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Cáncer de próstata - Panorama general

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía para el cáncer de próstata de Cancer.Net. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla. Piense en ese menú como un mapa para recorrer esta guía completa.

Acerca de la próstata

La próstata es una glándula del tamaño de una nuez que se encuentra detrás de la base del pene del hombre, delante del recto y debajo de la vejiga. Rodea la uretra, un conducto parecido a un tubo que transporta orina y semen a través del pene. La función principal de la próstata es producir líquido seminal, el líquido en el semen que protege, mantiene y ayuda a transportar el esperma.

Acerca del cáncer de próstata

El cáncer se origina cuando las células sanas de la próstata cambian y se proliferan sin control, y forman una masa denominada tumor. Un tumor puede ser canceroso o benigno. Un tumor canceroso es maligno, lo que significa que puede crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno significa que el tumor puede crecer pero no se diseminará.

El cáncer de próstata es algo inusual, en comparación con otros tipos de cáncer, ya que muchos tumores prostáticos no se diseminan a otras partes del cuerpo. Algunos tipos de cáncer de próstata crecen muy lentamente y pueden no provocar síntomas ni problemas durante años. Incluso cuando el cáncer de próstata se ha diseminado a otras partes del cuerpo, con frecuencia puede controlarse con éxito, lo que permite que los hombres con cáncer de próstata vivan con buena salud durante varios años. No obstante, si el cáncer no puede controlarse bien con el tratamiento, puede producir dolor, fatiga y, en ocasiones, la muerte. 

Acerca del antígeno prostático específico (PSA)

El antígeno prostático específico (Prostate Specific Antigen, PSA) es una proteína producida por las células de la glándula prostática. El PSA se detecta con un análisis de sangre. Los niveles de PSA más altos que los normales se encuentran en hombres con cáncer de próstata, al igual que ocurre con otras afecciones de la próstata no cancerosas. Estas afecciones incluyen hiperplasia prostática benigna (benign prostatic hyperplasia, BPH), que es un aumento del tamaño de la próstata, y prostatitis, que es la inflamación o la infección de la próstata. Consulte la sección Detección para obtener más información.

Más del 95 % de los casos de cáncer de próstata son de un tipo denominado adenocarcinomas. Un tipo raro de cáncer de próstata conocido como cáncer neuroendocrino o cáncer anaplásico de células pequeñas tiende a diseminarse más temprano, pero generalmente no produce PSA. Obtenga más información acerca de los tumores neuroendocrinos (en inglés).

¿Busca más que un panorama general?

Si desea obtener información introductoria adicional, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces lo llevan a otras secciones en Cancer.Net:

  • Hoja informativa: lea una hoja informativa de una página (disponible en PDF) que ofrece una introducción fácil de imprimir sobre este tipo de cáncer.

  • Guía acerca del cáncer de próstata: este cuadernillo de 44 páginas en inglés (disponible en PDF) ayuda a los pacientes con diagnóstico reciente a comprender mejor su enfermedad y las opciones de tratamiento, así como a llevar un registro de los aspectos específicos de su plan de atención del cáncer en particula

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: vea un breve video en inglés conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology sobre este tipo de cáncer, que brinda información básica y áreas de investigación.

La siguiente sección de esta guía es Estadísticas y ayuda a explicar cuántos hombres reciben un diagnóstico de esta enfermedad y las tasas de supervivencia generales. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Estadísticas

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EN ESTA PÁGINA: encontrará información acerca de cuántos hombres reciben el diagnóstico de este tipo de cáncer cada año. También obtendrá información general sobre la supervivencia a esta enfermedad. Recuerde que las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas, use el menú.

El cáncer de próstata es el cáncer más frecuente entre los hombres, salvo por el cáncer de piel. Este año, se diagnosticará cáncer de próstata a aproximadamente 180,890 hombres en los Estados Unidos. Por razones desconocidas, el riesgo de cáncer de próstata es un 70 % mayor en los hombres de raza negra que en los hombres de raza blanca. La mayoría de los casos de cáncer de próstata (92 %) se detectan cuando la enfermedad está limitada a la próstata y a los órganos adyacentes. Esto se denomina estadio local o regional.

La tasa de supervivencia a 5 años indica el porcentaje de personas que sobrevive al menos 5 años una vez detectado el cáncer. El término “porcentaje” significa cuántas personas de cada 100. La tasa de supervivencia a 5 años de la mayoría de los hombres que desarrollan cáncer de próstata es del 99 %. El noventa y ocho por ciento (98 %) está vivo después de 10 años, y el 95 % vive, al menos, 15 años. Para los hombres con diagnóstico de cáncer de próstata que se ha diseminado a otras partes del cuerpo, la tasa de supervivencia de 5 años se reduce a un 28 %.

El cáncer de próstata es la segunda causa principal de muerte por cáncer en hombres en los Estados Unidos. Se estima que este año se producirán 26,120 muertes a causa de esta enfermedad. Si bien la cantidad de muertes por cáncer de próstata continúa disminuyendo entre todos los hombres, la tasa de mortalidad sigue siendo de más del doble en los hombres de raza negra que en los de cualquier otro grupo. La supervivencia de un hombre en particular depende del tipo de cáncer de próstata y del estadio de la enfermedad.

Es importante recordar que las estadísticas sobre la cantidad de hombres que sobreviven a este tipo de cáncer son una estimación. La estimación se basa en los datos de miles de hombres que tienen este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año. Por lo tanto, su propio riesgo puede ser diferente. Los médicos no pueden decir con seguridad cuánto vivirá un hombre con cáncer de próstata. Además, los especialistas calculan las estadísticas de supervivencia cada 5 años. Esto significa que, quizás, la estimación no muestre los resultados de un mejor diagnóstico o tratamiento disponible durante menos de 5 años. Obtenga más información sobre cómo interpretar las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society (Sociedad Estadounidense del Cáncer), Cancer Facts & Figures (Datos y cifras de cáncer) 2016.

La siguiente sección de esta guía es Ilustraciones médicas. Contiene imágenes de las partes del cuerpo afectadas por esta enfermedad con más frecuencia. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

 

Cáncer de próstata - Ilustraciones médicas

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EN ESTA PÁGINA: encontrará un dibujo básico sobre las principales partes del cuerpo afectadas por esta enfermedad. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Prostate Cancer Illustration

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Para ver ilustraciones médicas que muestren los diferentes estadios del cáncer de próstata, consulte la sección Estadios y grados.

La siguiente sección de esta guía es Factores de riesgo y prevención. Explica qué factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar esta enfermedad y qué pueden hacer los hombres para disminuir ese riesgo. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía. 

Cáncer de próstata - Factores de riesgo y prevención

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EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre el estilo de vida y la atención médica.

Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de que un hombre desarrolle cáncer de próstata:

  • Edad. El riesgo de cáncer de próstata aumenta con la edad, especialmente después de los 50 años. Más del 80 % de los casos de cáncer de próstata se diagnostican en hombres de 65 años o más.

  • Raza/origen étnico. Los hombres de raza negra presentan un mayor riesgo de cáncer de próstata que los de raza blanca. También tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de próstata a una edad más temprana y de tener tumores agresivos, de crecimiento rápido. Se desconocen los motivos exactos de estas diferencias, los cuales pueden estar vinculados con factores socioeconómicos o de otros tipos. Los hombres hispanos tienen un menor riesgo de desarrollar cáncer de próstata y de morir por la enfermedad que los hombres de raza blanca.

    El cáncer de próstata se produce con más frecuencia en América del Norte y el norte de Europa. También parece que el cáncer de próstata está aumentando entre los asiáticos que viven en áreas urbanizadas, como Hong Kong, Singapur, y ciudades de América del Norte y de Europa, particularmente, entre aquellos que llevan un estilo de vida más occidental.

  • Antecedentes familiares. El cáncer de próstata que se hereda en una familia, denominado cáncer de próstata familiar, ocurre aproximadamente el 20 % de las veces. Este tipo de cáncer de próstata se desarrolla debido a una combinación de genes compartidos y factores ambientales o del estilo de vida compartidos.

    El cáncer de próstata hereditario, lo que significa que el cáncer se hereda, es raro y representa alrededor del 5 % de los casos. El cáncer de próstata hereditario se produce cuando las mutaciones de los genes se transmiten dentro de una familia de una generación a otra. Puede sospecharse la presencia de cáncer de próstata hereditario si los antecedentes familiares de un hombre incluyen alguna de las siguientes características:

    • Tres o más parientes en primer grado con cáncer de próstata.

    • Cáncer de próstata en 3 generaciones del mismo lado de la familia.

    • Dos o más parientes cercanos, como un padre, un hermano, un hijo, un abuelo, un tío o un sobrino, del mismo lado de la familia a quienes se les haya diagnosticado cáncer de próstata antes de los 55 años.

    Si un hombre tiene un pariente en primer grado, es decir, un padre, un hermano o un hijo, con cáncer de próstata, su riesgo de desarrollar cáncer de próstata es de 2 a 3 veces mayor que el riesgo promedio. Este riesgo aumenta con la cantidad de parientes con diagnóstico de cáncer de próstata.

  • Síndrome de cáncer hereditario de mama y de ovario (HBOC; en inglés). El síndrome de cáncer hereditario de mama y de ovario (hereditary breast and ovarian cancer, HBOC) está asociado con mutaciones en los genes BRCA1 y/o BRCA2. La sigla BRCA corresponde a cáncer de mama (BReast CAncer). El HBOC está asociado, con más frecuencia, con un mayor riesgo de cáncer de mama y de ovario en mujeres. Sin embargo, los hombres con HBOC también tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama y una forma más agresiva de cáncer de próstata. Se considera que las mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 provocan solo un pequeño porcentaje de los casos de cáncer de próstata familiar. Los hombres que presentan mutaciones de los genes BRCA1 o BRCA2 deben considerar la posibilidad de realizarse exámenes de detección a una edad más joven. Los análisis genéticos pueden solo ser adecuados en el caso de las familias con cáncer de próstata que también tengan HBOC. Hable con un consejero genético o un médico para obtener más información.

  • Otros cambios genéticos. Otros genes que pueden provocar un mayor riesgo de desarrollar cáncer de próstata incluyen HPC1, HPC2, HPCX y CAPB. Sin embargo, se ha demostrado que ninguno de ellos provocan cáncer de próstata o son específicos de esta enfermedad. Se encuentran en curso investigaciones para identificar genes asociados con un mayor riesgo de cáncer de próstata, y los investigadores están constantemente obteniendo más información acerca de cómo los cambios genéticos específicos pueden influir en el desarrollo del cáncer de próstata. Actualmente, no hay ninguna prueba genética disponible para determinar específicamente la probabilidad de un hombre de desarrollar cáncer de próstata.

  • Exposición al agente naranja. El Departamento de Asuntos de Veteranos de los EE. UU. define el cáncer de próstata como una enfermedad asociada con la exposición al agente naranja, una sustancia química usada en la Guerra de Vietnam.

  • Alimentación. Ningún estudio ha comprobado que la alimentación y la nutrición puedan causar o prevenir, en forma directa, el desarrollo del cáncer de próstata. Sin embargo, muchos estudios que analizan las relaciones entre determinadas conductas alimenticias y el cáncer indican que quizás exista un vínculo.

Prevención

Diferentes factores producen diferentes tipos de cáncer. Los investigadores continúan estudiando los factores que provocan este tipo de cáncer. Si bien no existe una forma comprobada de prevenir por completo esta enfermedad, tal vez pueda reducir el riesgo. Hable con su médico para obtener más información sobre su riesgo personal de presentar cáncer.

Hormonas y quimioprevención

Los niveles altos de testosterona, una hormona sexual masculina, pueden acelerar o provocar el desarrollo del cáncer de próstata. Por ejemplo, es muy poco frecuente que desarrolle cáncer de próstata un hombre cuyo cuerpo ya no produce testosterona. Además, la detención de la producción de testosterona en el cuerpo, denominada terapia de privación androgénica (androgen deprivation therapy, ADT), con frecuencia, reduce el tamaño de un tumor prostático. Consulte la sección Opciones de tratamiento para obtener más información.

