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Cáncer de páncreas - Panorama general

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2013

EN ESTA PÁGINA: Encontrará información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía para el cáncer de páncreas de Cancer.Net. Para ver otras páginas, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla. Piense en esas casillas como un mapa para recorrer esta guía completa. O bien, haga clic en “Siguiente” en la parte inferior de cada página.

El cáncer de páncreas es una enfermedad en la que las células normales del páncreas dejan de funcionar correctamente y se multiplican sin control. Estas células cancerosas pueden acumularse y formar una masa llamada tumor. A medida que crece, el tumor pancreático puede afectar la función del páncreas, aumentar de tamaño y comprometer los órganos y vasos sanguíneos cercanos y, finalmente, producir una metástasis (diseminación) hacia otras partes del cuerpo.

Acerca del páncreas

El páncreas es una glándula con forma de pera ubicada en el abdomen, entre el estómago y la columna vertebral. Mide unos 15 cm (6 pulgadas) de longitud y está compuesto por dos elementos fundamentales:

  • El componente exocrino, formado por conductos y ácinos (pequeñas bolsas en los extremos de los conductos), produce enzimas (proteínas especializadas) que llegan al intestino delgado y que ayudan al organismo a digerir y descomponer los alimentos, en particular las grasas.
  • El componente endocrino del páncreas está formado por células especializadas agrupadas en diferentes lugares dentro de esta parte del páncreas, que se conocen como islotes de Langerhans. Estas células producen hormonas específicas, de las cuales la más importante es la insulina, la sustancia que ayuda a controlar la cantidad de azúcar en la sangre.

Tipos de cáncer de páncreas

Existen varios tipos de cáncer de páncreas, dependiendo de si el cáncer comenzó en el componente exocrino o el endocrino. Además, aproximadamente el 4% de los cánceres de páncreas son linfomas o no pueden clasificarse como un tipo específico.

Tumores exocrinos. Constituyen el tipo más frecuente de cáncer de páncreas. Alrededor del 95% de las personas con cáncer de páncreas tienen adenocarcinoma, que se origina en las células de la glándula. Por lo general, estos tumores comienzan a desarrollarse en los conductos del páncreas y se denominan adenocarcinomas ductales. Mucho menos común, si el tumor comienza a desarrollarse en los ácinos, se denomina adenocarcinoma acinar.

Un diagnóstico cada vez más frecuente es la neoplasia mucinosa papilar intraductal (intraductal papillary mucinous neoplasm, IPMN). Una IPMN es un tumor que crece dentro de los conductos del páncreas y produce un líquido espeso denominado mucina. La IPMN no es cancerosa cuando comienza a desarrollarse, pero podría volverse cancerosa si no se trata. A veces, una IPMN ya se ha convertido en cáncer al momento de su diagnóstico.

Algunos tipos muy poco frecuentes de tumores pancreáticos exocrinos son: carcinoma de célula acinar, carcinoma adenoescamoso, carcinoma coloide, tumor de células gigantes, carcinoma hepatoide, neoplasias císticas mucinosas, pancreatoblastoma, cistadenoma seroso, carcinoma de células en anillo de sello, tumores sólidos y pseudopapilares, carcinoma de células escamosas y carcinoma no diferenciado.

Tumores endocrinos. También se los llama tumores de células de islotes o tumores neuroendocrinos pancreáticos (pancreatic neuroendocrine tumors, PNET). Son mucho menos frecuentes que los tumores exocrinos y representan alrededor del 1% de los casos de cáncer de páncreas. Un tumor neuroendocrino pancreático puede estar en funcionamiento, es decir que produce hormonas, o puede no funcionar, lo que significa que no produce hormonas. Un tumor neuroendrocrino en funcionamiento se denomina de acuerdo con la hormona que las células fabrican normalmente:

  • Insulinoma
  • Glucagonoma
  • Gastrinoma
  • Somatostatinoma
  • VIPomas
  • PPomas

Esta sección se ocupa del carcinoma ductal pancreático. Para obtener más información sobre los tumores que se originan en el componente endocrino del páncreas, lea acerca de los tumores de células de islotes (en inglés) y los tumores neuroendocrinos (en inglés).

¿Busca más que un panorama general?

Si desea obtener información introductoria adicional, explore este material relacionado. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones en Cancer.Net:

  • Hoja informativa ASCO Answers: Lea una hoja informativa en inglés de una página (disponible en PDF) que ofrece una introducción fácil de imprimir sobre este tipo de cáncer.

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Cáncer de páncreas - Estadísticas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará información acerca de cuántas personas reciben un diagnóstico de este tipo de cáncer cada año y algunos datos generales de supervivencia. Recuerde, las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Se estima que este año se les diagnosticará cáncer de páncreas a 46,420 adultos (23,530 hombres y 22,890 mujeres) en los Estados Unidos. Se estima que este año se producirán 39,590 muertes (20,170 hombres y 19,420 mujeres) a causa de esta enfermedad. El cáncer de páncreas es el noveno tipo de cáncer más común en las mujeres y la cuarta causa principal de muerte por cáncer en hombres y mujeres. Tal como se explica en Panorama general, la mayoría de los cánceres de páncreas son adenocarcinomas exocrinos, y estas estadísticas corresponden a ese tipo de cáncer de páncreas.

El cáncer de páncreas puede ser generalmente difícil de diagnosticar debido a que, en la actualidad, no hay pruebas de detección específicas y económicas que puedan detectar fácil y confiablemente el cáncer de páncreas en estadio temprano en personas que no tienen los síntomas de la enfermedad. Esto significa que en muchos casos recién se lo detecta en estadios avanzados, cuando el cáncer ya no puede ser extirpado mediante cirugía y se ha diseminado desde el páncreas a otras partes del cuerpo. La tasa de supervivencia a un año es el porcentaje de pacientes que sobrevive al menos un año después de detectado el cáncer, sin contar aquellos que fallecen debido a otras enfermedades. La tasa de supervivencia global a un año de las personas que padecen cáncer de páncreas es del 27%; y la tasa de supervivencia a cinco años es de aproximadamente el 6%. Si el cáncer se detecta en los primeros estadios, cuando la extracción quirúrgica del tumor es posible, la tasa de supervivencia relativa a cinco años es de aproximadamente el 24%.

Las estadísticas de supervivencia del cáncer deben interpretarse con cautela. Estas estimaciones se basan en datos provenientes de miles de personas con este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de un individuo específico puede variar. Es imposible informar a una persona cuánto tiempo vivirá con cáncer de páncreas. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de un año o cinco años, pueden no representar los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer.

Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de American Cancer Society (Sociedad Estadounidense del Cáncer), Cancer Facts & Figures (Datos y cifras de cáncer) 2014.

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Cáncer de páncreas - Ilustraciones médicas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará imágenes básicas sobre las partes comunes del cuerpo afectadas por esta enfermedad. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Pancreatic Cancer Anatomy

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El páncreas está formado por la cabeza, el cuerpo y la cola. El cáncer de páncreas comienza, en general, en la cabeza del páncreas.

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Cáncer de páncreas - Factores de riesgo

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información acerca de los factores que aumentan la posibilidad de desarrollar este tipo de cáncer. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien, a menudo, los factores de riesgo influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas que tienen varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que sí lo hacen otras personas sin factores de riesgo conocidos. Sin embargo, el hecho de conocer sus factores de riesgo y hablar con su médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre el estilo de vida y la atención médica.

Una persona con un riesgo promedio de cáncer de páncreas tiene aproximadamente 1% de probabilidades de desarrollar la enfermedad. Por lo general, la mayoría de los cánceres de páncreas (aproximadamente el 90%) se consideran esporádicos, lo que significa que los cambios genéticos se desarrollan al azar después del nacimiento de una persona; por lo tanto, no hay riesgo de transmitir estos cambios genéticos a los hijos. El cáncer de páncreas hereditario es menos común (aproximadamente el 10%) y aparece cuando las mutaciones (cambios) genéticas se transmiten dentro de una familia, de una generación a la siguiente (consulte más abajo). Por lo general, se desconoce la causa del cáncer de páncreas. Sin embargo, los siguientes factores pueden elevar el riesgo que tiene una persona de desarrollar cáncer de páncreas:

Edad. El riesgo de desarrollar cáncer de páncreas aumenta con la edad. La mayoría de las personas que desarrollan cáncer de páncreas tiene más de 45 años; de hecho, el 90% es mayor de 55 y el 70% es mayor de 65. No obstante, el cáncer de páncreas puede diagnosticarse en adultos de cualquier edad.

