Problemas de coagulación

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 08/2016

Un coágulo de sangre es una afección grave que requiere tratamiento inmediato. Las personas con cáncer y las que reciben tratamiento para el cáncer tienen un mayor riesgo de formación de coágulos sanguíneos.

El proceso normal, llamado coagulación, es un proceso complejo. Las células sanguíneas especializadas, denominadas plaquetas, y distintas proteínas de la sangre, denominadas factores de coagulación, se aglutinan para cicatrizar vasos sanguíneos dañados y controlar el sangrado. Existe un delicado equilibrio entre los factores de coagulación que promueven el sangrado y aquellos que promueven la coagulación. Los trastornos de coagulación de la sangre se presentan cuando faltan o se dañan algunos factores de coagulación, y estos forman coágulos dentro del cuerpo. Esos coágulos pueden bloquear el flujo normal de la sangre y causar problemas graves.

Los coágulos de sangre pueden producirse en diferentes partes del cuerpo y desplazarse a estas, por ejemplo:

  • Las venas, lo cual se denomina trombosis venosa profunda (deep venous thrombosis, DVT)

  • Los pulmones, lo cual se denomina embolia pulmonar (pulmonary embolus, PE)

  • Una arteria (menos frecuente, pero también muy grave)

Signos y síntomas de problemas de coagulación

El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y del tratamiento para el cáncer. Esto se denomina manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que experimente y cualquier cambio en los síntomas.

Las personas con problemas de coagulación pueden experimentar:

  • Hinchazón del brazo o la pierna de un lado del cuerpo

  • Dolor en el brazo o pierna donde se encuentra un coágulo sanguíneo

  • Problemas para respirar o dolor torácico al respirar

  • Latidos cardíacos acelerados

  • Bajos niveles de oxígeno

Informe de inmediato a su médico si tiene cualquiera de estos síntomas. Es importante saber que incluso los pacientes con niveles bajos de plaquetas pueden desarrollar un coágulo sanguíneo. A veces, los pacientes no saben que tienen un coágulo sanguíneo hasta que se lo diagnostican en un análisis.

Causas de los problemas de coagulación

Las personas con cáncer tienen un riesgo más alto de presentar coágulos sanguíneos y trastornos de coagulación. Esto puede deberse al cáncer o al tratamiento, como la quimioterapia, cirugía o medicamentos denominados esteroides, y el uso prolongado de un catéter (en inglés). Los períodos largos de inactividad, como un viaje largo en avión o automóvil, también pueden aumentar el riesgo de presentar coágulos sanguíneos.

Diagnóstico de problemas de coagulación

Es posible que el médico use una o más técnicas para diagnosticar un coágulo sanguíneo:

  • Una ecografía Doppler. Esta prueba usa ondas de sonido para examinar el flujo de sangre en las venas de los brazos o las piernas. Puede detectar una disminución del flujo de sangre por un coágulo sanguíneo.

  • Exploración por tomografía computarizada (computed tomography, CT). Una exploración por CT (en inglés) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Se puede inyectar un tinte especial denominado tinte de contraste en una vena del paciente antes de la exploración para obtener una imagen más detallada. Los médicos normalmente usan exploraciones por CT para diagnosticar un coágulo sanguíneo en los pulmones, o PE.

  • Relación ventilación/perfusión pulmonar (ventilation/perfusión quotient, QA). Esta prueba, que también sirve para diagnosticar PE, se compone de dos partes diferentes: la exploración por ventilación que observa el flujo de aire en los pulmones y la exploración por perfusión que observa el flujo de sangre en los pulmones.

  • Un angiograma. Esta prueba puede detectar un coágulo de sangre en una arteria. Durante un angiograma, se inyecta un tinte en la arteria. Y luego, la arteria se examina con un dispositivo especial de radiografía denominado fluoroscopio.

Manejo de los problemas de coagulación

Un coágulo sanguíneo requiere tratamiento inmediato. El tratamiento más frecuente consiste en comenzar a administrar diluyentes de la sangre mediante inyección, ya sea debajo de la piel o en la vena. Cuando se considera que la sangre está lo suficientemente diluida, ya no hay riesgo de coagulación. En este momento, algunos pacientes pueden comenzar a tomar un anticoagulante en forma de comprimido que se traga.

Los pacientes que reciben anticoagulantes necesitan ser controlados periódicamente para que no haya un aumento del sangrado. Algunos pacientes no pueden recibir anticoagulantes porque tienen bajos niveles de plaquetas o un riesgo alto de sangrado. Para estos pacientes, se puede colocar un tipo especial de filtro en el cuerpo para evitar que un coágulo sanguíneo se desplace a los pulmones, lo cual puede ser muy peligroso.

Más información

Prevención y tratamiento de coágulos sanguíneos (en inglés)

Efectos secundarios