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Cáncer de riñón - Introducción

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará algo de información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía para el cáncer de riñón de Cancer.Net. Para ver otras páginas, use el menú. Piense en ese menú como un mapa para recorrer esta guía completa.

Acerca de los riñones

Todas las personas tienen dos riñones, que están ubicados sobre la cintura, a ambos lados de la columna. Estos órganos con forma de frijol y de color marrón rojizo tienen el tamaño aproximado de un puño pequeño. Se encuentran más cerca de la parte posterior que de la parte anterior del cuerpo.

Los riñones filtran sangre para eliminar las impurezas, el exceso de minerales y sales y el excedente de agua. Por día, los riñones filtran aproximadamente 200 cuartos de galón de sangre para generar dos cuartos de galón de orina. Los riñones también producen hormonas que ayudan a controlar la presión arterial, la producción de glóbulos rojos y otras funciones corporales.

Aunque la mayoría de las personas tienen dos riñones, cada uno funciona de manera independiente. Eso significa que el cuerpo humano puede funcionar con menos de un riñón completo. Con la diálisis, un proceso de filtración mecanizado, es posible vivir sin riñones funcionales. La diálisis puede realizarse a través de la sangre, denominada hemodiálisis, o mediante la cavidad abdominal del paciente, denominada diálisis peritoneal.

Acerca del cáncer de riñón

El cáncer de riñón se origina cuando las células sanas de un riñón o de ambos cambian y crecen sin control, y forman una masa llamada tumor cortical renal. Un tumor puede ser maligno, indolente o benigno. Un tumor maligno es canceroso, lo que significa que puede crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo. Un tumor indolente también es canceroso, pero este tipo de tumor raramente se disemina a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno significa que el tumor puede crecer, pero no se diseminará.

Tipos de cáncer de riñón

Existen varios tipos de cáncer de riñón:

  • Carcinoma de células renales. El carcinoma de células renales es el tipo más frecuente de cáncer de riñón en adultos, y representa hasta 85 % de los diagnósticos. Este tipo de cáncer se desarrolla en los túbulos renales proximales que forman el sistema de filtración de los riñones. Cada riñón tiene miles de esas diminutas unidades de filtración. Las opciones de tratamiento para el carcinoma de células renales se explican más adelante en esta guía.

  • Carcinoma de células de transición. También se denomina carcinoma urotelial. Representa del 10 % al 15 % de los cánceres de riñón en adultos. El carcinoma de células de transición comienza en la zona del riñón en la que se acumula la orina antes de pasar a la vejiga, denominada pelvis renal. Este tipo de cáncer de riñón se trata como el cáncer de vejiga (en inglés) debido a que ambos tipos de cáncer empiezan en las mismas células.

  • Sarcoma. Los sarcomas de riñón ocurren raramente. Este tipo de cáncer se desarrolla en los tejidos blandos del riñón, en la capa delgada de tejido conectivo que rodea al riñón, llamada cápsula, o en la grasa circundante. El sarcoma de riñón suele tratarse con cirugía. No obstante, el sarcoma generalmente reaparece en la zona del riñón o se disemina a otras partes del cuerpo. Es posible que se recomiende más cirugía o quimioterapia después de la primera cirugía.

  • Tumor de Wilms. El tumor de Wilms (en inglés) es más frecuente en los niños y recibe un tratamiento diferente al del cáncer de riñón en adultos. Este tipo de tumor tiene muchas más probabilidades de responder satisfactoriamente a la radioterapia y la quimioterapia que los otros tipos de cáncer de riñón cuando se combinan con cirugía. Esto ha originado un abordaje diferente del tratamiento.

  • Linfoma. El linfoma puede agrandar ambos riñones y se asocia con los ganglios linfáticos agrandados, lo cual se denomina linfadenopatía, en otras partes del cuerpo, incluido el cuello, el pecho y la cavidad abdominal. Raramente, el linfoma renal puede aparecer como una sola masa tumoral en el riñón y puede incluir ganglios linfáticos regionales agrandados. Si existe la posibilidad de un linfoma, es posible que el médico le realice una biopsia (consulte Diagnóstico) y le recomiende hacer quimioterapia en vez de cirugía.

Tipos de células renales cancerosas

Conocer de qué tipo de células está compuesto un tumor renal ayuda a los médicos a planificar el tratamiento. Los patólogos han identificado hasta 20 tipos distintos de células renales cancerosas. Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Las exploraciones por tomografía computarizada (TC) o las imágenes por resonancia magnética (RM) no siempre pueden distinguir entre tumores benignos, indolentes o corticales renales malignos antes de la cirugía.

A continuación se enumeran los tipos de células renales cancerosas más frecuentes.

  • Células claras. Aproximadamente el 70 % de los cánceres de riñón son de células claras. Las células claras pueden tener un crecimiento que varía de lento (grado 1) a rápido (grado 4). El cáncer de riñón de células claras responde especialmente a la inmunoterapia y a la terapia dirigida (consulte la sección Opciones de tratamiento).

  • Papilar. El cáncer papilar de riñón se desarrolla en 10 % a 15 % de los pacientes. Se divide en dos subtipos distintos, llamados tipo 1 y tipo 2. Actualmente, el cáncer papilar de riñón se trata de la misma manera que el cáncer de riñón de células claras. Sin embargo, muchos médicos recomiendan el tratamiento en un ensayo clínico porque el tratamiento con terapia dirigida no suele ser tan exitoso en personas con cáncer papilar de riñón como en personas con cáncer de riñón de células claras.

  • Características sarcomatoides. Cada uno de los subtipos de tumores de células claras, cromófobos y papilares en el cáncer de riñón puede mostrar características muy desordenadas a través del microscopio. A menudo, los patólogos las describen como “sarcomatoides”. Este no es un subtipo de tumor distinto, pero cuando los clínicos ven estas características saben que se trata de una forma de cáncer de riñón muy agresiva.

  • Conducto medular/colector. Este es un cáncer raro y muy agresivo que está estrechamente relacionado con el carcinoma de células de transición, pero aun así se considera un tumor cortical renal. Es más frecuente en las personas de raza negra y está altamente relacionado con tener el rasgo depranocítico. El rasgo depranocítico significa que una persona ha heredado el gen de la célula falciforme de uno de sus padres. El conducto colector es más probable que se produzca en personas de entre 20 y 30 años de edad. A pesar de las combinaciones de quimioterapia sistémica y cirugía, la supervivencia a largo plazo en esta forma de cáncer de riñón es limitada.

  • Cromófobo. El cromófobo es otro cáncer poco frecuente que se diferencia de los otros tipos. Puede formar tumores indolentes.

  • Oncocitoma. Este es un cáncer renal de crecimiento lento que muy raramente se disemina.

  • Angiomiolipoma. El angiomiolipoma es un tumor benigno que tiene un aspecto único en una TC (o TAC) (consulte la sección Diagnóstico) y en la observación en un microscopio. Por lo general, es menos probable que crezca y se disemine. El mejor tratamiento suele ser la cirugía o, si es pequeño, la vigilancia activa. Una forma agresiva de angiomiolipoma, denominado epitelioide, puede, raramente, diseminarse a los ganglios linfáticos u órganos cercanos como el hígado.

¿Busca algo más que una introducción?

Si desea obtener información adicional a esta introducción, explore estos temas relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones en Cancer.Net:

  • Hoja informativa: lea una hoja informativa de 1 página en inglés que ofrece una introducción sobre este tipo de cáncer. Esta hoja informativa está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir. 

  • Podcast de Cancer.Net sobre conversaciones con expertos: escuche un podcast en inglés conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology sobre este tipo de cáncer, que brinda información básica y áreas de investigación.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: vea un breve video en inglés conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology sobre este tipo de cáncer, que brinda información básica y áreas de investigación.

La siguiente sección de esta guía es Estadísticas. Ayuda a explicar cuántas personas reciben un diagnóstico de esta enfermedad y las tasas de supervivencia generales. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Estadisticas

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará información acerca de cuántas personas reciben un diagnóstico de este tipo de cáncer cada año. También obtendrá algo de información general sobre la supervivencia a esta enfermedad. Recuerde que las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas, use el menú.

Se calcula que este año se diagnosticará cáncer de riñón a 62,700 adultos (39,650 hombres y 23,050 mujeres) en los Estados Unidos. El cáncer de riñón es el séptimo tipo de cáncer más frecuente en los hombres y es la décima causa más frecuente de cáncer en las mujeres.

Se calcula que este año se producirán 14,240 muertes (9,240 hombres y 5,000 mujeres) a causa de esta enfermedad.

La tasa de supervivencia a 5 años indica el porcentaje de personas que sobrevive al menos 5 años una vez detectado el cáncer. El término “porcentaje” significa cuántas personas de cada 100. La tasa de supervivencia a 5 años de las personas con cáncer de riñón es del 73 %. No obstante, las tasas de supervivencia dependen de varios factores, incluido el tipo, el tipo de células y el estadio del cáncer cuando se diagnostica por primera vez.