Sexo. El cáncer de páncreas se diagnostica más en hombres que en mujeres (consulte Estadísticas).

Raza/origen étnico. Las personas negras son más propensas a desarrollar cáncer de páncreas que las personas asiáticas, hispanas o blancas. Las personas de herencia judía ashkenazi también son más propensas a desarrollar cáncer de páncreas (consulte Antecedentes familiares, abajo).

Tabaquismo. Los fumadores son de dos a tres veces más propensos a desarrollar cáncer de páncreas que los no fumadores.

Obesidad y dieta (en inglés). El consumo habitual de alimentos con alto contenido de grasas es un factor de riesgo de cáncer de páncreas. Las investigaciones han demostrado que las personas obesas, e incluso con sobrepeso, corren más riesgo de morir a causa del cáncer de páncreas.

Diabetes. Muchos estudios han indicado que la diabetes, especialmente cuando una persona la ha tenido por muchos años, aumenta su riesgo de desarrollar cáncer de páncreas. Además, desarrollar repentinamente diabetes más tarde en la adultez puede ser un síntoma temprano de cáncer de páncreas. Sin embargo, es importante recordar que no todas las personas que tienen diabetes o que desarrollan diabetes como adultos desarrollan cáncer de páncreas.

Antecedentes familiares. El cáncer de páncreas puede darse en la familia, y se denomina cáncer de páncreas familiar, si a dos o más parientes de primer grado (padres, hermanos, hermanas, hijos) les diagnostican cáncer de páncreas. Las familias con tres o más parientes cercanos (abuelos, tíos, tías, sobrinos, sobrinas, nietos, primos) a quienes les diagnosticaron cáncer de páncreas y con un pariente con un diagnóstico antes de los 50 años también se consideran casos de cáncer de páncreas familiar. Los Institutos Nacionales de Salud (National Institutes of Health, NIH) estiman que el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas aumenta de cuatro a cinco veces para una persona con un pariente de primer grado con cáncer de páncreas, de seis a siete veces para una persona con dos parientes de primer grado y 32 veces para una persona con tres parientes de primer grado con la enfermedad.

Es importante hablar con sus familiares sobre los antecedentes de cáncer de páncreas de su familia. Si cree que puede tener antecedentes familiares de cáncer de páncreas, hable con un asesor genético (en inglés) antes de realizarse cualquier análisis genético. Solo un análisis genético (en inglés) puede determinar si tiene una mutación genética, y los asesores genéticos están capacitados para explicar los riesgos y beneficios de los análisis genéticos. Existen registros específicos para las familias con síndromes de cáncer de páncreas hereditario, y un asesor genético puede ayudarle a aprender más sobre estos.

Afecciones hereditarias poco frecuentes. Los familiares con ciertas afecciones hereditarias poco comunes también tienen un riesgo significativamente mayor de cáncer de páncreas, así como otros tipos de cáncer; estos incluyen pancreatitis hereditaria (consulte más abajo), síndrome de Peutz-Jeghers (Peutz-Jeghers syndrome, PJS; en inglés), melanoma maligno familiar y cáncer de páncreas (familial malignant melanoma and pancreatic cancer, FAMM-PC; en inglés), síndrome de cáncer de mama y ovario hereditario (hereditary breast and ovarian cancer, HBOC; en inglés) y síndrome de Lynch (en inglés). Además, las personas que tienen el síndrome de Li-Fraumeni (Li-Fraumeni syndrome, LFS; en inglés) y poliposis adenomatosa familiar (familial adenomatous polyposis, FAP; en inglés) pueden tener un mayor riesgo de cáncer de páncreas.

Pancreatitis crónica. La pancreatitis es la inflamación del páncreas, una enfermedad dolorosa del páncreas. En algunos estudios de investigación se sugiere que la pancreatitis crónica puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas.

Pancreatitis hereditaria. La pancreatitis hereditaria (hereditary pancreatitis, HP) es una afección asociada con la pancreatitis recurrente y un mayor riesgo de desarrollar cáncer de páncreas. Obtenga más información acerca de la pancreatitis hereditaria (en inglés).

Sustancias químicas. La exposición a ciertas sustancias químicas (como plaguicidas, benceno, determinadas tinturas y sustancias petroquímicas) puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas.

Bacterias. Una bacteria común denominada Helicobacter pylori, y también H. pylori, causa inflamación y úlceras estomacales y aumenta el riesgo de cáncer de estómago. La H. pylori también aumenta el riesgo de cáncer de páncreas, si bien el riesgo no es tan alto como el riesgo de desarrollar cáncer de estómago.

Infección por hepatitis B. Los virus de la hepatitis son aquellos que infectan el hígado. Un estudio ha demostrado que, en las personas con cáncer de páncreas, la evidencia de infección anterior por hepatitis B era el doble de común que en las personas sin este cáncer. Se necesita más investigación para conocer más sobre esta asociación.

Cirrosis. La cirrosis hepática se desarrolla cuando las células del hígado se dañan y son reemplazadas por tejido cicatricial. En los Estados Unidos, la mayoría de los casos de cirrosis es consecuencia del consumo excesivo de alcohol. Otras causas son la hepatitis viral (consulte más arriba), el exceso de hierro en el hígado debido a una enfermedad denominada hemocromatosis, así como otros tipos de enfermedad crónica del hígado poco frecuentes.

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Cáncer de páncreas - Signos y síntomas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información acerca de los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que puede requerir atención médica. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Las personas con cáncer de páncreas pueden experimentar los siguientes síntomas o signos, aunque a veces, no presentan ninguno de ellos. O bien, estos síntomas pueden producirse por otra afección médica que no sea cáncer. Si le preocupa algún síntoma o signo de esta lista, hable con su médico.

Los médicos suelen referirse al cáncer de páncreas como una enfermedad silenciosa porque, en sus comienzos, no presenta muchos síntomas perceptibles. Y, en la actualidad, no hay pruebas que puedan detectar confiablemente el cáncer en personas que no tienen síntomas. Cuando sí hay síntomas, estos son similares a los síntomas de otras afecciones médicas, como las úlceras o la pancreatitis (consulte Factores de riesgo). A medida que el cáncer crece, los síntomas pueden incluir:

  • Color amarillo en la piel y los ojos, oscurecimiento de la orina, comezón y heces del color de la arcilla, que son signos de ictericia obstructiva (obstrucción de los conductos biliares)
  • Dolor en la parte superior del abdomen o de la espalda
  • Inflamación dolorosa de un brazo o una pierna debido a un coágulo sanguíneo
  • Sensación de ardor en el estómago u otras molestias gastrointestinales
  • Distensión estomacal
  • Heces flotantes con olor particularmente fétido y color inusual, debido a que el cuerpo no digiere bien las grasas
  • Debilidad
  • Pérdida del apetito
  • Náuseas y vómitos
  • Escalofríos
  • Fiebre
  • Pérdida de peso sin razón aparente

Su médico le hará preguntas sobre los síntomas que usted experimenta para ayudarlo a encontrar la causa del problema, lo que se denomina diagnóstico. Este puede incluir cuánto tiempo ha estado experimentando el (los) síntoma(s) y con qué frecuencia.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas y los efectos secundarios siguen siendo un aspecto importante de los cuidados y el tratamiento para la enfermedad. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

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Cáncer de páncreas - Diagnóstico

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará una lista de las pruebas, procedimientos y estudios habituales que los médicos pueden utilizar para averiguar cuál es el problema e identificar su causa. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si ha hecho metástasis. Algunas pruebas también pueden determinar qué tratamientos pueden ser los más eficaces. En la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es el único método que permite formular un diagnóstico definitivo de cáncer. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas por imágenes se pueden utilizar para averiguar si el cáncer se ha diseminado. Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer, y no todas las pruebas mencionadas se utilizarán para todas las personas. Es posible que su médico considere estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y afección médica
  • Tipo de cáncer que se sospecha
  • Signos y síntomas
  • Resultados de pruebas anteriores

Si un médico sospecha que una persona tiene cáncer de páncreas, primero preguntará sobre los antecedentes médicos y examinará a la persona para determinar si hay signos de la enfermedad. Un diagnóstico adecuado y oportuno es muy importante y lo ideal es que se realice en un centro que tenga experiencia con la enfermedad. Se pueden utilizar las pruebas que se mencionan a continuación para diagnosticar el cáncer de páncreas.