Una clase de fármacos denominada inhibidores de la 5 alfa-reductasa (5-alpha-reductase inhibitor, 5-ARI), que incluye la dutasterida (Avodart) y la finasterida (Proscar), puede reducir el riesgo de un hombre de desarrollar cáncer de próstata. En estudios clínicos, ambos fármacos han reducido el riesgo de cáncer de próstata. Algunos estudios anteriores sugirieron que los 5-ARI estaban vinculados a cánceres de próstata más agresivos, pero los estudios más recientes han demostrado que esta afirmación no es cierta. Curiosamente, de acuerdo con los resultados del estudio de seguimiento a largo plazo que se publicó en 2013, la misma cantidad de hombres que tomaban finasterida estaban vivos 15 años más tarde, al igual que aquellos que tomaban una sustancia inactiva denominada placebo (78 %). Estos resultados sugieren que no hay ninguna disminución del riesgo de muerte para los hombres que toman finasterida. Este tema continúa siendo controvertido, y la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. no ha aprobado estos fármacos para la prevención del cáncer de próstata. Dado que la decisión de administrar 5-ARI es diferente para cada paciente, los hombres deben analizar el esto de estos fármacos con su médico.

Cambios en la alimentación

Todavía no hay suficiente información para realizar recomendaciones claras sobre el papel que juega la dieta en el cáncer de próstata. Puede que sea necesario hacer cambios en la alimentación muchos años antes en la vida de un hombre para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

A continuación, se resume brevemente la investigación actual:

  • Una alimentación con alto contenido de grasas, especialmente grasa animal, puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata. No obstante, ningún estudio prospectivo, es decir, aquellos estudios que hacen un seguimiento de los hombres que reciben dietas con alto contenido de grasa o bajo contenido de grasa, y luego miden el total en cada grupo al que se le diagnostica cáncer de próstata, ha demostrado aún que las dietas con alto contenido de grasa animal aumentan el riesgo de padecer de cáncer de próstata.

  • Una alimentación con alto contenido de verduras, frutas y legumbres, como guisantes y frijoles, puede disminuir el riesgo de cáncer de próstata. Se desconoce cuáles son los nutrientes directamente responsables. Aunque el licopeno, el nutriente que se encuentra en los tomates y otras verduras, se ha vinculado a un riesgo más bajo de cáncer de próstata, los datos obtenidos hasta el momento no han demostrado que exista una relación.

  • Actualmente, en estudios clínicos, se ha demostrado en forma concluyente que ninguna vitamina, mineral ni otro suplemento específico previene el cáncer de próstata. Algunos de ellos, que incluyen la vitamina D, la vitamina E y el selenio, incluso pueden ser perjudiciales para algunos hombres. Los hombres deben hablar con sus médicos antes de tomar cualquier suplemento para prevenir el cáncer de próstata.

  • Los cambios específicos en la alimentación pueden no detener ni retrasar el desarrollo del cáncer de próstata, y es posible que estos cambios deban comenzar en una etapa temprana de la vida para que tengan algún efecto.

La siguiente sección de esta guía es Detección, y explica cómo las pruebas pueden detectar el cáncer antes de que los signos o síntomas aparezcan. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Detección

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre cómo los hombres pueden realizarse controles para este tipo de cáncer, incluidos los riesgos y beneficios de la detección. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los científicos han desarrollado, y continúan desarrollando, pruebas que se pueden usar para detectar en una persona tipos específicos de cáncer antes de que aparezcan signos o síntomas. Los objetivos generales de la detección del cáncer son los siguientes:

  • disminuir la cantidad de personas que mueren a causa de esta enfermedad o eliminar totalmente las muertes provocadas por el cáncer;

  • disminuir la cantidad de personas que presentan la enfermedad.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la detección del cáncer (en inglés).

Información sobre detección del cáncer de próstata

La detección del cáncer de próstata se realiza para encontrar evidencia de cáncer en hombres, de otro modo, sanos. Se utilizan comúnmente dos pruebas para detectar el cáncer de próstata:

  • Tacto rectal (DRE). Un tacto rectal (Digital rectal examination, DRE) es una prueba en la que el médico introduce un dedo enguantado y lubricado en el recto del hombre, y palpa la superficie de la próstata para detectar cualquier irregularidad.

  • Análisis de sangre del PSA. Existe controversia acerca del uso del análisis del PSA para la detección del cáncer de próstata en hombres sin síntomas de la enfermedad. Por una parte, el análisis del PSA es útil para detectar cáncer de próstata en etapa inicial, lo cual ayuda a que muchos hombres reciban el tratamiento necesario antes de que el cáncer se disemine. Por otra parte, la detección del PSA encuentra afecciones que no son cáncer, además de los casos de cáncer de próstata que nunca amenazarían la vida de un hombre. Como consecuencia, la detección del cáncer de próstata puede implicar que algunos hombres deban someterse a cirugías y a otros tratamientos que posiblemente no se necesiten y que pueden afectar gravemente la calidad de vida de un hombre.

La American Society of Clinical Oncology recomienda (en inglés) que no se realice la detección del PSA en hombres sin síntomas de cáncer de próstata si se espera que vivan menos de 10 años. Para los hombres que se espera que vivan más de 10 años, la American Society of Clinical Oncology recomienda que hablen con sus médicos para averiguar si el análisis es adecuado para ellos.

Otras organizaciones tienen diferentes recomendaciones para la detección:

  • El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE. UU. ha llegado a la conclusión de que los potenciales riesgos de la detección del PSA en hombres sanos superan los potenciales beneficios.

  • Tanto la Asociación Urológica Estadounidense como la Sociedad Estadounidense del Cáncer recomiendan que se informe a los hombres de los riesgos y beneficios de los análisis antes de que se produzca la detección del PSA.

  • La Red Nacional Integral sobre el Cáncer considera la edad de un paciente, el valor del PSA, los resultados del DRE y otros factores en sus recomendaciones.

No es fácil predecir qué tumores crecerán y se diseminarán rápidamente, y cuáles crecerán lentamente. Cada hombre debe analizar su situación individual y el riesgo de cáncer de próstata con su médico, a fin de trabajar juntos para tomar una decisión.

La siguiente sección de esta guía es Signos y síntomas y explica qué cambios corporales o problemas médicos puede causar esta enfermedad. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Signos y Síntomas

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EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que requiera atención médica. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Con frecuencia, el cáncer de próstata se detecta mediante un análisis del PSA o un DRE en hombres que tienen la enfermedad en etapa inicial y no presentan síntomas ni signos; este proceso se denomina detección. Si se sospecha la presencia de cáncer de próstata en función de un análisis del PSA o un DRE, se requieren más monitoreos y pruebas para diagnosticar cáncer de próstata. Cuando el cáncer de próstata provoca efectivamente síntomas o signos, generalmente se diagnostica en un estadio posterior. Estos signos y síntomas incluyen:

  • Micción frecuente.

  • Flujo miccional débil o interrumpido, o necesidad de hacer fuerza para vaciar la vejiga.

  • Sangre en la orina.

  • Urgencia de orinar frecuentemente por la noche.

  • Sangre en el líquido seminal.

  • Nueva aparición de disfunción eréctil.

  • Dolor o ardor al orinar, que es mucho menos frecuente.

  • Molestias al estar sentado, causadas por un aumento del tamaño de la próstata.

Otras afecciones no cancerosas, como la BPH o un aumento del tamaño de la próstata, producen síntomas similares. Los síntomas urinarios también pueden ser consecuencia de una infección u otras afecciones. Además, en ocasiones, los hombres con cáncer de próstata no tienen ninguno de estos síntomas.

Si el cáncer se ha diseminado fuera de la glándula prostática, un hombre puede experimentar lo siguiente:

  • Dolor en la espalda, las caderas, los muslos, los hombros u otros huesos.

  • Hinchazón o edema en las piernas o los pies.

  • Pérdida de peso sin razón aparente.

  • Fatiga.

  • Cambio en los hábitos intestinales.

Si le preocupan uno o más de los signos o síntomas de esta lista, hable con su médico. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha experimentado el (los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a averiguar la causa del problema, es decir, el diagnóstico.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento del cáncer. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre los síntomas que experimenta, incluidos cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

La siguiente sección de esta guía es Diagnóstico y ayuda a explicar qué pruebas pueden ser necesarias para obtener más información sobre la causa de los síntomas. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Diagnóstico

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EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos pueden usar para averiguar cuál es el problema e identificar la causa de este. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si se ha diseminado a otras partes del cuerpo, lo que se conoce como metástasis. Algunas pruebas también pueden determinar qué tratamientos pueden ser los más eficaces. Para la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es la única forma que permite formular un diagnóstico definitivo de cáncer. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede indicar otras pruebas que ayudarán a formular un diagnóstico, pero esta situación es rara para el cáncer de próstata. Por ejemplo, puede no realizarse una biopsia cuando un paciente tiene otro problema médico que dificulta la realización de la biopsia o cuando una persona tiene un nivel muy alto de PSA y una gammagrafía ósea que indica la presencia de cáncer. Las pruebas por imágenes pueden utilizarse para averiguar si el cáncer se ha diseminado.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer, y no todas las pruebas mencionadas se usarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • edad y afección médica;

  • tipo de cáncer que se sospecha;

  • signos y síntomas;

  • resultados de pruebas anteriores.

Pruebas preliminares

Además de un examen físico, se pueden usar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de próstata:

  • Análisis del PSA. Tal como se describe en las secciones Panorama general y Detección, el PSA (en inglés) es un tipo de proteína liberada por el tejido prostático que se encuentra en niveles más altos en la sangre de un hombre. Los niveles pueden aumentarse cuando hay actividad anormal en la próstata, lo que incluye cáncer de próstata, BPH o inflamación de la próstata. Los médicos pueden examinar características del valor de PSA, como el nivel absoluto, el cambio con el transcurso del tiempo y el nivel en relación con el tamaño de la próstata, para decidir si es necesario realizar una biopsia. Además, una versión del análisis del PSA permite que el médico mida un componente específico, denominado el PSA “libre”, que, en ocasiones, puede ayudar a determinar si un tumor es no canceroso o canceroso.

  • DRE. Un médico usa la prueba de DRE para encontrar partes anormales de la próstata palpando el área con un dedo. No es muy precisa; por lo tanto, la mayoría de los hombres con cáncer de próstata en etapa inicial tienen un resultado normal de la prueba del DRE. Consulte la sección Detección para obtener más información.

Confirmación del diagnóstico

Si los resultados del análisis del PSA o de la prueba del DRE son anormales, las siguientes pruebas pueden ayudar a confirmar el diagnóstico de cáncer:

  • Análisis del PCA3. El análisis del gen 3 del cáncer de próstata (prostate cancer gene 3, PCA3) es una prueba basada en los genes que se realiza con un análisis de orina. A diferencia del PSA, el PCA3 solamente se encuentra en células del cáncer de próstata. Mediante el uso de un análisis de orina, un médico puede detectar si este gen está presente en el cuerpo. Este análisis no reemplaza el de PSA. Se usa junto con un análisis del PSA para ayudar a decidir si se necesita una biopsia de la próstata.

  • Ecografía transrectal (Transrectal ultrasound, TRUS) Un médico inserta una sonda en el recto para tomar una fotografía de la próstata usando las ondas sonoras que rebotan contra la próstata. La TRUS se realiza generalmente al mismo tiempo que la biopsia.

  • Biopsia. Una biopsia (en inglés) es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarla a través de un microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo una biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. A fin de obtener una muestra de tejido, con más frecuencia, el cirujano usa la TRUS y un instrumento para biopsias para extraer fragmentos muy pequeños de tejido prostático. Luego un patólogo analiza la(s) muestra(s). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Generalmente, un paciente puede realizarse este procedimiento en el hospital o en el consultorio del médico sin necesidad de pasar allí la noche. Se administra al paciente anestesia local con anticipación para entumecer el área, y este, generalmente, recibe antibióticos antes del procedimiento, a fin de prevenir infecciones.

