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Astrocitoma, sistema nervioso central, cáncer infantil
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6/09 Tratamiento En general, el cáncer en los niños es poco común, de modo que puede resultar difícil para los médicos planificar tratamientos, a menos que sepan cuál fue el más eficaz en otros niños. Por este motivo, más del 60% de los niños con cáncer reciben tratamiento como parte de un estudio clínico. Los estudios clínicos son estudios de investigación que comparan tratamientos estándar (los mejores tratamientos disponibles) con tratamientos más recientes que podrían ser más efectivos. La investigación de nuevos tratamientos implica el monitoreo minucioso mediante el uso de métodos científicos y el seguimiento cuidadoso de todos los participantes para evaluar la evolución. Para beneficiarse de estos tratamientos más nuevos, todos los niños con cáncer deberían recibir tratamiento en un centro oncológico especializado. Los médicos de estos centros poseen vasta experiencia en el tratamiento de niños con cáncer y tienen acceso a las últimas investigaciones. El médico que se especializa en el tratamiento de niños con cáncer se conoce como oncólogo pediátrico. En muchos casos, un equipo de médicos se hace cargo del tratamiento de un niño con cáncer. Los centros oncológicos pediátricos a menudo cuentan con servicios adicionales de apoyo para los niños y sus familias, como nutricionistas, trabajadores sociales y consejeros. También pueden ofrecer actividades especiales para los niños con cáncer. El tratamiento del astrocitoma depende del tamaño y la localización del tumor, de su tipo y grado, de si se ha diseminado y del estado de salud general del niño. Normalmente se usan tres tipos de tratamientos para los niños con astrocitoma: cirugía, radioterapia y quimioterapia. En algunas situaciones, es posible que se opte por quimioterapia de altas dosis seguida de un trasplante de células madre o de médula ósea. A continuación se describen las opciones de tratamiento más frecuentes para el astrocitoma. Cirugía La cirugía es el tratamiento más frecuente para el astrocitoma. Durante el procedimiento, un neurocirujano extirpa todo lo que pueda del tumor. Aun cuando, por su ubicación, no se pueda llegar al tumor mediante la cirugía, generalmente se realiza un biopsia quirúrgica para determinar el tipo y el grado del tumor. Si un tumor de grado bajo no puede extirparse por completo, el niño es controlado a menudo por su médico para detectar posibles crecimientos del tumor antes de considerar otros tipos de tratamiento. Si el tumor provoca síntomas y no se lo puede extirpar por completo en la cirugía, en muchos casos el cáncer remanente se trata con radioterapia o quimioterapia. Con frecuencia, un tumor de alto grado requiere tratamiento adicional sin importar si el tumor entero fue extirpado durante la cirugía. Radioterapia La radioterapia es el uso de rayos x u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. El médico que se especializa en administrar radioterapia para tratar el cáncer se conoce como radiooncólogo. El tipo más común de tratamiento de radiación se denomina radioterapia con haz externo, que se aplica desde una máquina externa al cuerpo. Cuando el tratamiento de radiación se aplica mediante implantes, se denomina radioterapia interna o braquiterapia. Los efectos secundarios de la radioterapia pueden incluir cansancio, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y diarrea o deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen algún tiempo después de finalizar el tratamiento. Dado que la radioterapia a veces puede interferir con el crecimiento y el desarrollo normales del cerebro de un niño, el médico puede decidir tratar el tumor de otra manera. Para evitar o reducir la necesidad de radioterapia en niños pequeños, es probable que el médico utilice primero quimioterapia, para encoger el tumor. Quimioterapia La quimioterapia es el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. La quimioterapia sistémica se administra a través del torrente sanguíneo y se focaliza en las células cancerosas de todo el cuerpo. El profesional que administra este tratamiento es un oncólogo clínico, un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer con medicamentos. Algunos niños quizás reciban la quimioterapia en el consultorio del médico; otros posiblemente se traten en el hospital. Un régimen (plan) de quimioterapia normalmente consiste en una cantidad específica de ciclos administrados en un plazo determinado. La quimioterapia puede usarse para retrasar o evitar la radioterapia en niños pequeños con tumores de grado bajo, como el JPA, debido a sus posibles efectos secundarios. Para un tumor de grado alto, la quimioterapia probablemente sea más efectiva en combinación con cirugía y radioterapia. La quimioterapia para el astrocitoma a menudo combina dos o tres fármacos. Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del paciente y la dosis utilizada, pero pueden incluir fatiga, riesgo de infección, náuseas, vómitos, inapetencia y diarrea. Estos efectos secundarios suelen desaparecer cuando finaliza el tratamiento. Obtenga más información acerca de la quimioterapia (en inglés) y la preparación para el tratamiento (en inglés). Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con el médico de su hijo es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Conozca más sobre los medicamentos recetados a su hijo en las bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas (en inglés). Trasplante de células madre/médula ósea El trasplante de células madre/médula ósea puede usarse en aquellos casos en que el astrocitoma reaparece. Un trasplante de células madre es un procedimiento médico en el cual la médula ósea enferma se reemplaza con células altamente especializadas llamadas células madre hematopoyéticas. Las células madre hematopoyéticas se encuentran tanto en la sangre en circulación como en la médula ósea. Hoy en día, a este procedimiento se lo llama más comúnmente trasplante de células madre, en lugar de trasplante de médula ósea, porque en realidad lo que se trasplanta son las células madre sanguíneas y no el tejido de la médula ósea. Existen dos tipos de trasplante de células madre, según el origen de las células madre sanguíneas de reemplazo: alotrasplante (o trasplante alogénico, ALLO) y trasplante autólogo (AUTO). Los trasplantes autólogos se usan para tratar el astrocitoma. En el trasplante autólogo, se usan las propias células madre del paciente. Las células madre se obtienen del paciente cuando él o ella está en remisión del tratamiento previo. Luego, las células madre se congelan hasta que se necesiten, generalmente después de finalizar el tratamiento de dosis altas (explicado a continuación). El objetivo del trasplante es destruir células cancerosas en la médula, sangre y otras partes del cuerpo y poner células madre sanguíneas de reemplazo para crear una médula ósea sana. En la mayoría de los trasplantes de células madre, el paciente es tratado con dosis altas de quimioterapia y/o radioterapia para destruir la mayor cantidad de células cancerosas posible. Esto también destruye el tejido de la médula ósea y suprime el sistema inmunológico del paciente. Después de administrar el tratamiento de dosis alta, las células madre sanguíneas se infunden en la vena del paciente para reemplazar la médula ósea y restaurar hemogramas normales. Antes de recomendar un trasplante, los médicos hablarán con el paciente sobre los riesgos de este tratamiento y considerarán otros factores diversos, como el tipo de cáncer, los resultados de cualquier otro tratamiento previo, la edad y el estado de salud general del paciente. En el trasplante de células madre, las células de reemplazo se implantan (comienzan a producir células sanguíneas nuevas) y se convierten en tejido sano, productor de sangre en 10 días a tres semanas. La destrucción de la propia médula del paciente disminuye las defensas naturales del cuerpo, hecho que expone temporalmente al paciente a un riesgo más alto de contraer infecciones. Hasta que el sistema inmunológico del paciente regrese a la normalidad, los pacientes pueden necesitar antibióticos y transfusiones de sangre. En el trasplante autólogo hay poco riesgo de rechazo de tejido porque las células madre de reemplazo son las células del propio paciente. Sin embargo, en el trasplante autólogo existe el riesgo de que algunas de las células que se devuelven al paciente aún sean cancerosas. Obtenga más información acerca del trasplante de médula ósea y de células madre (en inglés). Astrocitoma recurrente El tratamiento del astrocitoma recurrente depende de tres factores:
Si el tumor es un astrocitoma recurrente de grado bajo, el médico puede practicar una cirugía para extirpar la mayor cantidad de tumor que sea posible. Para el tumor recurrente, los niños que anteriormente no hayan recibido radioterapia o quimioterapia podrían recibir uno de estos tratamientos o ambos. Si el tumor es un astrocitoma recurrente de grado alto, probablemente el médico sugiera otros tipos de quimioterapia o radioterapia. Obtenga más información acerca de los términos comunes utilizados durante el tratamiento del cáncer. Last Updated: September 11, 2009 |