Cáncer de mama: Tratamiento

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EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre las diferentes formas que los médicos usan para tratar personas con este tipo de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos comprobados disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al momento de tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, se alienta también a las pacientes que consideren participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para probar un enfoque nuevo con respecto al tratamiento a fin de evaluar si este es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar enfoques, como en el caso de un fármaco nuevo, una combinación nueva de tratamientos estándares o nuevas dosis de terapias actuales. Su médico puede ayudarle a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, médicos especialistas en diferentes áreas del tratamiento contra el cáncer trabajan en conjunto para crear un plan de tratamiento integral de la paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se llama equipo multidisciplinario (en inglés), e incluye cirujanos, oncólogos clínicos, radioncólogos, cirujanos plásticos y otros especialistas, si es necesario.

La biología y el comportamiento del cáncer de mama influyen en el tratamiento. Algunos tumores son pequeños, pero crecen rápidamente, mientras que otros son grandes y crecen con lentitud. Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos:

  • El estadio del tumor.
  • El estado del receptor hormonal (ER, PR) del tumor y el estado del HER2 (consulte la sección Diagnóstico).
  • Otros marcadores, como Ki67, Oncotype DX™, Mammaprint™ (si corresponde).
  • La edad de la paciente, el estado de salud general y sus preferencias.
  • El estado de la menopausia de la paciente.
  • La presencia de mutaciones conocidas en los genes heredados del cáncer de mama, como BRCA1 o BRCA2.

Si bien su equipo de atención de la salud adaptará el tratamiento específicamente para cada paciente y tipo de cáncer de mama, hay algunos pasos generales para tratar el cáncer de mama.

Tanto en el caso de DCIS como en el cáncer de mama invasivo en estadio temprano, los médicos por lo general recomiendan cirugía para extirpar el tumor. A fin de asegurarse de extirpar todo el tumor, el cirujano también extirpará una pequeña área de tejido normal que rodea el tumor. Aunque el objetivo de la cirugía es extirpar todo el cáncer visible, pueden quedar células microscópicas, ya sea en la mama o en otra parte. En algunas situaciones, esto significa que se podría necesitar otra cirugía para extirpar las células cancerosas restantes. Para los tipos de cáncer más grandes o aquellos que crecen más rápidamente, los médicos pueden recomendar el tratamiento con quimioterapia antes de la cirugía, llamada terapia neoadyuvante. La terapia hormonal neoadyuvante también se puede recomendar en situaciones específicas.

Después de la cirugía, el siguiente paso en el control del cáncer de mama en estadio temprano consiste en reducir el riesgo de recurrencia y eliminar cualquier célula cancerosa restante. Estas células cancerosas son invisibles, pero se cree que son las responsables de la recurrencia local y distante del cáncer. El tratamiento que se administra después de la cirugía se llama terapia adyuvante. Las terapias adyuvantes incluyen radioterapia, quimioterapia, terapia dirigida y/o terapia hormonal (consulte a continuación para obtener más información sobre estos tratamientos). La necesidad de la terapia adyuvante depende de la posibilidad de que queden células cancerosas en la mama o en el cuerpo o de que un tratamiento específico funcione para tratar el cáncer. Si bien la terapia adyuvante disminuye el riesgo de recurrencia, no necesariamente lo elimina.

Junto con la determinación del estadio, existen otras herramientas que pueden ayudar a determinar el pronóstico y ayudarlos a usted y a su médico a tomar decisiones acerca de la terapia adyuvante. El sitio web Adjuvant! Online (que se encuentra en otro sitio web independiente llamado www.adjuvantonline.com) es una herramienta a la que su médico puede acceder para interpretar diversos factores a fin de determinar el pronóstico. Este sitio web solo se debe usar con la interpretación de su médico. Además, es posible utilizar otras pruebas que pueden predecir el riesgo de recurrencia para su tumor específico al analizar el tejido tumoral (como Oncotype Dx™ y Mammaprint™; consulte Diagnóstico) para comprender mejor si la quimioterapia puede funcionar.

Los casos en que no es posible realizar una cirugía para extirpar el cáncer se llaman inoperables. Es probable que se utilice quimioterapia, terapia dirigida, radioterapia y/o terapia hormonal para reducir el tamaño del cáncer.

El tratamiento contra el cáncer recurrente y el cáncer metastásico depende de cómo se trató el cáncer en un comienzo y de las características del cáncer antes mencionadas, como los receptores de hormonas ER, PR y HER2.

A continuación, se presentan descripciones de las opciones de tratamiento más frecuentes para el cáncer de mama. Su plan de atención también debería incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese el tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas si tiene dudas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con el médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y de lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento y después de completarlo. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y el tejido circundante durante una operación. La cirugía también se utiliza para evaluar los ganglios linfáticos cercanos debajo del brazo o axilares. Un cirujano oncólogo es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer mediante la cirugía. En general, cuanto más pequeño es el tumor, más opciones quirúrgicas tienen las pacientes. Los tipos de cirugía incluyen los siguientes:

  • Una tumorectomía consiste en la extirpación del tumor y un pequeño margen de tejido normal sin cáncer alrededor del tumor. Queda la mayor parte de la mama. En general, para el DCIS y el cáncer invasivo, después de la cirugía, se recomienda radioterapia en el tejido mamario restante. La tumorectomía también puede llamarse cirugía con conservación de la mama, mastectomía parcial, cuadrantectomía o mastectomía segmental.
  • La mastectomía es la extirpación quirúrgica de toda la mama. Existen diversos tipos de mastectomía. Hable con el médico sobre la posibilidad de conservar la piel, lo que se llama mastectomía con conservación de la piel, o la piel y el pezón, lo que se llama mastectomía con conservación total de la piel.

Análisis y extirpación del ganglio linfático

En algunos tipos de cáncer, las células cancerosas pueden encontrarse en los ganglios linfáticos axilares; esta información se utiliza para determinar el tratamiento y el pronóstico. Es importante determinar si alguno de los ganglios linfáticos cercanos a la mama presenta cáncer.

