Linfoma de Hodgkin: Diagnóstico

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 09/2016

EN ESTA PÁGINA: encontrará una lista de las pruebas, los procedimientos y las exploraciones frecuentes que los médicos usan para averiguar la causa del problema médico. Para ver otras páginas, use el menú.

Los médicos realizan muchas pruebas para detectar o diagnosticar el cáncer. También realizan pruebas para averiguar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo desde el lugar donde se inició. Si esto sucede, se denomina metástasis. Por ejemplo, las pruebas por imágenes pueden mostrar si el cáncer se ha diseminado. Las pruebas por imágenes muestran imágenes del interior del cuerpo. Los médicos también pueden hacer pruebas para determinar qué tratamientos podrían funcionar mejor.

En la mayor parte de los tipos de cáncer, una biopsia es la única manera segura para que el médico determine si un área determinada del cuerpo tiene cáncer. Durante la biopsia, el médico toma una pequeña muestra de tejido para hacerle pruebas en un laboratorio. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico.

Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer. No todas las pruebas mencionadas a continuación se utilizarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Sus signos y síntomas

  • Su edad y afección médica

  • Los resultados de pruebas médicas anteriores

Se pueden utilizar las siguientes pruebas para ayudar a diagnosticar el linfoma de Hodgkin:

  • Antecedentes médicos y examen físico. Los antecedentes médicos completos y el examen físico pueden mostrar evidencia de los síntomas típicos, como sudores nocturnos, episodios de fiebre, y ganglios linfáticos o el bazo agrandados.

  • Biopsia. Una biopsia (en inglés) es la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarla a través de un microscopio. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero el diagnóstico de linfoma de Hodgkin solo puede efectuarse después de la biopsia del tejido afectado, preferentemente, con la extirpación (o escisión) de un ganglio linfático. En la mayoría de los casos, será un ganglio linfático afectado del cuello, de la axila o de la ingle. Si no hay ganglios linfáticos en estas zonas, quizás sea necesaria la biopsia de otros ganglios linfáticos, por ejemplo, los que se encuentran en el centro del tórax. Este tipo de biopsia generalmente requiere cirugía menor, aunque en ocasiones se puede hacer con una aguja gruesa durante una exploración o ecografía, con la aplicación de anestesia local. La anestesia es un medicamento para bloquear la conciencia del dolor. Los médicos utilizan con mayor frecuencia una ecografía o tomografía computarizada (computed tomography, CT o CAT) (consulte a continuación) como guía para orientar la aguja en la ubicación correcta.

    Un patólogo analiza la(s) muestra(s) que se extirpó (extirparon) durante la biopsia. Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Un hematopatólogo es un médico que ha recibido capacitación adicional en el diagnóstico de enfermedades y cáncer de la sangre.

    Es importante que la muestra de biopsia sea lo suficientemente grande como para permitir al patólogo realizar un diagnóstico exacto y determinar el subtipo de linfoma de Hodgkin. Como se describe en la Introducción, en una biopsia de LHC generalmente hay presencia de células de Reed-Sternberg. En las personas con linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular, las células Reed-Sternberg a menudo tienen un aspecto diferente y se denominan células “LP”. En contraste con las células clásicas Reed-Sternberg, las células cancerosas LP tienen una proteína en su superficie denominada CD20.

Luego de realizar el diagnóstico de linfoma de Hodgkin, otras pruebas pueden ayudar a determinar la magnitud o el estadio de la enfermedad y a obtener otra información que facilite a los médicos la planificación del tratamiento. Estas pruebas incluyen:

  • Pruebas de laboratorio. Los análisis de sangre pueden incluir un hemograma completo (complete blood count, CBC; en inglés) y análisis de los distintos tipos de glóbulos blancos, además de pruebas de la velocidad de sedimentación eritrocitaria (VSE), y pruebas de la función hepática y renal. El linfoma de Hodgkin no se puede detectar mediante análisis de sangre.

  • Tomografía computarizada (CT o CAT). Una CT (en inglés) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo utilizando rayos X que se toman desde diferentes ángulos. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anomalías, como ganglios linfáticos agrandados o tumores. La CT de pecho, abdomen y pelvis puede ayudar a detectar un cáncer que se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Generalmente, se administra un tinte especial denominado medio de contraste antes de la exploración, a fin de mejorar los detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar. Las personas con antecedentes de enfermedad renal o función renal deficiente no deben recibir un medio de contraste administrado por vía i.v. (vena).

  • Estudio de tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET), o PET-CT. Una PET generalmente se combina con una CT (ver más arriba), lo cual se denomina PET-CT (en inglés). Sin embargo, es posible que escuche al médico hablar de este procedimiento como simplemente una PET. La PET es una forma de crear imágenes de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. En la vena del paciente, se inyecta una pequeña cantidad de una sustancia azucarada radiactiva. Esta sustancia azucarada es absorbida por las células que utilizan la mayor cantidad de energía. Debido a que el cáncer tiende a utilizar energía de manera activa, este absorbe una cantidad mayor de la sustancia radiactiva. Luego, una exploración detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo. Las PET-CT se pueden utilizar para determinar el estadio del linfoma de Hodgkin. Las PET también se pueden realizar para determinar la respuesta del linfoma al tratamiento.

  • Imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI). Una resonancia magnética (MRI; en inglés) usa campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Antes de la exploración, se administra un tinte especial denominado medio de contraste a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar. En ocasiones, esta prueba se utiliza en el linfoma de Hodgkin.

  • Pruebas de función pulmonar. También denominadas pruebas de la función pulmonar o PFP. Las pruebas de la función pulmonar evalúan cuánto aire pueden contener los pulmones, la rapidez con la que el aire entra y sale de los pulmones y qué tan bien los pulmones reciben oxígeno y eliminan dióxido de carbono de la sangre. Estas pruebas se pueden realizar si el plan de tratamiento de una persona incluye quimioterapia con ciertos fármacos que pueden afectar los pulmones.

  • Evaluación cardíaca. Se puede realizar una evaluación cardíaca, lo que incluye un ecocardiograma (ECO; en inglés) o una ventriculografía isotópica (multigated acquisition, MUGA; en inglés), para controlar el funcionamiento del corazón si se incluyen tipos específicos de quimioterapia en el plan de tratamiento de una persona.

  • Aspiración y biopsia de médula ósea. Estos 2 procedimientos son similares y suelen realizarse al mismo tiempo para examinar la médula ósea. La médula ósea es el tejido blando y esponjoso presente dentro del centro de los huesos. Tiene una parte sólida y una líquida. En la aspiración de médula ósea se extrae una muestra del líquido con una aguja. La biopsia de médula ósea consiste en la extirpación de una pequeña cantidad de tejido sólido con una aguja. Luego, un patólogo analiza la(s) muestra(s). Sin embargo, la biopsia de médula ósea con frecuencia no es necesaria si se realizó una PET-CT como parte de la evaluación de determinación del estadio.

Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es linfoma de Hodgkin, estos resultados también ayudan a que el médico describa el alcance del cáncer. Esto se denomina determinación del estadio.

La siguiente sección de esta guía es Estadios. Explica el sistema que los médicos usan para describir el alcance de la enfermedad. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.