Examen físico. El médico examina la piel y los ojos para ver si están amarillos, lo cual es un signo de ictericia. La ictericia puede ser causada por un tumor en la cabeza del páncreas que bloquea el flujo normal de la bilis (una sustancia producida en el hígado) hacia el intestino delgado. Sin embargo, muchos pacientes con cáncer de páncreas no tienen ictericia al momento del diagnóstico del cáncer. El médico también palpa el abdomen para comprobar si el cáncer produjo algún cambio. Sin embargo, dado que el páncreas está detrás de la parte superior del abdomen, con frecuencia no es palpable. La acumulación anormal de líquido en el abdomen, lo que se denomina ascitis, puede ser otro signo de cáncer.

Análisis de sangre. El médico puede extraer muestras de sangre para controlar los niveles anormales de bilirrubina y otras sustancias. La bilirrubina es una sustancia química que puede alcanzar niveles altos en las personas con cáncer de páncreas debido a la obstrucción del conducto colédoco por un tumor. Existen muchas otras causas no relacionadas con el cáncer que explican la presencia de un nivel elevado de bilirrubina, como la hepatitis, los cálculos biliares o la mononucleosis. La CA 19-9 es un marcador tumoral (sustancia del organismo que alcanza niveles más altos ante la presencia de cáncer) que puede medirse en la sangre y que normalmente se encuentra en niveles más altos en personas con cáncer de páncreas. Los niveles altos de CA 19-9 no deben usarse como la única prueba para diagnosticar cáncer de páncreas, dado que los niveles altos de CA 19-9 también pueden ser un signo de otros tipos de cáncer, como el cáncer colorrectal, hepático y esofágico. También pueden ser un signo de afecciones no cancerosas, como pancreatitis, cirrosis hepática y obstrucción del conducto colédoco.

Las pruebas por imágenes ayudan a los médicos a determinar la ubicación del cáncer y si se ha diseminado del páncreas a otras partes del cuerpo. El cáncer de páncreas a menudo no se desarrolla como una sola masa tumoral grande, lo que significa que, en algunos casos, puede ser difícil visualizarlo en las imágenes. Sin embargo, los más nuevos escáneres de tomografía computada (consulte más abajo) producen imágenes de más calidad y más claras que pueden ser más fáciles de interpretar. Un radiólogo es un médico que se especializa en interpretar pruebas de detección por imágenes.

Tomografía computada (computed tomography, CT o CAT; en inglés). Una CT o CAT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. Una tomografía computarizada (CT) también se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. Por lo general, se inyecta un medio de contraste (un tinte especial) en una vena del paciente o se administra por vía oral (por la boca) para obtener mejores detalles. Muchos centros oncológicos utilizan un tipo especial de tomografía computarizada llamada tomografía computarizada con protocolo para páncreas. Esta prueba se concentra específicamente en el páncreas en diferentes momentos después de la inyección intravenosa (IV) del medio de contraste para determinar exactamente dónde se encuentra el tumor en relación con los órganos y vasos cercanos, y para ayudar a decidir si el tumor podría extirparse con cirugía.

Tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET; en inglés). La PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de una sustancia azucarada radiactiva. Esta sustancia azucarada es absorbida por células que usan la mayor cantidad de energía. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radiactiva. Luego, un escáner detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo. En general, el estudio PET se lleva a cabo junto con una CT, con las imágenes superpuestas (lo que se llama una CT-PET integrada o de fusión; en inglés). La combinación puede brindar un panorama más completo del área que se evalúa. Las PET se realizan regularmente en algunos centros oncológicos para el diagnóstico y la determinación de estadios del cáncer de páncreas. Sin embargo, aún no se consideran una prueba estándar para diagnosticar el cáncer de páncreas. Una PET sola nunca debe utilizarse en lugar de una tomografía computarizada de alta calidad.

Ultrasonido (en inglés). El ultrasonido utiliza ondas de sonido para crear una imagen de los órganos internos. Existen dos tipos de dispositivos de ultrasonido; transabdominal y endoscópico.

  • El médico coloca el dispositivo de ultrasonido transabdominal sobre la parte externa del abdomen y lo mueve lentamente para producir una imagen del páncreas y las estructuras circundantes.
  • El dispositivo de ultrasonido endoscópico (endoscopic ultrasound, EUS) es un tubo delgado iluminado que se introduce a través de la boca y el estómago del paciente hacia el intestino delgado a fin de obtener una imagen del páncreas. Este procedimiento es altamente especializado y requiere de la presencia de un gastroenterólogo (el médico que se especializa en el tracto gastrointestinal, que incluye estómago, intestinos y órganos similares) que posea capacitación específica en esta área. Generalmente se aplican sedantes al paciente para que duerma durante todo el procedimiento. También puede realizarse una biopsia (consulte más abajo) en el mismo momento que este procedimiento.

Colangiopancreatografía endoscópica retrógrada (endoscopic retrograde cholangiopancreatography, ERCP). En este procedimiento realizado por un gastroenterólogo, se inserta un endoscopio (un tubo delgado e iluminado; en inglés) en el intestino delgado a través de la boca y el estómago. Se pasa un tubo pequeño o catéter a través del endoscopio y hasta el interior de los conductos biliares y pancreáticos. Se inyecta tinción en los conductos y el médico luego toma radiografías que pueden mostrar si un conducto está comprimido o se ha estrechado. Con frecuencia, durante la ERCP puede colocarse una endoprótesis o “stent” de plástico o metal en el conducto biliar obstruido para aliviar la ictericia. Durante este procedimiento, pueden obtenerse muestras del tejido que, en ciertos casos, ayudan a confirmar el diagnóstico de cáncer. Durante este procedimiento, se administra al paciente un sedante suave. Por lo general, la ERCP se usa para colocar endoprótesis de conductos biliares y no se usa muy comúnmente para diagnósticos.

Colangiografía transhepática percutánea (percutaneous transhepatic cholangiography, PTC). Para realizar este procedimiento de rayos X, se inserta una aguja delgada a través de la piel y hacia el hígado. A través de esta aguja se inyecta una tinción para que los conductos biliares se vean en las radiografías. Al examinar esas radiografías, el médico puede determinar si los conductos biliares están obstruidos.

Biopsia (en inglés). Una biopsia es la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo la biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. La muestra extraída en la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). Para el cáncer de páncreas, el patólogo puede generalmente tener experiencia específica en analizar muestras de biopsias de cáncer de páncreas.

Una técnica de biopsia utilizada para extraer tejido del páncreas se denomina aspiración con aguja fina. Para ello se inserta una aguja en el páncreas y se succionan las células. Para ayudar a guiar la aguja al lugar correcto, se utiliza una CT guiada por ultrasonido o una radiografía. Otras maneras de obtener una muestra de tejido pancreático incluyen la utilización de ERCP, EUS o cirugía. Si el cáncer se ha diseminado hacia otros órganos, es posible que se necesite hacer una biopsia de alguno de estos otros sitios (como el hígado). La biopsia quirúrgica puede llevarse a cabo mediante incisión abdominal o abordaje laparoscópico a fin de realizar aberturas para una cámara diminuta y los instrumentos quirúrgicos, lo que requiere incisiones mucho más pequeñas.

Pruebas moleculares del tumor. Es posible que su médico recomiende realizar pruebas de laboratorio en una muestra tumoral, a fin de identificar genes específicos, proteínas y otros factores específicos del tumor (denominados biomarcadores). Algunos ejemplos de biomarcadores para el cáncer de páncreas incluyen KRAS, SPARC, hENT1 y DPC4. Cuando se les realiza una biopsia quirúrgica u otros tipos de biopsias (consulte más arriba), algunos pacientes deciden congelar parte del tejido extraído y enviarlo a laboratorios independientes que analizan algunos o todos estos biomarcadores. Los resultados de estas pruebas pueden ayudarlo a orientarse en las decisiones de tratamiento, si bien se necesita más investigación para que se vuelva una manera estándar de tomar decisiones de tratamiento. Sin embargo, es un área de creciente interés y foco científico. Es importante señalar que muchos seguros médicos aún no reembolsan este tipo de exámenes. Para obtener más información, consulte a su médico.

Después de realizar estas pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted, incluido el tipo exacto de cáncer que tiene, el estadio (cuánto ha crecido y se ha diseminado el cáncer) y las opciones de tratamiento.

