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Leucemia - linfoblástica aguda - ALL - infantil

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 11/2012
Tratamiento

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Los siguientes términos se utilizan para describir el estadio de la enfermedad en niños con ALL:

ALL no tratada. El niño aún no ha recibido tratamiento.

ALL en remisión. Hay niveles normales de glóbulos blancos y otras células sanguíneas después del tratamiento. Los exámenes físicos, los hemogramas y la aspiración de médula ósea no muestran una leucemia detectable. La remisión es la ausencia de signos o síntomas de leucemia. Sin embargo, es muy importante continuar con el tratamiento aunque el niño esté en remisión para evitar que la leucemia vuelva a aparecer.

ALL recurrente. La ALL recurrente es la leucemia que vuelve a aparecer después de que el niño ha tenido un período de remisión. La leucemia puede reaparecer en la médula ósea, el líquido cefalorraquídeo, los testículos (niños) o, con menos frecuencia, en otras partes del cuerpo.

ALL refractaria. La leucemia no entró en remisión, pese al tratamiento de inducción de remisión (consulte más abajo).

Panorama general del tratamiento

En general, el cáncer en los niños es poco frecuente, de modo que puede resultar difícil para los médicos planificar tratamientos a menos que sepan cuál fue el más eficaz en otros niños. Por este motivo, más del 60 % de los niños con cáncer reciben tratamiento como parte de un estudio clínico. Los estudios clínicos son estudios de investigación que comparan tratamientos estándar (los mejores tratamientos disponibles comprobados) con tratamientos más recientes que podrían ser más eficaces. La investigación de nuevos tratamientos implica la supervisión minuciosa mediante el uso de métodos científicos y el seguimiento cuidadoso de todos los participantes para evaluar su salud y la evolución.

Para beneficiarse de estos tratamientos más nuevos, todos los niños con cáncer deberían recibir tratamiento en un centro oncológico especializado. Los médicos de estos centros poseen vasta experiencia en el tratamiento de niños con cáncer y tienen acceso a las últimas investigaciones. Al médico que se especializa en el tratamiento de niños con cáncer se le conoce como oncólogo pediátrico. En muchos casos, un equipo de médicos trabaja con el niño y su familia para ofrecerle cuidados, esto se conoce como equipo multidisciplinario (en inglés). Los centros oncológicos pediátricos a menudo cuentan con servicios adicionales de apoyo para los niños y sus familias, como especialistas en apoyo al niño enfermo, nutricionistas, trabajadores sociales y consejeros. También puede haber actividades y programas especiales disponibles para ayudar a su hijo y a los familiares a sobrellevar la situación.

A continuación, se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para la ALL infantil. Se usan tres tipos de tratamientos para la ALL infantil: quimioterapia, radioterapia y trasplante de médula ósea/células madre. En algunos casos, estos tratamientos se usan en combinación. Las opciones y recomendaciones en cuanto a los tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, la clasificación de la ALL, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Obtenga más información sobre tomar decisiones respecto del tratamiento (en inglés).

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad de proliferar y dividirse. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. El profesional que administra este tratamiento es un oncólogo o hematólogo pediátrico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer en niños con medicamentos. Un régimen (plan) de quimioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran fármacos en un plazo de tiempo determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

La quimioterapia es el tratamiento primario para la ALL. Puede administrarse por la boca (vía oral) o inyectarse en una vena o músculo, o en el líquido cefalorraquídeo (LCR). Por lo general, se lleva a cabo en cuatro fases:

La terapia de inducción de remisión consiste en usar quimioterapia para matar todas las células de leucemia posibles que pueden hacer que el cáncer entre en remisión.

La terapia dirigida al sistema nervioso central mata las células de leucemia del sistema nervioso central e impide la diseminación del cáncer hacia el líquido cefalorraquídeo.

