Oncologist-approved cancer information from the American Society of Clinical Oncology

Cáncer colorrectal

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 10/09

Diagnóstico

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si existe metástasis (diseminación). Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. En la mayoría de los tipos de cáncer, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo de la enfermedad. Si no se puede realizar la biopsia, el médico podría sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas con imágenes pueden utilizarse para averiguar si el cáncer ha formado metástasis. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y estado médico

  • Tipo de cáncer que se sospecha

  • Gravedad de los síntomas

  • Resultados de pruebas anteriores

Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer colorrectal. Además, el médico indagará sobre los antecedentes médicos y familiares de la persona, y posiblemente solicite un examen de todo el intestino, como una colonoscopia, que se describe en la sección Detección. Si se detecta cáncer colorrectal, probablemente no se pueda realizar un diagnóstico completo que describa con precisión la localización y la diseminación del cáncer hasta extraer quirúrgicamente el tumor.

Biopsia. La biopsia consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con el microscopio. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero sólo la biopsia permite dar un diagnóstico definitivo del cáncer colorrectal. La muestra extraída a través de la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). La biopsia se puede realizar durante una colonoscopia o en cualquier tejido extraído durante una cirugía. A veces, se utiliza una TC o ultrasonido para realizar una biopsia con aguja (se extrae tejido a través de la piel con una aguja que llega hasta el tumor).

Análisis de sangre. Debido a que con frecuencia el cáncer colorrectal sangra hacia el intestino grueso o recto, las personas enfermas de cáncer se vuelven anémicas. Una prueba para determinar la cantidad de glóbulos rojos en sangre, que es parte de un recuento sanguíneo completo (CBC, por su sigla en inglés), puede indicar la presencia de hemorragia.

Existe otro análisis de sangre que detecta los niveles de una proteína denominada antígeno carcinoembrionario (CEA, por su sigla en inglés). Altos niveles de CEA pueden indicar que el cáncer se ha diseminado hacia otras partes del cuerpo. La prueba de CEA no es definitiva para la detección de cáncer colorrectal ya que los niveles aumentan sólo en un 60% de las personas que padecen este tipo de cáncer y cuya enfermedad se ha diseminado a otros órganos. Además, hay otras afecciones que generan el aumento del CEA. Las pruebas de CEA se usan generalmente para supervisar a pacientes que ya reciben un tratamiento para el cáncer colorrectal. Obtenga más información sobre los marcadores tumorales del cáncer colorrectal (en inglés).

Pruebas por imágenes

Las pruebas por imágenes realizadas con anterioridad al tratamiento detectan el cáncer que puede haberse diseminado fuera del colon y el recto.

Tomografía computarizada (CT o CAT, por sus siglas en inglés). La tomografía computarizada crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Una computadora luego combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. A menudo, se inyecta un medio de contraste (una tinción especial) en una vena del paciente para obtener mejores detalles. En personas con cáncer de colon, la TC detecta la diseminación del cáncer en los pulmones, el hígado y otros órganos.

Ultrasonido. El ultrasonido es un procedimiento que usa ondas sonoras para producir imágenes del cuerpo e indicar la diseminación del cáncer en el hígado y en otros órganos. El ultrasonido endorrectal se utiliza habitualmente para determinar la profundidad de penetración del cáncer de recto y es útil como ayuda para planificar el tratamiento. Sin embargo, esta prueba no sirve para detectar con precisión ganglios linfáticos metastásicos (cáncer que se ha diseminado a ganglios linfáticos cercanos) ni una enfermedad metastásica más allá de la pelvis.

Radiografía de tórax. La radiografía es una imagen del interior del cuerpo. Por ejemplo, la radiografía de tórax puede ayudar a los médicos a determinar si el cáncer se ha diseminado a los pulmones.

Tomografía por emisión de positrones (Positron emission tomography, PET). Una tomografía por emisión de positrones es una forma de crear fotos de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva, que los órganos o los tejidos en estudio absorben. Esta sustancia emite energía, que detecta un escáner que crea las imágenes.

Obtenga más información acerca de qué esperar al realizarse pruebas comunes, procedimientos y estudios por imágenes (en inglés).

Obtenga más información acerca de los términos comunes utilizados al establecer un diagnóstico de cáncer.



Last Updated: October 16, 2009

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