  • Biopsia con fusión de imágenes por resonancia magnética (Magnetic resonance imaging, MRI). Una biopsia con fusión de MRI combina un examen de MRI con una TRUS. El paciente, en primer lugar, se somete a un examen de MRI para identificar las áreas sospechosas de la próstata que requieren de evaluación adicional. Posteriormente, el paciente se somete a una ecografía de la próstata. Un software informático combina estas imágenes para producir una imagen tridimensional (3D) que ayuda a determinar el área precisa para realizar la biopsia. Si bien posiblemente no elimine la necesidad de repetir la biopsia, una biopsia con fusión de MRI puede identificar mejor las áreas que tienen más probabilidades de ser cancerosas en comparación con otros métodos

Determinación de si el cáncer se ha diseminado

Para determinar si el cáncer se diseminó fuera de la próstata, los médicos pueden realizar las pruebas por imágenes que se indican a continuación. Los médicos son capaces de estimar el riesgo de metástasis sobre la base de los niveles de PSA, el grado del tumor y otros factores. Obtenga más información acerca del momento en que se recomiendan estas pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado.

  • Gammagrafía ósea. La gammagrafía ósea usa un trazador radiactivo para examinar el interior de los huesos. El trazador se inyecta en una vena del paciente. Se acumula en zonas del hueso y se detecta mediante una cámara especial. Ante la cámara, los huesos sanos aparecen de color gris, y las áreas de lesión, como las provocadas por el cáncer, aparecen de color oscuro.

  • Tomografía computarizada (Computed tomography, CT). Una CT (en inglés) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con un equipo para radiografías. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anomalías o tumores. Una exploración por CT también se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. En ocasiones, se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar.

  • Imágenes por resonancia magnética (MRI). Una MRI (en inglés) usa campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. También se pueden usar las MRI para medir el tamaño del tumor. Se administra un tinte especial denominado medio de contraste antes de la exploración, a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudarán a que el médico lo describa, lo que se conoce como determinación del estadio.

La siguiente sección de esta guía es Estadios y grados. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance de la enfermedad y cómo las células cancerosas se ven bajo el microscopio. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Estadios y grados

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre cómo los médicos describen un crecimiento o diseminación del cáncer, así como el aspecto de las células cancerosas bajo el microscopio. Esto se conoce como estadio y grado. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

La determinación del estadio es una manera de describir dónde está ubicado el cáncer, si se ha diseminado o hacia dónde y si está afectando otras partes del cuerpo. Los médicos utilizan pruebas de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que la estadificación no se establece hasta que se hayan realizado todas las pruebas. La determinación del estadio del cáncer de próstata también implica el análisis de los resultados de las pruebas para determinar si el cáncer se diseminó desde la próstata a otras partes del cuerpo. Conocer el estadio ayuda al médico a decidir cuál es el mejor tratamiento y puede ayudar a predecir el pronóstico de un paciente, es decir, la probabilidad de recuperación. Existen distintas descripciones de los estadios para los diferentes tipos de cáncer.

Los tipos de determinación del estadio del cáncer de próstata son 2:

  • El estadio clínico se basa en los resultados de las pruebas que se realizan antes de la cirugía, que incluyen DRE, biopsia, radiografías, exploraciones por CT y/o MRI, y gammagrafías óseas. Es posible que las radiografías, las gammagrafías óseas, las exploraciones por CT y las MRI no siempre sean necesarias. Se recomiendan según el nivel de PSA, el tamaño del cáncer, que incluye el grado y el volumen del cáncer, y el estadio clínico del cáncer.

  • El estadio patológico se basa en la información que se obtiene durante la cirugía y en los resultados de laboratorio, referidos como patología, del tejido prostático extirpado durante la cirugía. La cirugía, con frecuencia, incluye la extirpación de toda la próstata y de algunos ganglios linfáticos.

Sistema de determinación de estadios de TNM

Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio es el sistema TNM. Los médicos usan los resultados de las pruebas de diagnóstico y las exploraciones por imágenes para responder a las siguientes preguntas:

  • Tumor (T): ¿qué tan grande es el tumor primario? ¿Dónde está ubicado?

  • Ganglio (Node, N): ¿el tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? De ser así, ¿a dónde y cuántos?

  • Metástasis (M): ¿el cáncer ha hecho metástasis hacia otras partes del cuerpo? De ser así, ¿a dónde y en qué medida?

Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Hay 5 estadios: el estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (1 a 4). El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer, de manera que los médicos puedan planificar de forma conjunta los mejores tratamientos.

Aquí le mostramos más detalles sobre cada parte del sistema TNM para el cáncer de próstata:

Tumor (T)

Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. Algunos estadios también se dividen en grupos más pequeños que permiten describir el tumor aún con más detalle. A continuación se presenta información sobre los estadios específicos del tumor.

TX: no se puede evaluar el tumor primario.

T0: no hay evidencia de un tumor en la próstata.

T1: el tumor no puede sentirse durante un DRE y no se observa durante las pruebas por imágenes. Se puede encontrar al hacer una cirugía por otra razón, por lo general para la BPH, o por un crecimiento anormal de las células no cancerosas de la próstata.

  • T1a: el tumor se encuentra en el 5 % o menos del tejido prostático extirpado en la cirugía.

  • T1b: el tumor se encuentra en más del 5 % del tejido prostático extirpado en la cirugía.

  • T1c: el tumor se encontró durante una biopsia con aguja, en general porque el paciente tenía un nivel elevado de PSA.

T2: el tumor se encuentra en la próstata únicamente, no en otras partes del cuerpo. Es lo suficientemente grande como para palparlo durante un DRE.

  • T2a: el tumor compromete la mitad de un lóbulo (parte o costado) de la próstata.

  • T2b: el tumor compromete más de la mitad de un lóbulo de la próstata, pero no ambos lóbulos.

  • T2c: el tumor ha invadido ambos lóbulos de la próstata.

T3: el tumor ha crecido a través de la cápsula prostática en uno de los lados hacia el tejido justo en la parte externa de la próstata.

  • T3a: el tumor creció a través de la cápsula prostática en uno o ambos lados de la próstata o se diseminó al cuello de la vejiga. Esto también se conoce como extensión extraprostática (extraprostatic extension, EPE).

  • T3b: el tumor invadió la(s) vesícula(s) seminal(es), el (los) conducto(s) que transporta(n) semen.

T4: el tumor está fijo o está creciendo hacia el interior de estructuras adyacentes distintas de las vesículas seminales, como el esfínter externo, la parte de la capa muscular que ayuda a controlar la micción; el recto; los músculos elevadores y/o la pared pelviana.

Ganglios (N).

La “N” en la abreviatura del sistema de determinación de estadios TNM corresponde a los ganglios linfáticos, unos órganos minúsculos con forma de frijol que ayudan a combatir las infecciones. Los ganglios linfáticos que están cerca de la próstata en el área pélvica se denominan ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios linfáticos distantes.

NX: no se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0: el cáncer no se diseminó a los ganglios linfáticos regionales.

N1: el cáncer se diseminó a uno o varios de los ganglios linfáticos (pélvicos) regionales.

Metástasis (M)

La “M” en el sistema TNM indica si el cáncer de próstata se diseminó a otras partes del cuerpo, como los pulmones o los huesos. Esto se denomina metástasis a distancia.

MX: no se puede evaluar la metástasis a distancia.

M0: la enfermedad no ha hecho metástasis.

M1: hay metástasis a distancia.

  • M1a: el cáncer se diseminó a uno o varios de los ganglios linfáticos no regionales o distantes.

  • M1b: el cáncer se diseminó a los huesos.

  • M1c: el cáncer se diseminó a otra parte del cuerpo, con o sin diseminación al hueso.

Agrupación de estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M. Consulte el cuadro a continuación para obtener información sobre todas las combinaciones de TNM para cada estadio.

Estadio I: el cáncer se encuentra en la próstata únicamente, por lo general durante otro procedimiento médico. No se puede palpar durante el DRE ni ver en las pruebas por imágenes. Un cáncer en estadio I suele estar formado por células que se parecen más a las células sanas y, por lo general, crece lentamente.

Estadio IIA y IIB: este estadio describe un tumor que es demasiado pequeño para ser palpado o visto en las pruebas por imágenes. O bien, describe un tumor ligeramente más grande que puede palparse en un DRE. El cáncer no se diseminó fuera de la glándula prostática, pero las células generalmente son más anormales y tienden a crecer más rápidamente. Un cáncer en estadio II no se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a los órganos distantes.

Estadio III: el cáncer se diseminó más allá de la capa externa de la próstata hacia los tejidos adyacentes. Es posible que también se haya diseminado a las vesículas seminales.

Estadio IV: este estadio describe cualquier tumor que se diseminó a otras partes del cuerpo, como vejiga, recto, hueso, hígado, pulmones o ganglios linfáticos.

Recurrente: el cáncer de próstata recurrente es aquel que reaparece después del tratamiento. Puede reaparecer en la región prostática o en otras partes del cuerpo. Si el cáncer regresa, se realizará otra serie de pruebas para obtener información sobre el alcance de la recurrencia. Esas pruebas y exploraciones a menudo son similares a aquellas que se realizan al momento del diagnóstico original.

Cuadro de agrupación de estadios

Estadio

T

N

M

I

T1a, T1b o T1c

N0

M0

 

T2a

N0

M0

 

Cualquier T1 o T2a

N0

M0

 

 

 

 

IIA

T1a, T1b o T1c

N0

M0

 

T1a, T1b o T1c

N0

M0

 

T2a

N0

M0

 

T2b

N0

M0

 

T2b

N0

M0

 

 

 

 

IIB

T2c

N0

M0

 

Cualquier T1 o T2

N0

M0

 

Cualquier T1 o T2

N0

M0

 

 

 

 

III

T3a o T3b

N0

M0

 

 

 

 

 

 

 

 

IV

T4

N0

M0

 

Cualquier T

N1

M0

 

Cualquier T

Cualquier N

M1

 

 

 

 

Datos utilizados con permiso de la Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer (American Joint Committee on Cancer, AJCC), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el Manual de la determinación del estadio del cáncer de la AJCC (AJCC Cancer Staging Manual), séptima edición, publicado por Springer-Verlag New York, www.cancerstaging.net.

Puntuación de Gleason para la determinación de los grados del cáncer de próstata

El cáncer de próstata también se clasifica por grados llamados puntuación de Gleason. Esta puntuación se basa en la medida en la que el cáncer se asemeja a tejido sano cuando se visualiza bajo un microscopio. Los tumores menos agresivos, por lo general, tienen un aspecto más semejante al del tejido sano. Los tumores más agresivos que tienen probabilidades de crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo tienen un aspecto menos semejante al del tejido sano.

El Sistema de puntuación Gleason es el sistema más frecuente de determinación de los grados del cáncer de próstata. El patólogo observa cómo se disponen las células cancerosas en la próstata y asigna una puntuación en una escala de 1 a 5. Las células cancerosas de apariencia similar a las células sanas reciben una puntuación baja, y las células cancerosas que se parecen menos a las células sanas o tienen una apariencia más agresiva reciben una puntuación más alta. Para asignar las cifras, el médico determina el patrón principal de crecimiento celular (área donde el cáncer es más evidente), busca cualquier otro patrón de crecimiento menos frecuente y asigna una puntuación a cada uno. Se suman las puntuaciones para llegar a una puntuación general de entre 2 y 10.

La interpretación de la puntuación de Gleason que realizan los médicos ha cambiado recientemente. Originalmente los médicos utilizaban una amplia variedad de puntuaciones. En la actualidad, los médicos ya no utilizan las puntuaciones de Gleason de 5 o menos para el cáncer detectado por biopsia. La puntuación más baja utilizada es 6, que es un cáncer de grado bajo. Una puntuación de Gleason de 7 es un cáncer de grado medio, y una puntuación de 8, 9 o 10 es un cáncer de grado alto. Un cáncer de grado más bajo crece más lentamente y tiene menos probabilidades de diseminarse que un cáncer de grado alto.

Los médicos analizan la puntuación de Gleason además del estadio para ayudar a planificar el tratamiento. Por ejemplo, la vigilancia activa, descrita en la sección Opciones de tratamiento, puede ser una opción para un paciente con un tumor pequeño, un nivel bajo de PSA y una puntuación de Gleason de 6. Por otra parte, los pacientes con una puntuación de Gleason alta podrían necesitar un tratamiento más intensivo, incluso si el cáncer no parece haberse diseminado.

