Dolor: Causas y diagnóstico

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 07/2016

Muchos pacientes y sobrevivientes experimentan dolor durante el tratamiento para el cáncer y después de este. Puede ser útil saber que el dolor a causa del cáncer puede tratarse de manera satisfactoria en la mayoría de los pacientes. Pero resulta importante centrarse en el manejo del dolor durante todas las etapas del tratamiento contra el cáncer y al sobrevivir a este. A causa del dolor no tratado, otros aspectos del cáncer pueden parecer más graves, como la fatiga, la debilidad, la falta de aire, las náuseas, el estreñimiento, los trastornos del sueño, la depresión, la ansiedad y la confusión.

A fin de encontrar las mejores estrategias para el alivio del dolor, debe hablar de sus síntomas con el equipo de atención médica. Además, plantéese hablar acerca de sus inquietudes respecto de las estrategias para el alivio del dolor. Por ejemplo, a algunas personas les puede preocupar que el medicamento sea adictivo o que las haga sentir adormecidas o aturdidas. Su médico o un especialista en dolor pueden ayudarlo a encontrar un medicamento para el alivio del dolor que funcione para usted. El equipo de atención médica también puede sugerir otros métodos para el alivio del dolor además del medicamento.

El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y el tratamiento para el cáncer. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma de dolor que pudiera experimentar. Esta comunicación debe incluir todo nuevo síntoma o cambio de síntomas. Los miembros del equipo de atención médica elaborarán un plan para aliviar el dolor y otros efectos secundarios. Este enfoque se denomina manejo de los síntomas, atención de apoyo o cuidados paliativos. En ocasiones, el equipo de atención médica consultará a los médicos que se especializan en cuidados paliativos.

Causas del dolor

El dolor puede venir del tumor en sí, del tratamiento para el cáncer o de otras afecciones médicas. Un buen plan de tratamiento del dolor ayudará a aliviar el dolor producto de todas las causas, incluidas las siguientes:

  • El tumor. Un tumor que crece en un órgano, como el hígado, puede estirar parte del órgano. Este estiramiento puede provocar dolor. Si un tumor crece y se disemina a los huesos o a otros órganos, puede hacer presión sobre los nervios y dañarlos, lo que provoca dolor. O bien, si el tumor se disemina o crece alrededor de la médula espinal, puede comprimirla y provocar dolor.

  • Cirugía. Es normal sentir dolor a causa de una cirugía de cáncer y la mayor parte de este desaparece después de un tiempo. Sin embargo, algunas personas pueden tener dolor persistente durante meses o años debido a un daño permanente en los nervios o al desarrollo de tejido cicatricial. Obtenga más información sobre los efectos secundarios de la cirugía.

  • Radioterapia. El dolor puede presentarse después de la radioterapia y desaparecer solo. También puede desarrollarse meses o años después del tratamiento, en especial si se aplica radioterapia al tórax o la médula espinal. Obtenga más información sobre los efectos secundarios de la radioterapia.

  • Quimioterapia. Algunos tipos de quimioterapia pueden causar dolor e insensibilidad en los dedos de las manos y los pies. Este dolor puede desaparecer cuando finalice el tratamiento, pero en ocasiones el daño es permanente y puede seguir causando dolor u otros efectos secundarios. Obtenga más información sobre los efectos secundarios de la quimioterapia y la neuropatía periférica.

  • Terapia hormonal. La terapia hormonal o terapia endócrina puede generar dolor en los músculos y los huesos. Además, estos tratamientos pueden aumentar el riesgo que corre una persona de desarrollar osteoporosis y quebraduras de huesos, que también causan dolor. La terapia hormonal también puede generar otros efectos secundarios en los hombres y las mujeres.

  • Trasplante de células madre. El trasplante de células madre también puede causar dolor, especialmente relacionado con un efecto secundario grave de este tratamiento que recibe el nombre de enfermedad de injerto contra huésped (Graft Versus Host Disease, GVHD). Obtenga más información sobre la GVHD (en inglés).

  • Otras causas. Sin embargo, las personas con cáncer pueden sentir dolor por otras causas, como migrañas, artritis o lumbalgia crónica. El plan de tratamiento que los médicos desarrollen con usted debe incluir también estos tipos de dolor, ya que cualquier dolor reduce la calidad de vida.

Diagnóstico del dolor

Es importante que informe al médico si experimenta dolor, especialmente si es nuevo o si ha empeorado. De acuerdo con las recomendaciones de la ASCO, el equipo de atención médica debe analizar el nivel de dolor con usted y su familia o cuidadores en cada visita.

En estos momentos, el médico puede formularle las siguientes preguntas y realizar un examen físico para obtener más información sobre el dolor. Intente describir el dolor tan bien como pueda. Es usted quien conoce mejor su dolor. Además, conocer los detalles del dolor ayudará al médico a encontrar la manera más adecuada de manejarlo.

  • ¿Dónde le duele?

  • ¿Cuándo cesa y cuándo comienza el dolor?

  • ¿Cuánto tiempo hace que lo tiene?

  • ¿Qué tan intenso es el dolor?

  • ¿Cómo se siente el dolor, según sus propias palabras?

El médico también puede pedirle que describa cuánto dolor tiene usando una escala del 0 al 10. O bien, puede sugerirle palabras que describan el dolor, por ejemplo, ardor, puntada o latidos.

Según si el dolor es nuevo o si ha empeorado o cambiado, el médico puede recomendar la realización de análisis para obtener más información sobre la causa.

Conversación con su médico sobre el manejo del dolor

El tipo, la intensidad y la ubicación del dolor es diferente para cada persona. Identificar la causa y encontrar una solución eficaz requiere trabajo en equipo entre usted y el médico. Para que le resulte más sencillo hablar con el médico sobre cómo se siente, considere llevar un diario del dolor. Asegúrese de incluir información sobre el dolor causado por otras afecciones médicas que pudiera tener, como diabetes o artritis.

Para comenzar un diario del dolor:

  • Anote la fecha y la hora en que experimentó el dolor y cuánto tiempo duró.

  • Destaque las actividades que realizaba cuando comenzó el dolor.

  • Describa en qué parte del cuerpo comenzó el dolor y si era específico de un área o se diseminó a otras partes del cuerpo.

  • Asigne un número en una escala de 0 a 10, en la que 10 es el nivel de dolor más elevado.

  • Use palabras que describan el tipo de dolor, por ejemplo, "ardor", "puntada" o "latidos".

  • Realice un seguimiento de los métodos de control del dolor que probó y qué eficacia tuvieron.

Junto con esta información, el médico tendrá en cuenta varios otros factores al decidir cómo manejar de manera más adecuada el dolor, por ejemplo: 

  • El tipo de cáncer.

  • Dónde está ubicado el cáncer.

  • La etapa del cáncer.

  • Su tolerancia al dolor.

  • Sus preferencias personales respecto del tratamiento.

  • Tratamientos anteriores para el dolor y qué tan bien funcionaron.

Existe una variedad de maneras de manejar y tratar del dolor causado por el cáncer, incluidos medicamentos y otros enfoques. Para obtener más información, lea acerca del control del dolor con medicamentos y formas adicionales para controlar el dolor.

Más información

Hoja informativa: Manejo del dolor (PDF; en inglés)

Efectos secundarios

Recurso adicional

Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute): El dolor y el cáncer