Problemas de hemorragia

This section has been reviewed and approved by the Cancer.Net Editorial Board, 03/2012

Un trastorno de hemorragia ocurre cuando la sangre no coagula lo suficientemente rápido y esto produce una hemorragia prolongada o excesiva. La coagulación normal de la sangre es un proceso complejo en el que las plaquetas (células sanguíneas especializadas) y las distintas proteínas de la sangre (llamadas factores de coagulación) se aglutinan para cicatrizar vasos sanguíneos dañados y controlar la hemorragia. Las coagulopatías (trastornos del sistema de coagulación de la sangre) ocurren cuando los factores de coagulación faltan o se dañan, cuando hay un bajo recuento de plaquetas o cuando las plaquetas no funcionan correctamente. Obtenga más información sobre problemas de coagulación.

Síntomas

Un aspecto importante del tratamiento y la atención del cáncer es aliviar los efectos secundarios, lo que también se denomina control de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que experimente, incluido cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Las personas con trastornos de hemorragia pueden experimentar los siguientes síntomas:

  • Cortes que sangran en exceso
  • Hematomas inesperados
  • Petechia (pequeñas manchas de color púrpura o rojas bajo la piel)
  • Vómitos con sangre, a menudo con el aspecto similar a la borra de café
  • Deposiciones negras o con sangre, u orina rojiza o rosada
  • Mareos, dolores de cabeza o cambios en la visión
  • Dolor en las articulaciones
  • Sangrado de las encías
  • En las mujeres, períodos menstruales más profusos o más prolongados que lo habitual

Causas

A veces una persona hereda un trastorno de hemorragia, lo que significa que tiene una causa genética y se transmite en la familia. Otros problemas de hemorragia son a causa de enfermedad o tratamiento con fármacos específicos.

Las causas de los problemas de hemorragia incluyen:

  • Trastornos heredados, como la hemofilia (enfermedad en la que la sangre no coagula normalmente) y la enfermedad de von Willebrand (trastorno de hemorragia en el que faltan factores de la coagulación o estos no funcionan bien)
  • Deficiencia de vitamina K
  • Cáncer que comienza en el hígado o se disemina al hígado
  • Otros trastornos del hígado, entre ellos, la hepatitis (infección del hígado) y la cirrosis hepática (cicatrización del hígado)
  • El uso prolongado de antibióticos o anticoagulantes fuertes
  • Fármacos denominados inhibidores de la angiogenesis (en inglés) que evitan el crecimiento y la formación de nuevos vasos sanguíneos, como el bevacizumab (Avastin) y el sorafenib (Nexavar)
  • Trombocitopenia, nivel excepcionalmente bajo de plaquetas
  • Anemia, nivel excepcionalmente bajo de glóbulos rojos
  • Otros trastornos que no están relacionados con el cáncer

Diagnóstico

Para diagnosticar un trastorno de hemorragia, el médico revisa los antecedentes médicos de una persona y le realiza un examen físico y pruebas de laboratorio. Los análisis de sangre incluyen hemograma completo (HC), tiempo de protrombina (TP), tiempo de tromboplastina parcial activado (TPPA), recuento de plaquetas, pruebas para verificar la velocidad de coagulación de la sangre y pruebas para verificar las deficiencias de proteínas de la sangre.  

Tratamiento

El tratamiento de los trastornos de hemorragia depende de la causa subyacente. Cuando es posible, se administra tratamiento para los trastornos subyacentes, como el cáncer o la hepatopatía. Otros tratamientos:

  • Inyecciones de vitamina K
  • Fármacos que ayudan a coagular la sangre
  • Transfusiones de plasma o plaquetas
  • Otros medicamentos, incluida la hidroxiurea (Droxia o Hydrea) y la oprelvekina (Neumega) para tratar los problemas plaquetarios

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