Oncologist-approved cancer information from the American Society of Clinical Oncology
Printer Friendly
Download PDF

Leucemia - mieloide crónica - CML - en adultos

Opciones de tratamiento

Languages

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información acerca de los distintos métodos que los médicos utilizan para tratar a las personas con CML. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos comprobados disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar un nuevo tratamiento, a fin de comprobar que sea seguro, eficaz y, posiblemente, mejor que el tratamiento estándar. Su médico puede ayudarlo a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos e Investigaciones actuales.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés).

A continuación se presentan las descripciones de las opciones de tratamiento más frecuentes para la CML, junto con información sobre la determinación de la efectividad del tratamiento y las recomendaciones frecuentes de tratamiento detalladas por fase de la enfermedad. Los tratamientos para la CML han mejorado en gran medida en los últimos 12 años, al cambiar totalmente la manera en que el tratamiento se administra y ayudó a muchos pacientes a vivir más tiempo.

Las opciones y recomendaciones en cuanto a tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, la fase de la enfermedad, los efectos secundarios posibles, así como también las preferencias del paciente y su estado de salud general. Tómese el tiempo para conocer sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas si tiene dudas sobre cosas que no están claras. Además, hable acerca de los objetivos de cada tratamiento con su médico y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que ataca a las proteínas o los genes específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen a la proliferación y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea la proliferación y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células normales. Para la CML, la terapia dirigida es administrada por un oncólogo clínico, que es un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos, o un hematólogo, que es un médico que se especializa en el tratamiento de los trastornos de la sangre.

Estudios recientes demuestran que no todos los tipos de cáncer tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, su médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en su leucemia. Como resultado, los médicos pueden encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre blancos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre tratamientos dirigidos.

Para la CML, el blanco es la única proteína denominada enzima tirosina cinasa BCR-ABL. Existen cinco fármacos que se usan actualmente dirigidos a las enzimas tirosina cinasas para la CML, que se denominan inhibidores de la tirosina cinasa (tyrosine kinase inhibitors, TKI): imatinib (Gleevec), dasatinib (Sprycel) y nilotinib (Tasigna), bosutinib (Bosulif) y ponatinib (Iclusig). Los cinco fármacos pueden impedir el funcionamiento de la enzima BCR-ABL, lo que hace que las células de la CML mueran rápidamente. Estos fármacos se describen con más detalle a continuación.

Es importante destacar que los hombres y las mujeres que reciben TKI deben evitar concebir hijos o quedar embarazadas mientras reciben los fármacos debido al riesgo para el niño en desarrollo. Para encontrar el mejor tratamiento, los pacientes deben hablar con sus médicos sobre los riesgos y beneficios de estos fármacos, incluidos los efectos secundarios posibles, y cómo se pueden manejar. Si un paciente experimenta demasiados efectos secundarios, se puede usar otro TKI.

Imatinib. El imatinib fue la primera terapia dirigida aprobada (en 2001) por la Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. para la CML. Se administra en forma de comprimidos una o dos veces al día y causa menos efectos secundarios que la quimioterapia (consulte a continuación) usada para tratar la CML en el pasado. Casi todos los pacientes con CML en fase crónica experimentan un retorno a la normalidad de sus recuentos sanguíneos y una reducción del tamaño del bazo después de recibir este fármaco. Lo más importante es que del 80 % al 90 % de los pacientes con un diagnóstico reciente de CML en fase crónica que reciben imatinib ya no tienen niveles detectables de células con el cromosoma Filadelfia. El imatinib también se puede usar para tratar a algunos adultos con otros tipos de cáncer, como leucemia linfoblástica aguda (acute lymphoblastic leukemia, ALL) con presencia del cromosoma Filadelfia.

La tasa de recurrencia para los pacientes cuya CML responde completamente al imatinib es muy baja y los pacientes con poca cantidad de células restantes con el cromosoma Filadelfia permanecerán en la fase crónica más tiempo tomando imatinib del que podrían estar con los tratamientos anteriores. Aunque es demasiado pronto para saber cuánto tiempo durarán estas respuestas o si los pacientes se curarán con este solo medicamento, hay muchos pacientes que fueron tratados con imatinib desde los primeros estudios clínicos en 1999, que aún no tienen células detectables con el cromosoma Filadelfia.

Los efectos secundarios del imatinib son leves pero pueden incluir náuseas leves (muy poco frecuentes cuando el imatinib se toma con alimentos), cambios en los recuentos sanguíneos, retención de líquido, hinchazón alrededor de los ojos, cansancio y calambres musculares.

