Cáncer de pulmón - células no pequeñas: Opciones de tratamiento

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 08/2015

EN ESTA PÁGINA: encontrará información acerca de los distintos métodos que los médicos utilizan para tratar a las personas con NSCLC. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos conocidos disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para probar un enfoque nuevo con respecto al tratamiento, a fin de evaluar si este es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar dichos enfoques, como en el caso de un fármaco nuevo, una combinación nueva de tratamientos estándares o dosis nuevas de terapias actuales. Su médico puede ayudarle a analizar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Acerca de los estudios clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Los equipos de atención del cáncer también incluyen una variedad de otros profesionales de atención médica, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

Los pacientes deben tener la sensación de que sus médicos tienen un plan organizado de atención y que trabajan entre sí de forma efectiva. Si los pacientes sienten que los integrantes de su equipo de atención médica no mantienen una comunicación efectiva con ellos o entre sí acerca de los objetivos del tratamiento y el plan de atención, los pacientes deben analizar esto con sus médicos o buscar opiniones adicionales antes del tratamiento.

Hay cinco formas básicas de tratar el NSCLC:

  • Cirugía

  • Radioterapia

  • Quimioterapia

  • Terapia dirigida

  • Inmunoterapia

A continuación se describe cada una de las opciones de tratamiento seguidas de una descripción de los planes de tratamiento frecuentes según el estadio del NSCLC. Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Cirugía

Un oncólogo cirujano es un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer mediante la cirugía. En el caso del cáncer de pulmón, un cirujano torácico está especialmente capacitado para realizar cirugías del cáncer de pulmón. El objetivo de la cirugía es la extirpación total del tumor de pulmón y los ganglios linfáticos cercanos del tórax. El tumor se debe extirpar con un borde circundante o margen de tejido pulmonar sano. Un “margen negativo” significa que, cuando el patólogo examina el pulmón o la parte del pulmón extirpada por el cirujano, no se detecta la presencia de cáncer en el tejido sano que rodea el tumor.

Los siguientes tipos de cirugía se pueden usar para el NSCLC:

  • Lobectomía. Los pulmones están formados por cinco lóbulos, tres en el pulmón derecho y dos en el izquierdo. Se considera que la extirpación de un lóbulo del pulmón en su totalidad mediante un procedimiento denominado lobectomía es, actualmente, el tipo de cirugía más efectivo, incluso cuando el tumor de pulmón es muy pequeño.

  • Resección en cuña. Si el cirujano no puede extirpar un lóbulo del pulmón en su totalidad, puede extirpar el tumor, rodeado por un margen de pulmón sano.

  • Segmentectomía. Esta es otra forma de extirpar el cáncer cuando no se puede extirpar un lóbulo del pulmón en su totalidad. En una segmentectomía, el cirujano extirpa la parte del pulmón donde se desarrolló el cáncer.

  • Neumonectomía. Si el tumor está cerca del centro del tórax, el cirujano quizás deba extirpar el pulmón en su totalidad.

  • Ablación por radiofrecuencia. La ablación por radiofrecuencia (radiofrequency ablation, RFA) consiste en utilizar una aguja insertada en el tumor para destruir el cáncer con una corriente eléctrica. En ocasiones se utiliza para un tumor de pulmón que no se puede extirpar con los otros tipos de cirugía enumerados anteriormente.

El período de recuperación después de una cirugía de pulmón depende de la cantidad de pulmón que se extirpó y de la salud del paciente antes de la cirugía. Antes de la cirugía, hable con el equipo de atención de la salud sobre qué esperar, incluidos el tiempo de recuperación y los efectos secundarios posibles. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Terapia adyuvante

La terapia adyuvante es un tratamiento que se brinda después de la cirugía para disminuir el riesgo de que el cáncer de pulmón reaparezca. La terapia adyuvante puede incluir radioterapia, quimioterapia, terapia dirigida o inmunoterapia. A continuación se describe cada una de las terapias. Está indicada para eliminar cualquier célula de cáncer de pulmón que todavía esté presente en el cuerpo después de la cirugía. También puede disminuir el riesgo de recurrencia, aunque siempre hay determinado riesgo de que el cáncer reaparezca.

