Confusión mental o delirio

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 06/2016

El delirio es un trastorno de deterioro cognitivo, lo que significa que afecta el modo en que una persona piensa, recuerda y razona. Los signos primarios son cambios repentinos en la conciencia o el estado de alerta, como sentirse somnoliento o agitado.

Una persona con delirio puede experimentar confusión, desorientación, incapacidad para concentrarse, problemas de memoria o cambios en la percepción. Estos pueden incluir alucinaciones o la experimentación de eventos que en realidad no están sucediendo.

El delirio es el signo más frecuente de complicaciones médicas del cáncer o de su tratamiento que afecta el cerebro y la mente. Es un problema frecuente en las personas que tienen cáncer en etapa avanzada o en las que se encuentran en la etapa final de la vida. Debido a sus síntomas perturbadores, a menudo el delirio es muy estresante para el paciente y sus familiares.

Además, el delirio complica la capacidad del personal de atención médica de evaluar y controlar otros síntomas de la persona. También puede interferir con la capacidad de un paciente para recibir tratamientos del cáncer.

Tipos de delirio

Existen tres tipos de delirio:

  • Hipoactivo: la persona actúa somnolienta o retraída.

  • Hiperactivo: la persona está agitada.

  • Combinado: la persona alterna entre estos dos tipos.

Más de dos tercios de los pacientes con delirio tienen el tipo hipoactivo o el combinado. Un paciente puede experimentar alucinaciones e ideas delirantes con cualquiera de los tipos.

Síntomas del delirio

Los síntomas de delirio incluyen los siguientes:

  • Nivel de conocimiento o consciencia alterado

  • Capacidad de concentración reducida

  • Problemas de memoria

  • Pensamiento y habla desorganizados

  • Desorientación

  • Inversión del día y de la noche

  • Dificultad para escribir, dibujar o encontrar las palabras

  • Cambios de personalidad

  • Depresión

  • Ideas delirantes o alucinaciones

  • Nerviosismo, ansiedad, trastornos del sueño o irritabilidad

Causas del delirio

El delirio tiene con frecuencia más de una causa, especialmente para aquellas personas que están en estado delicado o gravemente enfermas. Los medicamentos son una de las principales causas del delirio, pero muchas otras afecciones pueden derivar en delirio. Por lo tanto, encontrar la causa del delirio es importante para elegir el mejor tratamiento.

Las siguientes son posibles causas de delirio:

  • Medicamentos

    • Quimioterapia

    • Analgésicos

    • Medicamentos para otros síntomas o efectos secundarios

      • Antieméticos

      • Esteroides

      • Para el sueño

      • Antihistamínicos

  • Nuevos medicamentos para otras afecciones

  • Suspensión de medicamentos

  • Disfunción de los órganos

    • Hígado

    • Riñón

    • Pulmón

    • Corazón

    • Cerebro

      • Metástasis

      • Enfermedad subaracnoidea, que afecta las dos capas internas que cubren el cerebro

      • Trastorno convulsivo

      • Desequilibrio de líquidos y electrolitos

        • Hipercalcemia, que es un exceso de calcio en la sangre

        • Deshidratación           

          • Falta de ingesta de líquidos por náuseas, vómitos o incapacidad para tragar

          • Pérdida de líquido

            • Diarrea

            • Micción frecuente

  • Hipervolemia

    • Insuficiencia cardíaca
  • Trastorno de la glucosa

    • Hiperglucemia, que es un nivel alto de azúcar en sangre

      • De diabetes que empeoró por tratamientos o en personas sin antecedentes de diabetes

    • Hipoglucemia, que es un nivel muy bajo de azúcar en sangre
  • Infección

  • Falta de oxígeno en la sangre

    • Trastorno cardíaco o pulmonar

    • Coágulos de sangre en los pulmones

Diagnosticar el delirio

Para determinar si un paciente está experimentando delirio, los médicos pueden realizar un examen físico y análisis de sangre. Además, realizarán un examen del estado mental mediante pruebas que controlan las habilidades motrices, la memoria y el nivel de atención. Es posible que su médico también recomiende otras pruebas, como gammagrafía cerebrales, en función de los resultados de las pruebas.

Control del delirio

El tratamiento más efectivo para el delirio es la comprensión y el tratamiento de la causa. El médico puede utilizar enfoques con fármacos y sin fármacos para controlar el delirio y a la vez mantener al paciente estable y seguro. Es importante trabajar con el equipo de atención médica para controlar los síntomas de delirio. Los siguientes consejos pueden ser útiles:

  • Brinde al paciente un entorno reconfortante, como una habitación tranquila, bien iluminada, con personas y objetos familiares. También puede ayudar colocar un reloj o un calendario en la pared visibles para el paciente.

  • Hable con el médico, el enfermero u otro miembro del equipo de atención médica sobre las alucinaciones o los comportamientos inusuales del paciente. El equipo de atención médica puede ayudarlo a conocer las cosas que debe esperar y a controlar estos síntomas.

  • Consulte sobre la interrupción o el cambio de medicamentos que puede empeorar la confusión mental del paciente. También consulte si existen otras afecciones médicas no tratadas que puedan ser causa del delirio.

  • En algunos casos, la administración de antipsicóticos ayuda a controlar los síntomas de delirio. Si bien estos fármacos pueden tener efectos secundarios, la mayoría puede controlarse bien.

El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y el tratamiento contra el cáncer. Esto se denomina control de los síntomas o cuidados paliativos. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma de delirio que experimente usted o la persona que está cuidando Esto incluye nuevos síntomas o cambios en estos.

El delirio en la etapa final de la vida

El delirio en la etapa final de la vida es frecuente. Algunos consideran que las alucinaciones en la etapa final de la vida son parte del proceso de muerte y no deberían tratarse. Por ejemplo, para los pacientes puede ser reconfortante ver a los miembros de la familia muertos dándole la bienvenida a una vida después de la muerte. Sin embargo, si el delirio es desagradable o aterrador para el paciente, el tratamiento puede resultar muy beneficioso.

El delirio desagradable o el delirio que provoca otros síntomas se puede controlar con varios medicamentos. Estos suelen ser ajustados a fin de ayudar a controlar el delirio pero no interfieren con la habilidad del paciente para interactuar con otras personas.

Con muy poca frecuencia, una persona con delirio grave y agitado que no mejora con el tratamiento puede necesitar una sedación controlada. La sedación es el uso de fármacos para inducir al paciente a un sueño profundo. Esto puede hacer que el paciente y los familiares estén más cómodos. Sin embargo, puede generar en los familiares una sensación prematura de pérdida. La sedación se usa para brindar comodidad al paciente y a los familiares en la etapa final de la vida. No tiene como objetivo acelerar la muerte. Incluso bajo la sedación, un paciente puede experimentar momentos de lucidez y hablar con los familiares.

Cada decisión sobre cómo controlar el delirio depende de la persona. Es importante que los pacientes y sus familiares hablen con el equipo de atención médica sobre todas las opciones de tratamiento que se encuentran a su disposición.

Más información

Cuidado durante los días finales (en inglés)

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