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¿Qué es la radiación?
Se ha descrito a la radiación como bloques de energía en movimiento que se forman cuando se produce la separación de las partículas subatómicas (por ejemplo, protones, electrones y neutrones). Se utiliza radiación de diferentes tipos en dispositivos, como microondas, teléfonos y televisores, o se la libera para producir la máxima energía en un reactor nuclear o, en un grado mucho mayor, en el sol. Las diferencias en estas formas de radiación tienen que ver con su frecuencia. Sólo las frecuencias más elevadas de radiación, las que se definen como radiación ionizante, tienen la intensidad para dañar el tejido vivo.
Casi todas las personas han sufrido la radiación ionizante en forma de quemadura solar producida por los rayos ultravioleta (UV). La exposición a la radiación de los rayos X de uso médico durante un tiempo corto nos permite visualizar en el cuerpo todo aquellos que tiene mayor densidad que la piel y el tejido, como los huesos y las piezas dentales, sin causar ningún daño. Sin embargo, la radiación de una densidad aún mayor puede penetrar (alcanzar) en las células propiamente dichas y deteriorar su material genético que es necesario para la duplicación celular (reproducción). Cuando las células dañadas mueren, el organismo las elimina de forma natural. La radioterapia utiliza la radiación ionizante a modo de un “cuchillo sin hoja” para destruir las células cancerosas activas dentro del cuerpo.
La radiación como terapia
El objetivo de la radioterapia es matar las células cancerosas sin dañar el tejido sano circundante. Algunos tipos de cáncer, como el de próstata y el de laringe, puede tratarse satisfactoriamente con radioterapia como tratamiento único o primario. En otros tipos de cáncer, como el de mama, la radioterapia es un tratamiento complementario que se utiliza conjuntamente con cirugía, quimioterapia o inmunoterapia (terapia biológica). En estos casos, la radioterapia representa un tratamiento adicional, o adyuvante, de extrema importancia para las demás alternativas, debido a que permite centrarse en células específicas. Incluso cuando la cirugía permita extirpar el cáncer en su totalidad o cuando la quimioterapia elimine las células cancerosas detectables, existe un riesgo de que unas pocas células cancerosas sobrevivan y puedan volver a causar la enfermedad. En aquellos casos que no es posible tratar el cáncer de modo satisfactorio, la radioterapia puede utilizarse para disminuir el tamaño de los tumores y aliviar la presión, el dolor y otros síntomas del cáncer. Esto se conoce como radiación paliativa. Más de la mitad de las personas con cáncer se someten a algún tipo de radioterapia.
Tipos de radioterapia
Radioterapia de haz externo. El tipo de radioterapia que más se utiliza aplica rayos X con alta potencia o electrones de una máquina externa al cuerpo o fuera de este. La máquina utilizada con más frecuencia se conoce como acelerador lineal o, a veces, “linac”. La radioterapia de haz externo permite tratar grandes áreas del cuerpo, si es necesario. Un software especializado ayuda a apuntar el haz para tratar eficazmente los tumores y, a la vez, preservar el tejido normal que rodea a las células cancerosas. Los tratamientos se administran en el hospital, pero sólo requieren visitas cortas (de aproximadamente 30 minutos) y pueden realizarse de forma ambulatoria. La radioterapia de haz externo no lo hará radioactivo.
Radioterapia conformacional tridimensional (3D-CRT). Este tratamiento nuevo utiliza computadoras especiales para generar imágenes tridimensionales detalladas del cáncer. La radiación aplicada con mayor precisión permite el uso de dosis más elevadas y, a la vez, reduce el daño al tejido sano. Los estudios han demostrado que la 3D-CRT puede disminuir el riesgo de complicaciones. No se ha demostrado el impacto beneficioso sobre la supervivencia.
Terapia con haz de protones. Este tipo de radioterapia de haz externo utiliza protones en lugar de rayos X para tratar ciertos tipos de cáncer. Los protones son elementos de los átomos y tienen energía suficiente para destruir las células cancerosas cuando se aplican en dirección a un sitio en particular del cuerpo afectado por el cáncer. La energía de los protones tiene sólo un efecto sumamente localizado, de manera que las células normales delante y detrás del tumor prácticamente no resultan dañadas. Aunque el tratamiento con protones es aún una alternativa reciente, promete una aplicación de mayor radiación al cáncer, a la vez que reduce el daño al tejido circundante sano. Dado que este tratamiento requiere equipos muy especializados, actualmente sólo está disponible en escasos centros médicos. Obtenga más información sobre la terapia de protones (en inglés).
Terapia con haz de neutrones. La terapia con haz de neutrones utiliza partículas llamadas neutrones del centro de los átomos. La efectividad de la terapia con haz de neutrones significa que, en comparación con la radioterapia convencional, se necesita menos de la mitad de las sesiones de radiación. Esto hace que la terapia con haz de neutrones sea especialmente útil para el tratamiento de ciertos tumores cerebrales no quirúrgicos de crecimiento rápido.
Radioterapia estereostática. La radiación estereostática permite aplicar una gran dosis de radiación precisa en una pequeña área del tumor. Dada la exactitud inherente a este tipo de tratamiento, el paciente debe permanecer muy quieto. Para evitar que el paciente se mueva, pueden hacerse soportes para la cabeza o moldes individuales para el cuerpo. Aunque a menudo se aplica como un único tratamiento, puede que sea necesaria la radioterapia fraccionada, en la que los pacientes reciben varios tratamientos.