Gleason X: la puntuación de Gleason no se puede determinar.

Gleason 6 o más baja: las células están bien diferenciadas.

Gleason 7: las células están moderadamente diferenciadas.

Gleason 8, 9 o 10: las células están mal diferenciadas o no diferenciadas.

Grupos de riesgo del cáncer de próstata

Además del estadio, los médicos utilizan otros factores de pronóstico, a fin de planificar el mejor tratamiento y predecir el éxito que este tendrá. La Red Nacional Integral sobre el Cáncer (National Comprehensive Cancer Network, NCCN) desarrolló 4 categorías de grupos de riesgo sobre la base del nivel de PSA, el tamaño de la próstata, los hallazgos de la biopsia con aguja y el estadio del cáncer. Conforme más bajo sea su riesgo, más baja será la probabilidad de que el cáncer de próstata crezca y se disemine.

  • Riesgo muy bajo. El tumor no puede sentirse durante un DRE y no se observa durante las pruebas por imágenes, pero se detectó durante una biopsia con aguja (T1c). El PSA es inferior a 10 ng/ml y la puntuación de Gleason es de 6 o menos. El cáncer se detectó en menos de 3 muestras obtenidas durante una biopsia profunda. El cáncer se encontró en la mitad o menos de las biopsias profundas.

  • Riesgo bajo. El tumor se clasifica como T1a, T1b, T1c o T2a (consultar arriba). El PSA es inferior a 10 ng/ml y la puntuación de Gleason es de 6 o menos.

  • Riesgo intermedio. El tumor tiene 2 o más de estas características:

    • Se clasifica como T2b o T2c (consultar arriba).

    • El PSA se encuentra entre 10 y 20 ng/ml.

    • Tiene una puntuación de Gleason de 7.

  • Riesgo alto. El tumor tiene 2 o más de estas características:

    • Se clasifica como T3a (consultar arriba).

    • El nivel de PSA es superior a 20 ng/ml.

    • Tiene una puntuación de Gleason de entre 8 y 10.

  • Riesgo muy alto. El tumor se clasifica como T3b o T4 (consultar arriba). El grado de Gleason establecido por el patólogo es 5, o bien más de 4 biopsias profundas han indicado puntuaciones de Gleason de entre 8 y 10.

Fuente: la información sobre los grupos de riesgo se adaptó de la NCCN.

La información sobre el estadio y otros factores de pronóstico del cáncer ayudará al médico a recomendarle un plan de tratamiento específico. La siguiente sección de esta guía es Opciones de tratamiento. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Opciones de tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre las diferentes formas que usan los médicos para tratar a los hombres con cáncer de próstata. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos conocidos disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para probar un enfoque nuevo con respecto al tratamiento, a fin de evaluar si este es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar dichos enfoques, como en el caso de un fármaco nuevo, una combinación nueva de tratamientos estándar o dosis nuevas de terapias actuales. Su médico puede ayudarle a analizar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Acerca de los estudios clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento general que pueda combinar diferentes tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Los equipos de atención del cáncer también incluyen una variedad de otros profesionales de atención de la salud, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

A continuación, se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para el cáncer de próstata, seguidas de una descripción de enfoques generales de tratamiento de acuerdo con el estadio. Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer.

Tómese el tiempo para obtener información sobre sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas si tiene dudas sobre algo. También, hable con su médico sobre las metas de cada tratamiento, la probabilidad de que el tratamiento dé resultado, qué puede esperar mientras recibe tratamiento y los posibles efectos secundarios urinarios, intestinales, sexuales y hormonales relacionados con el tratamiento. Los hombres también deben analizar con sus médicos cómo las diversas opciones de tratamiento afectan la recurrencia, la supervivencia y la calidad de vida. Además, el éxito de cualquier tratamiento generalmente depende de la habilidad y la experiencia del médico o cirujano; por lo tanto, es importante buscar médicos que tengan experiencia en el tratamiento del cáncer de próstata. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Vigilancia activa y espera vigilante

Si el cáncer de próstata se detecta en una etapa inicial y crece lentamente, y el tratamiento del cáncer provocaría más molestias que la enfermedad, el médico puede recomendar la vigilancia activa o espera vigilante.

  • Vigilancia activa. Debido a que los tratamientos del cáncer de próstata tienen efectos secundarios significativos, como la impotencia (en inglés), que es la incapacidad de tener y mantener una erección, y la incontinencia, la incapacidad de controlar el flujo miccional, el tratamiento del cáncer de próstata puede afectar gravemente la calidad de vida de un hombre. Por esta razón, muchos hombres y sus médicos consideran la posibilidad de posponer el tratamiento del cáncer en lugar de iniciarlo de inmediato.

    Durante la vigilancia activa, el cáncer se monitorea atentamente con análisis regulares del PSA, pruebas de DRE y la vigilancia de los síntomas con biopsias periódicas. En ocasiones, es posible que el médico le sugiera que se realice un examen de MRI de la próstata. El tratamiento activo comienza si el tumor muestra signos de volverse más agresivo o de diseminarse, causa dolor u obstruye las vías urinarias. Generalmente, la vigilancia activa se prefiere en el caso de los hombres con una expectativa de vida prolongada que pueden beneficiarse de la terapia curativa local (consultar a continuación) si el cáncer muestra signos de empeorar.

  • Espera vigilante. La espera vigilante implica un monitoreo menos intensivo con análisis periódicos del PSA, pruebas de DRE y/o la observación de síntomas. Generalmente, se recomienda en el caso de los hombres mucho mayores o de aquellos con otras enfermedades graves o que ponen en riesgo la vida. Si el cáncer presenta signos de empeoramiento, se suele recomendar una ADT (consultar a continuación, en la sección Tratamientos sistémicos) para el tratamiento de los síntomas.

Debe tenerse mucho cuidado de no cometer errores de criterio sobre la enfermedad. En otras palabras, los médicos deben recopilar tanta información como sea posible sobre las otras enfermedades y la expectativa de vida del paciente, a fin de que no se pierda la oportunidad de detectar un cáncer de próstata agresivo en etapa inicial. Por este motivo, muchos médicos recomiendan repetir la biopsia poco después del diagnóstico para confirmar que el cáncer está en una etapa inicial y que crece lentamente antes de considerar la vigilancia activa para un hombre sano en todos los otros aspectos. Todo el tiempo surge información nueva, y es importante que los hombres analicen estos temas con su médico para tomar las mejores decisiones con respecto al tratamiento.

Tratamientos locales

Los tratamientos locales eliminan el cáncer de un área específica y limitada del cuerpo. Para los hombres con diagnóstico de cáncer de próstata en etapa inicial, los tratamientos locales, como cirugía o radioterapia, pueden eliminar el cáncer por completo. Sin embargo, si el cáncer se ha diseminado fuera de la glándula prostática, otros tipos de tratamientos pueden ser necesarios para destruir las células cancerosas ubicadas en otras partes del cuerpo.

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y de parte del tejido circundante sano durante una operación. Se usa para tratar de eliminar un tumor antes de que se disemine fuera de la próstata. Un oncólogo cirujano es un médico especializado en el tratamiento del cáncer mediante cirugía. Para el cáncer de próstata, un urólogo u oncólogo urólogo es el oncólogo cirujano involucrado en el tratamiento. El tipo de cirugía depende del estadio de la enfermedad, del estado de salud general del hombre y de otros factores.

Las opciones de tratamiento quirúrgico incluyen las siguientes:

  • Prostatectomía radical (a cielo abierto). Una prostatectomía radical es la extirpación quirúrgica de toda la próstata y las vesículas seminales. También se pueden extirpar los ganglios linfáticos en el área pélvica. Esta operación tiene el riesgo de interferir en la función sexual. Cuando sea posible, la cirugía con preservación de los nervios aumenta la probabilidad de que un hombre pueda mantener su función sexual después de la cirugía, ya que evita el daño quirúrgico a los nervios que permiten las erecciones y los orgasmos. Se puede producir el orgasmo aun cuando se hayan cortado algunos nervios, ya que estos 2 procesos son independientes. La incontinencia urinaria también es un posible efecto secundario de la prostatectomía radical. Para ayudar a recuperar la función sexual normal, los hombres pueden recibir fármacos, implantes de pene o inyecciones. En ocasiones, otra cirugía puede resolver la incontinencia urinaria.

  • Prostatectomía robótica o laparoscópica. Este tipo de cirugía es posiblemente mucho menos invasiva que una prostatectomía radical y puede acortar el tiempo de recuperación. Se insertan una cámara e instrumentos a través de incisiones pequeñas en “ojo de cerradura” en el abdomen del paciente. Luego, el cirujano dirige los instrumentos robóticos para extirpar la glándula prostática y cierto tejido sano circundante. En general, la prostatectomía robótica provoca menos sangrado y menos dolor, pero los efectos secundarios sexuales y urinarios pueden ser similares a los de una prostatectomía radical (abierta). Es comparable con la prostatectomía abierta. Hable con su médico para averiguar si su centro de tratamiento ofrece este procedimiento y cómo se compara con los resultados de la prostatectomía radical (abierta) convencional.

  • Criocirugía. La criocirugía, también denominada crioterapia o crioablación, es el congelamiento de las células cancerosas con una sonda de metal que se inserta a través de una pequeña incisión en el área entre el recto y el escroto, la bolsa de piel que contiene los testículos. No es una terapia ni un estándar de atención establecidos para hombres con diagnóstico reciente de cáncer de próstata. La criocirugía no se ha comparado con la prostatectomía radical ni la radioterapia, de modo que los médicos no saben si esta sería una opción de tratamiento comparable. Sus efectos en la función urinaria y sexual tampoco están bien definidos.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos de alta potencia para destruir células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radiooncólogo. Un régimen (programa) de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período determinado.

Los tipos de radioterapia usados para el tratamiento del cáncer de próstata incluyen los siguientes:

  • Radioterapia con haz externo. La radioterapia con haz externo es el tipo de radioterapia más frecuente. El radiooncólogo usa una máquina ubicada fuera del cuerpo para enfocar un haz de rayos X en el área que presenta el cáncer. Algunos centros oncológicos usan radioterapia conformacional (conformal radiation therapy, CRT), en la que las computadoras ayudan a mapear con precisión la ubicación y la forma del cáncer. La CRT reduce el daño de la radiación a los tejidos y órganos sanos cercanos al tumor al dirigir el haz de radioterapia desde diferentes direcciones para concentrar la dosis en el tumor.

  • Radioterapia de intensidad modulada (IMRT). La radioterapia de intensidad modulada (intensity-modulated radiation therapy, IMRT) es un tipo de radioterapia con haz externo que usa exploraciones por CT para formar una imagen tridimensional (3D) de la próstata antes del tratamiento. Una computadora usa esta información sobre el tamaño, la forma y la ubicación del cáncer de próstata para determinar cuánta radiación se necesita para destruirlo. Con la IMRT, dosis altas de radiación se pueden dirigir a la próstata sin aumentar el riesgo de dañar los órganos adyacentes.

  • Terapia de protones. La terapia de protones, también denominada terapia con haz de protones, es un tipo de radioterapia con haz externo que usa protones en lugar de rayos X. Con alta potencia, los protones pueden destruir las células cancerosas. La investigación actual no ha demostrado que la terapia de protones proporcione ningún beneficio más a los hombres con cáncer de próstata que la radioterapia tradicional. También es más costosa.

  • Braquiterapia. La braquiterapia, o radioterapia interna, es la inserción de fuentes radiactivas directamente en la próstata. Estas fuentes, denominadas semillas, emiten radiación solo alrededor del área en la que se insertan y se pueden usar durante horas (tasa de dosis altas) o semanas (tasa de dosis bajas). Las semillas de tasa de dosis bajas se dejan en la próstata en forma permanente, aun después de que se haya usado todo el material radiactivo. Para un hombre con cáncer de riesgo alto, la braquiterapia generalmente se combina con otros tratamientos.

