Cáncer laríngeo e hipofaríngeo: Opciones de tratamiento

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 10/2015

EN ESTA PÁGINA: obtendrá información sobre las diferentes formas que los médicos usan para tratar personas con estos tipos de cáncer. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de la pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos conocidos disponibles) para estos tipos específicos de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un ensayo clínico es un estudio de investigación para probar un enfoque nuevo con respecto al tratamiento, a fin de evaluar si este es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar dichos enfoques, como en el caso de un fármaco nuevo, una combinación nueva de tratamientos estándar o dosis nuevas de terapias actuales. Su médico puede ayudarle a analizar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Acerca de los estudios clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

El cáncer laríngeo e hipofaríngeo a menudo se pueden eliminar satisfactoriamente, en especial si se los detecta precozmente. Si bien el objetivo fundamental de un tratamiento es eliminar el cáncer, preservar la función de los órganos afectados también es muy importante. Cuando los médicos planifican un tratamiento, consideran cómo el plan de tratamiento podría afectar la calidad de vida de la persona, incluida la forma en que la persona siente, mira, habla, se alimenta y respira. Los cánceres de laringe e hipofaringe y sus tratamientos pueden tener un impacto significativo en estas funciones, de modo que se deben tomar decisiones con cuidado.

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos y otros especialistas para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). Antes de comenzar cualquier tratamiento, es necesario que cada especialista realice una evaluación.

El equipo puede incluir oncólogos clínicos y radiooncólogos, cirujanos, otorrinolaringólogos (médicos especialistas en garganta, nariz y oído), protesistas maxilofaciales (especialistas que realizan cirugías reconstructivas en las áreas de cabeza y cuello), dentistas, fisioterapeutas, patólogos del habla, audiólogos y psiquiatras. Los radiólogos y patólogos de diagnóstico también constituyen una parte integral del equipo de tratamiento porque ayudan con el diagnóstico y la determinación del estadio del cáncer. Los equipos de atención del cáncer también incluyen una variedad de otros profesionales de atención médica, incluidos auxiliares médicos, enfermeros de oncología, trabajadores sociales, farmacéuticos, asesores, nutricionistas y otros.

Existen tres opciones principales de tratamiento para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo: radioterapia, cirugía y quimioterapia. Para tratar el cáncer se puede utilizar una de estas terapias o una combinación de ellas. La cirugía y la radioterapia son los tratamientos más comunes que se usan para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo. Es posible utilizar quimioterapia en combinación con radioterapia para aumentar la posibilidad de destruir las células cancerosas.

A continuación, se describen estas opciones de tratamiento frecuentes. Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese el tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Radioterapia

La radioterapia es el uso de radiografías u otras partículas con alta potencia para eliminar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radiooncólogo.

El tipo más común de tratamiento con radiación se denomina radioterapia de haz externo, que consiste en radiación que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Con uno de los métodos de radioterapia externa más nuevos, conocido como radioterapia de intensidad modulada (intensity modulated radiation therapy, IMRT), se aplican dosis más efectivas de radioterapia y, a la vez, se reduce el daño a las células sanas, lo que disminuye los efectos secundarios.

Cuando se administra tratamiento con radiación usando implantes, esto se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Un régimen (programa) de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período determinado.

La radioterapia puede ser el tratamiento principal contra el cáncer de cabeza y cuello, o bien, puede utilizarse después de la cirugía para destruir pequeñas áreas afectadas por el cáncer que no pudieron extirparse durante la operación.

Antes de comenzar la radioterapia de cualquier cáncer de cabeza y cuello, un dentista oncólogo debe realizar un examen exhaustivo a la persona. Un dentista oncólogo es un dentista con experiencia en atención de salud dental y bucal de personas con cáncer. Debido a que la radioterapia puede provocar caries, es posible que se deban extraer las piezas dentales dañadas antes de que comience el tratamiento. A menudo es posible prevenir las caries con un tratamiento odontológico adecuado. Obtenga más información acerca de la salud dental durante el tratamiento contra el cáncer.

También es importante que las personas reciban asesoramiento y una evaluación de un patólogo del habla con experiencia en el cuidado de las personas con cáncer de cabeza y cuello. Como la radioterapia puede causar hinchazón y cicatrices, a menudo afecta la voz y la deglución. Los patólogos del habla pueden proporcionar ejercicios y técnicas para prevenir problemas del habla y problemas para tragar a largo plazo.

