Cáncer de mama: Opciones de tratamiento

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 08/2015

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre las diferentes formas que los médicos usan para tratar personas con este tipo de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos conocidos disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al momento de tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, se alienta también a las pacientes que consideren participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para probar un enfoque nuevo con respecto al tratamiento, a fin de evaluar si este es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar enfoques, como en el caso de un fármaco nuevo, una combinación nueva de tratamientos estándares o nuevas dosis de terapias actuales. Su médico puede ayudarle a analizar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Acerca de los estudios clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, médicos especialistas en diferentes áreas del tratamiento contra el cáncer, como cirugía, radiooncología u oncología médica, trabajan en conjunto para crear un plan de tratamiento integral para la paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Los equipos de atención del cáncer también incluyen una variedad de otros profesionales de la atención médica, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

La biología y el comportamiento del cáncer de mama influyen en el plan de tratamiento. Algunos tumores son pequeños, pero crecen rápidamente, mientras que otros son grandes y crecen con lentitud. Las opciones y recomendaciones de tratamiento son muy personalizadas y dependen de varios factores, entre ellos:

  • El estadio del tumor.

  • El subtipo de tumor, que incluye el estado de los receptores de hormonas (ER, PR) y el estado del HER2 (consulte Panorama general).

  • Los marcadores genómicos, tales como Oncotype DX™ y Mammaprint™ (si corresponden) (consulte Diagnóstico).

  • La edad de la paciente, el estado de salud general y sus preferencias.

  • El estado de la menopausia de la paciente.

  • La presencia de mutaciones conocidas en los genes heredados del cáncer de mama, como BRCA1 o BRCA2.

Si bien su equipo de atención del cáncer de mama adaptará el tratamiento específicamente para cada paciente y cáncer de mama, hay algunos pasos generales para tratar el cáncer de mama.

Tanto en el caso de DCIS como en el cáncer de mama invasivo en estadio temprano, los médicos por lo general recomiendan cirugía para extirpar el tumor. A fin de asegurarse de extirpar todo el tumor, el cirujano también extirpará una pequeña área de tejido normal que rodea al tumor. Aunque el objetivo de la cirugía es extirpar todo el cáncer visible, pueden quedar células microscópicas, ya sea en la mama o en otra parte. En algunas situaciones, esto significa que se podría necesitar otra cirugía para extirpar las células cancerosas restantes.

Para los cánceres más grandes o para aquellos que crecen más rápidamente, los médicos pueden recomendar un tratamiento sistémico con quimioterapia o una terapia hormonal antes de la cirugía, que se denomina terapia neoadyuvante. Existen varios beneficios de recibir otros tratamientos antes de la cirugía:

  • Las mujeres que pueden haber necesitado una mastectomía podrían someterse a una cirugía con conservación de la mama (lumpectomía) si el tumor se reduce antes de la cirugía.

  • La cirugía puede ser más fácil de realizar.

  • Su médico puede descubrir si ciertos tratamientos son eficaces para el cáncer.

  • Además, es posible que las mujeres prueben un nuevo tratamiento mediante un estudio clínico.

Después de la cirugía, el siguiente paso en el control del cáncer de mama en estadio temprano consiste en reducir el riesgo de recurrencia y eliminar cualquier célula cancerosa restante. Estas células cancerosas son indetectables, pero se cree que son las responsables de la recurrencia local y distante del cáncer. El tratamiento que se administra después de la cirugía se llama terapia adyuvante. Las terapias adyuvantes incluyen radioterapia, quimioterapia, terapia dirigida o terapia hormonal (consulte a continuación para obtener más información sobre estos tratamientos). La necesidad de la terapia adyuvante depende de la posibilidad de que queden células cancerosas en la mama o en el cuerpo o de que un tratamiento específico funcione para tratar el cáncer. Si bien la terapia adyuvante disminuye el riesgo de recurrencia, no necesariamente lo elimina.

Junto con la determinación del estadio, existen otras herramientas que pueden ayudar a determinar el pronóstico y ayudarlos a usted y a su médico a tomar decisiones acerca de la terapia adyuvante. El sitio web Adjuvant! Online, disponible en otro sitio web independiente en inglés llamado www.adjuvantonline.com, es una herramienta que su médico puede usar para interpretar diversos factores de pronóstico. Este sitio web solo se debe usar con la interpretación de su médico. Además, es posible utilizar otras pruebas que pueden predecir el riesgo de recurrencia para su tumor específico al analizar el tejido tumoral (como Oncotype Dx™ y Mammaprint™) y así comprender mejor los riesgos del cáncer y si la quimioterapia ayudará a reducir esos riesgos.

Los casos en que no es posible realizar una cirugía para extirpar el cáncer se llaman inoperables. El medico entonces recomendará otras formas de tratamiento para el cáncer. Es probable que se utilice quimioterapia, terapia dirigida, radioterapia y/o terapia hormonal para reducir el tamaño del cáncer.

Para los casos de cáncer recurrente y cáncer metastásico, las opciones de tratamiento dependen de cómo se trató el cáncer en un comienzo y de las características del cáncer antes mencionadas, como ER, PR y HER2.

A continuación, se presentan descripciones de las opciones de tratamiento más frecuentes para el cáncer de mama. Su plan de atención también debería incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Además, hable acerca de los objetivos de cada tratamiento con su médico y de lo que puede esperar durante y después del tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Cirugía

La cirugía es la extirpación del tumor y el tejido circundante durante una operación. La cirugía también se utiliza para evaluar los ganglios linfáticos cercanos debajo del brazo o axilares. Un cirujano oncólogo es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer mediante la cirugía. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

En general, cuanto más pequeño es el tumor, más opciones quirúrgicas tienen las pacientes (en inglés). Los tipos de cirugía incluyen los siguientes:

  • Una lumpectomía consiste en la extirpación del tumor y de un pequeño margen de tejido sano sin cáncer alrededor del tumor. Queda la mayor parte de la mama. En general, para el DCIS y el cáncer invasivo, después de la cirugía, se recomienda radioterapia en el tejido mamario restante. La tumorectomía también puede llamarse cirugía con conservación de la mama, mastectomía parcial, cuadrantectomía o mastectomía segmental.

  • La mastectomía es la extirpación quirúrgica de toda la mama. Existen diversos tipos de mastectomía. Hable con su médico sobre la posibilidad de conservar la piel, lo que se llama mastectomía con conservación de la piel, o el pezón, lo que se llama mastectomía con conservación total de la piel.