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Cáncer de páncreas - Estadios

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EN ESTA PÁGINA: Aprenderá acerca de cómo los médicos describen el crecimiento o la diseminación de un cáncer. Esto denomina estadio. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

La determinación del estadio es una manera de describir dónde está ubicado el cáncer, si se ha diseminado y hacia dónde, y si está afectando otras partes del cuerpo. Los médicos utilizan exámenes de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que la determinación del estadio no se logra hasta que se hayan realizado todos los exámenes. El conocimiento del estadio le permite al médico decidir cuál es el mejor tratamiento y predecir el pronóstico del paciente (posibilidad de recuperación). Al igual que sucede con el diagnóstico, es importante que la determinación del estadio del cáncer de páncreas se efectúe en un centro con experiencia en determinar el estadio de este tipo de cáncer. Existen diferentes descripciones de estadios según los distintos tipos de cáncer.

Los médicos usan varios sistemas para determinar el estadio en que se encuentra el cáncer de páncreas. El método empleado para determinar el estadio de otros tipos de cáncer, la clasificación TNM, generalmente no se utiliza para el cáncer de páncreas. No obstante, con el objeto de lograr una mejor comprensión, se explica este método a continuación. El método más frecuente para clasificar el cáncer de páncreas es dividirlo en cuatro categorías, según la posibilidad de extirparlo con cirugía y las partes a donde se ha diseminado:

Extirpable. Este tipo de cáncer de páncreas puede extraerse quirúrgicamente. El tumor puede estar ubicado solo en el páncreas o extenderse más allá, pero no ha crecido hasta afectar arterias o venas importantes del área. No hay evidencia de que el tumor se haya diseminado a otras áreas fuera del páncreas. Entre el 10% y el 15% de los pacientes, aproximadamente, reciben el diagnóstico en este estadio.

Extirpable límite. Esta categoría se está usando cada vez más. Hace referencia a un tumor que no puede extirparse quirúrgicamente cuando se diagnostica por primera vez, pero si la quimioterapia y/o la radioterapia pueden reducir el tumor en primer lugar, es posible que se extirpe en el futuro.

Localmente avanzado. Este tipo está ubicado solo en el área alrededor del páncreas, pero no se lo puede extirpar quirúrgicamente porque ha crecido hasta afectar arterias o venas cercanas, o bien el tumor ha crecido hasta afectar órganos cercanos. No hay evidencia de diseminación a partes más alejadas del cuerpo. Entre el 35% y el 40% de los pacientes, aproximadamente, reciben el diagnóstico en este estadio.

Metastásico. El tumor se ha diseminado más allá del área del páncreas y a otros órganos, como el hígado u otras áreas alejadas del abdomen. Alrededor del 45% al 55% de los pacientes recibe el diagnóstico en este estadio.

Al clasificar a cada cáncer en una de estas categorías, el equipo de atención médica puede planificar la mejor estrategia de tratamiento.

Sistema TNM de determinación de estadios

Los médicos utilizan con frecuencia una herramienta llamada sistema TNM para determinar el estadio de otros tipos de cáncer. Dado que, en general, los médicos clasifican los tumores durante la cirugía y que muchos pacientes con cáncer de páncreas no se someten a intervenciones quirúrgicas, el sistema TNM no se emplea tanto con el cáncer de páncreas como con otros tipos de cáncer.

TNM es la abreviatura en inglés de tumor (T), ganglio (node, N) y metástasis (M). Los médicos tienen en cuenta estos tres factores para determinar el estadio del cáncer:

  • ¿Qué tamaño tiene el tumor primario y dónde está ubicado? (Tumor, T)
  • ¿El tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? (Ganglio, N)
  • ¿El cáncer ha hecho metástasis hacia otras partes del cuerpo? (Metástasis, M)

Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Hay cinco estadios: el estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (uno a cuatro). El estadio es una forma común de describir el cáncer, de manera que los médicos puedan planificar en forma conjunta los mejores tratamientos.

Aquí le mostramos más detalles sobre cada parte del sistema TNM para el cáncer de páncreas:

Tumor. Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. Esto permite que el médico desarrolle el mejor plan de tratamiento para cada paciente. A continuación se presenta información sobre los estadios específicos del tumor.

TX: No se puede evaluar el tumor primario.

T0: No se encontró evidencia de cáncer en el páncreas.

Tis: Alude al carcinoma “in situ” o en el lugar (que es el cáncer muy precoz que no se ha diseminado).

T1: El tumor solo se encuentra en el páncreas y mide 2 centímetros (cm) como máximo.

T2: El tumor solo se encuentra en el páncreas y mide más de 2 cm.

T3: El tumor se extiende fuera del páncreas pero no compromete las arterias o venas importantes que se encuentran cerca de él.

T4: El tumor se extiende fuera del páncreas, hacia las arterias o venas importantes que se encuentran cerca de él. Los tumores tipo T4 no son extirpables (no pueden extraerse por completo durante la cirugía).

Ganglio. La “N” en el sistema TNM corresponde a la abreviación para ganglio linfático. Los ganglios linfáticos son órganos minúsculos con forma de guisante ubicados en todo el cuerpo que, al formar parte del sistema inmunitario del cuerpo, normalmente ayudan a combatir las infecciones y las enfermedades. En el cáncer de páncreas, los ganglios linfáticos regionales son los que están cerca del páncreas y los ganglios linfáticos distantes son los que están en otras partes del cuerpo.

NX: No se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0: No se encontró presencia de cáncer en los ganglios linfáticos regionales.

N1: El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos regionales.

Metástasis a distancia. La “M” del sistema TNM indica si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

MX: No se puede evaluar la metástasis a distancia.

M0: El cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

M1: El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, incluidos los ganglios linfáticos alejados. El cáncer de páncreas se disemina más comúnmente al hígado, el peritoneo (revestimiento de la cavidad abdominal) y los pulmones.

Agrupación de los estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M.

Estadio 0: Se refiere al cáncer “in situ”; el cáncer aún no ha invadido el área fuera del conducto (o tubo) en el que se originó (Tis, N0, M0).

Estadio IA: El tumor mide hasta 2 cm y está en el páncreas. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo (T1, N0, M0).

Estadio IB: El tumor que afecta al páncreas mide más de 2 cm. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo (T2, N0, M0).

Estadio IIA: El tumor se extiende fuera del páncreas pero no afecta a las arterias o venas cercanas. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo (T3, N0, M0).

Estadio IIB: El tumor, de cualquier tamaño, no se ha diseminado a las arterias o venas cercanas. Se ha diseminado a los ganglios linfáticos pero no a otras partes del cuerpo (T1, T2 o T3; N1; M0).

Estadio III: El tumor se ha diseminado a las arterias, venas y/o ganglios linfáticos cercanos, pero no a otras partes del cuerpo (T4, N1, M0).

Estadio IV: Cualquier tumor que se haya diseminado a otras partes del cuerpo (cualquier T, cualquier N, M1).

Recurrente: Cáncer recurrente es aquel que ha vuelto a aparecer después del tratamiento. Si se produce una recurrencia, es posible que sea necesario volver a determinar el estadio del cáncer (llamado redeterminación) mediante el uso del sistema antes mencionado.

Utilizado con permiso de la Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer (American Joint Committe on Cancer, AJCC), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el AJCC Cancer Staging Manual, séptima edición (2010) publicado por Springer-Verlag New York, www.cancerstaging.net.

La información sobre el estadio del cáncer ayudará al médico a recomendarle un plan de tratamiento. Seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para continuar leyendo acerca de las opciones de tratamiento para este tipo de cáncer. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección

Cáncer de páncreas - Opciones de tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2013

EN ESTA PÁGINA: Aprenderá acerca de las diferentes formas que los médicos utilizan para tratar a personas con este tipo de cáncer. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos comprobados disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que un tratamiento estándar. Su médico puede ayudarlo a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos e Investigaciones actuales.

Panorama general del tratamiento 

En la atención para tratar el cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés).

A continuación, se presentan descripciones de las opciones de tratamiento más frecuentes para el cáncer de páncreas. Las opciones actuales de tratamiento para el cáncer de páncreas son la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia y la terapia dirigida. También se incluyen las opciones de atención médica de apoyo, que se utilizan para tratar los síntomas del paciente. Las opciones y recomendaciones en cuanto a los tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Tómese el tiempo para conocer sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas si tiene dudas sobre cosas que no están claras. Además, hable acerca de los objetivos de cada tratamiento con su médico y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Si se lo detecta en un estadio temprano, el cáncer de páncreas tiene muchas más probabilidades de ser tratado con éxito. Sin embargo, también hay tratamientos que pueden ayudar a controlar la enfermedad en pacientes con cáncer de páncreas en un estadio posterior para ayudarlos a vivir más tiempo.

