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Cáncer de próstata - Panorama general

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2014

EN ESTA PÁGINA: Encontrará información básica sobre esta enfermedad y las partes del cuerpo que puede afectar. Esta es la primera página de la Guía para el cáncer de próstata de Cancer.Net. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla. Piense en ese menú como un mapa para recorrer esta guía completa.

El cáncer se origina cuando las células normales de la próstata cambian y se proliferan sin control, y forman una masa denominada tumor. Un tumor puede ser canceroso o benigno. Un tumor canceroso es maligno, lo cual significa que puede diseminarse a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno significa que el tumor no se diseminará.

Acerca de la glándula prostática

La próstata es una glándula del tamaño de una nuez que se encuentra detrás de la base del pene del hombre, delante del recto y debajo de la vejiga. Rodea la uretra, un conducto parecido a un tubo que transporta orina y semen a través del pene. La función principal de la próstata es producir líquido seminal, el líquido en el semen que protege, mantiene y ayuda a transportar el esperma.

Tipos de cáncer de próstata

El cáncer de próstata es un tumor maligno que se origina en la glándula prostática. Algunos tipos de cáncer de próstata crecen muy lentamente y pueden no provocar síntomas ni problemas durante años. Sin embargo, la mayoría de las células cancerosas de la próstata producen cantidades excesivas de una proteína denominada antígeno prostático específico (prostate specific antigen, PSA). El PSA también se encuentra en niveles más altos de los normales en hombres con otras afecciones prostáticas diferentes además del cáncer de próstata. Estas afecciones incluyen hiperplasia prostática benigna (benign prostatic hyperplasia, BPH), que es un aumento del tamaño de la próstata, y prostatitis, que es la inflamación o la infección de la próstata. Consulte la sección Factores de riesgo y prevención para obtener más información.

El cáncer de próstata es algo inusual, en comparación con otros tipos de cáncer, ya que muchos tumores no se diseminan desde la próstata. Con frecuencia, incluso el cáncer de próstata metastásico puede tratarse con éxito, lo que permite que los hombres con cáncer de próstata vivan con buena salud durante varios años. Sin embargo, si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo a través de un proceso denominado metástasis y no puede controlarse bien con tratamiento, puede provocar dolor, fatiga y otros síntomas.

Más del 95 % de los casos de cáncer de próstata son de un tipo denominado adenocarcinomas. Un tipo raro de cáncer de próstata conocido como cáncer neuroendocrino o cáncer anaplásico de células pequeñas tiende a diseminarse más temprano, pero generalmente no produce PSA. Obtenga más información acerca de los tumores neuroendocrinos (en inglés).

Muchas veces, cuando un hombre desarrolla cáncer de próstata a una edad mucho mayor, es poco probable que provoque síntomas o que acorte su vida, y el tratamiento agresivo puede no ser necesario. Por este motivo, es controversial la detección temprana del cáncer de próstata mediante pruebas de PSA en hombres que no tienen síntomas de la enfermedad.

¿Busca más que un panorama general?

Si desea obtener información introductoria adicional, explore estos temas relacionados. Tenga en cuenta que estos enlaces le llevan a otras secciones en Cancer.Net:

  • Hoja informativa ASCO Answers: Lea una hoja informativa de una página (disponible en PDF) que ofrece una introducción fácil de imprimir sobre este tipo de cáncer.
  • Guía ASCO Answers Guide: Este cuadernillo de 44 páginas en inglés (disponible en PDF) ayuda a los pacientes con diagnóstico reciente a comprender mejor su enfermedad y las opciones de tratamiento, así como a llevar un registro de los aspectos específicos de su plan de atención del cáncer en particular.
  • Video educativo de Cancer.Net para pacientes: Vea un breve video conducido por un experto de la American Society of Clinical Oncology sobre este tipo de cáncer, que brinda información básica y áreas de investigación.

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Cáncer de próstata - Estadísticas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará información acerca de cuántos hombres tienen este tipo de cáncer cada año y algunos datos generales de supervivencia. Recuerde que las tasas de supervivencia dependen de varios factores. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

El cáncer de próstata es el cáncer más frecuente entre los hombres, salvo por el cáncer de piel. En 2014, se diagnosticará cáncer de próstata a aproximadamente 233,000 hombres en los Estados Unidos. La mayoría de los casos de cáncer de próstata (93%) se detectan cuando la enfermedad está limitada a la próstata y a los órganos adyacentes.

En términos generales, se espera que la mayoría de los hombres que desarrollan cáncer de próstata (99%) viva, al menos, cinco años después del diagnóstico. El noventa y nueve por ciento (99%) está vivo después de 10 años, y el 94% vive, al menos, 15 años. Sin embargo, para los hombres con diagnóstico de cáncer de próstata que se ha diseminado a otras partes del cuerpo, la tasa de supervivencia de cinco años se reduce a un 28%. La tasa de supervivencia de cinco años es el porcentaje de personas que sobrevive, al menos, cinco años una vez detectado el cáncer, excluidas las personas que mueren por otras enfermedades.

El cáncer de próstata es la segunda causa principal de muerte por cáncer en hombres en los Estados Unidos. Se estima que, en 2014, se producirán 29,480 muertes por esta enfermedad. Si bien la cantidad de muertes por cáncer de próstata continúa disminuyendo entre todos los hombres, la tasa de mortalidad sigue siendo de más del doble en los hombres de raza negra que en los hombres de raza blanca. La supervivencia de un hombre en particular depende del tipo de cáncer de próstata y del estadio de la enfermedad.

Las estadísticas de supervivencia del cáncer deben interpretarse con cautela. Estas estimaciones se basan en datos provenientes de miles de hombres con este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de una persona en particular puede variar. Es imposible decirle a un hombre cuánto tiempo vivirá con cáncer de próstata. Debido a que las estadísticas de supervivencia con frecuencia se miden a intervalos de cinco años, pueden no representar los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer. Obtenga más información sobre cómo entender las estadísticas (en inglés).

Estadísticas adaptadas de la publicación de la Sociedad Americana Contra el Cáncer (American Cancer Society), Cancer Facts & Figures 2014.

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Cáncer de próstata - Ilustraciones médicas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará un dibujo básico sobre las principales partes del cuerpo afectadas por esta enfermedad. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Prostate Cancer Illustration

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Para ver ilustraciones médicas que muestren los diferentes estadios del cáncer de próstata, consulte la sección Estadios.

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Cáncer de próstata - Factores de riesgo y prevención

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, conocer sus factores de riesgo y hablar con su médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre el estilo de vida y la atención de la salud.

Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de que un hombre desarrolle cáncer de próstata:

Edad. El riesgo de cáncer de próstata aumenta con la edad, especialmente después de los 50 años. Más del 80% de los casos de cáncer de próstata se diagnostican en hombres de 65 años o más.

Raza/Origen étnico. Los hombres de raza negra presentan un mayor riesgo de cáncer de próstata que los de raza blanca. También tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de próstata a una edad más temprana y de tener tumores agresivos, de crecimiento rápido. Se desconocen los motivos exactos de estas diferencias, los cuales pueden estar vinculados con factores socioeconómicos y de otros tipos. Los hombres hispanos tienen un menor riesgo de desarrollar cáncer de próstata y de morir por la enfermedad que los hombres de raza blanca. El cáncer de próstata se produce con más frecuencia en América del Norte y el norte de Europa. También parece que el cáncer de próstata está aumentando entre los asiáticos que viven en áreas urbanizadas, como Hong Kong, Singapur, y ciudades de América del Norte y de Europa, particularmente, entre aquellos que llevan un estilo de vida más occidental.

Antecedentes familiares. El cáncer de próstata con frecuencia se origina cuando uno o más genes en una célula mutan o cambian, lo que provoca que las células se multipliquen en forma descontrolada y se vuelvan cancerosas. Alrededor del 75% de los casos de cáncer de próstata se consideran esporádicos, lo que significa que los cambios genéticos se producen al azar después del nacimiento de una persona. El cáncer de próstata que se hereda en una familia, denominado cáncer de próstata familiar, es menos frecuente: representa alrededor del 20% de los casos y se produce debido a una combinación de genes compartidos y factores ambientales o del estilo de vida compartidos. El cáncer de próstata hereditario, lo que significa que el cáncer se hereda, es raro y representa alrededor del 5% de los casos. El cáncer de próstata hereditario se produce cuando las mutaciones de los genes se transmiten dentro de una familia de una generación a otra. Puede sospecharse la presencia de cáncer de próstata hereditario si los antecedentes familiares de un hombre incluyen alguna de las siguientes características:

  • Tres o más parientes en primer grado con cáncer de próstata.

  • Cáncer de próstata en tres generaciones del mismo lado de la familia.

  • Dos o más parientes cercanos, como un padre, un hermano, un hijo, un abuelo, un tío o un sobrino, del mismo lado de la familia a quienes se les haya diagnosticado cáncer de próstata antes de los 55 años.

Si un hombre tiene un pariente en primer grado, es decir, un padre, un hermano o un hijo, con cáncer de próstata, su riesgo de desarrollar cáncer de próstata es de dos a tres veces mayor que el riesgo promedio. Este riesgo aumenta con la cantidad de parientes con diagnóstico de cáncer de próstata.

Síndrome de cáncer hereditario de mama y de ovario (HBOC; en inglés). El síndrome de cáncer hereditario de mama y de ovario está asociado con mutaciones en los genes BRCA1 y/o BRCA2. La sigla BRCA corresponde a cáncer de mama (BReast CAncer). El HBOC está asociado, con más frecuencia, con un mayor riesgo de cáncer de mama y de ovario en mujeres. Sin embargo, los hombres con HBOC también tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama (en inglés) y cáncer de próstata. Se considera que las mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 provocan solo un pequeño porcentaje de los casos de cáncer de próstata familiar. Las pruebas genéticas pueden solo ser adecuadas en el caso de las familias con cáncer de próstata que también tengan HBOC.

Otros cambios genéticos. Otros genes que pueden provocar un mayor riesgo de desarrollar cáncer de próstata incluyen HPC1, HPC2, HPCX y CAPB. Sin embargo, se ha demostrado que ninguno de ellos provocan cáncer de próstata o son específicos de esta enfermedad. Se encuentran en curso investigaciones para identificar genes asociados con un mayor riesgo de cáncer de próstata, y los investigadores están constantemente obteniendo más información acerca de cómo los cambios genéticos específicos pueden influir en el desarrollo del cáncer de próstata. Actualmente, no hay ninguna prueba genética (en inglés) disponible para determinar específicamente la probabilidad de un hombre de desarrollar cáncer de próstata.

Exposición al agente naranja. El Departamento de Asuntos de Veteranos de los EE. UU. define el cáncer de próstata como una enfermedad asociada con la exposición al agente naranja, una sustancia química usada en la Guerra de Vietnam.

