Cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal: Opciones de tratamiento

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 08/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre los diferentes tratamientos que los médicos usan para mujeres con este tipo de cáncer. Use el menú para ver otras páginas.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención para estos tipos de cáncer. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. El cáncer epitelial ovárico, el cáncer de las trompas de Falopio y el cáncer peritoneal son normalmente tratados de la misma manera.

Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Su médico puede ayudarle a considerar todas sus opciones de tratamiento. Para obtener más información sobre los ensayos clínicos, vea las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Los equipos de atención del cáncer incluyen una variedad de otros profesionales de atención médica, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

A continuación, se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para el cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal. Las opciones y recomendaciones en cuanto a los tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, las preferencias de la paciente y su estado de salud general o las consideraciones personales, como la edad de la mujer y si planea tener hijos en el futuro.

Su plan de atención puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Las mujeres con cáncer de ovario, cáncer de las trompas de Falopio y cáncer peritoneal pueden tener inquietudes respecto de si su tratamiento puede afectar su salud sexual (en inglés) y su capacidad para tener hijos en el futuro (en inglés), y de qué forma. Se recomienda a las pacientes que hablen con el equipo de atención médica (en inglés) sobre estos temas antes de comenzar el tratamiento.

Cirugía

La cirugía habitualmente es un tratamiento importante para el cáncer de ovario, el cáncer de las trompas de Falopio y el cáncer peritoneal. Un ginecólogo oncólogo es un médico que se especializa en el cáncer ginecológico, incluida la cirugía y la quimioterapia.

Como se ha mencionado en Diagnóstico, la cirugía es a menudo necesaria para averiguar el alcance completo de la enfermedad. El objetivo es proporcionar un estadio preciso. Es importante porque las pruebas de imágenes no pueden siempre establecer la verdadera extensión de la enfermedad. Hasta el 30 % de las mujeres cuyas pruebas por imágenes parecían mostrar una enfermedad ovárica en etapas tempranas en realidad tienen una enfermedad que se ha diseminado a otros órganos.

Para determinar si se ha propagado el cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal, el cirujano extirpará los ganglios linfáticos, tomará muestras de tejido y de líquido del abdomen para realizar pruebas. Si es evidente durante la cirugía que el cáncer se ha diseminado, el cirujano extirpará el máximo posible del cáncer. Esto ha demostrado que proporciona el mejor beneficio cuando se combina con quimioterapia (consulte a continuación) después de la cirugía.

Existen varias opciones quirúrgicas para el cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal. El estadio del tumor determina los tipos de cirugía. En ocasiones, los médicos llevan a cabo dos o más procedimientos durante la misma cirugía:

  • Salpingo-Ooforectomía. Esta cirugía consiste en la extirpación de los ovarios y las trompas de Falopio. Si se extirpan ambos ovarios y ambas trompas de Falopio, se llama salpingo-ooforectomía bilateral. Si la mujer quiere quedar embarazada en el futuro y tiene cáncer en estadio temprano, es posible extirpar solo un ovario y una trompa de Falopio en el caso de que el cáncer esté ubicado en un ovario solamente. Esa cirugía se llama salpingo-ooforectomía unilateral. En las mujeres con un tumor de ovarios del tipo de células germinativas (en inglés), la cirugía se necesita en la mayoría de los casos para extirpar el ovario con el tumor, lo que permite preservar la capacidad de embarazarse de la mujer.

  • Histerectomía. Esta cirugía se centra en la extirpación del útero de una mujer y, si es necesario, el tejido circundante. Si solamente se quita el útero, se llama histerectomía parcial. La histerectomía total es cuando se quitan el útero y el cuello uterino de una mujer.

  • Linfadenectomía (vaciamiento de los ganglios linfáticos). El cirujano puede extirpar los ganglios linfáticos de la pelvis y las áreas paraórticas.

  • Omentectomía. Esta es una cirugía para extirpar el tejido delgado que recubre el estómago y el intestino grueso.

