Linfoma no Hodgkin: Opciones de tratamiento

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 11/2014

EN ESTA PÁGINA: Obtendrá información sobre las diferentes formas que los médicos utilizan para tratar a personas con este tipo de linfoma. Para ver otras páginas, use el menú ubicado al costado de su pantalla.

Esta sección describe los tratamientos que son el estándar de atención (los mejores tratamientos comprobados disponibles) para este tipo específico de cáncer. Al tomar decisiones relacionadas con el plan de tratamiento, también se aconseja a los pacientes que consideren la opción de participar en estudios clínicos. Un estudio clínico es un estudio de investigación para probar un enfoque nuevo con respecto al tratamiento a fin de evaluar si este es seguro, eficaz y posiblemente mejor que el tratamiento estándar. Los estudios clínicos pueden probar enfoques, como en el caso de un fármaco nuevo, una combinación nueva de tratamientos estándares o nuevas dosis de terapias actuales. Su médico puede ayudarle a revisar todas las opciones de tratamiento. Para obtener más información, consulte las secciones Estudios clínicos y Últimas investigaciones.

Panorama general del tratamiento

En la atención del cáncer, a menudo trabajan juntos distintos tipos de médicos para crear un plan de tratamiento integral del paciente que combine distintos tipos de tratamientos. Esto se denomina equipo multidisciplinario (en inglés). El equipo multidisciplinario también incluirá diversos facultativos especializados, como enfermeros practicantes, auxiliares médicos y farmacéuticos, y profesionales de la salud relacionados, como trabajadores sociales, dietistas y asesores genéticos.

Existen tres tratamientos principales para el LNH: la quimioterapia, la radioterapia y la inmunoterapia. En ocasiones, la cirugía o el trasplante de células madre podrían ser considerados. A menudo se recurre a una combinación de estos tratamientos. A continuación, se describen las opciones de tratamiento. Las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, entre ellos, el tipo y el estadio del LNH, los efectos secundarios posibles, así como las preferencias del paciente y su estado de salud general. Su plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. Tómese tiempo para obtener información sobre todas sus opciones de tratamiento y asegúrese de hacer preguntas sobre cosas que no estén claras. Además, hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento y lo que puede esperar mientras recibe el tratamiento. Obtenga más información sobre cómo tomar decisiones sobre el tratamiento (en inglés).

Espera vigilante

Algunos pacientes con linfoma indolente quizás no necesiten ningún tratamiento inmediato, si su estado general es bueno y el linfoma no les causa síntomas o problemas en otros órganos. Durante la espera vigilante, también denominada supervisión y espera o vigilancia activa, se supervisa de cerca a los pacientes mediante exámenes físicos, CT u otras pruebas por imágenes y análisis de laboratorio realizados de forma periódica. El tratamiento solo comienza si los síntomas o los exámenes indican que el cáncer está empeorando. La estrategia de supervisión y espera en algunos pacientes con linfoma indolente no afecta las probabilidades de supervivencia, en tanto se realice un seguimiento cuidadoso y regular.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas en los ganglios linfáticos, los órganos linfáticos y la médula ósea, generalmente al inhibir su capacidad para proliferar y dividirse. Es el tratamiento principal para el LNH. La quimioterapia es administrada por un oncólogo clínico, un médico especializado en el tratamiento del cáncer con medicamentos. La mayoría de las veces, un oncólogo clínico es el principal especialista en cáncer para la atención de los pacientes con linfoma.

La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo para que alcance las células cancerosas de todo el cuerpo. Algunos de los métodos frecuentes para administrar quimioterapia incluyen un tubo intravenoso (i.v.) que se coloca en una vena con una aguja, o una pastilla o cápsula que se traga (por vía oral). Un régimen (programa) de quimioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de ciclos que se administran en un período de tiempo determinado. Un paciente puede recibir un fármaco por vez o combinaciones de diferentes fármacos al mismo tiempo.