Análisis y extirpación del ganglio linfático

Las células cancerosas de algunos cánceres pueden encontrarse en los ganglios linfáticos axilares. Es importante determinar si alguno de los ganglios linfáticos cercanos a la mama presenta cáncer. Esta información se utiliza para determinar el tratamiento y el pronóstico.

  • Biopsia del ganglio linfático centinela. El procedimiento de biopsia del ganglio linfático centinela permite la extirpación de uno o algunos ganglios linfáticos, con lo que se evita la extirpación de varios ganglios linfáticos en un procedimiento de vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares (consulte a continuación) para pacientes cuyos ganglios linfáticos centinela no presentan cáncer. El procedimiento en los ganglios linfáticos más pequeños ayuda a reducir el riesgo de varios efectos secundarios posibles, tales como hinchazón del brazo, llamada linfedema, riesgo de adormecimiento y problemas del movimiento del brazo y del rango de movimiento, que son cuestiones de larga duración que pueden afectar gravemente la calidad de vida de una persona.

    En una biopsia del ganglio linfático centinela, el cirujano busca y extirpa entre uno y tres ganglios linfáticos centinela debajo del brazo que recibe el drenaje linfático de la mama. Posteriormente, el patólogo examina esos ganglios linfáticos para detectar la presencia de células cancerosas. Para ubicar el ganglio linfático centinela, el cirujano inyecta un tinte y/o un trazador radiactivo en el área del cáncer y/o alrededor del pezón. El tinte o el trazador se trasladan a los ganglios linfáticos, llegando primero al ganglio centinela. El cirujano puede encontrar el ganglio cuando cambia de color si se usa un tinte o cuando emite radiación si se usa el trazador.

    Las investigaciones han demostrado que, si el ganglio linfático centinela no tiene cáncer, hay una gran probabilidad de que los ganglios linfáticos restantes tampoco lo tengan y no sea necesaria otra cirugía. Si se observa cáncer en el ganglio linfático centinela, el cirujano podría realizar un vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares para extirpar más ganglios linfáticos y evaluar si presentan cáncer. Esto depende del estadio del cáncer, de las características del tumor y de la cantidad de cáncer que contenga el ganglio linfático centinela. Si solo uno o dos ganglios linfáticos centinela tienen cáncer y usted planifica someterse a una lumpectomía y hacer radioterapia en toda la mama, no es necesario realizar un vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares. Obtenga más información sobre las recomendaciones sobre la biopsia del ganglio linfático centinela (en inglés).

  • Vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares. En el vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares, el cirujano extirpa diversos ganglios linfáticos que están debajo del brazo, y luego un patólogo los examina para detectar la presencia de células cancerosas. La cantidad real de ganglios linfáticos extirpados varía de persona a persona. Las últimas investigaciones han demostrado que es posible que no sea necesario realizar el vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares en todas las mujeres con cáncer de mama en estadio temprano con cantidades pequeñas de cáncer en los ganglios linfáticos centinela. Las mujeres que se someten a una lumpectomía y a radioterapia y que tienen un tumor más pequeño y no más de dos ganglios linfáticos centinela que presentan cáncer pueden evitar el vaciamiento total de los ganglios linfáticos axilares, lo que ayuda a reducir el riesgo de efectos secundarios y no disminuye la supervivencia. Si se detecta cáncer en el ganglio linfático centinela, la necesidad de otras cirugías para extirpar los ganglios linfáticos adicionales varía según la situación específica.

La mayor cantidad de pacientes con cáncer invasivo se someterán a la biopsia del ganglio linfático centinela o al vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares. Si existe evidencia obvia de cáncer en los ganglios linfáticos antes de la cirugía, es posible que no se realice solo una biopsia del ganglio linfático centinela. En este caso es preferible realizar un vaciamiento total de los ganglios linfáticos axilares. Normalmente, los ganglios linfáticos no se evalúan cuando el cáncer es DCIS, debido a que el riesgo de que el cáncer se haya diseminado es muy bajo. Sin embargo, en pacientes con diagnóstico de DCIS que eligen realizarse o necesitan una mastectomía, el cirujano puede considerar la posibilidad de realizar una biopsia del ganglio linfático centinela. Si se detecta algo de cáncer invasivo con el DCIS en el momento de la mastectomía, lo que puede suceder ocasionalmente, será necesario evaluar los ganglios linfáticos. Una vez extirpado el tejido mamario con una mastectomía, es más difícil encontrar los ganglios linfáticos centinela, ya que no es tan evidente dónde inyectar el tinte.

Cirugía reconstructiva (plástica)

Es posible que las mujeres a las cuales se les realiza una mastectomía deseen considerar la reconstrucción mamaria, que es una cirugía para crear una mama a partir de tejido extraído de otra parte del cuerpo o de implantes sintéticos. La reconstrucción generalmente la realiza un cirujano plástico. Quizás la mujer pueda realizarse la reconstrucción al mismo tiempo que la mastectomía, llamada reconstrucción inmediata, o más adelante, llamada reconstrucción tardía. Además, la reconstrucción se puede hacer junto con una lumpectomía para mejorar el aspecto de la mama y para lograr la simetría con la otra mama. Esto se llama cirugía oncoplástica, la cual puede ser realizada por muchos cirujanos especializados en mamas sin necesitar la ayuda de un cirujano plástico. También suele realizarse una cirugía en la mama sana para que ambas mamas tengan un aspecto similar.

Las técnicas analizadas a continuación son usadas habitualmente para formar una nueva mama.

  • Implantes. Un implante mamario usa moldes rellenos con salina o con gel de silicona para reconstruir la mama. La parte externa de un implante relleno con solución salina está fabricada de silicona y se rellena con salina estéril, es decir, solución salina. Los implantes rellenos con gel de silicona tienen silicona en lugar de solución salina. Se pensaba que causaban trastornos del tejido conectivo, pero no se encontró evidencia clara de esto. Antes de hacer implantes permanentes, es posible que a la mujer se le coloque un expansor de tejido que generará el tamaño correcto en la cavidad para el implante. Hable con su médico acerca de los beneficios y los riesgos de los implantes de silicona en comparación con los implantes de solución salina. Otros factores importantes que se deben considerar al elegir implantes incluyen:

    • Los implantes de solución salina, a veces, “se arrugan” en la parte superior o cambian con el paso del tiempo, pero muchas mujeres no ven esto como algo lo suficientemente molesto como para reemplazarlos.