  • Radio-223. El dicloruro de radio-223 (Xofigo) es una sustancia radiactiva. Es naturalmente atraída a las áreas con recambio óseo alto, que son áreas donde el hueso se destruye y se reemplaza con más frecuencia de lo normal. El radio-223 administra radiación directamente a los tumores detectados en el hueso y limita el daño provocado al tejido sano. De acuerdo con los resultados de un estudio clínico publicado en 2013, el tratamiento con radio-223 redujo las complicaciones relacionadas con los huesos y mejoró la supervivencia.

La radioterapia puede provocar efectos secundarios inmediatos, como diarrea u otros problemas con la función intestinal, como gases, sangrado y pérdida del control de las deposiciones; aumento de la urgencia o la frecuencia miccional; fatiga; impotencia; y molestia, ardor o dolor en el recto. Generalmente, la mayoría de estos efectos secundarios desaparecen después del tratamiento, pero la impotencia generalmente es permanente. Muchos efectos secundarios de la radioterapia pueden no aparecer hasta meses o años después del tratamiento. Consulte la sección Atención de seguimiento para obtener más información acerca de los efectos secundarios a largo plazo.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Tratamientos sistémicos

Los médicos usan tratamientos, como la terapia de privación androgénica (ADT), la quimioterapia y agentes nuevos, para alcanzar las células cancerosas de todo el cuerpo. Esto se denomina tratamiento sistémico.

Terapia de privación androgénica (ADT)

Debido a que el crecimiento del cáncer de próstata está dirigido por hormonas sexuales masculinas denominadas andrógenos, la reducción de los niveles de estas hormonas puede ayudar a retrasar el crecimiento del cáncer. El andrógeno más común es la testosterona. Los niveles de testosterona en el cuerpo pueden reducirse ya sea mediante la remoción quirúrgica de los testículos, conocida como castración quirúrgica, o la toma de fármacos que desactivan la función de los testículos, lo que se denomina castración médica.

La ADT se usa para tratar el cáncer de próstata en diversas situaciones, incluido el cáncer de próstata recurrente y el cáncer de próstata metastásico. El cáncer de próstata metastásico es cáncer que se ha diseminado por todo el cuerpo.

La ADT no tiene función alguna antes de la cirugía. Los pacientes con cáncer de próstata de riesgo intermedio y de riesgo alto que se sometan a una radioterapia definitiva son candidatos para recibir la ADT. El tiempo, la longitud y la duración de la ADT se basan en el riesgo del paciente (intermedio en comparación con alto).

La ADT también puede realizarse luego de la cirugía en el caso de los hombres en los que se detecte cáncer de los ganglios linfáticos (esto ocurre durante la cirugía), a fin de eliminar las células cancerosas restantes y reducir la probabilidad de reincidencia del cáncer. Eso se conoce como terapia adyuvante. Si bien estos datos son controvertidos, aparentemente algunos pacientes específicos se benefician de este enfoque.

Sobre la base de estudios clínicos, la ADT puede ayudar a prolongar vidas cuando se usa con radioterapia para un cáncer de próstata que tiene probabilidades de reaparecer. En algunos hombres con cáncer de próstata que se ha diseminado localmente, denominado cáncer de próstata localmente avanzado o de riesgo alto, la ADT se administra antes y después de la radioterapia, y durante esta, durante 3 años. La ADT también debe considerarse como terapia adyuvante si se ha detectado cáncer de próstata en los ganglios linfáticos después de una prostatectomía radical. También se puede administrar hasta 3 años en hombres con cáncer de riesgo alto y 6 meses en hombres con cáncer de riesgo intermedio.

Recientemente, una investigación muestra que la adición de quimioterapia tras la finalización de 2 años de ADT, en el caso de hombres con cáncer de próstata de alto riesgo que se someten a radioterapia definitiva, constituye un enfoque eficaz para reducir la recurrencia y mejorar la supervivencia. Si bien estos resultados son interesantes, se requiere de un seguimiento más extenso para definir el beneficio de la quimioterapia en este entorno.

Tipos específicos de ADT

  • Orquiectomía bilateral. La orquiectomía bilateral es la extirpación quirúrgica de ambos testículos y fue el primer tratamiento usado para el cáncer de próstata metastásico más de 70 años atrás. Si bien se trata de una operación, se considera una ADT porque extirpa la fuente principal de la producción de testosterona, los testículos. Los efectos de esta cirugía son permanentes y no pueden revertirse.

  • Agonistas LHRH. La sigla LHRH corresponde a la hormona liberadora de la hormona luteinizante (luteinizing hormone-releasing hormone). Los medicamentos conocidos como agonistas de la LHRH impiden que los testículos reciban mensajes enviados por el cuerpo para producir testosterona. Al bloquear estas señales, los agonistas de la LHRH reducen el nivel de testosterona de un hombre, al igual que lo haría la extirpación de los testículos. Sin embargo, a diferencia de la castración quirúrgica, los efectos de los agonistas de la LHRH son reversibles; por ello, la producción de testosterona comienza de nuevo, generalmente, una vez que el paciente interrumpe el tratamiento.

    Los agonistas de la LHRH se inyectan o colocan como implantes pequeños debajo de la piel. En función del fármaco usado, se pueden administrar una vez al mes o una vez al año. Cuando los agonistas de la LHRH se administran por primera vez, los niveles de testosterona aumentan en forma breve antes de disminuir y alcanzar niveles muy bajos. Este efecto, conocido como una “exacerbación”, se produce como consecuencia de un incremento temporal en la producción de testosterona por parte de los testículos, en respuesta a la forma en que los agonistas de la LHRH actúan en el cuerpo. Esta exacerbación puede aumentar la actividad de las células del cáncer de próstata y provocar síntomas y efectos secundarios, como dolor en los huesos en hombres cuyo cáncer se ha diseminado a los huesos.

  • Antagonista de la LHRH. Esta clase de fármacos, que también se denomina antagonista de la hormona liberadora de gonadotropina (gonadotropin-releasing hormone, GnRH), evita que los testículos produzcan agonistas de la LHRH similares a la testosterona, pero reduce los niveles de testosterona más rápidamente y no provoca una exacerbación. La FDA ha aprobado un fármaco, el degarelix (Firmagon), que se administra mediante inyección mensual, para el tratamiento del cáncer de próstata avanzado. Un efecto secundario de este fármaco es que puede provocar una reacción alérgica severa.

  • Antiandrógenos. Mientras que los agonistas y los antagonistas de la LHRH reducen los niveles de testosterona en la sangre, los antiandrógenos evitan que la testosterona se una a los “receptores androgénicos”, que son estructuras químicas en las células cancerosas que permiten que la testosterona y otras hormonas masculinas ingresen en las células. Estos fármacos, como la bicalutamida (Casodex), la flutamida (Eulexin) y la nilutamida (Nilandron), son tomados como pastillas, generalmente, por hombres que tienen cáncer de próstata “sensible a las hormonas”, lo que significa que el cáncer de próstata aún responde a la ADT. Generalmente, los antiandrógenos no se usan solos para el tratamiento del cáncer de próstata.

    La enzalutamida (Xtandi) es un tipo más nuevo de antiandrógeno que bloquea las señales del receptor androgénico que le indica a las células del cáncer de próstata que crezcan y se dividan. La enzalutamida está aprobada por la FDA para hombres que han desarrollado cáncer de próstata metastásico progresivo a pesar de la supresión de testosterona que han recibido o no previamente quimioterapia a base de docetaxel (consultar a continuación). El tratamiento con enzalutamida ha derivado en una supervivencia general mejorada en ambas poblaciones de pacientes.

  • Bloqueo androgénico combinado. En ocasiones, los antiandrógenos se combinan con orquiectomía bilateral o tratamiento con agonistas de la LHRH, a fin de maximizar el bloqueo de hormonas masculinas. Esto se realiza porque, aun después de que los testículos hayan dejado de producir hormonas, las glándulas suprarrenales producen, de todos modos, pequeñas cantidades de andrógenos. Muchos médicos también consideran que este enfoque combinado es la manera más segura de comenzar la ADT, dado que evita la posible exacerbación que, en ocasiones, se produce en respuesta al tratamiento con agonistas de la LHRH. Algunas investigaciones, pero no todas, han demostrado una diferencia aproximada de 6 meses en la supervivencia a largo plazo a partir del uso del bloqueo androgénico combinado. Por consiguiente, algunos médicos prefieren administrar tratamiento farmacológico combinado, en tanto que otros posiblemente administren la combinación con anticipación durante el tratamiento para prevenir la exacerbación.

  • Inhibidores de la CYP17. Si bien los testículos son los principales productores de testosterona, otras células del cuerpo aún pueden producir pequeñas cantidades de testosterona que pueden impulsar el crecimiento del cáncer. Estas incluyen la glándula suprarrenal y algunas células del cáncer de próstata en sí.

El acetato de abiraterona (Zytiga) es un fármaco que bloquea una enzima denominada CYP17 e impide que estas células produzcan determinadas hormonas, incluidos los andrógenos suprarrenales. El acetato de abiraterona tiene forma de pastilla. Los hombres toman 4 pastillas diarias junto con prednisona (diversas marcas comerciales) dos veces al día. El acetato de abiraterona ha sido aprobado por la FDA como un tratamiento para el cáncer de próstata metastásico progresivo resistente a la castración con o sin quimioterapia previa a base de docetaxel. Los estudios de investigación han demostrado que el acetato de abiraterona aumentó la supervivencia sin progresión y la supervivencia general para los hombres con este tipo de cáncer.

El acetato de abiraterona puede provocar efectos secundarios graves, como presión arterial alta, niveles de potasio en sangre bajos y retención de líquidos. Otros efectos secundarios frecuentes incluyen debilidad, hinchazón o dolor en las articulaciones, hinchazón en las piernas o los pies, sofocos, diarrea, vómitos, dificultad para respirar y anemia.

Tradicionalmente, la ADT se administraba al paciente de por vida o hasta que dejaba de controlar el cáncer. Luego, el cáncer se denominaba resistente a la castración, lo que significa que la ADT ha dejado de actuar, y se consideraban otras opciones de tratamiento. Durante las últimas 2 décadas, los investigadores han estudiado el uso de la ADT intermitente, que es ADT que se administra durante períodos específicos y, luego, se interrumpe temporalmente de acuerdo con un programa. El uso de la ADT de esta manera puede reducir los efectos secundarios de esta terapia y mejorar la calidad de vida del paciente. Solamente los pacientes sin evidencia de metástasis son candidatos para este enfoque. No se ha demostrado que la ADT intermitente es equivalente o superior a la ADT de por vida en el caso de hombres con enfermedad metastásica.

La ADT provocará efectos secundarios que, generalmente, desaparecerán después de terminar el tratamiento, excepto en hombres que se hayan sometido a una orquiectomía. Los efectos secundarios generales de la ADT incluyen los siguientes:

  • Impotencia

  • Pérdida del deseo sexual

  • Sofocos con sudoración

  • Ginecomastia, que es el crecimiento del tejido mamario

  • Depresión

  • Aumento de peso

  • Pérdida de masa muscular

  • Osteopenia u osteoporosis, que es el adelgazamiento de los huesos

Si bien los niveles de testosterona pueden recuperarse después de interrumpir la ADT, algunos hombres que se sometieron a la castración médica con agonistas de la LHRH durante muchos años pueden continuar teniendo efectos hormonales, aun si ya no toman estos fármacos.

Otro efecto secundario importante de la ADT es el riesgo de desarrollar síndrome metabólico. El síndrome metabólico es una serie de afecciones, como obesidad, niveles de colesterol en sangre altos y presión arterial alta, que aumentan el riesgo de que una persona tenga una enfermedad cardíaca, un accidente cerebrovascular y diabetes. Actualmente, no se conoce con certeza la frecuencia con la que esto se produce o el motivo exacto por el que se produce, pero está bastante claro que los pacientes que reciben una castración quirúrgica o médica con ADT tienen mayor riesgo de desarrollar síndrome metabólico. Este riesgo aumenta incluso si la castración médica es temporal. Obtenga más información sobre los síntomas de carencia hormonal y cómo manejarlos.

