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Astrocitoma, sistema nervioso central, cáncer infantil
Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net,
04/08
Panorama general
El astrocitoma infantil es un tipo de tumor del sistema nervioso central (SNC) originado en las células llamadas astrocitos, que constituyen la red conectiva del cerebro y la médula espinal y forman un tejido cicatricial cuando el SNC sufre daños. El astrocitoma puede desarrollarse en cualquier parte del SNC, incluidos los siguientes lugares:
- Cerebelo (la parte trasera del cerebro que se encarga de la coordinación y el equilibrio)
- Cerebro (la parte superior del cerebro que controla las actividades motrices y el habla)
- Diencéfalo o parte central del cerebro (controla la visión, la producción de hormonas y los movimientos de brazos y piernas)
- Tallo cerebral (controla los movimientos oculares y faciales, los movimientos de brazos y piernas y la respiración)
- Médula espinal (controla la función sensorial y la función motriz en brazos y piernas)
El astrocitoma se clasifica de alto grado (mide en qué cantidad las células cancerosas aparecen como células normales) o de bajo grado, según el número y la forma de las células cancerosas y de la rapidez con que éstas crecen y se diseminan. Los tumores de bajo grado tienen menos tendencia a crecer rápidamente o a diseminarse a otras partes del cuerpo. Cuando se encuentra un tumor en el SNC, generalmente, el médico realizará una biopsia para saber si el tumor es un astrocitoma y determinar el grado del tumor. La biopsia consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio.
Estadísticas
Alrededor del 35% total de los tumores cerebrales son astrocitomas, el tipo de tumor que se desarrolla con más frecuencia en el cerebro y la médula espinal. Alrededor de la mitad del total de los tumores cerebrales infantiles son astrocitomas.
La tasa de supervivencia relativa a cinco años (porcentaje de pacientes que sobrevive al menos cinco años, después de habérsele detectado el cáncer, excluidos aquéllos que mueren por otras enfermedades) para niños con astrocitomas de bajo grado es más de un 80%. En el caso de los astrocitomas de alto grado, la tasa de supervivencia relativa a cinco años es de un 49%. Los niños con astrocitomas no infiltrantes (un tumor que no tiene tendencia a diseminarse) generalmente presentan una tasa de supervivencia relativa a cinco años más alta.
Las estadísticas de supervivencia en el cáncer deben interpretarse con cautela. Estos cálculos estimados se basan en datos provenientes de miles de casos de este tipo de cáncer, pero el riesgo real de una persona específica puede variar. No es posible decirle a una persona cuánto tiempo vivirá con astrocitoma. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de cinco años (o a veces de un año), pueden no representar los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer.
Fuente: American Cancer Society y Central Brain Tumor Registry de los Estados Unidos.
Para informarse acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea El recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Términos de oncología básica.
Last Updated: May 23, 2008
Factores de riesgo
Un factor de riesgo es cualquier factor que aumenta la posibilidad de que una persona desarrolle un tumor. Existen factores de riesgo que pueden controlarse (como el tabaquismo) y otros que no (como la edad y los antecedentes familiares). Si bien los factores de riesgo pueden influir en el desarrollo del cáncer, la mayoría no es una causa directa de esta enfermedad. Algunas personas que tienen varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que sí lo hacen otras personas sin factores conocidos de riesgo.
Los médicos e investigadores aún no conocen las causas de la mayoría de los tumores infantiles. Algunas pruebas indican que los factores genéticos pueden intervenir en un pequeño porcentaje de casos de astrocitoma cerebral. Por ejemplo, los niños que sufren neurofibromatosis podrían correr un mayor riesgo de desarrollar astrocitoma. La neurofibromatosis es un trastorno hereditario que produce la formación de neurofibromas (un tipo de tumores no cancerígenos) en los nervios periféricos del cuerpo, manchas marrones en la piel y deformidades de los tejidos y los huesos. La neurofibromatosis también se conoce como enfermedad de Recklinghausen o de von Recklinghausen. Para obtener más información, consulte las Guías de Cancer.Net para Neurofibromatosis tipo 1 y Neurofibromatosis tipo 2. Otros trastornos genéticos menos comunes asociados con un riesgo más elevado de tumores del SNC incluyen el síndrome de Li-Fraumeni, la esclerosis tuberosa, el síndrome nevoide de células basales (o basocelular), y el síndrome de Turcot.