Además, la radioterapia en la cabeza y el cuello puede causar enrojecimiento o irritación de la piel en la zona tratada, hinchazón, sequedad en la boca o saliva espesa debido al daño en las glándulas salivales (que puede ser temporal o permanente), dolor de huesos, náuseas, fatiga, llagas en la boca y/o dolor de garganta y problemas dentales (generalmente evitables; consulte más arriba). Otros efectos secundarios incluyen dolor o dificultad al tragar, ronqueras o cambios en la voz, pérdida del apetito debido a cambios en el sentido del gusto, pérdida de la audición debido a la acumulación de líquido en el oído medio o daño a nivel nervioso, acumulación de cera en los oídos que se seca completamente por el efecto de la radioterapia en el conducto auditivo externo, y formación de cicatrices (fibrosis). Hable con su médico o un enfermero acerca de cómo se manejará cualquier efecto secundario que pueda experimentar.

La radioterapia también puede causar una afección llamada hipotiroidismo, en la que la glándula tiroides (ubicada en el cuello) trabaja con más lentitud y hace que la persona se sienta cansada y aletargada. La persona que recibe radioterapia en el área del cuello debe someterse a controles de tiroides regularmente.

La mayoría de los efectos secundarios a largo plazo de la radioterapia se pueden evitar o reducir. Es importante que todos los integrantes del equipo multidisciplinario de tratamiento examinen al paciente antes del inicio de la radioterapia a fin de prevenir o reducir problemas a largo plazo. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la radioterapia.

Cirugía

Durante la cirugía, un oncólogo cirujano extirpa el tumor canceroso y parte del tejido sano circundante, denominado margen. Un oncólogo cirujano es un médico especializado en el tratamiento del cáncer mediante cirugía. El objetivo de la cirugía es extirpar todo el tumor y dejar márgenes negativos. Tener márgenes negativos significa que no hay ningún rastro de cáncer en el tejido sano que se extirpó durante la operación. A veces no es posible extirpar todo el cáncer. En estos casos, se recomendarán otros tratamientos.

Entre los procedimientos quirúrgicos más comunes utilizados para tratar el cáncer laríngeo o hipofaríngeo se incluyen los siguientes:

  • Laringectomía parcial. Esta es la extirpación de parte de la laringe, que ayuda a preservar la voz. A continuación se enumeran diferentes tipos de laringectomías parciales:

    • Laringectomía supraglótica: Durante este procedimiento, el cirujano extirpa el área que está por encima de los pliegues vocales. Si parte de la hipofaringe se extirpa junto con el cáncer, este procedimiento se denomina faringectomía parcial.

    • Cordectomía: La extirpación de un pliegue vocal.

    • Hemilaringectomía vertical: La extirpación de un solo lado de la laringe.

    • Laringectomía parcial supracricoidea: La extirpación de los pliegues vocales y las zonas circundantes.

  • Laringectomía total. En este procedimiento se extirpa toda la laringe. Durante la cirugía, se abre un orificio llamado estoma en la parte delantera del cuello a través de la tráquea para que la persona pueda respirar. Este procedimiento se llama traqueotomía (ver abajo). Debido a la extirpación de los pliegues vocales, después de una laringectomía total, los pacientes no pueden volver a hablar utilizando los pliegues vocales. Sin embargo, un patólogo del habla puede enseñar a las personas a hablar de maneras diferentes después de la cirugía.

  • Laringofaringectomía. Una laringofaringectomía es la extirpación de toda la laringe, incluidos los pliegues vocales y toda la faringe o parte de ella. Después de esta cirugía, los médicos deben reconstruir la faringe utilizando colgajos de piel del antebrazo o de otras partes del cuerpo, o un segmento del intestino. Al igual que en una laringectomía total, las personas ya no pueden hablar utilizando sus pliegues vocales después de una laringofaringectomía, y posiblemente también tengan dificultad para tragar. Sin embargo, los patólogos del habla pueden ayudar a las personas a hablar y tragar posteriormente.

  • Vaciamiento del cuello. Si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos del cuello, puede ser necesario extirpar quirúrgicamente algunos de estos. Esto se conoce como vaciamiento del cuello. Existen varios tipos de vaciamiento del cuello, tales como vaciamiento del cuello parcial, vaciamiento del cuello modificado o vaciamiento del cuello selectivo. Según el estadio y la ubicación del cáncer, es posible que deban extirparse algunos o todos los ganglios linfáticos del cuello. Es posible que un paciente sienta distintos grados de rigidez en el hombro y el cuello y pérdida de la sensación en el cuello después de este tipo de cirugía.

