Cáncer de ovario: Opciones de tratamiento

This section has been reviewed and approved by the Cancer.Net Editorial Board, 05/2013

EN ESTA PÁGINA: aprenderá acerca de las diferentes formas que los médicos utilizan para tratar a personas con este tipo de cáncer. Para ver otras páginas de esta guía, utilice las casillas de color ubicadas a la derecha de la pantalla o haga clic en “Siguiente” en la parte inferior.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a las pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para evaluar si un tratamiento nuevo es seguro, eficaz y posiblemente mejor que un tratamiento estándar. Su médico puede ayudarla a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos y Última investigación.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se conoce como equipo multidisciplinario (en inglés).

El tratamiento del cáncer de ovario consiste en un único tratamiento o en la combinación de tratamientos, entre ellos, la cirugía, la quimioterapia. A continuación, se describe cada una de las opciones de tratamiento y, luego, se presenta un resumen de los tratamientos según el estadio del cáncer. Las opciones y recomendaciones en cuanto a los tratamientos dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, las preferencias de la paciente y su estado de salud general, como también las consideraciones personales, como la edad de la mujer y si planea tener hijos. Las mujeres con cáncer de ovario pueden tener inquietudes acerca de si su función sexual y fertilidad (en inglés) se verán afectadas y de qué manera, de modo que deben hablar sobre estos temas con el equipo de atención médica antes de comenzar el tratamiento.

Tómese el tiempo para conocer sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas si tiene dudas sobre cosas que no están claras. Además, hable acerca de los objetivos de cada tratamiento con su médico y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Cirugía

La cirugía a menudo es el tratamiento principal para el cáncer de ovario. Un ginecólogo oncólogo es un médico que se especializa en la cirugía de cáncer ginecológico (incluso el cáncer de ovario) y la quimioterapia.

Como se ha mencionado en Diagnóstico, la cirugía es a menudo necesaria para averiguar la medida completa de la enfermedad. El objetivo es proporcionar un estadio preciso, porque en hasta el 30% de las mujeres con enfermedad aparentemente temprana (después de las pruebas de imagen) existe en realidad la diseminación a otros órganos.

El cirujano extirpará los ganglios linfáticos, tomará muestras de tejido y de líquido del abdomen para determinar si se diseminó el cáncer. Si, durante la cirugía es evidente que el cáncer se ha extendido, el cirujano extrae la mayor cantidad de cáncer posible con el fin de reducir la cantidad de cáncer que va a necesitar más tratamiento con quimioterapia o radioterapia.

Hay varias opciones quirúrgicas para el cáncer de ovario, a veces realizada durante la misma cirugía:

Salpingo-ooforectomía. Esta cirugía consiste en la extirpación de los ovarios y las trompas de Falopio. Si se extirpan ambos ovarios y ambas trompas de Falopio, se llama salpingo-ooforectomía bilateral. Si la mujer quiere quedar embarazada en el futuro y tiene cáncer en estadio temprano, es posible extirpar solo un ovario y una trompa de Falopio en el caso de que el cáncer esté ubicado en un ovario solamente. Esa cirugía se llama salpingo-ooforectomía unilateral. En las mujeres con un tumor de células germinales (en inglés), la cirugía se necesita en la mayoría de los casos para extirpar solo el ovario con el tumor, lo que permite preservar la capacidad de procrear de la mujer.

Histerectomía. Esta cirugía se centra en la extirpación del útero de una mujer y, si es necesario, el tejido circundante. Si solamente se quita el útero, se llama histerectomía parcial. La histerectomía total es cuando se quitan el útero y el cuello uterino de una mujer.

Disección de ganglios linfáticos. El cirujano puede extirpar los ganglios linfáticos de la pelvis y las áreas paraórticas.

Omentectomía. Esta es una cirugía para extirpar el tejido delgado que recubre el estómago y el intestino grueso.

Cirugía citorreductora/de reducción de masa. Para las mujeres con cáncer de ovario en etapa avanzada, el objetivo de esta cirugía es eliminar la mayor cantidad de tumor que sea posible de manera segura. Esto puede incluir la eliminación de los tejidos de los órganos cercanos, como el bazo, la vesícula biliar, el estómago, la vejiga o el colon. Se considera que este procedimiento puede reducir los síntomas de una persona y ayudar a aumentar la eficacia del tratamiento, como la quimioterapia, administrada después de la cirugía para controlar la enfermedad que permanece. La cirugía de reducción de masa debe ser realizada por un ginecólogo oncólogo con experiencia. Hable con su médico antes de la cirugía sobre los riesgos y beneficios de este procedimiento y pregunte acerca de la experiencia del cirujano con la cirugía reductora de masa para el cáncer de ovario.

Efectos secundarios de la cirugía del cáncer de ovario

La cirugía provoca dolor y sensibilidad a corto plazo. Si la paciente siente dolor, el médico recetará los medicamentos adecuados. Varios días después de la operación, la paciente puede tener dificultad para orinar y defecar. Hable con su cirujano acerca de los efectos secundarios que debe esperar de su cirugía específica y cómo los puede aliviar. Obtenga más información sobre los conceptos básicos sobre la cirugía de cáncer.