Last Updated: May 23, 2008
Síntomas
Los niños con astrocitoma pueden tener los siguientes síntomas. A veces, los niños con astrocitoma no manifiestan ninguno de estos síntomas. O bien, éstos pueden estar causados por otra afección que no es cáncer. Si le preocupa un síntoma de esta lista, hable con el médico de su hijo.
El niño puede tener dolores de cabeza, estar letárgico (cansado y apático) o tener convulsiones no relacionadas con una fiebre alta. Él o ella puede tener problemas de vista, como visión doble y el crecimiento o desarrollo del niño puede alterarse.
En un bebé, el único síntoma puede ser que la cabeza crece demasiado rápido. El cráneo de un lactante puede expandirse para hacer lugar a un tumor que está creciendo en el cerebro, por lo que el bebé con astrocitoma probablemente tenga la cabeza más grande que lo normal.
Last Updated: May 23, 2008
Diagnóstico
Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si existe metástasis (diseminación). Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. En la mayoría de los tipos de tumores, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo de la enfermedad. Si no se puede realizar la biopsia, el médico podría sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas con imágenes pueden utilizarse para averiguar si el cáncer ha formado metástasis. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:
- Edad y estado médico
- Tipo de cáncer que se sospecha
- Gravedad de los síntomas
- Resultados de pruebas anteriores
Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el astrocitoma:
Estudio por tomografía computarizada (CT o CAT, por su sigla en inglés). La CT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Una computadora luego combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. A menudo, se inyecta un medio de contraste (una tinta especial) en una vena, para obtener mejores detalles.
Imágenes por resonancia magnética (MRI). Un estudio de imágenes por resonancia magnética (MRI) utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se puede inyectar un medio de contraste en una vena del paciente para crear una imagen más clara.
Biopsia. La biopsia es la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen en un microscopio. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero sólo la biopsia permite dar un diagnóstico definitivo. Para el astrocitoma, se hace una biopsia para determinar el tipo y el grado del tumor. Un neurocirujano (especialista que realiza operaciones en la cabeza, el cerebro y el sistema nervioso central) extirpará una pequeña muestra de tejido del tumor. La muestra extraída a través de la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades).
Para informarse acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea El recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Recién diagnosticado.
Para obtener más información sobre qué esperar durante las pruebas de diagnóstico habituales, lea El recurso de Cancer.Net: Pruebas y procedimientos.
Last Updated: May 23, 2008
Determinación del estadio/grado
La determinación del estadio es una manera de describir el tumor, como, por ejemplo, su tamaño, dónde está ubicado, si se ha diseminado y hacia adónde, y si está afectando las funciones de otros órganos del cuerpo. Diversos tipos de tumores del SNC en niños pueden diseminarse a través del líquido cefalorraquídeo que rodea el cerebro y la columna vertebral. Esta información ayuda al médico a planificar el tratamiento y a determinar el pronóstico del niño (probabilidad de recuperación). Al igual que la determinación del estadio, el grado del tumor también afecta el pronóstico en gran medida, ya que los tumores de grado bajo tienen un mejor pronóstico que los de grado alto. Los grados del astrocitoma son:
Tumor de grado bajo: Un tumor de grado bajo tiene células que, al observarlas en un microscopio, presentan un aspecto similar a las células normales del SNC. El cáncer generalmente no crece rápidamente ni se disemina a otras partes del SNC, aunque ambas situaciones pueden ocurrir en algunas personas. Es posible que los tumores aparezcan en más de un lugar del cerebro, especialmente cuando se asocian con neurofibromatosis (ver Factores de riesgo). Uno de los tumores de grado bajo que aparecen con más frecuencia casi exclusivamente en niños se conoce como astrocitoma pilocítico juvenil (o JPA, por sus siglas en inglés).
