Sarcoma de tejido blando: Opciones de tratamiento

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 05/2016

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre las diferentes formas que los médicos usan para tratar personas con este tipo de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención para este tipo de cáncer. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Su médico puede ayudarle a considerar todas sus opciones de tratamiento. Para obtener más información sobre los ensayos clínicos, vea las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Los equipos de atención del cáncer también incluyen una variedad de otros profesionales de atención médica, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

A continuación, se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para el sarcoma. Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, el tipo, el estadio y el grado del sarcoma, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y de parte del tejido circundante sano durante una operación. Antes de la cirugía, es importante contar con una biopsia que confirme el diagnóstico (ver Diagnóstico). Después de una biopsia, la cirugía suele ser el primer y el principal tratamiento para el sarcoma de tejido blando que es pequeño y que se ubica en una sola área. Los oncólogos quirúrgicos y los oncólogos ortopedistas son médicos que se especializan en el tratamiento del STS a través de la cirugía.

El objetivo del cirujano es extirpar el tumor y una cantidad suficiente del tejido normal que lo rodea para obtener un margen limpio alrededor del tumor. “Margen limpio” significa que no hay células tumorales visibles en los bordes de la muestra quirúrgica. Actualmente, este es el mejor método disponible para garantizar que no queden células tumorales en el área de donde se extirpó el tumor. En general, los sarcomas pequeños de bajo grado pueden extirparse efectivamente mediante cirugía sola. Los de grado más alto y que midan más de 2 pulgadas (5 cm) se suelen tratar con una combinación de cirugía y radioterapia. La radioterapia o la quimioterapia pueden aplicarse antes de la cirugía para disminuir el tamaño del tumor y facilitar su extirpación. También puede usarse durante una cirugía y después de esta para destruir las células cancerosas restantes. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Rara vez, en los pacientes con un tumor muy grande que afecta los principales nervios y vasos sanguíneos del brazo o de la pierna, es necesario recurrir a la extirpación quirúrgica de la extremidad, lo que se denomina amputación, para controlar el tumor. Este procedimiento también puede ser necesario si el tumor vuelve a crecer en el brazo o la pierna después de que se completaron la cirugía, la radioterapia y/o la quimioterapia. Es importante recordar que la operación que produce la extremidad más útil y más fuerte puede ser diferente de la que genera el aspecto más normal. Si fuera necesaria una amputación, la rehabilitación, que incluye fisioterapia, puede ayudar a maximizar la función física. La rehabilitación también puede ayudar a una persona a manejar los efectos sociales y emocionales de perder una extremidad.

Consulte a su cirujano acerca de qué puede esperar con el tipo específico de cirugía que vaya a realizarse, incluso el tiempo de recuperación.

Radioterapia con haz externo

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radiooncólogo. Debido a que el sarcoma es raro, es importante consultar a un radiooncólogo que tenga experiencia en el tratamiento de sarcomas.

El tipo más común de tratamiento con radiación se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando se administra tratamiento con radiación usando implantes, esto se denomina radioterapia interna o braquiterapia.

Un régimen (programa) de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período determinado.

Se puede administrar radioterapia antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor de manera que pueda extirparse fácilmente. O bien, puede administrarse después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado. El tratamiento con radiación puede disminuir el número de cirugías necesarias y muchas veces permite preservar las estructuras críticas en el brazo o la pierna si el sarcoma se ubica en uno de esos lugares.

La radioterapia también puede dañar las células normales pero, como el haz de radiación se dirige alrededor del tumor, los efectos secundarios generalmente se limitan a esas áreas.

Las técnicas de radiación más nuevas, entre ellas, la terapia de protones (ver Últimas investigaciones) pueden ayudar a controlar el sarcoma y a reducir los efectos secundarios a corto y a largo plazo.