Dasatinib. En 2010, dasatinib fue aprobado por la FDA como un tratamiento inicial para pacientes con un diagnóstico reciente de CML en fase crónica. El dasatinib es un comprimido que se puede tomar una o dos veces al día, según la dosis. Los efectos secundarios incluyen anemia, neutropenia (niveles bajos de glóbulos blancos), trombocitopenia (recuentos bajos de plaquetas) y acumulación líquido alrededor de los pulmones o del corazón. El médico monitoreará con frecuencia los recuentos sanguíneos del paciente después de comenzar el dasatinib y puede ajustar la dosis o interrumpir temporalmente la administración del fármaco si los recuentos sanguíneos del paciente disminuyen a niveles demasiado bajos. El dasatinib también puede ocasionar sangrado, retención de líquido, diarrea, erupción, dolor de cabeza, cansancio y náuseas. El dasatinib requiere ácido estomacal para ser absorbido; por lo tanto, los pacientes no deben tomar medicamentos antiácidos.

Nilotinib. El nilotinib también fue aprobado por la FDA en 2010 como un tratamiento inicial para pacientes con un diagnóstico reciente de CML en fase crónica. Es una cápsula que los pacientes toman por boca dos veces al día con el estómago vacío. Los efectos secundarios frecuentes incluyen recuentos sanguíneos bajos, erupción, dolor de cabeza, náuseas y comezón. Otros posibles efectos secundarios graves pero poco frecuentes incluyen niveles altos de azúcar en sangre, acumulación de líquido e inflamación del páncreas o del hígado. Los efectos secundarios más graves del nilotinib incluyen problemas cardíacos que pueden poner en riesgo la vida y que pueden llevar a una arritmia y una posible muerte súbita. Sin embargo, este efecto secundario es muy infrecuente. Es probable que haya interacciones con otros medicamentos que pueden aumentar los riesgos.

Bosutinib. En 2012, el bosutinib fue aprobado por la FDA para tratar la CML, cuando uno de los otros fármacos inhibidores de la tirosina cinasa no resultó eficaz o si un paciente experimentó demasiados efectos secundarios. Los efectos secundarios más frecuentes incluyen diarrea, náuseas y vómitos, niveles bajos de células sanguíneas, dolor abdominal, cansancio, fiebre, reacciones alérgicas y problemas hepáticos.

Ponatinib. El ponatinib también fue aprobado por la FDA en 2012 para los pacientes cuando uno de los otros fármacos inhibidores de la tirosina cinasa no resultó eficaz o si un paciente experimentó demasiados efectos secundarios. El ponatinib también está dirigido a células de CML que tienen una mutación particular, conocida como T315I, que hace que estas células sean resistentes a otros TKI aprobados actualmente. Los efectos secundarios más frecuentes incluyen presión arterial alta, erupción, dolor abdominal, cansancio, dolor de cabeza, piel seca, estreñimiento, fiebre, dolor articular y náuseas. La FDA también advierte que este fármaco puede causar problemas cardíacos, accidente cerebrovascular o problemas hepáticos.

Determinación de la efectividad del tratamiento. Los pacientes que reciben un TKI se deben realizar controles regulares con el equipo de atención médica para observar qué tan bien funciona el tratamiento. La respuesta de la CML incluye:

  • Una respuesta hematológica completa: el recuento de glóbulos blancos y plaquetas ha regresado al estado normal; el bazo tiene un tamaño normal y no se palpa en un examen físico; y el paciente no presenta síntomas de la CML.
  • Una respuesta parcial: los recuentos sanguíneos aún son anormales, todavía puede haber algunos blastocitos inmaduros presentes en la sangre y el bazo aún puede estar agrandado, aunque los síntomas y los análisis de sangre hayan mejorado en comparación con los realizados antes del tratamiento. Estas respuestas no son estables y existe el riesgo de que la CML empeore sin un tratamiento más eficaz.

Se utilizan otras pruebas específicas para detectar la cantidad de células que tienen el cromosoma Filadelfia o que contienen el gen de fusión BCR-ABL. Cuando se diagnostica la CML, el cromosoma Filadelfia se encuentra en casi toda la médula ósea y las células sanguíneas de una persona. Una vez que la CML de una persona muestra una respuesta hematológica completa, el médico busca luego una repuesta citogenética.