Tumor de grado alto: Un tumor de grado alto tiene células que no se parecen a los astrocitos normales. Este tipo de tumor crece rápidamente y puede diseminarse extensamente a otras partes del SNC.
Astrocitoma recurrente: El astrocitoma recurrente es un tumor que ha vuelto a aparecer después del tratamiento. El astrocitoma generalmente reaparece cerca del lugar donde empezó inicialmente.
Last Updated: May 23, 2008
Tratamiento
Los estudios clínicos son la norma de atención para el tratamiento de los niños con cáncer. De hecho, más del 60% de los niños con cáncer reciben tratamiento como parte de un estudio clínico. Los estudios clínicos son estudios de investigación que comparan tratamientos estándar (los mejores tratamientos disponibles) con tratamientos más recientes que podrían ser más efectivos. El cáncer en los niños es poco frecuente, de modo que puede resultar difícil para los médicos planificar tratamientos, a menos que sepan cuál fue el más eficaz en otros niños. La investigación de nuevos tratamientos implica el monitoreo minucioso mediante el uso de métodos científicos y el seguimiento cuidadoso de todos los participantes para evaluar la evolución.
Para beneficiarse de estos tratamientos más nuevos, todos los niños con cáncer deberían recibir tratamiento en un centro oncológico especializado. Los médicos de estos centros poseen vasta experiencia en el tratamiento de niños con cáncer y tienen acceso a las últimas investigaciones. En muchos casos, un equipo de médicos se hace cargo del tratamiento de un niño con cáncer. Los centros oncológicos pediátricos a menudo cuentan con servicios adicionales de apoyo para los niños y sus familias, como nutricionistas, trabajadores sociales y consejeros. También pueden ofrecer actividades especiales para los niños con cáncer.
El tratamiento del astrocitoma depende del tamaño y la localización del tumor, de si se ha diseminado y del estado de salud general del niño. Normalmente se usan tres tipos de tratamientos para los niños con astrocitoma: cirugía, radioterapia y quimioterapia. En algunas situaciones, es posible que se opte por quimioterapia de alta dosis seguida de un trasplante de células madre o de médula ósea.
Cirugía
La cirugía es el tratamiento más frecuente para el astrocitoma. Durante el procedimiento, el médico extirpa todo lo que pueda del tumor. Aun cuando, por su ubicación, no se pueda llegar al tumor mediante la cirugía, generalmente se realiza un biopsia quirúrgica para determinar el tipo y el grado del tumor.
Si un tumor de grado bajo no puede extirparse por completo, el niño es controlado a menudo por su médico para detectar posibles crecimientos del tumor antes de considerar otros tipos de tratamiento. Si el tumor provoca síntomas y no se lo puede extirpar por completo en la cirugía, el cáncer remanente se trata a menudo con radioterapia o quimioterapia. Un tumor de alto grado a menudo requiere tratamiento adicional sin importar si todo el tumor fue extirpado durante la cirugía.
Radioterapia
La radioterapia es el uso de rayos x u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. El tipo más común de tratamiento de radiación se denomina radioterapia con haz externo, que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando se aplica el tratamiento de radiación utilizando implantes, se denomina interna o braquiterapia. Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir cansancio, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y diarrea o deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen algún tiempo después de finalizar el tratamiento. Dado que la radioterapia a veces puede interferir con el crecimiento y el desarrollo normales del cerebro de un niño, el médico puede decidir tratar el cáncer de otra manera. Para evitar o reducir la necesidad de tratamiento con radiación en niños pequeños, es probable que el médico utilice quimioterapia para encoger el tumor.
Quimioterapia
La quimioterapia es el uso de medicamentos para matar las células cancerosas. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo y se focaliza en las células cancerosas de todo el cuerpo. La quimioterapia puede usarse para retrasar o evitar la radioterapia en niños pequeños con tumores de grado bajo, como el JPA. En los tumores de grado alto, la quimioterapia combinada con cirugía y radioterapia puede mejorar el resultado. La quimioterapia para el astrocitoma a menudo combina dos o tres fármacos.
Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas, vómitos, inapetencia y diarrea. Estos efectos secundarios suelen desaparecer cuando finaliza el tratamiento.
Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con el médico de su hijo es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Conozca más sobre los medicamentos recetados a su hijo a través de los Recursos de información sobre medicamentos de Cancer.Net, que ofrecen enlaces a bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas.
Trasplante de células madre/médula ósea
El trasplante de células madre/médula ósea puede usarse en aquellos casos en que el astrocitoma reaparece. Un transplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea enferma se reemplaza con células altamente especializadas llamadas células madre hematopoyéticas. Las células madre hematopoyéticas se encuentran tanto en la sangre en circulación como en la médula ósea. Hoy en día, este procedimiento se llama más frecuentemente transplante de células madre en lugar de llamarse transplante de médula ósea porque lo que se transplanta son las células madre sanguíneas y no el tejido de la médula ósea.
Existen dos tipos de trasplante de células madre dependiendo del origen del reemplazo de la célula madre sanguínea: alotrasplante (ALLO) y trasplante autólogo (AUTO). Los trasplantes autólogos se usan para tratar el astrocitoma.
En el trasplante AUTO se usan las propias células madre del paciente. Las células madre se obtienen del paciente cuando él o ella están en remisión del tratamiento previo. Las células madres se congelan hasta que se necesiten, generalmente después de finalizar el tratamiento de dosis altas (explicado a continuación).
El objetivo del transplante es destruir células cancerígenas en la médula, sangre y otras partes del cuerpo y poner células madre sanguíneas de reemplazo para crear una médula ósea sana. En la mayoría de los transplantes de células madre, el paciente es tratado con dosis altas de quimioterapia y/o radioterapia para destruir la mayor cantidad de células cancerígenas posible. Esto también destruye el tejido de la médula ósea y suprime el sistema inmunológico del paciente. Después de administrar el tratamiento de dosis alta, las células madre sanguíneas se infunden en la vena del paciente para reemplazar la médula ósea y restaurar hemogramas normales.
Antes de recomendar un transplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de cáncer, los resultados de cualquier otro tratamiento previo, la edad y el estado de salud general del paciente.
En el transplante de células madre, las células de reemplazo se implantan (comienzan a producir células sanguíneas nuevas) y en dos o tres semanas se convierten en tejido sano, productor de sangre. La destrucción de la propia médula del paciente disminuye las defensas naturales del cuerpo, hecho que expone temporalmente al paciente a un riesgo más alto de contraer infecciones. Hasta que el sistema inmunológico del paciente regrese a la normalidad, los pacientes pueden necesitar antibióticos y transfusiones de sangre.
En el trasplante AUTO hay poco riesgo de rechazo de tejido porque las células madre de reemplazo son las células del propio paciente. Sin embargo, en el trasplante autólogo existe el riesgo de que algunas de las células que se devuelven al paciente aún sean cancerosas.
Obtenga más información en la serie El recurso de la Cancer.Net, Qué es el trasplante de médula ósea y de células madre.
Astrocitoma recurrente
El tratamiento del astrocitoma recurrente depende de tres factores:
- Grado del tumor
- Lugar de reaparición del tumor
- El tipo de tratamiento que el niño recibió para el tumor original
Si el tumor es un astrocitoma recurrente de grado bajo, el médico puede practicar una cirugía para extirpar la mayor cantidad de tumor que sea posible. Los niños que anteriormente no hayan recibido radioterapia o quimioterapia podrían beneficiarse con uno de estos tratamientos o ambos.
Si el tumor es un astrocitoma recurrente de grado alto, probablemente el médico sugiera otros tipos de quimioterapia o radioterapia.
Para obtener información acerca de los términos que se usan en esta sección, lea El recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Durante el tratamiento.
Last Updated: May 23, 2008
Recursos sobre estudios clínicos
Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para tratar a los pacientes con astrocitoma. Un estudio clínico es una manera de evaluar un nuevo tratamiento, a fin de comprobar que sea seguro, efectivo y, posiblemente, mejor que un tratamiento estándar. Los pacientes que participan en estudios clínicos están entre los primeros en recibir nuevos tratamientos, antes de que estén a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el nuevo tratamiento sea seguro, efectivo o mejor que un tratamiento estándar.