Alrededor del 65 % de las personas reciben el diagnóstico cuando el cáncer solo se encuentra en el riñón. Para este grupo, la tasa de supervivencia a 5 años es del 92 %. Si el cáncer de riñón se ha diseminado hacia los tejidos circundantes o los órganos y/o los ganglios linfáticos regionales, la tasa de supervivencia a 5 años es del 65 %. Si el cáncer se ha diseminado a una parte distante del cuerpo, la tasa de supervivencia a 5 años es del 12 %.

Es importante recordar que las estadísticas sobre la cantidad de personas que sobreviven a este tipo de cáncer son una estimación. La estimación se basa en los datos de miles de personas que tienen este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año. Por lo tanto, su propio riesgo puede ser diferente. Los médicos no pueden decir con seguridad cuánto vivirá una persona con cáncer de riñón. Además, los expertos calculan las estadísticas de supervivencia cada 5 años. Esto significa que, quizás, la estimación no muestre los resultados de un mejor diagnóstico o tratamiento disponible durante menos de 5 años. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la Sociedad Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society), Cancer Facts & Figures (Datos y cifras de cáncer) 2016.

La siguiente sección de esta guía es Ilustraciones médicas. Ofrece dibujos de partes del cuerpo generalmente afectadas por esta enfermedad. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Ilustraciones médicas

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará una ilustración básica de los riñones. Para ver otras páginas, use el menú.

Ilustracion médica de riñón

La siguiente sección de esta guía es Factores de riesgo y prevención. Explica qué factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar esta enfermedad y qué pueden hacer las personas para disminuir su riesgo. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Factores de riesgo y prevención

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer y qué pueden hacer las personas para disminuir su riesgo. Para ver otras páginas, use el menú.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarlo a tomar decisiones más informadas sobre las opciones del estilo de vida y la atención médica.

Los siguientes factores pueden elevar el riesgo que tiene una persona de desarrollar cáncer de riñón:

  • Tabaquismo. Fumar tabaco duplica el riesgo de padecer cáncer de riñón. Se considera que causa alrededor del 30 % de los cánceres de riñón en los hombres y aproximadamente el 25 % en las mujeres.

  • Sexo. Los hombres tienen de dos a tres veces más posibilidades que las mujeres de desarrollar cáncer de riñón.

  • Raza. Las personas de raza negra tienen tasas mayores de cáncer de riñón.

  • Edad. El cáncer de riñón se observa típicamente en adultos y se suele diagnosticar entre los 50 y los 70 años de edad.

  • Nutrición y peso. Las investigaciones a menudo han demostrado una asociación entre el cáncer de riñón y la obesidad, generalmente causada por muchos años de consumo de una dieta con alto contenido de grasas.

  • Presión arterial alta. Los hombres con presión arterial alta, también llamada hipertensión, pueden ser más propensos a desarrollar cáncer de riñón.

  • Abuso de ciertos medicamentos. Los analgésicos que contienen fenacetina están prohibidos en Estados Unidos desde 1983 debido a su asociación con el carcinoma de células de transición. Los diuréticos y los analgésicos, como la aspirina, el acetaminofén y el ibuprofeno, también se han relacionado con el cáncer de riñón.

  • Exposición al cadmio. Algunos estudios han demostrado una relación entre el cáncer de riñón y la exposición al metal cadmio. Trabajar con pilas, pinturas, o materiales para soldar también puede aumentar el riesgo de una persona. Los fumadores expuestos al cadmio tienen un riesgo aún mayor.

  • Enfermedad renal crónica. Las personas cuya función renal se encuentra disminuida, pero aún no necesitan diálisis, pueden correr un riesgo mayor de desarrollar cáncer de riñón.

  • Diálisis a largo plazo. Las personas que han recibido diálisis durante un período prolongado pueden desarrollar quistes cancerosos en los riñones. Estas formaciones se suelen detectar en un estadio temprano y con frecuencia se pueden extirpar antes de que el cáncer se disemine.

  • Antecedentes familiares de cáncer de riñón. Las personas que tienen familiares de primer grado, como padres, hermanos, o hijos, con cáncer de riñón tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Este riesgo aumenta si a más de un miembro de la familia extendida se le ha diagnosticado cáncer de riñón, incluidos abuelos, tíos, sobrinos, nietos y primos, y si el diagnóstico en estos familiares fue antes de los 50 años de edad, si tenían cáncer en ambos riñones o si han tenido más de un tumor en el mismo riñón.

    Si le preocupa la existencia del cáncer de riñón en su familia, es importante que averigüe los antecedentes familiares (en inglés) con precisión e informe a su médico los resultados. Al comprender sus antecedentes familiares, usted y su médico pueden tomar medidas para reducir el riesgo y adoptar un rol activo en el cuidado de su salud.

Afecciones genéticas y cáncer de riñón

Aunque el cáncer de riñón puede afectar a una familia, el cáncer de riñón hereditario es poco frecuente, ocurre alrededor del 5 % de las veces. Solamente se han encontrado algunos genes específicos que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de riñón, y muchos están vinculados a síndromes genéticos específicos. La mayoría de estas afecciones están asociadas con un tipo específico de cáncer de riñón (consulte la sección Introducción).

Encontrar un síndrome genético específico en una familia puede ayudar a una persona y a su médico a desarrollar un plan adecuado de detección del cáncer y, en algunos casos, ayudar a determinar las mejores opciones de tratamiento. Solo la evaluación genética (en inglés) puede determinar si una persona tiene una mutación genética. La mayoría de los expertos recomienda enfáticamente que quienes estén considerando la realización de la evaluación genética hablen primero con un asesor genético (en inglés). Un asesor genético es un experto capacitado para explicar los riesgos y los beneficios de la evaluación genética.

Las afecciones genéticas que pueden aumentar el riesgo de que una persona contraiga cáncer de riñón incluyen:

  • Síndrome de Von Hippel-Lindau (VHL). Las personas con VHL (en inglés) tienen mayor riesgo de desarrollar varios tipos de tumores. La mayoría de los tumores son benignos. Sin embargo, el 40 % de las personas con este trastorno desarrolla cáncer de riñón, generalmente, cáncer de riñón de células claras.

  • Carcinoma hereditario de células renales de tipo células claras sin VHL. El carcinoma hereditario de células renales de tipo células claras sin VHL (en inglés) es una afección genética que aumenta el riesgo de una persona de desarrollar carcinoma de células renales de tipo células claras (clear cell renal cell carcinoma, CCRCC). Una familia puede tener CCRCC hereditario sin VHL si a más de un miembro de la familia se le ha diagnosticado CCRCC.

  • Carcinoma papilar hereditario de células renales (hereditary papillary renal cell carcinoma, HPRCC). El HPRCC (en inglés) es una afección genética que aumenta el riesgo de carcinoma papilar de células renales tipo 1. Las personas que tienen HPRCC tienen un mayor riesgo de desarrollar más de un tumor en el riñón y tumores en ambos riñones. El HPRCC se sospecha cuando a dos o más parientes cercanos se les ha diagnosticado carcinoma papilar de células renales tipo 1.

  • Síndrome de Birt-Hogg-Dubé (BHD). El BHD (en inglés) es una afección genética rara asociada con múltiples tumores no cancerosos de piel, quistes pulmonares y un mayor riesgo de tumores renales no cancerosos y cancerosos, específicamente de tipo cromófobo u oncocitoma. Las personas con BHD también pueden desarrollar cáncer de riñón papilar o de células claras.

  • Leiomiomatosis hereditaria asociada a carcinoma de células renales (hereditary leiomyomatosis and renal cell carcinoma, HLRCC). La HLRCC (en inglés) se asocia con un mayor riesgo de desarrollar carcinoma papilar de células renales tipo 2 y nódulos en la piel llamados leiomiomas que se encuentran principalmente en los brazos, piernas, pecho y espalda. Las mujeres con HLRCC a menudo desarrollan fibromas uterinos conocidos como leiomiomas o, con menos frecuencia, leiomiosarcoma.

  • Complejo de esclerosis tuberosa (tuberous sclerosis complex, TSC). El TSC (en inglés) es una afección genética asociada con cambios en la piel, el cerebro, el riñón y el corazón. Las personas que padecen de TSC también tienen un mayor riesgo de desarrollar angiomiolipomas de riñón y cáncer de riñón (consulte la sección Introducción).

Otras afecciones genéticas pueden estar asociadas con un mayor riesgo de cáncer de riñón, y la investigación para encontrar otras causas genéticas de cáncer de riñón está en curso.

Prevención

Diferentes factores producen diferentes tipos de cáncer. Los investigadores continúan estudiando los factores que provocan este tipo de cáncer. Si bien no existe una forma comprobada de prevenir por completo esta enfermedad, tal vez pueda reducir el riesgo con las siguientes medidas:

  • Dejar de fumar

  • Bajar la presión arterial

  • Mantener un peso corporal saludable

  • Comer una dieta con alto contenido de frutas y verduras y bajo contenido de grasa

Hable con su médico para obtener más información sobre su riesgo personal de presentar cáncer.