    • Los implantes de solución salina tienden a sentirse diferentes al tacto de los implantes de silicona. A menudo, son más firmes al tacto que los implantes de silicona.

    • Es posible que existan problemas con los implantes de siliconas. Los implantes pueden romperse o desgarrarse, causar dolor y generar tejido cicatricial alrededor del implante o se pueden infectar. Es posible que algunas mujeres también tengan problemas con la forma o el aspecto. Aunque estos problemas son poco comunes, hable con el médico acerca de los riesgos.

  • Procedimientos de colgajos de tejido. Estas técnicas usan músculos y tejidos de otras partes del cuerpo para reconstruir la mama. Existen varios procedimientos con colgajos:

    • Colgajo miocutáneo de recto abdominal transverso (transverse rectus abdominis muscle, TRAM). Este método usa músculos y tejidos de la pared estomacal inferior.

    • Colgajo del músculo dorsal ancho, que usa músculos y tejidos de la parte superior de la espalda.

    • Colgajo de perforantes de la arteria epigástrica inferior profunda (deep inferior epigastric artery perforator, DIEP). El colgajo de DIEP toma tejido del abdomen y el cirujano une los vasos sanguíneos a la pared torácica.

    • Colgajo glúteo. El colgajo glúteo usa tejidos y músculos de los glúteos para recrear la mama y el cirujano une los vasos sanguíneos.

Como en los procedimientos con colgajos están vinculados los vasos sanguíneos, por lo general, no se recomienda para mujeres con antecedentes de diabetes o de enfermedades en el tejido conectivo o vasculares ni para mujeres que fuman, ya que el riesgo de problemas durante la cirugía y después de esta son mucho más elevados.

Los procedimientos con colgajos de DIEP y glúteos son procedimientos más prolongados y el tiempo de recuperación es más prolongado, pero es posible que se prefiera el aspecto de la mama, en especial, cuando la radioterapia es parte del plan de tratamiento.

Hable con el médico para obtener más información sobre opciones de reconstrucción. Cuando considere un cirujano plástico, elija a un médico que tenga experiencia en diversas cirugías reconstructivas, incluidos implantes y procedimientos con colgajos, y con quien pueda analizar las ventajas y las desventajas de cada cirugía.

Prótesis mamarias externas

Una prótesis mamaria externa o una prótesis mamaria artificial es una opción para las mujeres que desean retrasar o no desean someterse a una cirugía reconstructiva. Estas pueden ser de silicona o material blando y se encajan en un sostén para mastectomía. Las prótesis mamarias pueden fabricarse de manera que den un aspecto natural y un ajuste bueno para cada tipo de mujer. 

Resumen de las opciones de tratamiento quirúrgico

En resumen, las opciones de tratamiento quirúrgico incluyen:

  • Extirpación del cáncer de la mama: Tumorectomía o mastectomía parcial, casi siempre seguida de radioterapia o mastectomía, con o sin reconstrucción inmediata.

  • Evaluación de ganglios linfáticos: Biopsia del ganglio linfático centinela y/o vaciamiento de los ganglios linfáticos axilares.

Se alienta a las mujeres a hablar con sus médicos sobre qué opción quirúrgica es la correcta. La cirugía más agresiva, como la mastectomía, no siempre es más conveniente y puede provocar complicaciones adicionales. La combinación de lumpectomía y de radioterapia tiene un riesgo levemente superior de la reaparición de cáncer en la misma mama o en la zona circundante.

La supervivencia a largo plazo de las mujeres que optan por la lumpectomía es exactamente igual que aquellas que se someten a una mastectomía. Incluso, con una mastectomía, es posible que no se extirpe todo el tejido mamario y existe la posibilidad de recurrencia.

Las mujeres con riesgo muy elevado de desarrollar cáncer en la otra mama pueden considerar una mastectomía bilateral, lo que significa la extirpación de ambas mamas. Esto incluye a mujeres con mutaciones de los genes BRCA1 o BRCA2 y a mujeres con cáncer en ambas mamas. La extirpación de una mama sana en una mastectomía bilateral no previene la recurrencia del cáncer ni aumenta la supervivencia de la mujer. Asimismo, puede relacionarse con un riesgo más elevado de tener complicaciones.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radiooncólogo. El tipo más frecuente de tratamiento con radiación se denomina radioterapia con haz externo, que es radiación administrada desde una máquina externa al cuerpo. Cuando se administra tratamiento con radiación usando un catéter en el quirófano, se llama radioterapia intraoperatoria. Cuando la radiación se administra colocando fuentes radiactivas en el tumor, se llama braquiterapia. Si bien los resultados de las investigaciones son prometedores, el uso de radioterapia intraoperatoria y braquiterapia no está muy difundido y el tratamiento, por lo general, se reserva para un cáncer pequeño sin evidencia de diseminación a los ganglios linfáticos. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Usualmente, un régimen de radioterapia (programa; consulte a continuación) consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período determinado. Con mayor frecuencia, la radioterapia se administra luego de una tumorectomía y la posterior quimioterapia adyuvante si así se recomienda. En general, se aplica radioterapia diariamente durante un número determinado de semanas a fin de eliminar las células cancerosas restantes que están cerca del sitio del tumor o en cualquier otra parte de la mama. Esto ayuda a disminuir el riesgo de recurrencia en la mama. De hecho, con la cirugía y la radioterapia modernas, los índices de recurrencia en la mama ahora son menores que 5 % en los 10 años posteriores al tratamiento y la supervivencia, por lo general, es la misma con una lumpectomía que con una mastectomía.

La radioterapia adyuvante también se recomienda para algunas mujeres después de la mastectomía según la edad de la paciente, el tamaño del tumor, el número de ganglios linfáticos cancerosos debajo del brazo y el ancho del tejido sano circundante al tumor extirpado por el cirujano, el estado de ER, PR y HER2 y otros factores.

La radioterapia neoadyuvante es la radioterapia que se aplica antes de la cirugía para disminuir el tamaño de un tumor grande, lo que facilita su extirpación. Este método es muy poco frecuente y solo se considera cuando un tumor no se puede extirpar mediante cirugía.