Cirugía

En la cirugía puede extraerse todo el páncreas o parte de él; esto dependerá de la ubicación y del tamaño del tumor dentro del páncreas. Un oncólogo cirujano es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer a través de la cirugía. Obtenga más información general acerca de la cirugía del cáncer. Solo aproximadamente el 20% de los pacientes con cáncer de páncreas pueden realizarse una cirugía dado que la mayoría de los tipos de cáncer de páncreas se diagnostican por primera vez cuando la enfermedad ya se ha diseminado. Si la cirugía no es una opción, usted y su médico analizarán otras opciones de tratamiento.

La cirugía para el cáncer de páncreas puede combinarse con radioterapia, quimioterapia o ambas (consulte más abajo). Estos tratamientos pueden administrarse antes (terapia neoadyuvante) o después de la cirugía (terapia adyuvante). Generalmente, la radioterapia y la quimioterapia se administran después de la cirugía. En el caso de que no esté claro si el cáncer puede extirparse quirúrgicamente (lo que se conoce como “extirpable límite”) al momento del diagnóstico, la radioterapia y/o quimioterapia puede administrarse primero para tratar de reducir el tamaño del tumor de manera que se lo pueda extirpar con cirugía.

Según cuál sea el objetivo de la cirugía, se efectuarán diferentes tipos de intervenciones quirúrgicas:

Laparoscopia. En algunos casos, el cirujano puede decidir comenzar con una laparoscopia. Durante una laparoscopia, se hacen varias incisiones pequeñas en el abdomen y se introduce una cámara muy pequeña en el cuerpo mientras el paciente se encuentra bajo anestesia (medicamento que ayuda a bloquear la conciencia del dolor). Esto ayuda al cirujano a determinar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del abdomen. Si este es el caso, por lo general no se recomienda practicar la cirugía para extirpar el tumor primario.

Cirugía para extirpar el tumor. Se usan diferentes tipos de cirugía, según en qué parte del páncreas esté ubicado el tumor. En todas las cirugías que se describen a continuación, los ganglios linfáticos cercanos se extirpan como parte de la operación. Por lo general, más de un tipo de cirujanos, así como otros especialistas, participarán en su cirugía.

  • Si el cáncer se encuentra solo en la cabeza del páncreas, el cirujano puede llevar a cabo el procedimiento de Whipple. Se trata de una cirugía extensa en la que el cirujano extrae la cabeza del páncreas y parte del intestino delgado, del conducto biliar y del estómago y luego vuelve a conectar el tracto digestivo y el sistema biliar. Este procedimiento debe ser realizado por un cirujano de cáncer de páncreas con experiencia.
  • Si el cáncer está situado en la cola del páncreas, la cirugía habitual es la pancreatectomía distal, mediante la cual el cirujano extirpa la cola y el cuerpo del páncreas y también el bazo.
  • Si el cáncer se ha diseminado por todo el páncreas u ocupa muchas áreas de este órgano, quizás sea necesaria una pancreatectomía total. Una pancreatectomía total es la extirpación de todo el páncreas, parte del intestino delgado, una porción del estómago, el conducto colédoco, la vesícula, el bazo y los ganglios linfáticos cercanos.

Después de la cirugía, el paciente deberá permanecer en el hospital durante varios días y es probable que también deba hacer reposo en su casa durante un mes aproximadamente. Los efectos secundarios de la cirugía incluyen debilidad, cansancio y dolor durante los primeros días después del procedimiento. Otros efectos secundarios causados por la extirpación del páncreas son dificultad para digerir alimentos y diabetes como consecuencia de la pérdida de insulina (producida por el páncreas). Consulte Atención paliativa/atención médica de apoyo para obtener más información sobre cómo aliviar estos efectos secundarios.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo. El tipo más común de tratamiento de radiación se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Por lo general, un régimen (plan) de radioterapia consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un plazo determinado. Obtenga más información general sobre radioterapia.

La radioterapia puede administrarse para el cáncer de páncreas en las siguientes situaciones:

  • Antes de la cirugía para intentar reducir un tumor extirpable límite
  • Para pacientes con enfermedad localmente avanzada, no extirpable
  • Para aliviar el dolor intenso en pacientes con cáncer metastásico
  • Después de la cirugía en pacientes que tienen un alto riesgo de que reaparezca el cáncer en la zona de la cirugía. Esto incluye pacientes con un tumor grande o un tumor con márgenes quirúrgicos cercanos o positivos (área de tejido alrededor del tumor que contenía o puede contener cáncer). Sin embargo, esto sigue siendo un tema algo polémico.

La radioterapia con haz externo es el tipo de radioterapia que se utiliza con más frecuencia para el cáncer de páncreas, y el tratamiento generalmente lleva de cinco a seis semanas con dosis de radiación de una vez al día (lo que se denomina fraccionamiento estándar). Existen tipos más nuevos de radioterapia, como la radiocirugía estereotáctica (por ejemplo, Cyberknife), que se utilizan para el cáncer de páncreas porque pueden administrar un tratamiento más localizado y necesitan solo una o un pequeño número de sesiones de tratamiento. Sin embargo, estos tipos más nuevos de radioterapia no han sido comparados con la radioterapia de fraccionamiento estándar y no deben considerarse un reemplazo de esta.

A menudo se administra quimioterapia (consulte más abajo) simultáneamente con la radioterapia, porque puede mejorar los efectos de esta última (radiosensibilización). La combinación de quimioterapia y radioterapia ocasionalmente puede ayudar a reducir el tumor lo suficiente como para extirparlo mediante cirugía. Sin embargo, la quimioterapia que se administra simultáneamente con radioterapia a menudo tiene que administrarse en dosis más bajas que cuando se administra sola.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir cansancio, reacciones leves en la piel, náuseas, malestar estomacal y deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco tiempo después de finalizado el tratamiento.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. La quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos. Un régimen (plan) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un plazo determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

Quimioterapia adyuvante. La quimioterapia adyuvante se administra luego de extirpar quirúrgicamente un tumor pancreático para prevenir la reaparición del cáncer. En la actualidad, la quimioterapia adyuvante estándar utiliza gemcitabina (Gemelar) sola. Hay estudios clínicos en curso que analizan combinaciones de distintos fármacos para el tratamiento adyuvante, incluidas combinaciones más agresivas similares a las utilizadas para el cáncer de páncreas avanzado (consulte más abajo Quimioterapia de primera línea). La quimioterapia administrada antes de la cirugía se denomina tratamiento neoadyuvante y se usa generalmente en pacientes con una enfermedad extirpable límite, cuando reducir el tumor puede aumentar las probabilidades de extirparlo con cirugía.

Quimioterapia de primera línea. Por lo general, es el primer tratamiento utilizado para los pacientes con cáncer de páncreas localmente avanzado o metastásico (consulte la sección Determinación del estadio). Después de la aprobación del fármaco en 1997, la gemcitabina se volvió el estándar de atención para los pacientes con enfermedad avanzada y aún se usa comúnmente sin otros fármacos. Varios estudios clínicos grandes han evaluado si es beneficioso agregar un segundo fármaco a la gemcitabina, como fluorouracilo (5-FU, Adrucil), capecitabina (Xeloda), cisplatino (Platinol) y oxaliplatino (Eloxatin). Sin embargo, la investigación no ha demostrado realmente que estas combinaciones alarguen la vida de los pacientes en comparación con el tratamiento con gemcitabina sola. Un estudio que sí alargó la vida de los pacientes usó gemcitabina más un fármaco denominado erlotinib (Tarceva; ver Terapia dirigida, a continuación); sin embargo, la mejora no fue muy importante.

En los últimos años, se han estado usando dos combinaciones quimioterapéuticas en particular como los nuevos estándares de atención. La primera de estas es una combinación de fármacos denominada FOLFIRINOX (5-FU, leucovorina [Wellcovorin], irinotecan [Camptosar] y oxaliplatino). Sin embargo, debido a sus efectos secundarios, este régimen solo debe usarse para pacientes que tienen buen estado físico y que, si no tuvieran cáncer, tendrían buen estado de salud. La segunda es una combinación de gemcitabina más nab-paclitaxel unido a nanopartículas de albúmina (Abraxane). Se ha demostrado que tanto FOLFIRINOX como gemcitabina/nab-paclitaxel aumentan la vida de los pacientes, detienen o interrumpen el crecimiento del tumor e impiden que la enfermedad siga empeorando durante un período más prolongado en comparación con la gemcitabina sola.