El régimen de quimioterapia que se utiliza depende del estadio y del tipo de LNH. La combinación de quimioterapia más frecuente para el tratamiento inicial del LNH se denomina CHOP e incluye cuatro medicamentos: ciclofosfamida (Cytoxan, Neosar), doxorrubicina (Adriamycin), vincristina (Vincasar, Oncovin) y prednisona (múltiples nombres comerciales). En el caso de los pacientes con linfomas de células B, añadir rituximab a la quimioterapia CHOP brinda mejores resultados que la quimioterapia CHOP como único tratamiento. Consulte la sección sobre anticuerpos monoclonales a continuación. También existen otras combinaciones frecuentes de regímenes de quimioterapia, como BR (bendamustina y rituximab), R-CVP (rituximab, ciclofosfamida, vincristina, prednisona) y combinaciones basadas en la fludarabina.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del individuo, el tipo de fármaco y la dosis utilizada, así como de la duración, pero pueden incluir fatiga, disminución temporal de los recuentos sanguíneos, riesgo de infección, náuseas y vómitos, caída del cabello, pérdida del apetito, estreñimiento o diarrea, erupción cutánea, daños en los nervios y disminución de la función cardíaca. Estos efectos secundarios se pueden controlar durante el tratamiento y, por lo general, desaparecen al finalizar el tratamiento.

Además, la quimioterapia podría causar efectos secundarios a largo plazo, también conocidos como efectos tardíos. A las personas con linfoma también les podría preocupar si el tratamiento podría afectar su función sexual y fertilidad. Hable sobre estos temas con el equipo de atención médica antes de comenzar el tratamiento. Obtenga más información sobre los efectos tardíos del tratamiento.

Obtenga más información sobre la quimioterapiay la preparación para el tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. Con frecuencia, hablar con su médico es la mejor forma de obtener información sobre los medicamentos que le recetaron, su finalidad y sus potenciales efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Obtenga más información sobre sus medicamentos recetados usando las bases de datos de fármacos en las que se pueden realizar búsquedas (en inglés).

Radioterapia

La radioterapia es el uso de rayos X u otras partículas con alta potencia, como electrones o protones, para destruir las células cancerosas y reducir el tamaño de los tumores cancerosos. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se denomina radioncólogo. El tratamiento con radioterapia para el LNH siempre es de haz externo, que es aquella que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Un régimen de radioterapia, por lo general, consiste en una cantidad específica de tratamientos que se administran en un período de tiempo determinado.

Por lo general, la radioterapia se administra después o como complemento de la quimioterapia, en función del subtipo de LNH. Se administra más frecuentemente a pacientes con linfoma localizado en una sola área del cuerpo o que tienen un ganglio linfático particularmente grande, generalmente, de más de 10 centímetros transversalmente. También se puede recetar para el tratamiento del dolor o en dosis muy bajas a los pacientes con enfermedad avanzada que presentan síntomas localizados que pueden ser aliviados con radioterapia.

Los efectos secundarios generales de la radioterapia pueden incluir fatiga y reacciones leves en la piel. También pueden presentarse efectos secundarios relacionados con la parte del cuerpo que recibió la radiación. Por ejemplo, es posible que los pacientes que se someten a radioterapia dirigida hacia el pecho experimenten inflamación de los pulmones, denominada neumonitis, y los pacientes con radioterapia dirigida hacia los huesos pueden tener recuentos sanguíneos bajos.

La mayoría de los efectos secundarios desaparece poco después de finalizado el tratamiento, pero la radioterapia también podría provocar efectos tardíos. Podrían presentarse problemas sexuales y de infertilidad después de la radioterapia en la pelvis. Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios sexuales y relacionados con la fertilidad de su tratamiento y sobre las opciones existentes para preservar la fertilidad, tanto en hombres (en inglés) como en mujeres (en inglés).

Obtenga más información sobre la radioterapia.

Inmunoterapia

La inmunoterapia, considerada un tipo de terapia biológica, está diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Utiliza materiales producidos por el cuerpo o fabricados en un laboratorio para mejorar, dirigir o restaurar la función del sistema inmunitario. Los anticuerpos monoclonales, el interferón y las vacunas (en inglés) son terapias biológicas que se están evaluando en estudios clínicos como tratamientos para diferentes subtipos de LNH. Cada uno se describe a continuación.