La siguiente sección de esta guía es Detección. Esta explica cómo las pruebas pueden detectar el cáncer antes de que los signos o síntomas aparezcan. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Detección

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre la detección para este tipo de cáncer. También se le informará acerca de los riesgos y beneficios de la detección. Para ver otras páginas, use el menú.

La detección se utiliza para detectar el cáncer antes de que los signos o síntomas aparezcan. Los científicos han desarrollado, y continúan desarrollando, pruebas que se pueden usar para detectar en una persona tipos específicos de cáncer. Los objetivos generales de la detección del cáncer son los siguientes:

  • Disminuir la cantidad de personas que mueren a causa de esta enfermedad o eliminar totalmente las muertes provocadas por el cáncer.

  • Disminuir la cantidad de personas que presentan la enfermedad.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la detección del cáncer (en inglés).

Información sobre detección del cáncer de riñón

No se dispone de pruebas de detección sistemáticas para detectar el cáncer de riñón en estadio temprano. Los médicos pueden recomendar que las personas con riesgo elevado de desarrollar la enfermedad se realicen pruebas por imágenes (consulte la sección Diagnóstico) para observar el interior del cuerpo. En las personas con antecedentes familiares de cáncer de riñón, a veces se usan las TC o las ecografías renales para buscar el cáncer de riñón en un estadio temprano. Sin embargo, en la mayoría de las personas, no se ha demostrado que las TC sean una herramienta útil para la detección del cáncer de riñón.

La siguiente sección de esta guía es Síntomas y signos. Explica los cambios en el cuerpo o los problemas médicos que puede provocar esta enfermedad. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Síntomas y signos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que puede requerir atención médica. Para ver otras páginas, use el menú.

A menudo, el cáncer de riñón se detecta cuando una persona se hace una radiografía o un ultrasonido (consulte la sección Diagnóstico) por otras causas. En sus estadios tempranos, el cáncer de riñón no provoca dolor. Por lo tanto, los síntomas de la enfermedad suelen aparecer cuando el tumor se agranda y comienza a afectar los órganos cercanos.

Las personas con cáncer de riñón pueden experimentar los siguientes síntomas o signos. A veces, las personas con cáncer de riñón no manifiestan ninguno de estos cambios. O bien, la causa de estos síntomas puede ser otra afección médica que no sea cáncer.        

  • Sangre en la orina

  • Dolor o presión en el costado o la espalda

  • Una masa o bulto en el costado o la espalda

  • Hinchazón de los tobillos y las piernas

  • Presión arterial alta

  • Anemia, es decir, recuento bajo de glóbulos rojos

  • Fatiga

  • Pérdida del apetito

  • Pérdida de peso sin explicación

  • Fiebre recurrente que no se relaciona con un resfriado, gripe u otra infección

  • En los hombres, el desarrollo rápido de un grupo de venas agrandadas, conocido como varicocele, alrededor de un testículo, en especial el testículo derecho, puede indicar la presencia de un tumor renal grande.

Si le preocupa algún cambio que ha experimentado, hable con su médico. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha tenido el (los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a averiguar la causa del problema, es decir, el diagnóstico.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento para el cáncer. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluidos cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

La siguiente sección de esta guía es Diagnóstico. Explica qué pruebas pueden ser necesarias para obtener más información sobre la causa de los síntomas. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Diagnóstico

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EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa del problema médico. Para ver otras páginas, use el menú.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer. No todas las pruebas mencionadas a continuación se utilizarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y afección médica

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de riñón:

  • Análisis de sangre y orina. El médico puede recomendar un análisis de sangre para controlar el número de glóbulos rojos y un análisis de orina para detectar la presencia de sangre, bacterias o células cancerosas. Estas pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer de riñón, pero no pueden utilizarse para dar un diagnóstico definitivo.

  • Biopsia. Una biopsia (en inglés) es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarla a través de un microscopio. Esto por lo general lo realiza un radiólogo intervencionista como procedimiento ambulatorio con anestesia local. La anestesia es un medicamento que bloquea la conciencia del dolor. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo una biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. Luego un patólogo analiza la(s) muestra(s) y escribe un informe de patología (en inglés) en el que describe los resultados. Ese informe se convierte en parte permanente del registro médico de la persona.

    El informe de patología identifica el tipo de célula relacionada con el cáncer de riñón (consulte la lista en Introducción), un dato importante para planificar el tratamiento. Los oncólogos clínicos deben tener el informe de patología antes de usar una terapia sistémica para el tratamiento del cáncer de riñón metastásico. La terapia sistémica implica el uso de uno o más tratamientos que afectan a todo el cuerpo. En ciertos casos, es posible que los cirujanos también soliciten una biopsia de tumor renal para ayudar en la planificación del tratamiento. No obstante, si las pruebas por imágenes muestran una masa sólida en crecimiento, es posible que los cirujanos extirpen primero el tumor y luego el patólogo proporcionará el tipo de tumor y el estadio definitivos.

    El paciente debe analizar detenidamente con su médico si es necesario realizar una biopsia antes del tratamiento.

Pruebas por imágenes

  • Radiografía. Una radiografía es un modo de crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación.

  • Gammagrafía ósea. La gammagrafía ósea usa un trazador radiactivo para examinar el interior de los huesos. El trazador se inyecta en una vena del paciente. Se acumula en zonas del hueso y se detecta mediante una cámara especial. Ante la cámara, las zonas óseas sanas aparecen de color gris, y las áreas de lesión, como las que produce el cáncer o una fractura (rotura), aparecen de color oscuro. Esta prueba solo se solicita si el paciente tiene dolor de huesos o el médico considera que el cáncer se ha diseminado a los huesos.

  • Tomografía computarizada (TC o TAC). Una TC (en inglés) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anomalías o tumores. Una TC también se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. A los pacientes que se evalúa por un tumor renal, se les realiza una TC sin medio de contraste antes de que se les inyecte un medio de contraste. Un medio de contraste es un tinte especial que permite ver en detalle las imágenes tomadas por la TC. Este tinte se inyecta en una vena del paciente. Si se detecta que el tumor renal tiene tinte en él, es posible que se haga un diagnóstico de angiomiolipoma benigno y se recomienden opciones de tratamiento no quirúrgicas. Los quistes renales no absorberán el medio de contraste, pero los tumores renales sí. Si los pacientes padecen una insuficiencia renal o una enfermedad renal crónica grave, el medio de contraste no puede administrarse de forma segura. Una TC de las vías urinarias se denomina urografía por TC.

  • Resonancia magnética (RM). Una RM (en inglés) usa campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. También se pueden usar las RM para medir el tamaño del tumor. Se administra un tinte especial llamado gadolinio antes de la exploración, a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se inyecta en una vena del paciente.

  • Pielograma intravenoso (Intravenous pyelogram, IVP). Se inyecta un tinte en el torrente sanguíneo del paciente para destacar los riñones, la uretra y la vejiga cuando se realiza una radiografía. La imagen producida puede mostrar cambios en estos órganos y en los ganglios linfáticos cercanos. Esta prueba raramente se realiza. Se ha reemplazado con tomografías de las vías urinarias, denominadas urografías por TC, que brindan imágenes mucho más claras y en profundidad del sistema urinario (ver arriba).

  • Cistoscopia y nefroureteroscopia. Ocasionalmente, se pueden hacer unas pruebas especiales llamadas cistoscopia y nefroureteroscopia para el cáncer de pelvis renal. A menudo no se utilizan para carcinomas de células renales salvo que las pruebas por imágenes también detecten un tumor o una piedra en la vejiga. Durante estos procedimientos, se seda al paciente mientras se inserta un pequeño tubo iluminado en la vejiga a través del uréter y se lo introduce en el riñón. La sedación consiste en administrar medicamentos que provoquen sensación de mayor relajación, tranquilidad o somnolencia. El procedimiento puede emplearse para obtener células tumorales y examinarlas en un microscopio, realizar biopsias y a veces destruir por completo tumores pequeños.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudan a que el médico describa el cáncer. Esto se denomina determinación del estadio.

La siguiente sección de esta guía es Estadios. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance de la enfermedad. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Estadios

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre cómo los médicos describen el crecimiento o la diseminación del cáncer. Esto se denomina estadio. Para ver otras páginas, use el menú.

La determinación del estadio es una manera de describir dónde está ubicado el cáncer, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando otras partes del cuerpo.

Los médicos usan pruebas de diagnóstico para averiguar el estadio del cáncer, por lo que tal vez no pueda determinarse el estadio hasta que se hayan realizado todas las pruebas. Conocer el estadio ayuda al médico a decidir cuál es el mejor tratamiento y puede ayudar a predecir el pronóstico de un paciente, es decir, la probabilidad de recuperación. Existen diferentes descripciones de estadios según los distintos tipos de cáncer.

Sistema TNM de determinación del estadio

Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio es el sistema TNM. Los médicos utilizan los resultados de las pruebas de diagnóstico y las exploraciones para responder a las siguientes preguntas:

  • Tumor (T): ¿qué tan grande es el tumor primario?, ¿dónde está ubicado?

