Qué es la inmunoterapia

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 12/2015

La inmunoterapia, también denominada terapia biológica, es un tipo de tratamiento del cáncer diseñado para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, identificar o restaurar la función del sistema inmunitario. No se conoce claramente cómo la inmunoterapia trata el cáncer. Sin embargo, puede funcionar de las siguientes maneras:

  • Al detener o retrasar el crecimiento de las células cancerosas.

  • Al impedir que el cáncer se disemine a otras partes del cuerpo.

  • Al ayudar al sistema inmunitario para que funcione mejor a la hora de destruir las células cancerosas.

Existen varios tipos de inmunoterapia, incluidos los siguientes:

  • Anticuerpos monoclonales.

  • Inmunoterapias no específicas.

  • Vacunas contra el cáncer.

  • Terapia con virus oncolíticos.

Anticuerpos monoclonales.

Cuando el sistema inmunitario del cuerpo detecta algo nocivo, produce anticuerpos. Los anticuerpos son proteínas que combaten las infecciones.

Los anticuerpos monoclonales son un tipo específico de terapia que se fabrica en un laboratorio. Están diseñados para adherirse a determinadas proteínas de una célula cancerosa. Estas terapias son sumamente específicas, de manera que no afectan a las células que no tienen esa proteína.

Los anticuerpos monoclonales se utilizan como tratamientos contra el cáncer de diversas formas:

  • Para permitir que el propio sistema inmunitario destruya la célula cancerosa. El sistema inmunitario no siempre reconoce a las células cancerosas como nocivas. Esta es una de las formas en que el cáncer puede crecer y diseminarse. Los investigadores han identificado a la vía PD-1 como crítica para la capacidad del sistema inmunitario de controlar el crecimiento del cáncer. Bloquear esta vía con anticuerpos contra la PD-1 y el ligando de muerte programada-1 (Programmed Death-Ligand 1, PD-L1) puede interrumpir o retrasar el crecimiento del cáncer. Estos fármacos inmunoterapéuticos pueden denominarse inhibidores de control, ya que interrumpen una parte importante del proceso del sistema inmunitario. Algunos ejemplos de inhibidores de control incluyen ipilimumab (Yervoy), nivolumab (Opdivo) y pembrolizumab (Keytruda). Se están estudiando otros fármacos.

  • Para aplicar radiación directamente en las células cancerosas. Este tratamiento, denominado radioinmunoterapia, usa anticuerpos monoclonales para transmitir la radiación directamente a las células cancerosas. Al adherir las moléculas radioactivas a los anticuerpos monoclonales en un laboratorio, se pueden administrar dosis bajas de radiación específicamente en el tumor, sin afectar a las células sanas. Entre los ejemplos de estas moléculas radioactivas se incluyen el ibritumomab, el tiuxetan (Zevalin) y el tositumomab (Bexxar). 

  • Diagnosticar el cáncer. Los anticuerpos monoclonales que transportan partículas radioactivas también pueden ser de ayuda para diagnosticar algunos tipos de cáncer, como el colorrectal, el de ovario y el de próstata. Unas cámaras especiales identifican el cáncer al mostrar dónde las partículas radioactivas se acumulan en el cuerpo. Además, un patólogo puede usar anticuerpos monoclonales para determinar el tipo de cáncer que una persona puede tener al analizar la muestra del tejido extraído durante una biopsia (en inglés). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades.

  • Transportar los fármacos directamente hacia las células cancerosas. Algunos anticuerpos monoclonales transportan otros fármacos para el cáncer directamente hacia las células cancerosas. Una vez que el anticuerpo monoclonal se adhiere a la célula cancerosa, el tratamiento que transporta ingresa en la célula. Esto provoca que las células cancerosas mueran sin dañar a otras células sanas. Un ejemplo es Brentuximab vedotin (Adcetris), un tratamiento para determinados tipos de linfomas de Hodgkin y de non-Hodgkin. Otro ejemplo es el trastuzumab emtansine o TDM-1 (Kadcyla), que es un tratamiento para el cáncer de mama positivo para el factor de crecimiento epidérmico humano (Human Epidermal Growth Factor Receptor 2, HER2).

Son permanentes los estudios clínicos de anticuerpos monoclonales para diversos tipos de cáncer. Obtenga más información sobre los estudios clínicos

Los efectos secundarios del tratamiento con anticuerpos monoclonales son generalmente leves y suelen ser similares a una reacción alérgica. Los posibles efectos secundarios incluyen erupciones cutáneas, presión arterial baja y síntomas parecidos a los de la gripe, como fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, debilidad, cansancio excesivo, pérdida del apetito, malestar estomacal o vómitos.

Inmunoterapias no específicas

Al igual que los anticuerpos monoclonales, las inmunoterapias no específicas también ayudan a que el sistema inmunitario destruya las células cancerosas. La mayoría de las inmunoterapias no específicas se administran después o al mismo tiempo que otro tratamiento del cáncer, por ejemplo, la quimioterapia o la radioterapia. Sin embargo, las inmunoterapias no específicas se administran como el principal tratamiento del cáncer.

