Cáncer de ovario: Últimas investigaciones

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 04/2015

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre la investigación científica que se está realizando actualmente para aprender más sobre este tipo de cáncer y cómo tratarlo. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Los médicos están trabajando para obtener más información sobre el cáncer de ovario, cómo prevenirlo, cuál es el mejor tratamiento y cómo brindar los mejores cuidados a las personas a las que se les diagnosticó esta enfermedad. Las siguientes áreas de investigación pueden incluir opciones nuevas para los pacientes mediante los estudios clínicos. Hable siempre con su médico sobre las mejores opciones de diagnóstico y tratamiento para su caso.

Detección. En la actualidad, no existen métodos de detección efectivos para la población general. Un método de detección que calcula el riesgo de una mujer de padecer cáncer de ovario mediante el uso de su edad y los resultados de un análisis de sangre anual para CA-125 parece promisorio para detectar el cáncer de ovario en estadio temprano. Un estudio internacional está evaluando el rol de la detección serial de CA-125 para el cáncer de ovario. Como se explicó en Diagnóstico, el CA-125 es una sustancia llamada marcador tumoral que se encuentra en niveles más altos en las mujeres con cáncer de ovario.

En 2012, el Grupo de Trabajo de Servicios preventivos de EE. UU. (U.S Preventative Services Task Force) emitió un comunicado que informaba que para la población general de mujeres que no presentan síntomas, la detección de cáncer de ovario no es útil y puede conducir a daño. Sin embargo, para las mujeres con alto riesgo de cáncer de ovario debido a antecedentes familiares o a que son portadoras de una mutación de BRCA (consulte Factores de riesgo), se recomienda la detección que incluye análisis de sangre para CA-125 y ecografía transvaginal. Este enfoque no ha demostrado mejorar la supervivencia o detectar tipos de cáncer en un estadio más temprano y más curable.

Terapia dirigida. La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen a la proliferación y supervivencia del cáncer.

Parte de la terapia dirigida se direcciona hacia genes específicos que se pueden encontrar con anormalidades en ciertos tipos de cáncer epitelial de ovario. Para este objetivo, el cáncer de ovario se divide en dos grupos: tipo I y tipo II. Los cánceres de tipo II son los cánceres serosos de alto grado, para los cuales la quimioterapia estándar es la que ha resultado más efectiva. Estos tumores generalmente se diagnostican en estadios más avanzados y tienen mutaciones en los genes TP53 y BRCA en el tumor. Es raro observar otras mutaciones.

La mutación de BRCA, incluso cuando se la encuentra en el tumor y no en la sangre, puede aumentar la efectividad de ciertas clases de fármacos como los inhibidores de PARP (consulte a continuación). Los tumores de tipo I incluyen tipos más raros de cáncer de ovario, incluidos los cánceres serosos de bajo grado, endometrioides, de células claras y mucinosos. Estos tumores tienen una variedad de mutaciones, incluidos KRAS, BRAF, PI3KCA y PTEN, lo cual tiene implicancias para el tratamiento dirigido. Los estudios clínicos en estos grupos se encuentran en curso. 

  • Inhibidores antiangiogénicos. Los fármacos denominados inhibidores antiangiogénicos bloquean la acción de una proteína llamada factor de crecimiento de endotelio vascular (Vascular Endothelial Growth Factor, VEGF). Estos fármacos han demostrado aumentar la respuesta del cáncer al tratamiento y demorar el tiempo que le toma al cáncer reaparecer. El VEGF promueve la angiogénesis, que es la formación de nuevos vasos sanguíneos. Dado que un tumor necesita los nutrientes transportados por los vasos sanguíneos para crecer y diseminarse, el objetivo de las terapias antiangiogénicas es “matar de hambre” al tumor. Bevacizumab (Avastin), un anticuerpo que se une al VEGF y evita que se encuentre activo, ha demostrado ser efectivo para el cáncer de ovario. La aprobación de la FDA fue recientemente otorgada en los Estados Unidos para su uso en combinación con quimioterapia seleccionada para pacientes con recurrencia resistente a los medicamentos a base de platino (consulte Opciones de tratamiento).

