Pérdida de peso

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 09/2016

La pérdida de peso es frecuente entre las personas con cáncer. A menudo es el primer signo notable de la enfermedad.

Hasta el 40 % de las personas informan una pérdida de peso sin motivo cuando se les diagnostica cáncer por primera vez. Y hasta el 80 % de las personas con cáncer avanzado experimentan pérdida de peso y caquexia. La caquexia también se denomina emaciación. La emaciación es la combinación de pérdida de peso y pérdida de masa muscular.

La pérdida de peso y la emaciación a menudo van acompañadas de otros síntomas:

  • Fatiga

  • Debilidad

  • Pérdida de energía

  • Imposibilidad de realizar tareas diarias

Las personas que padecen caquexia a menudo tienen dificultades para enfrentar las exigencias físicas del tratamiento. Además, experimentan síntomas más intensos.

Causas de la pérdida de peso

La pérdida de peso a menudo comienza con la pérdida del apetito. Esto puede deberse a los siguientes efectos secundarios del cáncer o el tratamiento:

Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que experimente. En especial, mencione los síntomas nuevos o un cambio en los síntomas.

Manejo de la pérdida de peso

El tratamiento para aliviar los síntomas y efectos secundarios es un aspecto importante de la atención del cáncer. Este enfoque se denomina atención médica de apoyo o cuidados paliativos. Ayuda a satisfacer las necesidades físicas, emocionales o sociales del paciente.

Consejos generales

Controlar la pérdida de peso relacionada con el cáncer es importante para su comodidad y bienestar. Estas sugerencias pueden ayudarlo:

  • Aumente la cantidad de alimentos que come. Consulte a su equipo de atención médica qué cantidad de alimentos necesita.

  • Consuma comidas livianas y evite los alimentos con alto contenido de proteína antes del tratamiento para el cáncer. Esto puede prevenir que comiencen a desagradarle estos alimentos si ocurren náuseas y vómitos.

  • Lleve un registro de qué, cuándo y cuánto come. Incluye cómo se siente durante y después. Por ejemplo, ¿tiene náuseas? ¿Siente saciedad rápidamente? ¿Nota cambios en cómo saborea los alimentos? Comparta esta información con su equipo de atención médica. Ayudará en la decisiones acerca de cómo cambiar su dieta.

  • Considere consultar a un dietista registrado o nutricionista. Estos profesionales ofrecen asesoramiento en nutrición. Ayudan a las personas a mantener un peso saludable y a recibir nutrientes como proteínas, vitaminas y minerales. Pídale una derivación a su equipo de atención médica. También puede encontrar un dietista a través de la Academia de Nutrición y Dietética (Academy of Nutrition and Dietetics).

Medicamentos

En algunos casos, los médicos pueden recomendar medicamentos específicos para tratar la pérdida de peso. Algunas opciones incluyen:

Acetato de megestrol (Megace). Es una hormona progesterona. Puede mejorar el apetito, el aumento de peso y la sensación de bienestar.

Medicamentos esteroides. Pueden aumentar el apetito y mejorar la sensación de bienestar. También ayudan con las náuseas, la debilidad o el dolor. Los médicos a menudo recomiendan el uso de esteroides por un corto plazo. El uso de esteroides a largo plazo puede causar efectos secundarios graves.

  • La metoclopramida (Reglan) puede evitar la sensación de saciedad antes de comer una cantidad suficiente de alimentos.

  • El reemplazo de la enzima pancreática (lipasa) ayuda al cuerpo a absorber la grasa.

  • El dronabinol (Marinol), un cannabinoide producido en el laboratorio, puede estimular el apetito.

  • Se están estudiando otros medicamentos para ayudar a las personas con cáncer a mejorar su apetito y aumentar de peso.

Terapia de nutrientes intravenosa

A veces, los médicos recomiendan administrar nutrientes a través de una vía intravenosa (IV). En general, el objetivo es el apoyo nutricional a corto plazo durante la recuperación. Un enfermero introduce una vía IV en la vena. El alimento se desplaza por el tubo, directamente al estómago.

La terapia de nutrientes puede ayudar a los pacientes que tienen dificultad para masticar o tragar. Estos problemas son más frecuentes en personas con un diagnóstico de cáncer de cabeza y cuello o de esófago.

Más información

Efectos secundarios

Recomendaciones nutricionales durante y después del tratamiento del cáncer