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Después de finalizado el tratamiento contra el linfoma de Hodgkin, hable con su médico sobre el desarrollo de un plan de cuidados de seguimiento. Este plan puede incluir visitas al médico y pruebas médicas para monitorear su recuperación durante los meses y años siguientes. El cuidado de seguimiento después del tratamiento contra el linfoma de Hodgkin es importante para monitorear la posible recurrencia del linfoma y los efectos tardíos del tratamiento. La ASCO ofrece formularios de resumen del tratamiento del cáncer (en inglés), a fin de ayudarle a llevar un registro del tratamiento del cáncer que usted recibió y desarrollar un plan de cuidados para sobrevivientes una vez que se complete el tratamiento.
La frecuencia con que una persona necesita recibir cuidado de seguimiento y las pruebas que se realizan dependen de varios factores, incluidos el grado original del linfoma de Hodgkin y el tipo de tratamiento. Normalmente, todas las pruebas, incluidas las CT, las PET y las biopsias de médula ósea, se repiten después de finalizado el tratamiento, a fin de asegurarse de que el linfoma haya desaparecido. Luego, la frecuencia de las pruebas de detección adicionales depende de los resultados de las pruebas realizadas inmediatamente después del tratamiento.
En general, cada visita de seguimiento incluye una charla con el médico, un examen físico y análisis de sangre. Durante algunas visitas, se realizan pruebas por imágenes. En la mayoría de los centros oncológicos, las visitas de seguimiento se programan cada período posterior al tratamiento, cuando el riesgo de recurrencia es mayor, y en el período entre las visitas aumenta con el tiempo. Las visitas subsiguientes pueden ser solo dos o tres veces por año hasta que transcurran cinco años; luego, se debe continuar con visitas anuales a un oncólogo. Durante toda la vida de la persona, se debe prestar especial atención a las pruebas de detección del cáncer, así como a los factores de riesgo cardíaco. En el caso de los pacientes que recibieron radioterapia en el cuello o el tórax, es importante monitorear la función tiroidea.
El cuidado de seguimiento también debe abordar la calidad de vida de la persona, incluidas las cuestiones emocionales. En particular, se aconseja a los sobrevivientes del linfoma de Hodgkin que conozcan los síntomas de depresión y hablen de inmediato con su médico si tienen esos síntomas.
Los pacientes que tuvieron linfoma de Hodgkin deben aplicarse la vacuna antigripal todos los años (en inglés). Es posible que se recomiende que algunos pacientes se apliquen la vacuna antineumónica, que puede repetirse cada cinco a siete años.
Se aconseja a las personas en recuperación de linfoma de Hodgkin que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable, no fumar, tener una alimentación equilibrada y realizarse las pruebas de detección del cáncer recomendadas. Hable con su médico a fin de desarrollar el plan que mejor se adapte a sus necesidades. La actividad física moderada puede ayudarle a recobrar las fuerzas y el nivel de energía. Su médico puede ayudarle a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre los próximos pasos a seguir en la supervivencia, lo que incluye cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.
Obtenga más información sobre los términos comunes utilizados después de que se complete el tratamiento del cáncer.


