Cáncer laríngeo e hipofaríngeo: Opciones de tratamiento

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 12/2016

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre las diferentes formas que los médicos usan para tratar a personas con estos tipos de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención para estos tipos de cáncer. “Estándar de atención” significa los mejores tratamientos conocidos. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en ensayos clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación que prueba un nuevo enfoque al tratamiento. Los médicos desean saber si es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los ensayos clínicos pueden probar un nuevo fármaco, una nueva combinación de tratamientos estándares o nuevas dosis de fármacos estándares u otros tratamientos. Su médico puede ayudarlo a considerar todas sus opciones de tratamiento. Para obtener más información sobre los ensayos clínicos, vea las secciones Acerca de los ensayos clínicos y Últimas investigaciones.

Descripción general del tratamiento

El cáncer laríngeo e hipofaríngeo a menudo se pueden eliminar satisfactoriamente, en especial si se los detecta precozmente. Si bien el objetivo fundamental de un tratamiento es eliminar el cáncer, preservar la función de los órganos afectados también es muy importante. Cuando los médicos planifican un tratamiento, consideran cómo el plan de tratamiento podría afectar la calidad de vida de la persona, incluida la forma en que la persona siente, mira, habla, se alimenta y respira. Los cánceres de laringe e hipofaringe y sus tratamientos pueden tener un impacto significativo en estas funciones, de modo que se deben tomar decisiones sobre el tratamiento con cuidado.

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos y otros especialistas para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Antes de comenzar cualquier tratamiento, es necesario que cada especialista realice una evaluación.

El equipo puede incluir oncólogos clínicos, radiooncólogos, cirujanos, otorrinolaringólogos (médicos especialistas en garganta, nariz y oído), protesistas maxilofaciales (especialistas que realizan cirugías reconstructivas en las zonas de cabeza y cuello), dentistas, fisioterapeutas, patólogos del habla, audiólogos y psiquiatras. Los radiólogos y patólogos de diagnóstico también constituyen una parte integral del equipo de tratamiento porque ayudan con el diagnóstico y la determinación del estadio. Los equipos de atención del cáncer también incluyen una variedad de otros profesionales de atención médica, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

Existen 3 opciones principales de tratamiento para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo: radioterapia, cirugía y quimioterapia. Para tratar el cáncer se puede utilizar una de estas terapias o una combinación de ellas. La cirugía y la radioterapia son los tratamientos más frecuentes que se usan para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Es posible utilizar quimioterapia antes o después de la radioterapia y/o cirugía para aumentar la posibilidad de destruir las células cancerosas.

A continuación, se describen estas opciones de tratamiento frecuentes. Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos:

  • El tipo y estadio del cáncer

  • Posibles efectos secundarios

  • Las preferencias del paciente y su estado de salud general

Su plan de atención también puede incluir tratamiento para los síntomas y los efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia para destruir las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radiooncólogo.

El tipo más frecuente de tratamiento con radiación se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Con uno de los métodos de radioterapia de haz externo más nuevos, conocido como radioterapia de intensidad modulada (intensity modulated radiation therapy, IMRT), se aplican dosis más efectivas de radioterapia y, a la vez, se reduce el daño a las células sanas.

Cuando se administra tratamiento con radiación usando implantes, esto se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Un régimen de radioterapia, o programa, generalmente consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran durante un período determinado. Los ensayos clínicos nuevos están investigando el uso de la terapia con haz de protones para determinar si esta puede reducir el daño a los tejidos sanos durante la terapia.

La radioterapia puede ser el tratamiento principal para el cáncer de cabeza y cuello o se puede utilizar después de una cirugía para destruir pequeñas zonas de cáncer que no se pudieron extirpar durante la operación.

Antes de comenzar la radioterapia de un cáncer de cabeza y cuello, un dentista oncólogo debe realizarles a las personas un examen exhaustivo. Un dentista oncólogo es un dentista con experiencia en atención de salud dental y bucal de personas con cáncer. Debido a que la radioterapia puede provocar caries, es posible que se deban extraer las piezas dentales dañadas antes de que comience el tratamiento. A menudo es posible prevenir las caries con un tratamiento odontológico adecuado. Obtenga más información sobre la salud dental durante el tratamiento para el cáncer.