Las personas deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunas personas, el estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándar no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre de un estudio clínico con la esperanza de encontrar un mejor resultado. Otras personas se presentan voluntariamente a los estudios clínicos porque saben que la búsqueda de nuevos medicamentos y otras terapias son la única manera de obtener progresos en el tratamiento del astrocitoma. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con astrocitoma.
Para poder participar en un estudio clínico, las personas deben completar un proceso de aprendizaje conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de manera que la persona entienda de qué forma el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe hacer una lista de los riesgos del nuevo tratamiento, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente a fin de participar en el estudio clínico, incluido el número de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento. Obtenga más información sobre estudios clínicos, incluida la seguridad del paciente, las fases de un estudio clínico, cómo decidirse a participar en un estudio clínico, preguntas por hacer al equipo de investigación y los vínculos para buscar estudios clínicos sobre el cáncer.
Last Updated: May 23, 2008
Efectos secundarios
El cáncer y su tratamiento pueden producir una variedad de efectos secundarios. Sin embargo, los médicos han logrado importantes avances en los últimos años en la reducción del dolor, las náuseas y los vómitos, así como en otros efectos secundarios físicos de los tratamientos contra el cáncer. Muchos tratamientos que se utilizan en la actualidad son menos intensivos, pero tienen la misma eficacia que los tratamientos usados en el pasado. Los médicos también cuentan con muchas maneras de proporcionar alivio a los pacientes cuando se presentan estos efectos secundarios.
El temor a los efectos secundarios del tratamiento es frecuente después de un diagnóstico de astrocitoma, pero puede ser útil saber que prevenir y controlar estos efectos es uno de los principales objetivos del equipo de atención médica de su hijo. Antes de comenzar el tratamiento, hable con el médico de su hijo sobre los posibles efectos secundarios de los tratamientos específicos que recibirá. Los efectos secundarios específicos que pueden presentarse dependen de diversos factores, entre ellos, el tipo de cáncer, su ubicación, el plan de tratamiento individual (incluidas la duración y las dosis del tratamiento) y el estado de salud general del niño.
Pregunte al médico de su hijo qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten (y cuáles no), cuándo es probable que ocurran y cómo serán tratados por el equipo de atención médica si efectivamente ocurren. Además, asegúrese de comunicarse con el médico, para informarle sobre los efectos secundarios que experimente su hijo durante y después del tratamiento. Para obtener más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y sus distintos tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos, visite la sección de Cancer.Net, Control de los efectos secundarios, basada en el programa de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, en inglés).
Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Conozca más sobre la importancia de abordar estas necesidades en la sección de Cancer.Net en Cuidar al paciente en su totalidad.
Para obtener más información sobre los efectos tardíos o los efectos secundarios a largo plazo, lea Después del tratamiento o hable con el médico de su hijo.
Last Updated: May 23, 2008
Después del tratamiento
Después de finalizado el tratamiento para el astrocitoma, elabore con el médico de su hijo un plan de atención de seguimiento. Este plan puede incluir exámenes físicos periódicos o pruebas médicas, para supervisar la recuperación del niño durante los próximos meses y años. Todos los niños tratados por cáncer, incluido el astrocitoma, deben ir a controles de seguimiento de por vida.
El plan de atención de seguimiento específico para un niño depende de muchos factores, entre ellos, el tipo de tumor y su ubicación, la edad del niño y el tipo de tratamiento administrado.
En función del tipo de tratamiento que su niño recibió, el médico determinará qué exámenes y pruebas se necesitan para controlar los efectos secundarios a largo plazo y la posibilidad de aparición de cánceres secundarios. Los riesgos y los posibles efectos secundarios de la cirugía varían enormemente, y dependen de la ubicación y las características del tumor. Asimismo, los riesgos de la quimioterapia y la probabilidad de segundos cánceres también se ven influenciados en gran medida por los medicamentos específicos utilizados y sus dosis. La radioterapia craneoespinal (cabeza y columna vertebral) puede ocasionar síntomas cognitivos y endócrinos con el paso del tiempo, aunque la gravedad puede variar considerablemente en función de la dosis y la edad del niño. El médico de su hijo puede recomendar los estudios de detección necesarios. La atención de seguimiento también debería abordar la calidad de vida del niño, incluidas las cuestiones emocionales y del desarrollo. Conozca más sobre Efectos tardíos del cáncer en la niñez.