Alimentación. Ningún estudio ha comprobado que la alimentación y la nutrición puedan provocar ni prevenir en forma directa el desarrollo del cáncer de próstata; sin embargo, muchos estudios que examinan los vínculos entre determinadas conductas alimenticias y el cáncer sugieren que puede haber una conexión. Todavía no hay suficiente información para hacer recomendaciones claras acerca del papel que desempeña la alimentación en el cáncer de próstata, y puede que sea necesario hacer cambios en la alimentación muchos años antes en la vida de un hombre para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de próstata. La siguiente información alimenticia puede ser útil:

  • Una alimentación con alto contenido de grasas, especialmente grasa animal, puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata. De hecho, muchos médicos creen que una alimentación con bajo contenido de grasas puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer de próstata, además de proporcionar otros beneficios para la salud.

  • Una alimentación con alto contenido de verduras, frutas y legumbres, como guisantes y frijoles, puede disminuir el riesgo de cáncer de próstata. Se desconoce cuáles son los nutrientes directamente responsables. El licopeno, que se encuentra en los tomates y otras verduras, puede retrasar o prevenir el crecimiento del cáncer. De cualquier modo, esa alimentación no provoca daños y puede disminuir la presión arterial de una persona y el riesgo de enfermedad cardíaca.

  • Actualmente, en estudios clínicos, se ha demostrado en forma concluyente que ninguna vitamina, mineral ni otro suplemento específico previene el cáncer de próstata, y algunos pueden incluso ser perjudiciales para algunos hombres. Los hombres deben hablar con sus médicos antes de tomar cualquier suplemento para prevenir el cáncer de próstata.

  • Los cambios específicos en la alimentación pueden no detener ni retrasar el desarrollo del cáncer de próstata, y es posible que estos cambios deban comenzar en una etapa temprana de la vida para que tengan algún efecto.

Prevención

Las investigaciones continúan estudiando qué factores provocan este tipo de cáncer y qué pueden hacer los hombres para reducir su riesgo personal. No existe una forma comprobada de prevenir por completo esta enfermedad, pero puede haber medidas que se pueden tomar para reducir su riesgo de cáncer. Hable con su médico si le preocupa su riesgo personal de desarrollar este tipo de cáncer.

Hormonas y quimioprevención. Los niveles altos de testosterona, una hormona sexual masculina, pueden acelerar o provocar el desarrollo del cáncer de próstata. Por ejemplo, es muy poco frecuente que desarrolle cáncer de próstata un hombre cuyo cuerpo ya no produce testosterona. Además, la detención de la producción de testosterona en el cuerpo, denominada terapia de deprivación androgénica, con frecuencia, reduce el tamaño del cáncer de próstata avanzado. Para obtener más información, consulte la sección Opciones de tratamiento.

Una clase de fármacos denominada inhibidores de la 5 alfa-reductasa (5-alpha-reductase inhibitor, 5 ARI), que incluye la dutasterida (Avodart) y la finasterida (Proscar), puede reducir el riesgo de un hombre de cáncer de próstata. En estudios clínicos, ambos fármacos han reducido el riesgo de cáncer de próstata. Sin embargo, las investigaciones también han demostrado que algunos hombres que reciben estos fármacos tienen un mayor riesgo de desarrollar un tipo más agresivo de cáncer de próstata que los hombres que no los reciben. Curiosamente, de acuerdo con los resultados del estudio de seguimiento a largo plazo que se publicó en 2013, la misma cantidad de hombres que tomaban finasterida estaban vivos 15 años más tarde, al igual que aquellos que tomaban una sustancia inactiva denominada placebo (78%). Estos resultados sugieren que no hay ninguna disminución del riesgo de muerte para los hombres que toman finasterida. Este tema continúa siendo controvertido, y la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. no ha aprobado estos fármacos para la prevención del cáncer de próstata.

Detección del cáncer de próstata

La detección del cáncer de próstata se realiza para encontrar evidencia de cáncer en hombres, de otro modo, sanos. Frecuentemente, se usan dos pruebas para detectar el cáncer de próstata: el análisis de sangre del PSA y el examen rectal digital (digital rectal examination, DRE). Un DRE es una prueba en la que el médico introduce un dedo enguantado y lubricado en el recto del hombre, y palpa la superficie de la próstata para detectar cualquier irregularidad.

Existe controversia acerca del uso de la prueba del PSA para la detección del cáncer de próstata en hombres sin síntomas de la enfermedad. Por una parte, la prueba del PSA es útil para detectar cáncer de próstata en etapa inicial, lo cual ayuda a que muchos hombres reciban el tratamiento necesario antes de que el cáncer se disemine. Por otra parte, la detección del PSA encuentra afecciones que no son cáncer, además de los casos de cáncer de próstata de crecimiento lento que nunca amenazarían la vida de un hombre. Debido a esto, la detección del cáncer de próstata puede implicar que algunos hombres deban someterse a cirugía y a otros tratamientos que quizás jamás sean necesarios. Debido a que los tratamientos del cáncer de próstata tienen efectos secundarios significativos, como la impotencia (en inglés), que es la incapacidad de tener y mantener una erección, y la incontinencia, la incapacidad de controlar el flujo miccional, el tratamiento innecesario del cáncer de próstata puede afectar gravemente la calidad de vida de un hombre. Por este motivo, muchos hombres y sus médicos pueden considerar la vigilancia activa del cáncer, en lugar del tratamiento inmediato.

El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE. UU. ha llegado a la conclusión de que los potenciales riesgos de la detección del PSA en hombres sanos superan los potenciales beneficios. Tanto la Asociación Urológica Estadounidense como la Sociedad Estadounidense del Cáncer recomiendan que se informe a los hombres de los riesgos y beneficios de las pruebas antes de que se produzca la detección del PSA. La ASCO recomienda (en inglés) que no se realice la detección del PSA en hombres sin síntomas de cáncer de próstata si se espera que vivan menos de 10 años. Para los hombres que se espera que vivan más de 10 años, la ASCO recomienda que hablen con sus médicos para averiguar si la prueba es adecuada para ellos.

No es fácil predecir qué tumores crecerán y se diseminarán rápidamente, y cuáles crecerán lentamente. Cada hombre debe analizar su situación individual y el riesgo de cáncer de próstata con su médico, a fin de trabajar juntos para tomar una decisión.

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Cáncer de próstata - Signos y Síntomas

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los cambios en el cuerpo y otras cosas que pueden indicar un problema que requiera atención médica. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Con frecuencia, el cáncer de próstata se detecta mediante una prueba del PSA o un DRE en hombres que tienen la enfermedad en etapa inicial y no presentan síntomas ni signos. La sección Factores de riesgo y prevención proporciona información acerca de cómo hacerlo. Si se sospecha la presencia de cáncer de próstata en función de una prueba del PSA o un DRE, se requieren más monitoreos y pruebas para diagnosticar cáncer de próstata. Cuando el cáncer de próstata provoca efectivamente síntomas o signos, generalmente se diagnostica en un estadio posterior. Estos signos y síntomas incluyen:

  • Micción frecuente.

  • Flujo miccional débil o interrumpido, o necesidad de hacer fuerza para vaciar la vejiga.

  • Sangre en la orina.

  • Urgencia de orinar frecuentemente por la noche.

  • Sangre en el líquido seminal.

  • Dolor o ardor al orinar, que es mucho menos frecuente.

  • Molestias al estar sentado, causadas por un aumento del tamaño de la próstata.

Otras afecciones no cancerosas provocan estos mismos síntomas. Por ejemplo, los hombres que tienen una afección no cancerosa denominada BPH o aumento del tamaño de la próstata también tienen estos síntomas. Los síntomas urinarios también pueden ser consecuencia de una infección u otras afecciones. Además, en ocasiones, los hombres con cáncer de próstata no tienen ninguno de estos síntomas.

Si el cáncer se ha diseminado fuera de la glándula prostática, un hombre puede experimentar lo siguiente:

  • Dolor en la espalda, las caderas, los muslos, los hombros u otros huesos.

  • Pérdida de peso sin razón aparente.

  • Fatiga.

Si le preocupan uno o más de los signos o síntomas de esta lista, hable con su médico. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha experimentado el (los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a averiguar la causa del problema, denominada diagnóstico.

Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento del cáncer. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención de la salud sobre los síntomas que experimenta, incluidos cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

La siguiente sección ayuda a explicar qué pruebas y exploraciones pueden ser necesarias para obtener más información sobre las causas de los síntomas. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Diagnóstico, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Diagnóstico

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos pueden usar para averiguar cuál es el problema e identificar la causa de este. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los médicos usan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y averiguar si ha hecho metástasis. Algunas pruebas también pueden determinar qué tratamientos pueden ser los más eficaces. Para la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es la única forma que permite formular un diagnóstico definitivo de cáncer. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede indicar otras pruebas que ayudarán a formular un diagnóstico, pero esta situación es rara para el cáncer de próstata. Por ejemplo, puede no realizarse una biopsia cuando un paciente tiene otro problema médico que dificulta la realización de la biopsia o cuando una persona tiene un nivel muy alto de PSA y una gammagrafía ósea que indica la presencia de cáncer. Las pruebas por imágenes se pueden usar para averiguar si el cáncer se ha diseminado. Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer, y no todas las pruebas mencionadas se usarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y afección médica.

  • Tipo de cáncer que se sospecha.

  • Signos y síntomas.

  • Resultados de pruebas anteriores.

Además de un examen físico, se pueden usar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de próstata:

Prueba del PSA (en inglés). Como se describe en la sección Panorama general y Factores de riesgo y prevención, el PSA es un tipo de proteína liberada por el tejido prostático que se encuentra en niveles más elevados en la sangre del hombre cuando hay actividad anormal en la próstata, incluidos cáncer de próstata, BPH o inflamación de la próstata. Los médicos pueden examinar características del valor de PSA, como el nivel absoluto, el cambio con el transcurso del tiempo y el nivel en relación con el tamaño de la próstata, para decidir si es necesario realizar una biopsia. Además, una versión de la prueba del PSA permite que el médico mida un componente específico, denominado el PSA “libre”, que, en ocasiones, puede ayudar a determinar si un tumor es no canceroso o canceroso.

DRE. Un médico usa esta prueba para encontrar partes anormales de la próstata palpando el área con un dedo. No es muy precisa; por lo tanto, la mayoría de los hombres con cáncer de próstata en etapa inicial tienen un resultado normal de la prueba del DRE. Para obtener más información, consulte la sección Factores de riesgo y prevención.

Si los resultados de la prueba del PSA o del DRE son anormales, las siguientes pruebas pueden confirmar un diagnóstico de cáncer:

Ecografía transrectal (transrectal ultrasound, TRUS). Un médico inserta una sonda en el recto para tomar una fotografía de la próstata usando las ondas sonoras que rebotan contra la próstata. Este procedimiento se realiza generalmente al mismo tiempo que la biopsia.