  • Cirugía con láser. La cirugía con láser utiliza un haz de luz para extirpar el tumor de la laringe o realizar una laringectomía parcial. Esta herramienta es un abordaje terapéutico relativamente nuevo que todavía no se utiliza ampliamente. Solo debe ser realizada por un médico con experiencia.

Otros tipos de cirugía que pueden realizarse durante el tratamiento del cáncer laríngeo o hipofaríngeo incluyen:

  • Traqueotomía. Como parte de las laringectomías parciales y totales, el cirujano abre un orificio llamado estoma en la parte delantera del cuello en la tráquea. A menudo, se introduce un tubo para mantener el orificio abierto. El aire ingresa y sale de la tráquea y los pulmones a través del estoma y de esta forma la persona puede respirar.

    Para las personas que se someten a una laringectomía parcial, usualmente el estoma es temporal. Después de recuperarse de una laringectomía parcial, se retira el tubo, el orificio cicatriza hasta cerrarse y la persona puede respirar y hablar de igual forma que antes de la cirugía. En algunos casos, la voz puede ser áspera o débil.

    Para las personas que se someten a una laringectomía total, el estoma es permanente. La persona seguirá respirando a través del estoma y debe aprender a hablar en una forma nueva.

  • Cirugía reconstructiva (plástica). Este tipo de cirugía tiene como objetivo restaurar la apariencia y la función del área afectada de una persona. Por ejemplo, si la cirugía requiere la extirpación del tejido principal, puede llevarse a cabo una cirugía reconstructiva o plástica para reemplazar el tejido faltante.

En general, la cirugía provoca hinchazón de la boca y la garganta, lo que dificulta la respiración. Después de la cirugía, los pulmones y la tráquea generan una gran cantidad de moco. El moco se elimina mediante un pequeño tubo de succión hasta que la persona aprende a toser a través del estoma. Asimismo, es posible que se deba succionar la saliva de la boca porque la hinchazón de la garganta puede impedir que la persona trague. Hable con su médico sobre qué puede esperar después de la cirugía.

Además, la cirugía puede causar pérdida permanente de la voz o problemas en el habla, dificultad para tragar o para hablar, desfiguración facial, adormecimiento en partes del cuello y la garganta, y menos movilidad en el hombro y el cuello. Además, la cirugía puede disminuir el funcionamiento de la glándula tiroides, en especial después de una laringectomía total.

La rehabilitación de las funciones físicas perdidas o afectadas y los servicios de apoyo emocional son aspectos importantes de la atención posterior a la cirugía. Es posible que la rehabilitación lleve tiempo y requiera la pericia de diversos integrantes del equipo de tratamiento. Se recomienda a los pacientes que, antes de cualquier tipo de cirugía, hablen con su equipo de atención médica para saber qué deben esperar.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la cirugía de cáncer.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. La quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos.

La quimioterapia sistémica ingresa en el torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral).

Un régimen (programa) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

Para el cáncer laríngeo e hipofaríngeo, la quimioterapia puede utilizarse como terapia neoadyuvante antes de la cirugía, radioterapia o ambas o como terapia adyuvante después de la cirugía, radioterapia o ambas. Se ha demostrado que usar la quimioterapia como tratamiento inicial antes de la cirugía o la radioterapia, denominada quimioterapia de inducción, preserva la laringe y su capacidad de funcionar.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y de la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, náuseas y vómitos, caída de cabello, pérdida del apetito, diarrea, sequedad en la boca, pérdida de la audición y llagas abiertas en la boca que pueden derivar en infecciones.

Obtenga más información sobre los conceptos básicos de la quimioterapia y cómo prepararse para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Quimiorradioterapia

Según el estadio del cáncer, se puede utilizar una combinación de quimioterapia y radioterapia, generalmente denominada quimiorradioterapia concomitante. La quimiorradioterapia ayuda a evitar que las personas tengan una laringectomía y preserva la laringe y su capacidad de funcionamiento. Para muchas personas, esta es la opción de tratamiento estándar preferida. Sin embargo, combinar quimioterapia y radioterapia puede causar más efectos secundarios que el tratamiento con solo radioterapia.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tratamiento que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Este tipo de tratamiento bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

Estudios recientes demuestran que no todos los tumores tienen los mismos blancos. Para determinar cuál es el tratamiento más eficaz, el médico puede realizar pruebas para identificar los genes, las proteínas y otros factores involucrados en el tumor. Esto ayuda a que los médicos puedan encontrar el tratamiento más eficaz que mejor se adapte a cada paciente, siempre que sea posible. Además, se están realizando muchos estudios de investigación para obtener más información sobre objetivos moleculares específicos y tratamientos nuevos dirigidos a ellos. Obtenga más información sobre los conceptos básicos de los tratamientos dirigidos.