La radioterapia puede causar efectos secundarios, entre otros, fatiga, hinchazón de la mama, enrojecimiento o decoloración/hiperpigmentación de la piel y dolor/ardor en la piel donde se aplicó la radiación, algunas veces con ampollas o descamación. En ocasiones muy raras, la radiación puede afectar una pequeña parte del pulmón y causar neumonitis, una inflamación del tejido pulmonar relacionada con la radiación. El riesgo depende del tamaño de la zona que recibió la radioterapia y esto tiende a sanarse con el paso del tiempo. En el pasado, cuando se utilizaban equipos y técnicas de radioterapia antiguos, las mujeres que recibían tratamiento contra el cáncer de mama del lado izquierdo del cuerpo tenían un leve aumento del riesgo de padecer enfermedad cardíaca a largo plazo. Ahora, las técnicas modernas pueden evitar que la mayor parte del corazón sufra daños provocados por los efectos de la radiación.

Puede haber muchos tipos de radioterapia disponibles para usted con diferentes programas (consulte a continuación). Hable con el médico sobre las ventajas y las desventajas de cada opción.

Programa de radioterapia

La radioterapia estándar después de una lumpectomía es la radioterapia con haz externo aplicada de lunes a viernes durante 5 a 6 semanas. Esto, generalmente, incluye radioterapia en toda la mama las primeras 4 o 5 semanas, seguida de un tratamiento más focalizado en el sitio del tumor en la mama para los tratamientos restantes.

Esta parte focalizada del tratamiento, llamada refuerzo, se realiza de manera rutinaria para mujeres con cáncer de mama invasivo a fin de reducir el riesgo de una recurrencia en la mama. Las mujeres con DCIS también pueden recibir el refuerzo. Para las mujeres con bajo riesgo de recurrencia, el refuerzo puede ser opcional. Es importante analizar este enfoque de tratamiento con el médico.

Si hay evidencia de cáncer en los ganglios linfáticos debajo del brazo, es posible que también se aplique radioterapia en el cuello o la axila del mismo lado cerca de la mama o la pared torácica. Es posible que las pacientes a las que se les practica una mastectomía no necesiten radioterapia, según las características del tumor. Puede recomendarse radiación después de la mastectomía para las pacientes con tumores más grandes, las que presentan cáncer en muchos ganglios linfáticos, las que presentan células cancerosas fuera de la cápsula del ganglio linfático y aquellas cuyo cáncer ha crecido hasta afectar la piel o la pared torácica, entre otros motivos. Puede administrarse radioterapia después de una mastectomía después de la reconstrucción y, generalmente, se administra 5 días por semana durante 5 a 6 semanas.

Se ha observado un interés cada vez mayor en el uso de regímenes más nuevos que reducen la duración del tratamiento con radiación de 5 a 6 semanas a períodos de entre 3 y 4 semanas. En un método denominado radioterapia hipofraccionada, se aplica en toda la mama una dosis diaria más elevada, para que la duración total del tratamiento se acorte a períodos de entre 3 y 4 semanas. Este enfoque también puede combinarse con una dosis más elevada administrada en el lecho tumoral, ya sea durante o después de los tratamientos con radiación en toda la mama. También se han estudiado programas incluso más breves y algunos centros los están usando; estos programas incluyen la radiación parcial acelerada de la mama durante 5 días; otros están investigando un programa de 3 semanas.

Los estudios de investigación han demostrado que estos programas más breves ofrecen una seguridad similar y controlan el cáncer tan bien como los programas más prolongados de tratamiento con radiación en pacientes que no tienen afectados los ganglios linfáticos, lo que se denomina cáncer de mama con ganglios negativos. Estos programas más breves están recibiendo más aceptación en los Estados Unidos para los tipos de cáncer que tienen menor riesgo de recurrencia, y constituyen una forma de mejorar la conveniencia y reducir el tiempo requerido para completar la radioterapia (consulte también radiación parcial de la mama a continuación).

Es posible que estos programas más cortos no representen una opción para las mujeres que necesitan radioterapia después de la mastectomía o radioterapia en los ganglios linfáticos. Asimismo, los programas más prolongados de radioterapia pueden ser necesarios para algunas mujeres cuyos tamaños de mamas sean muy grandes. Se están realizando más investigaciones para descubrir si las pacientes más jóvenes o aquellas que necesitan radioterapia después de la quimioterapia también pueden ser elegibles para estos programas de radiación más cortos.

  • Radiación parcial de la mama. La radiación parcial de la mama (PBI, por sus siglas en inglés) es aquella que se aplica directamente en el área del tumor, por lo general después de una tumorectomía, y no en toda la mama, como se hace habitualmente con la radioterapia estándar. Al dirigir la radiación al área del tumor de forma más directa, generalmente se reduce el tiempo que las pacientes deben someterse a radioterapia. Sin embargo, solo algunas pacientes pueden ser aptas para recibir PBI. Aunque los resultados preliminares han sido prometedores, la PBI todavía se encuentra en estudio. Es tema de evaluación en un estudio clínico a gran escala realizado en todo el país, y aún están pendientes los resultados de seguridad y eficacia en comparación con la radioterapia estándar. Este estudio ayudará a determinar qué pacientes tienen más probabilidades de beneficiarse con PBI.

    La PBI puede realizarse con radioterapia con haz externo estándar focalizada en el área de la que se extirpó el tumor y no en toda la mama. La PBI también puede realizarse con braquiterapia. La braquiterapia incluye el uso de catéteres plásticos o una varilla de metal que se coloca temporalmente en la mama. La braquiterapia de la mama puede implicar tiempos cortos de tratamiento, que oscilan desde una dosis hasta una semana o se puede suministrar como una dosis en el quirófano inmediatamente después de que se extirpa el tumor. Estas formas de radiación focalizada se utilizan actualmente solo en pacientes con un tumor más pequeño, menos agresivo y con ganglios negativos.

  • Radioterapia de intensidad modulada. La radioterapia de intensidad modulada (intensity-modulated radiation therapy, IMRT) es un método más avanzado para aplicar radioterapia con haz externo en la mama. La intensidad de la radiación dirigida a la mama se modifica para apuntar al tumor con mayor precisión y distribuir de forma más uniforme la radiación en toda la mama. El uso de la IMRT reduce la dosis de radiación y puede disminuir el posible daño a órganos cercanos, como el corazón y el pulmón, y el riesgo de algunos efectos secundarios inmediatos, como la descamación de la piel durante el tratamiento. Esto puede ser particularmente importante para las mujeres con mamas de tamaño medio a grande, que corren mayor riesgo de sufrir efectos secundarios, como quemaduras y descamación, en comparación con las mujeres que tienen mamas más pequeñas. La IMRT también puede ayudar a reducir los efectos a largo plazo en el tejido mamario que eran frecuentes con las técnicas de radiación anteriores, como endurecimiento, hinchazón o decoloración.