Biopsia (en inglés). Una biopsia es la extirpación de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo una biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. A fin de obtener una muestra de tejido, con más frecuencia, el cirujano usa la TRUS y un instrumento para biopsias para extraer fragmentos muy pequeños de tejido prostático. El patólogo analiza la muestra que se extirpó durante la biopsia. Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Generalmente, un paciente puede realizarse este procedimiento en el hospital o en el consultorio del médico sin necesidad de pasar allí la noche. Se administra al paciente anestesia local con anticipación para entumecer el área, y este, generalmente, recibe antibióticos antes del procedimiento, a fin de prevenir infecciones.

Para determinar si el cáncer se diseminó fuera de la próstata, los médicos pueden realizar las pruebas por imágenes que se indican a continuación. Dado que es poco probable que el cáncer de próstata se haya diseminado, muchas de estas pruebas no se usan cuando el nivel de PSA de un hombre está solo ligeramente elevado. Obtenga más información acerca del momento en que se recomiendan estas pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado.

Gammagrafía ósea. La gammagrafía ósea usa un trazador radiactivo para examinar el interior de los huesos. El trazador se inyecta en una vena del paciente. Se acumula en zonas del hueso y se detecta mediante una cámara especial. Ante la cámara, los huesos sanos aparecen de color gris, y las áreas de lesión, como las provocadas por el cáncer, aparecen de color oscuro.

Exploración por tomografía computarizada (CT o CAT). Una exploración por tomografía computarizada (CT) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con un equipo para radiografías. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anomalías o tumores. Una exploración por CT también se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. En ocasiones, se administra un tinte especial denominado medio de contraste antes de la exploración, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar.

Imágenes por resonancia magnética (MRI). Las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI) usan campos magnéticos, en lugar de radiografías, para producir imágenes detalladas del cuerpo. También se pueden usar las MRI para medir el tamaño del tumor. Se administra un tinte especial denominado medio de contraste antes de la exploración, a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudarán a que el médico lo describa, lo que se conoce como determinación del estadio.

La siguiente sección ayuda a explicar los diferentes estadios para este tipo de cáncer. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Estadios, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Estadios y grados

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EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre cómo describen los médicos el crecimiento o la diseminación de un cáncer. Esto se denomina estadio. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

La determinación del estadio es una manera de describir dónde está ubicado el cáncer, si se ha diseminado y hacia dónde, y si ha afectado otras partes del cuerpo. Los médicos utilizan pruebas de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que la determinación del estadio no se establece hasta que se hayan realizado todas las pruebas. La determinación del estadio del cáncer de próstata también implica el análisis de los resultados de las pruebas para determinar si el cáncer se diseminó desde la próstata a otras partes del cuerpo. El conocimiento del estadio ayuda a los médicos a decidir cuál es el mejor tratamiento y a predecir el pronóstico de un paciente, el cual es la probabilidad de recuperación. Existen distintas descripciones de los estadios para los diferentes tipos de cáncer.

Los tipos de determinación del estadio del cáncer de próstata son dos:

  • El estadio clínico se basa en los resultados de las pruebas que se realizan antes de la cirugía, que incluyen DRE, biopsia, radiografías, exploraciones por CT y/o MRI, y gammagrafías óseas. Es posible que las radiografías, las gammagrafías óseas, las exploraciones por CT y las MRI no siempre sean necesarias. Se recomiendan según el nivel de PSA sérico; el tamaño del cáncer, que incluye el grado y el volumen del cáncer, y el estadio clínico del cáncer.

  • El estadio patológico se basa en la información que se obtiene durante la cirugía y en los resultados de laboratorio, referidos como patología, del tejido prostático extirpado durante la cirugía. La cirugía, con frecuencia, incluye la extirpación de toda la próstata y de algunos ganglios linfáticos.

Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio es el sistema TNM. TNM es la abreviatura en inglés de tumor (T), ganglio (node, N) y metástasis (M). Los médicos examinan estos tres factores para determinar el estadio del cáncer:

  • ¿Qué tamaño tiene el tumor primario y dónde está ubicado? (Tumor, T)

  • ¿El tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? (Ganglio, N)

  • ¿El cáncer se ha metastatizado hacia otras partes del cuerpo? (Metástasis, M)

Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Hay cinco estadios: el estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (uno a cuatro). El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer, de manera que los médicos puedan planificar de forma conjunta los mejores tratamientos.

Aquí le mostramos más detalles sobre cada parte del sistema TNM para el cáncer de próstata:

Tumor. Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. Algunos estadios también se dividen en grupos más pequeños que permiten describir el tumor aún con más detalle. A continuación se presenta información sobre los estadios específicos del tumor.

TX: No se puede evaluar el tumor primario.

T0: No hay evidencia de un tumor en la próstata.

T1: El tumor no se puede palpar durante el DRE y no se ve durante las pruebas por imágenes, que son cualquier prueba que produce imágenes del interior del cuerpo, como una exploración por CT. Se puede encontrar al hacer una cirugía por otra razón, por lo general para la BPH, o por un crecimiento anormal de las células no cancerosas de la próstata.

T1a: El tumor se encuentra en el 5% o menos del tejido prostático extirpado en la cirugía.

T1b: El tumor se encuentra en más del 5% del tejido prostático extirpado en la cirugía.

T1c: El tumor se encuentra durante una biopsia con aguja, en general porque el paciente tiene un nivel elevado de PSA.

T2: El tumor se encuentra en la próstata únicamente, no en otras partes del cuerpo. Es lo suficientemente grande como para palparlo durante un DRE.

T2a: El tumor compromete la mitad de un lóbulo (parte o costado) de la próstata.

T2b: El tumor compromete más de la mitad de un lóbulo de la próstata, pero no ambos lóbulos.

T2c: El tumor ha invadido ambos lóbulos de la próstata.

T3: El tumor ha crecido a través de la cápsula prostática en uno de los lados hacia el tejido justo en la parte externa de la próstata.

T3a: El tumor creció a través de la cápsula prostática en uno o ambos lados de la próstata o se diseminó al cuello de la vejiga.

T3b: El tumor invadió la(s) vesícula(s) seminal(es), el (los) conducto(s) que transporta(n) semen.

T4: El tumor está fijo o está creciendo hacia el interior de estructuras adyacentes distintas de las vesículas seminales, como el esfínter externo, la parte de la capa muscular que ayuda a controlar la micción; el recto; los músculos elevadores y/o la pared pelviana.

Ganglios. La “N” en la abreviatura del sistema de determinación del estadio TNM representa los ganglios linfáticos, órganos minúsculos con forma de poroto que ayudan a combatir las infecciones. Los ganglios linfáticos que están cerca de la próstata en el área pélvica se denominan ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios linfáticos distantes.

NX: No se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.

N0: El cáncer no se diseminó a los ganglios linfáticos regionales.

N1: El cáncer se diseminó a uno o varios de los ganglios linfáticos (pélvicos) regionales.

Metástasis a distancia. La “M” en el sistema TNM indica si el cáncer de próstata se diseminó a otras partes del cuerpo, como los pulmones o los huesos.

MX: No se puede evaluar la metástasis a distancia.

M0: La enfermedad no se metastatizó.

M1: Hay metástasis a distancia.

M1a: El cáncer se diseminó a uno o varios de los ganglios linfáticos no regionales o distantes.

M1b: El cáncer se diseminó a los huesos.

M1c: El cáncer se diseminó a otra parte del cuerpo, con o sin diseminación al hueso.

Agrupación de estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M. Consulte el cuadro a continuación para obtener información sobre todas las combinaciones de TNM para cada estadio.

Estadio I: El cáncer se encuentra en la próstata únicamente, por lo general durante otro procedimiento médico. No se puede palpar durante el DRE ni ver en las pruebas por imágenes. Un cáncer en estadio I suele estar formado por células que se parecen más a las células sanas, y es probable que crezca lentamente.

Estadio IIA y IIB: Este estadio describe un tumor que es demasiado pequeño para ser palpado o visto en las pruebas por imágenes. O bien, describe un tumor ligeramente más grande que puede palparse en un DRE. El cáncer no se diseminó fuera de la glándula prostática, pero las células generalmente son más anormales y tienden a crecer más rápidamente. No se diseminó a los ganglios linfáticos ni a los órganos distantes.

Estadio III: El cáncer se diseminó más allá de la capa externa de la próstata hacia los tejidos adyacentes. Es posible que también se haya diseminado a las vesículas seminales.

Estadio IV: Este estadio describe cualquier tumor que se diseminó a otras partes del cuerpo, como vejiga, recto, hueso, hígado, pulmones o ganglios linfáticos.

Recurrente: El cáncer de próstata recurrente es aquel que reaparece después del tratamiento. Puede reaparecer nuevamente en la región prostática o en otras partes del cuerpo. Si se produce una recurrencia, es posible que sea necesario volver a determinar el estadio del cáncer (denominado redeterminación del estadio) mediante el uso del sistema mencionado anteriormente.

Cuadro de agrupación de estadios

Estadio

T

N

M

I

T1a, T1b o T1c

N0

M0

 

T2a

N0

M0

 

Cualquier T1 o T2a

N0

M0

 

 

 

 

IIA

T1a, T1b o T1c

N0

M0

 

T1a, T1b o T1c

N0

M0

 

T2a

N0

M0

 

T2b

N0

M0

 

T2b

N0

M0

 

 

 

 

IIB

T2c

N0

M0

 

Cualquier T1 o T2

N0

M0

 

Cualquier T1 o T2

N0

M0

 

 

 

 

III

T3a o T3b

N0

M0

 

 

 

 

IV

T4

N0

M0

 

Cualquier T

N1

M0

 

Cualquier T

Cualquier N

M1

 

 

 

 

Datos utilizados con permiso de la Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer (American Joint Committee on Cancer, AJCC), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el AJCC Cancer Staging Manual, séptima edición (2010), publicado por Springer-Verlag New York, www.cancerstaging.net.

Factores de pronóstico

Además del estadio, los médicos utilizan otros factores de pronóstico, a fin de planificar el mejor tratamiento y predecir el éxito que este tendrá. Los siguientes son factores de pronóstico para hombres con cáncer de próstata.

Prueba del PSA. Como se describió en la sección Factores de riesgo y prevención, el PSA es una medida de los niveles de antígeno prostático específico en la sangre de un hombre. Estos resultados se informan habitualmente como nanogramos por mililitro (ng/ml), p. ej., 7 ng/ml para un nivel de PSA de 7. En el caso de hombres a quienes ya se les diagnosticó cáncer de próstata, el nivel de PSA, así como la puntuación de Gleason, que se describe a continuación, ayudan al médico a entender y predecir el pronóstico de un paciente. Esta medida brinda a los médicos más información sobre el cáncer para ayudar a tomar decisiones sobre el tratamiento. Algunos tipos de cáncer de próstata no provocan un aumento del nivel de PSA, de modo que un PSA normal no siempre significa que no hay cáncer de próstata.

