Cáncer laríngeo e hipofaríngeo: Diagnóstico

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 12/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa del problema médico. Para ver otras páginas, use el menú.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si una zona determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de estos tipos de cáncer. No todas las pruebas mencionadas a continuación se utilizarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y afección médica

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer laríngeo o hipofaríngeo:

  • Examen físico. El médico palpará el cuello, los labios, las encías y la mejilla para detectar la presencia de nódulos. El médico revisará si hay anormalidades en la nariz, la boca, la garganta y la lengua, y con frecuencia utilizará un espejo para obtener una perspectiva más clara de estas estructuras. A pesar de que no existe un análisis de sangre específico que detecte el cáncer laríngeo o hipofaríngeo, se pueden realizar varios análisis de laboratorio, incluidos análisis de sangre y orina, para determinar el diagnóstico y obtener más información sobre la enfermedad.

  • Laringoscopia. Una laringoscopia puede realizarse de 3 maneras:

    Videoestroboscopia. Esta técnica de video por fibra óptica se utiliza para visualizar la laringe. Se realiza de la misma manera que una laringoscopia indirecta (vea arriba). Se usa para ver los pliegues vocales y puede detectar anormalidades del movimiento y otros cambios en la vibración que generalmente son importantes para determinar si un tumor es canceroso. La videoestroboscopia ayuda a determinar la localización y el tamaño del tumor, así como el efecto funcional que puede haber causado el tumor en la laringe y la hipofaringe.

    • Laringoscopia indirecta. Antes de este procedimiento, el médico generalmente aplica en la garganta un anestésico local para adormecer la zona y evitar las arcadas. Él médico utiliza un pequeño espejo con un mango largo para ver los pliegues vocales.

    • Laringoscopia por fibra óptica. Durante este procedimiento, el médico pasa un tubo iluminado a través de la nariz o la boca de la persona hasta alcanzar la garganta para ver la laringe y la hipofaringe.

    • Laringoscopia directa. Este procedimiento se realiza en una sala de operaciones, y la persona recibe un sedante o anestésico general para bloquear la conciencia del dolor. Luego, el médico utiliza un instrumento llamado laringoscopio para ver la laringe y la hipofaringe. A menudo se extrae una muestra de tejido para biopsia (vea abajo) durante una laringoscopia directa. Con frecuencia, el médico recomendará una endoscopia triple, un procedimiento que se realiza con anestesia general para revisar las zonas del oído, la nariz y la garganta, además de la tráquea y el bronquio, que están ubicados junto al pulmón y al esófago.

  • Biopsia. Una biopsia (en inglés) es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarla a través de un microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo una biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. El tipo de biopsia que se realiza dependerá de la ubicación del cáncer. Por ejemplo, durante la biopsia por aspiración con aguja fina, las células se extraen con una aguja fina que se inserta directamente en el tumor. Luego, un patólogo analiza la(s) muestra(s). Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades.

  • Pruebas moleculares del tumor. Es posible que el médico recomiende realizar análisis de laboratorio en una muestra tumoral, a fin de identificar genes específicos, proteínas y otros factores específicos del tumor. Los resultados de estas pruebas ayudarán a decidir si sus opciones de tratamiento incluyen un tipo de tratamiento denominado terapia dirigida (vea la sección Opciones de tratamiento).

Las siguientes pruebas por imágenes pueden utilizarse para determinar cuánto se ha diseminado el cáncer:

  • Radiografía/ingestión de bario. Una radiografía es un modo de crear una imagen de las estructuras internas del cuerpo usando una pequeña cantidad de radiación. A veces se pide al paciente que ingiera bario, que recubre la boca y la garganta, para mejorar la imagen de las radiografías. Esto se llama ingestión de bario. Se ingiere el bario para identificar anormalidades en la garganta y el esófago. La ingestión de un tipo de bario especial, llamada ingestión modificada de bario, puede ser necesaria para evaluar las dificultades para tragar.

    Un dentista puede tomar radiografías completas de la dentadura, la mandíbula (maxilar inferior) y el maxilar superior, incluida una panorex, que es una radiografía panorámica de la boca. Si existen signos de cáncer, el médico puede recomendar una exploración por tomografía computarizada (Computed tomography, CT) (vea a continuación).

  • Exploración por tomografía computarizada (CT o CAT). Una exploración por CT (en inglés) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anomalías o tumores. Una exploración por CT también se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. En ocasiones, se administra un tinte especial, denominado medio de contraste, antes de la exploración, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar.

  • Imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI). Una MRI (en inglés) utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del tejido blando, como las amígdalas y la base de la lengua. Una MRI también se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. Antes de la exploración, se administra un tinte especial denominado medio de contraste a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar.

  • Ecografía. La ecografía utiliza ondas de sonido para crear una imagen de los órganos internos. Este examen puede detectar la diseminación del cáncer al hígado o a los ganglios linfáticos cervicales del cuello.

  • Gammagrafía ósea. La gammagrafía ósea usa un trazador radiactivo para examinar el interior de los huesos. El trazador se inyecta en una vena del paciente. Se acumula en zonas del hueso y se detecta mediante una cámara especial. Ante la cámara, los huesos sanos aparecen de color gris, y las zonas de lesión, como las provocadas por el cáncer, aparecen de color oscuro. Para las personas con cáncer de cabeza y cuello, se recomienda realizar una gammagrafía ósea si hay signos de que el cáncer se haya diseminado al hueso.

  • Exploración por emisión de positrones (positron emission tomography, PET) y exploración por CT integradas. Una exploración por PET se combina generalmente con una exploración por CT. Sin embargo, es posible que escuche al médico hablar de este procedimiento como simplemente una exploración por PET. Una exploración por PET-CT (en inglés) crea imágenes de los órganos y tejidos del cuerpo. En primer lugar, un técnico le inyecta una pequeña cantidad de sustancia radiactiva. Sus órganos y tejidos la recogen. Las zonas que usan más energía recogen una mayor cantidad. Las células cancerosas recogen mucha cantidad ya que tienden a usar más energía que las células sanas. Luego, una exploración muestra el lugar del cuerpo donde se encuentra la sustancia.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudan a que el médico describa el cáncer. Esto se denomina determinación del estadio.

La siguiente sección de esta guía trata sobre Estadios y grados. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance de la enfermedad y cómo las células cancerosas se ven bajo el microscopio. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.