Cáncer de hígado: Opciones de tratamiento

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 03/2015

EN ESTA PÁGINA: encontrará información acerca de los distintos métodos que los médicos utilizan para tratar a las personas con HCC. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos disponibles que se conocen) para el HCC. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para probar un enfoque nuevo con respecto al tratamiento a fin de evaluar si este es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar dichos enfoques, como en el caso de un fármaco nuevo, una combinación nueva de tratamientos estándares o dosis nuevas de terapias actuales. Su médico puede ayudarlo a analizar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, visite las secciones Acerca de los estudios clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Los equipos de atención del cáncer también incluyen una variedad de otros profesionales de atención médica, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores:

  • qué porcentaje del hígado está afectando el cáncer;
  • si el cáncer se ha diseminado;
  • las preferencias del paciente y su estado de salud general;
  • el daño en el área restante del hígado sin cáncer.

Cuando un tumor se detecta en un estadio temprano y el hígado del paciente funciona bien, el objetivo del tratamiento es tratar de eliminar el cáncer. El plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Cuando el cáncer de hígado se detecta en un estadio más avanzado o el hígado del paciente no funciona correctamente, el paciente y el médico deben hablar sobre los objetivos de cada recomendación de tratamiento. En este punto, los objetivos del tratamiento pueden concentrarse en retardar el crecimiento del cáncer y aliviar los síntomas, a fin de mejorar la calidad de vida.

Las diversas opciones de tratamiento dirigido a la enfermedad pueden agruparse según si pueden curar el cáncer o si prolongarán la supervivencia del paciente, pero lo más probable es que no eliminen el cáncer. A continuación se describen las opciones de tratamiento más frecuentes, tanto de las opciones de tratamientos dirigidos a la enfermedad, como aquellas que tienen como objetivo el manejo de los efectos secundarios y síntomas. Tómese el tiempo para conocer sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas si tiene dudas sobre cosas que no están claras. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Tratamientos dirigidos a la enfermedad para eliminar el HCC

Por lo general, estos tratamientos se recomiendan cuando el tumor se ha detectado en un estadio temprano. Muchos médicos no usarán estos tratamientos si el tumor mide más de 5 cm.

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y de parte del tejido circundante sano durante una operación. Es probable que este sea el tratamiento dirigido a la enfermedad más satisfactorio, particularmente para pacientes con tumores pequeños que midan menos de 5 cm. Si el tumor se ha diseminado fuera del hígado o si el paciente tiene otras enfermedades graves, quizás la cirugía no sea una opción. Un oncólogo cirujano es un médico especializado en el tratamiento del cáncer mediante cirugía. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía del cáncer.

Dos tipos de cirugía se usan para tratar el HCC:

  • Hepatectomía. Cuando se extirpa una porción del hígado, la cirugía se denomina hepatectomía parcial. La hepatectomía se puede realizar únicamente si el cáncer se encuentra en una parte del hígado y si el hígado funciona bien. La sección restante del hígado asume las funciones de todo el hígado y puede volver a crecer hasta su tamaño normal al cabo de unas pocas semanas. Es posible que no se pueda realizar una hepatectomía si el paciente tiene cirrosis avanzada, incluso aunque el tumor sea pequeño.

    Los efectos secundarios de la hepatectomía pueden incluir dolor, debilidad, fatiga e insuficiencia hepática temporal. El equipo de atención médica observará la aparición de signos de sangrado, infección, insuficiencia hepática u otros problemas que requieran tratamiento inmediato.

  • Trasplante de hígado. En ocasiones, se puede realizar un trasplante de hígado. Este procedimiento es posible solo cuando el cáncer no se ha diseminado fuera del hígado, se encuentra un donante adecuado y se cumplen criterios muy específicos en lo que respecta al tamaño y a la cantidad de tumores. Es importante que comprenda que la cantidad de hígados disponibles provenientes de donantes es muy limitada, por lo que el trasplante no siempre es una opción.