Biopsia del ganglio linfático centinela. El procedimiento de biopsia del ganglio linfático centinela permite la extirpación de uno o algunos ganglios linfáticos, con lo que se evita la extirpación de varios ganglios linfáticos en un procedimiento de vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares (consulte a continuación) para pacientes cuyos ganglios linfáticos centinela no presentan cáncer. El procedimiento en los ganglios linfáticos más pequeños ayuda a las pacientes a reducir el riesgo de hinchazón del brazo, llamada linfedema, y reduce el riesgo de adormecimiento, así como los problemas de movimiento del brazo y del rango de movimiento, que son cuestiones de larga duración que pueden afectar seriamente la calidad de vida de una persona.

En una biopsia del ganglio linfático centinela, el cirujano busca y extirpa entre uno y tres ganglios linfáticos centinela debajo del brazo que recibe el drenaje linfático de la mama. Posteriormente, el patólogo examina esos ganglios linfáticos para detectar la presencia de células cancerosas. Para ubicar el ganglio linfático centinela, el cirujano inyecta un tinte y/o un trazador radiactivo en el área del cáncer y/o alrededor del pezón. El tinte o el trazador se trasladan a los ganglios linfáticos, llegando primero al ganglio centinela. El cirujano puede encontrar el ganglio cuando cambia de color si se usa un tinte o cuando emite radiación si se usa el trazador.

Las investigaciones han demostrado que, si el ganglio linfático centinela no tiene cáncer, hay una gran probabilidad de que los ganglios linfáticos restantes tampoco lo tengan y no sea necesaria otra cirugía. Si se observa cáncer en el ganglio linfático centinela, el cirujano podría realizar un vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares para extirpar más ganglios linfáticos y evaluar si presentan cáncer. Esto depende del estadio del cáncer, de las características del tumor y de la cantidad de cáncer que contenga el ganglio linfático centinela. Se recomienda que las pacientes que presentan signos de cáncer en los ganglios linfáticos axilares reciban un vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares, independientemente de que se realice una biopsia del ganglio linfático centinela. Obtenga más información sobre las recomendaciones de ASCO sobre la biopsia del ganglio linfático centinela (en inglés).

Vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares. En el vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares, el cirujano extirpa diversos ganglios linfáticos que están debajo del brazo, y luego un patólogo los examina para detectar la presencia de células cancerosas. La cantidad real de ganglios linfáticos extirpados varía de persona a persona. Las últimas investigaciones han demostrado que es posible que no sea necesario realizar el vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares en todas las mujeres con cáncer de mama en estadio temprano con cantidades pequeñas de cáncer en los ganglios linfáticos centinela. Las mujeres que se someten a una tumorectomía y a radioterapia, y que tienen un tumor más pequeño y no más de dos ganglios linfáticos centinela involucrados que presentan cáncer, podrían evitar el vaciamiento total de los ganglios linfáticos axilares, lo que ayuda a reducir el riesgo de efectos secundarios y no disminuye la supervivencia. Si se detecta cáncer en el ganglio linfático centinela, la necesidad de otras cirugías para extirpar los ganglios linfáticos adicionales varía según la situación específica.

La mayor cantidad de pacientes con cáncer invasivo se someterán a la biopsia del ganglio linfático centinela o al vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares. Si existe evidencia obvia de cáncer en los ganglios linfáticos antes de la cirugía, es posible que no se realice solo una biopsia del ganglio linfático centinela. En este caso es preferible realizar un vaciamiento total de los ganglios linfáticos axilares. Normalmente, los ganglios linfáticos no se evalúan cuando el cáncer es DCIS, debido a que el riesgo de que el cáncer se haya diseminado es muy bajo. Sin embargo, en pacientes con diagnóstico de DCIS que eligen realizarse o necesitan una mastectomía, el cirujano puede considerar la posibilidad de realizar una biopsia del ganglio linfático centinela. Si se detecta algo de cáncer invasivo con el DCIS en el momento de la mastectomía, lo que puede suceder ocasionalmente, será necesario evaluar los ganglios linfáticos. Una vez extirpado el tejido mamario con una mastectomía, es más difícil encontrar los ganglios linfáticos centinela, ya que no es tan evidente dónde inyectar el tinte.

Cirugía reconstructiva (plástica)

Es posible que las mujeres a las cuales se les realiza una mastectomía deseen considerar la posibilidad de la reconstrucción mamaria, que es una cirugía para crear una mama a partir de tejido extraído de otra parte del cuerpo o de implantes sintéticos. La reconstrucción generalmente la realiza un cirujano plástico. Quizás la mujer pueda realizarse la reconstrucción al mismo tiempo que la mastectomía, llamada reconstrucción inmediata, o más adelante, llamada reconstrucción tardía. Además, la reconstrucción se puede hacer junto con una tumorectomía para mejorar el aspecto de la mama y lograr la simetría con la otra mama. Esto se llama cirugía oncoplástica, y muchos cirujanos especializados en mamas pueden hacerlo sin la ayuda de un cirujano plástico. También suele realizarse una cirugía en la mama sana para que ambas mamas tengan un aspecto similar. Para obtener más información, consulte al médico.

Prótesis mamarias externas

Una prótesis mamaria externa o molde artificial representa una opción para las mujeres que no planifican hacerse una cirugía reconstructiva o que deciden hacerla más adelante. Las prótesis mamarias pueden ofrecer un calce correcto y una apariencia natural para cada mujer. 

Resumen de las opciones de tratamiento quirúrgico

En resumen, las opciones de tratamiento quirúrgico incluyen:

  • Extirpación del cáncer de la mama: Tumorectomía o mastectomía parcial, casi siempre seguida de radioterapia o mastectomía, con o sin reconstrucción inmediata.
  • Evaluación de ganglios linfáticos: Biopsia del ganglio linfático centinela y/o vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares.