Puntuación de Gleason para la determinación de los grados del cáncer de próstata. El cáncer de próstata también recibe un grado denominado puntuación de Gleason, que se basa en cuánto el cáncer se asemeja al tejido sano cuando se observa con un microscopio. Los tumores menos peligrosos comúnmente se parecen más al tejido sano, y los tumores más peligrosos que tienen probabilidades de crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo se parecen menos al tejido sano.

El Sistema de puntuación Gleason es el sistema más frecuente de determinación de los grados del cáncer de próstata. El patólogo observa cómo se disponen las células cancerosas en la próstata y asigna una puntuación en una escala de 1 a 5. Las células cancerosas de apariencia similar a las células sanas reciben una puntuación baja, y las células cancerosas que se parecen menos a las células sanas o tienen una apariencia más agresiva reciben una puntuación más alta. Para asignar las cifras, el médico determina el patrón principal de crecimiento celular (área donde el cáncer es más evidente), busca cualquier otro patrón de crecimiento menos frecuente y asigna una puntuación a cada uno. Se suman las puntuaciones para llegar a una puntuación general de entre 2 y 10.

La interpretación de la puntuación de Gleason que realizan los médicos ha cambiado recientemente. Originalmente los médicos utilizaban una amplia variedad de puntuaciones. En la actualidad, los médicos ya no utilizan las puntuaciones de Gleason de 5 o menos para el cáncer detectado por biopsia. La puntuación más baja utilizada es 6, que es un cáncer de grado bajo. Una puntuación de Gleason de 7 es un cáncer de grado medio, y una puntuación de 8, 9 o 10 es un cáncer de grado alto. Un cáncer de grado más bajo crece más lentamente y tiene menos probabilidades de diseminarse que un cáncer de grado alto.

Los médicos analizan la puntuación de Gleason además del estadio para ayudar a planificar el tratamiento. Por ejemplo, la vigilancia activa, descrita en la sección Opciones de tratamiento, puede ser una opción para un paciente con un tumor pequeño, un nivel bajo de PSA y una puntuación de Gleason de 6. Por otra parte, los pacientes con una puntuación de Gleason alta podrían necesitar un tratamiento más intensivo, incluso si el cáncer no parece haberse diseminado.

Gleason X: La puntuación de Gleason no se puede determinar.

Gleason 6 o más baja: Las células están bien diferenciadas.

Gleason 7: Las células están moderadamente diferenciadas.

Gleason 8, 9 o 10: Las células están mal diferenciadas o no diferenciadas.

La información sobre el estadio y otros factores de pronóstico del cáncer ayudará al médico a recomendarle un plan de tratamiento. La siguiente sección ayuda a explicar las opciones de tratamiento para este tipo de cáncer. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Opciones de tratamiento, o puede seleccionar otra sección para continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Opciones de tratamiento

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2014

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre las diferentes formas que usan los médicos para tratar a los hombres con cáncer de próstata. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos comprobados disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para probar un enfoque nuevo con respecto al tratamiento a fin de evaluar si este es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar dichos enfoques, como en el caso de un fármaco nuevo, una combinación nueva de tratamientos estándares o dosis nuevas de terapias actuales. Su médico puede ayudarle a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento general que combine diferentes tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés).

A continuación, se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para el cáncer de próstata, seguidas de una descripción de enfoques generales de tratamiento de acuerdo con el estadio. Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer.

Tómese el tiempo para obtener información sobre sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas si tiene dudas sobre cosas que no están claras. También, hable con su médico sobre las metas de cada tratamiento, la probabilidad de que el tratamiento dé resultado, qué puede esperar mientras recibe tratamiento y los posibles efectos secundarios urinarios, intestinales, sexuales y hormonales relacionados con el tratamiento. Los hombres también deben analizar con sus médicos cómo las diversas opciones de tratamiento afectan la recurrencia, la supervivencia y la calidad de vida, así como sus preferencias. Además, el éxito de cualquier tratamiento generalmente depende de la habilidad y la experiencia del médico o cirujano; por lo tanto, es importante buscar médicos que tengan experiencia en el tratamiento del cáncer de próstata. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Vigilancia activa para el cáncer en etapa inicial

Si el cáncer de próstata se detecta en una etapa inicial y crece lentamente, y el tratamiento del cáncer provocaría más molestias que la enfermedad, el médico puede recomendar la vigilancia activa o espera vigilante. Durante la vigilancia activa, el cáncer se monitorea cuidadosamente mediante pruebas regulares del PSA y de DRE, y la observación de síntomas con biopsias periódicas. El tratamiento activo comienza únicamente si el tumor muestra signos de volverse más agresivo o de diseminarse, causa dolor u obstruye las vías urinarias. Generalmente, la vigilancia activa se prefiere en el caso de los hombres con una expectativa de vida prolongada que pueden beneficiarse de la terapia curativa local si el cáncer muestra signos de empeorar.

La espera vigilante implica un monitoreo menos intensivo con pruebas periódicas del PSA, de DRE y/o la observación de síntomas. Generalmente, se recomienda en el caso de los pacientes mucho mayores o de aquellos con otras enfermedades graves o que ponen en riesgo la vida. Si el cáncer muestra signos de empeoramiento, se suele recomendar la terapia hormonal para tratar los síntomas.

Debe tenerse mucho cuidado de no cometer errores de criterio sobre la enfermedad. En otras palabras, los médicos deben recopilar tanta información como sea posible sobre las otras enfermedades y la expectativa de vida del paciente, a fin de que no se pierda la oportunidad de detectar un cáncer de próstata agresivo en etapa inicial. Por este motivo, muchos médicos recomiendan repetir la biopsia poco después del diagnóstico para confirmar que el cáncer está en una etapa inicial y que crece lentamente antes de considerar la vigilancia activa para un hombre sano en todos los otros aspectos. Todo el tiempo surge información nueva, y es importante que los hombres analicen estos temas con su médico para tomar las mejores decisiones con respecto al tratamiento.

Tratamientos locales

Los tratamientos locales tienen como objetivo eliminar el cáncer de un área específica y limitada del cuerpo. Para los hombres con diagnóstico de cáncer de próstata en etapa inicial, los tratamientos locales, como cirugía o radioterapia, pueden eliminar el cáncer por completo. Sin embargo, si el cáncer se ha diseminado fuera de la glándula prostática, otros tipos de tratamientos pueden ser necesarios para destruir las células cancerosas ubicadas en otras partes del cuerpo.

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y del tejido circundante durante una operación. Se usa para tratar de eliminar un tumor antes de que se disemine fuera de la próstata. Un oncólogo cirujano es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer mediante cirugía. Para el cáncer de próstata, un urólogo u oncólogo urólogo es el oncólogo cirujano involucrado en el tratamiento. El tipo de cirugía depende del estadio de la enfermedad, del estado de salud general del hombre y de otros factores. Las opciones quirúrgicas incluyen las siguientes:

Prostatectomía radical (abierta). Una prostatectomía radical es la extirpación quirúrgica de toda la próstata y las vesículas seminales. También se pueden extirpar los ganglios linfáticos en el área pélvica. Esta operación tiene el riesgo de interferir en la función sexual. Cuando sea posible, la cirugía con preservación de los nervios aumenta la probabilidad de que un hombre pueda mantener su función sexual después de la cirugía, ya que evita el daño quirúrgico a los nervios que permiten las erecciones y los orgasmos. Se puede producir el orgasmo aun cuando se hayan cortado algunos nervios, ya que estos dos procesos son independientes. La incontinencia urinaria también es un posible efecto secundario de la prostatectomía radical. Para ayudar a recuperar la función sexual normal, los hombres pueden recibir fármacos, implantes de pene o inyecciones. En ocasiones, otra cirugía puede resolver la incontinencia urinaria.

Prostatectomía robótica o laparoscópica. Este tipo de cirugía es posiblemente mucho menos invasiva que una prostatectomía radical y puede acortar el tiempo de recuperación. Se insertan una cámara e instrumentos a través de incisiones pequeñas en “ojo de cerradura” en el abdomen del paciente. Luego, el cirujano dirige los instrumentos robóticos para extirpar la glándula prostática y el tejido circundante. En general, la prostatectomía robótica provoca menos sangrado y menos dolor, pero los efectos secundarios sexuales y urinarios pueden ser similares a los de una prostatectomía radical (abierta). Este procedimiento no ha estado disponible tanto tiempo como la prostatectomía radical (abierta); por ello, todavía no se conoce con certeza la información de seguimiento a largo plazo, incluidas las tasas de cura permanentes. Hable con su médico para averiguar si su centro de tratamiento ofrece este procedimiento y cómo se compara con los resultados de la prostatectomía radical (abierta) convencional.

Criocirugía. La criocirugía, también denominada crioterapia o crioablación, es el congelamiento de las células cancerosas con una sonda de metal que se inserta a través de una pequeña incisión en el área entre el recto y el escroto, la bolsa de piel que contiene los testículos. No es una terapia ni un estándar de atención establecidos para hombres con diagnóstico reciente de cáncer de próstata. La criocirugía no se ha comparado con la prostatectomía radical ni la radioterapia, de modo que los médicos no saben si esta sería una opción de tratamiento comparable. Sus efectos en la función urinaria y sexual tampoco están bien definidos.

Resección transuretral de la próstata (TURP). La resección transuretral de la próstata (transurethral resection of the prostate, TURP) se usa con más frecuencia para aliviar los síntomas de una obstrucción urinaria, no para tratar el cáncer de próstata. En este procedimiento, mientras el paciente está bajo anestesia general, que es un medicamento para bloquear la conciencia del dolor, el cirujano inserta un tubo estrecho con un dispositivo de corte denominado citoscopio en la uretra y, luego, en la próstata para extirpar tejido prostático.

Obtenga más información sobre la cirugía oncológica.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos de alta potencia para destruir células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo. El tipo más frecuente de tratamiento con radiación se denomina radioterapia con haz externo, que es radiación administrada desde una máquina externa al cuerpo. Cuando se administra tratamiento con radiación usando implantes, esto se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Un régimen (programa) de radioterapia generalmente consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período determinado.

Radioterapia con haz externo. La radioterapia con haz externo dirige un haz de radiación sobre un área que tiene el cáncer. Algunos centros oncológicos usan radioterapia conformacional (conformal radiation therapy, CRT), en la que las computadoras ayudan a mapear con precisión la ubicación y la forma del cáncer. La CRT reduce el daño de la radiación a los tejidos y órganos sanos cercanos al tumor al dirigir el haz de radioterapia desde diferentes direcciones para concentrar la dosis en el tumor. Generalmente, la radioterapia con haz externo se administra con un haz de rayos X de alta potencia. También se puede administrar con terapia de protones, que se describe a continuación.