Por lo general, hay más efectos secundarios cuando dos o más fármacos se usan en forma conjunta, y los tratamientos de combinación son normalmente una mejor opción para los pacientes que pueden llevar a cabo sus actividades cotidianas habituales sin ayuda. La elección de qué combinación específica utilizar varía según el centro oncológico y, en muchos casos, depende de la experiencia del oncólogo con los fármacos y los distintos efectos secundarios.

Quimioterapia de segunda línea. Cuando un tratamiento no es efectivo o deja de serlo para controlar el crecimiento del cáncer, el cáncer se denomina refractario. A veces, el tratamiento de primera línea no es efectivo (esto se denomina resistencia primaria) o el tratamiento puede dejar de ser efectivo en algún momento (a veces denominado secundario o resistencia adquirida). En estas situaciones, los pacientes pueden beneficiarse de un tratamiento adicional con diferentes fármacos si el estado de salud en general del paciente es bueno. Por ejemplo, un estudio mostró que la combinación de 5-FU y oxaliplatino resultó efectiva para algunos pacientes como tratamiento de segunda línea después de que estos habían recibido un régimen anterior con gemcitabina. Obtenga más información general sobre el tratamiento de segunda línea (en inglés).

Uso “fuera de las indicaciones de la etiqueta”. Son aquellos casos en que un fármaco se usa para tratar afecciones no indicadas en la etiqueta, que son las afecciones para las cuales está aprobado dicho fármaco, o se administra de manera diferente de las instrucciones de la etiqueta. El uso de medicamentos fuera de las indicaciones de la etiqueta en el tratamiento del cáncer de páncreas es frecuente por muchas razones. En primer lugar, los medicamentos generalmente son aprobados para tratar solo un tipo o estadio específico de cáncer. En segundo lugar, muchos tratamientos para el cáncer utilizan una combinación de medicamentos y uno o más de los medicamentos suelen usarse fuera de las indicaciones de la etiqueta. Los regímenes medicamentosos también cambian constantemente a medida que los médicos estudian nuevas combinaciones para mejorar la atención brindada al paciente.

Efectos secundarios. Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de los fármacos que el paciente recibe, e incluyen falta de apetito, náuseas, vómitos, diarrea, llagas en la boca, caída del cabello y falta de energía. Por otro lado, las personas que reciben quimioterapia son más propensas a desarrollar infecciones y a tener hematomas o sangrar con facilidad, dado que la quimioterapia reduce la producción de glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas en la médula ósea. Determinados medicamentos que se utilizan en el cáncer de páncreas también se asocian con efectos secundarios específicos. Por ejemplo, la capecitabina puede causar enrojecimiento y molestias en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Este trastorno se denomina síndrome mano-pie. El oxaliplatino (uno de los fármacos utilizados en el régimen FOLFIRINOX) puede causar sensibilidad al frío, y entumecimiento y hormigueo en los dedos de pies y manos (denominado neuropatía periférica; en inglés). La neuropatía periférica es también un efecto secundario del nab-paclitaxel. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen entre los tratamientos y después de finalizados los tratamientos, pero algunos pueden ser duraderos y empeorar a medida que continúa el tratamiento. El médico puede sugerirle diferentes formas de aliviar estos efectos secundarios.

Quimioterapia paliativa. Cualquiera de los regímenes de quimioterapia analizados anteriormente pueden ayudar a aliviar los síntomas del cáncer de páncreas (lo que se denomina atención paliativa o atención médica de apoyo; consulte a continuación), como mitigar el dolor, mejorar la energía y el apetito del paciente y detener o retrasar la pérdida de peso. Al tomar decisiones sobre la quimioterapia paliativa, es importante que usted y su médico contrapongan los beneficios con los posibles efectos secundarios y consideren cómo el tratamiento podría afectar su calidad de vida.

Obtenga más información sobre la quimioterapia y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y los posibles efectos secundarios o las interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados en las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o las proteínas específicos de un tumor, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea la proliferación y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células normales.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, su médico puede realizar estudios para identificar los genes, las proteínas y otros factores en el tumor. Como resultado, los médicos pueden encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre blancos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre tratamientos dirigidos.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de EE. UU. aprobó el uso de la terapia dirigida con erlotinib en combinación con gemcitabina para pacientes con cáncer de páncreas avanzado. El erlotinib bloquea el efecto del receptor del factor de crecimiento epidérmico (epidermal growth factor receptor, EGFR), una proteína que puede volverse anormal y ayudar al cáncer a crecer y diseminarse. Uno de los efectos secundarios del erlotinib es una erupción cutánea parecida al acné. Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios de un medicamento específico y cómo se pueden manejar.

Cómo obtener atención de los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento causan efectos secundarios. Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención para tratar el cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este método se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo e incluye brindar apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

La atención paliativa se concentra en ayudar a una persona en cualquier estadio de la enfermedad e idealmente comienza cuando le diagnostican por primera vez la enfermedad a una persona. A menudo, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos, a menudo, tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento. No debe confundirse atención paliativa con atención para enfermos terminales, que se analizará más adelante.

Los tratamientos paliativos son muy variados y a menudo incluyen medicamentos, cambios alimenticios, técnicas de relajación y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía y radioterapia. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en el plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de atención de apoyo. Asimismo, durante y después del tratamiento, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si usted está experimentando un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible.

La atención médica de apoyo para personas con cáncer de páncreas incluye:

Liberar la obstrucción del conducto biliar o del intestino delgado. Si el tumor está obstruyendo el conducto colédoco o el intestino delgado, puede colocarse una endoprótesis (tubo pequeño que ayuda a mantener abierta el área obstruida) para aliviar la obstrucción con el uso de métodos no quirúrgicos, como ERCP, PTC o endoscopia (consulte la sección Diagnóstico para obtener más información). Una endoprótesis puede ser de plástico o de metal. El tipo que se utilice depende de la disponibilidad, el costo, el tiempo de vida esperado de una persona y si el cáncer finalmente se extirpará con cirugía. En general, las endoprótesis plásticas son menos costosas y son más fáciles de insertar y retirar, pero deben reemplazarse cada pocos meses, se asocian con más infecciones y tienen más probabilidades de moverse de su lugar. Las endoprótesis habitualmente se colocan dentro del cuerpo, pero en algunos casos, quizás sea necesario introducir un tubo por un orificio en la piel del abdomen para drenar el líquido (como por ejemplo bilis) del abdomen, lo que se denomina drenaje percutáneo. A veces, es posible que el paciente necesite una cirugía para crear una derivación (bypass), aun cuando el tumor mismo no pueda extraerse por completo.

Mejorar la digestión y el apetito. Una dieta especial, medicamentos y enzimas recetadas especialmente pueden ayudar a una persona a digerir mejor los alimentos si su páncreas no funciona bien o ha sido extirpado en parte o en su totalidad. Una consulta con un nutricionista suele ser muy útil para los pacientes que están perdiendo peso y tienen falta de apetito debido a su enfermedad.

Controlar la diabetes. Si una persona desarrolla diabetes por la pérdida de insulina producida por el páncreas (más frecuente después de una pancreatectomía total), el médico generalmente le receta insulina.

Aliviar el dolor y otros efectos secundarios. La radioterapia puede administrarse para ayudar a aliviar el dolor, y también se ha demostrado que la gemcitabina mejora los síntomas relacionados con el cáncer, como la pérdida de peso, el dolor y la debilidad. En muchos casos, se dan analgésicos opioides (medicamentos similares a la morfina) para ayudar a disminuir el dolor. También se pueden utilizar tipos especiales de bloqueos nerviosos (como el bloqueo del plexo celíaco, que ayuda a aliviar el dolor abdominal) efectuados por especialistas en tratamiento del dolor. Durante un bloqueo nervioso, se inyecta en los nervios un anestésico para detener el dolor por un tiempo breve o un medicamento que destruye los nervios y puede aliviar el dolor por un tiempo más prolongado. El bloqueo nervioso puede realizarse por vía percutánea (a través de la piel) o endoscópica (mediante un endoscopio que se coloca por la boca y pasa por el estómago; en inglés). Obtenga más información sobre cómo controlar el dolor (en inglés). La atención médica de apoyo recomendada también puede incluir terapias complementarias y alternativas (en inglés).

La atención paliativa y la atención médica de apoyo no se limitan al manejo de los síntomas físicos de un paciente. También hay cuestiones emocionales y psicológicas que los pacientes experimentan y que pueden manejarse con ayuda y apoyo profesional, tales como ansiedad, depresión, ayuda para sobrellevar la enfermedad y la dificultad general de lidiar con un cáncer. El cáncer también afecta a los cuidadores y seres queridos; por lo tanto, se alienta a estos a desarrollar redes de apoyo.

