Cómo los cuidadores pueden cuidar de sí mismos

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 04/2015

Mensajes clave:

  • Cuidar su propia salud emocional y necesidades físicas le convierte en un cuidador más eficiente.

  • Considere la posibilidad de buscar ayuda con las responsabilidades de cuidado de un paciente.

  • Reconozca los signos de estrés. Hable con su médico o un asesor si tiene problemas para sobrellevar sus emociones.

Una de las tareas más importantes de los cuidadores, pero a menudo olvidada, es cuidar de sí mismos. La salud física, emocional y mental de un cuidador es vital para el bienestar de la persona que tiene cáncer. Para ser un buen cuidador, antes hay que ser capaz de cuidarse uno mismo.

Cómo enfrentar el desafío

Los cuidadores pueden experimentar períodos de estrés, ansiedad, depresión y frustración. Las siguientes sugerencias pueden ayudarle a no sentirse abrumado o agotado.

Busque apoyo. Con frecuencia, los cuidadores pueden sentirse enojados, culpables, solos, temerosos y/o tristes. Hablar con otras personas que cuidan de un familiar o de un amigo con cáncer puede ayudarle a sobrellevar la situación. Pregúntele a un trabajador social de oncología si puede ponerle en contacto con algún recurso local, como un grupo de apoyo.

Reconozca los signos de estrés. Los siguientes son signos de estrés:

  • Sentirse agotado todo el tiempo

  • Enfermarse más de lo habitual

  • No dormir lo suficiente

  • Sentirse impaciente, irritado u olvidadizo

  • No disfrutar de las cosas que antes le gustaban

  • Aislarse de las personas.

Si nota que está constantemente estresado, explore nuevas formas de brindar cuidados y pida ayuda a otras personas. Obtenga más información sobre cómo manejar el estrés (en inglés).

Obtener ayuda. Esto puede significar contratar personas para cuidar de la persona con cáncer. También puede contratar a personas que ayuden con las tareas domésticas, mandados o el cuidado de los niños para que usted tenga algún tiempo libre. Los familiares, amigos, miembros de organizaciones religiosas y de grupos comunitarios a menudo están dispuestos a colaborar. Acepte su ayuda y asígneles tareas específicas.

Hágase tiempo para usted y para otras relaciones. Pasar tiempo haciendo algo de lo que disfruta puede darle un respiro muy necesitado. El tiempo libre puede ayudarle a seguir siendo un cuidador eficaz. Además, pase algún tiempo con otras personas que sean importantes para usted. Mantener relaciones que lo apoyen es importante para su salud y bienestar.

Obtenga más información sobre la Ley de Licencias Familiares y Médicas (Family and Medical Leave Act, FMLA). Si está empleado, aproveche la Ley de Licencias Familiares y Médicas. Esta ley exige que los empleadores con 50 empleados o más les den una licencia de hasta 12 semanas sin goce de sueldo pero manteniendo el puesto a los empleados que la necesiten para cuidar a un familiar gravemente enfermo. Los empleadores deben mantener los beneficios durante el tiempo de licencia, y algunos pueden permitir un horario de trabajo flexible o reducido. La FMLA también les permite a los empleadores establecer disposiciones más generosas sobre las licencias que lo que estipula la ley. Hable con su empleador para obtener información sobre las disposiciones específicas que ofrece su compañía.

Sea amable y paciente consigo mismo. Muchos cuidadores tienen sentimientos ocasionales de enojo o frustración y luego se sienten culpables por ello. Trate de encontrar maneras positivas de hacer frente a estos sentimientos difíciles, por ejemplo, hablar con amigos que lo apoyen y hacer ejercicio. Otra buena forma de canalizar sus sentimientos es llevar un diario personal.

Cuide su cuerpo. Hágase tiempo para hacer ejercicio, coma comidas sanas, manténgase hidratado y duerma el tiempo necesario. Además, vuelva a evaluar su propia salud. El estrés de cuidar a un paciente puede llevar a algunas personas a desarrollar o aumentar hábitos perjudiciales para la salud, como fumar, beber demasiado alcohol o utilizar indebidamente medicamentos recetados. Si no puede hacer los cambios necesarios por su cuenta, busque ayuda profesional.

Cuándo buscar ayuda profesional

Es importante que los cuidadores presten especial atención a su salud emocional y mental. Varios estudios han demostrado que estos se encuentran en mayor riesgo de sufrir depresión y ansiedad. Hable con su médico o un asesor si tiene problemas para sobrellevar sus emociones.

Síntomas de depresión

Los síntomas de depresión incluyen sentimientos de tristeza y desesperanza que interfieren en las actividades diarias. Otros signos de advertencia incluyen:

  • Pérdida del apetito o alimentación excesiva

  • Problemas para dormir, como no poder dormir o dormir demasiado

  • Falta de energía

  • Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba

  • Problemas para concentrarse, con la memoria y para tomar decisiones

  • Sentirse irritable e inquieto

  • Llanto excesivo

  • Dolores de cabeza u otros dolores constantes y sin motivo; síntomas físicos que no mejoran con el tratamiento

  • Beber demasiado alcohol

Síntomas de ansiedad

La ansiedad es una respuesta común y normal a una situación estresante, como cuidar a una persona con cáncer. Sin embargo, demasiada ansiedad puede ocasionar problemas de salud e interferir en las actividades diarias.

Los síntomas de ansiedad incluyen:

  • Dificultades para resolver problemas, tomar decisiones o concentrarse

  • Nerviosismo o impaciencia

  • Mayor tensión muscular o sensación de tensión

  • Dolores de cabeza

  • Enojo o irritabilidad constantes y sin motivo

  • No poder dormir

  • Demasiadas preocupaciones

Cómo manejar la depresión y la ansiedad

Además de buscar ayuda profesional, otras formas de ayudar a manejar la depresión y la ansiedad incluyen las siguientes:

  • Evitar tomar demasiado alcohol

  • Planificar actividades placenteras con familiares y amigos

  • Unirse a grupos de apoyo para cuidadores

  • Participar en actividades que lo hagan sentir feliz y reconfortado

  • Hacer ejercicio: incluso pequeñas tandas de 10 a 15 minutos por vez pueden ayudar

  • Practicar técnicas de relajación, como meditación y yoga

Recuerde que cuidar su salud emocional y sus necesidades físicas le convierte en un cuidador más eficiente, lo cual, en definitiva, ayuda a la persona enferma. Obtenga más información sobre la depresión y la ansiedad.

Más información

Recursos en línea para cuidadores

Sobrellevar la culpa (en inglés)

Recursos adicionales

Instituto Nacional del Cáncer: Cuidar al cuidador

CancerCare: Servicios de apoyo para el cuidador