Radioterapia de intensidad modulada (IMRT). La radioterapia de intensidad modulada (intensity-modulated radiation therapy, IMRT) es un tipo de radioterapia con haz externo que usa exploraciones por CT para formar una imagen tridimensional (3D) de la próstata antes del tratamiento. Una computadora usa esta información sobre el tamaño, la forma y la ubicación del cáncer de próstata para determinar cuánta radiación se necesita para destruirlo. Con la IMRT, dosis altas de radiación se pueden dirigir a la próstata sin aumentar el riesgo de dañar los órganos adyacentes.

Terapia de protones. La terapia de protones, también denominada terapia con haz de protones, es un tipo de radioterapia con haz externo que usa protones en lugar de rayos X. Con alta potencia, los protones pueden destruir las células cancerosas. La investigación actual no ha demostrado que la terapia de protones proporcione ningún beneficio más a los pacientes con cáncer de próstata que la radioterapia tradicional. También es más costosa.

Braquiterapia. La braquiterapia es la inserción de fuentes radiactivas directamente en la próstata. Estas fuentes, denominadas semillas, emiten radiación solo alrededor del área en la que se insertan y se pueden usar durante horas (tasa de dosis altas) o semanas (tasa de dosis bajas). Las semillas de tasa de dosis bajas se dejan en la próstata en forma permanente, aun después de que se haya usado todo el material radiactivo. Para un hombre con cáncer de riesgo alto, la braquiterapia generalmente se combina con otros tratamientos.

La radioterapia puede provocar efectos secundarios inmediatos, como diarrea u otros problemas con la función intestinal, como diarrea, gases, sangrado y pérdida del control de las deposiciones; aumento de la urgencia o la frecuencia miccional; fatiga; impotencia; y molestia, ardor o dolor en el recto. Generalmente, la mayoría de estos efectos secundarios desaparecen después del tratamiento, pero la impotencia generalmente es permanente. Muchos efectos secundarios de la radioterapia pueden no aparecer hasta meses o años después del tratamiento. Para obtener más información sobre los efectos secundarios a largo plazo, consulte la sección Después del tratamiento.

Obtenga más información sobre la radioterapia.

Tratamientos sistémicos

Los médicos usan tratamientos, como la terapia hormonal, la quimioterapia y la terapia con vacunas, para alcanzar las células cancerosas de todo el cuerpo. Para los hombres con cáncer de próstata en estadio tardío o aquellos que se considera que tienen un riesgo alto de recurrencia, se pueden usar tratamientos sistémicos para reducir el tamaño del cáncer antes de la cirugía o la radioterapia. Eso se conoce como terapia neoadyuvante. El tratamiento sistemático también se puede usar después del tratamiento local para eliminar cualquier célula cancerosa restante y para reducir la probabilidad de que reaparezca el cáncer. Eso se conoce como terapia adyuvante.

Terapia hormonal

Debido a que el crecimiento del cáncer de próstata está dirigido por hormonas sexuales masculinas denominadas andrógenos, la reducción de los niveles de estas hormonas puede ayudar a retrasar el crecimiento del cáncer. El tratamiento hormonal también se denomina terapia de ablación androgénica o de deprivación androgénica, o castración. El andrógeno más común es la testosterona. Los niveles de testosterona en el cuerpo pueden reducirse ya sea mediante la remoción quirúrgica de los testículos, conocida como castración quirúrgica, o la toma de fármacos que desactivan la función de los testículos, lo que se denomina castración médica. Consulte a continuación para obtener más información.

La terapia hormonal se usa para tratar el cáncer de próstata en diversas situaciones, incluido el cáncer de próstata recurrente y el cáncer de próstata metastásico. El cáncer de próstata metastásico es cáncer que se ha diseminado por todo el cuerpo.

Las investigaciones recientes han demostrado que la terapia hormonal puede ayudar a prolongar la vida cuando se usa junto con radioterapia para un cáncer de próstata que tiene más probabilidades de recurrir. Para algunos hombres, la terapia hormonal se usará, en primer lugar, para reducir el tamaño de un tumor antes de la radioterapia o la cirugía. En algunos hombres con cáncer de próstata que se ha diseminado localmente, denominado cáncer de próstata localmente avanzado o de riesgo alto, la terapia hormonal se administra antes y después de la radioterapia, y durante esta, durante tres años. La terapia hormonal también debe considerarse como terapia adyuvante si se ha detectado cáncer de próstata en los ganglios linfáticos después de una prostatectomía radical. También se puede administrar hasta tres años en hombres con cáncer de riesgo intermedio o alto.

Tradicionalmente, la terapia hormonal se usaba de por vida o hasta que dejaba de controlar el cáncer. Luego, el cáncer se denominaba resistente a la castración, lo que significa que la terapia hormonal ha dejado de actuar, y se consideraban otras opciones de tratamiento. Durante las últimas dos décadas, los investigadores han estudiado el uso de la terapia hormonal intermitente, que es terapia hormonal que se administra durante períodos específicos y, luego, se interrumpe temporalmente de acuerdo con un programa. La administración de hormonas de esta forma puede reducir los efectos secundarios de esta terapia, pero no se ha demostrado que es eficaz para todos los estadios del cáncer de próstata.

Los tipos de terapia hormonal incluyen los siguientes:

Orquiectomía bilateral. La orquiectomía bilateral es la extirpación quirúrgica de ambos testículos y fue el primer tratamiento usado para el cáncer de próstata metastásico más de 70 años atrás. Si bien se trata de una operación, se considera una terapia hormonal porque extirpa la fuente principal de la producción de testosterona, los testículos. Los efectos de esta cirugía son permanentes y no pueden revertirse.

Agonistas de la LHRH. La sigla LHRH corresponde a la hormona liberadora de la hormona luteinizante (luteinizing hormone-releasing hormone). Los medicamentos conocidos como agonistas de la LHRH impiden que los testículos reciban mensajes enviados por el cuerpo para producir testosterona. Al bloquear estas señales, los agonistas de la LHRH reducen el nivel de testosterona de un hombre, al igual que lo haría la extirpación de los testículos. Sin embargo, a diferencia de la castración quirúrgica, los efectos de los agonistas de la LHRH son reversibles; por ello, la producción de testosterona comienza de nuevo, generalmente, una vez que el paciente deja de tomar el medicamento.

Los agonistas de la LHRH se inyectan o colocan como implantes pequeños debajo de la piel. En función del fármaco usado, se pueden administrar una vez al mes o una vez al año. Cuando los agonistas de la LHRH se administran por primera vez, los niveles de testosterona aumentan en forma breve antes de disminuir y alcanzar niveles muy bajos. Este efecto, conocido como una “exacerbación”, se produce como consecuencia de un incremento temporal en la producción de testosterona por parte de los testículos, en respuesta a la forma en que los agonistas de la LHRH actúan en el cuerpo. Esta exacerbación puede aumentar la actividad de las células cancerosas de la próstata y provocar síntomas y efectos secundarios, como dolor en los huesos en hombres cuyo cáncer se ha diseminado a los huesos.

Antagonista de la LHRH. Esta clase de fármacos, que también se denomina antagonista de la hormona liberadora de gonadotropina (gonadotropin-releasing hormone, GnRH), evita que los testículos produzcan agonistas de la LHRH similares a la testosterona, pero reducen los niveles de testosterona más rápidamente y no provocan una exacerbación, como los agonistas de la LHRH. La FDA ha aprobado un fármaco, el degarelix (Firmagon), que se administra mediante inyección mensual, para el tratamiento del cáncer de próstata avanzado. Un efecto secundario de este fármaco es que puede provocar una reacción alérgica severa.

Antiandrógenos. Mientras que los agonistas y los antagonistas de la LHRH reducen los niveles de testosterona en la sangre, los antiandrógenos evitan que la testosterona se una a los “receptores androgénicos”, que son estructuras químicas en las células cancerosas que permiten que la testosterona y otras hormonas masculinas ingresen en las células. Estos fármacos, como la bicalutamida (Casodex), la flutamida (Eulexin) y la nilutamida (Nilandron), son tomados como pastillas, generalmente, por hombres que tienen cáncer de próstata “sensible a las hormonas”, lo que significa que el cáncer de próstata aún responde a la terapia hormonal. Generalmente, los antiandrógenos no se usan solos para el tratamiento del cáncer de próstata.

La enzalutamida (Xtandi) es un tipo más nuevo de antiandrógeno que bloquea las señales del receptor androgénico que le indica a las células cancerosas de la próstata que crezcan y se dividan. La enzalutamida está aprobada por la FDA para hombres con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración que hayan o no recibido docetaxel (Docefrez, Taxotere) previamente.

Bloqueo androgénico combinado. En ocasiones, los antiandrógenos se combinan con orquiectomía bilateral o tratamiento con agonistas de la LHRH, a fin de maximizar el bloqueo de hormonas masculinas. Esto se realiza porque, aun después de que los testículos hayan dejado de producir hormonas, las glándulas suprarrenales producen, de todos modos, pequeñas cantidades de andrógenos. Muchos médicos también consideran que este enfoque combinado es la manera más segura de comenzar el tratamiento hormonal, dado que evita la posible exacerbación que, en ocasiones, se produce en respuesta al tratamiento con agonistas de la LHRH. Parte de la investigación, aunque no toda, ha demostrado una diferencia de alrededor de seis meses en la supervivencia a largo plazo por el uso del bloqueo androgénico combinado; por lo tanto, algunos médicos prefieren administrar un tratamiento farmacológico combinado, mientras que otros pueden administrar la combinación en una etapa inicial del tratamiento, a fin de evitar la exacerbación.

Inhibidores de la CYP17. Si bien los testículos son los principales productores de andrógenos, otras células del cuerpo, incluidas las células cancerosas de la próstata, pueden, de todos modos, producir pequeñas cantidades, que pueden impulsar el crecimiento del cáncer. La abiraterona (Zytiga) es un fármaco que bloquea una enzima denominada CYP17 e impide que estas células produzcan determinadas hormonas, incluidos los andrógenos. La abiraterona, que es una pastilla que se toma todos los días con prednisona (diversas marcas comerciales), ha sido aprobada por la FDA como un tratamiento para el cáncer de próstata metastásico progresivo resistente a la castración con o sin quimioterapia previa con docetaxel. Los estudios de investigación han demostrado que la abiraterona aumentó la supervivencia para los hombres con este tipo de cáncer. La abiraterona puede provocar efectos secundarios graves, como presión arterial alta, niveles de potasio en sangre bajos y retención de líquidos. Otros efectos secundarios frecuentes incluyen debilidad, hinchazón o dolor en las articulaciones, hinchazón en las piernas o los pies, sofocos, diarrea, vómitos, dificultad para respirar y anemia.