El tratamiento de consolidación comienza cuando la leucemia del niño entra en remisión. Para matar la mayoría de las células de leucemia remanentes, se usan dosis más altas de quimioterapia o fármacos no utilizados durante el tratamiento anterior.

El tratamiento de continuación o mantenimiento dura dos o tres años y su objetivo es eliminar las células de leucemia remanentes (residuales).

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir efectos secundarios a corto plazo, como la caída del cabello, la fatiga, la pérdida del apetito, las náuseas y los vómitos, la diarrea y la disfunción hepática y renal. Si en la quimioterapia del niño se utiliza un fármaco llamado vincristina (Oncovin, Vincasar), puede experimentar debilidad muscular y neuralgia. Estos efectos secundarios, por lo general, suelen desaparecer una vez finalizado el tratamiento. Otros efectos secundarios relacionados con la quimioterapia que pueden durar más tiempo o presentarse después del tratamiento incluyen problemas óseos, articulares y de aprendizaje. La gravedad de los efectos secundarios depende del tipo y la cantidad de fármaco que se administra, así como de la cantidad de tiempo que el niño lo recibe. Los efectos secundarios que cada niño experimente también pueden estar influenciados por otros factores, entre ellos, diferencias genéticas en la forma en que el cuerpo procesa los fármacos, la edad del niño o adolescente al momento del diagnóstico, y el estado general de salud y bienestar del paciente.

Obtenga más información sobre la quimioterapia y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron a su hijo, qué objetivo tienen y cuáles son los posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre los medicamentos que le recetaron a su hijo en las bases de datos de fármacos en las que se puede realizar búsquedas (en inglés).

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X de alta potencia u otras partículas para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se conoce como radioncólogo. El tipo de tratamiento de radiación más frecuente se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Por lo general, un régimen (plan) de radioterapia consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un plazo determinado.

La radioterapia para la ALL generalmente se usa solo cuando la leucemia se ha diseminado al cerebro, al líquido cefalorraquídeo o a los testículos (en niños), o en enfermedad de alto riesgo para ayudar a prevenir la diseminación de la leucemia al líquido cefalorraquídeo. La radioterapia se utiliza con más frecuencia para pacientes con leucemia de células T.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir caída del cabello, fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen poco tiempo después de finalizado el tratamiento. Sin embargo, es posible que existan efectos secundarios a largo plazo por la radioterapia en el cerebro y el cuerpo, entre ellos, problemas hormonales que afectan el crecimiento y el metabolismo, problemas de aprendizaje y un mayor riesgo de padecer un segundo cáncer, como un tumor cerebral. También pueden presentarse casos de cáncer de piel (en inglés), de las glándulas salivales (en inglés) y de la tiroides (en inglés) después de un tratamiento para la ALL (consulte Después del tratamiento). Obtenga más información sobre la radioterapia.

Trasplante de médula ósea/células madre

El trasplante de células madre casi siempre se usa como tratamiento de la ALL recurrente o refractaria. Con muy poca frecuencia, se podría recomendar un trasplante como parte de la terapia inicial cuando la leucemia está asociada con características de muy alto riesgo. Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea enferma se reemplaza por células altamente especializadas, llamadas células madre hematopoyéticas. Las células madre hematopoyéticas se encuentran tanto en el torrente sanguíneo como en la médula ósea. Hoy en día, a este procedimiento se le denomina con más frecuencia trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque en realidad lo que se trasplanta son las células madre sanguíneas y no el tejido de la médula ósea.

Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente y sus familiares sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de cáncer, los resultados de los tratamientos previos, la edad y el estado de salud general del paciente.

Existen dos tipos de trasplante de células madre, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: alogénico (ALLO o alotrasplante) y autólogo (AUTO).