Los riesgos y los beneficios de la castración se deben analizar cuidadosamente con su médico. Para los hombres con cáncer de próstata metastásico, especialmente si está avanzado y provoca síntomas, la mayoría de los médicos consideran que los beneficios de la castración superan ampliamente los riesgos de los efectos secundarios. El manejo agresivo de los efectos secundarios es imperativo para los pacientes que reciben ADT. Esto incluye realizar ejercicio con regularidad, dejar de fumar, tener una alimentación saludable, recibir suplementos de vitamina D/calcio y recibir atención de seguimiento cardiovascular agresiva como prevención.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para crecer y dividirse. Generalmente, la quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. La quimioterapia para el cáncer de próstata se administra a través de un conducto intravenoso (IV) colocado en una vena usando una aguja. Puede ayudar a los pacientes con cáncer de próstata avanzado o resistente a la castración. Un régimen de quimioterapia generalmente consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado.

Se usan diversos fármacos estándares para el cáncer de próstata. En general, la quimioterapia estándar comienza con docetaxel combinado con un esteroide denominado prednisona. Se ha demostrado que esta quimioterapia ayuda a que los hombres con cáncer de próstata avanzado vivan más en comparación con otro fármaco quimioterapéutico, mitoxantrona (Novantrone). La mitoxantrona fue una de las primeras quimioterapias aprobadas para el cáncer de próstata metastásico resistente a la castración, pero no se usa con frecuencia. La mitoxantrona es más útil para controlar el dolor provocado por el cáncer y a veces se considera en situaciones específicas.

La FDA también aprobó otro fármaco, cabazitaxel (Jevtana), en función de la investigación que demostró que este mejoró la supervivencia en comparación con mitoxantrona para pacientes cuya enfermedad progresó después de recibir docetaxel. Actualmente, se compara el cabazitaxel con el docetaxel en estudios clínicos, y están pendientes los resultados.

En general, los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la persona, del tipo de quimioterapia recibida, de la dosis usada y de la duración del tratamiento, pero pueden incluir fatiga; llagas en la boca y la garganta; diarrea, náuseas y vómitos; constipación; trastornos de la sangre; efectos en el sistema nervioso; cambios en el pensamiento y la memoria; problemas sexuales y reproductivos; pérdida del apetito; dolor y caída del cabello. Generalmente, los efectos secundarios de la quimioterapia desaparecen una vez finalizado el tratamiento. Sin embargo, algunos efectos secundarios pueden continuar, reaparecer o desarrollarse más adelante. Pregunte a su médico qué efectos secundarios puede experimentar, en función de su plan de tratamiento. Su equipo de atención de la salud trabajará con usted para manejar o prevenir muchos de estos efectos secundarios.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados en las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Terapia con vacunas

El sipuleucel-T (Provenge) es una inmunoterapia. La inmunoterapia está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario.

El sipuleucel-T se adapta a cada paciente. Antes del tratamiento, se extrae sangre del paciente en un proceso denominado leucoforesis. Se separan células inmunitarias especiales de la sangre del paciente, se modifican en el laboratorio y luego se devuelven al paciente. En este momento, el sistema inmunitario del paciente puede reconocer y destruir las células del cáncer de próstata. Es difícil determinar si este tratamiento está funcionando para el tratamiento del cáncer, ya que no se ha demostrado que reduzca el tamaño del tumor, que disminuya el nivel de PSA ni que evite que el cáncer empeore. Sin embargo, los resultados de estudios clínicos han demostrado que el tratamiento con sipuleucel-T puede aumentar la supervivencia en hombres con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración con pocos síntomas o ningún síntoma, en comparación con el tratamiento de hombres que no recibieron sipuleucel-T.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la inmunoterapia y las vacunas contra el cáncer (en inglés).

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tipo de tratamiento que se centra en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida, y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer.

A menudo, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos severos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Obstrucción urinaria

Resección transuretral de la próstata (TURP). La resección transuretral de la próstata (transurethral resection of the prostate, TURP) se usa con más frecuencia para aliviar los síntomas de una obstrucción urinaria, no para tratar el cáncer de próstata. En este procedimiento, mientras el paciente está bajo anestesia general, que es un medicamento para bloquear la conciencia del dolor, el cirujano inserta un tubo estrecho con un dispositivo de corte denominado citoscopio en la uretra y, luego, en la próstata para extirpar tejido prostático.

Dolor y debilidad en los huesos

  • Estroncio y samario. Al administrarse mediante inyección, estas sustancias radiactivas (emisores beta) son absorbidas cerca del área del dolor en los huesos. La radiación que se libera ayuda a aliviar el dolor, probablemente al provocar la reducción del tamaño del tumor en el hueso. Ninguna ayuda a que el paciente viva más tiempo.

  • Radio-223. Existe una clase diferente de sustancia radiactiva (emisor alfa) que imita el calcio y ataca áreas del hueso afectadas por el cáncer de próstata. Un estudio reciente realizado en hombres con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración con enfermedad en gran parte del hueso demostró que los hombres que recibieron radio-223 más la mejor atención de apoyo vivieron más en comparación con aquellos que recibieron la mejor atención de apoyo solamente. El radio-223 se administra mediante una inyección mensual durante 6 meses. Este tratamiento está administrado por un radiooncólogo o un médico especialista en medicina nuclear. Su radiooncólogo debe continuar haciendo un seguimiento de su atención durante este tratamiento. Algunas personas no deben recibir este tratamiento; por eso, hable con su médico para determinar si este medicamento es lo mejor en su caso.

  • Fármacos modificadores de huesos. El cáncer de próstata que se ha diseminado al hueso o la ADT para el cáncer de próstata pueden debilitar los huesos de un paciente, y provocar dolor en los huesos y un mayor riesgo de rupturas conocidas como fracturas. Por lo tanto, los fármacos modificadores de huesos, como el denosumab (Prolia) y el ácido zoledrónico (Zometa), pueden administrarse a los hombres con diagnóstico de cáncer de próstata metastásico resistente a la castración, a fin de ayudar a reducir las complicaciones óseas. A algunos hombres que reciben ADT también se les pueden administrar fármacos modificadores de huesos con menos frecuencia y con una dosis más baja o un cronograma diferente, a fin de minimizar la pérdida ósea asociada a la ADT.

    Una posible afección asociada con los fármacos modificadores de huesos es la osteonecrosis de la mandíbula. Es una afección poco frecuente, pero grave. Los síntomas de la osteonecrosis de la mandíbula incluyen dolor, hinchazón e infección de la mandíbula; dientes flojos; y huesos expuestos.

Antes de que el tratamiento comience, hable con su equipo de atención médica, incluido su dentista, sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Cómo desarrollar un plan de tratamiento

Debido a que la mayoría de los casos de cáncer de próstata se detectan en las etapas iniciales cuando el cáncer está creciendo en forma lenta, usted generalmente no tiene que apurarse para tomar decisiones sobre el tratamiento. Durante este tiempo, es importante que hable con su médico sobre los riesgos y los beneficios de todas sus opciones de tratamiento, y sobre el momento en que debe comenzar el tratamiento. Este análisis también debe abordar el estado actual del cáncer, por ejemplo, si los niveles de PSA suben o se mantienen estables y si el cáncer se ha diseminado a los huesos, sus antecedentes de salud y cualquier otra afección médica que pueda tener. A pesar de que el (los) tratamiento(s) recomendado(s) para usted dependerá(n) de estos factores, hay algunos pasos generales para el tratamiento del cáncer de próstata.

Cáncer de próstata en etapa inicial

El cáncer de próstata en etapa inicial significa que se detectan células cancerosas solo en la próstata. Si el cáncer tiene una puntuación de Gleason de 6 o menos y un nivel de PSA inferior a 10, generalmente crece en forma muy lenta y pueden transcurrir varios años hasta que provoque algún síntoma u otros problemas de salud, si es que alguna vez lo hace. En consecuencia, puede recomendarse la vigilancia activa. En forma alternativa, se pueden sugerir la radioterapia (con haz externo o braquiterapia) o la cirugía en función de su edad y su estado de salud general. Los estudios clínicos que prueban nuevos tipos de tratamiento también pueden ser una opción.

Para los hombres con cáncer en etapa inicial que tenga una puntuación de Gleason más alta, el cáncer puede ser de crecimiento rápido; por ello, la prostatectomía radical y la radioterapia son, con frecuencia, adecuadas. Su médico tendrá en cuenta su edad y su estado de salud general antes de recomendar cualquiera de las dos o ambas como opción de tratamiento.

Cáncer de próstata localmente avanzado

Para algunos pacientes con un tumor más grande, es menos probable que los tratamientos locales solos, como cirugía y radioterapia, eliminen el cáncer. La prostatectomía radical, con frecuencia, se realiza junto con la extirpación de los ganglios linfáticos pélvicos. Algunos hombres reciben ADT neoadyuvante, lo que significa que la ADT se administra antes de la cirugía, o reciben radioterapia (con haz externo y/o braquiterapia) después de esta. La investigación ha demostrado que la radioterapia adyuvante puede mejorar la supervivencia de hombres con cáncer de próstata localmente avanzado (enfermedad en estadio pT3) o de aquellos con márgenes positivos después de la prostatectomía. Tener márgenes positivos significa que se detectaron células cancerosas en el área de tejido que rodea a la próstata que se extirpó durante la cirugía.

Para los hombres que reciben radioterapia como su tratamiento principal, esta generalmente se combina con varios meses de ADT si hay una mayor probabilidad de recurrencia en función del grado de la enfermedad, el nivel de PSA y/o la puntuación de Gleason. Para hombres de mayor edad con longevidad limitada y con un cáncer que no provoca síntomas, o para aquellos que tienen otra enfermedad más grave, se puede considerar la espera vigilante.

Cáncer de próstata metastásico

Si el cáncer se ha diseminado a otra ubicación en el cuerpo, se denomina cáncer metastásico. Si bien no hay cura para el cáncer de próstata metastásico, a menudo es tratable. Muchos hombres sobreviven su cáncer de próstata, incluso aquellos con enfermedad avanzada. Con frecuencia, el cáncer de próstata crece lentamente, y, en la actualidad, existen opciones de tratamiento eficaces que prolongan la vida aún más.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se alienta a los pacientes y a sus familias a hablar sobre cómo se sienten con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, lo que incluye ir a un grupo de apoyo.

En este estadio, la cirugía para extirpar la próstata y los ganglios linfáticos pélvicos no puede eliminar el cáncer. En consecuencia, la mayoría de los hombres con cáncer de próstata metastásico reciben ADT, como se describe anteriormente. La American Society of Clinical Oncology tiene recomendaciones de tratamiento para la terapia hormonal destinada al cáncer avanzado. Obtenga más información acerca de estas recomendaciones, los efectos secundarios del tratamiento y las preguntas que puede hacer al médico (en inglés).

Quimioterapia y ADT

Las nuevas investigaciones muestran una función para la quimioterapia y la ADT en el tratamiento del cáncer de próstata metastásico. Por ejemplo, 2 estudios clínicos recientes demostraron que los hombres con cáncer de próstata metastásico sensible a las hormonas que recibieron docetaxel con ADT sobrevivieron por más tiempo que los hombres que recibieron solamente la ADT. Todos los pacientes deben analizar minuciosamente con su médico los posibles beneficios y riesgos de recibir la quimioterapia.

Cáncer de próstata resistente a la castración

El cáncer de próstata que ya no responde a la ADT, como los agonistas de la LHRH o los antiandrógenos, se considera resistente a la castración. Puede ser difícil de tratar. Los médicos pueden recomendar quimioterapia para pacientes con este tipo de cáncer de próstata, en especial, aquellos con dolor en los huesos o síntomas relacionados con el cáncer. Los estudios de investigación de los planes de tratamiento con quimioterapia que incluyen el fármaco docetaxel han demostrado que aumentan la supervivencia en algunos meses. El cabazitaxel puede usarse después de que el docetaxel deje de funcionar.

Para algunos hombres con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración que no tienen ningún síntoma de cáncer o que tienen muy pocos síntomas y que, generalmente, no han recibido quimioterapia, la terapia con vacunas con sipuleucel-T puede ser una opción. En una serie de estudios de investigación, el sipuleucel-T aumentó la supervivencia en aproximadamente 4 meses en comparación con los hombres que no lo recibieron. Consulte arriba para obtener más información sobre la terapia con vacunas.