La terapia hormonal provocará efectos secundarios que, generalmente, desaparecerán después de terminar el tratamiento hormonal, excepto en hombres que se hayan sometido a una orquiectomía. Los efectos secundarios generales de la terapia hormonal incluyen impotencia, pérdida del deseo sexual, sofoco con sudoración, ginecomastia (crecimiento del tejido mamario), depresión, aumento de peso, pérdida de la masa muscular y osteopenia u osteoporosis, que es el adelgazamiento de los huesos. Si bien los niveles de testosterona pueden recuperarse después de interrumpir la terapia hormonal, algunos hombres que se sometieron a la castración médica con agonistas de la LHRH durante muchos años pueden continuar teniendo efectos hormonales, aun si ya no toman estos fármacos.

Otro efecto secundario importante de la terapia hormonal es el riesgo de desarrollar síndrome metabólico. El síndrome metabólico es una serie de afecciones, como obesidad, niveles de colesterol en sangre altos y presión arterial alta, que aumentan el riesgo de que una persona tenga una enfermedad cardíaca, un accidente cerebrovascular y diabetes. Actualmente, no se conoce con certeza la frecuencia con la que esto se produce o el motivo exacto por el que se produce, pero está bastante claro que los pacientes que reciben una castración quirúrgica o médica con terapia hormonal tienen mayor riesgo de desarrollar síndrome metabólico. Este riesgo aumenta incluso si la castración médica es temporal. Obtenga más información sobre los síntomas de carencia hormonal y cómo manejarlos.

Los riesgos y los beneficios de la castración se deben analizar cuidadosamente con su médico. Para los hombres con cáncer de próstata metastásico, especialmente si está avanzado y provoca síntomas, la mayoría de los médicos consideran que los beneficios de la castración superan ampliamente los riesgos del síndrome metabólico.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para crecer y dividirse. Generalmente, la quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. La quimioterapia para el cáncer de próstata se administra a través de un conducto intravenoso (IV) colocado en una vena usando una aguja. Puede ayudar a los pacientes con cáncer de próstata avanzado o resistente a la castración. Un régimen de quimioterapia generalmente consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado.                                 

Se usan diversos fármacos estándares para el cáncer de próstata. En general, la quimioterapia estándar comienza con docetaxel combinado con un esteroide denominado prednisona. Se ha demostrado que esta combinación ayuda a que los hombres con cáncer de próstata avanzado vivan más en comparación con otro fármaco quimioterapéutico, mitoxantrona (Novantrone), que fue una de las primeras quimioterapias aprobadas para el cáncer de próstata metastásico resistente a la castración. En la actualidad, ya no se usa tanto la mitoxantrona; sin embargo, a veces se considera en situaciones específicas y es más útil para controlar el dolor provocado por el cáncer. La FDA también aprobó otro fármaco, cabazitaxel (Jevtana), en función de la investigación que demostró que este mejoró la supervivencia para pacientes cuya enfermedad progresó después de recibir docetaxel. Actualmente, se compara el cabazitaxel con el docetaxel en estudios clínicos, y están pendientes los resultados.

En general, los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la persona, del tipo de quimioterapia recibida, de la dosis usada y de la duración del tratamiento, pero pueden incluir fatiga; llagas en la boca y la garganta; diarrea, náuseas y vómitos; constipación; trastornos de la sangre; efectos en el sistema nervioso; cambios en el pensamiento y la memoria; problemas sexuales y reproductivos; pérdida del apetito; dolor y caída del cabello. Generalmente, los efectos secundarios de la quimioterapia desaparecen una vez finalizado el tratamiento. Sin embargo, algunos efectos secundarios pueden continuar, reaparecer o desarrollarse más adelante. Pregunte a su médico qué efectos secundarios puede experimentar, en función de su plan de tratamiento. Su equipo de atención de la salud trabajará con usted para manejar o prevenir muchos de estos efectos secundarios.

Obtenga más información sobre la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos usados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Terapia con vacunas

El sipuleucel-T (Provenge) es una inmunoterapia. La inmunoterapia está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Usa materiales producidos por el cuerpo o en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario.

El sipuleucel-T se adapta a cada paciente. Antes del tratamiento, se extrae sangre del paciente en un proceso denominado leucoforesis. Se separan células inmunitarias especiales de la sangre del paciente, se modifican en el laboratorio y luego se devuelven al paciente. En este momento, el sistema inmunitario del paciente puede reconocer y destruir las células cancerosas de la próstata. Es difícil determinar si este tratamiento está funcionando para el tratamiento del cáncer en un paciente específico, ya que no se ha demostrado que reduzca el tamaño del cáncer, que disminuya el nivel de PSA ni que evite que el cáncer empeore. Sin embargo, los resultados de estudios clínicos han demostrado que el tratamiento con sipuleucel-T puede aumentar la supervivencia en hombres con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración con pocos síntomas o ningún síntoma, en comparación con el tratamiento con una vacuna de placebo.

Obtenga más información sobre la inmunoterapia y las vacunas contra el cáncer (en inglés).

Cómo obtener atención de los síntomas y efectos secundarios

Con frecuencia, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar el cáncer, una parte importante de la atención del cáncer es el alivio de los síntomas y los efectos secundarios de una persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos pueden ayudar a una persona en cualquier estadio de la enfermedad. Con frecuencia, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, las pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos severos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los usados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía y radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Las opciones de atención médica de apoyo específicas usadas para ayudar a tratar los síntomas del cáncer de próstata en estadio tardío y mejorar la calidad de vida de un paciente incluyen las siguientes:

Estroncio y samario. Al administrarse mediante inyección, estas sustancias radiactivas son absorbidas cerca del área del dolor en los huesos. La radiación que se libera ayuda a aliviar el dolor, probablemente al provocar la reducción del tamaño del tumor en el hueso.

Radio-223. El dicloruro de radio-223 (Xofigo) es una sustancia radiactiva naturalmente atraída a las áreas con recambio óseo alto (áreas donde el hueso se destruye y se reemplaza con más frecuencia de lo normal). El radio-223 administra radiación directamente a los tumores detectados en el hueso y limita el daño provocado al tejido sano. De acuerdo con los resultados de un estudio clínico publicado en 2013, el tratamiento con radio-223 redujo las complicaciones relacionadas con los huesos y mejoró la supervivencia. Para obtener más información, consulte la siguiente sección sobre el cáncer de próstata resistente a la castración.

Fármacos modificadores de huesos. El cáncer de próstata que se ha diseminado al hueso o la terapia hormonal para el cáncer de próstata pueden debilitar los huesos de un paciente, y provocar dolor en los huesos y un mayor riesgo de rupturas conocidas como fracturas. Por lo tanto, los fármacos modificadores de huesos, como el denosumab (Prolia) y el ácido zoledrónico (Zometa), pueden administrarse a los hombres con diagnóstico de cáncer de próstata metastásico resistente a la castración, a fin de ayudar a reducir las complicaciones óseas, como dolor, fractura y necesidad de cirugía. Algunos hombres que toman terapia hormonal también pueden recibir un fármaco modificador de huesos con menor frecuencia y a una dosis menor, a fin de promover la salud ósea.

Una posible afección asociada con los fármacos modificadores de huesos es la osteonecrosis de la mandíbula. Es una afección poco frecuente, pero grave. Los síntomas de la osteonecrosis de la mandíbula incluyen dolor, hinchazón e infección de la mandíbula; dientes flojos; y huesos expuestos.

Antes de que el tratamiento comience, hable con su equipo de atención de la salud, incluido su dentista, sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de atención médica de apoyo. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención de la salud si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Cómo desarrollar un plan de tratamiento

Debido a que la mayoría de los casos de cáncer de próstata se detectan en las etapas iniciales cuando el cáncer está creciendo en forma lenta, usted generalmente no tiene que apurarse para tomar decisiones sobre el tratamiento. Durante este tiempo, es importante que hable con su médico sobre los riesgos y los beneficios de todas sus opciones de tratamiento, y sobre el momento en que debe comenzar el tratamiento. Este análisis también debe abordar el estado actual del cáncer, como si los niveles de PSA suben o se mantienen estables y si el cáncer se ha diseminado a los huesos, sus antecedentes de salud y cualquier otra afección médica que pueda tener. A pesar de que el (los) tratamiento(s) recomendado(s) para usted dependerá(n) de estos factores, hay algunos pasos generales para el tratamiento del cáncer de próstata.

Cáncer de próstata en etapa inicial

El cáncer de próstata en etapa inicial significa que se detectan células cancerosas solo en la próstata. Si el cáncer tiene una puntuación de Gleason de 6 o menos y un nivel de PSA inferior a 10, generalmente crece en forma muy lenta y pueden transcurrir varios años hasta que provoque algún síntoma u otros problemas de salud, si es que alguna vez lo hace. En consecuencia, puede recomendarse la vigilancia activa. En forma alternativa, se pueden sugerir la radioterapia (con haz externo o braquiterapia) o la cirugía en función de su edad y su estado de salud general. Los estudios clínicos que prueban nuevos tipos de tratamiento también pueden ser una opción.

Para los hombres con cáncer en etapa inicial que tenga una puntuación de Gleason más alta, el cáncer puede ser de crecimiento rápido; por ello, la prostatectomía radical y la radioterapia son, con frecuencia, adecuadas. Su médico tendrá en cuenta su edad y su estado de salud general antes de recomendar cualquiera de las dos o ambas como opción de tratamiento.

Cáncer de próstata localmente avanzado

Para algunos pacientes con un tumor más grande, es menos probable que los tratamientos locales solos, como cirugía y radioterapia, eliminen el cáncer. En este estadio, la prostatectomía radical no incluye la preservación del nervio y, con frecuencia, se realiza junto con la extirpación de los ganglios linfáticos pélvicos. Algunos hombres reciben terapia hormonal neoadyuvante, lo que significa que la terapia hormonal se administra antes de la cirugía, o reciben radioterapia (con haz externo y/o braquiterapia) después de esta. La investigación ha demostrado que la radioterapia adyuvante puede mejorar la supervivencia de hombres con cáncer de próstata localmente avanzado (enfermedad en estadio pT3) o de aquellos con márgenes positivos después de la prostatectomía. Tener márgenes positivos significa que se detectaron células cancerosas en el área de tejido que rodea a la próstata que se extirpó durante la cirugía.

Para los hombres que reciben radioterapia como su tratamiento principal, esta generalmente se combina con varios meses de terapia hormonal, si hay una mayor probabilidad de recurrencia en función del grado de la enfermedad, el nivel de PSA y/o la puntuación de Gleason. Para hombres de mayor edad con longevidad limitada y con un cáncer que no provoca síntomas, o para aquellos que tienen otra enfermedad más grave, se puede considerar la espera vigilante.

Cáncer de próstata metastásico

Si el cáncer se ha diseminado a otra ubicación en el cuerpo, se denomina cáncer metastásico. En este estadio, la cirugía para extirpar la próstata y los ganglios linfáticos pélvicos no puede eliminar el cáncer. En consecuencia, la mayoría de los hombres con cáncer de próstata metastásico reciben terapia hormonal, como se describe anteriormente. Obtenga más información sobre la terapia hormonal para el cáncer de próstata avanzado (en inglés).