Junto con la determinación del estadio, existen otras herramientas que pueden ayudar a determinar el pronóstico, y ayudarlos a usted y a su médico a tomar decisiones respecto a si la terapia adyuvante sería útil en su tratamiento. El sitio web Adjuvant! Online (www.adjuvantonline.com) es una herramienta a la que el médico puede tener acceso, a fin de interpretar diversos factores que son importantes para tomar decisiones sobre el tratamiento. Este sitio web se debe usar solo con la ayuda de su médico.

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. Si necesita recibir radioterapia, se le pedirá que consulte a un especialista conocido como radioncólogo, un médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer. El tipo más frecuente de tratamiento con radiación se denomina radioterapia con haz externo, que es radiación administrada desde una máquina externa al cuerpo. Un régimen (programa) de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período determinado. Esto puede variar de solo algunos días de tratamiento a varias semanas.

Al igual que la cirugía, la radioterapia no se puede utilizar para el tratamiento de un cáncer que se ha diseminado. La radiación solo destruye las células cancerosas que se encuentran directamente en el trayecto del haz de radiación. También daña las células sanas en su camino; por este motivo, no se puede usar para tratar grandes áreas del cuerpo.

En algunos casos, las exploraciones por CT (consulte Diagnóstico) se usan para planificar exactamente dónde se dirigirá la radiación, a fin de reducir el riesgo de dañar partes sanas del cuerpo. Esto se denomina radioterapia de intensidad modulada (intensity modulated radiation therapy, IMRT) o radioterapia estereotáctica del cuerpo (stereotactic body radiation therapy, SBRT). Esta no es una opción para todos los pacientes, pero puede usarse para pacientes con enfermedad y tumores pequeños en etapa temprana cuando la cirugía no es una opción.

Efectos secundarios de la radioterapia

Los pacientes con cáncer de pulmón que reciben radioterapia, generalmente experimentan fatiga y pérdida del apetito. Si se administra radioterapia en el cuello o el centro del tórax, los pacientes también pueden tener dolor de garganta y dificultades para tragar. Los pacientes también pueden observar irritación de la piel, similar a una quemadura solar, donde se aplicó la radiación. La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco tiempo después de finalizado el tratamiento.

Si la radioterapia irrita o inflama el pulmón, los pacientes pueden presentar tos, fiebre o disnea durante meses y a veces años después de finalizada la radioterapia. Alrededor del 15 % de los pacientes contraen esta afección, denominada neumonitis relacionada con la radiación. Si es leve, la neumonitis relacionada con la radiación no requiere tratamiento y desaparece por sí sola. Si es severa, un paciente puede requerir tratamiento para neumonitis relacionada con la radiación con esteroides, como la prednisona (diversas marcas comerciales). La radioterapia también puede dejar cicatrices permanentes en el tejido pulmonar cercano al lugar donde se encontraba el tumor original. Usualmente, las cicatrices no provocan síntomas. Sin embargo, las cicatrices severas pueden provocar tos permanente y disnea. Por este motivo, los radioncólogos planifican cuidadosamente los tratamientos usando exploraciones por CT del tórax para reducir la cantidad de tejido pulmonar sano expuesto a la radiación (consulte arriba).

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. Se ha comprobado que mejora tanto la duración como la calidad de vida de las personas con cáncer de pulmón en todos los estadios. La quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral). La mayoría de la quimioterapia usada para el cáncer de pulmón se administra mediante inyección IV.

Un régimen de quimioterapia generalmente consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo. El tipo de cáncer de pulmón que usted tiene, como adenocarcinoma o carcinoma de células escamosas, influirá en el tipo de fármacos que se usen para la quimioterapia.

Los fármacos frecuentes que se utilizan para tratar el cáncer de pulmón incluyen ya sea combinaciones de dos o tres fármacos o fármacos únicos. La mayoría de las terapias provocan efectos secundarios que por lo general el equipo de atención médica puede manejar.

