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Cáncer de vesícula biliar

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 3/2013
Diagnóstico

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EN ESTA PÁGINA: Encontrará una lista de las pruebas, procedimientos y estudios comunes que los médicos pueden utilizar para averiguar cuál es el problema e identificar su causa. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si ha hecho metástasis (se ha diseminado). Algunas pruebas también pueden determinar qué tratamientos pueden ser los más eficaces. En la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es el único método que permite formular un diagnóstico definitivo de cáncer. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas por imágenes se pueden utilizar para averiguar si el cáncer se ha diseminado. Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer, y no todas las pruebas mencionadas se utilizarán para todas las personas. Es posible que su médico considere estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y afección médica
  • Tipo de cáncer que se sospecha
  • Signos y síntomas
  • Resultados de pruebas anteriores

Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de vesícula biliar:

Biopsia (en inglés). Una biopsia es la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo la biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. La muestra extraída en la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades).

Hay varias maneras de obtener una muestra de tejido: durante una cirugía; con una técnica quirúrgica mínimamente invasiva conocida como laparoscopia (consulte a continuación); o por aspiración con aguja fina o aspiración con aguja gruesa (biopsia profunda), que se realiza con un estudio por tomografía computarizada (TC o TAC) o un ultrasonido para guiar la colocación de la aguja. En algunos casos, para hacer la biopsia se inserta un endoscopio (un tubo delgado, flexible e iluminado; en inglés) en la boca, que pasa por el estómago hasta llegar a la primera parte del intestino. Se puede pasar una herramienta desde el endoscopio a través de la pared intestinal para extraer una muestra de tejido.

Colangiopancreatografía endoscópica retrógrada (endoscopic retrograde cholangiopancreatography, ERCP; en inglés). Esta prueba le permite al médico observar el interior del cuerpo. Se administra al paciente un sedante suave, y el médico inserta un endoscopio a través de la boca, que desciende por el esófago y penetra en el estómago y el intestino delgado. Se pasa un tubo pequeño o catéter a través del endoscopio y hasta el interior de los conductos biliares. Se inyecta una tinción en los conductos, y el médico toma radiografías que pueden mostrar la presencia de un tumor en el área de alrededor de los conductos biliares. Se puede colocar una endoprótesis o “stent” de plástico o metal en el conducto colédoco obstruido durante la ERCP, para aliviar cualquier rastro de ictericia. Un gastroenterólogo con experiencia (médico especialista en el funcionamiento y los trastornos del tracto gastrointestinal) es quien debe realizar este procedimiento. Este procedimiento se usa con mayor frecuencia para detectar el cáncer de los conductos biliares (en inglés) que el cáncer de vesícula biliar, pero también puede emplearse si el cáncer de vesícula biliar se disemina y obstruye los conductos biliares.

Radiografía. Una radiografía es un modo de crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación. Es probable que el paciente deba ingerir bario, que recubre el sistema digestivo, para mejorar la imagen de las radiografías (se llama ingestión de bario).

Colangiografía percutánea. Para realizar este procedimiento, se inserta una aguja delgada a través de la piel y hacia el área de la vesícula. Se inyecta un medio de contraste a través de la aguja, de manera que en las radiografías aparecerá una imagen clara. Al observar las radiografías, el médico estará en condiciones de ver si hay un tumor en la vesícula. Con mayor frecuencia, una colangiografía aporta imágenes de los conductos biliares y quizás no muestre un tumor en la vesícula. Sin embargo, el procedimiento es excelente para detectar el sitio de un conducto biliar obstruido.

Laparoscopia (en inglés). La laparoscopia utiliza un endoscopio para observar la vesícula y otros órganos internos. El tubo se inserta a través de una pequeña incisión en el abdomen.

Análisis de sangre. El médico puede extraer muestras de sangre para controlar los niveles anormales de bilirrubina y otras sustancias. La bilirrubina es una sustancia química que puede alcanzar niveles altos en las personas con cáncer de vesícula biliar, debido a la obstrucción del conducto colédoco por un tumor.

Tomografía computarizada (TC; en inglés). Una tomografía computarizada (computed tomography, CT) o tomografía axial computarizada (computed axial tomography, CAT) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. Una tomografía computarizada (TC) también se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. A veces, se inyecta un medio de contraste (un tinte especial) en una vena del paciente o se administra por vía oral (por la boca) para obtener mejores detalles.

Resonancia magnética (MRI; en inglés). Este estudio utiliza campos magnéticos, no rayos x, para producir imágenes detalladas del cuerpo y puede utilizarse para saber si el cáncer se ha diseminado fuera de la vesícula. Se puede inyectar un medio de contraste en una vena del paciente o administrarse por vía oral (por la boca) para crear una imagen más clara.

Ultrasonido (en inglés). El ultrasonido utiliza ondas de sonido para crear una imagen de los órganos internos. Los tumores generan ecos de las ondas de sonido que son diferentes a los producidos por el tejido normal, de manera que cuando las ondas rebotan en la computadora y se transforman en imágenes, el médico puede localizar una masa dentro del cuerpo.

Tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET; en inglés). La PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva. Esta sustancia es absorbida principalmente por los órganos y los tejidos que más energía utilizan. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radiactiva. Luego, un escáner detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo.

Después de que se realicen estas pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudarán a que el médico lo describa, lo que se conoce como estadificación.

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