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Cáncer laríngeo e hipofaríngeo

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 1/2013
Después del tratamiento

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EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento para el cáncer y la importancia de este tipo de atención de seguimiento. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Después de finalizado el tratamiento para el cáncer laríngeo o hipofaríngeo, hable con su médico para elaborar el plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos o pruebas médicas para supervisar su recuperación durante los próximos meses y años. ASCO ofrece formularios del resumen del tratamiento del cáncer (en inglés) para ayudarlo a llevar un registro del tratamiento del cáncer y desarrollar un plan de cuidados para supervivientes al finalizar el tratamiento.

Los pacientes que se recuperan de un cáncer laríngeo o hipofaríngeo deben realizarse exámenes médicos y odontológicos regulares de seguimiento para controlar que no haya signos de recurrencia o de segundo cáncer primario (un nuevo tipo de cáncer en otro lugar del cuerpo) y para tratar cualquier efecto secundario tardío o a largo plazo derivado del tratamiento del cáncer.

Un protocolo común de seguimiento para las personas después de un tratamiento de estos tipos de cáncer es realizar un control cada dos meses durante el primer año, cada cuatro meses durante el segundo año, cada seis meses durante el tercer año y, a partir de entonces, una vez al año. Los exámenes y pruebas de diagnóstico se pueden repetir para detectar recurrencias o documentar la evolución del tratamiento en curso. Si se le administró radioterapia, la persona debe someterse a controles de tiroides regularmente. Si la persona consume tabaco, es importante que la supervisen para detectar posibles cánceres secundarios de pulmón, esófago, y cabeza y cuello, aunque no tenga una recurrencia del cáncer inicial. La participación en estudios clínicos donde se investigan nuevas formas de prevenir estas enfermedades también puede ser una opción.

La rehabilitación es una parte importante de la atención de seguimiento después de un tratamiento contra el cáncer de cabeza y cuello. No obstante, las personas se deben reunir con todos los especialistas en rehabilitación antes de comenzar su tratamiento de cáncer de cabeza y cuello. Después del tratamiento, las personas pueden recibir fisioterapia para mantener el rango de movimiento, y terapia del habla para recuperar la capacidad, por ejemplo, de hablar y tragar. Cuando el tratamiento del cáncer altera la deglución, a menudo se pueden diseñar planes de ejercicio para fortalecer y mantener la capacidad de comer y tragar. Es importante que los patólogos del habla y otros integrantes del equipo de atención médica realicen una evaluación temprana de las personas para comenzar con programas específicos de tratamiento y evitar problemas posteriores. También puede recomendarse atención médica de apoyo para controlar los síntomas y mantener la nutrición durante el tratamiento. Algunas personas quizás necesiten aprender nuevas maneras de comer o preparar alimentos.

A veces la rehabilitación requiere que se desarrolle una nueva voz. Después de una laringectomía total, algunos pueden aprender a utilizar el esófago para producir sonido; este proceso se conoce como habla esofágica. Otros utilizan un dispositivo electrónico a batería llamado electrolaringe que produce vibración que se transmite a través de los tejidos del cuello o se envía a la boca a través de un tubo plástico para la producción del habla. Un tercer método de rehabilitación de la voz, denominado voz traqueoesofágica (TE), se utiliza con muchas personas que han sufrido una laringectomía. El habla con voz traqueoesofágica es similar al habla laríngea normal porque utiliza aire de los pulmones para impulsar la producción del habla, de la misma forma que antes de la laringectomía. Una pequeña prótesis desmontable (dispositivo artificial) ubicada dentro del estoma permite que el aire de los pulmones ingrese en el esófago para producir sonidos. Luego, el sonido pasa a la boca para hablar.

Las personas pueden cambiar su aspecto, sentirse cansadas o no estar en condiciones de hablar o comer como solían hacerlo antes del tratamiento. Los pacientes que sufren una traqueotomía deben aprender a cuidar el estoma y mantenerlo limpio. Algunas personas pueden experimentar depresión. El equipo de cuidados médicos puede ayudar a que las personas se adapten y se pongan en contacto con los servicios de apoyo físico y emocional.

También se aconseja a las personas en recuperación de un cáncer laríngeo o hipofaríngeo que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable, no fumar, mantener una alimentación equilibrada y realizarse las pruebas de detección para el cáncer recomendados. Consulte a su médico a fin de elaborar el mejor plan para sus necesidades. El ejercicio físico moderado puede ayudarle a recobrar las fuerzas y la energía. Su médico puede ayudarle a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre los próximos pasos a seguir en la supervivencia, entre ellos, cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.

Para continuar leyendo esta guía, seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para obtener una lista de preguntas que usted puede hacerle a su médico. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar una sección.

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