  • Ganglio (Node, N): ¿el tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? De ser así, ¿a dónde y cuántos?

  • Metástasis (M): ¿el cáncer ha hecho metástasis hacia otras partes del cuerpo? De ser así, ¿a dónde y en qué medida?

Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Hay cinco estadios: estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (uno a cuatro); el estadio 0 del cáncer de riñón es extremadamente raro. El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer de manera que los médicos puedan, de común acuerdo, planificar el mejor tratamiento.

Aquí le mostramos más detalles sobre cada parte del sistema TNM para el cáncer de riñón:

Tumor (T)

Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. Algunos estadios también se dividen en grupos más pequeños que ayudan a describir el tumor aún con más detalle. Esto permite que el médico desarrolle el mejor plan de tratamiento para cada paciente. Si hay más de un tumor, la letra minúscula “m” (múltiple) se agrega a la categoría de estadio “T”. A continuación se presenta información sobre los estadios específicos del tumor para el cáncer de riñón.

TX: no se puede evaluar el tumor primario.

T1: el tumor está limitado al riñón y mide 7 centímetros (cm) o menos en su área más grande. Los médicos han debatido mucho sobre si esta clasificación debería incluir solo tumores de hasta 5 cm.

  • T1a: el tumor está limitado al riñón y mide 4 cm o menos en su área más grande.

  • T1b: el tumor está limitado al riñón y mide entre 4 y 7 cm en su área más grande.

T2: el tumor está limitado al riñón y mide más de 7 cm en su área más grande.

  • T2a: el tumor está limitado al riñón y mide más de 7 cm pero no más de 10 cm en su área más grande.

  • T2b: el tumor está limitado al riñón y mide más de 10 cm en su área más grande.

T3: el tumor se ha diseminado a las venas principales del riñón o al tejido perirrenal, que es el tejido conectivo adiposo que rodea los riñones. Sin embargo, no se ha diseminado a la glándula suprarrenal del mismo lado del cuerpo que el tumor. Las glándulas suprarrenales se ubican arriba de cada riñón y producen hormonas y adrenalina para ayudar a controlar la frecuencia cardíaca, la presión arterial y otras funciones corporales. Además, el tumor no sobrepasa la fascia de Gerota, un revestimiento de tejido que rodea el riñón.

  • T3a: el tumor se diseminó a la gran vena que sale del riñón, llamada vena renal; a las ramas musculares de la vena renal; al tejido adiposo que rodea al riñón o que se encuentra dentro del riñón. El tumor no sobrepasa la fascia de Gerota.

  • T3b: el tumor se diseminó a la gran vena que drena hacia el corazón, llamada vena cava inferior, por debajo del diafragma. El diafragma es el músculo ubicado debajo de los pulmones que facilita la respiración.

  • T3c: el tumor se diseminó a la vena cava por encima del diafragma y hacia la aurícula derecha del corazón o a las paredes de la vena cava.

T4: el tumor se ha diseminado a zonas más allá de la fascia de Gerota y llega a la glándula suprarrenal del mismo lado del cuerpo en el que se encuentra el tumor.

Ganglio (N)

La “N” en el sistema de determinación del estadio de TNM corresponde a la abreviatura de ganglios linfáticos. Estos órganos minúsculos, con forma de frijol, ayudan a combatir las infecciones. Los ganglios linfáticos cercanos a los riñones se denominan ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios linfáticos distantes.

NX: no se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0 (N más cero): el cáncer no se diseminó a los ganglios linfáticos regionales.

N1: el cáncer se diseminó a los ganglios linfáticos regionales.

Metástasis (M)

La “M” del sistema TNM indica si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, lo que se conoce como metástasis a distancia. Las zonas más frecuentes a las que se puede diseminar el cáncer de riñón incluyen los huesos, el hígado, los pulmones, el cerebro y los ganglios linfáticos distantes.

M0 (M más cero): la enfermedad no ha hecho metástasis.

M1: el cáncer se diseminó a otras partes del cuerpo más allá de la zona de los riñones.

Agrupación de los estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M.

Estadio I: el tumor mide 7 cm o menos y está limitado al riñón. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otros órganos distantes del cuerpo (T1, N0, M0).

Estadio II: el tumor mide más de 7 cm y está limitado al riñón. No se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otros órganos distantes del cuerpo (T2, N0, M0).

Estadio III: cualquiera de estas condiciones:

  • Tumor de cualquier tamaño limitado al riñón. Se ha diseminado a los ganglios linfáticos regionales pero no a otras partes del cuerpo (T1 o T2, N1, M0).

  • El tumor ha invadido las venas principales o el tejido perirrenal y puede o no haberse diseminado a los ganglios linfáticos regionales. El cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo (T3, cualquier N, M0).

Estadio IV: cualquiera de estas condiciones:

  • El tumor se ha diseminado a zonas más allá de la fascia de Gerota y llega a la glándula suprarrenal del mismo lado del cuerpo en el que se encuentra el tumor, posiblemente a los ganglios linfáticos, pero no a otras partes del cuerpo (T4, cualquier N, M0).

  • El tumor se ha diseminado a cualquier otro órgano, como los pulmones, los huesos o el cerebro (cualquier T, cualquier N, M1).

Recurrente: un cáncer recurrente es el cáncer que ha reaparecido después del tratamiento. Puede hallarse en los riñones o en otra zona del cuerpo. Si el cáncer regresa, se realizará otra serie de pruebas para obtener información sobre el alcance de la recurrencia. Esas pruebas y exploraciones a menudo son similares a aquellas que se realizan al momento del diagnóstico original.

Datos utilizados con permiso de la Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer (American Joint Committee on Cancer, AJCC), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el Manual de la determinación del estadio del cáncer de la AJCC (AJCC Cancer Staging Manual), séptima edición, publicado por Springer-Verlag New York, www.cancerstaging.org.

Factores de pronóstico

Es importante que los médicos aprendan todo lo que puedan acerca del tumor porque esta información puede ayudarlos a predecir si el cáncer crecerá y se diseminará o cómo responderá al tratamiento. Esta información incluye:

  • Tipo celular, como células claras o de otro tipo

  • Grado, que describe cuán similares son las células cancerosas a las células sanas

  • Información personal, como nivel de actividad de la persona y peso corporal

  • Presencia o ausencia de fiebre, sudor y otros síntomas

La información sobre el estadio del cáncer ayudará al médico a recomendar un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es Opciones de tratamiento. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Opciones de tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre las diferentes formas que los médicos usan para tratar personas con este tipo de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención para este tipo de cáncer. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Su médico puede ayudarlo a considerar todas sus opciones de tratamiento. Para obtener más información sobre los ensayos clínicos, vea las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones.

Descripción general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). En el cáncer de riñón, el equipo de atención médica suele estar dirigido por un urólogo, que es un médico que se especializa en el tracto genitourinario, lo cual incluye los riñones, vejiga, genitales, próstata y testículos, o un urólogo oncólogo, que se especializa en tratar cánceres de las vías urinarias. Los equipos de atención del cáncer también incluyen una variedad de otros profesionales de atención médica, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

Las recomendaciones y opciones de tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el tipo, el tipo de célula y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

El cáncer de riñón se trata más frecuentemente con cirugía, terapia dirigida, inmunoterapia o una combinación de estos tratamientos. La radioterapia y la quimioterapia se utilizan ocasionalmente. Los pacientes con cáncer de riñón que se ha diseminado (cáncer metastásico, consulte a continuación) a menudo reciben múltiples líneas de terapia, que son tratamientos administrados uno tras otro. A continuación, se describen las opciones de tratamiento.

Vigilancia activa

A veces, es posible que el médico recomiende controlar el tumor de cerca realizando pruebas de diagnóstico y citas a la clínica de forma periódica. Esto se denomina vigilancia activa. La vigilancia activa es eficaz en adultos mayores y pacientes con un tumor renal pequeño y otras afecciones médicas graves, como enfermedad cardíaca, enfermedad renal crónica o enfermedad pulmonar grave. La vigilancia activa también puede usarse para algunos pacientes con cáncer de riñón, aun cuando se haya diseminado a otras partes del cuerpo (metastatizado).

La vigilancia activa no es lo mismo que la espera vigilante. La espera vigilante implica citas periódicas para revisar los síntomas, pero a los pacientes no se les realizan pruebas de diagnóstico de forma periódica, como una biopsia o pruebas por imágenes. El médico simplemente observa los síntomas. Si los síntomas sugieren que se deben tomar medidas, entonces se considera un nuevo plan de tratamiento.

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y de parte del tejido circundante sano durante una operación. Si el cáncer no se ha diseminado fuera de los riñones, la cirugía para extirpar el tumor, parte del riñón o el riñón entero, y posiblemente el tejido y los ganglios linfáticos cercanos, puede ser el único tratamiento necesario.