El cetuximab (Erbitux) es un tratamiento dirigido aprobado para el uso combinado con la radioterapia para el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello que no se diseminó. También está aprobado para el uso con la quimioterapia para el tratamiento de pacientes con cáncer metastásico (ver a continuación).

La terapia dirigida es un área de investigación activa para los tipos de cáncer de cabeza y cuello. Obtenga más información sobre las Últimas investigaciones que se están realizado.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el cáncer y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar el cáncer, un aspecto importante de la atención del cáncer es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos son cualquier tipo de tratamiento que se centra en reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Cualquier persona, independientemente de la edad o del tipo y estadio de cáncer, puede recibir cuidados paliativos. Los cuidados paliativos actúan mejor cuando comienzan lo más pronto posible en el proceso del tratamiento del cáncer.

A menudo, las personas reciben tratamiento contra el cáncer y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, los pacientes que reciben ambos tratamientos con frecuencia tienen síntomas menos graves, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechos con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación, apoyo emocional y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía o radioterapia. Hable con su médico sobre los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de cuidados paliativos. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Cáncer metastásico

Si el cáncer se ha diseminado a otro órgano del cuerpo, se lo llama cáncer metastásico y no es curable. Se aconseja a los pacientes con este diagnóstico que hablen con médicos experimentados en el tratamiento de este estadio del cáncer, puesto que quizás haya diferentes opiniones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido.

Normalmente la recomendación de tratamiento incluye quimioterapia sistémica, mediante el uso de fármacos estándar o de fármacos en investigación como parte de un ensayo clínico. Su equipo de atención médica también puede recomendar un plan de tratamiento que también incluya terapia dirigida, cirugía o radioterapia. Los cuidados paliativos también serán importantes para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, un diagnóstico de cáncer metastásico es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se alienta a los pacientes y a sus familias a hablar sobre cómo se sienten con los médicos, los enfermeros, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, lo que incluye ir a un grupo de apoyo. 

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el cáncer no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” (no evidence of disease, NED).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que a muchas personas les preocupe que el cáncer regrese. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que el cáncer regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el cáncer regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Si el cáncer regresa después del tratamiento original, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (denominada recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia a distancia). La mayoría de las recurrencias en el sitio original del cáncer o en el cuello se producen durante los primeros 18 a 24 meses después de tratamiento original. Las personas que dejan de fumar, de preferencia antes de iniciar el tratamiento, tienen mejores posibilidades de una vida más prolongada. Usar tabaco durante la radiación elimina cualquier beneficio de esta forma de tratamiento.

Cuando la enfermedad vuelve a aparecer, volverá a comenzar un ciclo de pruebas para obtener toda la información posible sobre la recurrencia. Especialmente, cuando hay diseminación del tumor y crecimiento en órganos distantes (M1 o metástasis a distancia; consulte la sección Estadios y grados), la planificación del tratamiento requiere estudios y tratamiento muy minuciosos. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre las opciones de tratamiento. A menudo, el plan de tratamiento incluirá los tratamientos descritos anteriormente, como, por ejemplo, cirugía, radioterapia, quimioterapia y terapia dirigida, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con una frecuencia diferente. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente. Cualquiera sea el plan de tratamiento que usted elija, los cuidados paliativos serán importantes para aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Las personas con cáncer recurrente experimentan emociones como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con el equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

Si el tratamiento falla

Recuperarse del cáncer no siempre es posible. Si el cáncer no se puede curar o controlar, a la enfermedad se la puede denominar avanzada o terminal.

Para muchas personas, este diagnóstico es estresante y hablar sobre el cáncer avanzado resulta difícil. Sin embargo, es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias y preocupaciones. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familias. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los seis meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidados para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la última etapa de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarles a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección de esta guía es Acerca de los estudios clínicos y ofrece más información sobre los estudios de investigación que se centran en buscar mejores maneras de cuidar a las personas con cáncer. O bien, use el menú ubicado al costado de la pantalla para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.