Obtenga más información sobre la atención paliativa.

Cáncer de páncreas recurrente

Una remisión es cuando no se puede detectar el cáncer en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que muchos supervivientes se sientan preocupados o ansiosos con respecto a la reaparición del cáncer. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparada si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el miedo a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. El cáncer de páncreas puede volver a aparecer en el páncreas o cerca de este (lo que se denomina recurrencia local o regional) o en otras partes del cuerpo (recurrencia a distancia, que es similar a una enfermedad metastásica).

Cuando esto sucede, volverá a comenzar un ciclo de pruebas de diagnóstico adicionales para obtener toda la información posible sobre el alcance y la ubicación de la recurrencia. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre las opciones de tratamiento. El tratamiento del cáncer de páncreas recurrente es similar a los tratamientos descritos anteriormente y en general incluye quimioterapia (consulte quimioterapia de primera línea y de segunda línea, arriba). También se puede usar radioterapia o cirugía para ayudar a aliviar los síntomas (consulte más arriba). Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén evaluando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente.

Las personas con cáncer recurrente a menudo sienten emociones, tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y que consulten acerca de servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Cáncer de páncreas metastásico

Si el cáncer se ha diseminado a otros lugares del cuerpo, se lo llama cáncer metastásico. Se aconseja a las pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este debate puede incluir estudios clínicos.

Su equipo de atención médica puede recomendar un plan de tratamiento que incluye una combinación de tratamientos analizados anteriormente. La atención de apoyo también será importante para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de las pacientes, recibir un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se aconseja a los pacientes y a sus familias que hablen acerca de cómo se están sintiendo con médicos, personal de enfermería, trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el tratamiento no es exitoso, la enfermedad puede denominarse cáncer avanzado o terminal.

Para muchas personas, este diagnóstico es estresante y es difícil hablar al respecto. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. La función del equipo de atención médica es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades, experiencia y conocimientos especiales para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los seis meses pueden considerar un tipo de atención paliativa llamada atención para enfermos terminales. Este tipo de cuidados está pensado para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención para tratar el cáncer en etapa avanzada.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y sentimiento de pérdida (en inglés).

Seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para continuar leyendo y obtener más información sobre los estudios clínicos, que son estudios de investigación. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección.

Cáncer de páncreas - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2013

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre los estudios clínicos, que son la principal forma en que los nuevos enfoques médicos se ponen a prueba para averiguar qué tan bien funcionan. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Los médicos y los científicos están en una búsqueda constante de mejores métodos para tratar a los pacientes con cáncer de páncreas. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación en los que participan voluntarios, que se denominan estudios clínicos.

Muchos estudios clínicos se centran en nuevos tratamientos y evalúan si estos son seguros, efectivos y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, nuevos enfoques de radioterapia o cirugía, y nuevos métodos de tratamiento. Las pacientes que participan en estudios clínicos, a menudo, se encuentran entre las primeras en recibir nuevos tratamientos antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, eficaz o mejor que un tratamiento estándar.

También se realizan estudios clínicos que evalúan nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de controlar los efectos secundarios que pueden presentarse después de este. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en lo que respecta a los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre formas de prevenir la enfermedad.

Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos, un estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre que implica un estudio clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente para participar en los estudios clínicos porque saben que estos son la única manera de obtener progresos en el tratamiento del cáncer de páncreas. Aunque el estudio clínico no les beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con cáncer de páncreas.

A veces, a las personas les preocupa que, al participar en un estudio clínico, no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “píldora de azúcar”. El uso de placebos en los estudios clínicos sobre el cáncer es infrecuente. Cuando se utiliza un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Obtenga más información sobre los placebos en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Para formar parte de un estudio clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, un miembro del equipo de atención médica debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de modo que la persona entienda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe hacer una lista de todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente para participar en el estudio clínico, lo que incluye la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el plan de tratamiento.

Los pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de participar si el tratamiento no les da resultados, si tienen muchos efectos secundarios graves o que ponen en riesgo la vida, o si deciden abandonar el estudio clínico por alguna razón personal o médica. Es importante que los pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de brindarle tratamiento y atención, en especial después de finalizado el estudio clínico o si lo abandonan antes de que termine.

Si desea conocer más detalles sobre temas específicos que están en estudio con referencia al cáncer de páncreas, consulte la sección Investigaciones actuales.

Los pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento por motivos personales o médicos. Estos pueden incluir la ineficacia del nuevo tratamiento o la presencia de efectos secundarios graves. Los estudios clínicos también son monitoreados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionarles tratamiento y atención durante el estudio clínico, después de su finalización y/o en caso de que el paciente decida retirarse del estudio clínico antes de que este concluya.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre estudios clínicos de cáncer en otras áreas del sitio web, incluso una sección completa sobre estudios clínicos y lugares para buscar estudios clínicos sobre un tipo específico de cáncer.

Para continuar leyendo esta guía, seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para leer acerca de las áreas de investigación en desarrollo en la actualidad sobre este tipo de cáncer. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección.

Cáncer de páncreas - Investigaciones actuales

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2013

EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para obtener más información sobre este tipo de cáncer y cómo tratarlo. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Los médicos están trabajando para aprender más sobre el cáncer de páncreas, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar los mejores cuidados a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir nuevas opciones para los pacientes a través de estudios clínicos. Hable siempre con su médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.

Detección precoz. Dado que la mayor probabilidad de éxito del tratamiento se da cuando el cáncer de páncreas se detecta de forma temprana, las investigaciones en curso se enfocan en el descubrimiento y el uso de análisis de sangre especiales, herramientas de diagnóstico por imágenes y otros métodos para detectar el cáncer de páncreas en sus primeros estadios, incluso en estadios precancerosos (conocidos como neoplasia intraepitelial pancreática o lesiones pancreáticas intraepiteliales [PanIN]), antes de que se disemine. Estos enfoques para la detección normalmente se utilizan en personas que tienen un riesgo alto de desarrollar cáncer de páncreas, como aquellas que tienen antecedentes familiares importantes o un trastorno genético conocido que aumente el riesgo de este tipo de cáncer. Aún se desconoce si estas herramientas de detección podrían ser utilizadas efectivamente para la población en general.

Estudios genéticos/moleculares. En el cáncer, los genes dañados o anormales generan un crecimiento celular descontrolado. Muchos avances de investigación nuevos se basan en identificar genes y proteínas dañados. Las muestras de tumor pancreático pueden analizarse usando diversas técnicas moleculares, como secuenciación de ADN y análisis de mutación, para buscar cambios genéticos. Esta información puede usarse para desarrollar nuevos fármacos dirigidos a estos cambios (consulte más abajo Terapia dirigida) así como posiblemente para detectar cáncer de páncreas en personas que tienen un riesgo alto de tener la enfermedad. En este momento, estas herramientas solo se utilizan en estudios clínicos.

Inmunoterapia. La inmunoterapia está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, identificar o restaurar la función del sistema inmunitario. Un ejemplo de inmunoterapia es una vacuna contra el cáncer (en inglés), que estimula al sistema inmunológico para que reconozca y ataque las células cancerosas. Diversos estudios clínicos se han llevado a cabo o están en desarrollo para estudiar las vacunas en distintos tipos de cáncer, incluido el de páncreas. Según las circunstancias, las vacunas pueden administrarse durante o después de la quimioterapia o en lugar de ella. Obtenga más información sobre la inmunoterapia.

Terapia dirigida. Según lo explicado en la sección Tratamiento, el erlotinib es la única terapia dirigida que actualmente está aprobada para el cáncer de páncreas, en combinación con gemcitabina. Actualmente están en estudio otros medicamentos que pueden ayudar a bloquear el crecimiento y la diseminación del tumor en el cáncer de páncreas, tanto como terapia de agente único o como parte de un tratamiento de combinación. No obstante, hasta la fecha ninguna de las terapias dirigidas (incluido bevacizumab [Avastin] y cetuximab [Erbitux]) han demostrado aumentar la supervivencia de pacientes con cáncer de páncreas. Un gen denominado Ras generalmente muta en cáncer de páncreas, y se están estudiando los fármacos dirigidos a este gen, solos o en combinación con otros tipos de terapia dirigida o quimioterapia. Los investigadores también están estudiando fármacos que puedan descomponer el estroma, que es el tejido fibroso que rodea a las células cancerosas, participa del mantenimiento del cáncer y puede ser un obstáculo físico que impide que los fármacos lleguen al tumor. Obtenga más información sobre la terapia dirigida.

