Formas adicionales para manejar el dolor

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 07/2016

El medicamento a menudo desempeña un papel importante para aliviar el dolor relacionado con el cáncer y su tratamiento. Sin embargo, existen varias opciones de apoyo y de autocuidado sin medicamentos. Este artículo ofrece una lista de estos métodos. O bien, obtenga información sobre el tratamiento del dolor causado por el cáncer con medicamentos.

Métodos de autocuidado y apoyo

A continuación se incluyen métodos que han ayudado a muchas personas con cáncer a manejar el dolor de manera más adecuada. Estos métodos también ayudan a reducir el estrés (en inglés), la depresión y la ansiedad para permitirle hacer frente al cáncer.

Algunos de estos métodos, puede aplicarlos usted mismo. Otros, requieren que trabaje con un especialista certificado o con licencia. Hable con su médico antes de probar métodos que no sean los recomendados por el equipo de atención médica.

  • Acupuntura. Esta forma ancestral de medicina china supone la inserción de agujas especiales en áreas específicas del cuerpo. Algunos ensayos clínicos han demostrado que alivia el dolor. Asegúrese de consultar a un especialista con experiencia y reputación que solo emplee agujas esterilizadas.

  • Biorretroalimentación. Esta técnica lo ayuda a controlar las funciones de su cuerpo, por ejemplo, la frecuencia cardíaca. Con este método, sensores indoloros colocados sobre la piel recopilan información sobre los procesos de su cuerpo. Un terapeuta capacitado en biorretroalimentación emplea esta información para ayudarlo a centrarse en efectuar cambios o ajustes pequeños en su cuerpo para obtener los resultados que desea. Estos cambios pueden incluir relajar músculos específicos para reducir el dolor.

  • Ejercicios de respiración/meditación. Los ejercicios de respiración suaves pueden mejorar la relajación, reducir la tensión y disminuir el dolor. Puede llevarlos a cabo sentado en una silla y relajando los brazos con suavidad a cada lado. Puede realizarlos mientras se encuentre recostado en una silla reclinable o en la cama. Intente respirar por la nariz mientras cuenta hasta 3 mentalmente y con lentitud. Luego, exhale por la boca, otra vez contando en silencio hasta 3. Continúe durante 5 minutos, y gradualmente aumente hasta llegar a los 20 minutos. También puede probar ejercicios de meditación. Los ejercicios de meditación incluyen repetir suavemente una palabra que lo calme. O bien, pueden suponer imaginar inhalar o exhalar calor, frescura o una sensación de relajación en las áreas de dolor.

  • Grupos de asesoramiento y apoyo psicológico. Hable con un asesor capacitado (en inglés) o bien asista a grupos de apoyo para el cáncer para obtener información sobre técnicas de manejo del dolor que hayan funcionado para otras personas. Analizar sus inquietudes y obtener apoyo también puede ayudar a aliviar parte de la tensión física y psicológica que a menudo agrava el dolor.

  • Distracción. Algunas actividades pueden distraerlo del dolor. Estas incluyen:

    • Darse un baño caliente.

    • Leer un libro.

    • Mirar televisión o películas.

    • Dibujar.

    • Bordar.

    • Escuchar música.

    • Caminar distancias cortas al aire libre.

  • Calor y frío. Pruebe aplicar compresas calientes o frías, almohadillas térmicas o bolsas de frío en áreas del cuerpo que presenten molestias, irritación o dolor para ayudar a disminuir la incomodidad. Analice este método con su médico y siga cualquier instrucción especial, particularmente durante la radioterapia o la quimioterapia o después de ella. Comience con aplicaciones breves de entre 5 y 10 minutos a temperaturas moderadas. No aplique calor ni frío directamente sobre:

    • Piel desnuda o lesionada.

    • Áreas que estén entumecidas.

    • Áreas que recientemente hayan recibido radioterapia.

    Envuelva las bolsas de hielo y las compresas con una toalla para proteger la piel. Además, use almohadillas térmicas sobre la ropa, una sábana o una toalla. Experimente con temperaturas para encontrar un método que brinde alivio de manera cómoda.

  • Imágenes y visualizaciones. Muchas técnicas de imágenes resultan útiles para el dolor y las molestias relacionadas con el tratamiento. Por ejemplo, con la técnica del "guante mágico", usted imagina colocarse un guante antes de recibir una punción con una aguja. Posteriormente, visualiza que el guante le protege la mano y evita que sienta dolor. O bien, puede beneficiarse de imaginar una escena apacible, revivir un recuerdo favorito o crear una imagen mental de una luz sanadora que se lleva el dolor. Un terapeuta capacitado puede enseñarle distintos ejercicios para que realice en su hogar.

  • Masajes. Un fisioterapeuta calificado que cuente con experiencia al trabajar con personas con cáncer puede ofrecerle un suave masaje terapéutico. Esto puede ayudar a aliviar la tensión, las molestias y el dolor. Un cuidador puede realizar técnicas de masajes simples en su hogar, las cuales incluyen un masaje delicado, suave y circular de los pies, las manos o la espalda. También puede masajearse usted mismo aplicando una presión pareja y ligera en las manos, los brazos, el cuello y la frente.

  • Apoyo nutricional. En ocasiones, el cáncer y los tratamientos contra el cáncer generan llagas en la boca o náuseas. Estos efectos secundarios dificultan mantener una nutrición adecuada. No recibir suficientes vitaminas, minerales y otros nutrientes importantes de los alimentos puede generar dolor o molestias, o bien agravar estas sensaciones. Un profesional de alimentos y nutrición (nutricionista) o su médico pueden recomendarle tomar determinados suplementos o cambiar su dieta para resolver los efectos secundarios.

  • Terapia física u ocupacional. Un fisioterapeuta (en inglés) evaluará cualquier problema nervioso, muscular y del estado físico que haga que a una persona le resulte difícil desempeñarse correctamente de manera cotidiana.

Puede enseñarle a aliviar el dolor mediante ejercicios o dispositivos simples, por ejemplo, partes del cuerpo artificiales, férulas o correctores. Un terapeuta ocupacional ayuda a las personas a prevenir y a vivir con la enfermedad, lesión o discapacidad. Por ejemplo, este puede ayudar a alguien a evitar el linfedema después de una cirugía de cáncer. El linfedema es una acumulación dolorosa de líquido que se produce cuando se quitan los ganglios linfáticos. También es recomendable que consulte a un terapeuta especialista en linfedema certificado (certified lymphedema therapist, CLT). Un CLT es un profesional médico que se especializa en tratar el linfedema.

Seguimiento de la reducción del dolor

Realice un seguimiento de los resultados de sus técnicas de manejo del dolor para determinar cuáles funcionan mejor para usted. Puede hacerlo creando un gráfico simple y enumerando los días de la semana en la parte superior. A la derecha, establezca categorías tales como hora del día, técnicas de manejo del dolor, nivel de actividad y estado de ánimo. Es recomendable que incluya una categoría para calificar el dolor. Es cuando califica el dolor en una escala de 0 a 10. En ella, el 10 es el nivel más elevado de dolor. 

Al escribir estos detalles con regularidad y revisar el gráfico, podrá ver qué situaciones y técnicas ayudan más con su dolor. Puede encontrar un gráfico ya preparado buscando en Internet "gráfico de manejo del dolor" o "gráfico de seguimiento del dolor".

Más información

Dolor: Causas y diagnóstico

Hoja informativa: Manejo del dolor (PDF; en inglés)

Acerca de las terapias complementarias y alternativas (en inglés)

Evaluar terapias complementarias y alternativas (en inglés)