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Cáncer de cuello uterino

Esta sección ha sido revisada y aprobada por la Junta editorial de Cancer.Net, 9/08

Diagnóstico

Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si existe metástasis (diseminación). Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. En la mayoría de los tipos de cáncer, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo de la enfermedad. Si no se puede realizar la biopsia, el médico podría sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas con imágenes pueden utilizarse para averiguar si el cáncer ha formado metástasis. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:

  • Edad y estado médico
  • Tipo de cáncer que se sospecha
  • Gravedad de los síntomas
  • Resultados de pruebas anteriores

Además del examen físico, se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de cuello uterino:

Examen de Papanicolaou. El médico raspa ligeramente la parte externa del cuello uterino y la vagina y toma muestras de las células para su análisis. Para obtener más información, lea Examen de Papanicolaou: Qué esperar.

Examen pélvico. En este examen, el médico palpa el útero, la vagina, los ovarios, las trompas de Falopio, el cuello uterino, la vejiga y el recto para determinar si hay cambios inusuales. Por lo general, el examen de Papanicolaou se realiza simultáneamente.

Si el médico encuentra cambios anormales en el cuello del útero durante el examen pélvico y el de Papanicolaou, es posible que ordene una prueba para detectar HPV. La prueba de HPV es similar al examen de Papanicolaou, es decir, la prueba se realiza en una muestra de células del cuello uterino de la paciente. Determinadas cepas (tipos) de HPV, como el HPV 16, se encuentran con más frecuencia en mujeres con cáncer de cuello uterino y pueden ayudar a confirmar un diagnóstico. Muchas mujeres son portadoras de HPV, por lo tanto, la prueba de detección de HPV sola no es una prueba precisa para detectar el cáncer de cuello uterino. Pero si las pruebas de Papanicolaou muestran anormalidad celular y la prueba de HPV también es positiva, el médico podrá sugerir una o más de los siguientes exámenes de diagnóstico:

Colposcopia. El médico puede realizar una colposcopia para visualizar y tratar las áreas anormales en el cuello del útero. Se usa un instrumento especial denominado colposcopio (instrumento que ofrece una imagen agrandada de las células del cuello uterino y la vagina, al igual que un microscopio). El colposcopio permite al médico obtener una vista en aumento e iluminada de los tejidos vaginales y cervicales. El colposcopio no se inserta en el cuerpo de la mujer; el examen no es doloroso, puede realizarse en el consultorio médico y no tiene efectos secundarios. Puede realizarse durante el embarazo.

Biopsia. La biopsia consiste en la extracción de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero sólo la biopsia permite dar un diagnóstico definitivo. La muestra extraída a través de la biopsia es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). Si la lesión es pequeña, el médico posiblemente la extirpe en su totalidad durante la biopsia. Existen diversos tipos de biopsias:

  • Un método frecuente consiste en utilizar un instrumento para extraer pequeños trozos de tejido cervical.

  • A veces, el médico desea verificar un área dentro de la abertura del cuello del útero que no puede verse durante la colposcopia. Para esto, el médico utiliza un procedimiento llamado curetaje endocervical (ECC, por su sigla en inglés). Con la ayuda de un instrumento pequeño con forma de cuchara, llamado cureta, el médico raspa un pequeño trozo de tejido del interior de la abertura cervical.

  • El procedimiento de extirpación electroquirúrgica con asa (LEEP, por su sigla en inglés) utiliza corriente eléctrica que se transmite a través de un gancho de alambre delgado. El gancho extrae el tejido para su estudio en el laboratorio. El LEEP también puede utilizarse para extirpar el precáncer o el cáncer de estadio temprano.

  • La conización (biopsia en cono) extrae un trozo de tejido con forma de cono del cuello del útero. La conización puede efectuarse como tratamiento para extirpar el precáncer o el cáncer de estadio temprano.

Los tres primeros procedimientos habitualmente se realizan en el consultorio médico con un anestésico local para adormecer la zona. Pueden causar algo de sangrado o de secreción y, en algunas mujeres, molestia similar a los dolores menstruales. La conización se realiza bajo anestesia general o local en el consultorio médico o el hospital.

Si la biopsia indica la presencia de cáncer de cuello uterino, el médico derivará a la paciente al oncólogo ginecológico que se especializa en el tratamiento de este tipo de cáncer. El especialista puede sugerir exámenes adicionales para ver si el cáncer se ha diseminado más allá del cuello del útero.

Examen pélvico. Es posible que el especialista vuelva a examinar el área pélvica con anestesia para ver si se ha diseminado a los órganos que están cerca del cuello uterino, entre ellos, útero, vagina, vejiga y recto.

Cistoscopia. Este procedimiento permite al médico ver el interior de la vejiga y la uretra (canal que transporta la orina desde la vejiga) con un cistoscopio (tubo delgado y flexible que tiene una cámara). La cistoscopia se utiliza para determinar si el cáncer se ha diseminado a la vejiga.

Proctoscopia (también denominada sigmoidoscopia). Este procedimiento permite al médico ver el colon y el recto utilizando un sigmoidoscopio (tubo delgado y flexible con una cámara). La proctoscopia se utiliza para ver si el cáncer se ha diseminado al recto.

Laparoscopia. Este procedimiento permite al médico ver la región abdominal utilizando un laparoscopio (tubo delgado, flexible e iluminado con una cámara).

Radiografía. La radiografía es una imagen del interior del cuerpo. Por ejemplo, la radiografía de tórax puede ayudar a los médicos a determinar si el cáncer se ha diseminado a los pulmones. La urografía intravenosa o pielografía es un tipo de placa radiográfica que se utiliza para visualizar los riñones y la vejiga.

Estudio por tomografía computarizada (CT o CAT, por su sigla en inglés). La CT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Una computadora luego combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. A menudo, se inyecta un medio de contraste (una tinción especial) en una vena del paciente para obtener mejores detalles.

Imágenes por resonancia magnética (MRI, por su sigla en inglés). Un estudio de imágenes por resonancia magnética (MRI) utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos x, para producir imágenes detalladas del cuerpo. Se puede inyectar un medio de contraste en una vena del paciente para crear una imagen más clara.

Tomografía por emisión de positrones (PET, por su sigla en inglés). Una tomografía por emisión de positrones es una forma de crear fotos de los órganos y los tejidos internos del cuerpo. Se inyecta en el cuerpo del paciente una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva, que los órganos o los tejidos en estudio absorben. Esta sustancia emite energía, que detecta un escáner que crea las imágenes.

Para obtener más información sobre qué esperar durante las pruebas de diagnóstico habituales, consulte Tratamiento, pruebas y procedimientos.

Para informarse acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea El recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Recién diagnosticado.



Last Updated: December 01, 2008

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