Terapia genética. La terapia genética implica la aplicación de genes específicos a células cancerosas, que habitualmente son transportados por virus especialmente diseñados. Estos incluyen genes normales que se administran en el centro de las células cancerosas; a medida que las células cancerosas se dividen, los genes en funcionamiento que se insertaron en la célula reemplazan a los genes anormales que contribuyen al crecimiento del cáncer.

Quimioterapia. Varios fármacos han demostrado ser prometedores para el cáncer de páncreas avanzado. Estos incluyen: TH-302, un fármaco que actúa cuando el oxígeno es bajo (denominado hipoxia); y MM-398, una formulación diferente de un fármaco denominado irinotecan. Otro fármaco llamado tegafur-gimeracilo-oteracilo potasio (TS-1) actúa de manera similar a la capecitabina; su uso está aprobado en otras partes del mundo, como Asia, pero no está aprobado actualmente en los Estados Unidos.

Células madre cancerosas. Las células madre del cáncer de páncreas son células de un tumor que pueden ser particularmente resistentes a terapias estándar. Actualmente, la investigación se centra en la identificación de tratamientos que específicamente puedan atacar a esas células madre cancerosas.

Atención de apoyo. Se están realizando estudios clínicos con el objetivo de encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer de páncreas a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las investigaciones actuales?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes del cáncer de páncreas, explore estos temas relacionados que lo llevarán fuera de esta guía:

  • Para encontrar estudios clínicos específicos de su diagnóstico, hable con su médico o busque en bases de datos de estudios clínicos en línea ahora.
  • Revise las investigaciones (en inglés) anunciadas en reuniones científicas recientes o en revistas profesionales evaluadas por expertos de la ASCO.

  • Visite el sitio web CancerProgress.Net (en inglés) de ASCO, para obtener más información sobre el progreso histórico de la investigación para el cáncer de páncreas. Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a un sitio web diferente del de ASCO.

Para continuar leyendo esta guía, seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para ver una sección sobre cómo sobrellevar los efectos secundarios de la enfermedad o su tratamiento. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección.

Cáncer de páncreas - Cómo sobrellevar los efectos secundarios

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2013

EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los pasos que debe seguir para ayudarlo a sobrellevar los efectos secundarios físicos, sociales y emocionales. Esta página incluye varios enlaces que lo llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en inglés) es común después de un diagnóstico de cáncer, pero puede ayudar saber que la prevención y el control de los efectos secundarios es uno de los principales objetivos de su equipo de atención médica. Esto se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo y es una parte importante del plan de tratamiento integral, independientemente del estadio de la enfermedad.

El dolor abdominal y/o de espalda son efectos secundarios frecuentes del cáncer de páncreas. Los analgésicos y un bloqueo nervioso (consulte la sección Opciones de tratamiento) pueden ayudar a aliviar el dolor asociado con el cáncer de páncreas. Otros efectos secundarios frecuentes de cada opción de tratamiento para el cáncer de páncreas se describen en detalle en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y de los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los efectos secundarios dependen de diversos factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosis del (de los) tratamiento(s), y su estado de salud general.

Antes de comenzar un tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de cada tipo de tratamiento que recibirá. Pregunte qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten, cuándo es probable que ocurran y qué se puede hacer para evitarlos o aliviarlos. Además, pregunte sobre el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, puesto que los familiares y amigos suelen desempeñar un papel importante en el cuidado de una persona con cáncer de páncreas. Obtenga más información sobre el cuidado del paciente.

Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Se aconseja a los pacientes y sus familiares que compartan sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica, quien puede ayudar con las estrategias para sobrellevarlos. Obtenga más información sobre la importancia de atender estas necesidades, entre ellas, las inquietudes acerca de cómo afrontar el costo de la atención para tratar el cáncer.

Durante el tratamiento y después de él, asegúrese de informar al equipo de atención médica sobre los efectos secundarios que experimenta, aun cuando crea que no son graves. A veces, los efectos secundarios pueden durar más allá del período de tratamiento, lo que se denomina efecto secundario a largo plazo. Un efecto secundario que sucede meses o años después del tratamiento se denomina efecto tardío. El tratamiento de ambos tipos de efectos es un aspecto importante de la atención de supervivencia. Para obtener más información, lea la sección Después del tratamiento o hable con su médico.

Para continuar leyendo esta guía, seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para ver una sección acerca de qué pruebas y controles necesitará después de finalizar el tratamiento para el cáncer. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección.

Cáncer de páncreas - Después del tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2013

EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento para el cáncer y la importancia de este tipo de atención de seguimiento. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Después de finalizado el tratamiento para el cáncer de páncreas, consulte a su médico para elaborar el plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos regulares y/o pruebas médicas para monitorear su recuperación durante los próximos meses y años.

ASCO ofrece formularios de resumen del tratamiento para el cáncer (en inglés) para ayudarlo a llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención de supervivencia al finalizar el tratamiento.

Para las personas que se hayan sometido a cirugía, en general se recomiendan visitas de seguimiento al oncólogo cada tres a seis meses. Durante estas visitas pueden realizarse análisis de sangre, incluidos análisis de la función hepática y el marcador tumoral CA 19-9. No es necesario realizar CT regularmente, pero se pueden usar según los síntomas de la persona y de cualquier cambio que se haya detectado durante el examen físico o con el análisis de sangre. Es posible que se realicen PET para detectar una recurrencia después del tratamiento.

Se aconseja a las personas en recuperación del cáncer de páncreas que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable, no fumar, tener una alimentación equilibrada y realizarse los estudios de detección para el cáncer recomendados. Hable con su médico a fin de elaborar el plan que mejor se adapte a sus necesidades. El ejercicio físico moderado puede ayudarlo a recobrar las fuerzas y la energía. Su médico puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre los próximos pasos para seguir en la supervivencia, entre ellos, cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.

Para continuar leyendo esta guía, seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para obtener una lista de preguntas que usted puede desear hacerle a su médico. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección.

Cáncer de páncreas - Preguntas para hacerle al médico

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2013

EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunas preguntas para hacerle a su médico u otros miembros del equipo de atención médica, que lo ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Hablar a menudo con el médico es importante (en inglés) para tomar decisiones informadas respecto de su atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarla a que obtenga más información sobre la atención y el tratamiento para el cáncer. También se le aconseja que haga las preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net para obtener una lista electrónica y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

  • ¿Qué tipo de cáncer de páncreas tengo?
  • ¿Mi cáncer se encuentra únicamente en el páncreas?
  • ¿En qué estadio se encuentra la enfermedad? ¿Qué significa esto?
  • ¿Me puede explicar mi informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)? ¿Podría obtener una copia de los resultados?
  • ¿Qué opciones de tratamiento tengo?
  • ¿En qué estudios clínicos puedo participar?
  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda? ¿Por qué?
  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayuda a sentirme mejor o ambas cosas?
  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante? ¿Tienen experiencia en el tratamiento del cáncer de páncreas?
  • ¿Quién se encargará de coordinar mi tratamiento general y la atención de seguimiento?
  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Cuál es mi pronóstico (posibilidad de recuperación)?
  • ¿Existe la posibilidad de eliminar el cáncer con cirugía? En este caso, ¿qué tipo de cirugía se recomienda?
  • ¿Qué experiencia tiene el cirujano en este tipo de operaciones? ¿Con qué frecuencia hay complicaciones después de la cirugía?
  • Si no es posible realizar la cirugía, ¿cuáles son mis otras opciones de tratamiento?
  • ¿Puede la quimioterapia controlar mi cáncer?
  • ¿Debo recibir radioterapia? ¿Por qué o por qué no?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios de este tratamiento, tanto a corto como a largo plazo?
  • ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?
  • ¿Este tratamiento podría afectar mi vida sexual? De ser así, ¿de qué manera y durante cuánto tiempo?
  • ¿Este tratamiento podría afectar mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos? En ese caso, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad?
  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con la atención para tratar el cáncer, ¿quién me puede ayudar con estas inquietudes?
  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?
  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?
  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o surgen problemas?

Para continuar leyendo esta guía, seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para ver algunos recursos adicionales que pueden resultarle útiles. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar alguna sección.

Cáncer de páncreas - Recursos adicionales

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2013

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Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales de tener cáncer para la persona con el diagnóstico y sus familiares y amigos. Este sitio web pretende ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y posteriormente. Aquí hay algunas secciones que pueden ayudarle a empezar a explorar el resto de Cancer.Net:


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