Los tipos de cirugía utilizados para el cáncer de riñón incluyen los siguientes procedimientos:

  • Nefrectomía radical. La cirugía para extirpar el tumor, todo el riñón, y los tejidos circundantes se denomina nefrectomía radical. Si el tejido cercano y los ganglios linfáticos circundantes también están afectados por la enfermedad, se realiza una nefrectomía radical y una disección de los ganglios. Durante la disección de ganglios, se extirpan los ganglios afectados por el cáncer. Si el cáncer se ha diseminado a la glándula suprarrenal o los vasos sanguíneos cercanos, el cirujano puede extirpar esta glándula durante un procedimiento denominado adrenalectomía y partes de los vasos sanguíneos. La nefrectomía radical suele estar recomendada para tratar un tumor grande cuando queda poco tejido sano restante. A veces, el tumor renal crecerá directamente dentro de la vena renal e ingresará en la cava renal en dirección al corazón. Si esto sucede, se deben emplear técnicas quirúrgicas cardiovasculares complicadas para extirpar toda la enfermedad de forma segura.

  • Nefrectomía parcial. Una nefrectomía parcial es la extirpación quirúrgica de un tumor. Este tipo de cirugía preserva la función renal y disminuye el riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica después de la cirugía. La investigación ha demostrado que, en los casos en que es técnicamente posible, la nefrectomía parcial es igual de efectiva para los tumores T1. Los abordajes más novedosos que utilizan una incisión, o corte, quirúrgico más pequeño están asociados a menos efectos secundarios y una recuperación más rápida.

  • Cirugía laparoscópica y robótica (cirugía mínimamente invasiva). Durante la cirugía laparoscópica, el cirujano realiza varias incisiones pequeñas en lugar de una sola incisión más grande en el abdomen, como la que se utiliza durante un procedimiento quirúrgico tradicional. Luego, el cirujano inserta el equipo telescópico en estas pequeñas incisiones mínimamente invasivas para extirpar todo el riñón o realizar una nefrectomía parcial. A veces el cirujano puede utilizar instrumentos robóticos para realizar la operación. Esta cirugía puede llevar más tiempo, pero puede ser menos dolorosa. Los abordajes laparoscópicos y robóticos requieren capacitación especializada. Es importante hablar sobre los beneficios y riesgos potenciales de este tipo de cirugía con su equipo quirúrgico y estar seguro de que el equipo tiene experiencia con el procedimiento.

A veces la cirugía no está recomendada por las características del tumor o la salud general del paciente. En su lugar pueden recomendarse los siguientes procedimientos:

  • Ablación por radiofrecuencia. La ablación por radiofrecuencia (radiofrequency ablation, RFA) consiste en utilizar una aguja insertada en el tumor para destruir el cáncer con una corriente eléctrica. El procedimiento está a cargo de un radiólogo o urólogo. El paciente recibe un sedante y anestesia local para adormecer el área. En el pasado, la RFA solo se había usado en pacientes que estaban muy enfermos para someterlos a una cirugía. Actualmente, la mayoría de estos pacientes se controla mediante vigilancia activa (ver arriba).

  • Crioablación. La crioablación (también llamada crioterapia o criocirugía) comprende el congelamiento de las células cancerosas con una sonda de metal que se inserta a través de una pequeña incisión. La sonda de metal se coloca en el tejido canceroso. Se utiliza una TC y una ecografía para guiar la sonda. Este procedimiento requiere anestesia general durante varias horas. Algunos cirujanos combinan esta técnica con la laparoscopía para tratar el tumor, pero existe muy poca evidencia de investigación a largo plazo para conocer su efectividad. Hable con su médico antes de la cirugía sobre qué efectos secundarios son probables en virtud del tipo de cirugía que se le practicará y qué puede hacerse para reducir o manejar estos efectos secundarios. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a las condiciones del tejido, las proteínas o los genes específicos del cáncer que contribuyen al crecimiento y la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas. Estos medicamentos están adquiriendo más importancia en el tratamiento del cáncer de riñón.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos blancos. Actualmente se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

  • Terapia antiangiogénica. Este tipo de tratamiento se enfoca en detener la angiogénesis, que es el proceso de formación de vasos sanguíneos nuevos. Dado que un tumor necesita los nutrientes transportados por los vasos sanguíneos para crecer y diseminarse, el objetivo de las terapias antiangiogénicas es “matar de hambre” al tumor. Se demostró que un fármaco antiangiogénico, denominado bevacizumab (Avastin), retarda el crecimiento tumoral en las personas con carcinoma renal metastásico. El bevacizumab combinado con interferón (consulte Inmunoterapia más abajo) retarda el crecimiento y la diseminación del tumor.

  • Inhibidores de la tirosina cinasa (ITC). El cáncer de riñón de células claras presenta una mutación del gen VHL que hace que el cáncer produzca una cantidad excesiva de una determinada proteína, conocida como factor de crecimiento del endotelio vascular (vascular endothelial growth factor, VEGF). El VEGF controla la formación de nuevos vasos sanguíneos. Los fármacos llamados ITC ayudan a bloquear el VEGF y otras señales químicas que promueven el desarrollo de vasos sanguíneos nuevos. Los ITC como cabozantinib (Cabometyx), pazopanib (Votrient), sorafenib (Nexavar) y sunitinib (Sutent) pueden utilizarse en el tratamiento del cáncer de riñón de células claras. El axitinib (Inlyta), otro ITC, ha sido aprobado para el tratamiento del carcinoma de células renales tardío. Los efectos secundarios de los ITC pueden incluir diarrea, presión arterial alta y dolor y sensibilidad en las manos y los pies.

  • Inhibidores de mTOR. El everolimus (Afinitor) y el temsirolimus (Torisel) son fármacos dirigidos a una proteína llamada mTOR que ayuda al crecimiento de las células del cáncer de riñón. Los estudios muestran que estos fármacos retardan el crecimiento del cáncer de riñón.

Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios de cada medicamento específico y cómo se pueden manejar. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para reforzar las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario.

La interleucina 2 (IL-2, Proleukin) es un tipo de inmunoterapia que se ha usado para tratar el cáncer de riñón tardío. Es una hormona celular llamada citocina que la producen los glóbulos blancos. Es importante en la función del sistema inmunitario, que incluye la destrucción de células tumorales.

Una dosis elevada de IL-2 puede causar efectos secundarios severos, como presión arterial baja, exceso de líquido en los pulmones, daño renal, ataque al corazón, sangrado, escalofríos y fiebre. Es posible que los pacientes deban permanecer en el hospital durante un máximo de 10 días durante el tratamiento. Sin embargo, algunos síntomas pueden ser reversibles. Solamente los centros con experiencia en tratamientos con dosis elevadas de IL-2 para el cáncer de riñón deberían recomendar el uso de IL-2. Una dosis elevada de IL-2 puede curar un pequeño porcentaje de pacientes con cáncer de riñón metastásico. Algunos centros utilizan dosis bajas de IL-2 porque tienen menos efectos secundarios, aunque no tienen la misma efectividad.

El alfa interferón es otro tipo de agente de inmunoterapia utilizado en el tratamiento del cáncer de riñón que se ha diseminado. El interferón parece modificar las proteínas de la superficie de las células cancerosas y retardar su crecimiento. Aunque no se ha probado que sea tan beneficioso como la IL-2, se ha comprobado que el alfa interferón alarga la vida en comparación con un tratamiento más antiguo llamado acetato de megestrol (Megace).

Los investigadores han probado diversas combinaciones de IL-2 y alfa interferón para pacientes con cáncer de riñón avanzado. Estos tratamientos también se han combinado con quimioterapia (ver a continuación). No se ha demostrado en estudios de investigación que estas combinaciones sean mejores que la administración individual de IL-2 o interferón.

Los investigadores están trabajando para aprender más acerca de cómo la IL-2 y el interferón destruyen las células de cáncer de riñón y qué pacientes pueden beneficiarse más con estos tratamientos.

Recientemente, se ha evaluado una nueva forma de inmunoterapia llamada inhibidores de puntos de control (ver a continuación) en el cáncer de riñón. Un fármaco llamado nivolumab (Opdivo) administrado a través de una vena cada dos semanas demostró ayudar a ciertos pacientes que habían recibido tratamiento antes a vivir más tiempo que los pacientes que habían recibido everolimus. Se están llevando a cabo muchas investigaciones sobre estos tipos de fármacos para tratar el cáncer de riñón (consulte la sección Últimas investigaciones).

Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios del tipo de inmunoterapia recomendado, además de cómo se controlarán. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la inmunoterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para crecer y dividirse. La quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

Un régimen (programa) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. Un paciente puede recibir 1 fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

Si bien la quimioterapia es útil para tratar la mayoría de los tipos de cáncer, el cáncer de riñón a menudo es resistente a la quimioterapia. De todos modos, los investigadores siguen estudiando nuevos fármacos y nuevas combinaciones de fármacos. En algunos pacientes, la combinación de gemcitabina (Gemzar) con capecitabina (Xeloda) o fluorouracilo (5-FU, Adrucil) reduce temporalmente el tamaño del tumor.

Es importante recordar que el carcinoma de células de transición, también llamado carcinoma urotelial, (en inglés) y el tumor de Wilms (en inglés) son mucho más propensos a ser tratados con éxito con quimioterapia.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, caída del cabello, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen una vez finalizado el tratamiento.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radiooncólogo.