Anticuerpos monoclonales. Los anticuerpos monoclonales están dirigidos hacia una proteína específica y no afectan a las células que no tienen la proteína. El anticuerpo monoclonal llamado rituximab se utiliza para el tratamiento de muchos tipos diferentes de linfoma de células B. El rituximab actúa atacando una molécula llamada CD20 que se encuentra en la superficie de todas las células B y linfomas de células B. Cuando el anticuerpo se une a esta molécula, algunas células del linfoma mueren y otras se vuelven más susceptibles a desaparecer con la quimioterapia. Si bien funciona bien por sí sola, las investigaciones demuestran que funcionó mejor cuando se la combinó con quimioterapia en pacientes con la mayoría de los tipos de LNH de células B. El rituximab se administra también después de una remisión de linfomas indolentes para aumentar la duración de la remisión. Existen otros dos anticuerpos monoclonales contra la CD20 que están aprobados para su uso en linfomas que han regresado después del tratamiento inicial: el ofatumumab (Arzerra) y el obinutuzumab (Gazyva).

La brentuximab vedotina es otro tipo de anticuerpo monoclonal, denominado conjugado de fármacos con anticuerpos. Los conjugados de fármacos con anticuerpos se unen a los objetivos en las células cancerosas y, luego, liberan una pequeña cantidad de quimioterapia u otras toxinas directamente en el tumor. La brentuximab vedotina se aprobó en 2011 para el tratamiento del linfoma anaplástico sistémico de células grandes en pacientes que no se beneficiaron de, al menos, un tipo de quimioterapia y en pacientes con linfoma de Hodgkin que no se beneficiaron del trasplante de células madre o que no pudieron someterse a un trasplante de células madre. En la actualidad, se está investigando sobre otros anticuerpos monoclonales más nuevos para el linfoma.

Anticuerpos radiomarcados. Los anticuerpos radiomarcados son anticuerpos monoclonales con partículas radioactivas adheridas, cuyo objetivo es concentrar la radiación directamente en las células del linfoma. Estos tipos de medicamentos son nuevos y están en investigación. En general, se cree que los anticuerpos radioactivos son más potentes que los anticuerpos monoclonales regulares, pero más perjudiciales para la médula ósea. Este tipo de terapia también se conoce como radioinmunoterapia (RIT).

Obtenga más información sobre la inmunoterapia.

Trasplante de células madre/trasplante de médula ósea

Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea que contiene cáncer se reemplaza por células altamente especializadas, denominadas células madre hematopoyéticas, que se desarrollan en médula ósea sana. Las células madre hematopoyéticas son células formadoras de sangre y se encuentran tanto en el torrente sanguíneo como en la médula ósea. Hoy en día, a este procedimiento se lo denomina más comúnmente trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque en realidad lo que se trasplanta son las células madre en la sangre y no el tejido de la médula ósea en sí mismo.

El trasplante de células madre es considerado un tratamiento agresivo y, generalmente, se lo indica únicamente a pacientes con LNH cuya enfermedad es progresiva o recurrente (consulte la sección Estadios). En algunos subtipos de LNH, como el linfoma de células del manto y algunos linfomas de células T, el trasplante de células madre puede recomendarse como parte del plan de tratamiento inicial para evitar la recurrencia. Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de LNH, los resultados de los tratamientos previos, la edad y el estado de salud general del paciente. Es muy importante hablar con un médico en un centro de trasplante experimentado sobre los riesgos y los beneficios del trasplante de células madre.

Existen dos tipos de trasplante de células madre, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: alogénico (ALLO) y autólogo (AUTO). El ALLO usa células madres donadas, mientras que el AUTO usa las células madre propias del paciente. En ambos tipos, el objetivo es destruir todas las células cancerosas en la médula, la sangre y otras partes del cuerpo, usando altas dosis de quimioterapia y/o radioterapia, y, luego, permitir que las células madre sanguíneas de reemplazo creen una médula ósea sana. Las dosis más altas de quimioterapia suelen ser más eficaces contra el LNH recurrente que las dosis estándar. Obtenga más información sobre el trasplante de células madre y de médula ósea.