  • Cirugía citorreductora/de reducción de masa. Para las mujeres con cáncer metastásico, el objetivo de esta cirugía es eliminar la mayor cantidad de tumor que sea posible de manera segura. Esto puede incluir la eliminación de los tejidos de los órganos cercanos, como el bazo, la vesícula biliar, el estómago, la vejiga o el colon. Eso puede incluir la extirpación de parte de cada uno de estos órganos. Este proceso puede ayudar a reducir los síntomas de una persona. Puede ayudar a aumentar la efectividad de otros tratamientos, como la quimioterapia, administrada después de la cirugía para controlar la enfermedad que permanece. Si la enfermedad se ha diseminado más allá de los ovarios, las trompas de Falopio o el peritoneo, los médicos pueden usar la quimioterapia para reducir el tumor antes de la cirugía de reducción de masa o citorreductora. Esto se denomina quimioterapia neoadyuvante.

La cirugía de reducción de masa debe ser realizada por un ginecólogo oncólogo con experiencia. Hable con su médico antes de la cirugía sobre los riesgos y los beneficios de este procedimiento. Pregunte sobre la experiencia del cirujano con la cirugía reductora de masa para este tipo de cáncer.

Efectos secundarios de la cirugía

La cirugía provoca dolor y sensibilidad a corto plazo. Si hay dolor, el médico recetará los medicamentos adecuados. Varios días después de la operación, puede tener dificultad para variar la vejiga (orinar) y defecar. Hable con su cirujano acerca de los efectos secundarios que debe esperar de su cirugía específica y cómo los puede aliviar.

Los estudios han demostrado que cuando la cirugía es realizada por un oncólogo ginecológico, la mujer tiene más probabilidades de obtener resultados satisfactorios con la cirugía y de sufrir menos efectos secundarios.

Si el cirujano extirpa ambos ovarios, la mujer ya no puede quedar embarazada. La falta de ambos ovarios elimina la fuente corporal de hormonas sexuales, lo que provoca una menopausia prematura. Poco tiempo después de la cirugía, es probable que la mujer tenga síntomas menopáusicos, incluidos sofocos y sequedad vaginal.

Hable con su médico sobre sus inquietudes sobre la salud sexual y reproductiva (en inglés), incluidas las formas de abordarlas antes y después del tratamiento del cáncer.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. La quimioterapia es administrada por un oncólogo ginecólogo o un oncólogo clínico, un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

Un régimen (programa) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.
La mayoría de las opciones de quimioterapia que se describen a continuación se aplican al cáncer ovárico epitelial, así como al cáncer de las trompas de Falopio y el cáncer peritoneal. El tipo de quimioterapia utilizada depende de varios factores.

  • Quimioterapia adyuvante. Esta se realiza para destruir el cáncer que queda luego de la cirugía. Este tratamiento generalmente consiste en carboplatino (Paraplatin) administrado con paclitaxel (Taxol) o docetaxel (Docefrez, Taxotere) intravenosos (i.v.), los cuales son administrados en la vena. La mayoría de estos fármacos se administran cada 3 semanas.Otro enfoque se denomina quimioterapia “de dosis densa”. Esto significa que los fármacos se administran semanalmente en lugar de cada 3 semanas. Algunos estudios muestran que el uso de paclitaxel de dosis densa con carboplatino puede mejorar las tasas de supervivencia en comparación con la administración de fármacos cada 3 semanas. Hable con su médico sobre cuál es la mejor opción de programa para su situación.

    Además, una tercera forma de administrar quimioterapia adyuvante consiste en infundirla directamente en el abdomen. Esto se denomina quimioterapia intraperitoneal o “IP”. Se puede tener en cuenta este enfoque para las mujeres con una enfermedad en el estadio III después de un procedimiento quirúrgico de reducción de masa exitoso. En estudios anteriores, el tratamiento IP fue más efectivo cuando se lo comparó con el tratamiento intravenoso en el programa de cada 3 semanas.

    Algunos estudios que comparan la quimioterapia intravenosa de dosis densa (semanal) con el carboplatino y el paclitaxel con la quimioterapia IP con los mismos fármacos muestran resultados similares. Los médicos analizan si el enfoque intravenoso más intenso puede reemplazar el uso de quimioterapia IP.

    Con cada uno de estos enfoques, se debe tener en cuenta una variedad de factores como la edad, la función renal y otros problemas de salud existentes.

    Existen estudios de investigación que se encuentran en curso para determinar si se deben usar medicamentos adicionales, como los inhibidores de la poli-A-ribosa-polimerasa (Poly-A Ribose Polymerase, PARP). Varios estudios han evaluado si agregar bevacizumab (Avastin), que es un anticuerpo antivascular o “bloqueador del crecimiento de los vasos sanguíneos”, a la quimioterapia estándar después de una cirugía inicial es útil. En general, el bevacizumab usado para el cáncer de ovario ha prolongado el tiempo en algunas pacientes antes de que el cáncer pueda regresar; consulte Últimas investigaciones.