La radioterapia no es efectiva como tratamiento primario del cáncer de riñón. Rara vez se la utiliza sola para tratar el cáncer de riñón debido al daño que le produce al riñón sano. La radioterapia se utiliza solamente si un paciente no puede hacerse cirugía e, incluso en esas circunstancias, suele utilizarse solamente en áreas por las que el cáncer se ha diseminado, no en el tumor primario del riñón. La mayoría de las veces, la radioterapia se utiliza cuando el cáncer se ha diseminado, a fin de ayudar a aliviar los síntomas, como el dolor óseo o la inflamación cerebral.

El tipo más común de tratamiento con radiación se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando se administra tratamiento con radiación usando implantes, el tratamiento se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Para el cáncer de riñón, la radioterapia interna se administra con una aguja hueca mediante la que se insertan semillas radioactivas directamente en el tumor. Otro tipo de radioterapia es la radiocirugía estereostática, que está diseñada para dirigir la radioterapia a una zona específica sin dañar el tejido cercano.

Un régimen (programa) de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período determinado.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. La radioterapia interna puede causar sangrado, infección y riesgo de lesión del tejido cercano. La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco tiempo después de finalizado el tratamiento.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo e incluye brindarle apoyo al paciente con las necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tratamiento que se centre en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan tan pronto como se los necesite en el proceso del tratamiento para el cáncer.

A menudo, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos severos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Cáncer de riñón metastásico

Si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo desde el lugar donde se originó, los médicos lo denominan cáncer metastásico. Esta es una enfermedad sistémica que requiere una terapia sistémica, como la terapia dirigida o la inmunoterapia. A menudo, es posible que los médicos soliciten a un cirujano que extirpe el riñón con el tumor en una intervención quirúrgica llamada nefrectomía citorreductora. Esto evita dolor y sangrado durante el tratamiento sistémico y está asociado con un mejor pronóstico.

El lugar más común donde se disemina el cáncer de riñón es en los pulmones, pero también se puede diseminar a los ganglios linfáticos, los huesos, el hígado, el cerebro, la piel y a otras zonas del cuerpo. En el caso de un cáncer de riñón que se ha diseminado a una parte específica del cuerpo, como los pulmones, es posible que la cirugía pueda eliminar el cáncer por completo. Si el cáncer se diseminó a muchas zonas más allá de los riñones, el tratamiento es más difícil.

Si el cáncer se ha diseminado, es una buena idea hablar con los médicos que tienen experiencia en tratarlo. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Si el cáncer se ha diseminado a otros lugares del cuerpo, recibe el nombre de cáncer metastásico.

En la actualidad, el tratamiento más efectivo para el cáncer de riñón metastásico es la terapia dirigida, que retrasa o previene el crecimiento del tumor y la formación de vasos sanguíneos. Se demostró que estos fármacos alargan la vida en comparación con el tratamiento estándar. Los cuidados paliativos también son importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se aconseja a los pacientes y a sus familias que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, los enfermeros, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, lo que incluye ir a un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (lo cual se denomina recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia). Si ya se sometió a una nefrectomía parcial, es posible que se forme un nuevo tumor en ese riñón. El tumor recurrente puede extirparse con otra nefrectomía parcial o con una nefrectomía radical.

Cuando la enfermedad vuelve a aparecer, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como cirugía, terapia dirigida, inmunoterapia, radioterapia y quimioterapia, pero se pueden usar con una combinación diferente o administrarse con un ritmo diferente. Su médico también puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Sea cual fuere el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los 6 meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca del final de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con cáncer. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre los ensayos clínicos, que son la principal forma en que se prueban los enfoques médicos nuevos para averiguar qué tan bien funcionan. Para ver otras páginas, use el menú.

¿En qué consisten los ensayos clínicos?

Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para el tratamiento de los pacientes que padecen cáncer de riñón. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan ensayos clínicos, en los que participan voluntarios. De hecho, todos los fármacos aprobados en la actualidad por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. se evaluaron en ensayos clínicos.

Muchos ensayos clínicos se centran en los tratamientos nuevos. Los investigadores buscan determinar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento que los médicos usan en la actualidad. Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía y métodos nuevos de tratamiento. Los pacientes que participan en los ensayos clínicos pueden ser algunos de los primeros en recibir un tratamiento antes de que esté disponible al público en general. Sin embargo, no hay garantías de que el nuevo tratamiento será seguro, eficaz o mejor que los usados por los médicos en la actualidad.

Algunos ensayos clínicos estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento. Otros estudian cómo manejar los efectos tardíos que pueden presentarse mucho tiempo después del tratamiento. Hable con su médico sobre los ensayos clínicos en relación con los síntomas y los efectos secundarios. También hay ensayos clínicos que estudian cómo prevenir el cáncer.

Decisión de participar en un ensayo clínico

Los pacientes deciden participar en los ensayos clínicos por muchos motivos. Para algunos pacientes, un ensayo clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes, con frecuencia, están dispuestos a enfrentar un mayor grado de incertidumbre asociado con un ensayo clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente para participar en esos ensayos clínicos porque saben que estos son la única manera de obtener progresos en el tratamiento del cáncer de riñón. Aunque el ensayo clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con cáncer de riñón.

En ocasiones, a las personas les preocupa que en un ensayo clínico no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. Sin embargo, generalmente los placebos se combinan con tratamiento estándar en la mayoría de los ensayos clínicos sobre el cáncer. Cuando se usa un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Encuentre más información sobre el uso de placebos en ensayos clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Seguridad del paciente y consentimiento informado

Para participar en un ensayo clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de manera que la persona entienda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente para participar en el ensayo clínico, lo que incluye la cantidad de visitas al médico, las pruebas y el programa de tratamiento.

Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento, por cualquier motivo personal o médico. Esto pueden incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no esté funcionando o la presencia de efectos secundarios graves. Los ensayos clínicos también son controlados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un ensayo clínico hablen con su médico y los investigadores acerca de quiénes serán los encargados de proporcionarles tratamiento y atención durante el ensayo clínico, después de su finalización y/o en caso de que el paciente decida retirarse del ensayo clínico antes de que este concluya.

Cómo buscar un ensayo clínico

Hay investigaciones en curso a través de ensayos clínicos para todos los tipos de cáncer. Si desea conocer temas específicos que están en estudio con referencia al cáncer de riñón, consulte la sección Últimas investigaciones.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre ensayos clínicos acerca del cáncer en otras áreas del sitio web, incluidos una sección completa sobre ensayos clínicos y lugares para buscar ensayos clínicos sobre un tipo específico de cáncer.

Asimismo, este sitio web en inglés ofrece acceso gratuito a un programa educativo en video acerca de los ensayos clínicos sobre el cáncer, que se encuentra fuera de esta guía.

La siguiente sección en esta guía es Últimas investigaciones. Explica las áreas de la investigación científica sobre este tipo de cáncer que se están desarrollando actualmente. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Últimas investigaciones

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 08/2016

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para aprender más sobre este tipo de cáncer y cómo tratarlo. Para ver otras páginas, use el menú.

Los médicos están trabajando para aprender más sobre el cáncer de riñón, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar los mejores cuidados a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes mediante los ensayos clínicos. Hable siempre con su médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.

Debido a que la mayoría de los tipos de cáncer de riñón no responden bien a la quimioterapia tradicional, la investigación del cáncer de riñón se centra en utilizar tratamientos más nuevos y diferentes, como la inmunoterapia y la terapia dirigida.

  • Terapia dirigida. Se están evaluando como terapias dirigidas para el cáncer de riñón varios medicamentos descubiertos recientemente que influyen en el proceso de formación de vasos sanguíneos y/o en el crecimiento de las células cancerosas. Los primeros resultados de estos ensayos clínicos muestran que estos tipos de fármacos pueden ser tratamientos eficaces para el cáncer de riñón, y esta es un área de rápido cambio científico.

    Se están estudiando muchas terapias dirigidas para usar como terapias adyuvantes, que son tratamientos administrados después del (de los) tratamiento(s) principal(es) para disminuir el riesgo de recurrencia y deshacerse de cualquier célula cancerosa restante. En la actualidad, no existen terapias adyuvantes para el cáncer de riñón que hayan demostrado un beneficio significativo.

  • Vacunas contra el cáncer. Las vacunas contra el cáncer (en inglés) son tratamientos que ayudan al sistema inmunitario de una persona a combatir el cáncer. Los médicos están probando el uso de diversas vacunas para tratar el cáncer de riñón y para evitar la recurrencia en las personas con carcinoma de células renales en estadio tardío. Una vacuna se elabora a partir del tumor del paciente y se administra después de la cirugía, mientras que otras se elaboran a partir de proteínas halladas en la superficie de las células cancerosas del riñón o de las células de los vasos sanguíneos del tumor.