La IMRT no se recomienda para todos. Hable con su médico especialista en radiooncología para obtener más información. Es posible que se necesite una aprobación especial del seguro para la cobertura de la IMRT, por lo que antes de comenzar cualquier tratamiento, es importante consultar con la aseguradora para garantizar que lo cubra.

Consideraciones sobre la radioterapia adyuvante para pacientes de mayor edad o con tumores pequeños

En estudios de investigación recientes, se ha analizado la posibilidad de no utilizar radioterapia en mujeres de 70 años o mayores o en aquellas con un tumor de tamaño pequeño. En general, estos estudios demuestran que la radioterapia reduce el riesgo de recurrencia del cáncer de mama en la misma mama en comparación con la no realización de radioterapia, pero no prolonga las vidas de las mujeres. Las guías de la Red Nacional Integral sobre el Cáncer (National Comprehensive Cancer Network, NCCN) siguen recomendando la radioterapia como la opción estándar después de la tumorectomía. Sin embargo, indican que las mujeres que están en situaciones especiales o tienen tumores de bajo riesgo podrían elegir razonablemente no recibir radioterapia y usar solo terapia sistémica (consulte a continuación) después de la tumorectomía, si están dispuestas a aceptar un leve aumento del riesgo de que el cáncer reaparezca en la mama. Esto incluye las mujeres de 70 años o mayores o aquellas con otras afecciones médicas que podrían limitar la expectativa de vida a un plazo de cinco años.

Terapia sistémica

La terapia sistémica es un tratamiento que se administra de manera oral o por vena el cual entra en el torrente sanguíneo para llegar a las células cancerosas de todo el cuerpo. Hay tres categorías generales de la terapia sistémica usadas para el cáncer de mama: quimioterapia, terapia hormonal y terapia dirigida. A continuación, se describe cada tratamiento más detalladamente. Las opciones de tratamiento se basan en la información sobre el cáncer y su salud general y las preferencias de tratamiento.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, que actúa al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. El profesional que receta este tratamiento es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

La quimioterapia puede administrarse antes de la cirugía para reducir el tamaño de un tumor grande, lo que facilita la cirugía; es llamada quimioterapia neoadyuvante. También puede administrarse después de la cirugía para reducir el riesgo de recurrencia, llamada quimioterapia adyuvante. La quimioterapia también se administra si una paciente tiene una recurrencia del cáncer de mama metastásico.

Un régimen (programa) de quimioterapia consiste en un programa de tratamiento específico de fármacos que se administran en intervalos repetidos durante un período determinado. La quimioterapia puede administrarse con muchos programas diversos, según lo que haya funcionado mejor en los estudios clínicos para ese tipo de régimen en particular. Se puede administrar una vez por semana, una vez cada dos semanas (esto también se denomina “dosis densa”), una vez cada tres semanas e incluso una vez cada cuatro semanas. Los fármacos frecuentes para el cáncer de mama incluyen los siguientes:

  • Capecitabina (Xeloda)

  • Carboplatino (Paraplatin)

  • Cisplatino (Platinol)

  • Ciclofosfamida (Neosar)

  • Docetaxel (Docefrez, Taxotere)

  • Doxorrubicina (Adriamycin)

  • Doxorrubicina liposomal pegilada (Doxil)

  • Epirrubicina (Ellence)

  • Fluorouracilo (5-FU, Adrucil)

  • Gemcitabina (Gemzar)

  • Metotrexato (varias marcas comerciales)

  • Paclitaxel (Taxol)

  • Paclitaxel fijado a proteínas (Abraxane)

  • Vinorelbina (Navelbine)

  • Eribulina (Halaven)

  • Ixabepilona (Ixempra)

Una paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo. Las investigaciones han demostrado que la combinación de determinados fármacos a veces es más eficaz que un fármaco solo para el tratamiento adyuvante. Los siguientes fármacos o combinaciones de fármacos pueden utilizarse como terapia adyuvante para tratar el cáncer de mama:

  • AC (doxorrubicina y ciclofosfamida).

  • AC o EC (epirubicina y ciclofosfamida) seguida de T (doxorrubicina y ciclofosfamida, seguida de paclitaxel o docetaxel, o viceversa).

  • CAF (ciclofosfamida, doxorrubicina y 5-FU).

  • CEF (ciclofosfamida, epirrubicina y 5-FU).

  • CMF (ciclofosfamida, metotrexato y 5-FU).

  • EC (epirrubicina y ciclofosfamida).

  • TAC (docetaxel, doxorrubicina y ciclofosfamida).

  • TC (docetaxel y ciclofosfamida).

Las terapias dirigidas al receptor del HER2 pueden administrarse con la quimioterapia para el cáncer de mama con HER2 positivo (consulte Terapia dirigida a continuación). Un ejemplo es el trastuzumab para anticuerpos. La combinación de regímenes para el cáncer de mama positivo para HER2 puede incluir:

  • ACTH (doxorrubicina, ciclofosfamida, paclitaxel, trastuzumab).

  • TCH (docetaxel, carboplatina, trastuzumab).

  • THP (paclitaxel o docetaxel, trastuzumab, pertuzumab).

  • TCHP (docetaxel, carboplatina, trastuzumab, pertuzumab).

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la persona, del (de los) fármaco(s) utilizado(s) y del programa y la dosis utilizados. Estos efectos secundarios pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, caída de cabello, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios, muchas veces, se pueden prevenir o controlar satisfactoriamente durante el tratamiento con medicamentos complementarios y, generalmente, desaparecen al finalizar el tratamiento. Rara vez, pueden presentarse efectos secundarios a largo plazo, como daño cardíaco, daño en el sistema nervioso o cánceres secundarios. Muchos pacientes se sienten bien durante el tratamiento de quimioterapia y tienen actividades al cuidar de sus familiar, trabajar y ejercitarse durante el tratamiento aunque las experiencias pueden variar de acuerdo con las personas. Hable con el equipo de atención de la salud acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de quimioterapia específico.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con el médico, enfermero de oncología o farmacéutico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, qué objetivo tienen y cuáles son los posibles efectos secundarios o las interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Terapia hormonal

La terapia hormonal, también llamada terapia endocrina, es un tratamiento eficaz para la mayoría de los tumores que tienen un resultado positivo para los receptores de estrógeno o los receptores de progesterona (ER positivo o PR positivo; consulte Panorama general), tanto en el cáncer de mama en estadio temprano como en el metastásico. Este tipo de tumor usa hormonas para estimular su crecimiento. Bloquear las hormonas puede ayudar a prevenir la recurrencia del cáncer y la muerte por cáncer de mama cuando se utiliza en un estadio temprano de la enfermedad, ya sea como único tratamiento o después de la quimioterapia adyuvante o neoadyuvante. La terapia hormonal también es eficaz como tratamiento contra el cáncer de mama metastásico, ya que reduce el cáncer y mejora los síntomas relacionados con el cáncer.

