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Muchos supervivientes de cáncer tienen un riesgo de desarrollar efectos tardíos a causa del tratamiento para la enfermedad. Un efecto tardío es un efecto secundario que aparece más de cinco años después de un diagnóstico de cáncer debido a los tratamientos relacionados, como quimioterapia, radioterapia y cirugía. Si una persona desarrolla un efecto tardío, el tipo de efecto tardío que puede desarrollar varía de un individuo a otro. El tratamiento para los efectos tardíos es un aspecto importante de la atención del cáncer, ya que los supervivientes viven en la actualidad más tiempo después del tratamiento que en el pasado.
Tipos de efectos tardíos
Dado que los efectos tardíos son consecuencia del tratamiento, casi cualquier tratamiento puede causar efectos tardíos. A continuación se describen algunos de los efectos tardíos más frecuentes. Si le preocupa un efecto tardío en particular, hable con su médico.
Problemas de la cirugía. Diferentes procedimientos quirúrgicos pueden causar efectos tardíos. Los siguientes son algunos ejemplos de efectos tardíos de la cirugía para el cáncer. Consulte con antelación a su cirujano sobre los efectos secundarios a corto plazo y los efectos tardíos que pueden presentarse debido a la cirugía específica que le realizaron.
- Con frecuencia, los supervivientes de linfoma de Hodgkin, especialmente aquellos a quienes se les diagnosticó la enfermedad antes de 1988, fueron sometidos a cirugía de extirpación del bazo y tienen riesgo de sufrir infecciones graves.
- Los supervivientes de cáncer de hueso y tejido blando pueden presentar efectos físicos y psicológicos por la pérdida de una extremidad o parte de ella, como dolor en miembro fantasma (sensación de dolor en la extremidad que se extirpó).
- Los supervivientes sometidos a cirugía de extirpación de los ganglios linfáticos (o radioterapia en los ganglios linfáticos) pueden desarrollar linfedema, la acumulación anormal de líquido (líquido linfático) que causa hinchazón, generalmente en los brazos y las piernas. Obtenga más información acerca del linfedema después del tratamiento para el cáncer de mama (en inglés) y el linfedema en las piernas (en inglés).
- Los hombres a quienes se les extirparon los ganglios linfáticos cercanos al riñón, la vejiga, los testículos y el recto pueden tener riesgo de infertilidad (incapacidad para engendrar un hijo).
Problemas cardíacos. En la mayoría de los casos, los problemas cardíacos que sufren los supervivientes de cáncer son a causa de la radioterapia en el pecho o la quimioterapia (especialmente doxorrubicina [Adriamycin] y ciclofosfamida [Cytoxan, Clafen, Neosar]). Las personas mayores de 65 años y aquellas que recibieron dosis más elevadas de quimioterapia tienen un riesgo más alto de sufrir problemas cardíacos. Algunos supervivientes pueden presentar los siguientes problemas cardíacos:
- inflamación del músculo cardíaco;
- insuficiencia cardíaca congestiva (enfermedad por la cual el corazón tiene dificultades para bombear sangre);
- enfermedad cardíaca.
Consulte a su médico acerca de las evaluaciones periódicas para detectar daño cardíaco, ya que es posible que no se presenten síntomas ni signos. Las pruebas de detección para encontrar daño cardíaco incluyen exámenes físicos y de otro tipo utilizados para hacer un diagnóstico sobre la función cardíaca, por ejemplo, un electrocardiograma (EKG o ECG) (en inglés) y un ecocardiograma (prueba que emplea ondas sonoras para evaluar el corazón). Todos los supervivientes, en especial aquellos tratados por enfermedad de Hodgkin en la niñez, deben informar a su médico si tienen dolor en el pecho, ya que este puede ser un síntoma de problemas cardíacos.