En ambos tipos, el objetivo del trasplante es prevenir que vuelvan a aparecer células cancerosas en la médula, en la sangre y otras partes del cuerpo. Durante el trasplante, la médula del paciente se reemplaza con células madre sanas de otro origen. En la mayoría de los trasplantes de células madre, el paciente recibe tratamiento con dosis altas de quimioterapia o radioterapia para destruir la mayor cantidad posible de células cancerosas. Obtenga más información sobre el trasplante de células madre y de médula ósea.

Cuidados paliativos/atención de apoyo

Con frecuencia, la leucemia y su tratamiento causan efectos secundarios. Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar la enfermedad, un aspecto importante del cuidado es aliviar los síntomas y los efectos secundarios del niño. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye apoyar al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos pueden ayudar a un niño en cualquier estadio de la enfermedad. A menudo, los niños reciben tratamiento contra la leucemia y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos, a menudo, tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con el equipo de atención médica de su hijo sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de atención de apoyo. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si su hijo está experimentando un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre cuidados paliativos.

ALL recurrente

La remisión se produce cuando la leucemia no puede ser detectada en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que muchas familias sientan preocupación o ansiedad por el hecho de que la leucemia pueda volver a aparecer. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con el médico de su hijo sobre la posibilidad de que la enfermedad regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, la leucemia regresa. Obtenga más información sobre cómo afrontar el miedo a la recurrencia (en inglés).

Si la ALL vuelve a aparecer, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Después de realizados los estudios, usted y el médico de su hijo hablarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente (como la quimioterapia, la radioterapia o el trasplante de células madre), pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren de otra manera. El médico de su hijo también puede sugerir estudios clínicos que estén evaluando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Al igual que para los pacientes con diagnóstico reciente, los estudios clínicos suelen ofrecer la mejor probabilidad de cura.

Si la ALL vuelve a aparecer, el tratamiento depende de muchos factores, entre ellos, el tipo de tratamiento que el niño recibió en un principio, el tiempo transcurrido entre el diagnóstico inicial y la recurrencia y si se encuentran células de leucemia en la médula ósea, el LCR, los testículos o en más de uno de estos sitios al momento de la recurrencia.

Si la ALL reaparece, los pacientes y sus familias a menudo sienten emociones tales como incredulidad o temor. Es recomendable que las familias hablen con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y soliciten servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo enfrentarse a la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Si bien el tratamiento es exitoso para la mayoría de los niños con cáncer, a veces no lo es. Si la leucemia de un niño no se puede curar o controlar, esto se denomina leucemia avanzada o terminal. Este diagnóstico es estresante y puede ser difícil hablar al respecto. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y honestas con el médico de su hijo y el equipo de atención médica, a fin de expresar los sentimientos, las preferencias y las inquietudes de sus familiares. La función del equipo de atención médica es ayudar y muchos de sus integrantes tienen habilidades, experiencia y conocimientos especiales para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares.

Se les pide a los padres o tutores que piensen sobre el lugar en donde el niño se sentirá más cómodo: en el hogar, en un ambiente parecido al hogar en otra parte, en el hospital o en un centro para enfermos terminales (en inglés). El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Algunos niños pueden ser más felices si pueden hacer arreglos para asistir a la escuela tiempo parcial o continuar realizando otras actividades y teniendo conexiones sociales. El equipo de atención médica del niño puede ayudar a los padres o a los tutores a decidir el nivel adecuado de actividad. Asegurarse de que un niño esté físicamente cómodo y que no sienta dolor es una parte muy importante de los cuidados en la etapa final de la vida. Obtenga más información sobre cómo cuidar a un niño con enfermedad terminal (en inglés) y la planificación de la atención avanzada para tratar el cáncer.

La muerte de un niño es una gran tragedia y los familiares pueden necesitar apoyo para sobrellevar la pérdida. Los centros de cáncer pediátrico suelen contar con personal profesional y grupos de apoyo para ayudar en el proceso del duelo. Obtenga más información sobre el duelo por la pérdida de un hijo (en inglés).

Obtenga más información sobre los términos frecuentes utilizados durante el tratamiento del cáncer.

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