  • Tamoxifeno. El tamoxifeno es un medicamento que bloquea el estrógeno e impide su fijación a las células del cáncer de mama. Resulta eficaz para reducir el riesgo de recurrencia en la mama que tenía cáncer, el riesgo de desarrollar cáncer en la otra mama y el riesgo de recurrencia a distancia. También está aprobado para reducir el riesgo de cáncer de mama en mujeres con riesgo elevado de desarrollar la enfermedad y para la reducción del riesgo de una recurrencia local en mujeres con DCIS que han tenido una tumorectomía. El tamoxifeno también es un tratamiento eficaz contra el cáncer de mama metastásico positivo para receptor hormonal.

    El tamoxifeno viene en forma de pastilla que se toma diariamente por vía oral. Es importante que analice con el médico cualquier otro medicamento o suplemento que tome, dado que existen algunos que interfieren con el tamoxifeno. Los efectos secundarios frecuentes del tamoxifeno incluyen sofocos; sequedad, secreción o sangrado vaginales; riesgos muy raros de cáncer de la pared interior del útero, cataratas y coágulos sanguíneos. Sin embargo, el tamoxifeno puede mejorar la salud ósea y los niveles de colesterol y es eficaz para el tratamiento del cáncer de mama tanto en mujeres premenopáusicas como en mujeres posmenopáusicas.

  • Inhibidores de la aromatasa (AI). Los AI disminuyen la cantidad de estrógeno producido por los tejidos que no son de los ovarios en las mujeres posmenopáusicas al bloquear la enzima aromatasa, que cambia las hormonas masculinas débiles, llamadas andrógenos, a estrógenos cuando los ovarios dejan de producir estrógenos durante la menopausia. Entre estos medicamentos se incluyen el anastrozol (Arimidex), el letrozol (Femara) y el exemestano (Aromasin). Todos los AI son pastillas que se toman diariamente por vía oral. El tratamiento con AI, ya sea solo o después del tamoxifeno, es más eficaz que el tamoxifeno solo para reducir el riesgo de recurrencia en mujeres posmenopáusicas. Los AI también son un tratamiento eficaz para el cáncer de mama metastásico positivo para receptor hormonal.

    Los efectos secundarios de los AI pueden incluir dolor articular y muscular, sofocos, sequedad vaginal, un mayor riesgo de osteoporosis y fracturas de los huesos, y aumentos en los niveles del colesterol. Las investigaciones demuestran que los tres fármacos AI funcionan igual de bien y tienen efectos secundarios similares. Sin embargo, las mujeres que tienen efectos secundarios no deseados mientras están tomando un AI pueden tener menos efectos secundarios con otro AI por razones poco claras. Las mujeres que no han pasado la menopausia no deben tomar AI, ya que no bloquean los efectos de los estrógenos producidos por los ovarios. A menudo, los médicos monitorearán los niveles de estrógeno en la sangre en mujeres cuyos períodos han cesado o cuyos períodos cesaron con la quimioterapia para asegurarse de que los ovarios ya no están produciendo estrógeno.

    Las mujeres que han pasado por la menopausia y a quienes se les recetó terapia hormonal tienen varias opciones: iniciar la terapia con un AI durante 5 años, comenzar el tratamiento con tamoxifeno durante 2 a 3 años y, luego, cambiar a un AI durante 2 o 3 años o tomar tamoxifeno durante 5 años y, luego, cambiar a un AI durante un período de hasta 5 años para lo que se denomina terapia hormonal extendida. En investigaciones recientes, se ha demostrado que tomar tamoxifeno por hasta 10 años puede reducir aún más el riesgo de recurrencia después de un diagnóstico de cáncer de mama en estadio temprano aunque los efectos secundarios también aumentan con la duración más prolongada de la terapia. Obtenga más información sobre las recomendaciones de la acerca de la terapia hormonal para el cáncer de mama positivo para receptor hormonal (en inglés).

Terapia hormonal para mujeres posmenopáusicas

Como se indicó anteriormente, las mujeres premenopáusicas no deberían tomar AI, porque no son eficaces. Las opciones de terapia hormonal adyuvante para mujeres posmenopáusicas incluyen las siguientes:

  • Cinco años o más de tamoxifeno con el cambio a un AI después de que la menopausia comienza

  • Tamoxifeno o un AI combinado con supresión de la función ovárica. Uno de los tratamientos hormonales más antiguos para el cáncer de mama positivo para receptor hormonal es detener la producción de estrógenos en los ovarios, llamado supresión ovárica. Los medicamentos llamados análogos de la hormona liberadora de gonadotropina u hormona liberadora de luteinizante (GnRH o LHRH) detienen la producción de estrógeno en los ovarios, ocasionando una menopausia temporal. La goserelina (Zoladex) y la leuprolida (Lupron) son fármacos inyectables por vía subcutánea que pueden detener la producción de estrógeno en los ovarios durante uno a tres meses. Con mayor frecuencia, estos se administran con tamoxifeno o AI como parte de la terapia adyuvante para el cáncer de mama. Con menos frecuencia, estos fármacos pueden administrarse solos. La extirpación quirúrgica de los ovarios, que es una manera permanente de detener el funcionamiento de los ovarios, también se puede considerar en determinadas situaciones. La supresión o ablación ovárica también se utiliza en mujeres premenopáusicas con cáncer de mama metastásico, en combinación con tamoxifeno o un AI. Obtenga más información sobre la recomendación de ablación ovárica (en inglés).

