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Cáncer de hígadoFactores de riesgo y prevención Un factor de riesgo es cualquier factor que aumenta la posibilidad de que una persona desarrolle cáncer. Existen factores de riesgo que pueden controlarse (como el tabaquismo) y otros que no (como la edad y los antecedentes familiares). Si bien los factores de riesgo pueden influir en el desarrollo del cáncer, la mayoría no es una causa directa de esta enfermedad. Algunas personas con diversos factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, si usted conoce sus factores de riesgo y consulta a su médico, podrá tomar decisiones inteligentes sobre su estilo de vida y los cuidados de la salud. Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de una persona de desarrollar HCC. En los Estados Unidos, los principales riesgos son la infección crónica de hígado por el virus de hepatitis B o C y la cirrosis hepática. Generalmente el HCC se desarrolla varias décadas después de que dicha infección comienza. Hepatitis viral. La hepatitis viral es el factor de riesgo más importante para este tipo de cáncer. Los virus de la hepatitis infectan el hígado. Dos tipos comunes son la hepatitis B y la C. Las personas portadoras del virus de hepatitis B tienen un riesgo de hasta 100 veces mayor de desarrollar cáncer primario de hígado en adultos. La hepatitis viral puede transmitirse a través del contacto con la sangre o líquidos del cuerpo de otra persona por lesiones, compartir agujas durante el uso de drogas o contacto sexual. En el caso de la hepatitis B, el feto o el bebé puede infectarse a través de la madre infectada, aunque esto puede evitarse vacunando al bebé. Si usted desarrolla hepatitis aguda B o C y “elimina el virus”, no tiene mayor riesgo de desarrollar cáncer de hígado. Sólo las personas que no eliminan el virus (las que se convierten en “portadores”) corren un riesgo mayor. Su médico podrá realizar análisis de sangre que indiquen si usted ha eliminado el virus. Cirrosis. La cirrosis hepática se desarrolla cuando las células del hígado se dañan y son reemplazadas por tejido cicatricial. En los Estados Unidos la mayoría de los casos de cirrosis está causada por el abuso de alcohol. Otras causas son hepatitis viral (tipos B y C, mencionadas antes), exceso de hierro en el hígado debido a una enfermedad denominada hemocromatosis y otros tipos de enfermedad crónica del hígado poco frecuentes. Edad. En los Estados Unidos, el cáncer primario de hígado en adultos ocurre sobre todo en las personas de más de 60 años. Sexo. Los hombres son más propensos a desarrollar este tipo de cáncer que las mujeres. Factores ambientales. Algunos factores ambientales pueden aumentar el riesgo de cáncer de hígado, por ejemplo, la exposición a determinadas sustancias químicas o el consumo de alimentos contaminados con moho de aflatoxina. Los factores de riesgo son acumulativos, es decir que tener más de un factor de riesgo aumenta aún más el riesgo. Por ejemplo, una persona que es portadora del virus de la hepatitis B y C tiene un riesgo más alto que una persona que es portadora de un solo tipo de virus. Prevención La mayoría de los casos de HCC en los Estados Unidos pueden evitarse previniendo la hepatitis viral y la cirrosis. Una vacuna puede proteger a las personas sanas de contraer hepatitis B. De hecho, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. recomiendan que todos los niños reciban esta vacuna. No existe una vacuna contra la hepatitis C, que está asociada con más frecuencia al abuso presente o pasado de drogas intravenosas (IV). Los bancos de sangre de los Estados Unidos controlan la sangre donada para asegurarse de que no se utilice sangre infectada con los virus de la hepatitis. La cirrosis puede prevenirse evitando el abuso de alcohol y previniendo la hepatitis viral. La mayoría de los países industrializados tienen reglamentaciones para proteger a las personas de las sustancias químicas que causan cáncer. En los Estados Unidos, dicha reglamentación prácticamente ha eliminado estas sustancias químicas como causa de cáncer primario de hígado en adultos. Cada vez existen más pruebas de que determinados medicamentos pueden controlar la infección por hepatitis B o C y, por lo tanto, reducir la inflamación que causan en el hígado. Esto podría disminuir el riesgo de desarrollo de cáncer, sobre todo si se han administrado antes de que se desarrolle la cirrosis. Se recomienda que la información sobre ese tratamiento sea proporcionada por un hepatólogo, médico que se especializa en las enfermedades del hígado. Si sabe que tiene cirrosis u otros factores de riesgo, es importante que hable con su médico sobre si debe someterse a controles regulares para detectar la presencia de cáncer de hígado. La detección temprana, antes de que se haya desarrollado algún síntoma, puede aumentar la posibilidad de que un tratamiento tenga éxito. Los hepatólogos son los médicos más experimentados en los estudios de detección del cáncer primario de hígado. También se puede ver el término “vigilancia” utilizado para explicar esto, pero, en realidad, significa lo mismo que estudios de detección. Last Updated: February 12, 2009 |