Problemas pulmonares. La quimioterapia y la radioterapia en el pecho pueden dañar los pulmones. Los supervivientes de cáncer que recibieron tratamiento combinado de quimioterapia y radioterapia (por ejemplo, una persona que recibió este tratamiento combinado durante un trasplante de médula ósea) pueden tener un riesgo mayor de daño pulmonar. Algunos de los medicamentos que pueden causar daño pulmonar incluyen la bleomicina (Blenoxane), la carmustina (Becenum, BiCNU, Carmubris), la prednisona (varias marcas comerciales), la dexametasona (varias marcas comerciales) y el metotrexato (varias marcas comerciales). Los efectos tardíos pueden incluir lo siguiente:
- cambios en la función pulmonar;
- engrosamiento de la membrana pulmonar;
- inflamación de los pulmones;
- dificultad para respirar.
Las personas con antecedentes de enfermedad pulmonar y las personas mayores pueden tener otros problemas pulmonares.
Problemas en el sistema endocrino (hormonal). La quimioterapia y la radioterapia pueden causar cambios en los niveles hormonales. La quimioterapia puede provocar los siguientes efectos tardíos:
- daños en los ovarios, cuya consecuencia pueden ser sofocos, disfunción sexual, osteoporosis (adelgazamiento de los huesos) y menopausia temprana;
- infertilidad (incapacidad para concebir o mantener un embarazo) en hombres y mujeres.
La radioterapia en la cabeza o el cuello puede provocar los siguientes efectos tardíos:
- bajos niveles de hormonas específicas a causa de daños en las glándulas productoras de hormonas situadas en la cabeza;
- cambios en el funcionamiento de la glándula tiroidea (es posible que no se observen síntomas).
Los niveles de hormonas se pueden controlar con análisis de sangre, y estos deben realizarse periódicamente en los supervivientes de cáncer que corren un riesgo. En ocasiones, se pueden utilizar medicamentos para recuperar los niveles de hormonas. Obtenga información acerca de la fertilidad y el tratamiento para el cáncer (en inglés), la menopausia temprana (en inglés) y los problemas hormonales en los hombres (en inglés).
Problemas en los huesos, las articulaciones y el tejido blando. La osteoporosis es el efecto tardío más frecuente del tratamiento para el cáncer y ocurre con mayor asiduidad en los supervivientes de cáncer que en la población general de los EE. UU. Los factores de riesgo de osteoporosis incluyen lo siguiente:
- quimioterapia;
- esteroides;
- terapia hormonal;
- poca actividad física.
Los supervivientes de cáncer que tienen riesgo de sufrir problemas en los huesos y las articulaciones, especialmente los supervivientes de cáncer de mama, cáncer de próstata y leucemia infantil, pueden reducir su riesgo si no fuman, comen alimentos con alto contenido de calcio, realizan actividad física periódica y limitan la ingesta de alcohol.
Problemas en el cerebro, la médula espinal y los nervios. Algunos de ellos son los siguientes:
- pérdida de la audición a causa de las dosis altas de quimioterapia, por ejemplo, cisplatina (Platinol);
- accidente cerebrovascular a causa de la radioterapia para un tumor cerebral, porque las dosis de radiación son mucho más altas.
Deben realizarse exámenes físicos periódicos, pruebas de audición y radiografías después de la finalización del tratamiento para el cáncer, a fin de controlar estos efectos tardíos.
Problemas de aprendizaje, memoria y atención. Los adultos y los niños pueden tener estos problemas que se deben a la quimioterapia y las altas dosis de radioterapia en la cabeza. Aunque los siguientes efectos tardíos se han estudiado más exhaustivamente en los niños, los supervivientes de cáncer de edad adulta también pueden estar en riesgo.
- Problemas de aprendizaje
- Menor capacidad de concentración
- Problemas de memoria
Los supervivientes de cáncer que tienen alguno de estos problemas deben consultar a su médico. Obtenga más información sobre los problemas cognitivos (proceso de pensamiento) y la quimio-cerebro.
Problemas dentales y de visión. Los supervivientes de cáncer deben realizarse controles periódicos con un dentista y un oftalmólogo (médico especializado en tratar enfermedades oculares). Los supervivientes de cáncer pueden tener los siguientes problemas dentales y de visión de acuerdo con los tratamientos que recibieron.
