Ansiedad

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 04/2016

La ansiedad puede describirse como una sensación de nerviosismo, tensión o preocupación. Es una emoción normal que alerta al cuerpo para que responda ante una amenaza. Sin embargo, la ansiedad intensa y prolongada es un trastorno que puede interferir en sus relaciones y actividades cotidianas.

La ansiedad aguda se produce en breves episodios que finalizan rápidamente. La ansiedad crónica se mantiene a lo largo del tiempo.

Los síntomas de la ansiedad pueden ser leves o graves. Y algunos de los síntomas pueden ser similares a los de la depresión. A menudo, esto se debe a que la depresión se produce junto con la ansiedad.

Ansiedad y cáncer

Muchas personas con cáncer experimentan síntomas de ansiedad. Un diagnóstico de cáncer puede generar estos sentimientos:

Es posible que la ansiedad dificulte afrontar el tratamiento del cáncer. También puede interferir en su capacidad de tomar decisiones sobre su atención. En consecuencia, la identificación y el tratamiento de la ansiedad son aspectos importantes del tratamiento del cáncer.

Síntomas de ansiedad aguda

Es posible que con frecuencia tenga breves períodos de los síntomas enumerados a continuación. Un ataque de pánico se produce cuando una persona tiene todos estos síntomas a la vez:

  • Una sensación de miedo o temor intensos.

  • Una sensación de desapego de usted mismo o de su entorno.

  • Palpitaciones o latidos cardíacos acelerados.

  • Presión arterial alta.

  • Dolor torácico.

  • Falta de aliento.

  • Una sensación de ahogo.

  • Sudoración.

  • Escalofríos.

  • Mareos o desvanecimiento.

  • Temblores.

  • Náuseas, diarrea, acidez estomacal o cambios en el apetito.

  • Dolor abdominal.

Síntomas de ansiedad crónica

La ansiedad crónica puede incluir episodios de ansiedad aguda, junto con uno o más de los siguientes síntomas. Generalmente, duran más tiempo:

  • Preocupación excesiva.

  • Nerviosismo.

  • Tensión muscular.

  • Insomnio, que es la imposibilidad de conciliar el sueño o de permanecer dormido.

  • Irritabilidad.

  • Fatiga.

  • Dificultad para concentrarse.

  • Indecisión, que es la dificultad para tomar decisiones.

Es importante que informe a su médico o a otro integrante de su equipo de atención médica si experimenta alguno de estos síntomas. Sin embargo, estos síntomas no están necesariamente relacionados con la ansiedad. Algunos pueden ser efectos secundarios del cáncer o del tratamiento del cáncer. Por ejemplo, fatiga, insomnio y dificultad para concentrarse son efectos secundarios frecuentes del cáncer y de su tratamiento.

Factores de riesgo de la ansiedad

Las personas con cáncer tienen más probabilidades de experimentar ansiedad si tienen estos factores de riesgo:

  • Diagnóstico anterior de depresión o ansiedad.

  • Antecedentes familiares de depresión o ansiedad.

  • Falta de apoyo de amigos o familiares.

  • Dificultades económicas.

Detección de la ansiedad

La Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, ASCO) recomienda hacer una detección de la ansiedad. Esta debe hacerse cuando reciba un diagnóstico de cáncer y en intervalos periódicos durante su tratamiento y recuperación.

Las recomendaciones de tratamiento dependerán de cuántos síntomas de ansiedad tiene y con qué frecuencia los tiene.

Si bien puede ser difícil de explicar, comparta su experiencia con su equipo de atención médica. Esto ayudará a su equipo a abordar sus inquietudes y a elaborar un plan de tratamiento. Asegúrese de incluir lo siguiente:

  • Sus sentimientos.

  • Causas específicas de sus temores.

  • Síntomas físicos.

  • El impacto en su vida cotidiana.

Tipos de tratamiento

Existen diversas formas de lidiar con la ansiedad. Muchas se usan en conjunto. Hable con su médico o un consejero profesional para encontrar las mejores opciones para usted.

  • Técnicas de relajación. Pueden usarse técnicas de relajación solas o para complementar otros tipos de tratamiento. Pueden implementarse algunos de los siguientes métodos con un poco de orientación. Otros pueden requerir la ayuda de un instructor.

    • Respiración profunda.

    • Relajación muscular progresiva. Es una técnica que conlleva la contracción y luego la relajación de los músculos. Comienza desde los pies o la cabeza y relaja progresivamente los músculos de todo el cuerpo.

    • Ensoñación dirigida. Es el uso de palabras y sonidos para ayudarlo a imaginar escenarios, experiencias y sensaciones positivos.

    • Meditación. Es una práctica que centra la atención en una dirección para alcanzar una sensación de conexión con el momento presente y reducir el estrés.

    • Hipnosis.

    • Biorretroalimentación. Conlleva prestar atención a señales del cuerpo y controlarlas, como la frecuencia cardíaca. Las señales del cuerpo se miden con sensores eléctricos indoloros, denominados electrodos.

    • Yoga. Es el uso de ejercicios de respiración y posturas para promover la relajación.

  • Tratamiento psicológico. Los profesionales de la salud mental incluyen consejeros licenciados, psicólogos y psiquiatras. Brindan herramientas para mejorar las habilidades para sobrellevar la enfermedad, desarrollar un sistema de apoyo y modificar los pensamientos negativos. Las opciones incluyen la terapia individual, de pareja o familiar, y la terapia de grupo. Además, los psiquiatras son profesionales de la salud mental que pueden recetar medicamentos (vea a continuación).

  • Medicamentos. Si sus síntomas de ansiedad son de moderados a graves, es posible que los medicamentos lo beneficien. Existen distintos tipos de medicamentos disponibles. Su médico elegirá el medicamento más apropiado en función de estos factores:

    • Sus necesidades.

    • Posibles efectos secundarios.

    • Otros medicamentos que tome.

    • Sus antecedentes médicos.

Hable con su médico sobre todos los medicamentos relacionados con el cáncer y los suplementos que tome. Algunos pueden interferir en algunos tipos de medicamentos ansiolíticos.

Algunas personas tienen una mejoría 2 semanas después de comenzar un medicamento. No obstante, el medicamento generalmente tarda entre 6 y 8 semanas en hacer efecto por completo.

Es posible que los medicamentos no traten la ansiedad lo suficiente, a menos que se combinen con un tratamiento psicológico.

Seguimiento

Tras una derivación a un profesional de la salud mental, su oncólogo probablemente querrá hablar con usted sobre la efectividad del tratamiento y sobre sus efectos secundarios.

Si los síntomas de ansiedad no desaparecieron después de 8 semanas de tratamiento:

  • Considere otras opciones de tratamiento, como probar medicamentos o cambiar a un tipo de medicamento diferente.

  • Considere añadir los servicios de un consejero a su plan de tratamiento, si todavía no lo hizo.

Usted y su médico pueden abordar estas opciones con anterioridad, si es necesario.

Más información

Asimilación con cáncer

Manejo del estrés (en inglés)

Sobrellevar la incertidumbre (en inglés)

La American Society of Clinical Oncology: Detección, evaluación y atención de la ansiedad y los síntomas depresivos en adultos con cáncer (en inglés)

Recursos adicionales

CancerCare: Obtenga Apoyo

Instituto Nacional del Cáncer: Ansiedad y sufrimiento