Se alienta a las mujeres a hablar con los médicos sobre qué opción quirúrgica es la correcta. La cirugía más agresiva, como la mastectomía, no siempre es más conveniente y puede provocar complicaciones adicionales. La combinación de tumorectomía y radioterapia presenta un riesgo ligeramente mayor de que el cáncer reaparezca en la misma mama o cerca de ella y de cánceres nuevos en la mama, pero la supervivencia a largo plazo de las mujeres que eligen la tumorectomía es igual que la de aquellas que se someten a una mastectomía. Obtenga más información sobre la cirugía oncológica.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo. El tipo más frecuente de tratamiento con radiación se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando se administra tratamiento con radiación usando un catéter en el quirófano, se llama radioterapia intraoperatoria. Cuando la radiación se administra colocando fuentes radiactivas en el tumor, se llama braquiterapia. Si bien los resultados de las investigaciones son prometedores, el uso de radioterapia intraoperatoria y braquiterapia no está muy difundido, y se reserva para el tratamiento de cánceres pequeños sin evidencia de diseminación a los ganglios linfáticos.

Usualmente, un régimen de radioterapia (programa; consulte a continuación) consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período determinado. Con mayor frecuencia, la radioterapia se administra luego de una tumorectomía y la posterior quimioterapia adyuvante si así se recomienda. En general, se aplica radioterapia diariamente durante un número determinado de semanas a fin de eliminar las células cancerosas restantes que están cerca del sitio del tumor o en cualquier otra parte de la mama. Esto ayuda a disminuir el riesgo de recurrencia en la mama. De hecho, con la cirugía y la radioterapia modernas, los índices de recurrencia en la mama son ahora menores del 5 % en los 10 años posteriores al tratamiento, y la supervivencia, por lo general, es la misma con una tumorectomía que con una mastectomía.

La radioterapia adyuvante también se recomienda para algunas mujeres después de la mastectomía según la edad de la paciente, el tamaño del tumor, el número de ganglios linfáticos cancerosos debajo del brazo y el ancho del tejido normal circundante al tumor extirpado por el cirujano, los receptores de hormonas ER, PR y el estado del HER2 y otros factores.

La radioterapia neoadyuvante es una radioterapia que se administra antes de la cirugía para reducir el tamaño de un tumor grande, lo que facilita su extirpación, aunque este enfoque no es frecuente y se usa solo cuando un tumor no puede extirparse mediante cirugía.

La radioterapia causa efectos secundarios, entre otros fatiga, hinchazón de la mama, enrojecimiento y/o decoloración/hiperpigmentación de la piel y dolor/ardor en la piel donde se aplicó la radiación, algunas veces con ampollas o descamación. En ocasiones muy raras, la radiación puede afectar una pequeña parte del pulmón y causar neumonitis, una inflamación del tejido pulmonar relacionada con la radiación. El riesgo depende del tamaño de la zona que recibió la radioterapia. En el pasado, cuando se utilizaban equipos y técnicas de radioterapia antiguos, las mujeres que recibían tratamiento contra el cáncer de mama del lado izquierdo del cuerpo tenían un leve aumento del riesgo de padecer enfermedad cardíaca a largo plazo. Ahora, las técnicas modernas pueden evitar que la mayor parte del corazón sufra daños provocados por los efectos de la radiación.

Puede haber muchos tipos de radioterapia disponibles para usted con diferentes programas (consulte a continuación). Hable con el médico sobre las ventajas y las desventajas de cada opción.

Programa de radioterapia

La radioterapia estándar después de una tumorectomía es la radioterapia con haz externo aplicada de lunes a viernes durante cinco a seis semanas. Este programa generalmente incluye radioterapia en toda la mama las primeras cuatro a cinco semanas, seguida de un tratamiento más focalizado en el sitio del tumor en la mama para los tratamientos restantes.

Esta parte focalizada del tratamiento, llamada refuerzo, se realiza de manera rutinaria para mujeres con cáncer de mama invasivo a fin de reducir el riesgo de una recurrencia en la mama. Las mujeres con DCIS también pueden recibir el refuerzo. Para las mujeres con bajo riesgo de recurrencia, el refuerzo puede ser opcional. Es importante analizar este enfoque de tratamiento con el médico.

Si hay evidencia de cáncer en los ganglios linfáticos debajo del brazo, es posible que también se aplique radioterapia en el cuello o la axila del mismo lado cerca de la mama o la pared torácica. Es posible que las pacientes a las que se les practica una mastectomía no necesiten radioterapia, según las características del tumor. Puede recomendarse radiación después de la mastectomía para las pacientes con tumores mayores de 5 cm, las que presentan cáncer en muchos ganglios linfáticos, las que presentan células cancerosas fuera de la cápsula del ganglio linfático y aquellas cuyo cáncer ha crecido hasta afectar la piel o la pared torácica, entre otros motivos. Puede administrarse radioterapia después de una mastectomía después de la reconstrucción y, generalmente, se administra cinco días por semana durante cinco a seis semanas.

Se ha observado un interés cada vez mayor en el uso de regímenes más nuevos que reducen la duración del tratamiento con radiación de seis a siete semanas a períodos de tres a cuatro semanas. En un método denominado radioterapia hipofraccionada, se aplica en toda la mama una dosis diaria más elevada, para que la duración total del tratamiento se acorte a períodos de tres a cuatro semanas. Este enfoque también puede combinarse con una dosis más elevada administrada en el lecho tumoral, ya sea durante o después de los tratamientos con radiación en toda la mama. También se han estudiado programas incluso más breves, y algunos centros los están usando, incluida la radiación parcial acelerada de la mama durante cinco días, y otros están investigando un programa de tres semanas.