 

  • Una repuesta citogenética completa significa que no se encuentra ninguna célula con el cromosoma Filadelfia en las pruebas citogenéticas de rutina.
  • Una respuesta citogenética parcial significa que entre el 1 % y el 34 % de las células aún tienen el cromosoma Filadelfia.
  • Una repuesta citogenética menor significa que más del 35 % de las células aún tienen el cromosoma Filadelfia.

Un objetivo importante del tratamiento es lograr una respuesta citogenética completa. Esto requiere la realización de una biopsia de médula ósea que generalmente se realiza entre los tres y seis meses después de comenzar el tratamiento, cuando los análisis de sangre sugieren que hay menos células de leucemia. No está claro si alguno de estos fármacos puede curar la CML y esta enfermedad puede volver a aparecer si se interrumpe el tratamiento. Si el tratamiento con uno de estos fármacos ha funcionado, el paciente ya no tiene más evidencia de células con el cromosoma Filadelfia y tiene niveles normales de cédulas sanguíneas. Esto se denomina remisión citogenética completa. En la actualidad se recomienda que los fármacos se deben continuar durante toda la vida de la persona para evitar la recurrencia de la CML.

Monitoreo. Los análisis de sangre más sensibles, como FISH y PCR (consulte Diagnóstico), se realizan generalmente cada tres meses en una muestra de sangre, después de que una persona tenga una respuesta citogenética en las células de la médula ósea. Los pacientes que no tienen ninguna célula con el cromosoma Filadelfia en las pruebas citogenéticas regulares, con frecuencia necesitan pruebas de PCR para encontrar una respuesta molecular, lo que significa que la cantidad de células con el gen BCR-ABL se ha reducido en gran medida y no será necesario realizar más pruebas de la médula ósea. Los pacientes que tienen una disminución rápida en la cantidad de células con el cromosoma Filadelfia a los tres meses después de comenzar el tratamiento, parecen tener los mejores resultados a largo plazo.

La prueba más sensible para detectar la CML restante se denomina prueba de PCR de transcriptasa inversa cuantitativa (quantitative reverse transcriptase PCR, Q-RT-PCR). Se recomienda realizar esta prueba en una muestra de sangre cada tres meses. En general, esta prueba puede encontrar una célula de CML restante entre 10,000 o más células sanguíneas normales; por lo tanto, cuando esta prueba es negativa, es muy probable que la CML casi haya desaparecido. Por otro lado, si los resultados de esta prueba comienzan a elevarse, entonces, el tratamiento actual ya no funciona más y es probable que sea tiempo de cambiar los medicamentos antes de que la enfermedad reaparezca.

Algunas veces, un fármaco inhibidor de la tirosina cinasa deja de funcionar y la CML desarrolla resistencia a este fármaco. La resistencia puede ocurrir si los pacientes no utilizan su medicamento de manera regular, como se les indicó (en inglés). Aunque los pacientes utilicen el medicamento correctamente, la CML puede volverse resistente a los inhibidores de la tirosina cinasa; por este motivo, es importante realizarse un monitoreo regular con las pruebas citogenéticas, FISH o PCR para monitorear qué tan bien continúa funcionando el fármaco.

Se ha demostrado que el dasatinib y el nilotinib producen una respuesta citogenética completa en pacientes con un diagnóstico reciente más pronto y en más pacientes en comparación con el imatinib; sin embargo, el imatinib se ha usado por más tiempo. No hay ninguna diferencia en la supervivencia general al usar imatinib o estos otros fármacos como tratamiento inicial. El bosutinib y el ponatinib son fármacos más nuevos pero ambos también han producido respuestas citogenéticas completas en pacientes con CML. Si el medicamento que usted comienza deja de funcionar, la dosis se puede aumentar o aún puede ser eficaz un fármaco inhibidor de la tirosina cinasa distinto.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. En la quimioterapia sistémica, los fármacos se trasladan a través del torrente sanguíneo por todo el cuerpo hacia las células cancerosas. Un régimen (plan) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un plazo determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

Con frecuencia, se indica un fármaco denominado hidroxiurea (Hydrea, Droxia) para reducir la cantidad de glóbulos blancos hasta que se realice el diagnóstico definitivo de CML mediante las pruebas descritas en la sección Diagnóstico. Este fármaco, que se administra en forma de cápsulas, funciona bien para regresar las células sanguíneas a los niveles normales en unos días o semanas, y reducir el tamaño del bazo, pero no reduce el porcentaje de células con el cromosoma Filadelfia y no evita la crisis blástica cuando se administra solo. Aunque la hidroxiurea tiene pocos efectos secundarios, la mayoría de los pacientes con un diagnóstico reciente de CML en fase crónica, reciben imatinib u otros inhibidores de la tirosina cinasa (consulte arriba) lo más pronto posible. Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del fármaco específico y de la dosis, y por lo general desaparecen cuando se completa el tratamiento.