También es importante que las personas reciban asesoramiento y una evaluación de un patólogo del habla con experiencia en el cuidado de las personas con cáncer de cabeza y cuello. Como la radioterapia puede causar hinchazón y cicatrices, a menudo afecta la voz y la deglución. Los patólogos del habla pueden proporcionarles a las personas ejercicios y técnicas para prevenir problemas del habla y problemas para tragar a largo plazo.

Además, la radioterapia en la cabeza y el cuello puede causar enrojecimiento o irritación de la piel en la zona tratada, hinchazón, sequedad en la boca o saliva espesa debido al daño en las glándulas salivales (que puede ser temporal o permanente), dolor de huesos, náuseas, fatiga, llagas en la boca y/o dolor de garganta, dificultad para abrir la boca y problemas dentales (generalmente evitables; vea más arriba). Otros efectos secundarios incluyen dolor o dificultad al tragar, ronqueras o cambios en la voz, pérdida del apetito debido a cambios en el sentido del gusto, pérdida de la audición debido a la acumulación de líquido en el oído medio o daño a nivel nervioso, acumulación de cera en los oídos que se seca completamente por el efecto de la radioterapia en el conducto auditivo externo, y formación de cicatrices (fibrosis). Hable con su médico o enfermero acerca de cómo se manejará cualquier efecto secundario que pueda experimentar.

La radioterapia también puede causar una afección llamada hipotiroidismo, por la que la glándula tiroides, ubicada en el cuello, trabaja con más lentitud y hace que la persona se sienta cansada y aletargada. La persona que recibe radioterapia en la zona del cuello debe someterse a controles de tiroides regularmente.

La mayoría de los efectos secundarios a largo plazo de la radioterapia se pueden evitar o reducir. Es importante que todos los integrantes del equipo multidisciplinario de tratamiento examinen al paciente antes del inicio de la radioterapia a fin de prevenir o reducir problemas a largo plazo. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Cirugía

Durante la cirugía, un oncólogo cirujano extirpa el tumor canceroso y parte del tejido sano circundante, denominado margen. Un oncólogo cirujano es un médico especializado en el tratamiento para el cáncer mediante cirugía. El objetivo de la cirugía es extirpar todo el tumor y dejar márgenes negativos. Tener márgenes negativos significa que no hay ningún rastro de cáncer en el tejido sano que se extirpó durante la operación. A veces no es posible extirpar todo el cáncer. En estos casos, se recomendarán otros tratamientos.

Entre los procedimientos quirúrgicos más frecuentes utilizados para tratar el cáncer laríngeo o hipofaríngeo se incluyen los siguientes:

  • Laringectomía parcial. Esta es la extirpación de parte de la laringe, que ayuda a preservar la voz natural del paciente. A continuación se enumeran diferentes tipos de laringectomías parciales:

    • Laringectomía supraglótica. Durante este procedimiento, el cirujano extirpa la zona que está por encima de los pliegues vocales. Si parte de la hipofaringe se extirpa junto con el cáncer, este procedimiento se denomina faringectomía parcial.

    • Cordectomía. La extirpación de un pliegue vocal.

    • Hemilaringectomía vertical. La extirpación de 1 solo lado de la laringe.

    • Laringectomía parcial supracricoidea. La extirpación de los pliegues vocales y las zonas circundantes.

  • Laringectomía total. En este procedimiento se extirpa toda la laringe. Durante la operación, se abre un orificio llamado estoma en la parte delantera del cuello a través de la tráquea para que la persona pueda respirar. Este procedimiento se llama traqueotomía (vea abajo). Debido a la extirpación de los pliegues vocales, después de una laringectomía total, las personas no pueden volver a hablar utilizando los pliegues vocales. Sin embargo, un patólogo del habla puede enseñar a las personas a hablar de maneras diferentes después de la cirugía.