Terapia hormonal para el cáncer de mama metastásico

Las terapias hormonales también se usan con frecuencia para tratar el cáncer de mama metastásico. Las opciones incluyen:

  • Tamoxifeno

  • Supresión ovárica

  • AI

  • El fulvestrant (Faslodex) es un regulador negativo selectivo de los receptores de estrógenos (selective estrogen receptor downregulator, SERD). A diferencia de las otras terapias hormonales orales utilizadas para tratar el cáncer de mama, el fulvestrant se aplica mensualmente por inyección intramuscular. Lo más frecuente es que se coloquen dos inyecciones cada 2 semanas por tres dosis y, luego, continúa mensualmente. La combinación de fulvestrant y un AI ha sido evaluada como tratamiento contra el cáncer de mama metastásico que no ha sido tratado previamente con terapia hormonal. La combinación fue más eficaz que un AI solo en un estudio, pero similar al AI en otro estudio. Estudios clínicos adicionales están evaluando esta combinación, de modo que habrá más datos disponibles en el futuro cercano.

  • Otras terapias hormonales que se utilizan para tratar el cáncer de mama metastásico después de los AI, el fulvestrant, el tamoxifeno y la terapia dirigida (consulte a continuación) incluyen acetato de megestrol (Megace) y dosis altas de estradiol, que es un remplazo del estrógeno.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Estos tratamientos son muy focalizados y son distintos de la quimioterapia. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores del tumor, a pesar de que esto se considera experimental. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

Las primeras terapias dirigidas aprobadas para el cáncer de mama fueron las terapias hormonales. Luego, se aprobaron las terapias dirigidas al HER2 para tratar el cáncer de mama con HER2 positivo. Los medicamentos más nuevos, que incluyen palbociclib (Ibrance) y Everolimus (Afinitor), son terapias dirigidas aprobadas para el cáncer de mama metastásico con ER positivo y con HER2 negativo. La terapia dirigida también se utiliza para evitar el crecimiento del cáncer que se ha diseminado hasta afectar el hueso y mantener el hueso sano. Hable con el médico sobre los posibles efectos secundarios de los medicamentos específicos y sobre cómo se pueden manejar.

Terapia dirigida a HER2

  • El trastuzumab está aprobado para el tratamiento del cáncer de mama con HER2 positivo avanzado y como terapia adyuvante para el cáncer de mama con HER2 positivo no metastásico. Actualmente, los pacientes con cáncer de mama en estados de I a III, a menudo, reciben un régimen basando en trastuzumab que incluye una combinación de trastuzumab con quimioterapia seguida de un año de trastuzumab adyuvante. Para el cáncer metastásico, el trastuzumab se puede administrar en combinación con diferentes tipos de quimioterapia. Las pacientes que reciben trastuzumab tienen un pequeño riesgo (del 2 % al 5 %) de padecer problemas cardíacos. Este riesgo aumenta si una paciente tiene otros factores de riesgo para la enfermedad cardíaca o recibe quimioterapia que también aumenta el riesgo de padecer problemas cardíacos al mismo tiempo. Estos problemas cardíacos pueden desaparecer y pueden tratarse con medicamentos.

  • El pertuzumab (Perjeta) está aprobado para el tratamiento del cáncer de mama avanzado y se está estudiando como un tratamiento para la enfermedad en estadio temprano. Las investigaciones demuestran que agregar pertuzumab al trastuzumab y la quimioterapia para el cáncer de mama avanzado aún no tratado ni con quimioterapia ni con trastuzumab aumenta la efectividad del tratamiento y alarga la vida con pocos efectos secundarios adicionales. En función de estos datos, la combinación de trastuzumab, pertuzumab y quimioterapia se ha convertido en el estándar de atención para el tratamiento del cáncer de mama avanzado no tratado. El pertuzumab también está aprobado como tratamiento neoadyuvante para el cáncer de mama en los Estados Unidos en combinación con trastuzumab y quimioterapia.

  • La ado-trastuzumab emtansina o T-DM1 (Kadcyla) está aprobada para el tratamiento del cáncer de mama metastásico para pacientes que anteriormente recibieron tratamiento con trastuzumab y quimioterapia con paclitaxel o docetaxel. La T-DM1 es un medicamento que es una combinación de trastuzumab relacionado con un tipo de quimioterapia. Esto permite que el fármaco administre quimioterapia en la célula cancerosa mientras disminuye la quimioterapia que reciben las células sanas. La T-DM1 se administra por vía intravenosa cada 3 semanas. En la actualidad, mediante estudios, se está evaluando la T-DM1 como tratamiento contra el cáncer de mama en estadio temprano.

  • El lapatinib (Tykerb) está disponible para mujeres con cáncer de mama metastásico con HER2 positivo cuando el trastuzumab y el pertuzumab en combinación con docetaxel ya no son eficaces para controlar el crecimiento del cáncer. La combinación de lapatinib y quimioterapia con capecitabina está aprobada para tratar el cáncer de mama positivo para HER2 avanzado o metastásico cuando la paciente ya ha recibido quimioterapia y trastuzumab. La combinación de lapatinib y letrozol también está aprobada para el cáncer metastásico positivo, tanto para el HER2 como para el ER. El lapatinib también se utiliza en combinación con trastuzumab para pacientes cuyo cáncer está creciendo con trastuzumab. El lapatinib se considera un tratamiento posterior con T-DM1. Además, el lapatinib puede tener alguna capacidad de penetrar en el cerebro y puede considerarse para tratar el cáncer de mama con HER2 positivo que se ha hecho metástasis en el cerebro.

Terapia dirigida para el cáncer de mama metastásico positivo para el receptor hormonal

  • El palbociclib es una terapia dirigida aprobada como tratamiento inicial por la FDA en combinación con AI letrozol. El palbociclib apunta a una proteína en las células mamarias cancerosas llamada CDK4/6, la cual puede estimular el crecimiento de células cancerosas. Esta combinación de tratamiento es una opción para las mujeres que han atravesado la menopausia y tienen cáncer de mama metastásico con ER positivo y HER2 negativo. El palbociclib, generalmente, tiene pocos efectos secundarios, pero puede causar algunas infecciones de las células que combaten las infecciones en el cuerpo.

  • El everolimus es una terapia dirigida aprobada en combinación con AI exemestano en cáncer de mama con ER positivo y HER2 negativo que ha crecido a pesar de haber sido tratado con otro AI. El everolimus apunta a una proteína llamada mTOR que se cree que es importante para la resistencia de las células cancerosas a las terapias hormonales. Los efectos secundarios del everolimus pueden incluir llagas bucales y, rara vez, una inflamación de los pulmones, llamada neumonitis intersticial.