    Después de un trasplante, se observará al paciente cuidadosamente para detectar signos de que el cuerpo podría estar rechazando el nuevo hígado o de que el tumor haya vuelto a aparecer. El paciente debe tomar medicamentos a fin de evitar el rechazo. Estos fármacos pueden provocar efectos secundarios como hinchazón de la cara, presión arterial alta o aumento del vello corporal.

    El trasplante de hígado es un tratamiento particularmente efectivo para personas que tienen un tumor pequeño, ya que el trasplante elimina el tumor y el hígado dañado. Sin embargo, son pocos los donantes, y es posible que las personas a la espera de un trasplante de hígado deban aguardar mucho tiempo antes de que haya un órgano a su disposición. Durante este período de tiempo, la enfermedad puede empeorar. El centro de trasplante le indicará el tiempo de espera aproximado y las reglas que se aplican para determinar la prioridad de las personas en lista de espera.

Ablación térmica

La ablación por radiofrecuencia (RFA) y la terapia con microondas utilizan calor para destruir las células cancerosas. Se pueden administrar a través de la piel, por laparoscopia o durante una cirugía mientras el paciente está bajo sedantes. La sedación consiste en administrar medicamentos que provoquen sensación de relajación, tranquilidad o somnolencia.

Inyección percutánea de etanol

La inyección percutánea de etanol utiliza alcohol que se inyecta directamente en el tumor hepático para destruirlo. Los efectos secundarios incluyen fiebre y dolor después del procedimiento. Sin embargo, en general el proceso es simple, seguro y particularmente efectivo para un tumor que mide menos de 3 cm. Sin embargo, si el alcohol sale del hígado, una persona podría tener un dolor breve pero intenso. Esta opción actualmente se usa con menos frecuencia y se ha reemplazado en gran medida por la RFA (consulte más arriba).

Tratamientos dirigidos a la enfermedad para mejorar la supervivencia

Si el médico considera que el cáncer no se puede eliminar con uno de los tratamientos mencionados anteriormente, es posible que recomiende una de las siguientes opciones para reducir el tumor y/o retardar el crecimiento del tumor. Si bien es más probable que estos tratamientos no eliminen el cáncer, se ha demostrado que mejoran la supervivencia.

Quimioembolización

Este es un tipo de tratamiento de quimioterapia que es similar a la infusión arterial hepática (consulte más abajo). Durante este procedimiento, se inyectan los fármacos en la arteria hepática y se bloquea el flujo de sangre de la arteria durante un período breve, de modo que la quimioterapia permanezca más tiempo en el tumor. El bloqueo de la irrigación sanguínea al tumor también destruye las células cancerosas.

Dos estudios clínicos han demostrado que este tratamiento puede aumentar la supervivencia en algunos pacientes. Además de su uso como tratamiento primario para el HCC, la quimioembolización se puede utilizar para ralentizar el crecimiento del tumor en las personas en lista de espera para un trasplante de hígado.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo.

Existen dos tipos de radioterapia usada para tratar el HCC:

  • Radioterapia estereotáctica del cuerpo (Stereotactic Body Radiation Therapy, SBRT). SBRT es un término que describe varios métodos de administración de dosis de radiación en un tumor mientras se limita la cantidad de exposición a la radiación de los tejidos sanos. Esto es importante ya que el tejido hepático sano puede dañarse también con la radiación. La SBRT trata efectivamente los tumores que miden aproximadamente 5 cm o menos. Sin embargo, aún se la considera un método que se encuentra relativamente en fase de investigación en comparación con la ablación térmica (consulte más arriba), ya que existe poca información a largo plazo sobre las tasas de respuesta.

  • Radioembolización. Durante la radioembolización, un médico coloca cuentas radiactivas dentro de la arteria que irriga sangre al tumor de manera similar a la quimioembolización (consulte más arriba). Las cuentas liberan radiación directamente dentro del tumor cuando los vasos sanguíneos pequeños del tumor las atrapan.