Los estudios clínicos constituyen otra opción para este tipo de cáncer. La American Society of Clinical Oncology tiene recomendaciones para el tratamiento del cáncer de próstata metastásico resistente a la castración. Obtenga más información sobre estas recomendaciones, los efectos secundarios y las preguntas que puede hacer al médico (en inglés).

Tratamiento paliativo

Tal como se mencionó en la sección Cómo sobrellevar los efectos secundarios, los cuidados paliativos también son importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios. Esto incluye:

  • TURP para manejar síntomas, como sangrado u obstrucción urinaria.

  • Fármacos modificadores de huesos, como el denosumab o el ácido zoledrónico, para fortalecer los huesos y reducir el riesgo de progresión del dolor y fracturas para los hombres con cáncer de próstata que se haya diseminado al hueso.

  • La radioterapia intravenosa con estroncio y samario también ayuda a aliviar el dolor en los huesos, como se describe anteriormente.

Se aconseja a los pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Si bien hay tratamientos para ayudar a prevenir una recurrencia, como ADT y radioterapia, que se describen anteriormente, es importante que hable con su médico sobre la posibilidad de que reaparezca el cáncer. Existen herramientas que el médico puede usar, denominadas nomogramas, para estimar el riesgo de recurrencia. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

En general, después de la cirugía o la radioterapia, el nivel de PSA en la sangre, generalmente, disminuye. Si el nivel de PSA comienza a aumentar nuevamente, esto puede indicar la reaparición del cáncer. Si el cáncer regresa después del tratamiento original, se denomina cáncer recurrente.

Cuando esto sucede, comenzará nuevamente un ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia, incluida la ubicación de la recurrencia. El cáncer puede reaparecer en la próstata (lo que se denomina recurrencia local), en los tejidos o en los ganglios linfáticos cerca de la próstata (una recurrencia regional), o en otra parte del cuerpo, como los huesos, los pulmones o el hígado (una recurrencia distante o metastásica). En ocasiones, el médico no puede detectar un tumor, a pesar de que el nivel de PSA haya aumentado. Esto se conoce como una recurrencia solo del PSA.

Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. La elección del plan de tratamiento se basa en el tipo de recurrencia y en el (los) tratamiento(s) que ya haya recibido, y puede incluir los tratamientos descritos anteriormente, como radioterapia, prostatectomía para hombres que inicialmente recibieron tratamiento con radioterapia, o ADT. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente.

Sea cual fuere el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios. Los cuidados paliativos incluyen, generalmente, medicamentos para el dolor, radioterapia con haz externo, braquiterapia con estroncio o samario, u otros tratamientos para reducir el dolor en los huesos. Consulte arriba para obtener más información.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y puede que sea difícil hablar al respecto. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención de la salud, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los 6 meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la última etapa de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarles a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida.

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los estudios clínicos y ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con cáncer. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá más información sobre los estudios clínicos, que son la principal forma en que se prueban los enfoques médicos nuevos para averiguar qué tan bien funcionan. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

¿Qué son los estudios clínicos?

Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para la atención de los hombres que padecen de cáncer de próstata. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan estudios clínicos, en los que participan voluntarios. De hecho, cada fármaco aprobado por la FDA en la actualidad fue probado anteriormente en estudios clínicos.

Muchos estudios clínicos se centran en tratamientos nuevos y evalúan si estos son seguros, eficaces y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía y métodos nuevos de tratamiento. Los pacientes que participan en estudios clínicos a menudo están entre los primeros en recibir tratamientos nuevos antes de que estos estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, eficaz o mejor que un tratamiento estándar. Si no reciben el tratamiento nuevo en estudio, los pacientes recibirán, de todos modos, el tratamiento estándar actual.

También se realizan estudios clínicos que estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de manejar los efectos tardíos que pueden producirse después de este. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en relación con los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre formas de prevenir la enfermedad.

Decisión de participar en un estudio clínico

Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos pacientes, un estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes, con frecuencia, están dispuestos a enfrentar un mayor grado de incertidumbre asociado con un estudio clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se ofrecen como voluntarios para participar en los estudios clínicos porque saben que estos estudios son la única manera de lograr un progreso en el tratamiento del cáncer de próstata. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros hombres con cáncer de próstata.

En ocasiones, a las personas les preocupa que en un estudio clínico no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. Sin embargo, generalmente los placebos se combinan con tratamientos estándares en la mayoría de los estudios clínicos sobre cáncer. Cuando se usa un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Encuentre más información sobre el uso de placebos en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Seguridad del paciente y consentimiento informado

Para poder ingresar en un estudio clínico, los pacientes deben participar en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe enumerar todas las opciones del paciente, de modo que la persona comprenda de qué manera el tratamiento nuevo se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requerirá de cada paciente para participar en el estudio clínico, incluidos la cantidad de visitas al médico, las pruebas, el programa de tratamiento y los costos que pueden tener que pagar.

Los pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento, por motivos personales o médicos. Estos pueden incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no esté funcionando o la presencia de efectos secundarios graves. Los estudios clínicos también son monitoreados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores sobre quiénes proporcionarán su tratamiento y atención durante el estudio clínico, después de su finalización y/o en caso de que el paciente decida retirarse del estudio clínico antes de que este finalice.

Cómo buscar un estudio clínico

Hay investigaciones en curso a través de estudios clínicos para todos los tipos de cáncer. Obtenga más información sobre temas específicos que están en estudio en relación con el cáncer de próstata en la sección Últimas investigaciones.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información sobre estudios clínicos sobre el cáncer en otras áreas del sitio web, incluidos una sección completa sobre estudios clínicos y lugares para buscar estudios clínicos sobre un tipo específico de cáncer.

Asimismo, este sitio web en inglés ofrece acceso gratuito a un programa educativo en video acerca de los estudios clínicos sobre el cáncer, que se encuentra fuera de esta guía.

La siguiente sección de esta guía es Últimas investigaciones y explica las áreas de investigación científica actuales relacionadas con este tipo de cáncer. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Últimas investigaciones

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de la investigación científica que se está realizando actualmente para aprender más sobre este tipo de cáncer y cómo tratarlo. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los médicos están trabajando para obtener más información sobre el cáncer de próstata, las formas de prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar la mejor atención a las personas con diagnóstico de esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir nuevas opciones para los pacientes a través de estudios clínicos. Hable siempre con su médico sobre el diagnóstico y las opciones de tratamiento más adecuadas para usted.

  • Determinación de las causas del cáncer de próstata. Los investigadores continúan explorando el vínculo entre los factores nutrición y estilo de vida en el desarrollo del cáncer de próstata.

  • Detección temprana. Los investigadores están tratando de desarrollar un mejor análisis del PSA, ya sea un análisis más específico y preciso o un análisis diferente. Los investigadores también están desarrollando un análisis de orina para detectar un gen denominado gen 3 del cáncer de próstata (PCA3), a fin de ayudar a detectar el cáncer de próstata. Dado que el PCA3 es producido por el cuerpo en cantidades más grandes cuando un hombre tiene cáncer de próstata, los médicos podrían usar el análisis para decidir si un hombre necesita una biopsia de próstata (consultar Diagnóstico). Mediante mejores pruebas, se podría realizar la detección del cáncer de próstata en más hombres sanos, lo que permitiría detectar y tratar en forma temprana más casos de cáncer de próstata.

  • Técnicas quirúrgicas mejoradas. Mejores técnicas de cirugía con preservación de los nervios pueden disminuir el riesgo de efectos secundarios urinarios y sexuales en hombres que necesitan una prostatectomía radical.

  • Programas de radioterapia más breves. Mediante radioterapia con haz externo mejor y más precisa, los investigadores están explorando programas de tratamiento mucho más breves y convenientes. En lugar de 40 sesiones de tratamiento, los investigadores están evaluando 28, 12 o solo 5 tratamientos.

  • Terapias focales. Estos tratamientos no invasivos destruyen los tumores prostáticos pequeños sin dañar la glándula prostática. Estos tratamientos usan calor, frío y otros métodos para tratar el cáncer, principalmente en el caso de hombres con cáncer de próstata de riesgo bajo o intermedio.

  • Pruebas que evalúan el éxito del tratamiento. La investigación continúa evaluando biomarcadores en la sangre, a fin de determinar la eficacia de un tratamiento y de evaluar mejor la respuesta del cáncer al tratamiento. Los análisis de sangre que miden las células tumorales circulantes (CTC) son una de esas pruebas. Las CTC son células que se han liberado del tumor.

  • Terapia mejorada para el cáncer de próstata avanzado. Los investigadores están explorando diferentes opciones de tratamiento para el cáncer de próstata avanzado en estudios clínicos, que incluyen fármacos dirigidos especiales, quimioterapia, ADT e inmunoterapia.

  • Cuidados paliativos. Se están realizando estudios clínicos para encontrar mejores formas de reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos del cáncer de próstata actuales, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las últimas áreas de investigación del cáncer de próstata, explore estos temas relacionados que le llevarán fuera de esta guía:

  • Para encontrar estudios clínicos específicos para su diagnóstico, hable con su médico o busque en bases de datos de estudios clínicos en línea ahora.

  • Revise las investigaciones que se anunciaron en inglés en las reuniones anuales y los simposios recientes de casos de cáncer genitourinario de la American Society of Clinical Oncology.

  • Visite el sitio web CancerProgress.Net de la American Society of Clinical Oncology para obtener información en inglés sobre el progreso histórico de la investigación para el cáncer de próstata. Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a un sitio web de la American Society of Clinical Oncology diferente.

  • Visite el sitio web de la fundación Conquer Cancer Foundation para averiguar cómo apoyar la investigación de cada tipo de cáncer. Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a un sitio web en inglés de la American Society of Clinical Oncology diferente.

La siguiente sección de esta guía es Cómo sobrellevar los efectos secundarios y ofrece cierta orientación sobre cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales y sociales que pueden implicar el cáncer y su tratamiento. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Cómo sobrellevar los efectos secundarios

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los pasos que debe seguir para ayudarle a sobrellevar los efectos secundarios físicos, sociales y emocionales. Esta página incluye varios enlaces que lo llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en inglés) es frecuente después de un diagnóstico de cáncer, pero puede ser útil saber que la prevención y el control de los efectos secundarios es uno de los principales objetivos del equipo de atención médica. Esto se denomina cuidados paliativos y es una parte importante del plan de tratamiento general, independientemente del estadio de la enfermedad.

Hay posibles efectos secundarios para cada tratamiento del cáncer, pero, por muchos motivos, los pacientes no experimentan los mismos efectos secundarios cuando se les administran los mismos tratamientos. Esto puede hacer que sea difícil predecir exactamente cómo se sentirá usted durante el tratamiento.

Los efectos secundarios frecuentes de cada opción de tratamiento para el cáncer de próstata se describen en detalle en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y de los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los efectos secundarios dependen de diversos factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosis del (de los) tratamiento(s) y su estado de salud general.

Cómo hablar con su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de cada tipo de tratamiento que recibirá. Pregunte qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten, cuándo es probable que se produzcan y qué se puede hacer para prevenirlos o aliviarlos. Este análisis debe incluir posibles efectos secundarios relacionados con su fertilidad (en inglés), función sexual (en inglés) y función de la vejiga.

Asimismo, pregunte el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, dado que los familiares y los amigos, con frecuencia, desempeñan un papel importante en la atención de una persona con cáncer de próstata. Obtenga más información sobre el cuidado.

Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos emocionales y sociales. Se alienta a los pacientes y sus familiares a compartir sus sentimientos con un integrante del equipo de atención médica, quien puede ayudar con estrategias para sobrellevar el cáncer, incluidas las preocupaciones sobre cómo afrontar el costo de la atención del cáncer.

Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar al equipo de atención médica sobre los efectos secundarios que experimente, aun cuando crea que no son graves. En ocasiones, los efectos secundarios pueden durar más allá del período de tratamiento, lo que se denomina efecto secundario a largo plazo. Un efecto secundario que se produce meses o años después del tratamiento se denomina efecto tardío. El tratamiento de ambos tipos de efectos es una parte importante de la atención para sobrevivientes. Para obtener más información, lea la sección Atención de seguimiento de esta guía o hable con su médico.

