Cáncer de pulmón - células no pequeñas - Factores de riesgo y prevención

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 06/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará más información sobre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú.

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, conocer los factores de riesgo y hablar con el médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre las opciones del estilo de vida y la atención médica. El NSCLC se produce más frecuentemente en personas que fuman o que han fumado en el pasado. No obstante, las personas que no fuman también pueden desarrollar NSCLC, por lo que es importante que todas las personas obtengan información sobre los factores de riesgo y los signos y síntomas del NSCLC.

Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo que tiene una persona de desarrollar NSCLC:

  • Tabaco y tabaquismo. El humo de tabaco daña las células de los pulmones, lo que las hace crecer de manera anormal. El riesgo de que el tabaquismo produzca cáncer es mayor para las personas que fuman mucho y/o lo hacen durante mucho tiempo. La exposición regular al humo de cigarrillos, cigarros o pipas de otra persona puede aumentar el riesgo de que una persona desarrolle cáncer de pulmón, incluso si esa persona no fuma. Esto se denomina humo de tabaco ambiental o “de segunda mano” (en inglés).

    Fumar marihuana y usar cigarrillos electrónicos también puede aumentar el riesgo de cáncer de pulmón, pero se desconoce el riesgo real.

  • Amianto. Son cristales semejantes al cabello que se encuentran en muchos tipos de roca y que a menudo se utilizan como aislante ignífugo en construcciones. Las fibras de amianto pueden irritar los pulmones si se inhalan. Numerosos estudios muestran que la combinación de la exposición al humo del tabaco y al amianto es particularmente peligrosa. Las personas que trabajan con amianto en situaciones como la construcción naval, la minería de amianto, el aislamiento o la reparación de frenos automotores y que fuman tienen un mayor riesgo de desarrollar NSCLC. El uso de equipos de protección para respirar reduce este riesgo.

  • Radón. Este es un gas invisible e inodoro presente de forma natural en determinados suelos y rocas. La exposición al radón se ha asociado con un aumento del riesgo de determinados tipos de cáncer, incluido el cáncer de pulmón. La mayoría de las ferreterías tienen equipos que miden los niveles de radón domésticos, y se pueden ventilar los sótanos para reducir la exposición a este gas.

  • Otras sustancias. Otras sustancias, como gases o sustancias químicas en el trabajo o en el medio ambiente, pueden aumentar el riesgo de una persona de desarrollar cáncer de pulmón. En algunas partes del mundo, las personas expuestas a llamas de hornos de carbón o leña podrían tener un mayor riesgo de cáncer de pulmón. Además, los gases del gasóleo o de la soldadura de metales podrían aumentar el riesgo de tener cáncer de pulmón. Otros factores que posiblemente aumenten el riesgo de cáncer de pulmón incluyen la exposición a radiación, arsénico, níquel y cromo.

  • Genética. Algunas personas tienen una predisposición genética al cáncer de pulmón. Las personas cuyos padres, hermanos o hermanas tienen cáncer de pulmón podrían tener ellas mismas un mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.

Prevención

Diferentes factores producen diferentes tipos de cáncer. Los investigadores continúan estudiando los factores que provocan este tipo de cáncer. Si bien no existe una forma comprobada de prevenir por completo esta enfermedad, tal vez pueda reducir el riesgo. Hable con su médico para obtener más información sobre su riesgo personal de presentar cáncer.

La forma más importante de prevenir el cáncer de pulmón es evitar el humo de tabaco. Las personas que nunca fuman tienen el nivel de riesgo más bajo de desarrollar cáncer de pulmón. Las personas que fuman pueden reducir el riesgo de tener de cáncer de pulmón dejando de fumar, pero el riesgo de tener cáncer de pulmón seguirá siendo mayor que el de las personas que nunca fumaron.

Los intentos de prevenir el cáncer de pulmón con vitaminas u otros tratamientos no han dado resultado. Por ejemplo, se ha evaluado el betacaroteno, un fármaco relacionado con la vitamina A, para la prevención del cáncer de pulmón. Este no redujo el riesgo de cáncer. De hecho, en las personas que siguieron fumando, el betacaroteno aumentó el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.

La siguiente sección de esta guía es Detección. Esta explica cómo las pruebas pueden detectar el cáncer antes de que los signos o síntomas aparezcan. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía