Cáncer de riñón - Opciones de tratamiento

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 08/2015

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre las diferentes formas que los médicos usan para tratar personas con este tipo de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos conocidos disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para probar un enfoque nuevo con respecto al tratamiento, a fin de evaluar si este es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar dichos enfoques, como en el caso de un fármaco nuevo, una combinación nueva de tratamientos estándares o dosis nuevas de terapias actuales. Su médico puede ayudarle a analizar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, visite las secciones Acerca de los estudios clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). En el cáncer de riñón, el equipo de atención médica suele estar dirigido por un urólogo, que es un médico que se especializa en el tractor genitourinario, lo cual incluye los riñones, vejiga, genitales, próstata y testículos, o un urólogo oncólogo, que se especializa en tratar cánceres de las vías urinarias. Los equipos de atención del cáncer también incluyen una variedad de otros profesionales de atención médica, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

Las recomendaciones y opciones de tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

El cáncer de riñón se trata más frecuentemente con cirugía, terapia dirigida o inmunoterapia. La radioterapia y la quimioterapia se utilizan con poca frecuencia. Los pacientes con cáncer de riñón que se ha diseminado (cáncer metastásico, consulte a continuación) a menudo reciben múltiples líneas de terapia, que son tratamientos administrados uno tras otro. A continuación, se describen las opciones de tratamiento.

Vigilancia activa

A veces, el médico puede recomendar controlar cuidadosamente el tumor y esperar para empezar el tratamiento activo hasta que haya evidencia del agravamiento de la enfermedad. Este enfoque se conoce como vigilancia activa, espera vigilante o vigilancia y espera. Suele estar recomendado para adultos mayores con un tumor pequeño y otras afecciones médicas graves, como enfermedad cardíaca, enfermedad renal crónica o enfermedad pulmonar severa.

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y de parte del tejido circundante sano durante una operación. Si el cáncer no se ha diseminado fuera de los riñones, la cirugía para extirpar el tumor, parte del riñón o el riñón entero, y posiblemente el tejido y los ganglios linfáticos cercanos, puede ser el único tratamiento necesario.

Los tipos de cirugía utilizados para el cáncer de riñón incluyen los siguientes procedimientos:

  • Nefrectomía radical. La cirugía para extirpar el tumor, todo el riñón, y los tejidos circundantes se denomina nefrectomía radical. Si el tejido cercano y los ganglios linfáticos circundantes también están afectados por la enfermedad, se realiza una nefrectomía radical y una disección de los ganglios.  Durante la disección de ganglios, se extirpan los ganglios afectados por el cáncer.  Si el cáncer se ha diseminado a la glándula suprarrenal o los vasos sanguíneos cercanos, el cirujano puede extirpar esta glándula durante un procedimiento denominado adrenalectomía y partes de los vasos sanguíneos.   La nefrectomía radical suele estar recomendada para tratar un tumor grande cuando queda poco tejido sano restante.

  • Nefrectomía parcial. Una nefrectomía parcial es la extirpación quirúrgica de un tumor. Este tipo de cirugía preserva la función renal y disminuye el riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica después de la cirugía. La investigación ha demostrado que, en los casos en que es técnicamente posible, la nefrectomía parcial es igual de efectiva para los tumores T1 . Los abordajes más novedosos que utilizan una incisión, o corte, quirúrgico más pequeño están asociados a menos efectos secundarios y una recuperación más rápida.

  • Laparoscopia y cirugía robótica. Durante la cirugía laparoscópica, el cirujano realiza varias incisiones pequeñas en lugar de una sola incisión más grande en el abdomen, como la que se utiliza durante un procedimiento quirúrgico tradicional. Luego, el cirujano inserta el equipo telescópico en estas pequeñas incisiones mínimamente invasivas para extirpar todo el riñón o realizar una nefrectomía parcial.  A veces el cirujano puede utilizar instrumentos robóticos para realizar la operación. Esta cirugía puede llevar más tiempo pero puede ser menos dolorosa y estar asociada a una recuperación más rápida. Los abordajes laparoscópicos y robóticos requieren capacitación especializada. Es importante hablar sobre los beneficios y riesgos potenciales de este tipo de cirugía con su equipo quirúrgico.