En 2012, el fármaco mepesuccinato de omacetaxina (Synribo) fue aprobado por la FDA para pacientes con CML en fase crónica o acelerada que no responde a uno de los TKI descritos anteriormente. La omacetaxina se administra a través de una inyección subcutánea (debajo de la piel) diariamente durante siete a 14 días. Los efectos secundarios más frecuentes incluyen trombocitopenia, anemia, neutropenia, diarrea, náuseas, cansancio, debilidad, irritación de la piel donde se administró el fármaco, fiebre e infección.

Obtenga más información sobre la quimioterapia y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y los posibles efectos secundarios o las interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados en las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Trasplante de células madre/médula ósea

Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea que contiene leucemia se reemplaza por células altamente especializadas, denominadas células madre hematopoyéticas, que se desarrollan en médula ósea sana. Las células madre hematopoyéticas se encuentran tanto en el torrente sanguíneo como en la médula ósea. Hoy en día, a este procedimiento se lo denomina más frecuentemente trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque en realidad lo que se trasplanta son las células madre en la sangre y no el tejido de la médula ósea en sí mismo.

Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de leucemia, los resultados de los tratamientos previos, la edad y el estado de salud general del paciente.

Existen dos tipos de trasplante de células madre, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: alogénico (allogeneic, ALLO) y autólogo (autologous, AUTO). Solo los trasplantes ALLO (las células madre provienen de un donante sano) se usan para tratar la CML.

En ambos tipos, el objetivo del trasplante es destruir células cancerosas en la médula, la sangre y otras partes del cuerpo, y permitir que células madre sanguíneas de reemplazo creen una médula ósea sana. En la mayoría de los trasplantes de células madre, el paciente recibe dosis altas de quimioterapia y/o radioterapia para destruir la mayor cantidad posible de células cancerosas. Obtenga más información sobre el trasplante de médula ósea y células madre.

Inmunoterapia

La inmunoterapia (también denominada terapia biológica) ayuda a estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, identificar o restaurar la función del sistema inmunitario. El interferón (Roferon-A, Intron A, Alferon, Infergen) es un tipo de inmunoterapia. Puede disminuir la cantidad de glóbulos blancos y, a veces, disminuye la cantidad de células que tienen el cromosoma Filadelfia.

El interferón se administra diaria o semanalmente a través de una inyección debajo de la piel; a veces, tiene efectos secundarios parecidos a los de la gripe, como fiebre, escalofríos, cansancio y pérdida del apetito. Cuando se administra de manera continua, también puede causar pérdida de energía y cambios en la memoria. La terapia con interferón era el tratamiento principal para la CML en fase crónica antes de la disponibilidad del imatinib. Un estudio clínico demostró que el imatinib funcionó mejor que el interferón para tratar la CML y con menos efectos secundarios. Por lo tanto, el interferón ya no se recomienda como primer tratamiento para la CML. Obtenga más información sobre la inmunoterapia.

Cómo obtener atención de los síntomas y efectos secundarios

A menudo, la leucemia y su tratamiento producen efectos secundarios. Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar la enfermedad, un aspecto importante de la atención es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos pueden ayudar a una persona en cualquier estadio de la enfermedad. A menudo, las personas reciben tratamiento para la leucemia y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos, a menudo, tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos son muy variados y a menudo incluyen medicamentos, cambios alimenticios, técnicas de relajación y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar la leucemia, como quimioterapia, cirugía y radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de atención de apoyo. Asimismo, durante y después del tratamiento, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si usted está experimentando un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Tratamiento por fase

Fase crónica

El objetivo inmediato del tratamiento es reducir cualquier síntoma que el paciente pueda experimentar. El objetivo a largo plazo es disminuir o eliminar las células con el cromosoma Filadelfia para retardar la enfermedad o evitar que esta se convierta en una crisis blástica. Con frecuencia, el tratamiento incluirá primero uno de los TKI mencionados anteriormente. Un trasplante ALLO de células madre se consideraría después solo si el tratamiento con TKI no es exitoso.