Los estudios de investigación han demostrado que estos programas más breves ofrecen una seguridad similar y controlan el cáncer tan bien como los programas más prolongados de tratamiento con radiación en pacientes con cáncer de mama con ganglios negativos. Estos programas más breves están recibiendo más aceptación en los Estados Unidos para los tipos de cáncer que tienen menor riesgo de recurrencia, y constituyen una forma de mejorar la conveniencia y reducir el tiempo requerido para completar la radioterapia (consulte también radiación parcial de la mama a continuación). Todavía no hay información disponible sobre la eficacia a largo plazo de estos tratamientos muy cortos de radiación.

Radiación parcial de la mama

La radiación parcial de la mama (partial breast irradiation, PBI) es una radioterapia que se administra directamente en el área del tumor, usualmente después de una tumorectomía, y no en toda la mama, como se hace en general con la radioterapia estándar. Al dirigir la radiación al área del tumor de forma más directa, generalmente se reduce el tiempo que las pacientes deben someterse a radioterapia. Sin embargo, solo algunas pacientes pueden ser aptas para recibir PBI. Aunque los resultados preliminares han sido prometedores, la PBI todavía se encuentra en estudio. Es tema de evaluación en un estudio clínico a gran escala realizado en todo el país, y aún están pendientes los resultados de seguridad y eficacia en comparación con la radioterapia estándar. Este estudio ayudará a determinar qué pacientes tienen más probabilidades de beneficiarse con PBI.

La PBI puede realizarse con radioterapia con haz externo estándar focalizada en el área de la que se extirpó el tumor y no en toda la mama. La PBI también puede realizarse con braquiterapia. La braquiterapia consiste en el uso de catéteres plásticos o una varilla de metal que se coloca temporalmente en la mama. La braquiterapia de la mama puede implicar tiempos cortos de tratamiento, que oscilan desde una dosis hasta una semana o se puede suministrar como una dosis en el quirófano inmediatamente luego de que se extirpa el tumor. Estas formas de radiación focalizada se utilizan actualmente solo en pacientes con un tumor más pequeño, menos agresivo y con ganglios negativos.

Radioterapia de intensidad modulada

La radioterapia de intensidad modulada (intensity-modulated radiation therapy, IMRT) es un método más avanzado para aplicar radioterapia con haz externo en la mama. La intensidad de la radiación dirigida a la mama se modifica para apuntar al tumor con mayor precisión y distribuir de forma más uniforme la radiación en toda la mama. El uso de IMRT reduce la dosis de radiación y el posible daño para órganos cercanos, como el corazón y el pulmón, y disminuye el riesgo de algunos efectos secundarios inmediatos, como la descamación de la piel durante el tratamiento. Esto puede ser particularmente importante para las mujeres con mamas de tamaño medio a grande, que corren mayor riesgo de sufrir efectos secundarios, como quemaduras y descamación, en comparación con las mujeres que tienen mamas más pequeñas. La IMRT también puede ayudar a reducir los efectos a largo plazo en el tejido mamario que eran frecuentes con las técnicas de radiación anteriores, como endurecimiento, hinchazón o decoloración.

Aunque la IMRT tiene menos efectos secundarios a corto plazo, muchos proveedores de seguros pueden no cubrir la IMRT. Antes de comenzar cualquier tratamiento, es importante consultar con la aseguradora para asegurarse de que lo cubra.

Consideraciones sobre la radioterapia adyuvante para pacientes de mayor edad y/o con tumores pequeños

En estudios de investigación recientes, se ha analizado la posibilidad de no utilizar radioterapia en mujeres de 70 años o mayores o en aquellas con un tumor de tamaño pequeño. En general, estos estudios demuestran que la radioterapia reduce el riesgo de recurrencia del cáncer de mama en la misma mama, en comparación con ninguna radioterapia, pero no prolonga vidas. Las guías de la Red Nacional Integral sobre el Cáncer (National Comprehensive Cancer Network, NCCN) siguen recomendando la radioterapia como la opción estándar después de la tumorectomía. Sin embargo, indican que las mujeres que están en situaciones especiales o tienen tumores de bajo riesgo podrían elegir razonablemente no recibir radioterapia y usar solo terapia hormonal (consulte a continuación) después de la tumorectomía, si están dispuestas a aceptar un leve aumento del riesgo de que el cáncer reaparezca en la mama. Esto incluye las mujeres de 70 años o mayores o aquellas con otras afecciones médicas que podrían limitar la expectativa de vida a un plazo de cinco años.

Obtenga más información sobre la radioterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, que actúa al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. El profesional que receta este tratamiento es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Las maneras frecuentes de administrar la quimioterapia incluyen un tubo que se coloca por vía intravenosa (IV) por medio de una aguja que se inyecta en una vena o la administración a través de una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

La quimioterapia puede administrarse antes de la cirugía para reducir el tamaño de un tumor grande y el riesgo de recurrencia, llamada quimioterapia neoadyuvante. También puede administrarse después de la cirugía para reducir el riesgo de recurrencia, llamada quimioterapia adyuvante. La quimioterapia también se administra con frecuencia si una paciente tiene una recurrencia del cáncer de mama metastásico.

Un régimen (programa) de quimioterapia consiste en un programa de tratamiento específico de fármacos que se administran en intervalos repetidos durante un período determinado. La quimioterapia puede administrarse con muchos programas diversos, según lo que haya funcionado mejor en los estudios clínicos para ese tipo de régimen en particular. Se puede administrar una vez por semana, una vez cada dos semanas (esto también se denomina “dosis densa”), una vez cada tres semanas e incluso una vez cada cuatro semanas. Los fármacos frecuentes para el cáncer de mama incluyen los siguientes:

  • Capecitabina (Xeloda)
  • Carboplatino (Paraplatin)
  • Cisplatino (Platinol)
  • Ciclofosfamida (Neosar)
  • Docetaxel (Docefrez, Taxotere)
  • Doxorrubicina (Adriamycin)
  • Doxorrubicina liposomal pegilada (Doxil)
  • Epirrubicina (Ellence)
  • Fluorouracilo (5-FU, Adrucil)
  • Gemcitabina (Gemzar)
  • Metotrexato (varias marcas comerciales)
  • Paclitaxel (Taxol)
  • Paclitaxel fijado a proteínas (Abraxane)
  • Vinorelbina (Navelbine)
  • Eribulina (Halaven)
  • Ixabepilona (Ixempra)