A veces la cirugía no está recomendada por las características del tumor o la salud general del paciente.  En su lugar pueden recomendarse los siguientes procedimientos:

  • Ablación por radiofrecuencia. La ablación por radiofrecuencia (radiofrequency ablation, RFA) consiste en utilizar una aguja insertada en el tumor para destruir el cáncer con una corriente eléctrica. El procedimiento está a cargo de un radiólogo o urólogo. El paciente recibe un sedante y anestesia local para adormecer el área.

  • Crioablación. La crioablación (también llamada crioterapia o criocirugía) comprende el congelamiento de las células cancerosas con una sonda de metal que se inserta a través de una pequeña incisión. La sonda de metal se coloca en el tejido canceroso utilizando como guía una exploración por CT o ultrasonido. Este procedimiento requiere anestesia general durante varias horas. La Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de EE. UU. aprobó este tratamiento para el cáncer de riñón, pero se necesitan más estudios de investigación para determinar la efectividad de este tratamiento a largo plazo.

Hable con su médico antes de la cirugía sobre qué efectos secundarios son probables en virtud del tipo de cirugía que se le practicará y qué puede hacerse para reducir o manejar estos efectos secundarios. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía para el cáncer.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas. Estos medicamentos están adquiriendo más importancia en el tratamiento del cáncer de riñón.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos blancos. Ahora se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

  • Terapia antiangiogénica. Este tipo de tratamiento se enfoca en detener la angiogénesis, que es el proceso de formación de vasos sanguíneos nuevos. Dado que un tumor necesita los nutrientes transportados por los vasos sanguíneos para crecer y diseminarse, el objetivo de las terapias antiangiogénicas es “matar de hambre” al tumor. Se demostró que un fármaco antiangiogénico, denominado bevacizumab (Avastin), retarda el crecimiento tumoral en las personas con carcinoma renal metastásico. El bevacizumab combinado con interferón (consulte Inmunoterapia más abajo) retarda el crecimiento y la diseminación del tumor.

  • Inhibidores de la tirosina cinasa (ITC)  El cáncer de riñón de células claras presenta una mutación del gen VHL que hace que el cáncer produzca una cantidad excesiva de una determinada proteína, conocida como factor de crecimiento del endotelio vascular (vascular endothelial growth factor, VEGF). El VEGF controla la formación de nuevos vasos sanguíneos. Los fármacos llamados ITC ayudan a bloquear el VEGF y otras señales químicas que promueven el desarrollo de vasos sanguíneos nuevos. Los ITC como pazopanib (Votrient), sorafenib (Nexavar) y sunitinib (Sutent) pueden utilizarse en el tratamiento del cáncer de riñón de células claras.   El axitinib (Inlyta), otro ITC, ha sido aprobado para el tratamiento del carcinoma de células renales tardío. Los efectos secundarios de los ITC pueden incluir diarrea, presión arterial alta y dolor y sensibilidad en las manos y los pies.

  • Inhibidores de mTOR.  El everolimus (Afinitor) y el temsirolimus (Torisel) son fármacos dirigidos a una proteína llamada mTOR que ayuda al crecimiento de las células del cáncer de riñón.  Los estudios muestran que estos fármacos retardan el crecimiento del cáncer de riñón.

Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios de cada medicamento específico y cómo se pueden manejar.  Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para reforzar las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer.  Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario.

La interleucina 2 (IL-2) es un fármaco que se ha usado para tratar el cáncer de riñón tardío. Es una hormona celular llamada citocina producida por glóbulos blancos y es importante para el funcionamiento del sistema inmunitario, incluida la destrucción de las células tumorales.

Una dosis elevada de IL-2 puede causar efectos secundarios severos, como presión arterial baja, exceso de líquido en los pulmones, daño renal, ataque al corazón, sangrado, escalofríos y fiebre, por lo que los pacientes quizás deban permanecer en el hospital hasta 10 días durante el tratamiento. Sin embargo, algunos síntomas pueden ser reversibles. Solamente los centros con experiencia en dosis elevadas de IL-2 para el cáncer de riñón deberían recomendar el uso de IL-2. Algunos centros utilizan dosis bajas de IL-2 porque tienen menos efectos secundarios, aunque no tienen la misma efectividad.

El alfa interferón es otro tipo de agente de inmunoterapia utilizado en el tratamiento del cáncer de riñón que se ha diseminado. El interferón parece modificar las proteínas de la superficie de las células cancerosas y retardar su crecimiento. Aunque no se ha probado que sea tan beneficioso como la IL-2, se ha comprobado que el alfa interferón aumenta la supervivencia en comparación con un tratamiento más antiguo llamado acetato de megestrol.

