Cáncer de ovario: Diagnóstico

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 04/2015

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos pueden utilizar para averiguar cuál es el problema e identificar la causa. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Si su médico sospecha que usted puede tener cáncer de ovario, debe consultar al oncólogo ginecológico, el cual es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer del sistema reproductor femenino. Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si se ha diseminado a otras partes del cuerpo, lo que se conoce como metástasis. Algunas pruebas también pueden determinar qué tratamientos pueden ser los más eficaces.

Para la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es la única forma que permite formular un diagnóstico definitivo de cáncer. Esto se suele hacer como parte de la cirugía para el cáncer de ovario. El médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas con imágenes pueden utilizarse para averiguar si el cáncer se ha diseminado.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer, y no todas las pruebas mencionadas se usarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • edad y afección médica;

  • tipo de cáncer que se sospecha;

  • signos y síntomas;

  • resultados de pruebas anteriores.

Como sucede con todos los cánceres, es importante la detección y el tratamiento tempranos. Sin embargo, la detección precoz del cáncer de ovario es difícil. No existen métodos de detección efectivos antes de la sospecha del cáncer. En muchos casos, las mujeres no presentan síntomas hasta los estadios más avanzados de la enfermedad. De hecho, el 70% de los cánceres de ovario no se descubre hasta que la enfermedad se encuentra en un estadio avanzado y se disemina desde los ovarios hacia otra parte del cuerpo, frecuentemente al abdomen. 

Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de ovario:

  • Examen pélvico. Generalmente, el primer examen es el examen pélvico abdominal. El médico palpa el útero, la vagina, los ovarios y el recto para determinar si hay cambios inusuales. La prueba de Papanicolaou, que generalmente se toma durante el examen pélvico, no puede descubrir ni diagnosticar el cáncer de ovario usando métodos tradicionales, ya que se utiliza para la detección del precáncer y cáncer de cuello de útero. Sin embargo, los avances en las pruebas de ADN han brindado evidencia de que un día las células atrapadas en el cuello del útero se podrían estudiar para los cambios que reflejan cánceres de ovario o de útero. En la actualidad, estos resultados se consideran experimentales, pero son prometedores como una nueva manera de encontrar estos tipos de cáncer de manera anticipada.

  • Ecografía transvaginal. Se inserta un transductor ultrasónico en la vagina en dirección a los ovarios. El ultrasonido usa ondas sonoras para crear una imagen de los ovarios, incluidos los tejidos sanos, quistes y tumores. En la actualidad, los investigadores están estudiando si esta prueba puede ayudar a detectar precozmente el cáncer de ovario.

  • Análisis de sangre/de CA-125. Existe un análisis de sangre que mide una sustancia denominada CA-125, un marcador tumoral (en inglés) que se encuentra en niveles más altos en las mujeres con cáncer de ovario. En las mujeres menores de 50 años con afecciones como endometriosis, enfermedad pélvica inflamatoria y fibromas uterinos, es posible que se observe un aumento en el nivel de CA-125. Este análisis es más preciso en mujeres que ya están menopáusicas. Otros análisis de marcadores tumorales, como HE4 y OVA-1, están disponibles y pueden ayudar a evaluar a las mujeres con quistes ováricos que pueden tener cáncer de ovario.

  • Radiografía. Una radiografía es un modo de crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación.

  • Exploración por tomografía computarizada o tomografía axial computarizada (Computed Tomography, CT o Computed Axial Tomography, CAT; en inglés). Una exploración por CT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con un equipo para radiografías. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anomalías o tumores. En ocasiones, se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en la vena del paciente o puede ser administrado en forma de pastilla para tragar. Una exploración por CT también se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. Mientras que la tecnología de la exploración por CT ha seguido evolucionando, los tumores o las anormalidades de menos de aproximadamente cinco milímetros (1/5 de una pulgada) son difíciles de ver.

  • Tomografía por emisión de positrones (Positron Emission Tomography, PET; en inglés). La PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de una sustancia azucarada radiactiva. Esta sustancia azucarada es absorbida por las células que usan la mayor cantidad de energía. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radiactiva. Luego, un escáner detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo.

  • Serie gastrointestinal (GI) inferior. Esta es una serie de radiografías del colon y del recto que se sacan después de que al paciente se le administra un enema de bario, el cual es un procedimiento que proporciona un medio de contraste especial en el recto y el colon a través del ano. El bario destaca el colon y el recto en la radiografía, lo que facilita la identificación de un tumor o de áreas anormales en esos órganos. Esta prueba se usa ocasionalmente, en particular si existe preocupación por una obstrucción del intestino grueso que produce el cáncer.

  • Biopsia (en inglés). Una biopsia es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarla a través de un microscopio. Si el médico sospecha cáncer de ovario, usualmente se recomienda la cirugía para extirpar la mayor cantidad posible de tumor (consulte Opciones de tratamiento), y una muestra del tumor se analizará más adelante. A veces se usa una biopsia si el diagnóstico es incierto o si existe una gran cantidad de tumor para ser extirpada inicialmente con la cirugía. Esto se realiza generalmente cuando se planifica la quimioterapia como tratamiento de primera línea, con una posible cirugía más adelante.

  • Imágenes por resonancia magnética (Magnetic Resonance Imaging, MRI; en inglés). Las MRI usan campos magnéticos, en lugar de radiografías, para producir imágenes detalladas del cuerpo. También se pueden usar las MRI para medir el tamaño del tumor. Se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en la vena del paciente o puede ser administrado en forma de pastilla para tragar.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Como se señaló anteriormente, se pueden necesitar cirugía y un examen de los ganglios linfáticos antes de que los resultados estén completos. Si el diagnóstico es cáncer de ovario, estos resultados también ayudarán a que el médico describa el cáncer, lo que se conoce como determinación del estadio.

La siguiente sección de esta guía es Estadios y grados, y explica el sistema que utilizan los médicos para describir el alcance de la enfermedad. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.