Algunos fármacos frecuentes incluyen:

  • Carboplatino (Paraplatin) o cisplatino (Platinol)

  • Docetaxel (Docefrez, Taxotere)

  • Gemcitabina (Gemzar)

  • Nab-paclitaxel (Abraxane)

  • Paclitaxel (Taxol)

  • Pemetrexed (Alimta)

  • Vinorelbina (Navelbine)

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la persona y de la dosis usada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas y vómitos, caída del cabello, pérdida del apetito y diarrea. Con frecuencia, las náuseas y los vómitos se pueden evitar; obtenga más información sobre la prevención de las náuseas y los vómitos causados por el tratamiento contra el cáncer (en inglés). Estos efectos secundarios generalmente desaparecen una vez finalizado el tratamiento.

La quimioterapia también puede dañar las células sanas del cuerpo, incluidas las células sanguíneas, las células cutáneas y las células nerviosas. Esto puede causar recuentos sanguíneos bajos, mayor riesgo de infección, caída del cabello, llagas en la boca y/o adormecimiento u hormigueo en las manos y los pies. A menudo, el oncólogo clínico puede recetar fármacos para ayudar a aliviar muchos de esos efectos secundarios. Las inyecciones hormonales también se usan para evitar que los recuentos de glóbulos rojos y blancos sean demasiado bajos.

Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en el tumor. En algunos tipos de cáncer de pulmón se encuentran proteínas anormales en cantidades inusualmente grandes en las células cancerosas. Esto ayuda a que los médicos puedan encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

Para el NSCLC se pueden utilizar los siguientes tipos de terapia dirigida, particularmente en estudios clínicos. Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de un medicamento específico y cómo se pueden manejar.

  • Terapia antiangiogénica. La terapia antiangiogénica (en inglés) se centra en detener la angiogénesis, que es el proceso de formación de vasos sanguíneos nuevos. Dado que un tumor necesita los nutrientes transportados por los vasos sanguíneos para crecer y diseminarse, el objetivo de las terapias antiangiogénicas es “matar de hambre” al tumor. El bevacizumab (Avastin) es un fármaco antiangiogénico que se administra junto con quimioterapia para el cáncer de pulmón. El riesgo de sangrado grave para los pacientes que reciben bevacizumab es del 2 %, aproximadamente. Sin embargo, es más frecuente en los pacientes con carcinoma de células escamosas, así que el bevacizumab generalmente no se recomienda para pacientes con este tipo de NSCLC.

  • Fármacos que actúan sobre mutaciones específicas en células cancerosas. Los investigadores han descubierto que los fármacos que bloquean el receptor del factor de crecimiento epidérmico (epidermal growth factor receptor, EGFR) pueden ser efectivos para detener o retrasar el crecimiento del cáncer de pulmón.

    • El erlotinib (Tarceva) es un fármaco que bloquea el EGFR. Este fármaco ha demostrado tener mejores resultados que la quimioterapia si el cáncer de pulmón tiene una mutación en el gen del EGFR. Está aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. para pacientes con NSCLC localmente avanzado y metastásico, y como terapia de mantenimiento para pacientes con NSCLC que no ha crecido ni se ha diseminado después de, al menos, cuatro ciclos de quimioterapia. Este medicamento es una pastilla que se toma por vía oral. Los efectos secundarios del erlotinib incluyen erupción que parece acné y diarrea.

    • El gefitinib (Iressa) es otro fármaco que bloquea el EGFR. Este tratamiento estaba disponible solamente en Europa y Asia, pero actualmente también está disponible en los Estados Unidos.

    • El afatinib (Gilotrif) fue aprobado por la FDA en el 2013 como tratamiento inicial para el NSCLC. Es un tipo de fármaco denominado inhibidor de la tirosina cinasa (tyrosine kinase inhibitor, TKI) que actúa al interrumpir el crecimiento celular descontrolado provocado por una mutación en el gen EGFR.

    • El crizotinib (Xalkori) es otro tipo de terapia dirigida aprobada por la FDA para el NSCLC avanzado que tiene una mutación en el gen ALK.

    • El ceritinib (Zykadia) es una terapia dirigida adicional para el NSCLC con mutación del gen ALK. Está aprobado por la FDA para los pacientes cuando el cáncer empeora mientras están recibiendo crizotinib o si no pueden recibir crizotinib.