Una paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo. Las investigaciones han demostrado que la combinación de determinados fármacos a veces es más eficaz que un fármaco solo para el tratamiento adyuvante. Los siguientes fármacos o combinaciones de fármacos pueden utilizarse como terapia adyuvante para tratar el cáncer de mama:

  • AC (doxorrubicina y ciclofosfamida)
  • AC o EC (epirubicina y ciclofosfamida) seguida de T (doxorrubicina y ciclofosfamida, seguida de paclitaxel o docetaxel, o viceversa)
  • CAF (ciclofosfamida, doxorrubicina y 5-FU)
  • CEF (ciclofosfamida, epirrubicina y 5-FU)
  • CMF (ciclofosfamida, metotrexato y 5-FU)
  • EC
  • TAC (docetaxel, doxorrubicina y ciclofosfamida)
  • TC (docetaxel y ciclofosfamida)

El trastuzumab, el lapatinib y el pertuzumab son terapias dirigidas a HER2 que pueden administrarse con la quimioterapia para el cáncer de mama positivo para HER2 (consulte la Sección Terapia dirigida a continuación). El bevacizumab (Avastin) es otra terapia dirigida que ha sido usada en combinación con quimioterapia para el tratamiento contra el cáncer de mama metastásico, pero ya no se aprueba para el tratamiento contra el cáncer de mama.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la persona, del (de los) fármaco(s) utilizado(s) y del programa y la dosis utilizados. Estos efectos secundarios pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, caída de cabello, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios, muchas veces, se pueden prevenir o controlar durante el tratamiento y, generalmente, desaparecen al finalizar el tratamiento. Rara vez, pueden presentarse efectos secundarios a largo plazo, como daño cardíaco, daño en el sistema nervioso o cánceres secundarios.

Obtenga más información sobre la quimioterapia y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con el médico, enfermero de oncología o farmacéutico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, qué objetivo tienen y cuáles son los posibles efectos secundarios o las interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados en las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Terapia hormonal

La terapia hormonal, también llamada terapia endocrina, es un tratamiento eficaz para la mayoría de los tumores que dan resultado positivo para los receptores de estrógeno o los receptores de progesterona (positivo para el ER o positivo para el PR; consulte la Sección Diagnóstico), tanto en el cáncer en estadio temprano como en el metastásico. Este tipo de tumor usa hormonas para estimular su crecimiento. Bloquear las hormonas puede ayudar a prevenir la recurrencia del cáncer y la muerte por cáncer de mama cuando se utiliza en un estadio temprano de la enfermedad, ya sea como único tratamiento o después de la quimioterapia adyuvante o neoadyuvante. La terapia hormonal también es eficaz como tratamiento contra el cáncer de mama metastásico, ya que reduce el cáncer y mejora los síntomas relacionados con el cáncer.

El tamoxifeno es un fármaco que bloquea el estrógeno e impide su fijación en las células del cáncer de mama. Resulta eficaz para reducir el riesgo de recurrencia en la mama que tenía cáncer, el riesgo de desarrollar cáncer en la otra mama y el riesgo de recurrencia a distancia. También está aprobado para reducir el riesgo de cáncer de mama en mujeres con riesgo elevado de desarrollar la enfermedad y para la reducción del riesgo de una recurrencia local en mujeres con DCIS que han tenido una tumorectomía. El tamoxifeno también es un tratamiento eficaz contra el cáncer de mama metastásico positivo para receptor hormonal.

El tamoxifeno viene en forma de pastilla que se toma diariamente por vía oral. Es importante que analice con el médico cualquier otro medicamento o suplemento que tome, dado que existen algunos que interfieren con el tamoxifeno. Los efectos secundarios del tamoxifeno incluyen sofocos; sequedad, secreción o sangrado vaginales; un pequeño aumento del riesgo de cáncer de útero, incluido el sarcoma uterino; cataratas y un aumento en el riesgo de coágulos sanguíneos. Sin embargo, el tamoxifeno puede mejorar la salud ósea y los niveles de colesterol y es eficaz para el tratamiento del cáncer de mama tanto en mujeres premenopáusicas como en mujeres posmenopáusicas.

Los inhibidores de la aromatasa (AI) disminuyen la cantidad de estrógeno producido por los tejidos aparte de los ovarios en las mujeres posmenopáusicas al bloquear la enzima aromatasa, que cambia las débiles hormonas masculinas llamadas andrógenos a estrógenos cuando los ovarios han dejado de producir estrógenos durante la menopausia. Entre estos fármacos se incluyen el anastrozol (Arimidex), el letrozol (Femara) y el exemestano. Todos los AI son pastillas que se toman diariamente por vía oral. El tratamiento con AI, ya sea solos o después del tamoxifeno, es más eficaz que el tamoxifeno solo para reducir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama en estadio temprano en mujeres posmenopáusicas. Los AI también son un tratamiento eficaz para el cáncer de mama metastásico positivo para receptor hormonal.

Los efectos secundarios de los AI pueden incluir dolor articular y muscular, sofocos, sequedad vaginal, un mayor riesgo de osteoporosis y fracturas de los huesos, y aumentos en los niveles del colesterol. Las investigaciones demuestran que los tres fármacos AI funcionan igual de bien y tienen efectos secundarios similares. Sin embargo, las mujeres que tienen efectos secundarios intensos mientras están tomando un AI pueden tener menos efectos secundarios con otro AI por razones poco claras. Las mujeres que no han pasado la menopausia no deben tomar AI, ya que no bloquean los efectos de los estrógenos producidos por los ovarios. A menudo, los médicos monitorearán los niveles de estrógeno en la sangre en mujeres cuyos períodos han cesado o cuyos períodos cesaron con la quimioterapia para asegurarse de que los ovarios ya no están produciendo estrógeno.