Fase acelerada

Los mismos fármacos utilizados en la fase crónica de la CML también se pueden utilizar en la fase acelerada. Aunque el tratamiento con un TKI puede funcionar bien durante esta etapa, es menos probable que funcione tan bien como ocurre en la fase crónica de la CML y muchos pacientes tienen una recurrencia en aproximadamente dos años. El dasatinib o el nilotinib son más eficaces para brindar remisiones más prolongadas. Por lo tanto, se debería considerar un trasplante ALLO de células madre cuando sea posible. Si no se recomienda un trasplante ALLO de células madre o si no se puede encontrar un donante compatible, el plan de tratamiento puede incluir un TKI distinto o un estudio clínico.

Fase blástica

El tratamiento con un TKI solo funciona bien durante algunos meses para pacientes con crisis blástica, pero puede ayudar a controlar la CML mientras se hacen los arreglos para un trasplante de células madre/médula ósea. Si se puede realizar el trasplante mientras el imatinib o el dasatanib funcionan, los resultados a largo plazo son mejores. El trasplante de células madre/médula ósea en la fase blástica es menos exitoso que en la fase crónica, pero este enfoque ha funcionado bien para algunos pacientes. Muchas personas con CML en la fase blástica reciben imatinib o dasatinib más quimioterapia similar a la que se utiliza en pacientes con leucemia mieloide aguda (acute myeloid leukemia, AML). Las probabilidades de remisión relacionadas con este enfoque son del 20 % al 30 % aproximadamente, aunque en la mayoría de los pacientes, la leucemia vuelve a aparecer al cabo de algunas semanas o meses. Con frecuencia, se administra hidroxiurea (consulte Quimioterapia, arriba) a los pacientes porque puede ayudar a controlar los niveles de células sanguíneas. Si el trasplante de células madre/médula ósea no es una opción, el médico puede recomendar un estudio clínico.

CML recurrente

Todavía no se ha comprobado si imatinib, dasatinib o nilotinib, o los fármacos más nuevos bosutinib, ponatinib u omacetaxina pueden curar la CML. Una remisión sucede cuando la leucemia no se puede detectar en el cuerpo mediante pruebas citogenéticas y no hay ningún síntoma. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que muchos supervivientes se sientan preocupados o ansiosos con respecto a que la leucemia vuelva a aparecer. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante que hable con su médico sobre la posibilidad de que la enfermedad reaparezca. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ser de ayuda para sentirse más preparado si la leucemia reaparece. Obtenga más información sobre cómo hacer frente al miedo a la recurrencia (en inglés).

Si la leucemia reaparece a pesar del tratamiento original, se la denomina leucemia recurrente. Si esto ocurre, comenzará nuevamente un ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia, incluso saber si la leucemia se encuentra en una fase distinta. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente (como terapia dirigida, quimioterapia e inmunoterapia), pero se pueden usar en una combinación distinta o administrarse en una dosis distinta. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de leucemia recurrente.

Las personas con leucemia recurrente a menudo experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y que consulten acerca de servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

CML refractaria

Si la leucemia no responde al tratamiento, se la denomina leucemia refractaria. Se aconseja a los pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este tipo de leucemia, puesto que puede haber distintas opiniones sobre el mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este debate puede incluir estudios clínicos. La atención de apoyo también será importante para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, recibir un diagnóstico de leucemia refractaria es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se aconseja a los pacientes y a sus familias que hablen acerca de cómo se están sintiendo con médicos, personal de enfermería, trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Si el tratamiento falla

Recuperarse de la leucemia no siempre es posible. Si el tratamiento no es exitoso, la enfermedad puede denominarse leucemia avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, es difícil hablar al respecto. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. La función del equipo de atención médica es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades, experiencia y conocimientos especiales para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Los pacientes con la enfermedad avanzada y con una expectativa de vida inferior a los seis meses pueden desear considerar un tipo de cuidados paliativos que se denomina cuidados para enfermos terminales. Este tipo de cuidados está pensado para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención para tratar el cáncer en etapa avanzada.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlos a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y sentimiento de pérdida (en inglés).

Seleccione “Siguiente” (abajo, a la derecha) para continuar leyendo y obtener más información sobre los estudios clínicos, que son estudios de investigación. O bien, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla para visitar cualquier sección.

© 2005-2014 American Society of Clinical Oncology (ASCO). All rights reserved worldwide.

Connect With Us: