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Cáncer de hígado
Panorama general
Esta sección ha sido revisada y aprobada por Cancer.Net Editorial Board, 8/07
El cáncer primario de hígado es un cáncer que se origina en el hígado. Es común que el hígado sea el lugar de metástasis (diseminación) de otros cánceres, como cáncer de páncreas, colon, estómago, mama o pulmón. Sin embargo, éstos no son cáncer primario de hígado. Para obtener más información acerca del cáncer que se originó en otra parte del cuerpo y se diseminó al hígado, consulte la información de Cancer.Net para ese tipo de cáncer.
Esta sección trata sólo el cáncer primario de hígado en adultos.
El hígado es el órgano interno más grande del cuerpo y sus funciones son vitales para la digestión de los alimentos. El ser humano no puede vivir sin hígado. Las funciones del hígado incluyen:
- Recolección y filtración de la sangre proveniente de los intestinos
- Procesamiento y almacenamiento de los nutrientes necesarios que se absorben de los intestinos
- Metabolización química (transformación) de algunos nutrientes en energía o para la reparación y formación de tejidos
- Producción de algunos de los factores de la coagulación sanguínea
- Eliminación de residuos tóxicos del cuerpo
- Participación en el mantenimiento del nivel de azúcar adecuado en el cuerpo
Los subtipos de cáncer primario de hígado en adultos reciben el nombre según el tipo de células a partir de las cuales se desarrollan.
Tipos de cáncer primario de hígado en adultos
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Tipo de cáncer de hígado
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Descripción
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Frecuencia
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Carcinoma hepatocelular (HCC, por su sigla en inglés)
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El carcinoma hepatocelular puede seguir diferentes patrones de crecimiento. Algunos desarrollan crecimientos en forma de tentáculos por el hígado. Este patrón es el más común en los Estados Unidos. Otros comienzan como un solo tumor que se disemina a otras áreas del cuerpo en un estadio tardío de la enfermedad. Sin embargo, otros se desarrollan como nódulos en varios lugares diferentes del hígado. En ocasiones, el patrón no es claro.
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La mayoría (aproximadamente el 90%) de los casos de cáncer primario de hígado en adultos son carcinomas hepatocelulares.
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Colangiocarcinoma (también denominado cáncer del conducto biliar)Los colangiocarcinomas crecen a partir de células del conducto biliar del hígado. El conducto biliar es un tubo delgado que se extiende desde el hígado hasta el intestino delgado. El conducto biliar comienza en el interior del hígado como varios tubos más pequeños que se unen. Aproximadamente el 9% de los casos de cáncer primario de hígado en adultos son colangiocarcinomas. Para obtener más información, consulte la Guía para el cáncer del conducto biliar de la Cancer.Net.
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Angiosarcoma
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El angiosarcoma comienza en los vasos sanguíneos del hígado y crece rápidamente.
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Aproximadamente el 1% de los casos de cáncer primario de hígado en adultos son angiosarcomas. Para obtener más información, lea la Guía para el sarcoma de la Cancer.Net.
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Estadísticas
En 2007, se estima que a 19,160 adultos (13,660 hombres y 5,510 mujeres) aproximadamente se les diagnosticará cáncer de hígado en los Estados Unidos. Se calcula que este año se producirán unas 16,780 muertes (11,280 hombres y 5,500 mujeres) a causa de esta enfermedad. El cáncer de hígado es la sexta causa más común de muerte entre hombres.
La tasa de sobrevida relativa de cinco años (porcentaje de pacientes que sobrevive al menos cinco años una vez detectado el cáncer, excluidos aquéllos que mueren por otras enfermedades) de pacientes con cáncer de hígado es sólo un 10,5%.
A diferencia de muchas otras formas de cáncer, el número de personas que desarrollan y mueren por cáncer de hígado está aumentando. El cáncer de hígado es aún más común en los países en desarrollo de África y Asia oriental. En algunos países es el tipo de cáncer más común.
Las estadísticas de cáncer deben interpretarse con cautela. Estos cálculos estimados se basan en datos provenientes de miles de casos de este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de una persona específica puede variar. Es imposible informar a una persona de cuánto tiempo vivirá con cáncer de hígado. Debido a que las estadísticas de supervivencia se miden en intervalos de cinco años (o a veces de un año), pueden no representar los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer.
Estadísticas adaptadas de la publicación de la American Cancer Society, Cancer Facts & Figures (Datos y cifras de cáncer) 2007.
Para informarse acerca de los términos sobre el cáncer que se usan en esta sección, lea El recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Términos de oncología básica.
El resto de esta sección hace referencia al tipo más común de cáncer primario de hígado en adulto, el carcinoma hepatocelular.
Last Updated: December 05, 2007
Factores de riesgo y prevención
Un factor de riesgo es cualquier factor que aumenta la posibilidad de que una persona desarrolle cáncer. Existen factores de riesgo que pueden controlarse (como el tabaquismo) y otros que no (como la edad y los antecedentes familiares). Si bien los factores de riesgo pueden influir en el desarrollo del cáncer, la mayoría no es una causa directa de esta enfermedad. Algunas personas con diversos factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, si usted conoce sus factores de riesgo y consulta a su médico, puede tomar decisiones inteligentes sobre su estilo de vida y los cuidados de la salud.
Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de una persona de desarrollar HCC. En los Estados Unidos, los principales riesgos son la infección crónica de hígado por el virus de hepatitis B o C y la cirrosis hepática. Generalmente el HCC se desarrolla varias décadas después de que dicha infección comienza.
Hepatitis viral. La hepatitis viral es el factor de riesgo más importante para este tipo de cáncer. Los virus de la hepatitis infectan el hígado. Dos tipos comunes son la hepatitis B y la C. Las personas portadoras del virus de hepatitis B tienen un riesgo de hasta 100 veces mayor de desarrollar cáncer primario de hígado en adultos.
La hepatitis viral puede transmitirse a través del contacto con la sangre o líquidos del cuerpo de otra persona por lesiones, compartir agujas durante el uso de drogas o contacto sexual. En el caso de la hepatitis B, el feto o el bebé puede infectarse a través de la madre infectada, aunque esto puede evitarse vacunando al bebé. Si usted desarrolla hepatitis aguda B o C y "elimina el virus", no tiene mayor riesgo de desarrollar cáncer de hígado. Sólo las personas que no eliminan el virus (las que se convierten en "portadores") corren un riesgo mayor. Su médico podrá realizar análisis de sangre que indiquen si usted ha eliminado el virus.
Cirrosis. La cirrosis hepática se desarrolla cuando las células del hígado se dañan y son reemplazadas por tejido cicatricial. En los Estados Unidos la mayoría de los casos de cirrosis está causada por el abuso de alcohol. Otras causas son hepatitis viral (tipos B y C, mencionadas antes), exceso de hierro en el hígado debido a una enfermedad denominada hemocromatosis y otros tipos de enfermedad crónica del hígado poco frecuentes.
Edad. En los Estados Unidos, el cáncer primario de hígado en adultos ocurre sobre todo en las personas de más de 60 años.
Sexo. Los hombres son más propensos a desarrollar este cáncer que las mujeres.
Factores ambientales. Algunos factores ambientales pueden aumentar el riesgo de cáncer de hígado, por ejemplo, la exposición a determinadas sustancias químicas o el consumo de alimentos contaminados con moho de aflatoxina.
Los factores de riesgo son acumulativos, es decir que tener más de un factor de riesgo aumenta aún más el riesgo. Por ejemplo, una persona que es portadora del virus de la hepatitis B y C tiene un riesgo más alto que una persona que es portadora de un solo tipo de virus.
Prevención
La mayoría de los casos de HCC en los Estados Unidos pueden evitarse previniendo la hepatitis viral y la cirrosis. Una vacuna puede proteger a las personas sanas de contraer hepatitis B. De hecho, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. recomiendan que todos los niños reciban esta vacuna. No existe una vacuna contra la hepatitis C, que está asociada con más frecuencia al abuso presente o pasado de drogas intravenosas (IV). Los bancos de sangre de los Estados Unidos controlan la sangre donada para asegurarse de que no se utilice sangre infectada con los virus de la hepatitis.
La cirrosis puede prevenirse evitando el abuso de alcohol y previniendo la hepatitis viral. La mayoría de los países industrializados tienen reglamentaciones para proteger a las personas de las sustancias químicas que causan cáncer. En los Estados Unidos, dicha reglamentación prácticamente ha eliminado estas sustancias químicas como causa de cáncer primario de hígado en adultos.
Cada vez existen más pruebas de que determinados medicamentos pueden controlar la infección por hepatitis B o C y, por lo tanto, reducir la inflamación que causan en el hígado. Esto podría disminuir el riesgo de desarrollo de cáncer, sobre todo si se han administrado antes de que se desarrolle la cirrosis. Se recomienda que la información sobre ese tratamiento sea proporcionada por un hepatólogo, médico que se especializa en las enfermedades del hígado.
Si sabe que tiene cirrosis u otros factores de riesgo, es importante que hable con su médico sobre si debe someterse a controles regulares para detectar la presencia de cáncer de hígado. La detección temprana, antes de que se haya desarrollado algún síntoma, puede aumentar la posibilidad de que un tratamiento tenga éxito. Los hepatólogos son los médicos más experimentados en los estudios de detección del cáncer primario de hígado. También es común oír el término "vigilancia" utilizado para explicar esto, pero, en realidad, significa lo mismo que estudios de detección.
Last Updated: December 05, 2007
Síntomas
Es posible que las personas con HCC no tengan síntomas, especialmente cuando el tumor se detecta en forma temprana como parte de un programa de detección. Cuando los síntomas se observan, incluyen:
- Dolor, especialmente en la parte superior derecha de la región abdominal, cerca del omóplato derecho o en la espalda
- Pérdida de peso
- Nódulo duro bajo las costillas sobre el lado derecho del cuerpo que indica que el tumor ha aumentado de tamaño
- Debilidad o fatiga (cansancio)
En el momento del diagnóstico del HCC, algunas personas ya sabrán que tienen cirrosis y ya estarán recibiendo atención de un médico. Algunos síntomas experimentados por los pacientes con HCC pueden atribuirse a la cirrosis asociada más que al tumor en sí; estos síntomas incluyen hinchazón abdominal debida a ascitis (acumulación de líquido) o quizás la persona encuentre que necesita cantidades cada vez mayores de diuréticos (pastillas de agua) para controlar la acumulación abdominal de líquidos. La encefalopatía hepática (confusión metal) y el sangrado de esófago o estómago o el empeoramiento del estado de salud también pueden indicar cáncer.