Si el cáncer crece después de la terapia hormonal, hay diversos fármacos estándares que se pueden utilizar. Algunos pacientes también pueden recibir radioterapia con haz externo dirigida a un área de preocupación por el dolor u otros motivos. Los estudios clínicos también son una opción; por ello, los pacientes deben hablar con su médico sobre la participación en un estudio clínico.

Otra parte importante del tratamiento del cáncer de próstata metastásico es el alivio de los síntomas y los efectos secundarios de un paciente. Se puede usar cirugía (TURP) para manejar síntomas, como sangrado u obstrucción urinaria, mientras que se pueden usar fármacos modificadores de huesos, como el denosumab o el ácido zoledrónico, para fortalecer los huesos y reducir el riesgo de progresión del dolor y fracturas para los hombres con cáncer de próstata que se haya diseminado al hueso. La radioterapia intravenosa con estroncio y samario también ayuda a aliviar el dolor en los huesos, como se describe anteriormente.

Se aconseja a los pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este análisis puede incluir estudios clínicos.

Si bien no hay cura para el cáncer de próstata avanzado, con frecuencia, se puede tratar. Muchos hombres sobreviven su cáncer de próstata, incluso aquellos con enfermedad avanzada. Con frecuencia, el cáncer de próstata crece lentamente, y, en la actualidad, existen opciones de tratamiento eficaces que prolongan la vida aún más.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de soportar. Se aconseja a los pacientes y a sus familias que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención de la salud. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Cáncer de próstata resistente a la castración

El cáncer de próstata que ya no responde a la terapia hormonal, como los agonistas de la LHRH o los antiandrógenos, se considera resistente a la castración y puede ser difícil de tratar. Los médicos pueden recomendar quimioterapia, que se describe anteriormente, para pacientes con este tipo de cáncer de próstata, en especial, aquellos con dolor en los huesos o síntomas relacionados con el cáncer. Los estudios de investigación de los planes de tratamiento con quimioterapia que incluyen el fármaco docetaxel han demostrado que aumentan la supervivencia en algunos meses. El cabazitaxel puede usarse después de que el docetaxel deje de funcionar.

Para algunos pacientes que no tienen ningún síntoma de cáncer o que tienen muy pocos síntomas y que, generalmente, no han recibido quimioterapia, la terapia con vacunas con sipuleucel-T puede ser una opción. En 2010, la FDA aprobó el sipuleucel-T para hombres con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración con pocos síntomas o ningún síntoma, debido a que, en estudios de investigación, aumentó la supervivencia en alrededor de cuatro meses, en comparación con el placebo. Consulte arriba para obtener más información sobre la terapia con vacunas.

La FDA aprobó el tratamiento con el inhibidor de la CYP17 abiraterona, junto con la prednisona, para hombres con cáncer de próstata resistente a la castración que haya crecido o se haya diseminado en hombres con o sin quimioterapia previa con docetaxel. En forma similar, la enzalutamida está aprobada por la FDA para hombres con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración con o sin tratamiento previo con docetaxel.

En 2013, la FDA aprobó el dicloruro de radio-223 como un tratamiento para hombres con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración diseminado a los huesos, pero no a otros órganos. Se pretende que esta inyección mensual se administre a hombres cuyo cáncer se haya diseminado solo a los huesos y que ya hayan recibido tratamiento para reducir su nivel de testosterona. De acuerdo con un estudio en el que participaron 809 hombres con cáncer de próstata resistente a la castración diseminado a los huesos, pero no a otros órganos, los hombres que recibieron radio-223 vivieron un promedio de 14 meses, en comparación con un período ligeramente superior a los 11 meses para los hombres que recibieron la inyección de placebo.

Obtenga más información sobre el tratamiento del cáncer de próstata metastásico resistente a la castración (en inglés).

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” o NED (no evidence of disease).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que muchos sobrevivientes se preocupen o estén ansiosos por la reaparición del cáncer. Si bien hay tratamientos para ayudar a prevenir una recurrencia, como terapia hormonal y radioterapia, que se describen anteriormente, es importante que hable con su médico sobre la posibilidad de que reaparezca el cáncer. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que se sienta más preparado si efectivamente reaparece el cáncer. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

En general, después de la cirugía o la radioterapia, el nivel de PSA en la sangre, generalmente, disminuye. Si el nivel de PSA comienza a aumentar nuevamente, esto puede indicar la reaparición del cáncer. Si el cáncer reaparece después del tratamiento original, se denomina cáncer recurrente.

Cuando esto sucede, comenzará nuevamente un ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia, incluida la ubicación de la recurrencia. El cáncer puede reaparecer en la próstata (lo que se denomina recurrencia local), en los tejidos o en los ganglios linfáticos cerca de la próstata (una recurrencia regional), o en otra parte del cuerpo, como los huesos, los pulmones o el hígado (una recurrencia distante o metastásica). En ocasiones, el médico no puede detectar un tumor, a pesar de que el nivel de PSA haya aumentado. Esto se conoce como una recurrencia solo del PSA.

Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. La elección del plan de tratamiento se basa en el tipo de recurrencia y en el (los) tratamiento(s) que ya haya recibido, y puede incluir las terapias descritas anteriormente, como radioterapia, prostatectomía para hombres que inicialmente recibieron tratamiento con radioterapia, o terapia hormonal. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estudien nuevas formas de tratar este tipo de cáncer recurrente.

Los cuidados paliativos incluyen, generalmente, medicamentos para el dolor, radioterapia con haz externo, braquiterapia con estroncio o samario, u otros tratamientos para reducir el dolor en los huesos. Consulte arriba para obtener más información.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones, como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con su equipo de atención de la salud sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el tratamiento no es exitoso, la enfermedad puede denominarse cáncer avanzado o terminal.

Este diagnóstico es estresante y puede ser difícil hablar al respecto. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención de la salud, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención de la salud tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes del equipo tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los seis meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la última etapa de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarles a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección ayuda a explicar los estudios clínicos, que son estudios de investigación. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Acerca de los estudios clínicos, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Acerca de los estudios clínicos

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2014

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá más información sobre los estudios clínicos, que son la principal forma en que se prueban enfoques médicos nuevos para averiguar qué tan bien funcionan. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los médicos y científicos siempre están en la búsqueda de mejores métodos para tratar a los pacientes con cáncer de próstata. Para realizar avances científicos, los médicos desarrollan estudios de investigación, que se denominan estudios clínicos, en los que participan voluntarios. De hecho, cada fármaco aprobado por la FDA en la actualidad fue probado anteriormente en estudios clínicos.

Muchos estudios clínicos se centran en tratamientos nuevos y evalúan si estos son seguros, eficaces y posiblemente mejores que el tratamiento actual (estándar). Estos tipos de estudios evalúan fármacos nuevos, diferentes combinaciones de tratamientos existentes, enfoques nuevos de radioterapia o cirugía y métodos nuevos de tratamiento. Los pacientes que participan en estudios clínicos, con frecuencia, se encuentran entre los primeros en recibir tratamientos nuevos, antes de que estos estén a disposición del público general. Sin embargo, no hay garantía de que el tratamiento nuevo sea seguro, eficaz o mejor que un tratamiento estándar. Si no reciben el tratamiento nuevo en estudio, los pacientes recibirán, de todos modos, el tratamiento estándar actual.

También se realizan estudios clínicos que estudian nuevas formas de aliviar los síntomas y los efectos secundarios durante el tratamiento, y de manejar los efectos tardíos que pueden producirse después de este. Hable con su médico sobre los estudios clínicos en relación con los efectos secundarios. Además, se están realizando estudios sobre formas de prevenir la enfermedad.

Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos pacientes, un estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándares no son perfectos, los pacientes, con frecuencia, están dispuestos a enfrentar un mayor grado de incertidumbre asociado con un estudio clínico con la esperanza de obtener un mejor resultado. Otros pacientes se ofrecen como voluntarios para participar en los estudios clínicos porque saben que estos estudios son la única manera de lograr un progreso en el tratamiento del cáncer de próstata. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros hombres con cáncer de próstata.

En ocasiones, a las personas les preocupa que, al participar en un estudio clínico, no reciban tratamiento y, en su lugar, reciban un placebo o una “pastilla de azúcar”. El uso de placebo en estudios clínicos sobre el cáncer es raro. Cuando se usa un placebo en un estudio, se hace con el pleno conocimiento de los participantes. Encuentre más información sobre el uso de placebo en estudios clínicos sobre el cáncer (en inglés).

Para ingresar en un estudio clínico, los pacientes participan en un proceso conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe enumerar todas las opciones del paciente, de modo que la persona comprenda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe enumerar todos los riesgos del tratamiento nuevo, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requerirá de cada paciente para participar en el estudio clínico, incluidos la cantidad de visitas al médico, las pruebas, el programa de tratamiento y los costos que pueden tener que pagar.

Obtenga más información sobre temas específicos que están en estudio en relación con el cáncer de próstata en la sección Últimas investigaciones.

Los pacientes que participan en un estudio clínico pueden dejar de hacerlo en cualquier momento, por motivos personales o médicos. Estos pueden incluir el hecho de que el tratamiento nuevo no está funcionando o la presencia de efectos secundarios graves. Los estudios clínicos también son monitoreados cuidadosamente por expertos que están atentos a cualquier problema en cada estudio. Es importante que los pacientes que participan en un estudio clínico hablen con su médico y los investigadores sobre quiénes proporcionarán su tratamiento y atención durante el estudio clínico, después de su finalización y/o en caso de que el paciente decida retirarse del estudio clínico antes de que este finalice.

Cancer.Net ofrece una gran cantidad de información acerca de estudios clínicos sobre el cáncer en otras áreas del sitio web, incluidos una sección completa sobre estudios clínicos y lugares para buscar estudios clínicos sobre un tipo específico de cáncer.

La siguiente sección ayuda a explicar las áreas de investigación que se encuentran en curso en la actualidad sobre este tipo de cáncer. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Últimas investigaciones, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Últimas investigaciones

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2014

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre la investigación científica que se está realizando actualmente para aprender más sobre este tipo de cáncer y cómo tratarlo. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los médicos están trabajando para obtener más información sobre el cáncer de próstata, las formas de prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar la mejor atención a las personas con diagnóstico de esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes a través de estudios clínicos. Hable siempre con su médico sobre el diagnóstico y las opciones de tratamiento más adecuadas para usted.

Determinación de las causas del cáncer de próstata. Los investigadores continúan explorando el vínculo entre los factores nutrición y estilo de vida en el desarrollo del cáncer de próstata.