- La quimioterapia puede afectar el esmalte dental y aumentar el riesgo de problemas dentales a largo plazo.
- La radioterapia de dosis altas en la cabeza y el área del cuello puede cambiar el desarrollo dental, causar enfermedad gingival y reducir la producción de saliva, lo que genera sequedad en la boca.
- Los esteroides pueden aumentar el riesgo de problemas en los ojos, como cataratas (opacificación del ojo que afecta la visión).
Problemas digestivos. La quimioterapia, la radioterapia y la cirugía pueden causar problemas en el tubo digestivo. Un nutricionista o un dietista pueden ayudar a las personas que no reciben la cantidad suficiente de nutrientes o que tienen bajo peso.
- La quimioterapia, por ejemplo, el metotrexato y la tioguanina (Thioguanine Tabloid), puede ser dañina para el hígado.
- La cirugía o la radioterapia en la pelvis pueden causar cicatrices en los tejidos, dolor crónico (a largo plazo) y problemas intestinales.
- Algunos supervivientes pueden tener diarrea crónica debido a que su cuerpo ya no logra absorber los nutrientes.
Dificultades emocionales. A menudo, los supervivientes de cáncer sienten una variedad de emociones, entre ellas, depresión y ansiedad, temor a la recurrencia (en inglés), enojo y aislamiento. Con frecuencia, las cuestiones que pueden generar la mayor ansiedad a los supervivientes de cáncer incluyen:
- lidiar con las relaciones interpersonales;
- los cambios corporales;
- la sexualidad;
- regresar al lugar de trabajo;
- conseguir un seguro de salud.
Los supervivientes de cáncer y los cuidadores, familiares y amigos también pueden sufrir trastorno de estrés postraumático. Algunos supervivientes luchan contra los efectos psicológicos del cáncer, y otros afirman tener una perspectiva renovada de la vida gracias a la enfermedad.
Tumores malignos secundarios. Un cáncer secundario es un tipo diferente de cáncer que aparece después del diagnóstico del cáncer original. De acuerdo con el National Cancer Institute (Instituto Nacional del Cáncer o NCI, por su sigla en inglés), los supervivientes de cáncer tienen un riesgo el 14% más elevado de desarrollar un nuevo cáncer. Se cree que el desarrollo de un cáncer secundario es consecuencia de la exposición previa a quimio y radioterapia. Consulte a su médico sobre cómo reducir el riesgo de desarrollar un cáncer secundario y cómo detectar signos o síntomas.
Fatiga. Una tercera parte de todos los supervivientes de cáncer informa sentir fatiga como un efecto a largo plazo del tratamiento para el cáncer. La fatiga puede ser consecuencia de los efectos del tratamiento o puede no tener una causa específica. A continuación se enumeran algunas causas de fatiga:
- anemia;
- dolor;
- glándula tiroidea lenta;
- falta de fuerza física;
- depresión.
Agregar períodos de descanso en el día y delegar las tareas domésticas quizás sea de ayuda para sobrellevar la fatiga. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar la fatiga relacionada con el cáncer.
Pruebas de detección de efectos tardíos
Gran parte de la información acerca de los efectos tardíos se basa en estudios a largo plazo de los supervivientes de cáncer infantil. En www.survivorshipguidelines.org se resumen estas recomendaciones para los supervivientes de cáncer que ocurre en la infancia, la adolescencia y la juventud. Es importante que hable con su médico sobre los exámenes de detección adecuados en función de su tipo de cáncer y del tratamiento para la enfermedad. Algunos ejemplos de exámenes de detección son los siguientes:
- Examen anual de tiroides para las personas que recibieron radioterapia en la cabeza, el cuello o la garganta.
- Pruebas de la función pulmonar (por ejemplo, la cantidad que aire que pueden contener los pulmones y la rapidez con la que el aire entra y sale de estos) para las personas que recibieron bleomicina.