Los estudios han demostrado que cuando la cirugía es realizada por un oncólogo ginecológico, la mujer tiene más probabilidades de obtener resultados satisfactorios con la cirugía y de sufrir menos efectos secundarios.

Si se extirpan ambos ovarios, la mujer ya no puede tener hijos. La falta de ambos ovarios también elimina la fuente corporal de hormonas sexuales, lo que provoca una menopausia prematura. Poco tiempo después de la cirugía, es probable que la paciente tenga síntomas menopáusicos, incluidos sofocos y sequedad vaginal. Se alienta a las mujeres a hablar con sus médicos sobre sus inquietudes sobre la salud sexual y reproductiva (en inglés) las formas de abordar la cirugía ginecológica (en inglés), lo que incluye las formas de tratar estas preocupaciones antes y después del tratamiento del cáncer.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir la capacidad para proliferarse y dividirse. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. La quimioterapia se administra por un oncólogo ginecológico o un oncólogo. Un régimen (plan) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un plazo determinado. Una paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

Para el cáncer de ovario, la quimioterapia depende del objetivo del tratamiento:

Quimioterapia neoadyuvante: para reducir el tamaño del tumor antes de la cirugía. Por lo general, se realizará después de una biopsia para que los médicos puedan determinar el sitio del tumor de origen. Este tipo de quimioterapia se administra generalmente durante 3 a 4 ciclos antes de considerar la cirugía (llamada cirugía de intervalo).

Quimioterapia adyuvante: para destruir el cáncer que queda después de la cirugía.

Quimioterapia de mantenimiento: para frenar el crecimiento del tumor o reducir el riesgo de que se repita.

Quimioterapia de recurrencia: para tratar el cáncer si regresa.

Quimioterapia paliativa: para reducir los efectos secundarios de la enfermedad, y mejorar la comodidad y la calidad de vida de la paciente. (consulte a continuación, Obtener atención para los síntomas.)

Hay diferentes maneras de aplicar la quimioterapia a una paciente. Si bien la quimioterapia puede administrarse por vía oral (por la boca), la mayoría de los medicamentos utilizados para tratar el cáncer de ovario se administra por vía intravenosa (IV) o intraperitoneal (IP). La quimioterapia IV se inyecta directamente en la vena o a través de un tubo delgado llamado catéter, un tubo que se coloca temporalmente en una vena grande para facilitar las inyecciones. La quimioterapia es intraperitoneal cuando el catéter se coloca en el abdomen para administrar la quimioterapia directamente en la región pélvica. La quimioterapia IP se utiliza como tratamiento para las mujeres con cáncer en estadio avanzado y para aquellas con cáncer remanente después de la cirugía.

Diversos estudios clínicos han mostrado un beneficio significativo en la combinación de quimioterapia IP e IV para las pacientes con cáncer de ovario en estadio avanzado. El Instituto Nacional del Cáncer recomienda que a las mujeres con cáncer de ovario en etapa avanzada se les ofrezcan esta opción de tratamiento.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, pérdida de cabello, pérdida de apetito, y diarrea. Estos efectos secundarios, por lo general, suelen desaparecer una vez finalizado el tratamiento. Además, los posibles efectos secundarios de la quimioterapia incluyen dificultad con las funciones cognitivas (cerebro) (tales como problemas con la capacidad de atención o la memoria) o neuropatía (un trastorno en el que los nervios están dañados, lo que causa entumecimiento o dolor). Otros posibles efectos secundarios incluyen la imposibilidad de quedar embarazada y la menopausia prematura. Con mucha menor frecuencia, determinados fármacos pueden causar sordera parcial. Otros pueden causar daño renal. Es posible que las pacientes reciban líquido adicional por vía intravenosa para proteger los riñones. Antes de comenzar el tratamiento, se recomienda a las pacientes que hablen con su oncólogo sobre los posibles efectos secundarios a corto y largo plazo de los fármacos específicos que se administran.

Obtenga más información sobre la quimioterapia y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de obtener más información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y los posibles efectos secundarios o las interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados en las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Radioterapia

La radioterapia no es común como primer tratamiento para el cáncer de ovario, pero puede ser una opción para el tratamiento del cáncer de ovario recurrente, sobre todo cuando se limita a un área pequeña.

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se conoce como radioncólogo.

Cuando el tratamiento de radiación se aplica mediante implantes, se denomina radioterapia interna o braquiterapia. La radioterapia interna consiste en la administración de una pequeña cantidad de material radiactivo directamente en el tumor o en la inyección del líquido radiactivo directamente en el abdomen a través de un catéter (se llama radioterapia intraperitoneal [IP]). La radioterapia de haz externo es radiación administrada desde una máquina fuera del cuerpo. Por lo general, un régimen (plan) de radioterapia consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un plazo determinado.

Los efectos secundarios de la radioterapia dependen de la dosis y el área del cuerpo que se trata, pero pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y deposiciones líquidas. Los efectos secundarios de la radioterapia interna pueden incluir dolor abdominal y obstrucción intestinal. La mayoría de los efectos secundarios por lo general desaparecen poco después de finalizar el tratamiento.