La siguiente sección de esta guía es Atención de seguimiento y explica la importancia de los controles después de que finalice el tratamiento del cáncer. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Atención de seguimiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento del cáncer y la importancia de este tipo de atención de seguimiento. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

El cuidado de los hombres que tienen un diagnóstico de cáncer de próstata no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá realizando controles para asegurarse de que el cáncer no haya regresado, manejar cualquier efecto secundario y monitorear su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento.

Este plan puede incluir exámenes físicos regulares y/o pruebas médicas para monitorear su recuperación durante los próximos meses y años. Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es detectar una recurrencia. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden no haberse detectado en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede aumentar hasta que aparecen en los resultados de pruebas o causan signos o síntomas. Durante la atención de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre el riesgo de recurrencia. Su médico también le hará preguntas específicas sobre su salud. Algunas personas pueden realizarse análisis de sangre o pruebas por imágenes como parte de su atención de seguimiento habitual, pero las recomendaciones sobre las pruebas dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer diagnosticado originalmente y los tipos de tratamiento proporcionados.

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas espera tener efectos secundarios durante el tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Además, otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir cambios tanto emocionales como físicos.

Hable con su médico sobre el riesgo de desarrollar dichos efectos tardíos según el estadio de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que también se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre periódicos para ayudar a identificarlos y controlarlos. Obtenga más información sobre la imagen personal y el cáncer (en inglés), la fertilidad y el tratamiento para el cáncer (en inglés), la salud sexual (en inglés), y consejos para dialogar con su cónyuge o pareja.

Llevar registros de salud personal

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de preguntar cualquier inquietud que tenga sobre su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios en inglés para ayudar a crear un resumen del tratamiento para llevar un registro del tratamiento del cáncer que recibió y desarrollar un plan de cuidados para sobrevivientes al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para decidir quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo a su oncólogo, mientras que otros vuelven a la atención general de su médico familiar u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las normas del seguro médico y las preferencias personales que usted tenga.

Si un médico que no participó directamente en la atención del cáncer liderará la atención de seguimiento, asegúrese de compartir el resumen de tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia con él, así como con todos los proveedores de atención médica futuros. Los detalles sobre el tratamiento del cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante toda su vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia y describe cómo sobrellevar los desafíos de la vida cotidiana después de un diagnóstico de cáncer. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Sobrevivencia

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de cómo sobrellevar los desafíos en la vida cotidiana después del diagnóstico de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

¿Qué es la sobrevivencia?

La palabra sobrevivencia significa diferentes cosas para diferentes personas. Dos definiciones frecuentes incluyen lo siguiente:

  • No tener signos de cáncer luego de haber finalizado el tratamiento.

  • El proceso de vivir con cáncer, soportar el cáncer y sobrevivir a la enfermedad. Según esta definición, la sobrevivencia al cáncer comienza con el diagnóstico e incluye personas que continúan recibiendo tratamiento a largo plazo para reducir el riesgo de que el cáncer regrese o para controlar una enfermedad crónica.

En algunos aspectos, la sobrevivencia es uno de los aspectos más complejos de la experiencia con el cáncer debido a que es distinta para cada persona.

Los sobrevivientes pueden experimentar una mezcla de sensaciones fuertes, incluidas la alegría, la preocupación, el alivio, la culpa y el miedo. Algunas personas dicen que aprecian más la vida después de haber recibido el diagnóstico de cáncer y que han logrado una mayor aceptación de ellos mismos. Otras personas se mantienen muy ansiosas en lo que respecta a la salud y sienten cierta incertidumbre en cuanto a cómo sobrellevar la vida cotidiana.

Cuando las visitas frecuentes al equipo de atención médica finalizan después del tratamiento, los sobrevivientes pueden sentir algo de estrés. A menudo, las relaciones generadas con el equipo de atención del cáncer brindan una sensación de seguridad durante el tratamiento, y las personas extrañan este tipo de apoyo. Esto puede ser especialmente cierto cuando aparecen preocupaciones y desafíos nuevos con el tiempo, tales como cualquier efecto tardío del tratamiento, desafíos emocionales, incluidos el miedo a la recurrencia, problemas sexuales y de fertilidad, y problemas financieros y del lugar de trabajo.

Cada sobreviviente tiene inquietudes y desafíos individuales. Ante cualquier desafío, un buen primer paso es ser capaz de reconocer los miedos y hablar sobre ellos. Para sobrellevar con eficacia una situación se requiere:

  • Entender el desafío al que se enfrenta.

  • Pensar en soluciones.

  • Pedir y permitir el apoyo de otros.

  • Sentirse cómodo con el curso de acción que eligió seguir.

A muchos sobrevivientes les resulta útil unirse a un grupo de apoyo en persona o a una comunidad en línea de sobrevivientes. Esto le permite hablar con personas que tienen experiencias personales similares. Otras opciones para buscar apoyo incluyen hablar con un amigo o integrante de su equipo de atención médica, asesoramiento individual o pedir asistencia en el centro de recursos de aprendizaje del centro en donde recibió tratamiento.

Cómo cambiar el rol de cuidador

Los familiares y los amigos también pueden atravesar períodos de transición. Un cuidador juega un papel muy importante en cuanto a brindar apoyo a una persona a quien se le diagnosticó cáncer y brindar atención física, emocional y práctica todos los días o según sea necesario. Muchos cuidadores se centran en brindar este apoyo, especialmente si el período de tratamiento dura muchos meses o más.

No obstante, cuando se completa el tratamiento, el rol del cuidador generalmente cambia. Eventualmente, la necesidad de tener un cuidador relacionado con el diagnóstico de cáncer se vuelve mucho menor o llega a su fin. Los cuidadores también pueden obtener más información sobre cómo adaptar su vida después de haber sido un cuidador en este artículo.

Una nueva perspectiva sobre su salud

Para muchas personas, la sobrevivencia es una gran motivación para realizar cambios positivos en cuanto al estilo de vida.

Se alienta a que los hombres que se recuperan del cáncer de próstata sigan pautas establecidas para tener una buena salud, como por ejemplo, no fumar, limitar el alcohol, alimentarse bien y manejar el estrés. La actividad física regular puede ayudarla a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su equipo de atención médica puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su nivel físico. Obtenga más información sobre cómo hacer elecciones saludables de estilo de vida.

Además, es importante que se realice las pruebas y los controles médicos recomendados (consulte Atención de seguimiento) para cuidar su salud. Es posible que también se recomiende la rehabilitación del cáncer, y esto podría incluir cualquier servicio de una amplia gama de servicios como fisioterapia, asesoramiento vocacional, manejo del dolor, planificación nutricional y/o asesoramiento emocional. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a la persona a recobrar el control sobre muchos aspectos de su vida y a permanecer tan independiente y productiva como sea posible.

Hable con su médico para desarrollar el plan de atención de sobrevivencia que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Está buscando más recursos de sobrevivencia?

Para obtener más información sobre la sobrevivencia del cáncer, explore estos artículos relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces llevan a otras secciones de Cancer.Net:

  • Guía de sobrevivencia del cáncer: este cuadernillo de 48 páginas (disponible en PDF) ayuda a las personas con la transición a la vida después del tratamiento. Incluye formularios de resumen de tratamiento y de plan de atención para sobrevivencia en blanco.

  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: vea un video corto en inglés conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology que proporciona información sobre lo que viene después de finalizar el tratamiento. 

  • Recursos de sobrevivencia: Cancer.Net ofrece toda un área de este sitio web con recursos para ayudar a los sobrevivientes, incluidos aquellos de diferentes grupos de edades.

La siguiente sección ofrece Preguntas para hacer al médico, a fin de ayudar a iniciar conversaciones con su equipo de atención del cáncer. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Preguntas para hacerle al médico

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunas preguntas para hacer a su médico o a otros integrantes de su equipo de atención de la salud, que le ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, plan de tratamiento y atención general. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Hablar con frecuencia con el médico (en inglés) es importante para tomar decisiones informadas respecto de su atención médica. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarlo a obtener más información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. También se aconseja que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net, a fin de obtener una lista electrónica y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

Preguntas que se deben hacer sobre el riesgo y la detección del cáncer de próstata

  • ¿Qué tipo de programa de detección del cáncer de próstata me recomienda, en función de mi perfil médico individual y mis antecedentes familiares?

  • ¿Hay algún cambio que pueda hacer en mi alimentación que me ayude a disminuir el riesgo de cáncer de próstata?

Preguntas para hacer después de recibir un diagnóstico

  • ¿Qué tipo de cáncer de próstata tengo y qué tan agresivo es?

  • ¿Me puede explicar el informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

  • ¿En qué estadio está mi cáncer de próstata y qué significa?

  • ¿En qué consiste la puntuación de Gleason de mi cáncer de próstata? ¿Qué significa esto?

Preguntas para hacer acerca de cómo elegir un tratamiento y manejar los efectos secundarios

  • ¿Cuánta experiencia tiene en el tratamiento de este tipo de cáncer?

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

  • ¿En qué estudios clínicos puedo participar? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?

  • Este cáncer de próstata, ¿necesita tratamiento? ¿Qué podría ocurrir si eligiera no iniciar el tratamiento en este momento?

  • ¿Qué plan de tratamiento recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayudar a que me sienta mejor o ambas cosas?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención médica y qué función cumple cada integrante?

  • ¿Quién se encargará de coordinar mi tratamiento general?

  • ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Tendré dificultades para controlar la función de la vejiga o intestinal después del tratamiento?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi capacidad de tener hijos? De ser así, ¿debería hablar con un especialista en fertilidad antes del comienzo del tratamiento del cáncer? ¿Debo considerar usar un banco de esperma?

  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar con estas preocupaciones?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o problemas?

  • ¿Hay algo más que deba preguntar?

Preguntas para hacer sobre la realización de cirugía

  • ¿Qué tipo de cirugía se me realizará? ¿Se extirparán los ganglios linfáticos?

  • ¿Cuánto tiempo durará la operación?

  • ¿Cuánto tiempo estaré hospitalizado?

  • ¿Puede describir cómo será mi recuperación de la cirugía?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de la realización de esta cirugía?

Preguntas que puede formular sobre la radioterapia

  • ¿Qué tipo de tratamiento se recomienda?

  • ¿En dónde se enfocará la radiación?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo llevará administrar este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre la realización de quimioterapia o inmunoterapia.

  • ¿Qué tipo de tratamiento recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cómo se administrará este tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo llevará administrar este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para hacer sobre la realización de una terapia de privación androgénica (ADT)

  • ¿Qué tipo de ADT me recomienda?

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?

  • ¿Cómo se administrará este tratamiento?

  • ¿Durante cuánto tiempo necesitaré continuar con este tratamiento?

  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar durante el tratamiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos a largo plazo de realizar este tratamiento?

  • ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?

Preguntas para realizar sobre cómo planificar la atención de seguimiento

  • ¿Cuál es el riesgo de que el cáncer regrese? ¿Hay signos y síntomas que debería observar para ver si aparecen?

  • ¿Qué efectos secundarios a largo plazo o efectos tardíos son posibles en función del tratamiento del cáncer que recibí?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • ¿Cómo obtengo un resumen del tratamiento y un plan de atención de sobrevivencia para conservar en mis registros personales?

  • ¿Quién se encargará de coordinar mi atención de seguimiento?

  • ¿Qué servicios de apoyo de sobrevivencia están disponibles para mí? ¿Y a disposición de mi familia?

La siguiente sección de esta guía es Recursos adicionales y ofrece algunos recursos más de este sitio web, más allá de esta guía, que pueden ser útiles para usted. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Recursos adicionales

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 01/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará algunos enlaces útiles a otras áreas de Cancer.Net que proporcionan información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. Esta es la página final de la Guía para el cáncer de próstata de Cancer.Net. Para regresar y revisar otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales del cáncer, tanto para la persona que ha recibido el diagnóstico como para sus familiares y amigos. Este sitio web pretende ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y después de este.

Más allá de esta guía, se incluyen a continuación algunos enlaces para ayudarle a explorar otras partes de Cancer.Net:

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