras áreas del sitio web, incluso una sección completa sobre estudios clínicos y lugares para buscar estudios clínicos sobre un tipo específico de leucemia.

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Últimas investigaciones

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EN ESTA PÁGINA: Usted leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para obtener más información sobre la ALL y cómo tratarla. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Los médicos están trabajando para obtener más información sobre la ALL, maneras de prevenirla, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar la mejor atención a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir nuevas opciones para los pacientes a través de los estudios clínicos. La mayoría de los centros de cáncer participan activamente en estudios clínicos, cuya finalidad es aumentar la tasa de curación de la ALL. Hable siempre con su médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.

Nuevos fármacos y regímenes de tratamiento. Los investigadores están evaluando el uso de una nueva quimioterapia así como diferentes programas y dosis de los medicamentos actuales. El fármaco clofarabina (Clolar) está aprobado para niños con ALL recurrente y está en investigación para adultos con ALL. Asimismo, varios estudios han demostrado que, para los adolescentes y los adultos más jóvenes y de mediana edad, son beneficiosos los tratamientos más intensivos que se usan con mayor frecuencia para los niños más pequeños con ALL.

Inmunoterapia. La inmunoterapia (también llamada terapia biológica) ayuda a estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, identificar o restaurar la función del sistema inmunitario. Los investigadores están estudiando el uso de diferentes anticuerpos dirigidos contra las células de ALL, incluso inotuzumab ozogamicina y blinatumomab. Inotuzumab ozogamicina es un anticuerpo unido con un tipo de quimioterapia para dirigir más específicamente la quimioterapia a la célula de leucemia. Blinatumomab es llamado un anticuerpo biespecífico, lo cual significa que está dirigido contra las células de leucemia y ayuda a las propias células T del paciente a atacar a la leucemia.

Trasplante de médula ósea/células madre. También están en estudio diferentes maneras de lograr que el trasplante de células madre (consulte la sección Tratamiento) sea más seguro y fácil.

Pruebas para detectar pequeñas cantidades de ALL después del tratamiento. Los investigadores están estudiando otras pruebas moleculares o inmunológicas que pueden ayudar a encontrar pequeñas cantidades de ALL en los pacientes en remisión. Entonces, un cambio de tratamiento puede impedir que la ALL regrese.

Atención de apoyo. Se están realizando estudios clínicos con el propósito de encontrar mejores métodos para disminuir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para la ALL, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las investigaciones actuales?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes con respecto a la leucemia, explore estos temas relacionados que lo llevarán fuera de esta guía:

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Cómo sobrellevar los efectos secundarios

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los pasos que debe seguir para ayudarlo a sobrellevar los efectos secundarios físicos, sociales y emocionales. Esta página incluye varios enlaces que lo llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en inglés) es frecuente después de un diagnóstico de leucemia, pero puede ayudar el saber que la prevención y el control de los efectos secundarios es uno de los principales objetivos de su equipo de atención médica. Esto se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo y es una parte importante del plan de tratamiento integral, independientemente del estadio de la enfermedad.

Los efectos secundarios comunes de cada opción de tratamiento para la ALL se describen en detalle en la sección Tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y de los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los efectos secundarios dependen de una variedad de factores, incluidos el subtipo y clasificación, la duración y la dosis del (de los) tratamiento(s), y su estado de salud general.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de cada tipo de tratamiento que recibirá. Pregunte qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten, cuándo es probable que ocurran y qué se puede hacer para evitarlos o aliviarlos. Asimismo, pregunte sobre el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, dado que los familiares y los amigos a menudo desempeñan una función importante en el cuidado de una persona con ALL. Obtenga más información sobre los cuidados.

Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Se aconseja a los pacientes y sus familiares que compartan sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica, quien puede ayudar con las estrategias para sobrellevarlos. Obtenga más información sobre la importancia de atender estas necesidades, entre ellas, las inquietudes acerca de cómo afrontar el costo de la atención para tratar el cáncer.

Durante el tratamiento y después de él, asegúrese de informar al equipo de atención médica sobre los efectos secundarios que experimenta, aun cuando crea que no son graves. A veces, los efectos secundarios pueden durar más allá del período de tratamiento, lo que se denomina efecto secundario a largo plazo. Un efecto secundario que sucede meses o años después del tratamiento se denomina efecto tardío. El tratamiento de ambos tipos de efectos es un aspecto importante de la atención de supervivencia. Para obtener más información, lea la sección Después del tratamiento o hable con su médico.

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Después del tratamiento

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EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento y por qué esta atención de seguimiento es importante. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Después de finalizado el tratamiento para la ALL, elabore con su médico un plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos regulares y/o pruebas médicas para monitorear su recuperación durante los próximos meses y años.

Es muy importante que los pacientes en remisión se realicen exámenes de seguimiento regulares durante muchos años para detectar signos tempranos de recurrencia o efectos tardíos de la quimioterapia. ASCO ofrece formularios de resumen del tratamiento para el cáncer (en inglés) para ayudarlo a llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención de supervivencia al finalizar el tratamiento.

Se aconseja a las personas en recuperación de ALL que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable y una alimentación equilibrada, no fumar y realizarse los estudios de detección para el cáncer recomendados. Hable con su médico a fin de elaborar el plan que mejor se adapte a sus necesidades. El ejercicio físico moderado puede ayudarlo a recobrar las fuerzas y la energía. Su médico puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre los próximos pasos para seguir en la supervivencia, entre ellos, cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.

Para continuar leyendo esta guía, seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para obtener una lista de preguntas que usted puede desear hacerle a su médico. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección.

Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Preguntas para hacer al médico

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunas preguntas para hacerle a su médico u otros miembros del equipo de atención médica, que lo ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Hablar a menudo con el médico es importante (en inglés) para tomar decisiones informadas respecto de su atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre su atención y tratamiento. También se le aconseja que haga las preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net para obtener una lista electrónica y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

  • ¿Cuál es mi diagnóstico? ¿Qué significa esto?
  • ¿Qué subtipo de ALL tengo?
  • ¿A qué clasificación corresponde?
  • ¿Me puede recomendar un especialista en leucemia?
  • ¿Cuál es el mejor lugar para recibir tratamiento?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿En qué estudios clínicos puedo participar?
  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda? ¿Por qué?
  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Es para eliminar la leucemia, manejar los síntomas o efectos secundarios, o para ambas cosas?
  • ¿Qué posibilidades hay de que mi ALL entre en remisión?
  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante?
  • ¿Quién se encargará de coordinar mi tratamiento general y la atención de seguimiento?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento a corto y a largo plazo?
  • ¿Este tratamiento podría afectar mi vida sexual? De ser así, ¿de qué manera y durante cuánto tiempo?
  • ¿Este tratamiento podría afectar mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos? En ese caso, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento?
  • ¿De qué manera el tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?
  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con la atención para tratar el cáncer, ¿quién me puede ayudar con estas inquietudes?
  • ¿Me puede explicar mi informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?
  • ¿Necesito comenzar el tratamiento de inmediato?
  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?
  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?
  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o surgen problemas?

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Leucemia - linfocítica aguda - ALL - en adultos - Recursos adicionales

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