Cáncer de mama: Después del tratamiento

This section has been reviewed and approved by the Cancer.Net Editorial Board, 05/2014

EN ESTA PÁGINA: Leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento contra el cáncer y la importancia de este tipo de atención de seguimiento. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Después de finalizado el tratamiento contra el cáncer de mama, hable con el médico sobre el desarrollo de un plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos regulares y/o pruebas médicas para monitorear su recuperación durante los próximos meses y años. Las recomendaciones de ASCO para la atención de seguimiento del cáncer de mama comprenden exámenes físicos regulares y mamografías, así como otras recomendaciones. Además, ASCO ofrece resúmenes de tratamiento contra el cáncer y un plan de atención para sobrevivientes (en inglés), a fin de ayudarla a llevar un registro del tratamiento contra el cáncer de mama que recibió y a desarrollar un plan de atención de seguimiento una vez que el tratamiento finalice. En ocasiones, es posible que las pacientes asistan a clínicas para sobrevivientes, que se especializan en las necesidades posteriores al tratamiento de las personas diagnosticadas con cáncer de mama.

Como se explicó en la sección Opciones de tratamiento, el cáncer de mama puede reaparecer en la mama o en otras áreas del cuerpo. Los síntomas de la recurrencia del cáncer incluyen un bulto nuevo en la mama, debajo del brazo o a lo largo de la pared torácica; dolor en los huesos o fracturas; dolores de cabeza o convulsiones; tos crónica o problemas para respirar; fatiga extrema y/o sentirse enferma. Consulte con el médico si tiene alguno de estos síntomas u otros. La posibilidad de recurrencia es una preocupación frecuente entre los sobrevivientes de cáncer; obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés) y las pruebas que no son útiles para observar si se produce una recurrencia.

Después de una mastectomía o tumorectomía para tratar el cáncer de mama, pueden quedar cicatrices en la mama y puede quedar de un tamaño o una forma diferente de los que tenía antes de la cirugía. O bien, el área alrededor del sitio quirúrgico puede endurecerse. Si se extirparon los ganglios linfáticos como parte de la cirugía o si se vieron afectados durante el tratamiento, puede producirse linfedema, incluso muchos años después del tratamiento, y este es un riesgo de por vida para las pacientes.

Algunas pacientes experimentan falta de aliento, tos seca y/o dolor en el tórax dos o tres meses después de finalizada la radioterapia, dado que el tratamiento puede causar hinchazón y un endurecimiento o engrosamiento de los pulmones, que se llama fibrosis. Estos síntomas generalmente desaparecen. Hable con el médico si desarrolla algún síntoma nuevo después de la radioterapia o si los efectos secundarios no desaparecen.

Las pacientes que recibieron trastuzumab o determinados tipos de quimioterapia con medicamentos llamados antraciclinas, pueden correr riesgo de presentar problemas cardíacos. Hable con el médico sobre las mejores maneras de verificar la presencia de problemas cardíacos.

Las mujeres que toman tamoxifeno deben realizarse exámenes pélvicos anuales, dado que este fármaco puede aumentar el riesgo de cáncer de útero. Informe al médico o enfermero si nota sangrado vaginal anormal u otro síntoma nuevo. Las mujeres que toman un inhibidor de la aromatasa (AI), como anastrozol, exemestano o letrozol, deben hacerse una densitometría ósea antes de comenzar el tratamiento y según lo recomendado por el médico, dado que estos fármacos pueden producir determinada debilidad ósea o pérdida ósea.

Además, las mujeres en recuperación del cáncer de mama tienen otros efectos secundarios que pueden persistir después del tratamiento. Sin embargo, en general pueden manejarse. Por ejemplo, los medicamentos pueden ayudar a manejar la neuropatía, los síntomas de menopausia y el dolor en las articulaciones. La sequedad vaginal y la disminución del deseo sexual son efectos secundarios frecuentes durante o después del tratamiento contra el cáncer de mama; el tratamiento es individualizado para la paciente y el tipo de cáncer, y un ginecólogo junto con su oncólogo pueden manejarlo mejor. Obtenga información sobre las formas de sobrellevar la fatiga relacionada con el cáncer y otros efectos tardíos del tratamiento contra el cáncer.

Se aconseja a las mujeres en recuperación del cáncer de mama que sigan las pautas establecidas para una buena salud, como mantener un peso saludable, no fumar, mantener una alimentación equilibrada, limitar el consumo de alcohol y realizarse las pruebas de detección del cáncer recomendadas. Hable con el médico a fin de elaborar el plan que mejor se adapte a sus necesidades. La actividad física moderada puede ayudarla a recuperar la fuerza y el nivel de energía y disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer. El médico puede ayudarla a diseñar un plan de ejercicios seguro, con base en sus necesidades, aptitudes físicas y estado físico.

Muchas sobrevivientes de cáncer de mama necesitan tiempo para adaptarse a la “nueva normalidad”. El tratamiento contra el cáncer de mama puede producir cambios físicos o emocionales que influyen en cómo se ve a usted misma. Obtenga más información sobre la autoimagen y el cáncer de mama (en inglés) y los siguientes pasos que deben seguirse en la supervivencia.

La siguiente sección proporciona una lista de preguntas que es posible que usted quiera hacer. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Preguntas para hacer al médico, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.