Cáncer de mama: Control de seguimiento y monitoreo

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 04/2017

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento para el cáncer de mama de avance local y en estadio temprano, y por qué este tipo de control de seguimiento es importante. Use el menú para ver otras páginas.

La atención de las personas que tienen un diagnóstico de cáncer no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá realizando controles para asegurarse de que el cáncer no haya regresado, manejar cualquier efecto secundario y supervisar su salud general. Esto se denomina control de seguimiento.

Su control de seguimiento puede incluir exámenes físicos regulares, análisis médicos o ambas cosas. Los médicos quieren hacer un seguimiento de su recuperación durante los próximos meses y años. En ocasiones, es posible que las pacientes asistan a clínicas para sobrevivientes, que se especializan en las necesidades posteriores al tratamiento de las personas diagnosticadas con cáncer de mama.

Obtenga más información sobre la importancia del control de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es detectar una recurrencia. El cáncer vuelve a aparecer porque zonas pequeñas de células cancerosas pueden permanecer sin ser detectadas en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede aumentar hasta que aparecen en los resultados de las pruebas o causan signos o síntomas.

Durante el control de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre su riesgo de recurrencia. Entender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento pueden ser de ayuda para que se sienta más preparada si el cáncer regresa y la ayudará a tomar decisiones sobre su tratamiento. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

El cáncer de mama puede reaparecer en la mama o en otras áreas del cuerpo. Generalmente, una recurrencia se descubre cuando una persona tiene síntomas o hay un hallazgo anormal durante un examen físico. Los síntomas dependen del lugar en el que ha recurrido el cáncer y pueden incluir:

  • Un bulto debajo del brazo o a lo largo de la pared torácica

  • Dolor que es constante, que empeora y que no se alivia con los medicamentos de venta libre

  • Dolor de huesos, espalda, cuello o articulaciones, fracturas o hinchazón, un posible signo de metástasis ósea

  • Dolor de cabeza, convulsiones, mareos, confusión, cambios de personalidad, pérdida de equilibro, cambios de la visión, posibles signos de metástasis en el cerebro

  • Tos crónica, falta de aire o dificultad para respirar, posibles síntomas de metástasis pulmonar

  • Dolor abdominal, sarpullido o comezón en la piel, o color amarillo en la piel y los ojos debido a una afección llamada ictericia, que puede estar asociada con metástasis hepática

  • Cambios en los niveles de energía, como sentirse enferma o extremadamente cansada

  • Tener poco apetito o perder peso

  • Náuseas o vómitos

Es importante que su cirujano le explique cómo se sentirá la mama después de la cirugía y, cuando se use, la radioterapia. Con el tiempo, la mama se ablandará y cambiará. Sin embargo, saber cómo se sentirá la mama puede ayudarla a comprender qué es “normal” y qué no. Si tiene preguntas o inquietudes sobre un síntoma, debe hablar con su médico.

Su médico le hará preguntas específicas sobre su salud. Las recomendaciones sobre el control de seguimiento regular dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer diagnosticado originalmente y los tipos de tratamiento proporcionados. Lea acerca de las recomendaciones para el control de seguimiento del cáncer de mama (en inglés).

La anticipación antes de someterse a una prueba de seguimiento o esperar los resultados de una prueba puede aumentarles el estrés a usted o a un familiar. Esto a veces se llama “ansiedad ante las pruebas”. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar este tipo de estrés (en inglés).

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas espera tener efectos secundarios durante el tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para las sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir cambios tanto emocionales como físicos.

Hable con su médico sobre el riesgo de desarrollar dichos efectos secundarios según el tipo de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y controlarlos.

  • Efectos a largo plazo de la cirugía. Después de una mastectomía o lumpectomía para tratar el cáncer de mama de avance local o en estadio temprano, pueden quedar cicatrices en la mama y puede quedar de un tamaño o una forma diferente de la que tenía antes de la cirugía. O bien, el área alrededor del sitio quirúrgico puede endurecerse. Si se extirparon los ganglios linfáticos como parte de la cirugía o si se vieron afectados durante el tratamiento, puede producirse linfedema, incluso muchos años después del tratamiento. Este es un riesgo de por vida para las sobrevivientes.

  • Efectos a largo plazo de la radioterapia. Algunas pacientes experimentan falta de aliento, tos seca o dolor en el tórax 2 o 3 meses después de finalizada la radioterapia Esto se debe a que el tratamiento puede causar hinchazón y endurecimiento o engrosamiento de los pulmones, lo cual se llama fibrosis. Estos síntomas pueden parecer similares a los síntomas de la neumonía, pero no desaparecen con antibióticos. Los síntomas se pueden tratar con medicamentos que se llaman esteroides. La mayoría de las pacientes se recuperan completamente con tratamiento. Hable con el médico si desarrolla algún síntoma nuevo después de la radioterapia o si los efectos secundarios no desaparecen.

  • Efectos a largo plazo del trastuzumab o de la quimioterapia. Las pacientes que recibieron trastuzumab o determinados tipos de quimioterapia con medicamentos llamados antraciclinas pueden correr riesgo de presentar problemas cardíacos. Hable con el médico sobre las mejores maneras de verificar la presencia de problemas cardíacos.

  • Efectos a largo plazo de la terapia hormonal. Las mujeres que toman tamoxifeno deben realizarse exámenes pélvicos anuales, dado que este fármaco puede aumentar ligeramente el riesgo de cáncer de útero. Informe al médico o enfermero si nota sangrado vaginal anormal u otro síntoma nuevo. Las mujeres que toman un AI, como anastrozol, exemestano o letrozol, deben hacerse una densitometría ósea regularmente durante el tratamiento, dado que estos fármacos pueden producir determinada debilidad ósea o pérdida ósea.

Además, las mujeres en recuperación del cáncer de mama de avance local o en estadio temprano tienen otros efectos secundarios que pueden persistir después del tratamiento. No obstante, a menudo, estos pueden controlarse con medicamentos u otras opciones. Las mujeres que se recuperan del cáncer de mama de avance local o en estadio temprano, posiblemente, experimenten los siguientes efectos a largo plazo:

  • Neuropatía.

  • Síntomas de la menopausia.

  • Dolor en las articulaciones.

  • Fatiga.

  • Cambios en el estado de ánimo.

La sequedad vaginal y la disminución del deseo sexual son también efectos secundarios frecuentes durante el tratamiento contra el cáncer de mama de avance local y en estadio temprano, o después de este. El tratamiento es individualizado para la paciente y el tipo de cáncer, y puede ser mejor administrado por un ginecólogo junto con un oncólogo.

Cómo llevar registros de salud personales

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de consultar sobre cualquier inquietud que tenga en relación con su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios para ayudar a crear un resumen del tratamiento para llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de atención para sobrevivientes (en inglés) al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para decidir quién dirigirá su control de seguimiento. Algunas sobrevivientes siguen viendo a su oncólogo, mientras que otras vuelven a la atención de su médico familiar u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las normas del seguro médico y las preferencias personales que usted tenga.

Si un médico que no participó directamente en su atención del cáncer dirigirá el control de seguimiento, asegúrese de compartir con él el resumen del tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia, así como con todos los proveedores de atención médica futuros. Los detalles sobre el tratamiento para el cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante toda su vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia. Describe cómo sobrellevar los desafíos cotidianos que se plantean después de un diagnóstico de cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente para leer en esta guía.