Cáncer de riñón: Diagnóstico

Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 08/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa del problema médico. Para ver otras páginas, use el menú.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer. No todas las pruebas mencionadas a continuación se utilizarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y afección médica

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de riñón:

  • Análisis de sangre y orina. El médico puede recomendar un análisis de sangre para controlar el número de glóbulos rojos y un análisis de orina para detectar la presencia de sangre, bacterias o células cancerosas. Estas pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer de riñón, pero no pueden utilizarse para dar un diagnóstico definitivo.

  • Biopsia. Una biopsia (en inglés) es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarla a través de un microscopio. Esto por lo general lo realiza un radiólogo intervencionista como procedimiento ambulatorio con anestesia local. La anestesia es un medicamento que bloquea la conciencia del dolor. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo una biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. Luego un patólogo analiza la(s) muestra(s) y escribe un informe de patología (en inglés) en el que describe los resultados. Ese informe se convierte en parte permanente del registro médico de la persona.

    El informe de patología identifica el tipo de célula relacionada con el cáncer de riñón (consulte la lista en Introducción), un dato importante para planificar el tratamiento. Los oncólogos clínicos deben tener el informe de patología antes de usar una terapia sistémica para el tratamiento del cáncer de riñón metastásico. La terapia sistémica implica el uso de uno o más tratamientos que afectan a todo el cuerpo. En ciertos casos, es posible que los cirujanos también soliciten una biopsia de tumor renal para ayudar en la planificación del tratamiento. No obstante, si las pruebas por imágenes muestran una masa sólida en crecimiento, es posible que los cirujanos extirpen primero el tumor y luego el patólogo proporcionará el tipo de tumor y el estadio definitivos.

    El paciente debe analizar detenidamente con su médico si es necesario realizar una biopsia antes del tratamiento.

Pruebas por imágenes

  • Radiografía. Una radiografía es un modo de crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación.

  • Gammagrafía ósea. La gammagrafía ósea usa un trazador radiactivo para examinar el interior de los huesos. El trazador se inyecta en una vena del paciente. Se acumula en zonas del hueso y se detecta mediante una cámara especial. Ante la cámara, las zonas óseas sanas aparecen de color gris, y las áreas de lesión, como las que produce el cáncer o una fractura (rotura), aparecen de color oscuro. Esta prueba solo se solicita si el paciente tiene dolor de huesos o el médico considera que el cáncer se ha diseminado a los huesos.

  • Tomografía computarizada (TC o TAC). Una TC (en inglés) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anomalías o tumores. Una TC también se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. A los pacientes que se evalúa por un tumor renal, se les realiza una TC sin medio de contraste antes de que se les inyecte un medio de contraste. Un medio de contraste es un tinte especial que permite ver en detalle las imágenes tomadas por la TC. Este tinte se inyecta en una vena del paciente. Si se detecta que el tumor renal tiene tinte en él, es posible que se haga un diagnóstico de angiomiolipoma benigno y se recomienden opciones de tratamiento no quirúrgicas. Los quistes renales no absorberán el medio de contraste, pero los tumores renales sí. Si los pacientes padecen una insuficiencia renal o una enfermedad renal crónica grave, el medio de contraste no puede administrarse de forma segura. Una TC de las vías urinarias se denomina urografía por TC.

  • Resonancia magnética (RM). Una RM (en inglés) usa campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. También se pueden usar las RM para medir el tamaño del tumor. Se administra un tinte especial llamado gadolinio antes de la exploración, a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se inyecta en una vena del paciente.

  • Pielograma intravenoso (Intravenous pyelogram, IVP). Se inyecta un tinte en el torrente sanguíneo del paciente para destacar los riñones, la uretra y la vejiga cuando se realiza una radiografía. La imagen producida puede mostrar cambios en estos órganos y en los ganglios linfáticos cercanos. Esta prueba raramente se realiza. Se ha reemplazado con tomografías de las vías urinarias, denominadas urografías por TC, que brindan imágenes mucho más claras y en profundidad del sistema urinario (ver arriba).

  • Cistoscopia y nefroureteroscopia. Ocasionalmente, se pueden hacer unas pruebas especiales llamadas cistoscopia y nefroureteroscopia para el cáncer de pelvis renal. A menudo no se utilizan para carcinomas de células renales salvo que las pruebas por imágenes también detecten un tumor o una piedra en la vejiga. Durante estos procedimientos, se seda al paciente mientras se inserta un pequeño tubo iluminado en la vejiga a través del uréter y se lo introduce en el riñón. La sedación consiste en administrar medicamentos que provoquen sensación de mayor relajación, tranquilidad o somnolencia. El procedimiento puede emplearse para obtener células tumorales y examinarlas en un microscopio, realizar biopsias y a veces destruir por completo tumores pequeños.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudan a que el médico describa el cáncer. Esto se denomina determinación del estadio.

La siguiente sección de esta guía es Estadios. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance de la enfermedad. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.