  • Quimioterapia neoadyuvante. Esta se realiza a fin de reducir el tamaño del tumor antes de la cirugía. Por lo general, se realizará después de una biopsia para que los médicos puedan determinar el lugar en el que se originó el tumor. Este tipo de quimioterapia se administra generalmente durante 3 a 4 ciclos antes de considerar la cirugía, llamada cirugía de intervalo. De manera similar a la quimioterapia adyuvante (consulte lo anterior), este tratamiento generalmente consiste en carboplatino (Paraplatin) administrado con paclitaxel (Taxol) o docetaxel (Docefrez, Taxotere) intravenosos, los cuales son administrados en la vena. Usualmente, el ciclo del tratamiento consiste en administrar estos fármacos cada 3 semanas. Hay estudios que sugieren un programa semanal para el paclitaxel. Hable con su médico sobre qué opción de programa es la más adecuada para su plan de tratamiento.

    En agosto de 2016, la American Society of Clinical Oncology y la Society of Gynecologic Oncology (SGO) publicaron una guía conjunta de práctica clínica sobre el uso de quimioterapia neoadyuvante, que es la quimioterapia que se administra antes de la cirugía, para las mujeres con cáncer de ovario avanzado recientemente diagnosticado. Escuche un podcast en inglés sobre qué supone esta guía de tratamiento para las pacientes.

  • Quimioterapia de mantenimiento. Se realiza para reducir el tiempo de recurrencia del cáncer o bien el riesgo de esta. Se puede usar bevacizumab (Avastin) como quimioterapia de mantenimiento para las personas con cáncer de ovario, cáncer de las trompas de Falopio y cáncer peritoneal.

  • Quimioterapia de recurrencia. Esta se realiza para tratar el cáncer si regresa, lo que se conoce como recurrencia. Un objetivo principal del tratamiento de la enfermedad recurrente es reducir o evitar los síntomas de la enfermedad y al mismo tiempo lograr que se produzcan los mínimos efectos secundarios del tratamiento. El tratamiento para las mujeres con enfermedad recurrente, en general, se categoriza en función del momento en el que se usó por última vez un tratamiento con fármaco para quimioterapia con medicamentos a base de platino. Los fármacos para quimioterapia con medicamentos a base de platino incluyen carboplatino y cisplatino. Los investigadores trabajan para determinar si la cirugía es una opción eficaz para la enfermedad recurrente.

  • Enfermedad sensible a los medicamentos a base de platino: si el cáncer regresa posteriormente a los 6 meses después de la quimioterapia con medicamentos a base de platino, los médicos lo denominan “sensible a los medicamentos a base de platino”. Si regresa a un lugar específico, es posible que la cirugía adicional resulte beneficiosa. Puede analizarlo con su médico. La cirugía es considerada, generalmente, si el período luego de la quimioterapia ha sido de al menos 12 meses. Si el cáncer regresa a más de un lugar en el cuerpo, la quimioterapia es el próximo paso adecuado. Para los pacientes con enfermedad sensible a los medicamentos a base de platino, los ensayos clínicos sugieren que pueden beneficiarse al usar carboplatino nuevamente de forma intravenosa y en combinación con doxorrubicina liposomal (Doxil), paclitaxel (Taxol) o gemcitabina (Gemzar).

    Un ensayo clínico evaluó agregar bevacizumab a la combinación de gemcitabina y carboplatino. Esto prolongó el tiempo antes de que la enfermedad regresara pero no cambió la tasa de supervivencia general. Debe analizar los riesgos y los posibles beneficios de este enfoque con su médico.