  • Inhibidores de control. Un tipo de inmunoterapia, llamada inhibidores de control, funciona quitándole el freno al sistema inmunitario para que esté mejor capacitado para destruir al cáncer. Estos fármacos utilizan anticuerpos dirigidos contra moléculas específicas que se encuentran en la superficie de las células inmunitarias, como muerte celular programada-1 (PD-1) y el antígeno 4 de linfocitos T citotóxicos (CTLA-4). Algunos resultados tempranos de la investigación que utiliza estos fármacos para tratar el cáncer de riñón son alentadores y en la actualidad hay más ensayos clínicos en curso.

  • Cuidados paliativos. Se están realizando ensayos clínicos con el objetivo de encontrar mejores formas de reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer de riñón, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las áreas de investigación más recientes del cáncer de riñón, explore estos temas relacionados que lo llevarán fuera de esta guía:

La siguiente sección de esta guía es Cómo sobrellevar el tratamiento. Ofrece orientación sobre cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales y sociales que pueden ocasionar el cáncer y su tratamiento. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Cómo sobrellevar el tratamiento

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EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre cómo sobrellevar los efectos físicos, emocionales, sociales y financieros del cáncer y su tratamiento. Esta página incluye varios enlaces que lo llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Para ver otras páginas, use el menú.

Cada tratamiento para el cáncer puede provocar efectos secundarios o cambios en su cuerpo y en cómo se siente. Por muchos motivos, las personas no experimentan los mismos efectos secundarios, incluso cuando reciben el mismo tratamiento para el mismo tipo de cáncer. Esto puede hacer que sea difícil predecir cómo se sentirá usted durante el tratamiento.

Cuando se prepara para iniciar el tratamiento para el cáncer, es normal sentir temor a los efectos secundarios relacionados con el tratamiento (en inglés). Puede ser útil saber que su equipo de atención médica se esforzará por prevenir y aliviar los efectos secundarios. Esta parte del tratamiento para el cáncer es denominada “cuidados paliativos” por los médicos. Es una parte importante de su plan de tratamiento, independientemente de su edad o del estadio de la enfermedad.

Cómo sobrellevar los efectos secundarios físicos

Los efectos secundarios físicos frecuentes de cada opción de tratamiento para el cáncer de riñón se describen en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los cambios en su salud física dependen de varios factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosis del tratamiento, y su estado de salud general.

A veces, los efectos secundarios físicos pueden durar después de terminado el tratamiento. Los médicos los denominan efectos secundarios a largo plazo. A los efectos secundarios que suceden meses o años después del tratamiento, los denominan efectos tardíos. El tratamiento de los efectos secundarios a largo plazo y los efectos tardíos es una parte importante de la atención para sobrevivientes. Obtenga más información, leyendo la sección Atención de seguimiento de esta guía o hable con su médico.

Sobrellevar los efectos emocionales y sociales

Después de recibir un diagnóstico de cáncer, usted puede experimentar efectos emocionales y sociales, además de los efectos físicos. Estos pueden incluir el enfrentar emociones difíciles, como la ansiedad o el enojo, o manejar su nivel de estrés. A veces, a los pacientes les resulta difícil expresar cómo se sienten a sus seres queridos, o las personas no saben qué contestarles.

Se alienta a los pacientes y sus familiares a compartir sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica. Usted también puede encontrar estrategias para sobrellevar los efectos emocionales y sociales en una sección diferente de este sitio web. Esta sección incluye muchos recursos para buscar apoyo e información para satisfacer sus necesidades.

Cómo sobrellevar los efectos económicos

El tratamiento para el cáncer puede resultar caro. Por lo general, genera mucho estrés y ansiedad en las personas con cáncer y sus familias. Además de los costos del tratamiento, muchas personas descubren que tienen gastos adicionales y no previstos en relación con su atención. A algunas personas, el alto costo les impide seguir o completar su plan de tratamiento para el cáncer. Esto puede colocar su salud en riesgo y generar mayores costos en el futuro. Obtenga más información sobre cómo manejar las cuestiones económicas en otra parte de este sitio web.

La atención de un ser querido con cáncer

Los familiares y los amigos en ocasiones desempeñan un papel importante en el cuidado de una persona con cáncer de riñón. Estas personas reciben el nombre de cuidadores. Los cuidadores proporcionan apoyo físico, práctico y emocional al paciente, incluso si viven lejos.

Los cuidadores pueden tener diversas responsabilidades diarias, o según se las necesite. A continuación, se enumeran algunas de las responsabilidades que asumen los cuidadores:

  • Proporcionar apoyo y aliento

  • Administrar medicamentos

  • Ayudar a manejar los síntomas y efectos secundarios

  • Coordinar las citas médicas

  • Conducir rumbo a las citas

  • Asistir con las comidas

  • Ayudar con las tareas domésticas

  • Manejar problemas con el seguro y la facturación

Obtenga más información sobre el cuidado del paciente.

Cómo hablar con su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios

Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios antes de comenzar el tratamiento. Pregúntele lo siguiente:

  • ¿Qué efectos secundarios son los más probables?

  • ¿Cuándo es probable que se produzcan?

  • ¿Qué podemos hacer para evitarlos o aliviarlos?

Asegúrese de contarle a su equipo de atención médica sobre cualquier efecto secundario que se produzca durante el tratamiento y también después de este. Cuénteles incluso si no le parece que los efectos secundarios sean graves. Este análisis debería incluir los efectos físicos, emocionales y sociales del cáncer.

Además, pregunte cuánta atención puede llegar a necesitar en su hogar y en sus tareas cotidianas durante el tratamiento y después de este. Esto puede ayudar a preparar un plan para su cuidado.

La siguiente sección de esta guía es Atención de seguimiento. Explica la importancia de los controles médicos una vez terminado el tratamiento para el cáncer. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Atención de seguimiento

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EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento para el cáncer y por qué este tipo de atención de seguimiento es importante. Para ver otras páginas, use el menú.

El cuidado de las personas que tienen un diagnóstico de cáncer no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá realizando controles para asegurarse de que el cáncer no haya regresado, manejar cualquier efecto secundario y controlar su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento.

Su atención de seguimiento puede incluir exámenes físicos regulares, análisis médicos o ambas cosas. Los médicos quieren hacer un seguimiento de su recuperación durante los próximos meses y años. Como parte de esta atención de seguimiento, los pacientes deben realizarse análisis de sangre periódicos para controlar la función renal, además de radiografías de tórax, TC de abdomen y el tórax y otras pruebas por imágenes para observar si se produce recurrencia o metástasis. Los pacientes deben realizarse un control cada tres meses durante el primer año, cada cuatro meses durante el segundo al quinto año y, de allí en adelante, una vez al año. Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es detectar una recurrencia. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden permanecer sin ser detectadas en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede aumentar hasta que aparecen en los resultados de las pruebas o causan signos o síntomas. Durante la atención de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre el riesgo de recurrencia. Su médico también le hará preguntas específicas sobre su salud. A algunas personas se les pueden realizar análisis de sangre o pruebas por imágenes como parte de su atención de seguimiento habitual, pero las recomendaciones sobre las pruebas dependen de varios factores, incluidos el tipo y estadio del cáncer diagnosticado originalmente y los tipos de tratamiento proporcionados.

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas esperan tener efectos secundarios cuando reciben un tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Además, otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir cambios físicos y emocionales.

Hable con su médico sobre el riesgo de desarrollar dichos efectos secundarios según el tipo de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que también se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y controlarlos.

Debido a que las personas tratadas por cáncer de riñón frecuentemente tienen un solo riñón, su función renal deberá ser controlada por el resto de sus vidas. Hay pocos efectos secundarios a largo plazo de la cirugía, aunque es posible que algunos pacientes tengan dolor crónico por la cicatriz quirúrgica. Además, las personas tratadas por cáncer de riñón tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollar cáncer de colon y cáncer de próstata.

Mantenimiento de registros de salud personales

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de preguntar sobre cualquier inquietud que tenga en relación con su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios en inglés para ayudar a crear un resumen del tratamiento para llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de cuidados para sobrevivientes al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para decidir quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo a su oncólogo, mientras que otros vuelven a la atención general de su médico familiar u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las normas del seguro médico y las preferencias personales que usted tenga.

Si un médico que no participó directamente en su atención del cáncer liderara la atención de seguimiento, asegúrese de compartir con él el resumen del tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia, así como con todos los proveedores de atención médica futuros. Los detalles sobre el tratamiento para el cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante toda su vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia. Describe cómo sobrellevar los desafíos cotidianos que se plantean después de un diagnóstico de cáncer. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Sobrevivencia

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EN ESTA PÁGINA: leerá sobre cómo sobrellevar los desafíos en la vida cotidiana después del diagnóstico de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú.

¿Qué es la sobrevivencia?

La palabra “sobrevivencia” significa diferentes cosas para diferentes personas. Las definiciones frecuentes incluyen lo siguiente:

  • No tener signos de cáncer luego de haber finalizado el tratamiento.

  • Vivir con cáncer, soportar el cáncer y sobrevivir a la enfermedad. Según esta definición, la sobrevivencia al cáncer comienza con el diagnóstico e incluye personas que continúan recibiendo tratamiento a largo plazo para reducir el riesgo de que el cáncer regrese o para controlar una enfermedad crónica.