    • El ramucirumab (Cyramza) es otro tipo de fármaco antiangiogénico aprobado para el NSCLC junto con el fármaco docetaxel.

  • Inmunoterapia. La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario. Por ejemplo, la vía de muerte programada-1 (programmed death-1, PD-1) puede ser crítica para la capacidad del sistema inmunitario de controlar el crecimiento del cáncer. Bloquear esta vía con anticuerpos contra la PD-1 y el ligando de muerte programada-1 (programmed death-ligand 1, PD-L1) ha interrumpido o retrasado el crecimiento del NSCLC para algunos pacientes.

    • El nivolumab (Opdivo) es el primero de estos tipos de fármacos que fue aprobado para el NSCLC.

    Obtenga más información sobre los aspectos básicos de la inmunoterapia.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tipo de tratamiento que se centra en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer. A menudo, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos intensos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Los siguientes tratamientos se pueden administrar para ayudar a aliviar los síntomas del NSCLC:

  • El tamaño de un tumor de tórax que sangra u obstruye las vías pulmonares se puede reducir mediante radioterapia.

  • Durante una broncoscopia (consulte Diagnóstico), las vías pulmonares obstruidas por el cáncer se pueden abrir para mejorar la respiración.

  • Un cirujano puede usar un láser para quemar un tumor o colocar un stent para mantener abierta una vía respiratoria.

  • Se utilizan medicamentos para tratar el dolor causado por el cáncer. La mayoría de los hospitales y centros oncológicos cuentan con especialistas en el control del dolor que administran analgésicos, incluso para el dolor severo provocado por el cáncer. Muchos fármacos que se usan para tratar el dolor causado por el cáncer, en particular la morfina, también pueden aliviar la disnea causada por el cáncer. Obtenga más información sobre cómo controlar el dolor causado por el cáncer.

  • Se pueden utilizar medicamentos para suprimir la tos, abrir las vías respiratorias obstruidas o reducir las secreciones bronquiales.

  • La prednisona o la metilprednisolona (varias marcas comerciales) pueden reducir la inflamación causada por el cáncer de pulmón o por la radioterapia, y mejorar la respiración.

  • El oxígeno adicional proveniente de pequeños tanques portátiles puede ayudar a compensar la capacidad reducida del pulmón para extraer oxígeno del aire.

  • Hay medicamentos disponibles para fortalecer los huesos, reducir el dolor en los huesos y ayudar a prevenir futuras metástasis óseas.

  • Los estimulantes del apetito y los suplementos nutricionales pueden mejorar el apetito y reducir la pérdida de peso.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Tratamiento del NSCLC por estadio

  • NSCLC en estadios I y II. En general, el NSCLC en estadio I y el NSCLC en estadio II se tratan con cirugía. Los cirujanos curan muchos pacientes con una operación. Antes o después de la cirugía, se puede derivar al paciente a un oncólogo clínico. Algunos pacientes con tumores grandes o signos de que el tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos pueden beneficiarse con la quimioterapia antes de la cirugía, denominada quimioterapia neoadyuvante o quimioterapia de inducción, o con la quimioterapia adyuvante para reducir las probabilidades de que reaparezca el cáncer. La radioterapia se puede utilizar para tratar, y en ocasiones puede curar, un tumor de pulmón cuando no está recomendada la cirugía.

  • NSCLC en estadio III. Cada año se realiza el diagnóstico de enfermedad en estadio III a más de 30,000 pacientes y no existe un tratamiento que sea el mejor para todos estos pacientes. Las opciones de tratamiento dependen del tamaño y la localización del tumor y los ganglios linfáticos que estén comprometidos. Las opciones generalmente incluyen:

    • Radioterapia

    • Quimioterapia

    • Cirugía

    En general, los pacientes con NSCLC en estadio III reciben al menos 2 tipos diferentes de tratamiento, en ocasiones 3. Habitualmente se recomienda una combinación de quimioterapia y radioterapia. La quimioterapia y la radioterapia pueden administrarse conjuntamente, lo que se denomina quimiorradioterapia concurrente. O se pueden administrar como un tratamiento después del otro, lo que se denomina quimiorradioterapia secuencial.