- Ecocardiogramas periódicos para las personas que recibieron radioterapia en el pecho o altas dosis de un tipo de medicamentos que reciben el nombre de antraciclinas, como la doxorrubicina.
- Mamografías periódicas (radiografías de las mamas) a partir de una edad temprana para las personas que recibieron radioterapia en el pecho cuando eran muy jóvenes.
- Pruebas por imágenes (por ejemplo, radiografías o tomografías computarizadas [CT]) o análisis de sangre para detectar la presencia de un cáncer secundario.
Atención de seguimiento a largo plazo
Una vez finalizado el tratamiento para el cáncer, los supervivientes suelen describir sentimientos que varían del alivio al temor. Durante el tratamiento, las personas sienten que pelean activamente contra el cáncer, y las relaciones con el equipo de oncología les dieron una sensación de apoyo y seguridad. Cuando el tratamiento llega a su fin, la pregunta más importante de los supervivientes de cáncer es qué hacer después. Obtenga más información sobre la finalización del tratamiento (en inglés).
El aspecto más importante de la vida de un superviviente es ahora la atención de seguimiento. El acceso al apoyo es una parte fundamental para recuperar un estilo de vida lo más normal posible. Muchos supervivientes de cáncer eligen continuar la atención de seguimiento con su oncólogo, y otros pueden volver a consultar a su médico de atención primaria o médico de cabecera. Si usted vuelve a atenderse con su médico de atención primaria, el oncólogo debe entregarle un resumen detallado de todos los tratamientos previos y el riesgo de desarrollar efectos tardíos. Esta información es importante para su médico de atención primaria que quizás no tuvo mucha participación en su tratamiento para el cáncer. El resumen le proporciona al profesional la información necesaria para planificar la atención de seguimiento. Este resumen debe incluir:
- la fecha del diagnóstico;
- el tipo de cáncer, incluido el tipo de tejido/célula, el estadio y el grado (si se conocen);
- las fechas de tratamiento y una lista de los tratamientos recibidos, incluido el tipo de tratamiento/nombre del medicamento, la dosis del medicamento o la radiación y el numero de ciclos de tratamiento;
- los hallazgos médicos relacionados durante el ciclo de tratamiento (por ejemplo, los efectos secundarios que se presentaron);
- los resultados de las pruebas de diagnóstico;
- un cronograma de las pruebas requeridas que son necesarias para evaluar su estado de salud después del tratamiento para el cáncer;
- los riesgos de desarrollar efectos tardíos del tratamiento para el cáncer.
Encuentre y descargue un plan resumido del tratamiento para el cáncer y un plan de cuidados para supervivientes (en inglés). Guarde una copia de esta información para sus registros en caso de que necesite compartir información con otro proveedor de atención médica. Si se desarrollan efectos tardíos, es posible que lo deriven para ser atendido por especialistas familiarizados con tales efectos.
Preguntas para hacerle al médico
A continuación se incluyen algunas preguntas que pueden ser útiles cuando hable con su médico acerca de la atención de seguimiento:
- ¿Tiene experiencia en el tratamiento de supervivientes de cáncer?
- ¿Con qué frecuencia debo regresar para las visitas de seguimiento?
- ¿Qué exámenes necesitaré cuando vaya a las visitas de seguimiento?
- ¿Qué exámenes de detección recomienda en función del tratamiento que recibí?
- ¿Durante cuánto tiempo tendré que seguir con los exámenes de detección?
- ¿Tengo que tomar medicamentos especiales o seguir una dieta especial?
- ¿A qué signos o síntomas debo prestar atención después de finalizado el tratamiento para el cáncer? ¿Qué debo hacer si observo uno de estos síntomas?
- ¿Es necesario que me deriven a un especialista?
- ¿Qué puedo hacer para reducir el riesgo de que el cáncer regrese?
Más información
Control de los efectos secundarios
Los beneficios del asesoramiento (en inglés)
Cómo encontrar un consejero (en inglés)
Recursos adicionales
LIVESTRONG: Efectos a largo plaza del cáncer
Last Updated: October 14, 2010


