Sarcoma de tejido blando - Después del tratamiento

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 07/2015

EN ESTA PÁGINA: Leerá sobre su atención médica una vez finalizado el tratamiento contra el cáncer y por qué es importante esta atención de seguimiento. Para ver otras páginas, use el menú al costado de la pantalla.

Después de finalizado el tratamiento para el sarcoma, elabore con su médico un plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos o pruebas médicas para supervisar su recuperación durante los próximos meses y años.

Las visitas de seguimiento programadas periódicamente con los médicos que participan en su tratamiento son importantes para detectar una recurrencia posible del tumor y ayudar a controlar e, idealmente, prevenir algunos efectos secundarios relacionados con el tratamiento. Un régimen de seguimiento común incluye visitas cada tres a cuatro meses durante los primeros tres años posteriores al tratamiento, y después cada seis meses hasta los cinco años luego de haber finalizado el tratamiento, y visitas anuales de allí en adelante. Durante estas visitas de seguimiento se realizarán radiografías o CT de tórax periódicamente para detectar la posible diseminación del cáncer a los pulmones. A veces también se pueden realizar pruebas por imágenes en el área donde comenzó el tumor. Estas pruebas pueden incluir MRI, ultrasonido, CT y/o PET.

Las personas que hayan sido tratadas por sarcoma deben hablar con su médico acerca de cualquier síntoma nuevo, como tos, dolor o un bulto nuevo. Puede ser un signo de recidiva del cáncer, un efecto tardío del tratamiento o un problema no relacionado con el cáncer. Si sucede, es probable que la recidiva aparezca en los dos primeros años, pero algunos sarcomas pueden reaparecer mucho tiempo después.

En el caso de personas que recibieron radioterapia, la región del cuerpo donde se aplicó la radioterapia puede correr el riesgo de hinchazón de la extremidad, se llama linfedema; fractura de los huesos del muslo o la pierna; reducción del movimiento de las articulaciones; y endurecimiento de los tejidos blandos, se llama fibrosis. En casos infrecuentes puede desarrollarse otro sarcoma diferente del tumor original como resultado de la radioterapia. Hablar con su médico para aprender métodos para prevenir y/o controlar estos efectos secundarios. Por ejemplo, se puede tratar linfedema con medias de compresión y otras terapias especiales; las fracturas óseas se pueden prevenir al evitar ciertos ejercicios de fuerte impacto; la movilidad articular puede mejorar con un programa de rehabilitación; y la fibrosis puede responder a varios meses de tratamiento con una combinación de vitamina E y pentoxifilina, otro medicamento oral. También, la piel que recibió radioterapia debe protegerse regularmente de la exposición solar (en inglés) con ropa o protector solar para reducir la posibilidad de que se origine un cáncer de piel en esa región.

Después de la cirugía o la radioterapia, puede ser bueno que los pacientes tratados por sarcoma de brazo o pierna participen de un programa de rehabilitación para recuperar o mantener la función de la extremidad. Probablemente se recomienden ejercicios para favorecer la amplitud del movimiento, ejercicios de fortalecimiento y un programa para reducir linfedema. Un especialista en rehabilitación puede ayudar los pacientes a recibir la rehabilitación más adecuada después del tratamiento. La mayoría de los pacientes con sarcoma en un brazo o una pierna pueden recibir un tratamiento satisfactorio y mantener una buena función del miembro. Sin embargo, cuando el tratamiento incluye la amputación, el acceso a los servicios que proveen extremidades artificiales, se llaman protésicos, y el otro apoyo de la salud mental pueden ayudar a sobrellevar la adaptación a la vida después de la pérdida de una extremidad. Conozca más sobre la rehabilitación.

La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios de resumen del tratamiento contra el cáncer (en inglés) a modo de ayuda en el registro del tratamiento contra el cáncer que recibió y en la elaboración de un plan de atención de sobrevivencia una vez que haya finalizado el tratamiento.

Se aconseja a las personas en recuperación de un sarcoma que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable y una alimentación equilibrada, no fumar y someterse a los estudios de detección para el cáncer recomendados. Hable con su médico a fin de elaborar el plan que mejor se adapte a sus necesidades. El ejercicio físico moderado puede ayudarle a recobrar las fuerzas y la energía. Su médico puede ayudarle a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre los próximos pasos a seguir en la sobrevivencia, entre ellos, cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.

La siguiente sección ofrece una lista de preguntas que quizás desee hacer. Use el menú al costado de la pantalla para seleccionar Preguntas para hacerle al médico, o puede seleccionar otra sección para continuar leyendo esta guía.