Las mujeres que han pasado por la menopausia y a quienes se les recetó la terapia hormonal tienen varias opciones: tomar tamoxifeno o un AI durante cinco años, comenzar el tratamiento con tamoxifeno durante dos a tres años y luego cambiar a un AI para el resto del período de cinco años, o tomar tamoxifeno durante cinco años y luego cambiar a un AI para lo que se denomina terapia hormonal extendida. En investigaciones recientes, se ha demostrado que tomar tamoxifeno por más de cinco años puede reducir aún más el riesgo de recurrencia después de un diagnóstico de cáncer de mama en estadio temprano, aunque los efectos secundarios también aumentan con la duración más prolongada de la terapia. Obtenga más información sobre las recomendaciones de ASCO acerca de la terapia hormonal para el cáncer de mama positivo para receptor hormonal (en inglés).

Como se indicó anteriormente, las mujeres premenopáusicas no deberían tomar AI, porque no son eficaces. Las opciones de terapia hormonal adyuvante para mujeres premenopáusicas incluyen cinco o más años de tamoxifeno con un cambio a un AI después de comenzada la menopausia, o cualquiera de estos fármacos combinados con la supresión de la función ovárica. Uno de los tratamientos hormonales más antiguos para el cáncer de mama positivo para receptor hormonal es detener la producción de estrógenos en los ovarios, llamado supresión ovárica. Los medicamentos llamados análogos de la hormona liberadora de gonadotropina u hormona liberadora de luteinizante (GnRH o LHRH) detienen la producción de estrógeno en los ovarios, ocasionando una menopausia temporal. La goserelina (Zoladex) y la leuprolida (Lupron) son fármacos inyectables por vía subcutánea que pueden detener la producción de estrógeno en los ovarios durante uno a tres meses. Con mayor frecuencia, estos se administran con tamoxifeno o AI como parte de la terapia adyuvante para el cáncer de mama. Con menos frecuencia, estos fármacos pueden administrarse solos. La extirpación quirúrgica de los ovarios, que es una manera permanente de detener el funcionamiento de los ovarios, también se puede considerar en determinadas situaciones. La supresión o ablación ovárica también se utiliza en mujeres premenopáusicas con cáncer de mama metastásico, en combinación con tamoxifeno o un AI. Obtenga más información sobre las recomendaciones de ablación ovárica (en inglés).

El tamoxifeno, la supresión ovárica y los AI también se utilizan con frecuencia para tratar el cáncer de mama metastásico. El fulvestrant (Faslodex) es una terapia hormonal adicional aprobada para pacientes con cáncer de mama metastásico. El fulvestrant es un regulador negativo selectivo de los receptores de estrógenos (selective estrogen receptor downregulator, SERD). A diferencia de las otras terapias hormonales orales utilizadas para tratar el cáncer de mama, el fulvestrant se aplica mensualmente por inyección intramuscular. Con mayor frecuencia, se aplican dos inyecciones cada dos semanas por tres dosis, luego continúa mensualmente. Los efectos secundarios del fulvestrant incluyen síntomas menopáusicos, como sofocos y sequedad vaginal. La combinación de fulvestrant y un AI ha sido evaluada como tratamiento contra el cáncer de mama metastásico que no ha sido tratado previamente con terapia hormonal. La combinación fue más eficaz que un AI solo en un estudio, pero similar al AI en otro estudio. Estudios clínicos adicionales están evaluando esta combinación, de modo que habrá más datos disponibles en el futuro cercano.

Otras terapias hormonales que se utilizan para tratar el cáncer de mama metastásico después de los AI, el fulvestrant, el tamoxifeno y la terapia dirigida incluyen acetato de megestrol (Megace) y dosis altas de estradiol, que es un remplazo del estrógeno.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos objetivos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores del tumor, a pesar de que esto se considera experimental. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre tratamientos dirigidos.

Las primeras terapias dirigidas aprobadas para el cáncer de mama fueron las terapias hormonales. Luego, se aprobaron las terapias dirigidas a HER2 para tratar el cáncer de mama positivo para HER2. Más recientemente, se aprobó un fármaco dirigido a una proteína llamada mTOR, que contribuye al crecimiento del cáncer, en combinación con terapia hormonal para el tratamiento del cáncer de mama metastásico. La terapia dirigida también se utiliza para evitar el crecimiento del cáncer que se ha diseminado hasta afectar el hueso y mantener el hueso sano. Hable con el médico sobre los posibles efectos secundarios de los medicamentos específicos y sobre cómo se pueden manejar.