Last Updated: December 05, 2007
Diagnóstico
Los médicos utilizan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y determinar si existe metástasis (diseminación). Algunas pruebas también pueden establecer cuál es el tratamiento más efectivo. En la mayoría de los tipos de cáncer, la biopsia es el único método para formular un diagnóstico definitivo de la enfermedad. Si no se puede realizar la biopsia, el médico podría sugerir que se lleven a cabo otras pruebas que ayuden a establecer un diagnóstico. Las pruebas con imágenes pueden utilizarse para averiguar si el cáncer ha formado metástasis. Es posible que su médico evalúe estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:
- Edad y estado médico
- Tipo de cáncer
- Gravedad de los síntomas
- Resultados de pruebas anteriores
Se pueden utilizar las siguientes pruebas para diagnosticar HCC:
Examen físico. Si una persona tiene síntomas de HCC, el médico palpa el abdomen para verificar la presencia de nódulos, hinchazón u otros cambios en el hígado, bazo y otros órganos cercanos. El médico también busca la acumulación anormal de líquido en el abdomen y signos de ictericia (color amarillo en la piel y en el blanco de los ojos).
Análisis de sangre. Al mismo tiempo que el examen físico, el médico probablemente realice un análisis de sangre para buscar una sustancia denominada alfa-fetoproteína (AFP). En los Estados Unidos, la AFP se encuentra en la sangre de aproximadamente 50% a 70% de las personas con cáncer primario de hígado en adultos. El médico también hace pruebas para detectar la presencia de hepatitis B o C. Otros análisis de sangre pueden mostrar el estado del funcionamiento del hígado.
Además generalmente se necesitan otras pruebas para diagnosticar el HCC y determinar la localización del tumor en el hígado y si se ha diseminado a otras áreas del cuerpo. Una vez realizado el examen físico y los análisis de sangre, el médico puede solicitar una o más de las siguientes pruebas:
Pruebas por imágenes
Ultrasonido. El ultrasonido utiliza ondas de sonido para crear una imagen de los órganos internos. Las ondas de sonido rebotan contra el hígado, otros órganos y tumores. Cada onda crea una vista diferente en un monitor de computadora.
Estudio por tomografía computarizada (CT o CAT, por su sigla en inglés). La CT crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con una máquina de rayos X. Una computadora luego combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anormalidades o tumores. Se suele inyectar un medio de contraste en la vena del paciente antes de realizar el estudio por CT. El medio de contraste ayuda a que el hígado y los tumores se muestren con más claridad.
Imágenes por resonancia magnética (MRI, por su sigla en inglés). Un estudio de imágenes por resonancia magnética (MRI) utiliza campos magnéticos, en lugar de rayos x, para producir imágenes detalladas del cuerpo. A menudo el estudio por MRI puede marcar la diferencia entre un tumor benigno (no canceroso) y uno maligno (canceroso).
Angiograma. El angiograma es una imagen por rayos x de los vasos sanguíneos. Este estudio puede realizarse en el hospital y el paciente puede recibir anestesia general. Se inyecta un medio de contraste en el torrente sanguíneo de manera que los vasos sanguíneos del hígado aparezcan en la placa de rayos x.
Cirugía
Laparoscopia. La laparoscopia utiliza un tubo delgado iluminado para observar el hígado y otros órganos internos. El tubo se inserta a través de una pequeña incisión en el abdomen. El procedimiento se suele realizar bajo uso de un sedante y anestesia local para adormecer la zona. Habitualmente no requiere anestesia general.
Biopsia. La biopsia es la extirpación de una pequeña cantidad de tejido para su examen bajo el microscopio. Otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer, pero únicamente una biopsia puede hacer un diagnóstico definitivo (a menos que el nivel de AFP sea extremadamente alto; vea Análisis de sangre arriba). La muestra extraída es analizada por un patólogo (médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y que evalúa células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades). El tipo de biopsia depende de la localización del cáncer. La biopsia puede tomarse durante una laparoscopia, mediante una aspiración con aguja fina (se extraen células con una aguja delgada que se inserta en el tumor) o por aspiración con aguja gruesa (biopsia profunda). Cada vez más, la biopsia es realizada por un radiólogo que sigue el recorrido de la aguja utilizando ultrasonido para dirigirla a la parte específica del hígado donde desea obtener el tejido. El procedimiento de la biopsia en sí suele durar menos de un minuto. Normalmente no es dolorosa y sólo surgen complicaciones en muy pocos casos. Antes de este procedimiento el médico hará pruebas de sangre para determinar la capacidad de coagulación y disminuir el riesgo de sangrado una vez finalizada la biopsia.
Ante una prueba de AFP que indique claramente HCC, e imágenes y cuadro clínico característicos del HCC, cada vez son más los médicos que consideran que no es necesario realizar una biopsia. Además si se está considerando la extirpación quirúrgica del tumor, la mayoría de los cirujanos recomendará que la biopsia se haga durante la operación, en lugar de recurrir a un procedimiento aparte antes de la cirugía.
También es importante destacar que, con la tecnología de estudios por imágenes más reciente, se encuentran cada vez más masas de un tamaño muy pequeño. Sin embargo, no siempre es posible identificar qué son estos tumores y determinar si representan un riesgo para la salud del paciente. En estas circunstancias, especialmente cuando la masa tiene un tamaño de un centímetro o menos, el médico puede recomendar el método de "supervisión y espera" (también llamado vigilancia activa y espera vigilante) y repetir los estudios por imágenes en tres a seis meses. Si el último estudio por imágenes muestra que el tamaño no ha cambiado, se continúa con el método de vigilancia. Pero si crece, entonces el médico hará una biopsia.
Para informarse acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el Recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Recién diagnosticado.
Para obtener más información sobre qué esperar durante las pruebas de diagnóstico habituales, consulte pruebas y procedimientos.
Last Updated: December 05, 2007
Determinación del estadio
Existen dos tipos de cáncer de hígado: primario y metastásico. El cáncer primario se origina en el hígado, mientras que el cáncer metastásico (secundario) de hígado se ha diseminado al hígado desde un cáncer que se inició en otra parte del cuerpo. Para obtener información sobre la determinación de estadios del cáncer secundario de hígado, consulte la Guía de PLWC para el cáncer sobre cáncer primario, ya que hay diferentes descripciones de estadio para distintos tipos de cáncer. Por ejemplo, el linfoma que se ha diseminado al hígado se sigue estadificando como linfoma.
La determinación del estadio es una manera de describir el cáncer, como, por ejemplo, dónde está ubicado, si se ha diseminado y hacia adónde, y si está afectando las funciones de otros órganos del cuerpo. Los médicos utilizan pruebas de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que éste no se determina hasta que se hayan realizado todas las pruebas. El conocimiento del estadio clínico permite al médico decidir cuál es el mejor tratamiento y predecir el pronóstico del paciente (posibilidad de recuperación).
Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio clínico es el sistema TNM. Este sistema utiliza tres criterios para evaluar el estadio del cáncer: el tumor, los ganglios linfáticos alrededor del tumor y si el tumor se ha diseminado al resto del cuerpo. Los resultados se combinan, para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Existen cinco estadios: estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (uno a cuatro). El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer de manera que los médicos puedan, de común acuerdo, planificar el mejor tratamiento.
TNM es la abreviatura en inglés de tumor (T), ganglio (N) y metástasis (M). Los médicos tienen en cuenta estos tres factores para determinar el estadio clínico del cáncer:
- ¿Qué tamaño tiene el tumor primario y dónde se ubica? (Tumor, T)
- ¿El tumor se ha diseminado a los ganglioslinfáticos? (N, por Node [ganglio] en inglés)
- ¿El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo? (Metástasis, M)
Tumor. Mediante el sistema TNM, se utiliza la "T" más una letra o número (0 a 4) para describir la localización del tumor. Si hay más de un tumor, la letra minúscula "m" (múltiple) se agrega a la categoría "T". A continuación, se incluye información sobre los estadios específicos del HCC:
TX: No se puede evaluar el tumor primario.
T0: No hay evidencia de tumor primario.
T1: El tumor mide 2 centímetros (cm) o menos. No compromete los vasos sanguíneos adyacentes.
T2: Cualquiera de estas condiciones:
- Está presente un tumor que compromete los vasos sanguíneos adyacentes.
- Existen múltiples tumores que no miden más de 5 cm.
T3: Cualquiera de estas condiciones:
- Está presente más de un tumor que mide más de 5 cm.
- El tumor compromete las venas alrededor del hígado.
T4: Cualquiera de estas condiciones:
- El tumor se ha diseminado a los órganos cercanos al hígado (excepto la vesícula).
- El tumor está presente con perforación (apertura anormal) del peritoneo visceral (capa de tejido que recubre internamente el abdomen).
Ganglio. La "N" en la abreviatura del sistema de determinación de estadios TNM representa los ganglios linfáticos, órganos minúsculos con forma de guisante que ayudan a combatir las infecciones. Los ganglios linfáticos que se encuentran cerca del hígado se llaman ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios distantes.
NX: no se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.
N0: El cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos regionales.
N1: El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos regionales.
Metástasis a distancia. La "M" del sistema TNM indica si el cáncer se ha diseminado a otras áreas del cuerpo.
MX: No se puede evaluar el tumor.
M0: El cáncer no se ha diseminado.
M1: Hay metástasis a otra parte del cuerpo.
Agrupación de estadios del cáncer
Los médicos asignan el estadio del cáncer de hígado combinando las clasificaciones T, N y M.
Estadio I: Es el estadio más temprano de HCC. El tumor no se ha diseminado a los vasos sanguíneos, ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo (T1, N0, M0).
Estadio II: El tumor compromete los vasos sanguíneos cercanos, pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo (T2, N0, M0).
Estadio IIIA: El cáncer no se ha diseminado más allá del hígado, pero el área del cáncer es más grande que en el estadio I o II y a menudo ha invadido los vasos sanguíneos cercanos (T3, N0, M0).
Estadio IIIB: El cáncer se ha diseminado a los órganos cercanos al hígado, pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo (T4, N0, M0).
Estadio IIIC: Cualquier tumor que se haya diseminado a los ganglios linfáticos regionales, pero no a otras partes del cuerpo (cualquier T, N1, M0).
Estadio IV: Cualquier tumor que se haya diseminado a otras partes del cuerpo (cualquier T, cualquier N, M1).
El HCC se diferencia de otros tipos de cáncer en que su tratamiento está determinado no sólo por el estadio (según el sistema TNM) sino también por el grado de disfunción hepática. Por ejemplo, la enfermedad en un estadio temprano no siempre se puede extirpar con cirugía porque el hígado está gravemente dañado (generalmente con cirrosis) y no habría suficiente reserva hepática para mantener la vida después de una operación. Por lo tanto, a menudo el estado del paciente se describe utilizando las cuatro descripciones que aparecen abajo además del estadio.
Localizado extirpable: El cáncer está en un lugar del hígado y el resto del hígado está sano. El cáncer es extirpable, lo cual significa que se puede eliminar con cirugía.
Localizado no extirpable: El cáncer se encuentra en una parte del hígado, pero no se puede eliminar con cirugía (no extirpable).
Avanzado: El cáncer se ha diseminado por todo el hígado u otras partes del cuerpo como pulmones y huesos.
Recurrente: El cáncer ha recurrido (regresado) después del tratamiento. Puede recurrir en el hígado o en otra parte del cuerpo.
Datos utilizados con permiso de la American Joint Committee on Cancer (AJCC, Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el AJCC Cancer Staging Manual (sexta edición, 2002), publicado por Springer-Verlag New York, www.springer-ny.com.
Last Updated: December 05, 2007
Tratamiento
El tratamiento del HCC depende del tamaño y la localización del tumor, de si el cáncer se ha diseminado y del estado de salud general del paciente. En muchos casos, un equipo de médicos trabaja con el paciente para determinar el mejor plan de tratamiento.
Cirugía, radioterapia y quimioterapia se utilizan para tratar el HCC. El tipo de tratamiento seleccionado depende de un número de factores:
- Si el cáncer se encuentra solamente en el hígado
- Si el cáncer está sólo en el área donde se inició o se ha diseminado ampliamente por todo el hígado
- El estado de salud general del paciente
- El grado de daño al área restante (sin tumor) del hígado
Cirugía
Se pueden utilizar dos tipos de cirugía para tratar el HCC. La parte afectada del hígado puede extirparse o puede realizarse un trasplante de hígado. La cirugía tiende a ser el tratamiento más satisfactorio, sobre todo en los pacientes con tumores pequeños (menos de 5 cm). Si el tumor se ha diseminado fuera del hígado o si el paciente tiene otras enfermedades graves, quizás la cirugía no sea una opción.
Hepatectomía. Cuando se extirpa una porción del hígado, la cirugía se denomina hepatectomía parcial. La hepatectomía puede realizarse sólo si el cáncer está limitado a una parte del hígado y, por lo demás, el órgano funciona bien. La sección restante del hígado asume las funciones de todo el hígado y puede, en algunos casos, volver a crecer hasta su tamaño normal al cabo de unas semanas. La hepatectomía puede no ser factible si el paciente tiene un estadio avanzado de cirrosis, aunque el tumor sea pequeño.
Los efectos secundarios de la hepatectomía pueden incluir dolor, debilidad y fatiga y un período transitorio de insuficiencia hepática. El equipo de cuidados médicos observa la aparición de signos de sangrado, infección, insuficiencia hepática u otros problemas que requieren tratamiento inmediato.
Trasplante de hígado. En ocasiones, se puede realizar el trasplante de hígado. Este procedimiento es posible sólo cuando el cáncer está confinado al hígado, se encuentra el donante adecuado y se cumplen criterios muy específicos.
Tras el trasplante, el paciente es observado cuidadosamente para detectar la aparición de signos de rechazo del nuevo hígado o la recurrencia del tumor. El paciente debe tomar medicamentos para impedir el rechazo y éstos pueden tener efectos secundarios como hinchazón de la cara, presión arterial alta o aumento del vello.
El trasplante de hígado es un tratamiento especialmente eficaz para las personas con tumores pequeños, dado que este procedimiento permite eliminar tanto el tumor como la disfunción del hígado, condición frecuentemente presente en pacientes con HCC. No obstante, la cantidad de donantes es escasa y las personas en espera de un trasplante probablemente deban aguardar mucho tiempo hasta disponer del órgano. La enfermedad puede continuar avanzando durante este período. El centro de trasplante le indicará el tiempo de espera aproximado y las reglas que siguen para determinar la prioridad de las personas en lista de espera.
Radioterapia
La radioterapia es el uso de rayos x u otras partículas con alta potencia para matar las células cancerosas. La radioterapia de haz externo es radiación administrada desde una máquina fuera del cuerpo. Este método rara vez se utiliza para el HCC. No obstante, en la actualidad algunos centros utilizan radioterapia interna para el HCC, que es radioterapia administrada a través de un implante insertado en el cuerpo.
La radioterapia interna para el HCC consiste en la colocación de cuentas radioactivas dentro de la arteria que irriga sangre al tumor, de manera similar a la quimioembolización (véase más abajo). Según el tipo de radiación que se emplee, su médico le explicará cuestiones relativas a la protección contra la radiación y los efectos secundarios posibles.
Los efectos secundarios generales de la radioterapia pueden incluir fatiga, reacciones leves en la piel, malestar estomacal y diarrea o deposiciones líquidas. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen algún tiempo después de finalizar el tratamiento. En el caso de la radioterapia interna, pueden producirse efectos secundarios como daño al estómago y los pulmones. Sin embargo, estos efectos secundarios generalmente pueden evitarse con medidas preventivas previas al tratamiento.
Quimioterapia
La quimioterapia es el uso de medicamentos para matar las células cancerosas. El paciente puede recibir un medicamento o una combinación de medicamentos. Se pueden utilizar dos tipos de administración para tratar el HCC:
Tratamiento de quimioterapia sistémica. Convencionalmente, la quimioterapia sistémica se inyecta en una vena, de modo que viaja por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo con el objetivo de destruir las células cancerosas tanto dentro como fuera del hígado. Sin embargo, muy recientemente, se ha estudiado un nuevo tipo de medicamento, sorafenib (Nexovar), que se administra por vía oral (por boca) a las personas con HCC avanzado. Un informe preliminar sugiere una mejoría significativa en la supervivencia (desde aproximadamente 8 meses a 10,5 meses), sólo con efectos secundarios modestos, como diarrea y ciertas complicaciones de la piel. Actualmente no se han publicado los resultados completos del estudio y el medicamento aún no se ha aprobado para pacientes con HCC (consulte Investigaciones actuales).
Tratamiento de quimioterapia regional. Se coloca quirúrgicamente una pequeña bomba en el cuerpo para administrar los medicamentos contra el cáncer directamente en los vasos sanguíneos que irrigan el tumor.
Los efectos secundarios frecuentes incluyen náuseas y vómitos, pérdida del apetito, diarrea, fatiga, recuento sanguíneo bajo, sangrado o hematomas después de cortes o lesiones menores, adormecimiento o cosquilleo en manos o pies, dolor de cabeza, pérdida del cabello y oscurecimiento de la piel y las uñas. Muchos efectos secundarios desaparecen cuando finaliza el tratamiento, pero otros son permanentes.
Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer se evalúan constantemente. A menudo, hablar con su médico es la mejor forma de conocer los medicamentos que le recetaron, su objetivo y sus posibles efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Conozca más sobre sus medicamentos recetados a través de los Recursos de información sobre medicamentos de Cancer.Net, que ofrecen enlaces a bases de datos de medicamentos en las que puede realizar búsquedas.
Otras opciones
Algunos tumores localizados completamente dentro del hígado no pueden extirparse con cirugía o tratarse con quimioterapia o radioterapia de manera efectiva. De hecho, la quimioterapia y la radioterapia de haz externo se utilizan con menos frecuencia ahora que se dispone de otros procedimientos (enumerados seguidamente) para retardar el crecimiento del cáncer y prolongar la vida. Todos los tratamientos son más efectivos cuando el tumor es pequeño; muchos médicos no utilizan estos tratamientos si el tumor mide más de 5 cm de diámetro.
- La ablación por radiofrecuencia (RFA, por su sigla en inglés) y la terapia con microondas utilizan calor para destruir las células cancerosas. Probablemente la RFA es el tratamiento paliativo más ampliamente utilizado, que se usa para aliviar los síntomas del cáncer y los tratamientos relacionados. Puede aplicarse con sedantes a través de la piel, mediante laparoscopia o durante una cirugía.
- La inyección percutánea de etanol utiliza alcohol que se inyecta directamente en el tumor hepático para matarlo. Los efectos secundarios incluyen fiebre y dolor después del procedimiento, pero éste es en sí muy sencillo, seguro y especialmente efectivo en los tumores de menos de 3 cm de diámetro. Pero, si el alcohol sale del hígado, podría ocasionar un episodio breve de dolor intenso.
- La criocirugía utiliza frío extremo para congelar y matar las células cancerosas.
- La infusión arterial hepática utiliza un medicamento contra el cáncer que se inyecta en un catéter colocado en la arteria más importante que irriga el hígado. Este tratamiento es un tipo de quimioterapia, pero no tiene tantos efectos secundarios.
- La quimioembolización es un procedimiento similar a la infusión arterial hepática. Sin embargo, con este método, se bloquea el flujo de sangre a través de la arteria durante un breve período, de manera que el medicamento contra el cáncer permanece más tiempo en el tumor. El bloqueo de la irrigación sanguínea al tumor también mata las células cancerosas. Recientemente, dos estudios clínicos (estudios de investigación) proporcionaron pruebas de que esta forma de tratamiento puede prolongar la supervivencia en algunos pacientes. Además de su uso como tratamiento primario del HCC, la quimioembolización puede usarse para ralentizar el avance del tumor en las personas en lista de espera para un trasplante de hígado.
- La terapia biológica (también denominada inmunoterapia) utiliza el propio sistema inmunológico del cuerpo para combatir el cáncer. Los materiales (fabricados por el cuerpo o en el laboratorio) aumentan o restauran las defensas naturales del cuerpo contra el cáncer. Los efectos secundarios de la terapia biológica son similares a los de la gripe e incluyen fatiga, fiebre, escalofríos, dolor muscular y dolor de cabeza.
Además de las opciones de tratamiento descritas, el médico puede sugerir que el paciente participe en un estudio clínico, que es un estudio de investigación que evalúa tratamientos nuevos.
HCC avanzado
El HCC avanzado es el cáncer que se ha diseminado por todo el hígado y hacia otras partes del cuerpo. En este estadio, el objetivo del tratamiento generalmente no es curar el cáncer, sino retardar el progreso de la enfermedad y brindar mayor comodidad al paciente. El tratamiento para el HCC puede incluir quimioterapia, radioterapia o ambas. Los cuidados paliativos pueden reducir el dolor, controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.
Para informarse acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el Recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Durante el tratamiento.
Last Updated: December 05, 2007
Recursos sobre estudios clínicos
Los médicos y científicos siempre buscan mejores métodos para tratar a los pacientes con HCC. Un estudio clínico es una manera de evaluar un nuevo tratamiento a fin de comprobar que sea seguro, efectivo y, posiblemente, mejor que un tratamiento estándar. Los pacientes que participan en los estudios clínicos son los primeros en recibir nuevos tratamientos como, por ejemplo, una nueva quimioterapia, antes de que se pongan a disposición del público en general. Sin embargo, no hay garantía de que el nuevo tratamiento sea seguro, efectivo o mejor que un tratamiento estándar.
Los pacientes deciden participar en los estudios clínicos por muchos motivos. Para algunos pacientes, el estudio clínico es la mejor opción de tratamiento disponible. Debido a que los tratamientos estándar no son perfectos, los pacientes a menudo están dispuestos a enfrentar el mayor grado de incertidumbre de un estudio clínico con la esperanza de encontrar un mejor resultado. Otros pacientes se presentan voluntariamente, porque saben que ésta es la única manera de obtener progresos en el tratamiento del HCC, como, por ejemplo, el hallazgo de nuevos fármacos. Aunque el estudio clínico no los beneficie directamente, su participación puede beneficiar a futuros pacientes con HCC.
Para poder participar en un estudio clínico, los pacientes deben completar un proceso de aprendizaje conocido como consentimiento informado. Durante el consentimiento informado, el médico debe hacer una lista de todas las opciones del paciente, de manera que la persona entienda de qué manera el nuevo tratamiento se diferencia del tratamiento estándar. El médico también debe hacer una lista de los riesgos del nuevo tratamiento, que pueden o no ser diferentes de los riesgos del tratamiento estándar. Por último, el médico debe explicar qué se requiere de cada paciente a fin de participar en el estudio clínico, incluido el número de visitas al médico, las pruebas y el programa del tratamiento. Obtenga más información sobre estudios clínicos, incluida la seguridad del paciente, las fases de un estudio clínico, cómo decidirse a participar en un estudio clínico, preguntas por hacer al equipo de investigación y los enlaces para buscar estudios clínicos sobre el cáncer.
Last Updated: December 05, 2007
Efectos secundarios
El cáncer y su tratamiento pueden producir una variedad de efectos secundarios. Sin embargo, los médicos han logrado importantes avances en los últimos años en la reducción del dolor, las náuseas y los vómitos, y otros efectos secundarios físicos de los tratamientos contra el cáncer. Muchos tratamientos que se utilizan en la actualidad son menos intensivos pero tienen la misma eficacia que los tratamientos usados en el pasado. Los médicos también cuentan con muchas maneras de proporcionar alivio a los pacientes cuando se presentan estos efectos secundarios.
El temor a los efectos secundarios del tratamiento es frecuente después de un diagnóstico de cáncer, pero puede ser útil saber que prevenir y controlar estos efectos es uno de los principales objetivos de su equipo de atención médica. Antes de comenzar el tratamiento, hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios de los tratamientos específicos que recibirá. Los efectos secundarios específicos que pueden presentarse dependen de diversos factores, entre ellos, el tipo de cáncer, su ubicación, el plan de tratamiento individual (incluidas la duración y las dosis del tratamiento) y el estado de salud general de la persona.
Pregunte al médico qué efectos secundarios es más probable que se manifiesten (y cuáles no), cuándo es probable que ocurran y cómo serán tratados por el equipo de atención médica si efectivamente ocurren. Además, asegúrese de comunicarse con su médico para informarle sobre los efectos secundarios que experimente durante y después del tratamiento. Para obtener más información sobre los efectos secundarios más frecuentes del cáncer y sus distintos tratamientos, junto con las formas de prevenirlos o controlarlos, visite la sección de la Cancer.Net, Control de los efectos secundarios, basado en el programa de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, en inglés).
Además de los efectos secundarios físicos, es posible que también se produzcan efectos psicosociales (emocionales y sociales). Conozca más sobre la importancia de abordar estas necesidades en la sección de la Cancer.Net, Cuidar al paciente en su totalidad.
Para obtener más información sobre los efectos tardíos o los efectos secundarios a largo plazo, lea la sección Después del tratamiento o hable con su médico.
Last Updated: December 05, 2007
Después del tratamiento
Después de finalizado el tratamiento para el HCC, elabore con su médico un plan de atención de seguimiento. Este plan incluirá exámenes físicos periódicos, estudios por imágenes (como el ultrasonido) y análisis de sangre para supervisar su recuperación durante los próximos meses y años.
Una atención de seguimiento cuidadosa es vital para todos los métodos de tratamiento. La atención de seguimiento no sólo evaluará la eficacia del tratamiento, sino que además permite la detección precoz de la recidiva (retorno) de la enfermedad. Esto es de especial importancia debido a que siempre existe el riesgo de la recurrencia del tumor después del tratamiento o de que otro tumor se desarrolle.