  • Enfermedad resistente a los medicamentos a base de platino: si el cáncer regresa en menos de 6 meses luego de la quimioterapia con platino, los médicos lo denominan “resistente a los medicamentos a base de platino”. En general, la opción de quimioterapia en este momento es seleccionada de una variedad de medicamentos que han mostrado una capacidad similar para reducir el cáncer. Los médicos los eligen en función de los posibles efectos secundarios y la preferencia de acuerdo con el programa de administración de dosis. Estos medicamentos puede incluir, sin limitación:

    • Doxorrubicina liposomal (Doxil)

    • Paclitaxel (Taxol)

    • Docetaxel (Taxotere)

    • Nab-paclitaxel (Abraxane)

    • Gemcitabina (Gemzar)

    • Etoposida (Toposar, VePesid)

    • Pemetrexed (Alimta)

    • Ciclofosfamida (Cytoxan)

    • Topotecán (Hycamtin)

    • Vinorelbina (Navelbine)

    • Irinotecán (Camptosar)

En el caso del cáncer resistente a los medicamentos a base de platino, la mayoría de los médicos recomiendan un uso único y secuencial (1 fármaco después de otro) de estos medicamentos, pero en ocasiones, se usan en combinación.

El bevacizumab se puede combinar con doxorrubicina liposomal, paclitaxel o topotecán para el cáncer resistente a los medicamentos a base de platino. Los médicos consideran que se usa de manera más adecuada en pacientes que han recibido uno o dos tratamientos, que no han recibido previamente bevacizumab y que no presentan evidencia mediante una exploración por CT de compromiso significativo del intestino. Al agregar bevacizumab a la quimioterapia, el tiempo de recurrencia de la enfermedad puede prolongarse cuando se compara con aquellos pacientes que reciben quimioterapia sola. Debe analizar los riesgos y los posibles beneficios de este enfoque con su médico.

Los ensayos clínicos siempre son una opción razonable para tener en cuenta si se encuentran disponibles. Hable con su médico acerca de los ensayos clínicos que tiene a su disposición.

Tumores estromales y de las células germinales ováricas

Para las pacientes con tumores de células germinales ováricas, el primer tratamiento es con frecuencia la cirugía. En algunos casos, los médicos pueden realizar la cirugía de un modo que preserve la fertilidad. Por lo general, los médicos recomiendan quimioterapia luego de la cirugía. La excepción es el disgerminoma de estadio IA o teratoma inmaduro de grado 1 a 2, estadio I. La quimioterapia generalmente consiste en una combinación de bleomicina (Blenoxane), cisplatino (Platinol) y etopósido (Toposar, VePesid) intravenosos (i.v.). El enfoque general y los medicamentos administrados son similares a aquellos usados en cáncer de células germinativas masculinas, que son un tipo de cáncer testicular. Para obtener más información sobre este tipo de cáncer, consulte las guías de Cancer.Net sobre el cáncer testicular y los tumores de células germinativas en la niñez (en inglés).

Los tumores estromales son una forma rara de cáncer de ovario. Se encuentran en el tejido conectivo que mantiene a los ovarios juntos. Para un tumor estromal de estadio I, el tratamiento generalmente consiste solo en cirugía. Para tumores de etapa inicial de alto riesgo o de enfermedad de estadio III o de estadio IV, los médicos consideran con frecuencia la quimioterapia de combinación. Debe analizar los riesgos y los posibles beneficios con su médico. Para obtener información sobre la determinación de estadios, visite la sección Determinación de estadios de esta guía.

La quimioterapia para un tumor estromal generalmente incluye una combinación de bleomicina (Blenoxane), cisplatino (Platinol) y etopósido (Toposar, VePesid). La quimioterapia puede ser usada después de la cirugía o para tumores recurrentes. Los investigadores evalúan la quimioterapia con carboplatino (Paraplatin) y paclitaxel (Taxol) como otra alternativa. Para la enfermedad recurrente, los médicos usan la terapia hormonal leuprolide (Eligard, Lupron, Viadur). Los ensayos clínicos están evaluando la efectividad de bevacizumab (Avastin) para bloquear el crecimiento de los vasos sanguíneos. Los estudios se realizan para evaluar molecularmente los tumores, a fin de detectar otros fármacos más dirigidos para este tipo de cáncer.

Efectos secundarios de la quimioterapia

En el caso del cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal, los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la persona y la dosis que se use. Los efectos secundarios pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, caída de cabello, pérdida del apetito y diarrea. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen después de finalizado el tratamiento.

