Confusión mental o delirio

This section has been reviewed and approved by the Cancer.Net Editorial Board, 02/2012

El delirio es un trastorno de deterioro cognitivo, lo que significa que afecta el modo en que una persona piensa, recuerda y razona. Los signos primarios son un cambio repentino en el estado de alerta (como sentirse somnoliento o agitado) o de conciencia de una persona. Por ejemplo, una persona con delirio puede experimentar confusión, desorientación, incapacidad para concentrarse, problemas de memoria o trastornos de la percepción (como alucinaciones) o bien experimentar eventos que en realidad no están sucediendo.

El delirio es el signo más común de complicaciones médicas del cáncer o de su tratamiento que afecta el cerebro y la mente. Es un problema frecuente en personas con cáncer, en especial en aquellas con cáncer avanzado o quienes están en la etapa final de la vida. Ocurre entre el 15 % y el 30 % de los pacientes que están hospitalizados por cáncer y en hasta el 85 % de los que están en la etapa final de la vida. Debido a sus síntomas penosos y a su relación con la etapa final de la vida, a menudo el delirio es muy estresante para el paciente y sus familiares. Más aun, el delirio complica la capacidad del personal de atención médica de evaluar y controlar los demás síntomas de la persona, como el dolor, e interfiere en la capacidad del paciente de recibir tratamientos para el cáncer.

Es importante aclarar la diferencia entre delirio y demencia, ya que presentan algunos mismos síntomas. Una persona con delirio desarrolla los síntomas repentinamente y tiene problemas con el nivel de alerta (por ejemplo, se siente agitado o somnoliento) y con la cognición (por ejemplo, tiene problemas de memoria o no sabe dónde está). En una persona con delirio, estos síntomas por lo general se revierten con tratamiento. Los síntomas de demencia, por otro lado, se desarrollan más gradualmente, por lo general se agravan y son irreversibles. Pese a que una persona con demencia puede tener síntomas de memoria u orientación, no mostrará un cambio en el estado de alerta o conciencia.

Tipos y síntomas

Un aspecto importante del tratamiento y la atención del cáncer es aliviar los efectos secundarios, lo que también se denomina control de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma de delirio que experimenten usted o la persona que está cuidando, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Existen tres tipos de delirio:

  • Hipoactivo: la persona actúa somnolienta o retraída.
  • Hiperactivo: la persona está agitada.
  • Combinado: la persona alterna entre estos dos tipos.

Más de dos tercios de todos los delirios son hipoactivos o combinados, y un paciente puede experimentar alucinaciones e ideas delirantes con cualquiera de los subtipos.

Los síntomas de delirio incluyen los siguientes:

  • Nivel de conocimiento o consciencia alterado
  • Capacidad de concentración reducida
  • Problemas de memoria
  • Pensamiento y habla desorganizados
  • Desorientación
  • Inversión del día y la noche
  • Dificultad para escribir, dibujar o encontrar las palabras
  • Cambios de personalidad
  • Depresión
  • Ideas delirantes o alucinaciones
  • Nerviosismo, ansiedad, trastornos del sueño o irritabilidad

Causas

Por lo general el delirio tiene varias causas. En pacientes con cáncer que están en estado delicado o gravemente enfermos, incluso hasta un pequeño cambio en los medicamentos puede provocar delirio. Por lo tanto, en el caso de que el delirio pueda tratarse o revertirse, es importante encontrar su causa. Por ejemplo, el delirio puede deberse a un tumor cerebral o a otro cáncer que se ha diseminado al cerebro. Además, las personas con cáncer avanzado a menudo toman muchos medicamentos, incluidos medicamentos de quimioterapia y analgésicos, y es posible que tengan más de una afección relacionada con la edad o el cáncer, lo que aumenta las probabilidades de que sufran delirio.

Otras causas incluyen las siguientes:

  • La suspensión del medicamento
  • Desequilibrio de líquidos y electrólitos (como el calcio o el potasio)
  • Insuficiencia orgánica
  • Infección
  • Trastornos cerebrales
  • Falta de oxígeno en la sangre
  • Problemas nutricionales

Diagnóstico

Para determinar si un paciente está experimentando delirio, los médicos pueden realizar un examen físico o análisis de sangre. Además, realizarán un examen del estado mental mediante pruebas que controlan las habilidades motrices, la memoria y el nivel de atención.

Control del delirio

Los objetivos principales del control del delirio son encontrar y tratar al mismo tiempo las causas del delirio. El médico puede utilizar intervenciones con fármacos y sin fármacos para tratar los síntomas de delirio a la vez que mantiene al paciente estable y seguro. Es importante trabajar con el equipo de atención médica para controlar los síntomas de delirio. Los siguientes consejos pueden ser útiles:

  • Brinde al paciente un entorno reconfortante, como una habitación tranquila, bien iluminada, con personas y objetos familiares y coloque un reloj o un calendario en la pared visibles para el paciente.
  • Hable con el médico, el personal de enfermería o cualquier otro integrante del equipo de atención médica sobre las alucinaciones del paciente o cualquier otro comportamiento irregular para saber cómo controlar estos síntomas y qué esperar.
  • Pregunte sobre la interrupción o el cambio de medicamentos que pueden contribuir a la confusión mental del paciente y si hay otras afecciones médicas no tratadas que pueden ser la causa de delirio.
  •  En algunos casos, la administración de antipsicóticos ayuda a controlar los síntomas de delirio. Si bien estos fármacos pueden tener efectos secundarios, la mayoría puede controlarse satisfactoriamente.

El delirio en la etapa final de la vida

Existen diferentes opiniones sobre el tratamiento del delirio en la etapa final de la vida. Algunos consideran que las alucinaciones en la etapa final de la vida son parte del proceso de muerte y no deberían tratarse. Por ejemplo, para los pacientes puede ser reconfortante ver a los miembros de la familia muertos dándole la bienvenida a una vida después de la muerte. Sin embargo, el delirio puede cambiar sin previa advertencia de una experiencia pacífica y placentera a una aterradora y, en estas situaciones, el tratamiento podría ser de utilidad.

Una opción de tratamiento del delirio en la etapa final de la vida es la sedación controlada, en la que se le administran fármacos al paciente que lo inducen a un sueño profundo. Esto puede reconfortar al paciente pero puede dejar a los miembros de la familia con una sensación prematura de pérdida. La sedación no está orientada a acelerar la muerte, sino a brindar alivio al paciente en la etapa final de la vida. Incluso bajo los efectos de la sedación, los pacientes pueden experimentar momentos de lucidez y hablar con los familiares.

Cada decisión sobre cómo controlar el delirio depende de la persona. Es importante que los pacientes y sus familiares hablen con los médicos y demás integrantes del equipo de atención médica para comprender todas las opciones de tratamiento que se encuentran a su disposición.

Más información

Cuidados durante los días finales (en inglés)

Control de los efectos secundarios