A veces, los médicos aconsejan a sus pacientes que no deben tener relaciones sexuales durante la radioterapia. Las mujeres pueden reanudar la actividad sexual normal al cabo de unas semanas después del tratamiento si sienten que están preparadas.

Obtenga más información sobre el tratamiento para la radiación. Para obtener más información sobre radioterapia para cánceres ginecológicos, consulte el folleto de la American Society for Therapeutic Radiology and Oncology, Radioterapia para cánceres ginecológicos (en inglés). Vea más información sobre las opciones de tratamiento para el cáncer de ovario recurrente, a continuación.

Opciones de tratamiento según el estadio

Estadio I

  • Cirugía
  • Cirugía y quimioterapia

Estadio II

  • Cirugía
  • Quimioterapia

Estadios III y IV

  • Cirugía y quimioterapia (IV o IP, o ambas combinadas)
  • Quimioterapia

Cómo obtener atención de los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento causan efectos secundarios. Además del tratamiento para retardar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención para tratar el cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo a la paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos pueden ayudar a una persona en cualquier estadio de la enfermedad. A menudo, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, las pacientes que reciben ambos tratamientos, a menudo, tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos son muy variados y suelen incluir medicamentos, cambios alimenticios, técnicas de relajación y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como la quimioterapia, y la radioterapia. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de atención de apoyo. Asimismo, durante y después del tratamiento, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si usted está experimentando un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre cuidados paliativos (en inglés).

Cáncer de ovario recurrente

Una remisión es cuando no se puede detectar el cáncer en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” o NED (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que muchos supervivientes se sientan preocupados o ansiosos con respecto a la reaparición del cáncer. Es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Esto es particularmente importante después del tratamiento para el cáncer de ovario, ya que muchas mujeres experimentan al menos una recurrencia. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparada si, en efecto, el cáncer regresa. Aprenda más acerca hacer frente al miedo a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer reaparece después del tratamiento inicial, se le llama cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia distante).

Cuando esto sucede, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente (como cirugía y radioterapia), pero se pueden usar con una combinación diferente o administrar con un ritmo diferente. Además, la radioterapia se usa más comúnmente cuando hay una recurrencia de cáncer de ovario. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén evaluando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente.

Los síntomas del cáncer de ovario recurrente son similares a los que se experimentan cuando se diagnostica la enfermedad por primera vez. Cuatro de los síntomas más comunes son: sensación de hinchazón, dolor pélvico o abdominal, dificultad para comer o sensación de saciedad que aparece rápidamente y síntomas urinarios (urgencia o frecuencia miccional). No obstante, otros síntomas pueden incluir indigestión, gases, náuseas, diarrea o estreñimiento persistentes; pérdida o aumento de peso sin razón aparente, especialmente en la región abdominal; hemorragia anormal de la vagina; dolor durante el coito; fatiga, y lumbalgia.

Además de monitorear los síntomas, los médicos también pueden controlar la recurrencia del cáncer de ovario mediante la medición del nivel de CA-125 en la sangre. Como se indica en Diagnóstico, el CA-125 es un antígeno de cáncer o una sustancia que se encuentra en los niveles más altos en la superficie de las células de cáncer de ovario. La mayoría (95%) de las mujeres con un aumento de CA-125 muestran una recurrencia.

Las personas con cáncer recurrente a menudo sienten emociones, tales como incredulidad o temor. Se aconseja a las pacientes que hablen con su equipo de atención médica respecto de estos sentimientos y que consulten acerca de servicios de apoyo que las ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Cáncer de ovario metastásico

Si el cáncer de ovario se ha diseminado a otros lugares del cuerpo, recibe el nombre de cáncer metastásico. Se aconseja a las pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquila con el plan de tratamiento elegido. Esta conversación puede incluir estudios clínicos.

Los tratamientos nuevos para el cáncer de ovario incluyen combinaciones experimentales de quimioterapia y nuevos agentes biológicos, que también se conocen como inmunoterapia, que están diseñados para estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer (consulte Última investigación). Puesto que aún no se han comprobado los beneficios de estas opciones, sus riesgos deben sopesarse cuidadosamente contra las posibles mejoras en los síntomas y la supervivencia. La atención de apoyo también será importante para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de las pacientes, recibir un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se alienta a las pacientes y a sus familias a hablar acerca de cómo se están sintiendo con médicos, enfermeros, trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluido a través de un grupo de apoyo.

Si el tratamiento fracasa

Recuperarse del cáncer de ovario no siempre es posible. Si el tratamiento no es exitoso, la enfermedad puede denominarse cáncer avanzado o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, es difícil hablar al respecto. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. La función del equipo de atención médica es ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades, experiencia y conocimientos especiales para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Las pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los seis meses pueden considerar un tipo de cuidados paliativos llamado cuidados para enfermos terminales. Este tipo de cuidados está pensado para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la etapa final de la vida. Se recomienda que usted y su familia piensen dónde estaría más cómoda: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención para tratar el cáncer en etapa avanzada.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre el sufrimiento y sentimiento de pérdida (en inglés).

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