    La cirugía puede ser una opción después de la quimioterapia inicial o de la quimioterapia con radioterapia. En ocasiones, la cirugía puede ser el primer tratamiento, en particular cuando el cáncer se encuentra inesperadamente en los ganglios linfáticos después de que se realizó originalmente el diagnóstico de cáncer en estadio I o II en una persona. Si esto ocurre, generalmente la cirugía está seguida de quimioterapia y, con frecuencia, radioterapia

  • NSCLC metastásico o en estadio IV. Si el cáncer se ha diseminado a otros lugares del cuerpo, recibe el nombre de cáncer metastásico. Se alienta a los pacientes con este diagnóstico a hablar con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Posiblemente desee buscar una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de sentirse cómodo con el plan de tratamiento elegido. Este análisis puede incluir estudios clínicos.

    Usualmente, los pacientes con NSCLC en estadio IV no reciben cirugía ni radioterapia. En ciertas ocasiones, los médicos pueden recomendar cirugía para una metástasis en el cerebro o en las glándulas suprarrenales si es el único lugar al que el cáncer se ha diseminado. Los pacientes con enfermedad en estadio IV se encuentran ante un riesgo muy elevado de que el cáncer se disemine o prolifere en otra localización. La mayoría de los pacientes con NSCLC en este estadio reciben solo quimioterapia.

    • Radioterapia para las metástasis cerebrales. La quimioterapia con frecuencia no es tan efectiva como la radioterapia o la cirugía para tratar el NSCLC que se ha diseminado al cerebro. Por ello, el NSCLC que se ha diseminado al cerebro se trata con radioterapia, cirugía o ambas opciones. La mayoría de los pacientes con metástasis cerebrales de un NSCLC reciben radioterapia que se aplica a todo el cerebro. Esta alternativa puede provocar efectos secundarios como caída del cabello, fatiga y enrojecimiento del cuero cabelludo. En el caso de un tumor pequeño, se puede utilizar un tipo de radioterapia denominada radiocirugía estereotáctica, que concentra la radiación solo en el tumor de cerebro y reduce los efectos secundarios.

    • Quimioterapia. Los objetivos de la quimioterapia son reducir el tamaño del cáncer, aliviar el malestar provocado por el cáncer, impedir que el cáncer tenga una mayor diseminación y prolongar la vida del paciente. En casos infrecuentes, la quimioterapia puede hacer que el cáncer de pulmón metastásico desaparezca. No obstante, los médicos saben, por experiencia, que el cáncer generalmente reaparecerá. Por lo tanto, los pacientes con enfermedad en estadio IV nunca se consideran “curados” de su cáncer, independientemente de la eficacia de la quimioterapia. A menudo, el tratamiento continúa mientras controle el crecimiento del cáncer. Se ha demostrado que la quimioterapia mejora tanto la duración como la calidad de vida de los pacientes con NSCLC en estadio IV. Si el cáncer empeora o causa demasiados efectos secundarios severos, el tratamiento se puede interrumpir, y los pacientes continuarían recibiendo cuidados paliativos.

    • Cuidados paliativos. Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios. La radioterapia o la cirugía también se pueden utilizar para el tratamiento de las metástasis que están causando dolor u otros síntomas. Las metástasis óseas que debilitan huesos importantes se pueden tratar con cirugía, y los huesos se pueden reforzar con implantes metálicos.

    Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se alienta a los pacientes y a sus familias a hablar sobre cómo se sienten con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

    Obtenga más información acerca de las recomendaciones de la American Society of Clinical Oncology para el tratamiento del NSCLC en estadio IV (en inglés).

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, se denomina cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (denominada recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia distante). Más frecuentemente, cuando existe recurrencia, se trata de enfermedad en estadio IV.

Cuando se trata de una recurrencia, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como, por ejemplo, cirugía, quimioterapia y radioterapia, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con una frecuencia diferente. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Sea cual sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Las personas con cáncer recurrente a menudo sienten emociones como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Para muchas personas, este diagnóstico es estresante y hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención de la salud, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los seis meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la última etapa de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarles a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los estudios clínicos y ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con cáncer. O bien use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.