La manera en que se usa la radioterapia de haz externo ha cambiado en los últimos 20 años. Ahora se pueden aplicar muchos haces pequeños de radiación que se encienden y se apagan mientras la máquina de radiación gira alrededor del cuerpo. Esto se llama radioterapia de intensidad modulada (intensity modulated radiation therapy, IMRT) y ahora se usa generalmente para el tratamiento de sarcomas. La IMRT enfoca más radiación en el lugar del tumor y menos en los tejidos normales. En consecuencia, existen menos efectos secundarios que en el pasado.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. A corto plazo, la radiación puede causar lesiones en la piel que se ven como una quemadura de sol y se suelen tratar con cremas que mantienen suave la piel y ayudan a aliviar las molestias. La radioterapia también puede afectar la cicatrización de heridas. A largo plazo, la radiación puede causar cicatrices que limiten la función de un brazo o una pierna. En raros casos, la radiación puede causar un sarcoma u otro cáncer. En el improbable caso de que esto ocurra, el tiempo promedio que tarda en desarrollarse un segundo cáncer es de aproximadamente 10 años después de la radiación. Se aconseja a cada persona que hable con su médico acerca de los posibles riesgos y beneficios de un tratamiento específico, como la radioterapia. La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco tiempo después de finalizado el tratamiento.

Braquiterapia

La braquiterapia es la colocación de semillas de radiación a través de sondas delgadas llamadas catéteres directamente dentro del área afectada del cuerpo. La braquiterapia generalmente requiere de aptitudes especializadas y de una formación especial. Se usa solamente en ciertos hospitales. La preparación para la braquiterapia suele comenzar en el quirófano, donde se colocan los catéteres. Luego, se pasan semillas muy pequeñas de material radiactivo a través de las sondas en hilos durante un período. Al finalizar el tratamiento, el cual dura varios días, se extraen tanto las semillas de radiación como los catéteres. En general, el paciente debe quedarse en el hospital para asegurarse de que las semillas no se muevan e irradien incorrectamente un área del cuerpo.

En algunos hospitales, el paciente puede recibir la braquiterapia de manera ambulatoria. En vez de mantener las semillas de radiación colocadas durante aproximadamente una semana, se pueden colocar altas dosis de semillas de radiación en los catéteres mediante equipos especializados. Las semillas se colocan cerca del lugar de tratamiento durante alrededor de 15 minutos y luego se extraen. Esto se hace una o dos veces por día. Este proceso puede permitir a algunos pacientes irse a su hogar entre cada tratamiento con radiación.

Radiación intraoperatoria

En algunos hospitales, parte de la radioterapia planificada puede aplicarse durante la cirugía. Este método puede reducir la necesidad de irradiar el tejido normal con radioterapia de haz externo o con braquiterapia.

Obtenga más información sobre la radioterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente, al inhibir la capacidad del cáncer para crecer y dividirse. La quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

Un régimen (programa) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. Un paciente puede recibir 1 fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo. La quimioterapia para sarcoma generalmente se administra como tratamiento ambulatorio. 

Se utilizan diferentes fármacos para tratar diferentes tipos y subtipos de sarcoma. Algunos tipos de quimioterapia que se podrían usar solos o en combinación para STS incluyen los siguientes:

  • Dacarbazina (DTIC-Dome)

  • Docetaxel (Taxotere)

  • Doxorrubicina (Adriamycin)

  • Epirrubicina (Ellence)

  • Gemcitabina (Gemzar)

  • Ifosfamida (Cyfos, Ifex, Ifosfamidum)

  • Doxorrubicina liposomal (varias marcas)

  • Temozolomida (Methazolastone, Temodar)

  • Trabectedina (Yondelis)

  • Eribulina (Halaven)

En algunos casos, se usa uno o varios fármacos específicos para un tipo particular de sarcoma. Debido a que existen más de 50 tipos de STS, no es posible enumerarlos todos aquí. Aquí hay 2 ejemplos:

Para rabdomiosarcoma (en inglés) y sarcoma de Ewing (en inglés) de tejido blando o hueso:

  • Ciclofosfamida (Cytoxan, Clafen, Neosar)

  • Dactinomicina (Cosmegen)

  • Etopósido (VePesid, Toposar)

  • Irinotecán (Camptosar)

  • Topotecán (Hycamtin, Brakiva)

  • Vincristina (Oncovin, Vincasar)

Para angiosarcoma:

  • Bevacizumab (Avastin)

  • Docetaxel (Docefrez, Taxotere)

  • Paclitaxel (Taxol)

  • Pazopanib (Votrient) o medicamentos orales relacionados

La quimioterapia se suele usar cuando el sarcoma ya se diseminó. Se puede administrar sola o combinada con cirugía, radioterapia o ambas.

Por ejemplo, ciertos tipos de sarcoma pueden tratarse con quimioterapia antes de la cirugía para que sea más fácil extirpar el tumor. La quimioterapia que se administra antes de la cirugía puede recibir diferentes nombres, incluso quimioterapia preoperatoria, quimioterapia neoadyuvante o quimioterapia de inducción.