Cómo obtener atención para los síntomas y efectos secundarios

A menudo, el linfoma y su tratamiento provocan efectos secundarios. Además del tratamiento para retrasar, detener o eliminar la enfermedad, un aspecto importante de la atención es aliviar los síntomas y los efectos secundarios de la persona. Este enfoque se denomina cuidados paliativos o atención médica de apoyo, e incluye brindarle apoyo al paciente con sus necesidades físicas, emocionales y sociales.

Los cuidados paliativos pueden ayudar a una persona en cualquier estadio de la enfermedad. A menudo, las personas reciben tratamiento para el linfoma y tratamiento para aliviar los efectos secundarios al mismo tiempo. De hecho, las pacientes que reciben ambos tratamientos, con frecuencia tienen síntomas menos severos, mejor calidad de vida e informan que están más satisfechas con el tratamiento.

Los tratamientos paliativos varían ampliamente y, con frecuencia, incluyen medicamentos, cambios nutricionales, técnicas de relajación y otras terapias. Usted también puede recibir tratamientos paliativos similares a los utilizados para eliminar el cáncer, como quimioterapia, cirugía y radioterapia. Hable con su médico acerca de los objetivos de cada tratamiento en su plan de tratamiento.

Antes de comenzar el tratamiento, hable con el equipo de atención médica sobre los posibles efectos secundarios de su plan de tratamiento específico y las opciones de atención médica de apoyo. Asimismo, durante el tratamiento y después de este, asegúrese de informar a su médico o a otro integrante del equipo de atención médica si experimenta un problema, de modo que pueda abordarse tan pronto como sea posible. Obtenga más información sobre los cuidados paliativos.

Remisión y la probabilidad de recurrencia

Una remisión se produce cuando el linfoma no puede detectarse en el cuerpo y no hay síntomas. Esto también puede denominarse “sin evidencia de enfermedad” o NED (no evidence of disease).

Una remisión puede ser temporal o permanente. Esta incertidumbre hace que muchos supervivientes se sientan preocupados o ansiosos con respecto a que la enfermedad vuelva a aparecer. Aunque muchas remisiones son permanentes, es importante hablar con su médico sobre la posibilidad de que la enfermedad regrese. Comprender el riesgo de recurrencia y las opciones de tratamiento puede ayudar a que usted se sienta más preparado si, en efecto, el linfoma regresa. Obtenga más información acerca de cómo sobrellevar el temor a la recurrencia (en inglés).

Tal como se explica en la sección Estadios, si el cáncer regresa después de una remisión, recibe el nombre de cáncer recurrente. Puede reaparecer en el mismo lugar (recurrencia local), en las cercanías (recurrencia regional) o en otro lugar (recurrencia distante).

Si esto ocurre, comenzará nuevamente un ciclo de pruebas para obtener la mayor cantidad de información posible sobre la recurrencia, incluso para saber si el estadio del cáncer ha cambiado. En ocasiones, se requiere otra biopsia de tejido para comprobar que el linfoma no haya cambiado ni se haya convertido en un subtipo más agresivo. Después de realizadas las pruebas, usted y su médico hablarán sobre las opciones de tratamiento. El tratamiento para el LNH recurrente depende de tres factores: dónde se encuentra ubicado el cáncer, cuál es el tipo de tratamiento que se suministró anteriormente y cómo es la salud general del paciente. A menudo, el plan de tratamiento incluirá las terapias descritas anteriormente, como quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia o trasplante de células madre, pero quizás se combinen de un modo diferente o se administren con una frecuencia diferente. Su médico también puede sugerir estudios clínicos que estén estudiando métodos nuevos para tratar este tipo de cáncer recurrente.

Con frecuencia, las personas con cáncer recurrente experimentan emociones tales como incredulidad o temor. Se aconseja a los pacientes que hablen con su equipo de atención médica sobre estos sentimientos y que consulten sobre servicios de apoyo que los ayuden a sobrellevar la situación. Obtenga más información sobre cómo afrontar la recurrencia del cáncer (en inglés).

