Cáncer de mama: Después del tratamiento

This section has been reviewed and approved by the Cancer.Net Editorial Board, 01/2013

Después de finalizado el tratamiento para el cáncer de mama, elabore con su médico su plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos o pruebas médicas para supervisar su recuperación durante los próximos meses y años. Las recomendaciones de ASCO para la atención de seguimiento del cáncer de mama incluyen exámenes físicos regulares y mamografías, así como también otras recomendaciones. Además, ASCO ofrece resúmenes de tratamientos del cáncer y un plan de cuidados para supervivientes (en inglés) para ayudar a llevar un registro del tratamiento del cáncer de mama que recibió y a desarrollar un plan de cuidados de seguimiento al finalizar el tratamiento. En ocasiones, es posible que los pacientes asistan a clínicas para supervivientes, que se especializan en las necesidades posteriores al tratamiento de las personas diagnosticadas con cáncer de mama.

Como se explicó en la sección Tratamiento, el cáncer de mama puede reaparecer en la mama o en otras áreas del cuerpo. Los síntomas de la recurrencia del cáncer incluyen un nuevo nódulo en la mama, en la axila o en la pared torácica; dolor en los huesos o fracturas; dolores de cabeza o convulsiones; tos crónica o problemas para respirar; fatiga extrema o sentirse mal. Consulte con su médico si tiene alguno de estos síntomas u otros. La posibilidad de recurrencia es una preocupación frecuente entre los supervivientes del cáncer; obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés) y las pruebas que no son útiles para detectar una recurrencia.

Después de una cirugía para tratar el cáncer de mama (mastectomía o extirpación del nódulo), pueden quedar cicatrices en la mama o incluso esta puede quedar de un tamaño o forma diferente de las que tenía antes de la cirugía. O bien, el área alrededor del sitio quirúrgico puede endurecerse. Si se extirparon los ganglios linfáticos como parte de la cirugía o resultaron afectados durante el tratamiento, puede producirse linfedema (hinchazón de la mano o el brazo), incluso muchos años después de la finalización del tratamiento, y este es un riesgo de por vida para los pacientes. Obtenga más información sobre después de una mastectomía (en inglés), prevención del linfedema después del tratamiento de cáncer de mama (en inglés), reconstrucción mamaria (en inglés) y elección de una prótesis mamaria (en inglés).

Algunas pacientes tienen falta de aliento, tos seca o dolor en el pecho dos o tres meses después de terminada la radioterapia, porque el tratamiento puede causar hinchazón y fibrosis (endurecimiento o engrosamiento) de los pulmones. Estos síntomas generalmente desaparecen. Hable con su médico si desarrolla algún síntoma nuevo después de la radioterapia o si los efectos secundarios no desaparecieron.

Los pacientes que recibieron trastuzumab o determinados tipos de quimioterapia con medicamentos llamados antraciclinas pueden correr riesgo de presentar problemas cardíacos. Consulte a su médico sobre las mejores maneras de detectar problemas cardíacos.

Las mujeres que toman tamoxifeno deben realizarse exámenes pélvicos anuales, dado que este fármaco puede aumentar el riesgo de cáncer de útero. Informe a su médico o enfermero si nota sangrado vaginal anormal u otro síntoma nuevo. Las mujeres que toman un inhibidor de la aromatasa (AI), como el anastrozol, el exemestano o el letrozol, deberían hacerse una densitometría ósea antes de comenzar el tratamiento y, según se lo recomiende el médico, dado que estos medicamentos pueden causar cierta debilidad o pérdida ósea.

Además, las mujeres en recuperación del cáncer de mama tienen otros efectos secundarios que pueden persistir después del tratamiento. Sin embargo, en general pueden manejarse. Por ejemplo, algunos fármacos puede ayudar a mejorar la neuropatía (gabapentina [Neurontin], pregabalina [Lyrica]), síntomas menopáusicos (antidepresivos, clonidina [Catapres, clonidina Lauriad], Neurontin) y dolor articular. La sequedad vaginal y la disminución de la libido (deseo sexual) son efectos secundarios frecuentes durante o después del tratamiento para el cáncer de mama; el tratamiento es individualizado para el paciente y el tipo de cáncer, y puede ser mejor administrado por un ginecólogo junto con un oncólogo. Obtenga información sobre las formas de sobrellevar la fatiga relacionada con el cáncer (en inglés), la disminución de la función cognitiva (en inglés; algunas veces llamado “quimio cerebro”) y otros efectos tardíos del tratamiento del cáncer.

Se aconseja a las mujeres en recuperación del cáncer de mama que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, mantener un peso saludable, no fumar, mantener una alimentación equilibrada, limitar el consumo de alcohol y realizarse los estudios de detección para el cáncer recomendados. Hable con su médico a fin de elaborar el plan que mejor se adapte a sus necesidades. La actividad física moderada puede ayudar a recuperar su fuerza y nivel de energía y puede disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer. El médico puede ayudarla a diseñar un plan de ejercicios seguro, basándose en sus necesidades, aptitudes físicas y estado físico.

Muchas supervivientes del cáncer de mama necesitan tiempo para adaptarse a la “nueva normalidad”. El tratamiento para el cáncer de mama puede producir cambios físicos o emocionales que afecten cómo se ve usted mismo. Obtenga más información sobre la imagen propia y el cáncer de mama y los incluso cómo hacer cambios positivos en el estilo de vida.

Obtenga más información sobre los términos frecuentes utilizados después de finalizar el tratamiento del cáncer.