Cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal: Últimas investigaciones

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 08/2016

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de la investigación científica que se está realizando para aprender más sobre este tipo de cáncer y cómo tratarlo. Use el menú para ver otras páginas.

Los médicos trabajan para obtener más información sobre el cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal. Buscan formas de prevenirlos, así como también averiguar los mejores métodos para tratarlos y brindar cuidados a las personas a las que se les diagnosticó estas enfermedades.

Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes mediante los ensayos clínicos. Como se mencionó en la sección Ensayos clínicos, la mayoría de los ensayos sobre cáncer de ovario ahora incluyen a pacientes con cáncer de las trompas de Falopio y peritoneal.

Hable siempre con su médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.

  • Detección. La detección se utiliza para encontrar el cáncer antes de que una persona presente signos o síntomas. No existen métodos de detección eficaces para estas enfermedades que sean adecuados para la población general sin síntomas.Ha sido completado un método de detección que usa análisis de sangre seriales de CA-125 y la ultrasonografía pélvica para detectar el cáncer de ovario en etapas tempranas, pero no queda claro si este enfoque producirá una mejor tasa de supervivencia. Como se explicó en Diagnóstico, el CA-125 es una sustancia llamada marcador tumoral que se encuentra en niveles más altos en las mujeres con cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal, y muchas afecciones benignas.

    En 2012, el Grupo de Trabajo de Servicios preventivos de EE. UU. emitió un comunicado que informaba que para la población general de mujeres que no presentan síntomas, la detección de cáncer de ovario no es útil y puede conducir a daño.

    Si bien algunos han recomendado que las mujeres con alto riesgo de padecer cáncer de ovario a raíz de sus antecedentes familiares o la presencia de BRCA1 o BRCA2 o bien otras mutaciones de genes de alto riesgo (consulte Factores de riesgo) deben ser examinadas mediante análisis de sangre de CA-125 y un ultrasonido transvaginal, este enfoque no ha demostrado mejorar la supervivencia o detectar el cáncer en una etapa más temprana y de mayor curación.Por lo tanto, si existe una mutación de genes de alto riesgo, la recomendación consiste en extirpar ambas trompas de Falopio y ambos ovarios de manera preventiva (como profilaxis) después de finalizado el período de fertilidad, que en la mayoría de las mujeres es para los 40 años de edad.

  • Terapia dirigida. La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y la supervivencia del cáncer. Parte de la terapia dirigida se direcciona a genes específicos que se pueden encontrar con anormalidades en ciertos tipos de cáncer epitelial de ovario. Con este fin, los cánceres ováricos serosos se dividen en dos grupos: cáncer seroso anaplásico (HGSC) y cáncer seroso de bajo grado (LGSC). Con el HGSC, la quimioterapia estándar ha sido la más eficaz. Habitualmente, estos tumores tienen mutaciones en los genes TP53 y BRCA, y se diagnostican en estadios tardíos. Es raro observar otras mutaciones tumorales.

La mutación de BRCA, incluso cuando solo se la encuentra en el tumor y no en la sangre, puede aumentar la efectividad de ciertas clases de fármacos como los inhibidores de PARP (consulte a continuación).

Otros tipos de cáncer de ovario son mucho menos frecuentes, e incluyen al LGSC, el cáncer de células claras endometrioides y el cáncer mucinoso. Estos tumores tienen una variedad de mutaciones, incluidas KRAS, BRAF, PI3KCA y PTEN, lo que puede significar que se dispone de un tratamiento dirigido. Los ensayos clínicos en estos grupos se encuentran en curso.

  • Inhibidores antiangiogénicos. Los fármacos denominadosinhibidores antiangiogénicos bloquean la acción de una proteína llamada factor de crecimiento de endotelio vascular (Vascular Endothelial Growth Factor, VEGF). Estos fármacos han demostrado aumentar la respuesta del cáncer al tratamiento y demorar el tiempo que le toma al cáncer reaparecer. El VEGF promueve la angiogénesis, que es la formación de nuevos vasos sanguíneos. Dado que un tumor necesita los nutrientes transportados por los vasos sanguíneos para crecer y diseminarse, el objetivo de las terapias antiangiogénicas es “matar de hambre” al tumor. Bevacizumab (Avastin), un anticuerpo que se une al VEGF y evita que se encuentre activo, ha demostrado ser efectivo para el cáncer de ovario.La aprobación de la FDA fue otorgada en los Estados Unidos para su uso en combinación con quimioterapia seleccionada para pacientes con recurrencia resistente a los medicamentos a base de platino (consulte Opciones de tratamiento).

