Cuidado del paciente en el hospital

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 04/2015

Mensajes clave:

  • Como cuidador, su rol continúa incluso si la persona a la que está cuidando necesita permanecer en el hospital.

  • Hablar con los médicos y organizar la información médica son tareas importantes a realizar mientras la persona que cuida está en el hospital.

Como cuidador, puede sentirse abrumado al cuidar a una persona en el hospital. Además de la compasión y la inquietud por la persona a la que está cuidando, puede tener sentimientos estresantes o negativos. Tal vez le preocupe no ser capaz de manejar tareas nuevas. También puede sentirse culpable (en inglés) por sus sentimientos negativos. Sin embargo, aun puede asegurarse de que la persona que está cuidando reciba la mejor atención posible mientras se encuentre en el hospital.

Consejos

Seguir estos pasos puede hacer que la permanencia en el hospital sea más fácil de manejar, tanto para usted como para la persona con cáncer.

Sea una parte activa del equipo de atención médica. Como cuidador, usted es una parte importante del equipo de atención médica (en inglés). Proporcione a los miembros del equipo información acerca de la salud y las preferencias de atención de la persona a la que cuida. Esta información ayudará a los médicos y enfermeros a proporcionar mejor atención.

Hable con el personal de enfermería. Conozca a los enfermeros que cuidan a la persona con cáncer. Explíqueles que usted será el punto de contacto para la persona con cáncer. Los enfermeros son una excelente fuente de información y apoyo que pueden responder muchas de sus preguntas. Pueden proporcionar consejos prácticos para el cuidado del paciente y darle materiales informativos. También pueden ayudarle a comprender procedimientos médicos y procesos hospitalarios.

Hable a menudo con el médico tratante. Reúnase con el médico tratante y explíquele que usted desea estar informado acerca de los resultados de análisis y decisiones médicas importantes. Además, proporciónele al médico su información de contacto. Como cuidador, esta información debe estar en el registro hospitalario del paciente. También querrá averiguar la mejor manera de comunicarse con el médico.

Mientras tanto, mantenga una lista abierta de preguntas. Averigüe cuándo visita el médico a los pacientes, para poder obtener respuestas a sus preguntas. También es útil anotar o grabar las respuestas. Muchas salas del hospital tienen pizarras que usted y el personal médico pueden usar para escribir preguntas o comunicar otra información. Si no comprende lo que el médico le dice, pídale más explicaciones. No tenga miedo de expresarse.

Reúnase con un trabajador social o un administrador de casos del hospital. Un trabajador social o un administrador de casos pueden ayudarlo de muchas otras maneras. Esta ayuda puede incluir comprender temas de seguro, encontrar apoyo financiero y transporte para el paciente y coordinar la atención entre varios médicos. También pueden proporcionar apoyo emocional e información sobre recursos para cuidadores locales. Al final de la estadía en el hospital, suelen ayudar con temas de planificación, como la atención de seguimiento.

Organícese. Como cuidador, usted a menudo es responsable de muchas tareas. Estas tareas pueden variar desde programar las citas y surtir recetas hasta manejar problemas con el seguro y el pago. Organizarse (en inglés) puede ayudarle a evitar sentirse abrumado por toda la información que recibe en el hospital.

Puede desear crear un sistema para archivar la información y el papeleo. Un sencillo archivador de anillos con carpetas y pestañas es una opción. Esto le ayudará a encontrar lo que necesita rápidamente, lo que le ahorrará tiempo y reducirá la frustración. Además, tenga una lista de los medicamentos y las alergias del paciente. Incluya el nombre de cada medicamento, el propósito, la dosis y el horario de las dosis.

Revise y comparta los documentos legales. Las instrucciones anticipadas (en inglés) son instrucciones legalmente vinculantes que explican las preferencias de tratamiento médico que una persona con cáncer desearía que se respeten en caso de volverse incapaz de tomar estas decisiones. Las instrucciones anticipadas generalmente incluyen los siguientes documentos:

  • Poder legal. En este documento, una persona nombra a un apoderado de atención médica —también denominado agente de atención médica— que es otra persona que puede tomar decisiones legalmente sobre la atención médica en nombre del paciente si este no puede hacerlo.

  • Testamento vital. Este conjunto de instrucciones por escrito describe los tipos de atención médica de soporte vital o para la etapa final de la vida que una persona desearía o no recibir. Un testamento vital puede incluir una orden de no reanimación (do not resuscitate, DNR), que indica al personal médico que no realice reanimación cardiopulmonar (cardiopulmonary resuscitation, CPR). La CPR es el intento de reactivar el corazón y/o la respiración del paciente en caso de que se haya detenido. Una orden de DNR debe ser completada y firmada por el médico u otro proveedor de atención médica del paciente. En algunos estados, las órdenes de DNR fuera del hospital se denominan también órdenes de DNR de atención paliativa u órdenes médicas para el tratamiento de soporte vital (physician orders for life-sustaining treatment, POLST). Estas órdenes permiten que el personal de servicios médicos de emergencia (emergency medical services, EMS) administre medicamentos para aliviar los síntomas y efectos secundarios del cáncer y del tratamiento contra el cáncer.

Asegúrese de que estos documentos se incluyan en el registro médico del paciente. Si la persona con cáncer no tiene estos documentos, sugiérale crearlos. A veces se pueden completar los formularios en el hospital.

Más información

Preguntas para hacerle al médico (en inglés)