  • Laringofaringectomía. Una laringofaringectomía es la extirpación de toda la laringe, incluidos los pliegues vocales y toda la faringe o parte de ella. Después de esta cirugía, los médicos deben reconstruir la faringe utilizando colgajos de piel del antebrazo o de otras partes del cuerpo, o un segmento del intestino. Al igual que en una laringectomía total, las personas ya no pueden hablar utilizando sus pliegues vocales después de una laringofaringectomía, y posiblemente también tengan dificultad para tragar. Sin embargo, los patólogos del habla pueden ayudar a las personas a hablar y tragar posteriormente.

  • Vaciamiento del cuello. Si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos del cuello, puede ser necesario extirpar quirúrgicamente algunos de estos. Esto se conoce como vaciamiento del cuello. Existen varios tipos de vaciamiento del cuello, tales como vaciamiento del cuello parcial, vaciamiento del cuello modificado o vaciamiento del cuello selectivo. Según el estadio y la ubicación del cáncer, es posible que deban extirparse algunos o todos los ganglios linfáticos del cuello. Es posible que un paciente sienta distintos grados de rigidez en el hombro y el cuello y pérdida de la sensación en el cuello después de este tipo de cirugía.

  • Cirugía con láser. La cirugía con láser utiliza un haz de luz para extirpar un tumor pequeño de la laringe o realizar una laringectomía parcial. Esta herramienta es un enfoque terapéutico relativamente nuevo que todavía no se utiliza ampliamente. Solo debe ser realizada por un médico con experiencia.

Otros tipos de cirugía que pueden realizarse durante el tratamiento del cáncer laríngeo o hipofaríngeo incluyen:

  • Traqueotomía. Como parte de las laringectomías parciales y totales, el cirujano abre un orificio llamado estoma en la parte delantera del cuello en la tráquea. A menudo, se introduce un tubo para mantener el orificio abierto. El aire ingresa y sale de la tráquea y los pulmones a través del estoma, por lo que la persona puede respirar.

    Para las personas que se someten a una laringectomía parcial, usualmente el estoma es temporal. Después de recuperarse de una laringectomía parcial, se retira el tubo, el orificio cicatriza hasta cerrarse y la persona puede respirar y hablar de igual forma que antes de la cirugía. En algunos casos, la voz puede ser áspera o débil, pero en general mejora a medida que la persona se recupera de la cirugía.

    Para las personas que se someten a una laringectomía total, el estoma es permanente. La persona seguirá respirando a través del estoma y debe aprender a hablar en una forma nueva.

  • Reconstrucción. La reconstrucción o cirugía plástica tiene como objetivo restaurar la apariencia y la función de la zona afectada de una persona. Por ejemplo, si la cirugía requiere la extirpación del tejido principal, puede llevarse a cabo una cirugía reconstructiva o plástica para reemplazar el tejido faltante.

En general, la cirugía provoca hinchazón de la boca y la garganta, lo que dificulta la respiración. Después de la operación, los pulmones y la tráquea generan una gran cantidad de moco. El moco se elimina mediante un pequeño tubo de succión hasta que la persona aprende a toser a través del estoma. Asimismo, es posible que se deba succionar la saliva de la boca porque la hinchazón de la garganta puede impedir que la persona trague. Hable con su médico acerca de lo que puede esperar después de la cirugía.

Además, la cirugía puede causar pérdida permanente de la voz o problemas en el habla, dificultad para tragar o para hablar, desfiguración facial, adormecimiento en partes del cuello y la garganta, y menos movilidad en la zona del hombro y del cuello. Además, la cirugía puede disminuir el funcionamiento de la glándula tiroides, en especial después de una laringectomía total.

La rehabilitación de las funciones físicas perdidas o afectadas y los servicios de apoyo emocional son aspectos importantes de la atención posterior a la cirugía. Es posible que la rehabilitación lleve tiempo y requiera la pericia de diversos integrantes del equipo de tratamiento. Se recomienda a los pacientes que, antes de cualquier tipo de cirugía, hablen con su equipo de atención médica para saber qué deben esperar.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para crecer y dividirse. La quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

Un régimen o programa de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período de tiempo determinado. Un paciente puede recibir 1 fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