Radioterapia interna. También conocida como braquiterapia, que significa terapia a corta distancia, la radioterapia interna implica la aplicación de material radioactivo en el cáncer propiamente dicho o en el tejido circundante. Estos implantes pueden ser permanentes o temporales (durar varios minutos o algunos días). Los dispositivos sellados que contienen las fuentes radioactivas pueden presentarse en forma de un alambre delgado o catéteres, cintas o cápsulas (semillas). Es posible que la radioterapia interna exija la estancia hospitalaria. Las fuentes selladas aplican la mayor parte de la radiación alrededor del área del implante; sin embargo, parte de esta radiación puede emitirse (enviarse) desde su cuerpo. Aunque no todo su cuerpo se vuelve radioactivo, se deben tomar algunas precauciones para proteger al personal del hospital y a los visitantes de la exposición a la radiación (consulte Seguridad del paciente y la familia).
Otras opciones de tratamiento
Radioterapia intraoperatoria (IORT). Es posible aplicar la radioterapia directamente en el tumor durante la cirugía, ya sea como radioterapia de haz externo o radioterapia interna. Esta técnica permite que el cirujano retire del medio el tejido normal antes de la aplicación de radioterapia, y es especialmente útil cuando hay órganos vitales normales ubicados peligrosamente cerca del tumor.
Radioterapia sistémica. La radioterapia sistémica utiliza materiales radioactivos, como el yodo 131 o el estroncio 89, que pueden tomarse por boca o inyectarse en el cuerpo y utilizarse para el tratamiento del cáncer de glándula tiroides. El cuerpo puede eliminar estos materiales radioactivos a través de la saliva, el sudor y la orina, lo que hace que estos líquidos sean radioactivos. Deben tomarse medidas de protección adicionales para proteger a las personas que están en estrecho contacto con el paciente (consulte Seguridad del paciente y la familia).
Radioinmunoterapia. Se ha descubierto la existencia de proteínas llamadas anticuerpos que pueden unirse (adherirse) a algunos tipos de células cancerosas, aunque sin unirse a las células normales del cuerpo. Las investigaciones recientes hacen uso de esos anticuerpos al crearlos en grandes cantidades en el laboratorio y unirles físicamente moléculas radioactivas para producir anticuerpos radiomarcados. Cuando se los inyecta en el cuerpo, estos anticuerpos radiomarcados aplican dosis de radiación directamente en el tumor. Dado que los anticuerpos originales provienen de células del sistema inmunológico, este tratamiento se conoce como radioinmunoterapia.
Ejemplo: ibritumomab tiuxetan (Zevalin), tositumomab (Bexxar)
Radiosensibilizadores y radioprotectores. Los investigadores están estudiando las sustancias radiosensibilizadoras y radioprotectoras que ayudan a la radiación a destruir con más eficacia los tumores o a proteger mejor los tejidos normales cerca del área en tratamiento.
Ejemplo de radiosensibilizadores: fluorouracilo (5-FU), cisplatino (Platinol)
Ejemplo de un radioprotector: amifostina (Ethyol)
Seguridad del paciente y la familia
La radiación proviene de una fuente; sin embargo, una persona no se vuelve radioactiva cuando recibe radioterapia de haz externo. La radiación permanece en la sala de tratamiento. Sin embargo, si se implanta una fuente de radiación dentro de su cuerpo, tal como sucede en el caso de la radioterapia interna, es necesario tomar algunas medidas de seguridad.
Mientras está en el hospital y el implante está colocado, no debe recibir visitas de embarazadas ni niños menores de 18 años. Los demás visitantes deben sentarse a una distancia mínima de 6 pies de su cama y limitar su permanencia a 30 minutos o menos tiempo cada día. Los implantes permanentes siguen siendo radioactivos después de que un paciente es dado de alta del hospital, y él o ella debe evitar el contacto cercano (menos de 6 pies) o prolongado (más de 5 minutos) con embarazadas y niños durante dos meses.
Si su tratamiento incluye radioterapia sistémica (todo el cuerpo), es necesario cumplir las medidas de seguridad durante los primeros días después del tratamiento. Es posible minimizar el riesgo de exposición a la radiación de familiares y amigos si se toman los siguientes recaudos. Su equipo de atención médica le dará instrucciones específicas sobre lo siguiente:
- La higiene personal después de usar el baño.
- El uso de utensilios y toallas personales.
- La importancia de beber gran cantidad de líquidos para eliminar el material radioactivo restante de su organismo.
- Evitar el contacto sexual.
- La necesidad de minimizar el contacto con bebés, niños y embarazadas.
Más información
Radioterapia: su experiencia personal (en inglés)
Efectos secundarios de la radioterapia (en inglés)
Preguntas frecuentes sobre la radioterapia (en inglés)
Recursos adicionales
National Cancer Institute (Instituto Nacional del Cáncer, NCI): Radioterapia para el cáncer: preguntas y respuestas
American Society for Therapeutic Radiology and Oncology (ASTRO)
Medline Plus: Introducción a la radioterapia (en inglés)