Si un paciente no recibió quimioterapia antes de la cirugía, se puede administrar quimioterapia para destruir las células tumorales microscópicas que hubieran quedado después de que el paciente se haya recuperado de la cirugía. La quimioterapia que se administra después de la cirugía se llama quimioterapia adyuvante o postoperatoria.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, caída del cabello, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen una vez finalizado el tratamiento.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a las proteínas, a los genes específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer, generalmente bloqueando la acción de proteínas en células denominadas cinasas. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en el tumor. Esto ayuda a que los médicos puedan encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

Imatinib (Gleevec) es un tipo de terapia dirigida que recibe el nombre de inhibidor de la tirosina cinasa. Es el tratamiento de primera línea estándar para el TEGI (en inglés) en todo el mundo. Otros dos fármacos dirigidos, sunitinib (Sutent) y regorafenib (Stivarga), están aprobados para el tratamiento del TEGI cuando imatinib no funciona. Imatinib también se aprobó para pacientes con TEGI después de una cirugía inicial para intentar impedir una recurrencia en pacientes que podrían tener un alto riesgo de recurrencia. Además, imatinib está aprobada para el tratamiento de pacientes con estadio avanzado de dermatofibrosarcoma protuberans (DFSP).

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tipo de tratamiento que se centra en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento para el cáncer. A menudo, las personas reciben tratamiento para el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos severos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos.  Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Sarcoma metastásico

Si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo desde el lugar donde se originó, los médicos lo denominan cáncer metastásico. Si esto sucede, es una buena idea hablar con los médicos que tienen experiencia en su tratamiento. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido.

Su plan de tratamiento puede incluir una combinación de cirugía sola, cirugía más radioterapia, cirugía más quimioterapia o quimioterapia sola. Rara vez, cuando el tumor no crece, puede usarse un método de “supervisión y espera”, también llamado vigilancia activa. Esto quiere decir que el paciente es supervisado de cerca, y el tratamiento activo comienza solamente si el tumor empieza a crecer. Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se aconseja a los pacientes y a sus familias que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, los enfermeros, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, en lo posible, a través un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED). 

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (denominada recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia). Si el sarcoma estaba inicialmente en el brazo o la pierna, la recurrencia ocurre más frecuentemente en los pulmones. Los pacientes que reciben tratamiento para un sarcoma de abdomen o de tronco se encuentran en riesgo de recurrencia local, regional o distante.

Cuando esto sucede, comenzará nuevamente un ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como, por ejemplo, cirugía, quimioterapia y radioterapia, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con una frecuencia diferente. Su médico también puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Sea cual fuere el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Las recurrencias locales, a menudo, se pueden tratar con resultados satisfactorios mediante cirugía adicional más radioterapia, pero los riesgos de efectos secundarios de estos tratamientos tienden a aumentar. El tratamiento de la recurrencia distante tiene resultados más satisfactorios para pacientes que tienen una pequeña cantidad de tumores que se diseminaron al pulmón y que pueden extirparse completamente mediante cirugía, destruirse con ablación por radiofrecuencia o destruirse con radioterapia de dosis alta (también llamada radioterapia estereotáctica del cuerpo [stereotactic body radiotherapy, SBRT], o radioterapia Gamma Knife):

  • La ablación por radiofrecuencia es una técnica donde una aguja se inserta en el tumor para destruir el cáncer con corriente eléctrica. Esto quema el tumor desde adentro hacia afuera.

  • La SBRT es el uso de radiación dirigida a dosis muy altas durante algunos tratamientos para atacar un área pequeña específica de tumor. Esta es una técnica útil porque requiere menos tratamientos y puede ser más precisa que la radioterapia de haz externo.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no puede curarse, a menudo igual puede controlarse, al menos por un tiempo. Es importante entender que los pacientes pueden vivir con cáncer en su cuerpo siempre que no afecte la función de un órgano mayor. Por lo tanto, el objetivo del tratamiento es controlar el cáncer y preservar la función de los órganos.

Si el cáncer ya no se puede controlar, se lo llama cáncer terminal o en estadio final. Para muchas personas, este diagnóstico es estresante y hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los 6 meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca del final de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo que les ayude a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con cáncer. O bien use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.