Para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo, se puede usar quimioterapia antes de la cirugía, radioterapia, o ambas, denominadas terapia neoadyuvante. O bien puede administrarse después de la cirugía, la radioterapia o ambas, lo cual se denomina terapia adyuvante.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de la persona y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, náuseas y vómitos, caída de cabello, pérdida del apetito, diarrea, sequedad en la boca, pérdida de la audición y llagas abiertas en la boca que pueden derivar en infecciones.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Quimiorradioterapia

Según el estadio del cáncer, se puede utilizar una combinación de quimioterapia y radioterapia, a veces denominada quimiorradioterapia concomitante. La quimioterapia mejora la efectividad de la radioterapia. La quimiorradioterapia ayuda a evitar que las personas tengan una laringectomía y preserva la laringe y su capacidad de funcionamiento. Para muchas personas, esta es la opción de tratamiento estándar preferida. Sin embargo, combinar quimioterapia y radioterapia puede causar más efectos secundarios que el tratamiento con radioterapia sola.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos objetivos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en el tumor. Esto ayuda a que los médicos puedan encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

El cetuximab (Erbitux) es un tratamiento dirigido aprobado para el uso combinado con la radioterapia para el cáncer de cabeza y cuello que no se diseminó. También está aprobado para el uso con la quimioterapia para el tratamiento de pacientes con cáncer metastásico (vea a continuación).

Inmunoterapia

La inmunoterapia, también llamada terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario. Existen 2 fármacos inmunoterapéuticos, nivolumab (Opdivo) y pembrolizumab (Keytruda), que están aprobados para el tratamiento de pacientes con carcinoma de células escamosas metastásico o recurrente después de que una quimioterapia con un fármaco basado en platino haya dejado de funcionar. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la inmunoterapia.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo e incluye brindarle apoyo al paciente con las necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tratamiento que se centre en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan tan pronto como se los necesite en el proceso del tratamiento para el cáncer.

A menudo, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, terapia dirigida, inmunoterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Cáncer metastásico

Si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo desde el lugar donde se originó, los médicos lo denominan cáncer metastásico. Si esto sucede, es una buena idea hablar con los médicos que tienen experiencia en tratarlo. Los médicos pueden tener opiniones diferentes sobre el mejor plan de tratamiento estándar. Los ensayos clínicos también pueden ser una opción. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido.

Normalmente la recomendación de tratamiento incluye quimioterapia sistémica, mediante el uso de fármacos estándar o de fármacos en estudio como parte de un ensayo clínico. Su plan de tratamiento puede incluir una combinación de terapia dirigida, inmunoterapia, cirugía o radioterapia. Algunos ensayos clínicos se enfocan en el tratamiento de tumores con cambios genéticos específicos, llamados mutaciones. Para participar en estos tipos de ensayos clínicos, los pacientes deben someterse a pruebas moleculares para analizar los tumores. Estos tipos de análisis de laboratorio buscan genes específicos, proteínas u otros factores que sean exclusivos del tumor. Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se aconseja a los pacientes y a sus familias que hablen sobre cómo se sienten con los médicos, los enfermeros, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, lo que incluye ir a un grupo de apoyo.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información sobre cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (lo cual se denomina recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia). La mayoría de las recurrencias en el mismo lugar o en el cuello se producen durante los primeros 18 a 24 meses después del tratamiento original. Las personas que dejan de consumir tabaco, de preferencia antes de iniciar el tratamiento, tienen mejores posibilidades de una vida más prolongada. El consumo de tabaco durante la radioterapia anula cualquier beneficio que esta pueda ofrecer.

Cuando la enfermedad vuelve a aparecer, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible. Especialmente, cuando hay diseminación del tumor y crecimiento en órganos distantes (M1 o metástasis a distancia; vea la sección Estadios y grados), la planificación del tratamiento requiere evaluaciones y tratamientos muy minuciosos. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre sus opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como, por ejemplo, cirugía, radioterapia, quimioterapia y terapia dirigida, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con una frecuencia diferente. Su médico también puede sugerir ensayos clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Sea cual fuere el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Este diagnóstico es estresante y, para muchas personas, hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los 6 meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca del final de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. La atención de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarlas a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los ensayos clínicos. Ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de atender a las personas con cáncer. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.