Terapia dirigida a HER2

  • El trastuzumab está aprobado para el tratamiento del cáncer de mama avanzado y como terapia adyuvante para el cáncer de mama positivo para HER2 en estadio temprano. Actualmente, se recomienda un año de tratamiento con trastuzumab para el cáncer de mama en estadio temprano. Para el cáncer metastásico, el trastuzumab se administra en combinación con diferentes tipos de quimioterapia. Las pacientes que reciben trastuzumab tienen un pequeño riesgo (del 2 % al 5 %) de padecer problemas cardíacos. Este riesgo aumenta si una paciente tiene otros factores de riesgo para la enfermedad cardíaca o recibe quimioterapia que también aumenta el riesgo de padecer problemas cardíacos al mismo tiempo. Estos problemas cardíacos no siempre desaparecen, pero generalmente pueden tratarse con medicamentos.
  • El pertuzumab está aprobado para el tratamiento del cáncer de mama avanzado y se está estudiando como un tratamiento para la enfermedad en estadio temprano. Las investigaciones demuestran que agregar pertuzumab a trastuzumab y el fármaco de quimioterapia docetaxel para el cáncer de mama avanzado aún no tratado ni con quimioterapia ni con trastuzumab, aumenta la eficacia del tratamiento y alarga la vida con pocos efectos secundarios adicionales. En función de estos datos, la combinación de trastuzumab, pertuzumab y ya sea docetaxel o paclitaxel, se ha convertido en el estándar de atención para el tratamiento del cáncer de mama avanzado no tratado. El pertuzumab también está aprobado como tratamiento neoadyuvante para el cáncer de mama en los Estados Unidos, en combinación con trastuzumab y docetaxel o paclitaxel.
  • El lapatinib se utiliza comúnmente para mujeres con cáncer de mama metastásico positivo para HER2 cuando el trastuzumab y el pertuzumab en combinación con docetaxel ya no son eficaces para controlar el crecimiento del cáncer. La combinación de lapatinib y quimioterapia con capecitabina está aprobada para tratar el cáncer de mama positivo para HER2 avanzado o metastásico cuando la paciente ya ha recibido quimioterapia y trastuzumab. La combinación de lapatinib y letrozol también está aprobada para el cáncer metastásico positivo, tanto para el HER2 como para el ER. El lapatinib también se utiliza en combinación con trastuzumab para pacientes cuyo cáncer estaba creciendo con trastuzumab. El lapatinib se está estudiando en combinación con trastuzumab para el tratamiento del cáncer de mama en estadio temprano. La reciente aprobación de la ado-trastuzumab emtansina (consulte a continuación) ha cambiado el uso de lapatinib, dado que este fármaco ha demostrado ser más eficaz que la combinación de lapatinib y capecitabina. El lapatinib ahora se utiliza más frecuentemente después del tratamiento con T-DM1.
  • La ado-trastuzumab emtansina o T-DM1 está aprobada para el tratamiento del cáncer de mama metastásico para pacientes que anteriormente recibieron tratamiento con trastuzumab y quimioterapia con paclitaxel o docetaxel. La T-DM1 está formada por trastuzumab asociado a un tipo de quimioterapia. Las investigaciones demuestran que el tratamiento con este fármaco ocasionó menos efectos secundarios y controló mejor el crecimiento del tumor que la combinación de lapatinib y capecitabina. La T-DM1 se administra por vía intravenosa cada tres semanas. En la actualidad, se está evaluando la T-DM1 como tratamiento contra el cáncer de mama en estadio temprano.

Terapia con inhibidor de mTOR

El everolimus (Afinitor) está aprobado en combinación con exemestano (consulte arriba) para el tratamiento del cáncer de mama metastásico positivo para receptor hormonal que ha crecido mientras se recibía terapia hormonal con letrozol o anastrozol. En estudios clínicos, la combinación controló el cáncer por un período más prolongado que el exemestano solo, a pesar de que también provocó más efectos secundarios, como llagas bucales y, rara vez, una inflamación de los pulmones llamada neumonitis intersticial. Se están estudiando el everolimus y fármacos similares en combinación con terapia hormonal para el cáncer de mama metastásico y en estadio temprano.

Terapia dirigida osteoclástica (fármacos que bloquean la destrucción ósea)

  • Los bifosfonatos son fármacos que bloquean las células que provocan la destrucción ósea, llamadas osteoclastos. Los bifosfonatos frecuentemente se utilizan en dosis bajas para prevenir y tratar la osteoporosis. La osteoporosis es el adelgazamiento de los huesos. En mujeres con cáncer de mama que se ha diseminado a los huesos, se ha demostrado que dosis mayores de bifosfonatos reducen los efectos secundarios del cáncer en el hueso, incluidos las fracturas de los huesos y el dolor. El pamidronato (Aredia) y el ácido zoledrónico (Zometa) son dos bifosfonatos intravenosos que se utilizan para tratar la metástasis ósea por cáncer de mama. Estos fármacos pueden también reducir las recurrencias del cáncer de mama, particularmente en el hueso, cuando se administran después del tratamiento en mujeres posmenopáusicas, aunque las investigaciones sobre este uso son contradictorias.
  • El denosumab (Xgeva) es otra terapia dirigida antiosteoclástica, llamada inhibidor del ligando RANK. Estudios recientes han demostrado que el denosumab es eficaz para tratar el cáncer de mama con metástasis ósea y puede ser mejor que los bifosfonatos para controlar los síntomas de la metástasis ósea. El denosumab también es eficaz para tratar la osteoporosis y se está estudiando como un tratamiento contra el cáncer para el cáncer de mama en estadio temprano.

Obtenga más información sobre los fármacos que bloquean la destrucción ósea (en inglés).

Cómo obtener atención de los síntomas y efectos secundarios

El cáncer y su tratamiento producen síntomas y efectos secundarios. Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es el alivio de los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina atención médica de apoyo o cuidados paliativos, e incluye brindar apoyo a la paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos o la atención médica de apoyo pueden ayudar a una persona en cualquier estadio de la enfermedad. A menudo, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, las pacientes que reciben ambos tratamientos tienen generalmente síntomas menos severos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos son muy variados y, a menudo, incluyen medicamentos, apoyo nutricional, técnicas de relajación y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía y radioterapia. Hable con el médico sobre los objetivos de cada opción en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención de la salud sobre los posibles efectos secundarios de su tratamiento específico y las opciones de atención médica de apoyo. Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar al médico o a otro integrante del equipo de atención de la salud si experimenta un problema, a fin de que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Cáncer de mama metastásico

Si el cáncer se ha diseminado a otro lugar del cuerpo o si reaparece en un lugar distante, se llama cáncer de mama metastásico. Se aconseja a las pacientes con diagnóstico de cáncer de mama metastásico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, dado que puede haber diferentes opiniones acerca del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquila con el plan de tratamiento elegido. Este análisis puede incluir los estudios clínicos que estudian tratamientos nuevos.