  • Inhibidores de PARP. Otra clase de fármacos, llamados inhibidores de PARP, está siendo evaluada para el cáncer de ovario. Estos fármacos actúan sobre la reparación del ADN en las células cancerosas, haciendo que la replicación se dificulte. Los genes BRCA (BRCA1 y BRCA2) también se encuentran normalmente involucrados en la reparación del ADN y una mutación de estos genes interfiere con esta función especializada. Los inhibidores de PARP hacen que crecer y dividirse se vuelva particularmente difícil para las células que, de otro modo, tienen una mutación de BRCA.

El inhibidor de PARP, olaparib (Lynparza), ha recibido la aprobación de la FDA en los Estados Unidos para la enfermedad recurrente en pacientes que tienen una mutación de BRCA hereditaria y que han recibido tres o más líneas de quimioterapia. En el estudio de respaldo de 137 pacientes con una mutación de BRCA, 34% de los pacientes experimentaron una reducción del tumor en un promedio de 7.9 meses. Una pequeña cantidad de pacientes desarrolló cánceres hematológicos (de sangre) secundarios después del uso de estos fármacos. Otros estudios se encuentran actualmente en curso con inhibidores de PARP, de los cuales, no todos requieren la mutación de BRCA hereditaria. Estos están siendo evaluados para determinar si pueden evitar que el cáncer reaparezca luego de la quimioterapia. Los posibles riesgos y beneficios de la terapia de PARP deben ser analizados con su médico.

Muchos de los nuevos tratamientos dirigidos se encuentran también ahora en estudios clínicos. Cada vez más, los médicos están aprendiendo acerca de la biología del tumor individual de cada paciente a través de pruebas moleculares directas. Esta información puede ser útil en la adecuación de las pacientes con un estudio clínico para una terapia dirigida específica. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la terapia dirigida.

Inmunoterapia. La inmunoterapia generalmente está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para reforzar, identificar o restaurar la función del sistema inmunitario. Los investigadores están estudiando actualmente si estos fármacos denominados inhibidores de control pueden estimular la capacidad del sistema inmunitario para destruir las células cancerosas. Ejemplos de estos fármacos son CTLA4 o PD-1, y se ha demostrado recientemente que provocan una reducción en otros tipos de cáncer, como el melanoma, y que también tienen algo de actividad en pacientes con cáncer de ovario.

Las vacunas contra el cáncer son otro tipo de inmunoterapia que se está evaluando actualmente para el cáncer de ovario. Además, algunos enfoques denominados “terapias de células adoptivas” toman células T asesinas que se encuentran como parte del sistema inmunitario en un paciente individual y las hacen reproducirse en el laboratorio, las entrenan para atacar ciertos objetivos, como MUC 16 (CA125) que se encuentra en cualquier célula del cáncer de ovario, y luego las regresan por vía intravenosa al paciente. Este enfoque ha sido probado en pacientes con cánceres hematológicos usando otros objetivos con un éxito temprano y algunos estudios clínicos ahora lo están evaluando para el cáncer de ovario. Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la inmunoterapia.

Terapia hormonal. La investigación se encuentra en curso sobre la función del estrógeno, los andrógenos y otras hormonas en el tratamiento del cáncer de ovario. Para el tratamiento del cáncer de ovario recurrente o de estadio más avanzado, se está teniendo en cuenta el uso de tamoxifeno (Nolvadex, Soltamax), inhibidores de la aromatasa, y enzalutamida (Xtandi), un bloqueador del receptor de andrógenos.

Terapia genética. Una nueva área de investigación está descubriendo cómo se pueden corregir o reemplazar los genes dañados en las células del cáncer de ovario. Los investigadores estudian el uso de virus especialmente diseñados para transportar genes normales hasta el núcleo de las células cancerosas y después reemplazar los genes defectuosos por genes funcionales.

Atención médica de apoyo. Se están realizando estudios clínicos con el objetivo de encontrar mejores formas de reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el cáncer de ovario, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de una mujer.

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