LNH progresivo

Es posible que algunos pacientes con LNH no experimenten una remisión total y presenten pequeñas cantidades de enfermedad residual estable o presenten una enfermedad residual que crece de forma activa a pesar del tratamiento. Si existe una pequeña cantidad de enfermedad residual estable, algunos pacientes con LNH indolente pueden quedar en observación durante un tiempo o recibir tratamiento con anticuerpos monoclonales u otros medicamentos. Estos pacientes pueden experimentar pausas en el tratamiento, algunas pueden durar años. Si el linfoma comienza a crecer o a diseminarse, lo que se conoce como progresión de la enfermedad, el tratamiento activo comenzará nuevamente. Es importante comprender que la remisión no siempre es posible en algunos tipos de linfomas indolentes; sin embargo, se puede monitorizar con seguridad a los pacientes, incluso si existen rastros de la enfermedad, siempre que no existan síntomas y el linfoma no haya afectado los recuentos sanguíneos u otros órganos.

En el caso de los pacientes con LNH con enfermedad residual que crece a pesar de que el paciente recibe un tratamiento activo, consulte LNH refractario a continuación.

LNH refractario

Si los tratamientos estándar dejan de ser eficaces en el tratamiento del LNH o el linfoma vuelve a aparecer dentro de los seis meses posteriores al tratamiento estándar, se denomina LNH refractario. Se alienta a los pacientes con este diagnóstico a hablar con médicos expertos en linfomas para analizar las opciones respecto del mejor plan de tratamiento. Obtenga más información sobre la búsqueda de una segunda opinión (en inglés) antes de comenzar el tratamiento, a fin de estar tranquilo con el plan de tratamiento elegido. Este análisis puede incluir estudios clínicos.

La elección del tratamiento para el LNH refractario depende de tres factores: dónde se encuentra ubicado el cáncer, cuál es el tipo de tratamiento que se suministró anteriormente y cómo es la salud general del paciente. Es posible que el médico sugiera quimioterapia, trasplante de células madre o el ingreso a un estudio clínico. La atención de apoyo también será importante para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios.

Para la mayoría de los pacientes, recibir un diagnóstico de LNH refractario es muy estresante y, a veces, difícil de sobrellevar. Se alienta a los pacientes y a sus familias a hablar sobre cómo se sienten con los médicos, el personal de enfermería, los trabajadores sociales u otros integrantes del equipo de atención médica. También puede ser útil hablar con otros pacientes, incluso a través de un grupo de apoyo.

Si el tratamiento falla

Recuperarse del LNH no siempre es posible. Si el tratamiento no es exitoso o si el diagnóstico se produce en un estadio tardío, es posible que la enfermedad se denomine linfoma avanzado.

Para muchas personas, este diagnóstico es estresante y es difícil hablar al respecto. Sin embargo, las personas con LNH avanzado, especialmente las que padecen de linfomas indolentes, pueden continuar viviendo un largo tiempo después de haber recibido el diagnóstico de cáncer avanzado. Es importante que mantenga conversaciones abiertas y sinceras con su médico y el equipo de atención médica, a fin de expresar sus sentimientos, preferencias e inquietudes. El equipo de atención médica tiene como objetivo ayudar, y muchos de sus integrantes del equipo tienen habilidades especiales, experiencia y conocimientos para brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Asegurarse de que una persona esté físicamente cómoda y que no sienta dolor es extremadamente importante.

Es posible que los pacientes con cáncer avanzado y con una expectativa de vida inferior a los seis meses quieran considerar un tipo de cuidados paliativos denominado cuidado para enfermos terminales. Los cuidados para enfermos terminales están diseñados para proporcionar la mejor calidad de vida posible para las personas que están cerca de la última etapa de la vida. Se aconseja que usted y su familia piensen dónde estaría más cómodo: en el hogar, en el hospital o en un centro para enfermos terminales. El cuidado de enfermería y los equipos especiales pueden hacer que permanecer en el hogar sea una alternativa factible para muchas familias. Obtenga más información sobre la planificación de la atención del cáncer avanzado.

Después de la muerte de un ser querido, muchas personas necesitan apoyo para ayudarles a sobrellevar la pérdida. Obtenga más información sobre sufrimiento y pérdida (en inglés).

La siguiente sección ayuda a explicar los estudios clínicos, que son estudios de investigación. Use el menú ubicado al costado de la pantalla para seleccionar Acerca de los estudios clínicos, o alguna otra sección para continuar leyendo esta guía.