Entre los posibles efectos secundarios de la quimioterapia se incluyen dificultad con funciones cognitivas (cerebro). Por ejemplo, la paciente puede presentar problemas con la concentración o la memoria. Otros posibles efectos secundarios incluyen ya no poder de quedar embarazada y una menopausia prematura o temprana. Raramente, determinados fármacos pueden causar sordera parcial o daño renal. Es posible que las pacientes reciban líquido adicional por vía intravenosa para proteger los riñones. Antes de comenzar el tratamiento, las pacientes deben hablar con su equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios a corto y largo plazo de los fármacos específicos que se administran. Es importante destacar que muchos de los efectos secundarios se pueden reducir al ajustar la dosis o el programa.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los investigadores permanentemente evalúan los medicamentos para el tratamiento del cáncer. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Radioterapia

La radioterapia no se usa como primer tratamiento para el cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal. En ocasiones, puede ser una opción para tratar cáncer recurrente, localizado y de tamaño pequeño. Consulte la sección a continuación para obtener más información sobre las opciones de tratamiento para cáncer recurrente peritoneal, de ovarios y de las trompas de Falopio.

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radiooncólogo. El tipo más frecuencia de tratamiento con radiación se denomina radioterapia con haz externo. Este tipo de radiación se administra desde una máquina fuera del cuerpo. Cuando se administra tratamiento con radiación usando implantes, el tratamiento se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Un régimen de radioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un plazo de tiempo determinado.

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco tiempo después de finalizado el tratamiento. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Los cuidados paliativos incluyen brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tipo de tratamiento que se centra en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan tan pronto como se los necesite en el proceso del tratamiento para el cáncer.

A menudo, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. Los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos severos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como la quimioterapia o la cirugía. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en el plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Cáncer metastásico peritoneal, de ovarios y de las trompas de Falopio

Si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo desde el lugar donde se originó, los médicos lo denominan cáncer metastásico. Si esto sucede, es una buena idea hablar con los médicos que tienen experiencia en tratarla. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido.

Entre los nuevos tratamientos para estos tipos de cáncer se incluyen combinaciones experimentales de quimioterapia, terapia dirigida e inmunoterapia, también denominada terapia biológica. Estas combinaciones están diseñadas para reforzar las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer (consulte Últimas investigaciones). Dado que aún no se han comprobado los beneficios de estas opciones, sus riesgos deben sopesarse contra las posibles mejoras en los síntomas y la supervivencia. Los cuidados paliativos serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se aconseja a los pacientes y a sus familias que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, los enfermeros, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. Puede ser útil hablar con otros pacientes, lo que incluye ir a un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Esto es particularmente importante después del tratamiento para el cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal, ya que muchas mujeres experimentan al menos una recurrencia. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (lo cual se denomina recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia).

Cuando esto sucede, comenzará un nuevo ciclo de pruebas para descubrir la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, por ejemplo, quimioterapia y cirugía. Sin embargo, quizás se combinen de un modo distinto o se administren con un ritmo distinto. Es posible que se use la radioterapia en algunas situaciones. Su médico puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar el tipo de cáncer recurrente. Sea cual fuere el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Los síntomas del cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal recurrente son similares a los que se experimentan cuando se diagnostica la enfermedad por primera vez. Cuatro de los síntomas más comunes son sensación de hinchazón, dolor pélvico o abdominal, dificultad para comer o sensación de saciedad que aparece rápidamente y síntomas urinarios (urgencia o frecuencia miccional). No obstante, otros síntomas pueden incluir indigestión, gases, náuseas, diarrea o estreñimiento persistentes; pérdida o aumento de peso sin razón aparente, especialmente en la región abdominal; hemorragia anormal de la vagina; dolor durante el coito; fatiga, y lumbalgia.

Además de controlar los síntomas, los médicos pueden diagnosticar una recurrencia midiendo el nivel de CA-125 en la sangre en las mujeres cuyos niveles fueron elevados antes del tratamiento. Según se describió en la sección Diagnóstico, CA-125 es un antígeno del cáncer o una sustancia que se encuentra en niveles elevados en las mujeres con cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal. En el 95 % de las mujeres, un aumento de CA-125 indica una recurrencia. Sin embargo, muchas veces una recurrencia puede producirse sin un aumento de este marcador dependiendo del tipo de tumor.

Sea cual fuere el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer peritoneal, de ovarios o de las trompas de Falopio no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica está aquí para ayudarlo. Muchos integrantes de equipos tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a las pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los 6 meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca del final de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información en inglés sobre sufrimiento y pérdida.

La siguiente sección de esta guía trata sobre los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con cáncer. Puede usar el menú para elegir una sección diferente, a fin de continuar leyendo esta guía.