Incontinencia urinaria

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 04/2017

Algunos tipos de cáncer y tratamientos contra el cáncer pueden provocar incontinencia. La incontinencia es cuando una persona no puede controlar su propia vejiga. Puede ocurrir en hombres o mujeres, durar por un período breve o más prolongado y ser de leve a grave.

Existen diferentes tipos de incontinencia:

  • La incontinencia de esfuerzo puede hacer que una persona tenga pérdidas de orina durante determinadas actividades, como al toser, reírse, estornudar o hacer ejercicio.

  • La incontinencia por rebosamiento es un chorrito de orina que se produce con la vejiga llena.

  • La incontinencia imperiosa es la pérdida de orina que sucede con una necesidad repentina y urgente de orinar.

  • La incontinencia continua es no poder controlar la vejiga en absoluto.

La incontinencia puede causar molestias o afectar su calidad de vida. Hable con su equipo de atención médica sobre cómo tratar o manejar esta afección. El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y el tratamiento de su cáncer. Se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo.

Causas de la incontinencia

Después de que la orina se forma en los riñones, fluye hacia abajo por los uréteres a la vejiga. La vejiga es un órgano semejante a un globo hueco que contiene la orina. Desde la vejiga, la orina fluye por un tubo denominado uretra y sale del cuerpo. Los músculos del esfínter actúan como una válvula que retiene la orina o la libera. Estos músculos trabajan con los nervios que transmiten señales a estos y a la vejiga para controlar la micción.

Algunos tipos de cáncer y tratamientos contra el cáncer pueden dañar o cambiar estos músculos y nervios. O pueden provocar otros cambios en el cuerpo que ocasionen incontinencia.

Los tipos de cáncer que pueden aumentar su riesgo de incontinencia incluyen los siguientes:

  • Los tipos de cáncer cercanos a la zona pélvica o en esta. Esta zona del cuerpo contiene la vejiga y los órganos reproductores. Los tipos de cáncer en esta zona incluyen los siguientes:

  • Cáncer de próstata

  • Cáncer colorrectal

  • Cáncer de la uretra

  • Cáncer de vejiga

  • Tipos de cáncer ginecológico, como el cáncer de cuello uterino y el cáncer de útero, que afectan el aparato reproductor de la mujer

  • Tipos de cáncer de cerebro o de la médula espinal, que pueden afectar los nervios que ayudan a controlar la vejiga o los músculos pélvicos.

  • Cáncer de pulmón o esófago, que puede provocar tos crónica que causa un esfuerzo en la vejiga.

Los tratamientos contra el cáncer que pueden aumentar su riesgo de incontinencia incluyen los siguientes:

  • Radioterapia en la zona pélvica, que puede irritar la vejiga.

  • Quimioterapia, que puede provocar daño en los nervios, vómitos que hacen presión sobre los músculos que controlan la micción, o pérdida de hormonas.

  • Cirugía en la zona pélvica, que puede dañar los músculos o los nervios que ayudan a controlar la micción.

  • Trasplante de médula ósea/células madre con quimioterapia de dosis alta, lo que puede provocar vómitos e inflamación de la vejiga.

  • Tratamientos que causan menopausia precoz o niveles bajos de estrógeno.

  • Medicamentos que aumentan la hidratación o la producción de orina, lo que puede empeorar la incontinencia.

Diagnóstico de incontinencia

Hable con su equipo de atención médica si tiene problemas para controlar la vejiga. Trabajarán con usted para averiguar la causa. El diagnóstico puede incluir lo siguiente:

  • Un diario de la vejiga en el que llevará un registro de cuándo orina, con qué frecuencia y qué cantidad.

  • Análisis de orina para detectar signos de infección u otras causas.

  • Una prueba de esfuerzo, en la que tose lo más fuerte posible con la vejiga llena.

  • Técnicas que miden la presión en la vejiga y el flujo miccional.

  • Ecografía, una prueba que emplea ondas sonoras para crear una imagen de la vejiga y de otras partes del cuerpo que ayudan a controlar la micción.

  • Citoscopia, durante la cual se examina el interior de la vejiga con un pequeño tubo que tiene una cámara y una luz en el extremo.

  • Cistograma, que es una radiografía de la vejiga.

Tratamiento de la incontinencia

La incontinencia suele ser tratable. Los mejores tratamientos para usted dependen de las causas, el tipo, la duración y la gravedad. Es posible que necesite más de un tratamiento a la vez. Las opciones incluyen las siguientes:

  • Entrenamiento de la vejiga:

    • Aprender a retrasar la micción después de tener ganas de ir al baño.

    • Programar las idas al baño, lo que se llama micción programada.

    • Manejo de la alimentación y el consumo de líquido.

    • Biorretroalimentación, que es el uso de dispositivos para ayudarlo a mejorar el control de los músculos que retienen la orina.

  • Fisioterapia:

    • Ejercicios de Kegel, los cuales fortalecen los músculos utilizados para retener la orina.

    • Estimulación eléctrica.

  • Medicamentos, como la oxibutinina (Ditropan, Ditropan XL) y la tolterodina (Detrol, Detrol LA) o los antidepresivos imipramina (Tofranil) y duloxetina (Cymbalta).

  • Dispositivos médicos:

    • Un dispositivo uretral, que es un tapón que se introduce en la uretra.

    • Un pesario, que es un anillo rígido que se coloca en la vagina de una mujer para ayudarla a sostener los músculos de la vejiga.

  • Inyecciones de colágeno en el cuello de la vejiga para reducir las pérdidas.

  • Aplicación de la hormona estrógeno a la uretra o al tejido vaginal en el caso de las mujeres.

  • Cirugía para introducir un esfínter urinario artificial o para crear una “eslinga” alrededor del cuello de la vejiga y de la uretra, a fin de mantenerlas cerradas.

  • Cateterismo, en el cual se introduce un tubo a través de la uretra y en la vejiga para drenar la orina.

  • Inyecciones de toxina botulínica tipo A (Botox, Dysport) para relajar el músculo de la vejiga.

Manejo de la incontinencia

Si usted tiene incontinencia, pruebe estos métodos y consejos para manejarla:

  • Limite la cantidad de líquido que bebe, en particular, el café y el alcohol.

  • Orine antes de ir a dormir y antes de realizar una actividad extenuante.

  • Use una almohadilla absorbente dentro de su ropa interior. Puede comprar almohadillas en una tienda de comestibles o farmacia locales.

  • Practique los ejercicios de Kegel. Para realizar estos ejercicios, contraiga o apriete los músculos que usa para detener el flujo de orina. Durante este ejercicio, mantenga los músculos del abdomen, de los glúteos y de los muslos relajados.

  • Pierda el exceso de peso, ya que este puede ejercer presión en la vejiga y los músculos que la sostienen.

  • Cumpla con un cronograma para aliviar la vejiga.

  • Evite los alimentos que puedan irritar la vejiga, incluidos los productos lácteos, las frutas cítricas, el azúcar, el chocolate, los refrescos, el té y los vinagres.

  • Deje de fumar. La nicotina puede irritar la vejiga y provocar tos excesiva.

  • Obtenga apoyo. Este es un problema frecuente. No sienta vergüenza de hablar al respecto con su equipo de atención médica o con un grupo de apoyo.

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