Cómo dejar de fumar y consumir tabaco

Approved by the Cancer.Net Editorial Board, 04/2016

Muchos tratamientos y recursos pueden ayudarlo a dejar de consumir tabaco, lo cual incluye recibir medicamentos y terapia psicológica, pero el primer paso para dejar de fumar es comprometerse a hacerlo. Para ello, debe establecer un plan. Tener un plan aumenta sus probabilidades de dejar de fumar con éxito. Un plan sólido incluirá:

  • Una fecha en la que dejará de fumar.

  • Planes para enfrentar situaciones que hacen que quiera fumar o consumir tabaco.

  • Una red de apoyo.

Hable con su médico sobre cómo establecer un plan de tratamiento que lo ayude a dejar de fumar. Recuerde que dejar de consumir tabaco con éxito puede requerir varios intentos. No se rinda.

Medicamentos

El uso de medicamentos puede al menos duplicar sus probabilidades de dejar de fumar. La Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) ha aprobado varios medicamentos para tratar la adicción a la nicotina. Si tiene un seguro médico, es posible que estén cubiertos los medicamentos para ayudarlo a dejar el tabaco.

Terapia de reemplazo de nicotina (nicotine replacement therapy, NRT). La NRT es el medicamento más comúnmente usado para dejar de fumar. Tiene efectos secundarios leves y está disponible con y sin receta. La NRT disminuye los síntomas de la abstinencia y el deseo intenso de nicotina. Su médico lo ayudará a encontrar la mejor dosis para usted según sus hábitos de tabaquismo actuales. La NRT se presenta en varias formas:

  • Chicles.

  • Caramelos.

  • Parches cutáneos.

  • Inhaladores.

  • Aerosoles nasales.

Bupropión (Wellbutrin, Zyban). Este medicamento puede reducir los síntomas de abstinencia. Los efectos secundarios frecuentes incluyen boca seca y dificultad para dormir o mantenerse despierto.

Vareniclina (Chantix). Este medicamento reduce los síntomas de abstinencia y evita que disfrute la nicotina si vuelve a fumar. Los efectos secundarios frecuentes incluyen náuseas, sueños vívidos, estreñimiento y somnolencia.

Terapia psicológica

Además de los medicamentos, puede obtener terapia psicológica como ayuda para dejar de consumir tabaco. La terapia psicológica aumenta sus probabilidades de dejar de fumar con éxito. Su médico puede remitirlo a un terapeuta profesional o especialista en salud mental. Un terapeuta puede ayudarlo a generar un entorno libre de tabaco y modificar conductas e identificar desencadenantes que pueden hacerle querer consumir tabaco. Es útil para las personas que:

  • Han intentado varias veces dejar de fumar, pero no lo han logrado.

  • Tienen sentimientos agudos de ansiedad o depresión.

  • No tienen apoyo suficiente de parte de su familia y amigos para dejar de fumar.

  • Son adictas al alcohol o a otras sustancias.

Medicare, Medicaid y aseguradoras privadas cubren diferentes tipos de programas para dejar el tabaco y ofrecen niveles de cobertura diferentes. Hable con un enfermero, trabajador social u otro miembro de su equipo de atención médica para saber qué puede cubrir su póliza de seguro. Si no tiene seguro, estas personas pueden ayudarlo a analizar otras opciones.

Aplicaciones móviles

Si desea obtener ayuda adicional para dejar de consumir tabaco, puede intentar usar una aplicación móvil para su teléfono inteligente, computadora portátil u otro dispositivo móvil. Los estudios muestran que usar una aplicación como esta puede ayudar a motivarlo a alcanzar su objetivo. Hay muchas aplicaciones disponibles, pero solo algunas de ellas ofrecen ayuda confiable y científica. Algunas aplicaciones intentan activamente alentar a las personas a fumar más. Asegúrese de elegir una aplicación cuidadosamente y, si tiene dudas, pida ayuda a su equipo de atención médica. Puede encontrar una lista de algunas aplicaciones móviles en la sección Recursos para ayudarlo a dejar de fumar.