La sobrevivencia es uno de los aspectos más complicados de tener cáncer. Se debe a que es diferente para cada persona.

Los sobrevivientes pueden experimentar una mezcla de sentimientos fuertes, que incluyen la alegría, la preocupación, el alivio, la culpa y el miedo. Algunas personas dicen que aprecian más la vida después de haber recibido el diagnóstico de cáncer y que han logrado una mayor aceptación de ellos mismos. Otras personas se mantienen muy ansiosas en lo que respecta a la salud y sienten incertidumbre en cuanto a cómo sobrellevar la vida cotidiana.

Cuando las visitas frecuentes al equipo de atención médica finalizan después del tratamiento, los sobrevivientes pueden sentir algo de estrés. A menudo, las relaciones generadas con el equipo de atención del cáncer brindan una sensación de seguridad durante el tratamiento, y las personas extrañan este tipo de apoyo. Esto puede ser especialmente cierto cuando aparecen preocupaciones y desafíos nuevos con el tiempo, tales como cualquier efecto tardío del tratamiento, desafíos emocionales, incluidos el miedo a la recurrencia, problemas relacionados con la sexualidad y la fertilidad, y problemas financieros y del lugar de trabajo.

Cada sobreviviente tiene inquietudes y desafíos individuales. Ante cualquier desafío, un buen primer paso es ser capaz de reconocer los miedos y hablar sobre ellos. Para sobrellevar con eficacia una situación se requiere lo siguiente:

  • Entender el desafío al que se enfrenta.

  • Pensar en soluciones.

  • Pedir y permitir el apoyo de otros.

  • Sentirse cómodo con el curso de acción que eligió seguir.

A muchos sobrevivientes les resulta útil unirse a un grupo de apoyo en persona o a una comunidad en línea de sobrevivientes. Esto les permite hablar con personas que tienen experiencias personales similares. Otras opciones para buscar apoyo incluyen hablar con un amigo o integrante de su equipo de atención médica, obtener asesoramiento individual o pedir asistencia en el centro de recursos de aprendizaje del centro en donde recibió tratamiento.

Cómo cambia el rol de los cuidadores

Los familiares y los amigos también pueden atravesar períodos de transición. Un cuidador juega un papel muy importante en cuanto a brindar apoyo a una persona a quien se le diagnosticó cáncer y brindar atención física, emocional y práctica todos los días o según sea necesario. Muchos cuidadores se centran en brindar este apoyo, especialmente si el período de tratamiento dura muchos meses o un período más prolongado.

No obstante, cuando se completa el tratamiento, el rol del cuidador generalmente cambia. Eventualmente, la necesidad de tener un cuidador relacionado con el diagnóstico de cáncer se vuelve mucho menor o llega a su fin. Los cuidadores también pueden obtener más información sobre cómo adaptar su vida después de haber sido un cuidador en este artículo.

Una nueva perspectiva sobre su salud

Para muchas personas, la sobrevivencia es una gran motivación para realizar cambios positivos en cuanto al estilo de vida.

Se alienta a que las personas que se recuperan del cáncer de riñón sigan pautas establecidas para tener una buena salud, como no fumar, limitar el alcohol, alimentarse bien y manejar el estrés. La actividad física regular puede ayudarlo a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su equipo de atención médica puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su nivel físico. Obtenga más información sobre cómo hacer elecciones saludables de estilo de vida.

Además, es importante que se realicen las pruebas y los controles médicos recomendados (consulte Atención de seguimiento) para cuidar de su salud. Es posible que también se recomiende la rehabilitación del cáncer, y esto podría incluir cualquier servicio de una amplia gama de servicios como fisioterapia, asesoramiento vocacional, manejo del dolor, planificación nutricional o asesoramiento emocional. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a la persona a recobrar el control sobre muchos aspectos de su vida y a permanecer tan independiente y productiva como sea posible.

Hable con su médico para desarrollar el plan de atención de sobrevivencia que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Está buscando más recursos de sobrevivencia?

Para obtener más información sobre la sobrevivencia del cáncer, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Guía de sobrevivencia del cáncer: obtenga este cuadernillo de 48 páginas que ayuda a las personas con la transición a la vida después del tratamiento. Incluye los formularios en blanco del resumen de tratamiento y del plan de atención de sobrevivencia. El cuadernillo informativo está disponible en PDF, de manera que es fácil de imprimir.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: vea un video corto en inglés conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology que proporciona información sobre lo que viene después de finalizar el tratamiento.

  • Recursos de sobrevivencia: Cancer.Net ofrece toda un área de este sitio web con recursos para ayudar a los sobrevivientes, y abarca diferentes grupos de edades.

La siguiente sección es Preguntas para hacerle al médico, a fin de ayudar a iniciar conversaciones con su equipo de atención del cáncer. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Preguntas para hacer al médico

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EN ESTA PÁGINA: encontrará algunas preguntas para hacerle al médico o a otros integrantes del equipo de atención médica, que le ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, el plan de tratamiento y la atención en general. Para ver otras páginas, use el menú.

Hablar con frecuencia con el médico es importante para tomar decisiones informadas respecto de la atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre la atención y el tratamiento para el cáncer. También se aconseja que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net, a fin de obtener una lista electrónica y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

Preguntas para hacer después de recibir un diagnóstico

  • ¿Qué tipo de cáncer de riñón tengo?

  • ¿Qué tipo de células componen el tumor?

  • ¿Me puede explicar el informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

  • ¿En qué estadio se encuentra el cáncer? ¿Qué significa esto?

  • ¿Cuál es mi pronóstico?

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

Preguntas para hacer sobre cómo elegir un tratamiento y manejar los efectos secundarios

  • ¿En qué ensayos clínicos puedo participar? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayudar a que me sienta mejor o ambas cosas?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante?

  • ¿Quién coordinará mi tratamiento general?

  • ¿Cómo afectará este tratamiento mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?

  • ¿Este tratamiento podría afectar mi capacidad de quedar embarazada o de tener hijos en el futuro? De ser así, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento para el cáncer?

  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con el tratamiento para el cáncer, ¿quién me puede ayudar?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o surgen problemas?

  • ¿Hay algo más que deba preguntar?

Preguntas para hacer sobre la realización de cirugía

  • ¿Qué tipo de cirugía se me realizará? ¿Se extirparán los ganglios linfáticos?

  • ¿Se me puede practicar una nefrectomía parcial? Si no es así, ¿por qué?

  • Si recibo primero un tipo de tratamiento distinto de la cirugía, ¿la cirugía puede realizarse más tarde, si es necesario?

  • ¿Quién me operará? ¿Cuánta experiencia tiene este cirujano con este tipo de cáncer?

  • ¿Cuánto tiempo durará la operación?

  • ¿Cuánto tiempo estaré hospitalizado?

  • ¿Puede describir cómo será mi recuperación de la cirugía?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de la realización de esta cirugía?

  • ¿Necesitaré tratamiento después de la cirugía? ¿Qué tipo de tratamiento?

Preguntas para hacer sobre la realización de terapia dirigida o inmunoterapia

    • ¿Qué papel, si es que hay alguno, tendrá la terapia dirigida o la inmunoterapia en mi plan de tratamiento?

¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Este centro cuenta con experiencia en el uso de dosis elevadas de IL-2, en caso de que me lo recomienden? Si no es así, ¿cuál es el centro más cercano que cuenta con experiencia?

  • ¿Cuánto tiempo llevará administrar este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

  • ¿De qué manera puedo mantenerme lo más saludable posible durante el tratamiento?

  • ¿Cuál es la probabilidad de que reaparezca el cáncer? ¿Debería prestar atención a la aparición de signos o síntomas específicos?

Preguntas para realizar sobre cómo planificar la atención de seguimiento

  • ¿Qué efectos secundarios a largo plazo o efectos tardíos son posibles en función del tratamiento para el cáncer que recibí?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • ¿Cómo obtengo un resumen del tratamiento y un plan de atención de sobrevivencia para conservarlos en mis registros personales?

  • ¿Quién estará a cargo de mi atención de seguimiento?

  • ¿Qué servicios de apoyo de sobrevivencia están disponibles para mí? ¿Y a disposición de mi familia?

La siguiente sección de esta guía es Recursos adicionales. Ofrece algunos recursos adicionales en el sitio web, además de esta guía, que pueden resultarle de utilidad. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de riñón - Recursos adicionales

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EN ESTA PÁGINA: encontrará algunos enlaces útiles a otras áreas de Cancer.Net que proporcionan información sobre la atención y el tratamiento para el cáncer. Esta es la última página de la Guía para el cáncer de riñón de Cancer.Net. Para regresar y revisar otras páginas, use el menú.

Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales del cáncer, tanto para la persona que ha recibido el diagnóstico como para sus familiares y amigos. Este sitio web pretende ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y después de este.

Más allá de esta guía, se incluyen a continuación algunos enlaces para ayudarlo a explorar otras partes de Cancer.Net:

Este es el final de la Guía para el cáncer de riñón de Cancer.Net. Use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.