Linfoma de Hodgkin: Atención de seguimiento

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 09/2016

EN ESTA PÁGINA: leerá acerca de su atención médica después de finalizar el tratamiento para el cáncer y por qué este tipo de atención de seguimiento es importante. Para ver otras páginas, use el menú.

El cuidado de las personas que tienen un diagnóstico de linfoma no finaliza cuando termina el tratamiento activo. Su equipo de atención médica seguirá realizando controles para asegurarse de que el cáncer no haya regresado, manejar cualquier efecto secundario y efectos tardíos del tratamiento y monitorear su salud general. Esto se denomina atención de seguimiento.

Su atención de seguimiento puede incluir exámenes físicos regulares, análisis médicos o ambas cosas. Los médicos quieren hacer un seguimiento de su recuperación durante los próximos meses y años. La frecuencia necesaria de la atención de seguimiento y las pruebas que se realizan dependen de varios factores, incluso la extensión original del linfoma de Hodgkin y el tipo de tratamiento. Las pruebas, como CT y PET se deben repetir después de que finaliza el tratamiento para garantizar la remisión completa de la enfermedad, pero las investigaciones no demostraron que las exploraciones posteriores de rutina (“de vigilancia”) sean mejores que solo realizar exploraciones cuando existe un desarrollo de nuevos síntomas o se producen nuevos hallazgos en el examen físico o las pruebas de laboratorio. Hable con su médico acerca de si las pruebas, como las CT y PET se deben repetir, y con qué frecuencia se deben realizar exámenes físicos.

Los pacientes que tuvieron linfoma de Hodgkin deben vacunarse contra la gripe cada año. Tal vez se recomiende que algunos sobrevivientes se apliquen la vacuna antineumónica, que puede repetirse cada 5 a 7 años.

Obtenga más información sobre la importancia de la atención de seguimiento.

Detectar una recurrencia

Un objetivo de la atención de seguimiento es detectar una recurrencia. El cáncer vuelve a aparecer porque áreas pequeñas de células cancerosas pueden permanecer sin ser detectadas en el cuerpo. Con el tiempo, la cantidad de estas células puede aumentar hasta que aparecen en los resultados de las pruebas o causan signos o síntomas. Durante la atención de seguimiento, un médico familiarizado con sus antecedentes médicos puede brindarle información personalizada sobre el riesgo de recurrencia. Su médico también le hará preguntas específicas sobre su salud.

En general, cada visita de seguimiento incluye una charla con el médico, un examen físico y análisis de sangre. Durante algunas visitas, se pueden realizar exploraciones. En la mayoría de los centros oncológicos, las visitas de seguimiento se programan a intervalos de 2 a 3 meses para el período justo después del tratamiento, cuando el riesgo de recurrencia es mayor. Luego, el espacio entre las visitas aumenta con el tiempo. Las visitas subsiguientes pueden ser solo 2 o 3 veces por año hasta que hayan transcurrido 5 años. Luego, se debe continuar con visitas anuales a un oncólogo.

Cómo manejar los efectos secundarios a largo plazo y tardíos

La mayoría de las personas esperan tener efectos secundarios cuando reciben un tratamiento. Sin embargo, a menudo es sorprendente para los sobrevivientes que algunos efectos secundarios puedan persistir después del período de tratamiento. Estos efectos se denominan efectos secundarios a largo plazo. Además, otros efectos secundarios denominados efectos tardíos pueden desarrollarse meses o incluso años después. Los efectos a largo plazo y tardíos pueden incluir cambios físicos y emocionales.

Hable con su médico sobre el riesgo de desarrollar dichos efectos secundarios según el tipo de cáncer, su plan de tratamiento individual y su salud general. Si le realizaron un tratamiento del cual se sabe que causa efectos tardíos específicos, es posible que también se le realicen determinados exámenes físicos, exploraciones o análisis de sangre para ayudar a identificarlos y controlarlos. Durante toda la vida de la persona, se debe prestar especial atención a los exámenes de detección del cáncer, así como a los factores de riesgo cardíaco. En el caso de los pacientes que recibieron radioterapia en el cuello o el tórax, es importante vigilar el funcionamiento de la glándula tiroides.

La atención de seguimiento también debe abordar la calidad de vida de la persona, incluidas las cuestiones emocionales. En particular, se alienta a los sobrevivientes de linfoma de Hodgkin a que conozcan los síntomas de depresión y hablen de inmediato con su médico si los tienen.

Mantenimiento de registros de salud personales

Usted y su médico deben trabajar en conjunto para desarrollar un plan de atención de seguimiento personalizado. Asegúrese de preguntar sobre cualquier inquietud que tenga en relación con su salud física o emocional futura. La American Society of Clinical Oncology ofrece formularios para ayudar a crear un resumen del tratamiento para llevar un registro del tratamiento para el cáncer que recibió y desarrollar un plan de cuidados para sobrevivientes (en inglés) al finalizar el tratamiento.

Este también es un buen momento para decidir quién dirigirá su atención de seguimiento. Algunos sobrevivientes siguen viendo a su oncólogo, mientras que otros vuelven a la atención general de su médico familiar u otro profesional de atención médica. Esta decisión depende de varios factores, incluidos el tipo y el estadio del cáncer, los efectos secundarios, las normas del seguro médico y las preferencias personales que usted tenga.

Si un médico que no participó directamente en su atención del cáncer liderara la atención de seguimiento, asegúrese de compartir con él el resumen del tratamiento del cáncer y los formularios del plan de atención de sobrevivencia, así como con todos los proveedores de atención médica futuros. Los detalles sobre el tratamiento para el cáncer son muy valiosos para los profesionales de atención médica que cuidarán de usted durante toda su vida.

La siguiente sección de esta guía es Sobrevivencia. Describe cómo sobrellevar los desafíos cotidianos que se plantean después de un diagnóstico de cáncer. O bien, use el menú para elegir otra sección, a fin de continuar leyendo esta guía.