Su equipo de atención de la salud puede recomendar un plan de tratamiento que incluya una combinación de terapias sistémicas, como la quimioterapia, la terapia hormonal y las terapias dirigidas. La radioterapia y la cirugía pueden usarse en determinadas situaciones para mujeres con cáncer de mama metastásico. La atención médica de apoyo también es importante para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios. Por ejemplo, la radioterapia se utiliza a menudo para tratar metástasis óseas dolorosas.

Para la mayoría de las pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de soportar. Se aconseja a las pacientes y a sus familias que hablen acerca de cómo se están sintiendo con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención de la salud. También puede ser útil hablar con otras pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Para obtener un panorama general del cáncer de mama metastásico, lea una hoja informativa de una página (disponible en inglés y en PDF) que ofrece información acerca de cómo sobrellevar el diagnóstico.

Remisión y la posibilidad de recurrencia

Una remisión sucede cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo mediante un examen físico ni pruebas por imágenes, y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que muchos sobrevivientes se sientan preocupados o ansiosos con respecto a la reaparición del cáncer. Si bien muchas remisiones después del tratamiento del cáncer de mama en estadio temprano son permanentes, es importante que hable con el médico sobre la posibilidad de la reaparición del cáncer. Entender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento pueden ser de ayuda para que se sienta más preparada si el cáncer regresa y la ayudará a tomar decisiones sobre su tratamiento. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento para la enfermedad en estadio temprano, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (llamada una recurrencia local), en la pared torácica o en los ganglios linfáticos debajo del brazo o en el pecho (recurrencia regional) o en otro sitio, incluso en órganos distantes, como los huesos, los pulmones, el hígado y el cerebro (recurrencia distante). Una recurrencia local o regional, a menudo, se controla con tratamiento adicional. Una recurrencia metastásica (distante) en general se considera incurable, pero tratable. Algunas pacientes viven años después de una recurrencia metastásica del cáncer de mama, en función de diversos factores.

Aparte de las mamografías y las exploraciones por MRI de la mama, las exploraciones de rutina y los análisis de sangre después de un diagnóstico de cáncer de mama en estadio temprano no son una buena forma de detectar la recurrencia del cáncer, y pueden exponer a la paciente a riesgos debido a la realización de pruebas adicionales innecesarias. Generalmente, una recurrencia se detecta cuando una persona tiene síntomas o un hallazgo anormal en el examen físico. Estos síntomas dependen del lugar en el que ha recurrido el cáncer y pueden incluir:

  • Un bulto debajo del brazo o a lo largo de la pared torácica
  • Dolor que es constante, que empeora y que no se alivia con los medicamentos de venta libre
  • Dolor en los huesos o fracturas, que son signos posibles de una metástasis ósea
  • Dolor de cabeza o convulsiones, posibles signos de metástasis cerebral
  • Tos crónica o dificultad para respirar; posibles síntomas de metástasis pulmonar
  • Dolor abdominal o color amarillo en la piel y los ojos debido a una afección llamada ictericia, que puede estar asociada con metástasis hepática

Otros síntomas pueden estar relacionados con la ubicación de las metástasis y pueden incluir cambios en la visión, alteración en los niveles de energía, sensación de malestar, poco apetito y/o pérdida de peso o fatiga extrema.

Si una mujer tiene una recurrencia, comenzará nuevamente un ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible acerca de la recurrencia, incluidos los cambios en el estadio del cáncer. Se recomienda una biopsia del tumor recurrente para confirmar el diagnóstico y verificar la presencia de ER, de PR y el estado del HER2, ya que esto puede haber cambiado desde el diagnóstico original. Después de realizadas las pruebas, usted y el médico hablarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente, como cirugía, quimioterapia, radioterapia, terapia dirigida o terapia hormonal, pero quizás se combinen de un modo diferente o con un ritmo diferente. El médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente.

El tratamiento del cáncer de mama recurrente depende del (de los) tratamiento(s) previo(s), del tiempo transcurrido desde el diagnóstico original, de la ubicación de la recurrencia y de las características del tumor, como la presencia de ER, PR y el estado del HER2.

  • Para las mujeres que presentan una recurrencia local en la mama después del tratamiento inicial con tumorectomía y radioterapia adyuvante, el tratamiento recomendado es la mastectomía. Generalmente, el cáncer se extirpa completamente con este tratamiento.
  • Para mujeres con recurrencia local o regional en la pared torácica después de una mastectomía inicial, la extirpación quirúrgica de la recurrencia seguida de radioterapia en la pared torácica y los ganglios linfáticos es el tratamiento recomendado, a menos que ya se haya administrado radioterapia, ya que generalmente no se puede administrar una dosis total en la misma área más de una vez.
  • Otros tratamientos que se emplean para reducir las posibilidades de una recurrencia distante futura comprenden radiación, quimioterapia, terapia hormonal y terapia dirigida, y se usan en función del tumor y del tipo de tratamiento que se utilizó previamente.

Las personas con cáncer recurrente a menudo sienten emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a las pacientes que hablen con el equipo de atención de la salud respecto de estos sentimientos y que consulten acerca de servicios de apoyo que las ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. En general, el cáncer de mama metastásico es incurable, a pesar de que se puede tratar y controlar durante un tiempo. Sin embargo, en algún punto, las opciones de tratamiento se vuelven muy limitadas, y el cáncer se volverá difícil de controlar.

Para muchas personas, este diagnóstico es estresante y es difícil hablar al respecto. Sin embargo, es fundamental que mantenga conversaciones abiertas y honestas con el médico y el equipo de atención de la salud, así como con su familia, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. La función del equipo de atención de la salud es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a las pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Las pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los seis meses pueden considerar un tipo de cuidados paliativos llamado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están pensados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Se les recomienda a usted y a su familia que piensen acerca de dónde estaría más cómoda: en su hogar, en el hospital o en un centro destinado a enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible y más deseable para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección ayuda a explicar los estudios clínicos, que son estudios de investigación. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Acerca de los estudios clínicos, o alguna otra sección, para continuar leyendo esta guía.