Las dos inmunoterapias no específicas que se usan con más frecuencia son las siguientes:

  • Interferones. Los interferones ayudan al sistema inmunitario a combatir el cáncer y pueden retardar el crecimiento de las células cancerosas. Un interferón elaborado en un laboratorio, llamado interferón alfa (Roferon-A [2a], Intron A [2b], Alferon [2a]), es el tipo de interferón que se usa con más frecuencia en el tratamiento del cáncer. Los efectos secundarios del tratamiento con interferón pueden incluir síntomas similares a los de gripe, un mayor riesgo de infecciones, erupciones cutáneas y cabello fino.

  • Interleuquinas. Las interleuquinas ayudan al sistema inmunitario a producir células para combatir el cáncer. Una interleuquina elaborada en un laboratorio, la interleuquina-2, IL-2, o aldesleuquina (Proleukin), se utiliza para tratar el cáncer de riñón y de piel, incluido el melanoma. Los efectos secundarios frecuentes del tratamiento con IL-2 incluyen aumento de peso y presión arterial baja, que pueden tratarse con otros medicamentos. Algunas personas también pueden experimentar síntomas similares a los de la gripe.

Vacunas contra el cáncer.

Una vacuna es otro método usado para ayudar a combatir la enfermedad. Una vacuna expone al sistema inmunitario a un antígeno. Esto provoca que el sistema inmunitario reconozca y destruya esa proteína o los materiales relacionados. Existen dos tipos de vacunas contra el cáncer: vacunas para prevención y vacunas para tratamiento.

  • Vacuna para prevención. Una vacuna para prevención se administra a una persona que no tiene ningún síntoma de cáncer. Se usa para evitar que una persona desarrolle un tipo específico de cáncer u otra enfermedad relacionada con el cáncer. Por ejemplo, Gardasil y Cervarix son vacunas que evitan que una mujer se infecte con el virus del papiloma humano (VPH). El VPH es un virus que se sabe que provoca el cáncer de cuello uterino y otros tipos de cáncer. Obtenga más información sobre el VPH y el cáncer (en inglés). Además, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. recomiendan que todos los niños reciban una vacuna que evite la infección con el virus de la hepatitis B. Una infección por hepatitis B puede producir cáncer de hígado.

  • Vacuna para tratamiento. Una vacuna para tratamiento ayuda al sistema inmunitario del cuerpo a que combata el cáncer al entrenarlo para que reconozca y destruya las células cancerosas. Puede evitar la reaparición del cáncer, eliminar cualquier célula cancerosa remanente después de otros tipos de tratamiento o detener la proliferación de células cancerosas. Una vacuna para tratamiento está diseñada para ser específica, lo que significa que debe estar dirigida a las células cancerosas sin afectar las células sanas. En este momento, el sipuleucel-T (Provenge) es la única vacuna para tratamiento aprobada en los Estados Unidos. Está diseñada para tratar el cáncer de próstata metastásico. Otras vacunas para tratamientos del cáncer aún están en etapa de desarrollo y sólo se encuentran disponibles a través de estudios clínicos.

Obtenga más información sobre las vacunas contra el cáncer (en inglés).

Terapia con virus oncolíticos

La terapia con virus oncolíticos es un nuevo tipo de inmunoterapia que usa virus genéticamente modificados para matar células cancerosas. Primero, el médico inyecta un virus en el tumor. El virus ingresa en las células cancerosas y se reproduce. Como resultado, las células explotan y mueren. A medida que las células mueren, liberan antígenos cancerosos. Esto provoca que el sistema inmunitario del paciente ataque a todas las células cancerosas del cuerpo que tengan esos mismos antígenos. El virus no ingresa en las células sanas.

En octubre de 2015, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. aprobó la primera terapia con virus oncolíticos para tratar melanomas (en inglés). El virus usado en el tratamiento se denomina talimogene laherparepvec (Imlygic) o T-VEC. El virus es una versión genéticamente modificada del virus del herpes simple que causa herpes labiales. El médico puede inyectar T-VEC directamente en las lesiones de melanoma que un cirujano no puede extirpar. Los pacientes reciben una serie de inyecciones hasta que no quede ninguna lesión. Los efectos secundarios pueden incluir los siguientes

  • Fatiga.

  • Fiebre.

  • Escalofríos.

  • Náuseas.

  • Síntomas similares a los de la gripe.

  • Dolor en el lugar de la inyección.

Los investigadores están analizando otros virus oncolíticos para diferentes tipos de cáncer en estudios clínicos. También están evaluando los virus en combinación con otros tratamientos, como la quimioterapia.  

Preguntas para hacer al médico

Consulte al médico si es posible incorporar la inmunoterapia como parte de su plan de tratamiento. Si es así, considere la posibilidad de formular las siguientes preguntas: 

  • ¿Qué tipo de inmunoterapia recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuáles son los objetivos de este tratamiento?

  • ¿La inmunoterapia será mi único tratamiento? Si no es así, ¿qué otros tratamientos recibiré como parte de mi plan de tratamiento?

  • ¿De qué modo recibiré el tratamiento de inmunoterapia y con qué frecuencia?

  • ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de la inmunoterapia, tanto a corto como a largo plazo?

  • ¿De qué manera este tratamiento afectará mi vida cotidiana? ¿Podré trabajar, hacer ejercicio y realizar mis actividades habituales?

  • ¿En qué otros estudios clínicos sobre inmunoterapia puedo participar?

  • ¿A quién debo llamar si tengo preguntas o problemas?

Más información

Cómo se trata el cáncer

Efectos secundarios

Recurso adicional

Instituto Nacional del Cáncer: Vacunas contra el cáncer