La prevención de cánceres secundarios y de la recurrencia de HCC es un campo de investigación activa, pero, por el momento, no hay un tratamiento preventivo estándar. Se aconseja a los pacientes en recuperación de un HCC que sigan las pautas establecidas para una buena salud, entre ellas, evitar el alcohol, mantener un peso saludable y una alimentación equilibrada y realizarse los estudios de detección para el cáncer recomendados. Consulte a su médico para elaborar el mejor plan para sus necesidades. El ejercicio moderado puede ayudarlo a recobrar sus fuerzas y energía. Su médico puede ayudarlo a diseñar un plan de ejercicios adecuado en función de sus necesidades, sus aptitudes físicas y su estado físico. Obtenga más información sobre Vivir bien después del cáncer.
Para informarse acerca de los términos que se usan en esta sección, lea el Recurso de la Cancer.Net: Términos sobre el cáncer que debe conocer: Después del tratamiento.
Last Updated: December 05, 2007
Investigaciones actuales
Las investigaciones que implican procedimientos diagnósticos y tratamientos más avanzados del HCC son permanentes. Los siguientes avances pueden estar todavía en la etapa de investigación en estudios clínicos y pueden no estar aprobados o disponibles en este preciso momento. Siempre hable con su médico sobre todas las opciones de diagnóstico y tratamiento.
Vacunas contra el cáncer. Éstos son tratamientos experimentales que pueden ayudar al sistema inmunológico del paciente a reconocer y combatir las células del HCC. Algunas veces la vacuna se administra con un estimulante del sistema inmunológico como GM-CSF (sargramostima).
Quimioterapia combinada. Diferentes medicamentos matan las células cancerosas de diferentes maneras. Con una combinación de medicamentos, aumenta la posibilidad de que el tumor sea destruido; muchas veces el primer medicamento ayuda al segundo a actuar mejor.
Terapia genética. Este nuevo tratamiento cambia un gen para combatir el cáncer. Si bien la terapia genética se encuentra en las primeras etapas de desarrollo, ya se están efectuando algunos estudios clínicos. En un ejemplo, el nuevo gen hace que un medicamento contra el cáncer funcione mejor. En esta terapia, el gen puede inyectarse directamente en el tumor. Posteriormente el médico administra al paciente el medicamento inactivo y este nuevo gen ayuda a activar el medicamento en el sitio del tumor.
Medicamentos antiangiogénicos. La formación de nuevos vasos sanguíneos que irrigan el tumor se conoce como angiogénesis. Algunos científicos creen que al cortar el suministro de sangre al tumor, quizás sea posible "privarlo de alimento" para detener su crecimiento. Se están realizando gran cantidad de pruebas a varios agentes antiangiogénicos. Recientemente se ha sometido al agente sorafenib, que en parte puede ser activo mediante una vía que inhibe la angiogénesis, a un estudio clínico exitoso que sugirió una mejoría en la supervivencia. El sorafenib se analiza en la sección Tratamiento. En la actualidad, otros tantos "tratamientos dirigidos" están en investigación para el tratamiento del HCC.
Combinación de tratamientos. Varios centros están investigando si la combinación de tratamientos, como RFA y quimioembolización, es más eficaz que los tratamientos únicos.
Mayor uso del trasplante de hígado. La posibilidad de ampliar los criterios para el trasplante de hígado (permitir que más pacientes sean aptos para este tratamiento) se está investigando de manera activa para el HCC.
Last Updated: December 05, 2007
Qué le debe preguntar al médico
La comunicación periódica con el médico es importante para tomar decisiones informadas sobre la atención de la salud. Plantéese la posibilidad de preguntarle a su médico lo siguiente:
- ¿Soy portador del virus de la hepatitis B o C? ¿Qué significa?
- ¿Tengo cirrosis hepática? ¿Qué significa?
- ¿Cuál es mi diagnóstico? ¿Cuál es el tipo exacto de cáncer de hígado?
- ¿En qué estadio se encuentra mi cáncer? ¿Qué significa?
- ¿Qué opciones de tratamiento tengo?
- ¿En qué estudios clínicos puedo participar?
- ¿Qué tratamiento recomienda? ¿Por qué motivo?
- ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?
- ¿Necesito tratamiento de inmediato?
Para pacientes que necesitan cirugía
- ¿Me extirparán el hígado?
- ¿Necesitaré un trasplante de hígado?
- En caso de que necesite un trasplante de hígado, ¿tengo posibilidades de que me den prioridad en la lista de espera para trasplante porque tengo cáncer? ¿Cuánto tiempo debo calcular que tendré que esperar?
- ¿Cuáles son los efectos secundarios posibles de la cirugía para el corto plazo y para el largo plazo?
- ¿Deberé permanecer en el hospital para esta cirugía? En caso afirmativo, ¿durante cuánto tiempo?
Para pacientes que necesitan quimioterapia/inmunoterapia
- ¿Qué tipo de terapia recibiré?
- ¿Cómo se administrará (por vía IV, catéter o una pastilla)?
- ¿Qué comprende la preparación para este tratamiento?
- ¿Qué efectos secundarios puedo esperar de este tratamiento?
- ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?
Para pacientes que necesitarán radioterapia
- ¿Qué tipo de radioterapia se recomienda?
- ¿Cuál es el objetivo de la radioterapia?
- ¿Cuánto tiempo dura la administración de radioterapia?
- ¿Qué efectos secundarios puedo esperar de este tratamiento?
- ¿Qué puedo hacer para aliviar los efectos secundarios?
Después del tratamiento
- ¿Qué posibilidades hay de que el tumor reaparezca?
- ¿Qué pruebas de seguimiento debo hacer y con qué frecuencia?
Last Updated: December 05, 2007
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