Se aconseja a la familia del niño organizar y llevar un registro de la información médica del niño, de manera que, cuando se haga adulto, pueda tener un historial claro, por escrito, del diagnóstico y los detalles del tratamiento administrado. En el consultorio del médico pueden ayudar a recopilar la información, que debería incluir las recomendaciones del médico sobre el cronograma para la atención de seguimiento. Esta información será valiosa para los médicos que atiendan a su hijo durante toda su vida.
Los niños que han tenido cáncer también pueden mejorar la calidad de su futuro siguiendo pautas establecidas para la buena salud al inicio y durante toda la adultez, por ejemplo, no fumar, mantener un peso saludable, llevar una alimentación equilibrada y realizar actividad física habitual. Consulte a su médico para elaborar el mejor plan para las necesidades de su hijo.
Para obtener información acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el Recurso de Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Después del tratamiento.
Last Updated: May 23, 2008
Investigaciones actuales
Siguen realizándose estudios de investigación sobre el astrocitoma. Los siguientes avances pueden estar todavía en etapa de investigación en estudios clínicos y quizás no estén aprobados ni disponibles en este momento. Siempre hable con el médico de su hijo sobre todas las opciones de diagnóstico y tratamiento.
Métodos mejorados de diagnóstico por imágenes y cirugía. Actualmente, se encuentran en desarrollo técnicas de diagnóstico por imágenes que permitan a los cirujanos localizar mejor la ubicación del tumor para reducir o prevenir el daño tisular en las partes sanas del SNC durante el tratamiento.
- La MRI funcional (fMRI) es una técnica de diagnóstico por imágenes que identifica las partes del cerebro que controlan el habla, la audición, la visión, el tacto y la motricidad. Los lugares específicos donde se encuentran estas funciones son ligeramente diferentes en cada persona, de manera que la fMRI permite a los cirujanos planificar la cirugía alrededor de estas áreas.
- La estereotaxia guiada por imágenes permite a los cirujanos visualizar y operar el cerebro usando contornos tridimensionales del cerebro y del tumor. Junto con software especializado, estas imágenes ayudan a guiar al cirujano hacia el tumor. Los tumores que antes considerábamos que no eran quirúrgicos a menudo pueden extirparse con esta técnica.
Métodos mejorados de aplicación de radioterapia. La radioterapia conformacional es una manera de aplicar altas dosis de radiación directamente en un tumor y no en el tejido sano. Esta técnica produce mapas tridimensionales detallados del cerebro y el tumor, de forma tal que los médicos puedan saber exactamente dónde dirigir el tratamiento con radiación.
Otros avances que se investigan en los estudios clínicos incluyen nueva quimioterapia y fármacos que puedan parar o retardar el crecimiento del tumor.
Last Updated: May 23, 2008
Preguntas para hacerle al médico
La comunicación periódica con el médico de su hijo es importante para tomar decisiones informadas sobre la atención de la salud del niño. Plantéese la posibilidad de preguntarle al médico lo siguiente:
- ¿Dónde está ubicado exactamente el astrocitoma?
- ¿Cuál es el grado del tumor? ¿Qué significa?
- ¿Qué experiencia tiene usted en el tipo de tumor de mi hijo y su tratamiento?
- ¿Me puede explicar el informe de anatomía patológica de mi niño?
- ¿Qué opciones de tratamiento están disponibles?
- ¿A qué estudios clínicos podría acceder mi hijo?
- ¿Qué tratamiento recomienda? ¿Por qué?
- ¿Qué probabilidades de éxito tiene el tratamiento planificado?
- ¿Quiénes forman parte del equipo de tratamiento y qué función cumple cada uno?
- ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de este tratamiento para el corto plazo y para el largo plazo?