  • Inhibidores de PARP. Los investigadores evalúan otra clase de fármacos, llamados inhibidores de PARP, para el cáncer de ovario. Estos fármacos actúan sobre la reparación del ADN en las células cancerosas, haciendo que la replicación se dificulte. Los genes BRCA (BRCA1 y BRCA2) se encuentran normalmente involucrados en la reparación del ADN y una mutación de estos genes interfiere con esta función especializada. Los inhibidores de PARP hacen que crecer y dividirse se vuelva particularmente difícil para las células que, de otro modo, tienen una mutación de BRCA.

    La FDA aprobó el inhibidor de PARP olaparib (Lynparza) para la enfermedad recurrente en pacientes que tienen una mutación de BRCA hereditaria y que han recibido 3 o más líneas de quimioterapia. En el estudio de respaldo de 137 pacientes con una mutación de BRCA, 34 % de los pacientes experimentaron una reducción del tumor en un promedio de 7.9 meses. Una pequeña cantidad de pacientes desarrolló cánceres hematológicos (de sangre) secundarios después del uso de estos fármacos. Otros estudios se encuentran en curso con inhibidores de PARP, de los cuales, no todos requieren la mutación de BRCA hereditaria. Los investigadores están evaluándolos para determinar si estos inhibidores pueden evitar que el cáncer reaparezca luego de la quimioterapia. Debe analizar con su médico los posibles riesgos y beneficios de la terapia de PARP.

    Muchos de los nuevos tratamientos dirigidos se encuentran ahora en ensayos clínicos. Cada vez más, los médicos están aprendiendo acerca de la biología del tumor individual de cada paciente a través de pruebas moleculares directas. Esta información puede ser útil en la adecuación de las pacientes con un ensayo clínico para una terapia dirigida específica. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la terapia dirigida.

  • Inmunoterapia. La inmunoterapia generalmente está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para reforzar, identificar o restaurar la función del sistema inmunitario.

    Los investigadores están estudiando si estos fármacos denominados inhibidores de control pueden estimular la capacidad del sistema inmunitario para destruir las células cancerosas. Ejemplos de estos fármacos son PD-1, PD-L1 y CTLA4, y se ha demostrado que provocan una reducción en otros tipos de cáncer, como el melanoma y algunos tipos de cáncer de pulmón, y que también tienen algo de actividad en pacientes con cáncer de ovario.

    Las vacunas contra el cáncer son otro tipo de inmunoterapia que los investigadores están probando para ser usada en el cáncer de ovario. Algunos enfoques denominados “terapias de células adoptivas” usan células T asesinas que se encuentran como parte del sistema inmunitario en un paciente individual. Los investigadores las hacen reproducirse en el laboratorio, las entrenan para atacar ciertos objetivos, como MUC 16 (CA125), que se encuentran en las células del cáncer de ovario. Los médicos luego devuelven las células T al paciente de manera intravenosa. Este enfoque ha sido probado en pacientes con cánceres hematológicos con cierto éxito temprano. Cada vez hay más ensayos clínicos para cáncer de ovario.Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la inmunoterapia.

  • Terapia hormonal. Para el tratamiento del cáncer de ovario recurrente o de estadio más avanzado, se usan tamoxifeno (Nolvadex, Soltamax), inhibidores de la aromatasa y enzalutamida (Xtandi), un bloqueador del receptor de andrógenos.

  • Terapia genética. Una nueva área de investigación se encuentra en proceso de descubrir cómo se pueden corregir o reemplazar los genes dañados en las células del cáncer de ovario. Los investigadores estudian el uso de virus especialmente diseñados para transportar genes normales hasta el núcleo de las células cancerosas y después reemplazar los genes defectuosos por genes funcionales.

  • Cuidados paliativos. Se están realizando ensayos clínicos con el objetivo de encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos estándar para el cáncer, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida del paciente.

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