Cigarrillos electrónicos y otras formas de consumir tabaco

Algunas personas piensan que fumar cigarrillos electrónicos los ayudará a dejar de fumar cigarrillos de tabaco. Los cigarrillos electrónicos también se conocen como cigarrillos de vapor. Estos cigarrillos electrónicos vaporizan un líquido de nicotina que imita el humo que sale al encender el tabaco de los cigarrillos tradicionales. Por este motivo, algunas personas se refieren al uso de cigarrillos electrónicos como “vapear”.

Los cigarrillos electrónicos son un producto relativamente nuevo, y el mercado cambia con rapidez. Hay miles de dispositivos de cigarrillos electrónicos y líquidos disponibles. La FDA no aprueba el uso de estos cigarrillos como una forma de dejar de fumar. Tampoco hay reglamentaciones ni controles de calidad que guíen la fabricación de los dispositivos. En 2015, la American Society of Clinical Oncology y la American Association for Cancer Research (AACR) emitieron una declaración conjunta respecto de los sistemas de administración electrónica de nicotina (electronic nicotine delivery systems, ENDS). Los dos grupos coinciden en que la investigación científica no es suficiente para establecer que esta es una forma segura y eficaz para dejar de consumir tabaco y no respaldan su uso como ayuda para dejar de fumar. Se necesita una investigación más exhaustiva para comprender si los cigarrillos electrónicos pueden dañar o mejorar la salud.

Además de los cigarrillos electrónicos, algunas personas dejan los cigarrillos comunes y comienzan a fumar pipas o cigarros. Esta no es una forma eficaz de dejar de fumar. Todas las formas de fumar tabaco, incluidos las pipas y los cigarros, contienen carcinógenos y no son alternativas seguras a los cigarrillos. Las pipas de agua, o narguiles, presentan los mismos peligros que otras formas de fumar tabaco, aunque el humo primero pase por el agua. De hecho, fumar a través de una pipa de agua puede exponerlo a mayores cantidades de toxinas que cuando fuma un cigarrillo.

El tabaco sin humo, como el tabaco de mascar, el rapé, el snus y el tabaco disuelto, tampoco son una forma eficaz de dejar de consumir tabaco. Muchas personas creen que el tabaco sin humo es menos peligroso que fumar cigarrillos, cigarros y pipas. Sin embargo, incluso los productos de tabaco sin humo contienen nicotina y otros químicos que pueden aumentar el riesgo de cáncer, especialmente el cáncer bucal.

Tenga expectativas realistas

Las personas tendrán diferentes experiencias al dejar de consumir tabaco. No obstante, es útil prepararse para lo que realmente implica dejar de consumir tabaco.

Cuando deje de consumir tabaco por primera vez, probablemente tenga síntomas de abstinencia de nicotina. Los síntomas frecuentes de abstinencia de nicotina incluyen los siguientes:

  • Necesidad urgente de fumar.

  • Irritabilidad.

  • Dificultad para concentrarse.

  • Nerviosismo.

  • Aumento del apetito.

  • Ansiedad.

  • Depresión.

Estos síntomas generalmente son más intensos en los primeros días después de dejar de fumar. Alrededor de 1 a 2 semanas después de dejar de fumar, los síntomas en general disminuirán. Sin embargo, si tiene una fuerte adicción a la nicotina, estos síntomas pueden durar semanas o meses. Algunas personas tienen síntomas de abstinencia leves, mientras que otras tienen síntomas moderados o intensos. Los síntomas molestos de la abstinencia con frecuencia hacen que se vuelva a consumir tabaco. Incluso muchos años después de dejar de consumir tabaco con éxito, las personas vuelven a fumar porque estuvieron con personas que fuman. Superar una adicción a la nicotina puede ser un proceso de toda la vida. No tenga miedo en pedir ayuda y apoyo para lidiar con los síntomas de abstinencia de nicotina.

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