Terapia dirigida osteoclástica (fármacos que bloquean la destrucción ósea)

  • Los bifosfonatos son fármacos que bloquean las células que provocan la destrucción ósea, llamadas osteoclastos. Los bifosfonatos frecuentemente se utilizan en dosis bajas para prevenir y tratar la osteoporosis. La osteoporosis es el adelgazamiento de los huesos. En mujeres con cáncer de mama que se ha diseminado a los huesos, se ha demostrado que dosis mayores de bifosfonatos reducen los efectos secundarios del cáncer en el hueso, incluidos las fracturas de los huesos y el dolor. El pamidronato (Aredia) y el ácido zoledrónico (Zometa) son dos bifosfonatos intravenosos que se utilizan para tratar la metástasis ósea por cáncer de mama. Estos fármacos pueden también reducir las recurrencias del cáncer de mama, particularmente en el hueso, cuando se administran después del tratamiento en mujeres posmenopáusicas, aunque las investigaciones sobre este uso son contradictorias.

  • El denosumab (Xgeva) es otra terapia dirigida antiosteoclástica, llamada inhibidor del ligando RANK. Estudios recientes han demostrado que el denosumab es eficaz para tratar el cáncer de mama con metástasis ósea y puede ser mejor que los bifosfonatos para controlar los síntomas de la metástasis ósea. El denosumab también es eficaz para tratar la osteoporosis y se está estudiando como un tratamiento contra el cáncer para el cáncer de mama en estadio temprano.

Obtenga más información sobre los fármacos que bloquean la destrucción ósea (en inglés).

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

El cáncer y su tratamiento producen síntomas y efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tipo de tratamiento que se centra en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer. A menudo, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos severos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos son muy variados y, a menudo, incluyen medicamentos, apoyo nutricional, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con el médico sobre los objetivos de cada opción en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de su tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Cáncer de mama recurrente

Si el cáncer regresa después del tratamiento para la enfermedad en estadio temprano, recibe el nombre de cáncer recurrente. Cuando el cáncer de mama es recurrente, puede reaparecer en las siguientes partes del cuerpo:

  • El mismo lugar que el cáncer original, lo que se denomina una recurrencia local.

  • En la pared torácica o los ganglios linfáticos debajo del brazo o en el tórax. Esto se denomina recurrencia regional.

  • En otro lugar, incluidos órganos distantes, tales como los huesos, los pulmones, el hígado y el cerebro. Esto se llama recurrencia distante o recurrencia metastásica. Para obtener más información sobre recurrencia metastásica, consulte la sección cáncer de mama metastásico a continuación.

Cuando hay una recurrencia del cáncer de mama, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Las pruebas pueden incluir diagnósticos por imágenes, tales como lo analizado en la sección Diagnóstico. Además, es posible que sea necesario realizar otra biopsia a fin de confirmar la recurrencia del cáncer de mama y obtener más información sobre las características del cáncer.

Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, tales como cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapia dirigida o terapia hormonal, pero quizás se combinen de un modo diferente o con un ritmo diferente. Las opciones de tratamiento para el cáncer de mama recurrente dependen de los siguientes factores:

  • Tratamientos previos contra el cáncer original.

  • Tiempo transcurrido desde el diagnóstico original.

  • Ubicación de la recurrencia.

  • Características del tumor, tales como estado del ER, PR y HER2.

Las personas con cáncer recurrente a menudo sienten emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Opciones de tratamiento para una recurrencia de cáncer de mama local o regional

Una recurrencia local o regional, a menudo, puede manejarse y puede ser curable. Las opciones de tratamiento se explican a continuación:

  • Para las mujeres que presentan una recurrencia local en la mama después del tratamiento inicial con tumorectomía y radioterapia adyuvante, el tratamiento recomendado es la mastectomía. Generalmente, el cáncer se extirpa completamente con este tratamiento.

  • Para mujeres con recurrencia local o regional en la pared torácica después de una mastectomía inicial, la extirpación quirúrgica de la recurrencia seguida de radioterapia en la pared torácica y los ganglios linfáticos es el tratamiento recomendado. No obstante, si ya se haya administrado radioterapia para el cáncer inicial, esta no puede ser una opción. La radioterapia por lo general no puede administrarse en dosis completa en la misma zona más de una vez.

  • Otros tratamientos que se emplean para reducir las posibilidades de una recurrencia distante futura comprenden radioterapia, quimioterapia, terapia hormonal y terapia dirigida. Estas se usan en función del tumor y del tipo de tratamiento que se utilizó previamente.

Sea cual sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente.

Cáncer de mama metastásico

Si el cáncer se ha diseminado a otro lugar del cuerpo o si reaparece en un lugar distante, se llama cáncer de mama metastásico. En general, el cáncer de mama metastásico es incurable, a pesar de que se puede tratar y controlar durante un tiempo. Algunas pacientes viven años después de una recurrencia metastásica del cáncer de mama, en función de diversos factores.

Se aconseja a las pacientes con diagnóstico de cáncer de mama metastásico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, dado que puede haber diferentes opiniones acerca del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este análisis puede incluir estudios clínicos que estudian tratamientos nuevos.

Su equipo de atención de la salud puede recomendar un plan de tratamiento que incluya una combinación de terapias sistémicas, como la quimioterapia, la terapia hormonal y las terapias dirigidas. La radioterapia y la cirugía pueden usarse en determinadas situaciones para mujeres con cáncer de mama metastásico. Los cuidados paliativos también son importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios. Por ejemplo, la radioterapia se utiliza a menudo para tratar metástasis óseas dolorosas.

Para la mayoría de las pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de soportar. Se alienta a los pacientes y a sus familias a hablar sobre cómo se sienten con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, lo que incluye ir a un grupo de apoyo.

Para obtener un panorama general del cáncer de mama metastásico, consulte la hoja informativa de una sola página (disponible en PDF en inglés) que ofrece información introductoria acerca de cómo sobrellevar el diagnóstico.

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal. Sin embargo, en algún punto, las opciones de tratamiento se vuelven muy limitadas y el cáncer se volverá difícil de controlar.

Para muchas personas, este diagnóstico es estresante y hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención de la salud, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los seis meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidado para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la última etapa de la vida. Se les recomienda a usted y a su familia que piensen acerca de dónde estaría más cómoda: en su hogar, en el hospital o en un centro destinado a enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible y más deseable para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarles a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los estudios clínicos y ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con cáncer. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.