Según el tipo de radioterapia recomendada, su médico le explicará las formas para proteger los demás órganos de la exposición a la radiación durante el tratamiento y los efectos secundarios que se pueden esperar. En el caso de la radioterapia interna, los efectos secundarios pueden incluir daño al estómago y los pulmones. Sin embargo, esos efectos secundarios en general se pueden prevenir. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en el tumor. Esto ayuda a que los médicos puedan encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

Para el HCC, los fármacos antiangiogénicos son la terapia dirigida más frecuente. La terapia antiangiogénica (en inglés) se centra en detener la angiogénesis, que es el proceso de formación de vasos sanguíneos nuevos. Dado que un tumor necesita los nutrientes transportados por los vasos sanguíneos para crecer y diseminarse, el objetivo de las terapias antiangiogénicas es “matar de hambre” al tumor. Esta es una de las formas en las que se cree que actúa el sorafenib (Nexavar). El sorafenib es una de las opciones de tratamiento para el HCC avanzado que no puede extirparse por completo con cirugía. Se lo toma en forma de un comprimido que se debe tragar (por vía oral). Los efectos secundarios de sorafenib incluyen diarrea y ciertos problemas cutáneos. Hable con su médico acerca de los posibles efectos secundarios de un medicamento específico y cómo se pueden manejar.

Otras opciones de tratamiento

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. La quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. La quimioterapia sistémica se administra generalmente a través de un tubo que se coloca por vía intravenosa (IV) y por medio de una aguja que se inyecta en una vena, pero también puede administrarse por vía oral (por la boca).

Un régimen de quimioterapia generalmente consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de fármacos al mismo tiempo. Sin embargo, en la actualidad, la quimioterapia se usa cada vez menos para tratar el HCC.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la persona y la dosis utilizada, pero pueden incluir náuseas y vómitos, caída del cabello, pérdida del apetito, diarrea, fatiga, recuentos sanguíneos bajos, sangrado o hematomas después de cortes o lesiones menores, entumecimiento y cosquilleo en las manos o los pies, dolores de cabeza, así como oscurecimiento de la piel y las uñas. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen una vez finalizado el tratamiento.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Criocirugía.

Este tratamiento utiliza frío extremo para congelar y destruir las células cancerosas.

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario. Actualmente, la inmunoterapia se está investigando principalmente en estudios clínicos para el HCC y no se considera como una opción de tratamiento estándar.

Los efectos secundarios de la terapia biológica son similares a los de la gripe y pueden incluir fatiga, fiebre, escalofríos, dolor muscular y dolor de cabeza. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la inmunoterapia.

Estudios clínicos

Además de las opciones de tratamiento antes descritas, el médico puede sugerir la participación en un estudio clínico que evalúa un nuevo enfoque de tratamiento para el HCC.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo e incluye brindarle apoyo al paciente con las necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tratamiento que se centre en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer.

A menudo, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos intensos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

HCC metastásico

Si el cáncer se ha diseminado a otros lugares del cuerpo, se denomina cáncer metastásico. Se aconseja a las personas con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, dado que puede haber diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este análisis puede incluir estudios clínicos que estudian tratamientos nuevos.

Su equipo de atención médica puede recomendar un plan de tratamiento que incluya una combinación de quimioterapia (incluido el sorafenib; consulte la sección Terapia dirigida más arriba), radioterapia y/u otras opciones. En este estadio, el objetivo del tratamiento es habitualmente retardar el crecimiento del cáncer. Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se alienta a los pacientes y a sus familias a hablar sobre cómo se sienten con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” o NED (no evidence of disease).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia distante).

Cuando esto sucede, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como, por ejemplo, cirugía, quimioterapia y radioterapia, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con una frecuencia diferente. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Sea cual sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Para muchas personas, este diagnóstico es estresante y hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención de la salud, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los seis meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidado para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la última etapa de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los estudios clínicos y ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con cáncer. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección a fin de continuar leyendo esta guía.