Los investigadores han probado diversas combinaciones de IL-2 y alfa interferón para pacientes con cáncer de riñón avanzado y estos tratamientos también se han combinado con quimioterapia. No se ha demostrado en estudios de investigación que estas combinaciones sean mejores que la administración individual de IL-2 o interferón.

Los investigadores están trabajando para aprender más acerca de cómo la IL-2 y el interferón destruyen las células de cáncer de riñón y qué pacientes pueden beneficiarse más con estos tratamientos. Las formas más novedosas de inmunoterapia, llamadas inhibidores de control, también se están probando en estudios clínicos (consulte la sección Últimas investigaciones).

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la inmunoterapia.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radiooncólogo.

La radioterapia no es efectiva como tratamiento primario del cáncer de riñón. Rara vez se la utiliza sola para tratar el cáncer de riñón debido al daño que le produce al riñón sano. La radioterapia se utiliza solamente si un paciente no puede hacerse cirugía e, incluso en esas circunstancias, suele utilizarse solamente en áreas por las que el cáncer se ha diseminado, no en el tumor primario del riñón.  La mayoría de las veces, la radioterapia se utiliza cuando el cáncer se ha diseminado, a fin de ayudar a aliviar los síntomas, como el dolor óseo o la inflamación cerebral.

El tipo más común de tratamiento con radiación se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando se administra tratamiento con radiación usando implantes, esto se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Para el cáncer de riñón, la radioterapia interna se administra con una aguja hueca mediante la que se insertan semillas radioactivas directamente en el tumor.

Otro tipo de radioterapia es la radiocirugía estereotáctica, que está diseñada para dirigir la radioterapia a una zona específica sin dañar el tejido cercano.  Un régimen (programa) de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período determinado.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. La radioterapia interna puede causar sangrado, infección y riesgo de lesión del tejido cercano. La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco tiempo después de finalizado el tratamiento.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para crecer y dividirse. La quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

Un régimen (programa) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

Si bien la quimioterapia es útil para tratar la mayoría de los tipos de cáncer, el cáncer de riñón a menudo es resistente a la quimioterapia.  De todos modos, los investigadores siguen estudiando nuevos fármacos y nuevas combinaciones de fármacos.  En algunos pacientes, la combinación de gemcitabina (Gemzar) y capecitabina (Xeloda) o fluorouracilo (5-FU, Adrucil) reduce temporalmente el tamaño del tumor.

Es importante recordar que el carcinoma de células de transición, también llamado carcinoma urotelial (en inglés), y el tumor de Wilms (en inglés) son mucho más propensos a ser tratados con éxito con quimioterapia.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, caída del cabello, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen una vez finalizado el tratamiento.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo e incluye brindarle apoyo al paciente con las necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tratamiento que se centre en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer.

A menudo, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos severos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Cáncer de riñón metastásico

Si el cáncer se ha diseminado a otros lugares del cuerpo, se denomina cáncer metastásico. El lugar más común donde se disemina el cáncer de riñón es en los pulmones, pero también se puede diseminar a los ganglios linfáticos, los huesos, el hígado, el cerebro, la piel y a otras zonas del cuerpo.

En el caso de un cáncer de riñón que se ha diseminado a una parte específica del cuerpo, como los pulmones, es posible que la cirugía pueda eliminar el cáncer por completo. Si el cáncer se diseminó a muchas zonas más allá de los riñones, el tratamiento es más difícil.

Se aconseja a los pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este análisis puede incluir estudioses clínicos.

Su equipo médico puede recomendar un plan de tratamiento que incluye una combinación de tratamientos. En la actualidad, el tratamiento más efectivo para el cáncer metastásico de riñón es la terapia dirigida, que retrasa o previene el crecimiento del tumor y la formación de vasos sanguíneos. Se demostró que estos fármacos alargan la vida en comparación con el tratamiento estándar. Los cuidados paliativos también son importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se alienta a los pacientes y a sus familias a hablar sobre cómo se sienten con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, lo que incluye ir a un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (denominada recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia).

Cuando esto sucede, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como cirugía, terapia dirigida, inmunoterapia, radioterapia y quimioterapia, pero se pueden usar con una combinación diferente o administrarse con un ritmo diferente.  Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Sea cual sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Para muchas personas, este diagnóstico es estresante y hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención de la salud, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los seis meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidado para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la última etapa de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los estudios clínicos y ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con cáncer. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.