Detección temprana. Los investigadores están desarrollando una mejor prueba del PSA, ya sea una prueba más específica y precisa o una prueba totalmente diferente. Los investigadores también están desarrollando un análisis de orina para detectar una sustancia denominada gen 3 del cáncer de próstata (prostate cancer gene 3, PCA3), a fin de ayudar a detectar el cáncer de próstata. Dado que el PCA3 es producido por el cuerpo en cantidades más grandes cuando un hombre tiene cáncer de próstata, los médicos podrían usar el análisis para decidir si un hombre necesita una biopsia de próstata. Mediante mejores pruebas, se podría realizar la detección del cáncer de próstata en más hombres sanos, lo que permitiría detectar y tratar en forma temprana más casos de cáncer de próstata.

Técnicas quirúrgicas mejoradas. Mejores técnicas de cirugía con preservación de los nervios pueden disminuir el riesgo de efectos secundarios urinarios y sexuales en hombres que necesitan una prostatectomía radical.

Programas de radioterapia más breves. Mediante radioterapia con haz externo mejor y más precisa, los investigadores están explorando programas de tratamiento mucho más breves y convenientes. En lugar de 40 sesiones de tratamiento, los investigadores están evaluando 28, 12 o solo 5 tratamientos.

Ultrasonido focalizado de alta intensidad (high-intensity focused ultrasound, HIFU). Este procedimiento, que aún se está investigando en los Estados Unidos, usa una ecografía transrectal para calentar y destruir células cancerosas.

Otras pruebas que evalúan el éxito del tratamiento. La investigación continúa evaluando biomarcadores en la sangre, a fin de determinar la eficacia de un tratamiento o de evaluar mejor la respuesta del cáncer al tratamiento. Los análisis de sangre que miden las células tumorales circulantes (CTC) son una de esas pruebas. Las CTC son células que se han liberado del tumor.

Terapia mejorada para el cáncer de próstata avanzado. Los investigadores están explorando diferentes opciones de tratamiento para el cáncer de próstata avanzado, que incluyen fármacos dirigidos especiales, quimioterapia, terapia hormonal e inmunoterapia, a través de estudios clínicos.

Atención médica de apoyo. Se están realizando estudios clínicos para encontrar mejores formas de reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos del cáncer de próstata actuales, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

¿Desea obtener más información sobre las últimas investigaciones?

Si desea obtener información adicional sobre las últimas áreas de investigación del cáncer de próstata, explore estos temas relacionados que le llevarán fuera de esta guía:

  • Para encontrar estudios clínicos específicos para su diagnóstico, hable con su médico o busque en bases de datos de estudios clínicos en línea ahora mismo.

  • Revise las investigaciones (en inglés) que se anunciaron en las reuniones anuales y los simposios recientes de casos de cáncer genitourinario de la ASCO.

  • Visite el sitio web CancerProgress.Net de la ASCO para obtener información en inglés sobre el progreso histórico de la investigación para el cáncer de próstata. Tenga en cuenta que este enlace le llevará a un sitio web de la ASCO diferente.

La siguiente sección aborda cómo sobrellevar los síntomas de la enfermedad o los efectos secundarios de su tratamiento. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Cómo sobrellevar los efectos secundarios, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Cómo sobrellevar los efectos secundarios

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2014

EN ESTA PÁGINA: Encontrará más información sobre los pasos que debe seguir para ayudarle a sobrellevar los efectos secundarios físicos, sociales y emocionales. Esta página incluye varios enlaces que le llevarán fuera de esta guía a otras secciones de este sitio web. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

El temor a los efectos secundarios del tratamiento (en  inglés) es frecuente después de un diagnóstico de cáncer, pero puede ayudarle saber que la prevención y el control de los efectos secundarios es uno de los principales objetivos de su equipo de atención de la salud. Esto se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo y es una parte importante del plan de tratamiento general, independientemente del estadio de la enfermedad.

Los efectos secundarios frecuentes de cada opción de tratamiento para el cáncer de próstata se describen en detalle en la sección Opciones de tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y de los diferentes tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos. Los efectos secundarios dependen de diversos factores, incluidos el estadio del cáncer, la duración y la dosificación del (de los) tratamiento(s), y su estado de salud general.

Antes de que el tratamiento comience, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de cada tipo de tratamiento que recibirá. Pregunte qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten, cuándo es probable que se produzcan y qué se puede hacer para prevenirlos o aliviarlos. Este análisis debe incluir posibles efectos secundarios relacionados con su fertilidad (en inglés), función sexual (en inglés) y función de la vejiga. Asimismo, pregunte el nivel de cuidado que usted puede necesitar durante el tratamiento y la recuperación, dado que los familiares y los amigos, con frecuencia, desempeñan un papel importante en la atención de una persona con cáncer de próstata. Obtenga más información sobre el cuidado.

Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos emocionales y sociales. Se aconseja a los pacientes y sus familiares que compartan sus sentimientos con un integrante del equipo de atención de la salud, quien puede ayudar con las estrategias para sobrellevar el cáncer, incluidas las preocupaciones sobre cómo afrontar el costo de la atención del cáncer.

Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar al equipo de atención de la salud sobre los efectos secundarios que experimente, aun cuando crea que no son graves. En ocasiones, los efectos secundarios pueden durar más allá del período de tratamiento, lo que se denomina efecto secundario a largo plazo. Un efecto secundario que se produce meses o años después del tratamiento se denomina efecto tardío. El tratamiento de ambos tipos de efectos es una parte importante de la atención para sobrevivientes. Obtenga más información leyendo la sección Después del tratamiento o hablando con su médico.

La siguiente sección ayuda a explicar las pruebas y los controles médicos que se requieren después de finalizar el tratamiento del cáncer. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Después del tratamiento, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Después del tratamiento

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EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre su atención médica después de finalizar el tratamiento del cáncer y la importancia de este tipo de atención de seguimiento. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Después de finalizado el tratamiento para el cáncer de próstata, hable con su médico sobre el desarrollo de un plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos regulares y/o pruebas médicas para monitorear su recuperación durante los próximos meses y años.

La ASCO ofrece formularios de resumen del tratamiento del cáncer (en inglés) para ayudarle a llevar un registro del tratamiento del cáncer que usted recibió y desarrollar un plan de atención para sobrevivientes al finalizar el tratamiento.

Se aconseja a los hombres en recuperación de un cáncer de próstata que sigan pautas establecidas para una buena salud, como mantener un peso saludable, no fumar, mantener una alimentación equilibrada y realizarse pruebas recomendadas de detección del cáncer. Hable con su médico para desarrollar un plan que mejor se adapte a sus necesidades. La actividad física moderada puede ayudarle a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su médico puede ayudarle a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su nivel físico. Obtenga más información sobre los próximos pasos que deben seguirse en la supervivencia, que incluye cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.

Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el cáncer, incluidos temas importantes para los hombres con cáncer de próstata, como la imagen personal y el cáncer (en inglés), la fertilidad y el tratamiento del cáncer (en inglés), la salud sexual (en inglés) y el diálogo con su cónyuge o pareja.

La siguiente sección proporciona una lista de preguntas que podría querer hacer. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Preguntas para hacer al médico, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.

Cáncer de próstata - Preguntas para hacerle al médico

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/2014

EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunas preguntas para hacer a su médico o a otros integrantes de su equipo de atención de la salud, que le ayudarán a comprender mejor su diagnóstico, plan de tratamiento y atención general. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Hablar con frecuencia con el médico (en inglés) es importante para tomar decisiones informadas respecto de su atención de la salud. Las preguntas que aquí se sugieren son un punto de partida para ayudarle a obtener más información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. También se aconseja que haga preguntas adicionales que sean importantes para usted. Le recomendamos que imprima esta lista y que la lleve a su próxima cita o que descargue la aplicación móvil gratuita de Cancer.Net, a fin de obtener una lista electrónica y otras herramientas interactivas para manejar su atención.

Antes del diagnóstico: reducción del riesgo y detección

  • ¿Qué tipo de programa de detección del cáncer de próstata me recomienda, en función de mi perfil médico individual y mis antecedentes familiares?

  • ¿Hay algún cambio que pueda hacer en mi alimentación que me ayude a disminuir el riesgo de cáncer de próstata?

Después del diagnóstico de cáncer de próstata

  • ¿Qué tipo de cáncer de próstata tengo y qué tan agresivo es?

  • ¿En qué estadio está mi cáncer de próstata y qué significa?

  • ¿En qué consiste la puntuación de Gleason de mi cáncer de próstata? ¿Qué significa esto?

  • ¿Me puede explicar mi informe de patología (resultados de los análisis de laboratorio)?

  • ¿Qué experiencia tiene en el tratamiento de este tipo de cáncer?

  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?

  • ¿En qué estudios clínicos puedo participar? ¿Dónde están ubicados y cómo averiguo más sobre ellos?

  • ¿Qué plan de tratamiento me recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuál es el objetivo de cada tratamiento? ¿Sirve para eliminar el cáncer, ayudar a que me sienta mejor o ambas cosas?

  • ¿Quiénes integrarán mi equipo de atención de la salud y qué función cumple cada integrante?

  • ¿Quién se encargará de coordinar mi tratamiento general y la atención de seguimiento?

  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de cada opción de tratamiento, tanto a corto como a largo plazo?

  • ¿Cómo afectará este tratamiento mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿Tendré dificultades para controlar la función de la vejiga o intestinal después del tratamiento?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi vida sexual? De ser así, ¿cómo y durante cuánto tiempo?

  • ¿Podría este tratamiento afectar mi capacidad de tener hijos? De ser así, ¿debo hablar con un especialista en fertilidad antes de que comience el tratamiento del cáncer? ¿Debo considerar usar un banco de esperma?

  • ¿Qué tipo de recuperación debería esperar después del tratamiento?

  • ¿Qué pruebas de atención de seguimiento necesitaré y con qué frecuencia?

  • Si me preocupa cómo afrontar los costos relacionados con la atención del cáncer, ¿quién me puede ayudar con estas preocupaciones?

  • ¿Qué servicios de apoyo tengo a mi disposición? ¿Y a disposición de mi familia?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o problemas?

La siguiente sección ofrece algunos otros recursos que pueden ser útiles para usted. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Recursos adicionales, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía. 

Cáncer de próstata - Recursos adicionales

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará algunos enlaces útiles a otras áreas de Cancer.Net que proporcionan información sobre la atención y el tratamiento del cáncer. Esta es la página final de la Guía para el cáncer de próstata de Cancer.Net. Para regresar y revisar otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Cancer.Net incluye muchas otras secciones sobre los aspectos médicos y emocionales del cáncer, tanto para la persona con el diagnóstico como para los familiares y los amigos. Este sitio web pretende ser un recurso para usted y sus seres queridos desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y después de este. A continuación, presentamos algunas secciones que pueden ayudarle a empezar a explorar el resto de Cancer.Net:

Este es el final de la Guía para el cáncer de próstata de Cancer.Net. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar otra sección a fin de continuar leyendo esta guía.