- ¿De qué manera este tratamiento afectará la vida cotidiana de mi niño? ¿Podrá él o ella ir a la escuela y hacer sus actividades habituales?
- ¿Qué pruebas de seguimiento necesitará mi niño o mi niña y con qué frecuencia?
- ¿Qué servicios de apoyo tiene mi hijo a su alcance? ¿Y para mi familia?
Last Updated: May 23, 2008
Recursos de información para los pacientes
Alliance for Childhood Cancer (Alianza para el Cáncer Infantil)
1900 Duke St., Ste. 200
Alexandria, VA 22314
Teléfono: 703-299-1050
www.childhoodcanceralliance.org
American Brain Tumor Association (Asociación Estadounidense de Tumores Cerebrales)
2720 River Rd
Des Plaines, IL 60018
Teléfono: 847-827-9910
Llamadas gratuitas: 800-886-2282
www.abta.org
Beyond the Cure
1 South Memorial Dr., Ste. 800
St. Louis, MO 63102
Llamadas gratuitas: 800-5-FAMILY (532-6459)
www.beyondthecure.org
The Brain Tumor Foundation (Fundación del Tumor Cerebral)
1350 Avenue of the Americas, Ste. 1200
New York, NY 10019
Teléfono: 212-265-2401
www.braintumorfoundation.org
The Brain Tumor Society (Sociedad de Tumores Cerebrales)
124 Watertown Street, Ste. 3-H
Watertown, MA 02472
Teléfono: 617-924-9997
Llamadas gratuitas: 800-770-TBTS (8287)
www.tbts.org
Candlelighters Childhood Cancer Foundation (Fundación Candlelighters de Cáncer Infantil)
P.O. Box 498
Kensington, MD 20895
Teléfono: 301-962-3520
Llamadas gratuitas: 800-366-2223
www.candlelighters.org
The Childhood Brain Tumor Foundation (Fundación del Tumor Cerebral Infantil)
20312 Watkins Meadow Dr.
Germantown, MD 20876
Teléfono: 301-515-2900
Llamadas gratuitas: 877-217-4166
www.childhoodbraintumor.org
Children's Brain Tumor Foundation (Fundación del Tumor Cerebral en Niños)
274 Madison Ave., Ste. 1301
New York, NY 10016
Teléfono: 212-448-9494
www.cbtf.org
The Children's Cause for Cancer Advocacy
1010 Wayne Ave., Ste. 770
Silver Spring, MD 20910
Teléfono: 301-562-2765
www.childrenscause.org
Children's Hospice International
901 N. Pitt St., Ste. 230
Alexandria, VA 22314
Llamadas gratuitas: 800-2-4-CHILD
Teléfono: 703-684-0330
www.chionline.org
CureSearch
4600 East West Hwy, Ste. 600
Bethesda, MD 20814-3457
Llamadas gratuitas: 800-458-NCCF (6223)
www.curesearch.org
Make-A-Wish Foundation
3550 N. Central Ave., Ste. 300
Phoenix, AZ 85012
Llamadas gratuitas: 800-722-WISH (9474)
Teléfono: 602-279-WISH (9474)
www.wish.org
National Brain Tumor Foundation (Fundación Nacional del Tumor Cerebral)
22 Battery St., Ste. 612
San Francisco, CA 94111
Teléfono: 415-834-9970
Llamadas gratuitas: 800-934-CURE (2873)
www.braintumor.org
National Children's Cancer Society (Sociedad Nacional del Cáncer en Niños)
1015 Locust, Ste. 600
St. Louis, MO 63101
Llamadas gratuitas: 800-532-6459
Teléfono: 314-241-1600
www.nationalchildrenscancersociety.org
Outlook: Life Beyond Childhood Cancer
www.outlook-life.org
Starlight Starbright Children's Foundation
5757 Wilshire Blvd., Ste. M100
Los Angeles, CA 90036
Llamadas gratuitas: 800-315-2580
Teléfono: 310-479-1212
www.slsb.org
Vea todo Cancer.Net Recursos de información para los pacientes.
Last Updated: May 23, 2008
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