Retención de líquidos o edema

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 10/2016

El edema es la hinchazón causada por la acumulación anormal de líquidos en el cuerpo. Los líquidos se acumulan debajo de la piel o entre los espacios dentro del cuerpo, como en el abdomen o el pecho.

El edema afecta con más frecuencia los pies y las piernas. También puede ocurrir en las manos, los brazos, la cara, el pecho y el abdomen. El edema puede denominarse de distintas maneras según el lugar del cuerpo donde esté ubicado. Entre los ejemplos se incluyen los siguientes:

  • El edema en el abdomen se denomina ascitis.

  • El edema alrededor de los pulmones se denomina derrame pleural.

  • El edema presente en todo el cuerpo se denomina anasarca.

  • El edema provocado por un bloqueo en el sistema linfático se denomina linfedema.

Causas del edema

Un edema puede producirse por los siguientes factores:

  • Cáncer, en especial, de riñón, de hígado o de ovario.

  • Algunos tratamientos para el cáncer, incluidos los siguientes:

    • Radioterapia.

    • Cirugía que daña o bloquea el flujo del líquido linfático.

    • Algunos tipos de quimioterapia, como el cisplatino (Platinol) y el docetaxel (Taxotere).

  • Otros medicamentos, incluidos los siguientes:

    • Corticoesteroides, que son fármacos que reducen la hinchazón.

    • Medicamentos de reemplazo hormonal.

    • Antiinflamatorios no esteroideos (AINE), fármacos como el ibuprofeno o el naproxeno.

    • Algunos fármacos para la presión arterial.

  • Niveles bajos de proteínas en sangre, provocados por las siguientes causas:

    • Cáncer.

    • Problemas del hígado para producir proteínas.

    • Problemas del riñón, que dejar pasar proteínas a la orina.

    • Falta de capacidad del cuerpo para absorber las proteínas de los alimentos.

  • Inactividad, que puede hacer que los líquidos se acumulen en los pies y las piernas.

  • Problemas en el funcionamiento de los riñones, el hígado o el corazón.

  • Coágulos sanguíneos, en especial en las piernas o los brazos.

  • Problemas con los niveles de hormonas, especialmente de las glándulas tiroidea y suprarrenal.

Síntomas del edema

Las personas con edema pueden experimentar los siguientes síntomas:

  • Inflamación, hinchazón o sensación de pesadez.

  • Sensación de que la ropa, los zapatos, los anillos o los relojes están muy ajustados.

  • Menor flexibilidad en las articulaciones de los brazos y las piernas, como los tobillos, las muñecas y los dedos.

  • Piel brillante, tensa o apretada.

  • Hendidura al ejercerle presión a la piel. Sin embargo, esto ocurre solo con determinados tipos de edema y puede que no ocurra cuando el edema sea grave.

  • Aumento de peso repentino o rápido.

  • Reducción de la orina.

  • Supuración de líquido por la piel.

Diagnóstico del edema

Para diagnosticar un edema, es posible que su médico verifique si la piel sobre el área hinchada permanece hundida después de presionarla. Es posible que su médico también le escuche los pulmones y le examine el abdomen. Quizá le pregunte si aumentó de peso recientemente, si la ropa o las alhajas le aprietan o sobre otros síntomas. También es posible que necesite realizarse análisis de sangre y de orina, pruebas cardíacas y radiografías.

Control del edema

El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y del tratamiento para el cáncer. Esto se denomina manejo de los síntomas o cuidados paliativos. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que experimente, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

El objetivo del control del edema es corregir la causa subyacente de la acumulación de líquido. El edema es reversible en algunas personas, si su causa es un tipo de cáncer tratable, fármacos, desequilibrio hormonal, coágulos sanguíneos, problemas en la función cardíaca, anomalías renales o problemas nutricionales a causa de la enfermedad. Es posible que sea más difícil de tratar un edema cuando es provocado por tipos de cáncer que ya no responden a tratamientos, o por problemas renales, cardíacos o hepáticos que han vuelto o empeorado. En estos casos, el edema puede ser permanente. Las sugerencias a continuación pueden ayudar a reducir la hinchazón y aliviar los síntomas:

  • Pregúntele a su médico sobre los diuréticos de venta bajo receta, que, al aumentar la micción, ayudan a eliminar el exceso de líquido del cuerpo. Sin embargo, los diuréticos no siempre son de ayuda y pueden provocar diferentes problemas.

  • Reduzca la cantidad de sal en su dieta.

  • Camine o haga otro tipo de ejercicio, lo que ayuda a que los líquidos vuelvan a bombearse al corazón.

  • Cuando esté sentado o recostado, coloque la zona afectada en alto.

  • Evite estar de pie durante períodos prolongados o sentarse con las piernas cruzadas.

  • Use medias de compresión o mangas elásticas para ayudar a que los líquidos vuelvan al sistema circulatorio.

  • No reduzca la cantidad de agua ni de otros líquidos que bebe sin consultar antes al médico.

  • Consulte al médico si la fisioterapia, la ergoterapia o consultar a un terapeuta especialista en linfedema certificado (Certified Lymphedema Therapist, CLT) podrían ser de utilidad.

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